Contundente repudio por la remilitarización del país

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Foto por Adrián Rodríguez Alicea

 

CLARIDAD

 

Diversas organizaciones comunitarias y políticas acudieron a la convocatoria de Madres contra la Guerra

 CAROLINA– Consignando posturas como “El pueblo grita fuerte, no más bases pa mi gente”, “Fuera bases del país, Borinquen es mi raíz” y “Más escuelas, menos armas; más futuro, menos armas”, varias colectividades se dieron cita, el 7 de septiembre, a un piquete en contra de la creciente actividad militar reportada en días recientes.

Desde la Base Aérea Muñiz, la manifestación enarboló banderas de Palestina, Puerto Rico, Venezuela, Cuba y el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), junto a carteles con mensajes diversos. En el fondo, a veces, se oía el rumor de una maquinaria pesada y un altoparlante dando órdenes. Frente al portón principal de la Base, una decena de oficiales de la Policía escudaba la calle de entrada.

“(Ustedes) dicen presente por Puerto Rico, por nuestra historia. Para que no caiga en el olvido que, hace muchos años, sacamos a la Marina de Vieques, y hoy no vamos a permitir que vuelvan a invadir nuestras tierras. Nuestro país no es tierra de prueba para ningún país. No vamos a estar siendo utilizados para atacar ninguna nación”, expresó Solimar Ortiz Jusino, de las Jornadas Se Acabaron las Promesas.

Por otro lado, figuras como Heriberto Marín Torres, Marilú Guzmán, el exsenador Rafael Bernabe (MVC) y la delegación legislativa del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) —salvo la convaleciente María de Lourdes Santiago— se integraron a la manifestación. Arriba, de agüero, las nubes grises tentaban lloviznas y centellas encima de las sombrillas que muchos trajeron.

Antes de los mensajes ofrecidos, Tere Alan Castro rasgueó la guitarra al ritmo de Solo le pido a Dios y El progreso, perfilando a la Guerra como un monstruo grande que pisa fuerte y se alimenta de la indiferencia. El MINH, por su parte, denunció que los ejercicios militares en el país nunca han cesado, sino que ahora se dan con menos disimulo. Recordó también los efectos nocivos que aún lastran las islas-municipio de Vieques y Culebra, y catalogó el piquete como “el inicio de una nueva etapa” en la que la ciudadanía se opondrá a estas prácticas.

“No queremos que se utilice nuestra tierra como base de agresión contra pueblos de la región latinoamericana y caribeña, como pasó en el 61 en la fallida invasión a la hermana república de Cuba, como pasó en el 83 contra Granada, como pasó en el 65 contra los hermanos dominicanos… Vamos a alzar nuestra voz en todos los medios y donde sea posible para que esto no vuelva a ocurrir”, agregó el portavoz del MINH Ángel Rodríguez.

En ese sentido, el MINH se solidarizó con la soberanía del pueblo cubano y defendió su derecho legítimo a establecer el sistema económico, político y social que ellos desarrollen. “Estados Unidos no es quién para decir lo que se tiene que hacer en Venezuela”, concluyó.

Rodríguez coincidió con las expresiones de la representante Nelie Lebrón de que Puerto Rico no debe ser campo de pruebas para invadir a otros países. Para contrarrestar la apertura que ha asumido el Gobierno de Puerto Rico, la delegación legislativa pipiola radicó dos resoluciones que exigen el cese inmediato de todo esfuerzo de remilitarización en el territorio nacional.

“Nuestros jóvenes no pueden seguir siendo la carne del cañón del ejército del imperio invasor que, contra nuestras preocupaciones, contra nuestras necesidades, se lleva a nuestros jóvenes… Que se vayan las bases y que nos dejen ser el pueblo que somos: un pueblo que lucha por la paz, un pueblo que merece ser libre y soberano”, puntualizó Lebrón.

En todas direcciones, los predios de la Base Muñiz forman un sistema de manglares y caños donde, en varias instancias, se podían observar peces grandes asomarse a la superficie. En algunas orillas de estos canales, no faltaron envolturas de comida, hojas sueltas ni el temblor esporádico de las máquinas.

Uniéndose a los reclamos por la paz, la veterana de la milicia estadounidense Monisha Ríos– colaboradora de Madres contra la Guerra– compartió su experiencia como parte del sistema de guerra de los Estados Unidos (EE. UU.). Con el timbre de la voz afligido, Ríos tronó contra el imperialismo, el colonialismo y las ideas de agresión y conquista.

“Soy veterana, y eso no me enorgullece… Mi padre es viequense; pero nunca me enseñó sobre nuestra historia allí y nuestra lucha. Fui un blanco fácil para el reclutamiento militar”, expresó la viequense, quien se registró en el ejército a los 17 años.

“En el ejército, como muchas otras, fui blanco de una agresión sexual reiterada y fui testigo del abuso de otras personas. Fui herida y enfermada por exposición a químicos, y me recriminaban cuando respondía. Me amenazaban con la prisión militar a menos que me mantuviera callada. Apenas tenía 18 años y estaba aterrorizada. Sucumbí a la intimidación, pero no pude mantenerme callada”, prosiguió, en inglés, la ahora militante contra la industria de la guerra.

Por último, el piquete cerró con una invitación de Sonia Santiago, directora de Madres contra la Guerra, a participar de las manifestaciones semanales frente al consulado de Israel, en la avenida Juan Ponce de León, de 4:00 a 5:00 p. m., para oponerse al genocidio que sufre, bajo amenaza del mismo armamento que aquí se estrena, el pueblo de Palestina.

Tú, tú que quieres hacer de este lugar un rollo de papel sanitario, un taller de escombros para crucificar a los pueblos, mientras pones en el calendario la fecha de otro bombardeo. Tú, que haces de mis playas un centro de diversiones para los monstruos de la Guerra, que llevas más de un siglo asesinando el mejor de los sueños, ese que está en el futuro de las gentes que hacen de su abecedario, la palabra libertad…

  Fragmento de un poema leído por William Pérez Vega, de Poetas en Marcha, durante la manifestación.

 

 

 

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