Especial para CLARIDAD
Rafael Acevedo Rodríguez es quizás más conocido como poeta (Libro de islas, Instrumentario, Elegía franca). O como novelista, creador de literatura especulativa (Exquisito cadáver). O como fundador de la editorial independiente La Secta de Los Perros, quizás. Quizás, digamos, sean menos obvias sus contribuciones al trabajo periodístico, en particular a la tradición del “periodismo cultural” en la dice que se inserta su obra. Y, sin embargo, hoy recibirá el Premio Bolívar Pagán de Periodismo que concede el Instituto de Literatura Puertorriqueña. El laudo indica que se le otorga “por sus trabajos publicados en el periódico digital CLARIDAD
El mismo Rafael Acevedo ha escrito recientemente que “lo que hago hace 30 años en el medio en el que trabajo es periodismo cultural. La cultura es nuestra identidad. Plural y diversa. Sobre eso escribo.” Pero igual, “periodismo cultural” quizás sea una etiqueta demasiado estrecha para lo que hace Rafah en CLARIDAD. Como editor de En Rojo, sobre todo, no hay duda de que ha buscado la manera de promover las artes, sobre todo la literatura, en un país y en una época cuyas instituciones culturales (públicas, privadas, burguesas) han estado en franco deterioro. Promover, dije, pero también desarrollar, en su polifacética carrera editorial, sea desde La Secta o desde En Rojo. En ambos proyectos editoriales, hay que señalar que le ha dado a la juventud una importancia destacada Muchas primicias en las letras puertorriqueñas han pasado por sus ojos. (Primer paréntesis autobiográfico: por Rafah llegué yo a En Rojo, cuando me publicó una reseña, que quisiera yo olvidar, en el 2012, y desde entonces siempre he estado aquí, ahora bajo la columna rotativa En Reserva.)
Pero sus escritos son, también, en la mejor tradición del ensayo latinoamericano y caribeño, incitaciones. Reflexiones, controversias, comentarios, que llegan a los límites de lo que aguanta la página de un periódico. En lenguaje ágil, a veces, poética, en otras ocasiones, o en una combinación de ambos registros, pero siempre en sus características oraciones breves, cortantes. (Segundo paréntesis autobiográfico: estilo que, consciente o inconscientemente, tantas veces he replicado en mi escritura).
Toda esta obra está enmarcada en un proyecto claramente político. Y político ha sido la mejor tradición periodística puertorriqueña, razón, quizás, por la que el premio que recibe lleve el nombre de un dirigente del Partido Socialista histórico, y por la que el Día Nacional del Periodista en Puerto Rico sea el día en que se conmemora el natalicio de César Andreu Iglesias.
Quien mejor lo ha apalabrado hasta ahora ha sido Rafah: “Llevo 36 años haciendo periodismo. Y aunque colaboré con el periódico de burguesía criolla par de años, siempre lo he hecho con CLARIDAD. Es ese semanario, que según algunos amigos es extremista, en el que he trabajado como redactor, colaborador y ahora como director del En Rojo”.
Humildemente, y a nombre del equipo de CLARIDAD y En Rojo (del que he formado parte un lustro de veranos, como bateador emergente de Rafael Acevedo), escribo esta nota en reconocimiento del premio a Rafah, un reconocimiento, también, a la necesidad apremiante de un periodismo comprometido, no dogmático, que cuide la palabra y el gesto, que apueste por el futuro.
¡FELICIDADES RAFA!


