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La fraternidad humana en la Casa Común

Especial para En Rojo

La Organización de las Naciones Unidas consagra el 11 de julio como «día mundial de la población».  Actualmente, somos casi ocho mil millones de personas en el mundo. El planeta Tierra dispondría de recursos necesarios para alimentar y mantener la vida de 11.000 millones. Sin embargo, esto no será posible si la generación actual se comporta de forma irresponsable y egoísta en el uso del agua, de los alimentos y de los bienes comunes.

Con este «día mundial de la población», la ONU quiere llamar la atención de la humanidad sobre la urgencia de una planificación más cuidadosa para favorecer la vida de todos y un mayor cuidado del planeta, para que la tierra no se vuelva inhabitable. Cada año, la población registra un aumento de más o menos 75 millones de personas. Es escandaloso saber que, mientras en Japón, Suecia y otros países ricos, la media de vida es de 80 años, en algunos países africanos, como Zambia y Zimbabue, se considera feliz a quien llega a los 35.

En medio de la pandemia, las desigualdades sociales se han multiplicado, los más ricos han triplicado sus ganancias y muchos gobiernos han aumentado el gasto en armamento.

Con el calentamiento global y la destrucción causada por la sociedad capitalista en la naturaleza, la temperatura en la superficie del planeta y en su atmósfera ha cambiado. Hemos entrado en una nueva era geológica. Científicos de varios países han estudiado la cantidad de energía o calor que entra en la atmósfera. Esta energía se acumula en los depósitos del planeta, como océanos, glaciares y en el propio suelo terrestre. El calor acumulado allí equivale a 0,58 W/m2, o sea, semejante al causado por la explosión de 400.000 bombas atómicas. Ante esta realidad, es urgente que la sociedad civil se organice más y presione a los gobiernos y a las empresas para que asuman su responsabilidad de cara al futuro. En el Día Mundial de la Población, es importante reflexionar sobre el tipo de mundo que daremos a los hijos de nuestros hijos y nietos. No se puede comprender que cuando la ciencia permite una vida más prolongada y la sociedad alcanza medios de comunicación cada vez más veloces, la sociedad se haga siempre más insensible al sufrimiento de los pobres y de los otros seres vivos.

El Papa Francisco ha instado a toda la humanidad a crear una nueva conciencia ecológica y a retomar la propuesta de la fraternidad humana. En la encíclica Fratelli Tutti, nos invita: «Soñemos con ser una sola humanidad, caminantes de una misma carne humana, hijos de esta tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, pero todos hermanos» (FT 8).

¿Dónde el grillo tiene la manteca?

Carmen Cila Rodríguez*

Las antenitas

(o cómo entendemos lo del grillo)

A estas fechas mis padres José y Blanca llevan más de 55 años de matrimonio. Procrearon dos féminas y un varón, nacido entre ellas dos. Ya mis viejos cuentan con seis nietos y tres hermosos bisnietos. Los tres hijos son estudiosos, profesionales, trabajadores hasta el cansancio. Además, mami acogió bajo ese techo -como hijos propios- a varios sobrinos, a algunos vecinos, cuidó algunos ancianos, cuidó hasta el final a sus dos padres y al Tío Anel.

Mami nunca trabajó fuera de la casa y papi era el único proveedor. Papi trabajaba en Ceiba al otro lado de la Isla, muy muy lejos y sin carro propio, por lo que por 20 largos años lo vimos llegar los fines de semana. Fijo, sin falta. Cargado de pan y besos. Así que el peso había que estirarlo. Nada de lujos…o pocos lujos, más bien.

Pedir algo especial en la casa era difícil. Había que tomar turnos: esta quincena se le compran los tenis a Tito, la otra quincena le toca el traje a Tita y los zapatos míos me tocaban… ¡pero si yo no usaba zapatos! A mí, una muñeca para Navidad y otra para Reyes. Yo, por ser la más chiquita, era la bienaventurada de la casa. Mi fortuna consistía en usar pañales desechables y no los pañales de tela. Luego, me regalaron una versión algo genérica de un Atari, llamado Coleco.

