CLARIDAD
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¡Nos sacan del país, boricua lucha ahora o te vas a arrepentir!
Una vez más el pueblo se unió en una contundente manifestación para expresar-exponer su rechazo a la pretendida construcción del megaproyecto Esencia en las costas de Cabo Rojo.
Bajo un fuerte sol y una temperatura que sobrepasaba los 100 grados, miles marcharon desde la intercepción de la carretera 100 con la 308 hacia el pueblo de Cabo Rojo. La manifestación, que inició su recorrido poco después de las dos de la tarde, fue convocada por la Coalición Defiende Cabo Rojo y contó con el apoyo de otras organizaciones comunitarias, ambientales, sindicales y cooperativistas, entre otras.
¡Esencia no va! fue la consigna que dominó durante el recorrido, el cual tuvo cuatro estaciones antes de llegar frente a la plaza de recreo Ramón Emeterio Betances. En cada una de las paradas, diferentes voces denunciaron diversos aspectos del proyecto, como los impactos ambientales, económicos y sociales que implica el proyecto, tanto para el pueblo de Cabo Rojo, como para el resto de Puerto Rico.
¡Dile sí a la vida, no a la destrucción!
En esos términos se expresó el obispo de la Diócesis de Mayagüez, Angel Luis Ríos Matos, presente en la marcha. A preguntas de CLARIDAD antes de la salida de la marcha, el obispo declaró que como puertorriqueño, como puertorriqueñista, como cristiano católico bautizado y como pastor de la Iglesia estaba presente defendiendo lo que en las últimas décadas la Iglesia ha aplicado: el término de Casa común de todos los seres humanos.
“Estamos aquí para defender la casa común del mundo y la casa común de los puertorriqueños. El respeto a la naturaleza que Dios nos dio es parte esencial de la doctrina cristiana, y es mi deber como pastor denunciar hoy todo aquello que vaya en contra del estado natural de las cosas. La Iglesia respeta y tiene como base de sus acciones el derecho natural y el derecho divino. Defender la tierra puertorriqueña que Dios nos regaló, porque la entendemos como la casa común que Dios le dio a los puertorriqueños. Hay que defender lo que al pueblo le pertenece: las playas, los ríos, las montañas, los bosques, todo aquello que como regalo de Dios se llame naturaleza. Honrar a Dios es respetar la naturaleza. Defender lo que al pueblo le pertenece es mi deber”.
¡Esencia no va, que no va, que no va…!
En la primera parada frente a la Escuela Severo Colberg Ramírez, entre los que se dirigieron al público estuvieron la economista Alejandra Castrodad y el planificador Raúl Santiago Bartolomei.
Castrodad catalogó de engaño el decir que Cabo Rojo tiene una baja población y que eso sea un problema que hay que atender y solucionar, en lugar de reconocer que eso se debe a las extensas áreas protegidas que son patrimonio de Puerto Rico y la humanidad. Señaló que hay que confrontar el modelo económico que con distintos nombres nos niega participar en nuestra economía y ha precarizado la existencia al punto de hacer casi imposible la permanencia en nuestro país.
La economista resaltó que con los $500 millones en exenciones contributivas que el Gobierno le ha otorgado al proyecto Esencia se podrían financiar todas las escuelas públicas de Cabo Rojo por 22 años.
En tono enfático, Castrodad aseguró que el propósito del modelo del proyecto es “borrarnos a como dé lugar para que otros puedan apropiarse de nuestro país más allá del papel, para que lo puedan habitar sin la inconveniencia de lidiar con nosotros. Es un modelo apartheid chic. No es un modelo ni de gentrificación, es un proyecto de asentamiento colonial. Esta es la obra maestra de políticos inversionistas trabajando incansablemente por un Cabo Rojo sin caborojeños y por un Puerto Rico en que deje de existir la ciudadanía puertorriqueña. Por nuestro derecho a permanecer es que declaramos Esencia no va”.
¡Violencia, violencia, eso es Esencia!
Por su parte, Santiago Bartolomei abordó la situación de la vivienda en Cabo Rojo. Indicó que Cabo Rojo lleva arrastrando problemas de vivienda desde hace muchos años. Más de la mitad de la población tiene un contrato de alquiler en el que gasta casi una tercera parte de su ingreso en renta. Estas familias que pagan hipoteca, casi 1/3 parte de estas, gastan más del 30 % de su ingreso en costos del hogar. Esto quiere decir que, ahora mismo, en Cabo Rojo hay más de tres mil familias que son susceptibles de ser desplazadas, ya sea a través de desahucios o ejecuciones de hipotecas si enfrentan cualquier adversidad económica en sus vidas, como lo puede ser un aumento en renta o la pérdida de empleo.
En ese contexto, el planificador apuntó que el proyecto Esencia no resuelve ninguno de esos problemas, sino que, al revés, los empeora. “Un desarrollo de lujo como Esencia, inevitablemente, llevará a un aumento en el precio de la vivienda, dejando a las familias mencionadas altamente susceptibles de ser desplazadas”.
Además advirtió que gracias a los casi $500 millones en exenciones contributivos otorgadas al proyecto, el Gobierno municipal de Cabo Rojo sería incapaz de enfrentar el reto de desplazamiento porque no recibirá recaudos provenientes de Esencia.
