ESPECIAL PARA EN ROJO
El Local en Santurce permanece como un bastión de las artes independientes durante los últimos casi 20 años, y ahora cuenta con dos nuevas administradoras que le dan continuidad al centro cultural y comunitario en la Avenida Fernández Juncos. Converso con Zuania Colón e Yvonne Santiago sobre su faena como nuevas organizadoras y gestoras del espacio artístico.

(Esta y todas las fotos fueron suministradas por Zuania Colón)
Establecido en el 2008 como un espacio de encuentro entre rockeros y diversos grupos del underground en la zona capitalina, ha servido como un escenario importante para el desarrollo de proyectos artísticos, entre la música, el teatro, el cine, la performance, la danza y otras artes visuales, como un espacio de apoyo mutuo para miembros de la comunidad artística. Se le ha titulado como un dive bar, al ser un espacio pequeño, ecléctico y accesible a todo público que busque un espacio seguro libre de prejuicios.
Es importante repercutir a la crónica que hiciera el periodista Joel Cintrón Arbasetti titulada “El Local”, publicada en la serie Literatura Hoy del Instituto de Cultura Puertorriqueña en el 2016: “la luz es suave, de lámpara de dormitorio; el aire es hogareño; hay dos estanterías con puertas de cristal repletas de memorabilia pop, una sala amplia con sofás y butacas, y una vellonera llena de discos de bandas locales”. La vellonera ahora contiene piezas de arte de artistas que acuden al espacio, y además hay un cuarto pequeño con cuatro máquinas de videojuegos y una sala para shows del tamaño de una marquesina.

La gestión del espacio ha transcurrido por diversos grupos de personas que se han relacionado con el negocio de manera directa, aportando sus capacidades de organización para desarrollar carteleras culturales, talleres educativos, mesas de diálogo y espacios de acopio para necesidades de su comunidad, que en todo caso son los artistas del patio y sus seguidores
Zuania, productora y música, e Yvonne, ilustradora, son dos asiduas concurrentes de El Local desde su apertura, y siempre mostraron interés en participar en el espacio, en el caso de Zuania habiendo organizado espectáculos musicales y tocando con diversas bandas. Según me comentan, a principios del 2025, uno de los colaboradores originales, Giancarlos, organizaba las labores de manera remota y comenzaron las conversaciones con otro de los socios, Félix, sobre la necesidad de apoyo en el proyecto. En mayo ocurre una tragedia sin precedentes en el espacio, que fungió como catalítico para el cambio de administración, según me afirma Yvonne, quien llevaba trabajando a tiempo completo en la barra y organizando el karaoke durante más de un año y a quien pretendían hacer socia del consorcio anterior.
El espacio estuvo dos meses cerrado. Se propuso un fondo de reapertura con un monto de $10,000 para gastos operacionales, cantidad que fue recaudada sin escatimos de su comunidad que añoraba el cierre no fuese definitivo, a pesar de lo ocurrido.
El 31 de agosto del 2025, abre las puertas bajo la administración de Zuania e Yvonne con un evento de matineé que contaba con una cocina solidaria y varias presentaciones musicales. Un mes después, celebraron el aniversario de la Cocina Huracanada (2017), donde se emuló aquel proyecto pos-María que ofrecía comida, talleres y espacios de conversación, impulsando que la comunidad se congregara nuevamente bajo la visión de recordar la permanencia e importancia del proyecto.
Como parte de la nueva administración, han logrado mantener una cartelera semanal con eventos diversos para el disfrute de la comunidad. Tienen su famoso karaoke los martes, y eventos musicales de jueves a sábado. Además, Yvonne dirige un proyecto llamado “dibuja local” que invita a personas sin experiencia en la ilustración a talleres abiertos para el disfrute y ocio mediante la educación en el dibujo, lo cual ha tenido buena recepción y creado una comunidad alrededor del evento.
Otro proyecto que continúa es la Galería Local, donde colaboran los artistas Uziel Orlandi y Adrián Martínez del colectivo Contrabando, curando exhibiciones de artistas allegados al espacio y otras personas que no han gozado de una primera presentación de sus proyectos. Se llevan a cabo en la marquesina del primer piso donde se ha habilitado como una sala para presentación de proyectos escénicos y plásticos.
A preguntas sobre el funcionamiento de El Local como proyecto, Zuania me comenta que “es un centro cultural, porque funciona como un negocio regular, pero tiene la visión de echar pa’lante a la escena alternativa e independiente del arte y mantener sus ideales; no solo colaboramos con artistas para llenar espacios, sino que creamos una comunidad, que es la que siempre nos rodea y apoya, algo que ha sido así siempre”.

Ambas organizadoras afirman que al no haber un mecanismo de financiamiento estatal a las artes, además de trabas burocráticas para conseguir permisos de venta de boletos y carecer de oportunidades de subvenciones al ser un negocio que vende alcohol, queda de utilizar las vías disponibles para lograr un capital que sea de significancia para la clase cultural que pretender vivir de su labor artístico.
En momentos en que el desarrollo de proyectos culturales se ve amenazado por el desplazamiento rampante, la pobre consecución de recursos económicos para los artistas y el consumo desmedido sin consecuencias, El Local ha adoptado el lema “el jangueo es político”. Me comentan que este estatuto fue encomendado por la bailarina Cristina Lugo, quien, en conversación con sus compañeras del grupo La Exorcista, afirman que a pesar de que ellas hacen eventos de diversión con toques maximalistas, al momento de desarrollar las propuestas, están constantemente conversando sobre las situaciones políticas del país, por lo que hace de su faena artística una política al siempre tener presente la gestión cultural en tiempos de crisis y afirmar un cambio desde las artes.
Zuania comenta, “si vamos a salir a gastar dinero, vamos a gastarlo en negocios de aquí, que pagan impuestos aquí, contratan gente de aquí, a los hermanos dominicanos y le alquila al de aquí”, haciendo alusión a diversos negocios que, a pesar de pintarse como locales, le tributan a extranjeros eximidos con la Ley 60 en lugares como Puerta de Tierra.
Los aportes de la nueva administración de El Local prometen seguir promoviendo un espacio de autogestión cultural mediante el apoyo mutuo de la comunidad artística y la ciudadanía que allí acude. Queda en manos de Zuania, Yvonne y su red de colaboradores permitir la permanencia de este proyecto para el desarrollo de las artes en Puerto Rico, y que su funcionamiento nutra la pasada, presente y futura generación de artistas y sus propuestas. De esta manera, se vive según el lema legendario que ha sido adoptado hace más de una década, “flaquear no es una opción”.
Para conocer más sobre el proyecto pueden ir a su página web www.ellocalensanturce.com, visitar sus redes sociales @ellocalensanturce y para coordinar actividades al correo bookeo@ellocalensanturce.com