Fuera de eso, cuando pedías algo adicional la contestación de mami era un antiquísimo refrán que pocos recuerdan: “¡Es que tú no sabes dónde el grillo tiene la manteca!”. Nunca lo explicó, pero se entendía. Crecí en tamaño, maduré y tuve dos hijas. ¿Y qué creen? Que todavía ando buscándole la manteca al grillo porque ¡qué cosa más curiosa esa!

Entre muchas otras experiencias, fui reportera en varios periódicos regionales del Sur de Puerto Rico por 15 años. Me tocó ver de cerca la pobreza del otro, el esfuerzo de nuestra gente por salir adelante, relaté cientos de historias de superación y decenas de casos sobre personas enfermas con gran necesidad monetaria para realizarse un procedimiento médico con el cual salvar sus vidas. Cubrí un caso particular, que aún me conmueve hasta las lágrimas. Una madre rogaba encarecidamente a los lectores que le ayudaran monetariamente para sufragar los gastos que ayudarían a salvar a su hijo menor, un joven adulto recién casado que padecía leucemia. A los pocos meses de ese primer reportaje, el joven murió y su desconsolada madre nos narró con ojos inundados en sentimiento cómo -a pesar de todos los esfuerzos- su hijo se fue apagando y no pudieron salvarle la vida. Ahí comienzas a apreciar -también- dónde el grillo tiene la manteca.

En el libro Del refranero puertorriqueño en el contexto hispánico y antillano, Roberto Fernández Valledor1 recoge dos versiones de este refrán y alude a que su origen se remonta al pueblo de Lares. Una variedad dice: “Ya sabrás dónde el grillo tiene la manteca”, y que según el autor se aplica a “demostrar habilidad, recursos, etcétera”. También se encuentra la acepción “Nadie sabe dónde el grillo tiene la manteca”.

En la red cibernética aparece el refrán aunque sin ninguna explicación sobre su origen, su uso o aplicabilidad. Hace varios años, según la red, un reportero deportivo de un noticiario local llamado Rommy Segarra hizo alusión al refrán que despertó cierta curiosidad entre los televidentes que, prontamente, crearon e hicieron circular un meme mostrando, al parecer, que no entendieron el mismo. Los grillos son miembros de los ortópteros, una familia de insectos a donde pertenecen, además, los saltamontes y las langostas del desierto.

Darcy Gilmour, en su libro Metabolismo de los insectos2, afirma que “como los demás animales, estos obtienen su energía de los alimentos. Estos se fraccionan en unidades lo suficientemente pequeñas para que puedan ser absorbidas a través de la pared del intestino y de allí transportadas para nutrir todas las células del cuerpo” (Gilmour 1). En el caso de los insectos voladores, como la mariposa, queman la grasa adquirida durante el vuelo. Estas grasas se oxidan en su organismo y son las que, principal o exclusivamente, le proveen la energía para mover los músculos y volar. Los grillos, sin embargo, no vuelan.

Los grillos y sus familiares utilizan y sintetizan las grasas para formar y regenerar su estructura corporal externa, afirma Gilmour. Según su publicación, muchos insectos segregan grandes cantidades de cera que utilizan como cubierta protectora parecida a la cera cuticular de los vegetales. “En la cera de muchos insectos hay un componente más duro conocido como la capa de cemento, que bien pudiera ser el resultado de la secreción, en un momento dado, de una cantidad mayor de lípidos reaccionantes que se polimerizan y forman resinas…La secreción de lípidos químicamente activos puede también intervenir en la formación de las capas exteriores de la cutícula” (Gilmour 99).

Así entendemos que el grillo no almacena grasas, sino que la convierte de forma constante en su propio caparazón, ese que le protege de las circunstancias, pero que -como la cigarra de la famosa fábula de Edipo, La cigarra y la hormiga– no puede almacenarla para otros usos.

