CLARIDAD
La manifestación anual fue dedicada a Sandra Pagán Gallardo
La Coalición 8M 2026 organizó, el domingo pasado, una marcha multitudinaria que partió desde la Plaza del Quinto Centenario hasta la Plaza de la Barandilla, en el Viejo San Juan. Convocadas por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, cientos de personas acudieron con suéteres violetas, verdes, pancartas anchas y banderas alusivas a los movimientos feministas.
Cerca del tótem, poco antes de iniciar la marcha, 11 mujeres cargaban banderas violetas con la insignia de Venus. Más abajo, por el primer nivel del Quinto Centenario, otras más sostenían 76 pañuelos que tenían bordados los nombres de las víctimas de violencia de género desde marzo de 2025 hasta febrero de 2026. Pocas nubes ofrecían descanso del sol, que acompañó a las manifestantes de principio a fin.
Las participantes rindieron homenaje a la compañera Sandra Pagán Gallardo, barrilera y activista que falleció recientemente. La militante fue recordada como una incansable activista vinculada a múltiples causas sociales en el país, participando en iniciativas como la Brigada Solidaria del Oeste y la Coalición Defiende a Cabo Rojo.
“Fue una firme defensora de los derechos humanos y de las personas LGBTIQ+, dejando una huella de valentía, solidaridad y amor por su gente. Sandra y Zaida organizaron la primera parada del Orgullo de Boquerón. Es por todo eso que recordamos su voz, su liderazgo comunitario y su capacidad de movilizar a otras personas para luchar por un Puerto Rico más justo y solidario”, comentaron de la Coalición 8M.
Al rato, sonó Contra Todo, de iLe, mientras Edda López Serrano representaba al Ejército de Lolitas. Con un revólver en mano del que salía una rosa, la integrante del grupo sirvió de preludio al aparente centenar de mujeres que, vestidas igual, desfilaban por los adoquines contiguos a la plaza histórica. Ataviadas con el conocido traje que vistió Lolita Lebrón durante el asalto al Congreso, en 1954.
“Invocamos la presencia de Lolita Lebrón como el fuego que nos recuerda que nuestra misión es liberar a nuestra patria irredenta. Lolita nos enseñó que ante el imperio no se pide permiso ni se enfrenta de rodilla, se impone en la dignidad y la libertad. Conmemoramos hoy, que hace 18 años, Lolita Lebrón convocó a cien mujeres independentistas a conmemorar el 8 de marzo en las escalinatas de la catedral de San Juan. El Ejército de Lolitas dedica nuestra participación a la compañera Sandra Pagán Gallardo”, expresó López Serrano.
Entre los oyentes, toda la delegación legislativa del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) se dio cita, así como las licenciadas Mariana Nogales Molinelli, Ana Irma Rivera Lassén y Rosa Seguí, del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC). Aplaudían ante las declaraciones del Ejército y clamaban, como las demás, cuando comenzaron las consignas. Recordaron también cuando la Madre de la Matria acudió, poco después de su regreso en 1979, a Vieques para manifestarse en contra de la Marina estadounidense.

La marcha subió por la calle del Cristo, dirigida por el Ejército de Lolitas, las abanderadas y el resto de las organizaciones. Entre ellas, Alianza de Mujeres Viequenses, Madres contra la Guerra, Taller Salud y muchas más. Mientras bajaban la calle histórica, algunos turistas tomaban fotos y vídeos de modo solidario; otros esquivaban la mirada, como huyendo del asunto.
“Why a gun? (¿Por qué una pistola?)”, preguntó un estadounidense que prefirió no identificarse. CLARIDAD le explicó el contexto histórico de la marcha, del no vine a matar, vine a morir por mi patria, pero el hombre no pareció conmovido o interesado. No obstante, la marcha rugía de fondo consignas como ¡Esencia no va! ¡Nuestres cuerpos son dignidad y amor, valentía y corazón! ¡Las mujeres decidimos si abortamos o parimos! o ¡Si tocan a una, nos tocan a todas!
En las escalinatas de la Catedral Basílica de San Juan Bautista, una suerte de perreo surgió de improviso antes de que Marielle de León, legisladora municipal de San Juan por el MVC, ofreciera un mensaje en representación de la comunidad trans y cuir.
“Dicen proteger a la niñez al oprimir y violentar a la juventud LGBTTQIA+, y decimos ¿no es totalmente contradictorio proteger a unos y estigmatizar a otres? Decimos nosotres: ¿por qué no enfocarnos en mejorar escuelas, derechos y servicios médicos para toda la juventud del país”, denunció en los peldaños.
Más adelante, en la esquina de la calle Fortaleza, Romelinda Grullón, directora del Centro de la Mujer Dominicana, compartió la realidad que muchas mujeres migrantes enfrentan cada día: el encierro, el temor a ser detenidas, deportadas o separadas de sus familias. La Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU, inglés), se unió a las expresiones de la lideresa. Un breve piquete concluyó esta parte de la marcha antes de desembocar en la Barandilla.
¡Nativa o extranjera, la misma clase obrera!
En la plaza, todas las integrantes del Ejército se acomodaron en las escaleras, en un despliegue de resistencia y fuerza comunitaria. Poco después, las barrileras del 8 de marzo amenizaban la tarde mientras distintas organizaciones hacían declaraciones.
“Nosotras decimos no. Nosotros nos proclamamos contra todas las violencias: descolonización, descapitalización, desmilitarización, justicia social y paz, o nada. Esa es nuestra política, esa es nuestra seguridad, esa es nuestra promesa. Nuestros cuerpos, cuerpas, cuerpes son el primer territorio. Ejercemos la soberanía de decidir, aquí mandamos nosotres. Nos sabemos y nos sentimos en la piel de las tierras, las aguas, los bosques, la animalia, el pueblo, nuestra ancestría, nuestras comunidades y barrios”, tronó Beatriz Llenín bajo el sol del mediodía.
Al concluir, recordó que la causa continúa el 28 de marzo, en el Escambrón, para la marcha nacional en contra del Proyecto Esencia. Y como el latido que marca el compás de los ánimos, las barrileras continuaban dándole acorde final a la marcha del 8 de marzo.