Santiago Bartolomei rechazó la alegación de los proponentes del proyecto, del Gobierno de Puerto Rico y el Gobierno municipal de Cabo Rojo de que la construcción de vivienda turística proveniente del proyecto Esencia tendría un efecto abrumadoramente positivo en términos económicos. Calificó estas alegaciones de promesa hueca. Indicó que Cabo Rojo es en la actualidad el municipio con más viviendas turísticas en Puerto Rico, después de San Juan.
Una vez más, se denunció que, de construirse Esencia, no hay que especular mucho sobre el futuro de Cabo Rojo. “Basta con mirar el apartheid social y económico que viven comunidades en Dorado, con sus Dorados Beach y Dorado Plantation; Río Grande con su Coco Beach y Bahía Beach, y Humacao, con su Palmas del Mar. Los residentes de estos enclaves turísticos gozan de la atención y prioridad pública en momentos de mejorar la infraestructura y proveer servicios esenciales, mientras que a las comunidades pobres adyacentes les toca abandono, negligencia y destierro”, manifestó.
¡De Cabo Rojo a Palestina esta lucha es por la vida!
En una próxima parada, la coordinadora de Apoyo Eco Psicosocial de la organización Amigos del Mar, Venecia Butler Pérez, apuntó que el proyecto Esencia y el apoyo del gobierno es un ejemplo del sistema capitalista colonial en que vive Puerto Rico. Reclamó que no se puede hablar de costas y playas sin hablar de la gente de las comunidades costeras, las cuales son las más vulnerables al cambio climático, como el alza en los niveles del mar. Resaltó que la administración actual liderada por la gobernadora, Jenniffer González, tiene como propósito desregular las protecciones ambientales que tenemos, lo que nos pondría en mayor riesgo ante el cambio climático.
¡Fuera Esencia… el pueblo se queda!
Llegada a la plaza del prócer Ramon Emeterio Betances, entre los que se dirigieron al público estuvo el profesor de arqueología Reniel Rodríguez Ramos. Este indicó que Cabo Rojo es el pueblo con la mayor densidad de sitios arqueológicos de todo Puerto Rico.
De acuerdo con el profesor del recinto de Utuado de la Universidad de Puerto Rico (UPR), hasta el presente, Cabo Rojo es el municipio donde más se ha logrado identificar restos humanos con más de cuatro mil años de antigüedad, así como el pedernal, que es el tipo de roca más ampliamente circulada en Puerto Rico y las Antillas Menores. Expuso que la vasta presencia de nuestros ancestros ha quedado claramente evidenciada en los predios costeros en que se pretende invertir en el proyecto y que en los trabajos de campo y archivo que se han hecho hasta el presente se han identificado más de 160 contextos arqueológicos, incluyendo más de 180 yacimientos indígenas y decenas del contexto del periodo colonial, los cuales representan miles de años de presencia humana en dicha zona.


Denunció que los desarrolladores están utilizando la estrategia de segmentar el proyecto para evitar que se apliquen las regulaciones federales en la evaluación del desarrollo propuesto porque la aplicación de la regulación federal implicaría exigir estudios adicionales en los predios a impactar, lo que a su vez implica la identificación de recursos arqueológicos adicionales.
“Pretender sepultar bajo residencias exclusivas y campos de golf en un territorio con semejante profundidad histórica es un acto de mezquindad que no se puede permitir, ya que esto supondría borrar de nuestra conciencia colectiva los cimientos de nuestra historia para complacer intereses económicos ajenos a las necesidades de nuestra gente”, expresó.
Y en esa línea de defensa de nuestros ancestros, el Movimiento de Pueblos Originarios de Boriquén denunció que el proyecto Esencia promueve la destrucción territorial, lo que violenta los artículos 8 y 26 de la declaración de la ONU sobre los derecho s de los pueblos indígenas originarios, al despojar y deformar de manera radical territorios ancestrales, borrando el patrimonio arqueológico. Incluso, la ley de Puerto Rico 112 de 1988 ignora y contradice el mandato de la propia constitución del ELA, que en su artículo 6 sección 19 reconoce el derecho del pueblo a la protección y conservación de los recursos naturales como bienes públicos.
Bárbara Abadía Rexach, en calidad de aliada fajardeña y caridura, reclamó que su pueblo está igual de amenazado por la construcción del megaproyecto Moncayo. Presente como mujer negra puertorriqueña ve en el mal llamado proyecto Esencia una amenaza a la historia e identidad afropuertorriqueña.
Expuso que aunque los censos digan otra cosa, Puerto Rico es una sociedad racializada como no blanca ante los ojos del mundo y del Congreso de EE. UU. Puerto Rico no es un país de personas blancas, “somos un archipiélago de afrodescendientes. Los y las puertorriqueños tampoco somos gente privilegiada que puede darse el lujo de enfrentar la vida que propone Esencia, una vida para unos pocos a costa de las vidas y supervivencia de todo un pueblo y sus recursos más preciados. Esa es la vida que propone Esencia. En suma, que borra la historia de Ramón Emeterio Betances, de María Cívico y toda las caras negras lindas de Cabo Rojo y de Puerto Rico”.
¡Esencia no va grita el pueblo!