No saber dónde el grillo tiene la manteca en el refranero puertorriqueño, implica pues, la necesidad constante, que no hay un sostén económico firme, que no tienes un almacén donde buscar recursos y que todo lo que posees es para uso inmediato, se desgasta en tu esfuerzo por sobrevivir y sin la menor idea si el día de mañana obtendrás el alimento o la energía para volver a generar tu bienestar.

El grillo en la cultura

Por asombroso que parezca, el grillo también es parte de nuestra cultura lingüística puertorriqueña. Desde siempre, a muchos niños, en el seno familiar, se les suele llamar cariñosamente como los grillos, los grillitos por el ruido que provocan con su alegría, aunque son de escaso tamaño. Pero si de un problema, una trifulca, una confusión, un enredo o entuerto se trata nadie vacila en describir el episodio como una tremenda “olla de grillos”. El estudioso José A. Martí Mut 3, asegura, por otra parte, que la frase pueblerina “ser la changa” proviene de una variedad de grillos que él identifica como la Scapteriscus didactylus (Grillotapidae) conocida como la changa o grillo topo. El entomólogo reconoce que la expresión y “su conexión con el comportamiento del insecto parece haberse perdido con el tiempo”. Martí Mut identifica otras dos especies de grillos puertorriqueños: el Amphiacusta caraibea (Gryllidae) y el Gryllus assimilis (Gryllidae), cada uno de los tres con características corporales, cantos y hábitats particulares. Se alimentan de hojarascas y pequeñas raíces.

Según recoge el filósofo Jean Chevalier, en su Diccionario de Símbolos, “el grillo que pone los huevos en la tierra, vive allí en forma de larva, y luego sale para metamorfosearse en imago era para los chinos el triple símbolo de la vida, la muerte y la resurrección. Su presencia en el hogar se consideraba promesa de dicha, al igual que en las civilizaciones mediterráneas” (Chevalier 540).

Pero ni tanta dicha. Una noche estrellada en nuestra casa del barrio Indios de Guayanilla, cuando mi hermano Carlos tenía 17 años de edad, un feliz grillo se puso a cantar con toda su fuerza cerca de la ventana de su habitación. Sin encomendarse a nadie, Carlos derramó un poco de gasolina y prendió fuego a la grama, donde él pensaba que cantaba el pequeño grillo. ¡Pa’ qué fue aquello! Entre el fuego y el humo que ascendió rápidamente apareció la mitad del vecindario para saber qué había ocurrido. El incidente no pasó a mayores…y el grillo siguió cantando.

En la literatura y cultura popular es muy conocido el cuento Pinocho. Originalmente el relato se publicó en 1882, en un periódico italiano llamado Giornale per i bambini, de la autoría de Carlo Collodi, seudónimo de Carlo Lorenzini. Por décadas -sobre todo luego de algunas adaptaciones posteriores al relato original- Pinocho se ha convertido en un recurso útil para la didáctica de valores, la toma de decisiones responsables, el beneficio de siempre decir la verdad, el aprecio a nuestros mayores. Pepe grillo, un simple grillo, es uno de los personajes principales y, simultáneamente, es la conciencia de Pinocho que transmite esos valores al tempestuoso títere. En la versión original de Collodi, la fuerza de sus mensajes lleva a Pinocho a matar al grillo.

El cuento del cuento

Este es un cuento corto o, como dicen en mi pueblo, es un cuento de camino. Es el cuento de un cuento feliz que tuvo que enfrentar las críticas de un selecto conjunto de géneros literarios.

Vivía el cuento -protagonista de este cuento- en un bosque mágico, de esos que siempre están verdes y florecidos con coloridas hadas revoloteando por doquier. Tenía el bosque leyendas, mitos y obras teatrales, unas eran buenas y otras excelentes. Pero un día, como suele suceder en los cuentos, apareció un personaje nuevo. Era una novela extensa, inteligentemente delineada y narrada. Tenía muchos personajes, un rico vocabulario, escenarios diversos y un renombrado escritor. El cuento se sintió feliz de que el fresco bosque contara con un nuevo integrante que abonara al esplendor de aquel mágico mundo. Por su parte, el poema -regente del agradable lugar- le dio la bienvenida como a ningún otro género con celebradas y métricas rimas. Y es que la novela tenía muchas vertientes: podía ser psicológica, histórica, de caballería o pastoril. En cualquiera de ellas resaltaba por sus sabias palabras y los largos periodos de concentración que lograba en su espectador. Por eso la novela se tornó arrogante y concluyó que había sido hecha para ser mejor y más apreciada que el cuento corto, el menor de los residentes.

Aunque podía cumplir casi con las mismas exigencias, el cuento fue tomado en poca consideración por algunos, haciendo que se sintiera de poca relevancia. La novela, al verlo casi sin palabras, le explicó que como cuento jamás podría ser como ella por no tener gran extensión ni profundidad, lo que hizo sentir triste al pequeño e inquieto cuento. Así comenzó a buscar en sus recónditas entrañas nuevos personajes y se fue por costas y montañas intentando hallar un nuevo lugar donde renacer.

Un día el cuento conoció la lírica, quien le aconsejó inspirarse en los sentimientos más nobles para poder elevarse y quizá hasta hacer entonar a sus personajes la más dulce melodía que un lector pueda interpretar. Entonces nuestro cuento tomó el consejo y se convirtió en uno de carácter y adoptó nuevas fórmulas. Atrás quedaron las hadas y las princesas, desarrolló entonces el humor, lo fantástico y hasta se inspiró en el terror. El cambio fue apreciado por lectores de todo el orbe, ya que este nuevo cuento corto podía ser contado con menos esfuerzo y más sabiduría, memorizado y recordado por el más anciano de los ancianos. Pronto fue el rey entre comensales que sobre cenas vespertinas repetían la pequeña enseñanza. También reinó en infantiles habitaciones durante la larga, oscura y tormentosa noche.

El cuento había superado todas las expectativas, se había convertido en algo apreciado y reconoció por primera vez que él era más extenso y profundo de lo que en realidad parecía. Contempló con sobrada humildad que había aportado -no solo al bosque sino a toda la humanidad- relatos inolvidables, dramáticas tramas y románticos personajes que vivirían por años en sensibles corazones. Una vez más el cuento se retó a sí mismo decidiendo ser más arrojado, más dinámico, audaz, breve y enérgico al convertirse en un hermoso y exitoso microcuento.

Así que no importa si eres cuento, microcuento o una intensa novela, debes saber que vale más el sentido, la adopción de un buen consejo y la acción tomada que la extensión de tu obra. Y colorín colorado el cuento… se ha renovado.

A tropel

Cuando María Esther se asomó por la ventana, lo vio. Allí estaba llamando el cobrador del banco, tocaba el timbre, y jamaqueaba un poco el portón de la vetusta casa para hacerse escuchar. La casa…ocho meses de atraso en el pagaré…y ahora, ¿qué?… ¿a dónde voy?

El silencio se apoderó de la casa que había comprado hacía trece años, su primera casa luego de mucho trabajo y privarse de quereres para ahorrar. Solo las cortinas de telas se movían al son de un viento ligero que entraba por aquellas ventanas de aluminio.

Las cosas eran distintas ahora: el empleo, que hasta entonces había sido seguro por 20 años había bajado las ventas. Hace exactamente un año, su jefe llegó con una carta firmada y le confirmó que ya no era necesario que regresara a ocupar su puesto, el cierre de la fábrica era inminente.

Sacudiendo los pensamientos que la mantuvieron detenida por varios minutos, María Esther se quedó fría mirando el hombre que llamaba para recoger el dinero que evitaría la ejecución de la casa. Adentro, muy adentro, un cúmulo de tambores se agitaban en su pecho cada noche. “Las deudas, ¡Dios mío! ¿No me das la mano? No merezco esto”. De nada sirvieron los ahorros de meses, de nada sirvieron las velas en honor a Shangó implorando prosperidad, de poco sirvió rogar a Dios, ni las oraciones ni las novenas…

El olor se hacía imposible cada día, por lo que los vecinos dieron la queja a las autoridades. Cuando abrieron la puerta de la casa, María Esther ya no estaba.

La alergia

Demás está decir que todo le causaba una gran alergia a Edelmira Pico García. El estornudo era constante, rápido su nariz se congestionaba y comenzaba a derramar liquido por su nariz. No tenía cura, a pesar de ir a todos los médicos y luego de hacer gárgaras con las más potentes medicinas antihistamínicas.

Las flores le causaban alergia y estornudaba; los sonidos de los carros le anunciaban que pronto estornudaría; la brisa del mar provocaba una reacción corporal tan agresiva que mantenía a Edelmira a raya de su entorno. Estornudaba, e incapaz de retener un pañuelo, pequeñas gotas de saliva llegaban para bañar sus manos. A veces, la alergia no le provocaba estornudos ni mocos, a veces su alergia se convertía en un evento de momentánea locura. Entonces salía a la calle con una media verde al revés y otra media rota en el tobillo. Sin poder hacer mucho para controlar tal reacción, a veces un color morado y un extraño olor a coco amelcochado y quemado salía de entre sus dedos inferiores. Pero el momento más preocupante de su alergia era cuando Edelmira se miraba frente al espejo hacía muecas, hablaba sola y luego se sentaba frente a su computadora a escribir.

` Bajo el influjo de esa alergia, Edelmira escribía todo lo que se le ocurría. Una vez escribió un cuento sobre una especie de plátano metálico y agridulce que según los vecinos había arribado de Marte. Otro día escribió la historia de Apolito, un pobre empleado del tren que llevaba todos sus cachivaches y las fotos familiares en un viejo saco rojo y remendado que le había regalado la costurera del pueblo. De tanto escribir cada detalle de la triste historia, la alergia de Edelmira se complicó. Entonces Edelmira fue al hospital e inevitablemente fue internada en intensivo. Sin remedio.

La autora  reside actualmente en New Jersey. Los textos que publicamos son parte de un libro de próxima publicación. La autora nos dice: “La intención de compartir experiencias alegres, la angustia del exiliado, de amor y desamor, risas, recetas, sueños que no se realizaron y metas por cumplir, mías y de otros con los que compartimos espacios pero que todavía no levantan su voz. La publicación posee una conjunción de ensayos, poemas, cuentos y recetas gastronómicas, un tanto arrojadas para el gusto del mercado puertorriqueño”. Además, la escritora quiere “aclarar mi gran duda existencial sobre dónde el grillo tiene la manteca”.

1Fernández Valledor, Roberto. Del refranero puertorriqueño en el contexto hispánico y antillano. España: Sociedad Estatal Quinto Centenario. 1991. P. 110.

2Gilmour, Darcy. Metabolismo de los insectos. Versión española de Pilar Alonso Sanjuán. Madrid: Editorial Alhambra, S.A. 1968.

3Martí Mut, José A. Insectos de Puerto Rico. Ediciones digitales. 2015. pp 14-16.

Cuba celebrará Primer Festival Cultural de Cubanos en el Exterior

Corresponsal de CLARDIAD

La Habana, Cuba-Con la idea de reunir en un mismo espacio a artistas cubanos en la diáspora, el Ministerio de Cultura de Cuba anunció la celebración de la primera edición del Festival Cultural de Cubanos Residentes en el Exterior, que tendrá lugar de forma virtual la primera semana del mes de julio.

“Cuba Va Conmigo” es el lema de la cita en la que dirán presente más de 80 artistas y músicos cubanos que viven fuera de la isla y cuyas presentaciones serán trasmitidas en canales de la televisión cubana y en espacios de Internet.

En conferencia de prensa, el viceministro de Cultura, Fernando León Jacomino, expresó que el evento “responde a una política país de inclusividad de no perder la relación con nuestros artistas, aún cuando radiquen en el exterior”.

“La idea es intercambiar con varios de los artistas nuestros que están radicados en el exterior […] porque se puede amar la patria y se puede trabajar en pos del bien común de la patria, esté uno donde esté”, añadió el titular de Cultura.

El festival tendrá lugar los días 7, 8 y 9 de julio próximo y según sus organizadores, participarán 82 artistas –de más de 100 que fueron invitados–, entre los que se encuentran 42 músicos, 16 artistas escénicos y 6 de las artes plásticas. Los participantes provienen de más de 15 países de América Latina y el mundo.

León Jacomino también resaltó “la casualidad de que estemos dando a conocer este importante evento un día como hoy, que se conmemoran 60 años de aquel discurso memorable del Comandante en Jefe, Fidel Castro, que después se conocerá como Palabras a los Intelectuales”.

Palabras a los Intelectuales es el nombre que se le dio al discurso pronunciado el 30 de junio de 1961 por Fidel Castro –a la sazón primer ministro del Gobierno Revolucionario y secretario del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba– durante un encuentro con intelectuales cubanos en la Biblioteca Nacional.

Por aquel entonces, la isla llevaba a cabo una épica campaña contra el analfabetismo y la intervención de Fidel marcó para muchos la ruta a seguir de la entonces incipiente política cultural de la Revolución y fue, también, punto de partida para la naciente Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

“La Revolución no debe renunciar a nadie que esté dispuesto a trabajar por ella y para ella”, dijo en ese entonces el líder de la Revolución cubana, palabras de las que se hizo eco el viceministro de Cultura para apoyar la novel iniciativa.

Por su parte, la encargada de la sección del gobierno cubano para residentes en el exterior, Laura Ivet Pujol Torres, celebró la propuesta y enfatizó en la necesidad de que el festival “abarque a los cubanos que están en los diferentes rincones del mundo llevando adelante la cubanía y la cultura cubana en grandes letras”.

La titular anunció además la convocatoria para el primer Concurso Internacional ‘Cuba Va Conmigo’ para niños y adolescentes cubanos en el exterior a celebrarse el próximo mes de junio. Este último proyecto comprenderá diversas categorías como: fotografía, artes danzarías y literatura, entre otros.

 

 

 

 

 

Visita de Miguel Cardona: Más preguntas que respuestas

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

En su visita a la Isla el secretario del Departamento de Educación de Estados Unidos, se reunió con el Gobernador, con el Presidente del Senado, con representantes de sindicatos de trabajadores no docentes del Departamento de Educación de Puerto Rico (DEPR), con el representante sindical de las y los maestros(as) del sistema público, pero la reunión pública para hablar sobre la situación de la Universidad de Puerto Rico (UPR) esa no se dio, esa fue privada.

El mismo presidente de la UPR Jorge Haddock y el secretario Miguel Cardona lo confirmaron. En la reunión – o mesa redonda según sus anfitriones- llevada a cabo en el vestíbulo del Teatro de la UPR, recinto de Río Piedras, este lunes (28 de junio) no hubo representación de organizaciones de docentes, ni estudiantiles. En la reunión que fue conducida por el rector, doctor Luis A Ferrao Delgado además de por supuesto el presidente Haddock, participaron por parte de la UPR en específico del recinto de Río Piedras: José Hernández, director ejecutivo del Programa de Educación Continua y Estudios Profesionales; Mayra Chárriez Cordero, decana de la Facultad de Educación; Miguel Hernández Delgado, estudiante doctoral y profesor del recinto; William Ayala Vega, maestro de Español, acabado de graduar; y Grace Marie Carro Nieves, directora de la Escuela Elemental de la UPR.

Por parte del DEPR estuvo su secretario interino Eliezer Ramos Parés y el sub secretario de Asuntos Académicos, Guillermo López.

Los voceros de la administración universitaria respondieron a las preguntas presentadas por el doctor Ferrao Delgado, las cuales giraron al respecto de; cuáles fueron a los retos de la educación durante la pandemia; cuáles son los insumos necesarios para que los maestros puedan continuar en las escuelas, y que programas de talento se desarrollan en la UPR. Una tercera de qué más se puede hacer para que más estudiantes graduados de escuela superior escojan la carrera del magisterio y cuáles son los retos que enfrenta un estudiante al escoger ser maestro.

Las respuestas por parte del DE fueron y son las ya conocidas, con la pandemia, y sin pandemia limitadas destrezas de los maestros en el manejo de la tecnología, igual los padres, falta de infraestructura de Internet. Al menos la directora de la escuela elemental de la UPR habló de la necesidad de dar espacio al diálogo profesional, que se compartan ideas y dar oportunidad de desarrollo profesional. Otros reconocieron que el salario tiene mucho que ver que con que los jóvenes opten por ser maestros, hay necesidad de un nuevo currículo, ofrecer más cursos en línea, establecer como prioridad al docente y a la educación. Los planteamientos fueron generales no hubo nada en concreto. Una vez concluida la ronda en que cada uno dio su parecer el presidente Haddock se expresó en que ponía a la UPR en disposición del DEPR y de Educación Federal para “el adiestramiento de los maestros y como conversamos en privado el poder adiestrar a nuestro maestros que se conviertan en administradores efectivos y líderes efectivos”. No añadió más.

Por su parte Cardona dijo que había venido a escuchar a los educadores de Puerto Rico, que quienes mejor que ellos pueden decir lo que necesitan los maestros, que se necesita envolver a los padres en la educación, la necesidad de adiestramiento en la tecnología. Entre sus comentario dijo que había visitado decenas de escuelas en estos meses y que ha visto que Puerto Rico necesita más apoyo emocional luego de los desastres antes de abrir las escuelas. El rol del DE EU dijo es dar apoyo, acompañamiento al Departamento de Educación.

Tras de esa intervención a la Prensa se le dio solo cinco minutos limitados a formular tres preguntas. A la pregunta de Claridad de que en la reunión no se habían tocado los temas de la Universidad como los programas en moratoria, la falta de profesores a tiempo completo e incluso la falta de presupuesto, el presidente Haddock contestó que tuvieron una reunión privada en donde hablaron de los retos que tienen, refiriéndose a la UPR.

“Sin lugar a dudas el departamento de educación federal nos ha apoyado y entiendo que nos seguirán apoyando. En términos de los profesores a tiempo parcial se ha reportado ejemplo en Rio Piedras que sigue siendo mas bajo que en los estados el secretario conoce esa cultura muy bien hemos puesto plazas que se han autorizado de acuerdo a lo al plan estratégico de cada universidad”, se refiere a los recintos.

Para el Presidente la UPR tiene fondos para suplementar los recortes presupuestarios de la Junta Control Fiscal para este año entrante y se tiene el apoyo de los $94 millones asignados por el Gobernador. “Continuaremos trabajando referente a esta visita con el DEF para que nos continúe apoyando en beneficio de nuestros estudiantes, profesores y el pueblo de Puerto Rico”.

El secretario Cardona se limitó a decir que sí se reunieron y pudieron hablar sobre los retos que tiene la UPR y que su visita a la Universidad era el comienzo de una relación, comunicación sobre los retos y necesidades de la Universidad.

Una próxima pregunta de otra colega de la Prensa sobre la educación en las Islas Vírgenes y ya se acabó la reunión.

 

Editorial: Sin pena ni gloria la visita del Secretario de Educación de EEUU a Puerto Rico

 

Si el Secretario de Educación de Estados Unidos, Dr. Miguel Cardona, verdaderamente quiere conocer la realidad de la educación pública en Puerto Rico, tiene que venir de otra manera. En lugar de una agenda protocolar tan controlada y cuidadosamente manejada mediáticamente por el Gobierno Puerto Rico, Cardona puede venir de incógnito, recorrer el país, hablar con estudiantes, padres y maestros del salón de clases, y derivar sus propias conclusiones sobre el liderazgo y desempeño del Departamento de Educación de Puerto Rico (DE), y por ende, de la educación pública en los niveles denominados K-12 en nuestro país. Igualmente puede hacer lo mismo en la Universidad de Puerto Rico (UPR).

De los diálogos “privados” que tuvo el Secretario Cardona con la oficialidad del DE y de la UPR durante su visita, ha trascendido muy poco. Muchos diálogos importantes se quedaron en el tintero porque no hubo la ocasión ni el tiempo para hacerlos. Por eso, el recorrido del funcionario federal por escogidos escenarios escolares y educativos en Puerto Rico ha sido más parecido a un ejercicio de relaciones públicas, durante el cual no ocurrió ni se dijo nada que pueda calificarse de memorable. No hay siquiera una frase citable, ni una conclusión tangible que pueda derivarse de sus citados encuentros con educadores de distintos niveles del DE y la UPR, la cual es la institución pionera en la formación de maestros y maestras en nuestro país. La reseña de la compañera Cándida Cotto en esta edición de CLARIDAD, resalta el limitado intercambio con periodistas durante el encuentro en la UPR.

En las diferentes instancias de su visita, Cardona repitió una y otra vez las frases comunes sobre la educación pública en las que hay consenso en Puerto Rico: que nuestros niños, niñas y jóvenes educandos merecen recibir más de lo que actualmente reciben del proceso educativo, y que el sistema de educación debe estar preparado para proveerlo. Insistió también en la necesidad del regreso presencial a clases para el próximo año escolar que comienza en agosto, lo cual también forma parte del consenso general en nuestro país.

De forma casual pero contundente, Cardona se aseguró de resaltar las cifras astronómicas de dinero que el gobierno de Estados Unidos ha hecho disponible para la educación pública en Puerto Rico: $2 mil millones del Plan de Rescate Americano, $1.24 mil millones de la Ley de Ayudas y Respuesta al Coronavirus de 2021, y $662 millones en subvenciones para el año fiscal 2020, además de los $912 millones para educación y $210 millones en fondos ESSER II. Aparte de ser un gancho obvio para copar titulares en medios noticiosos, ni el Secretario Cardona ni el Gobernador Pierluisi, ni ningún otro oficial del DE han ofrecido detalles sobre de qué se tratan estos fondos y cómo se accede a los mismos, para qué han sido destinados, ni cómo se utilizarán, una información especialmente relevante ahora que el DE se supone que esté trabajando a todo vapor para poder reabrir las escuelas en agosto, y su acceso a dichos fondos federales está restricto a la supervisión y escrutinio de un síndico a cargo de velar por su uso adecuado.

El Secretario Cardona no visitó las escuelas del Sur, derrumbadas por los terremotos, pero si lo hubiera hecho habría conocido que miles de estudiantes de dicha zona no han recibido instrucción presencial desde hace dos años, y muchos ni siquiera pudieron acceder a la educación a distancia durante este tiempo por diversas limitaciones. Eso le daría al visitante un cuadro más claro de las fallas de liderazgo y desempeño en la cúpula del DE. Si se hubiera reunido con maestros y maestras de los salones de clase, se hubiera quedado boquiabierto ante los bajos salarios que devengan y las muchas veces injustas condiciones en las que trabajan esos profesionales. Si hubiera tenido la oportunidad de reunirse con padres, maestros y asistentes de maestros del Programa de Educación Especial, se hubiese indignado ante la inequidad, incomprensión e insensibilidad con que se trata a esa población.

También hubiese podido conocer la relevancia y pertinencia histórica de la UPR si tiene un encuentro abierto con sus profesores, estudiantes y empleados y hubiese escuchado de sus bocas las limitaciones intolerables y el asedio irracional al que la JCF ha sometido a nuestra Universidad. Una conversación del secretario Cardona con la doctora Lillian Albite, directora de la Escuela Graduada de Trabajo Social de la UPR y con profesoras de los programas sub graduados y graduados en Trabajo Social le hubiese abierto los ojos a la verdadera situación docente por la que atraviesa nuestra única institución de educación superior pública.

Para su próxima visita a la Isla, el Secretario de Educación de Estados Unidos debe estar con el oído en tierra para evitar pasar sin pena ni gloria. Desde CLARIDAD le aseguramos que la situación de la educación pública en Puerto Rico- tanto en el DE como en la UPR- no es como oficialmente se la presentaron.