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26 de agosto: de Kaepernick a la huelga de la NBA

Por Elga Castro Ramos/Especial para CLARIDAD

El 26 de agosto de 2016 el mundo del deporte se revolcó cuando Colin Kaepernick, mariscal de campo de los 49 de San Francisco, se arrodilló cuando sonó el himno de Estados Unidos que se toca antes de cada juego de la NFL. Este lo hizo en protesta por los asesinatos de hombres negros a manos de policías blancos, algo que ha sido una constante en Estados Unidos pero que en años recientes se ha incrementado su visibilidad porque han sido grabados en video que luego son difundidos. La respuesta fue contundente y casi unísona: condena a este acto considerado como anti-patriota y una ofensa a los símbolos patrios, como el himno y la bandera e incluso a las fuerzas armadas. Poco fue el apoyo que recibió Kaeperenick, aunque siempre hubo quien le reconoció el acto como uno valiente, comparable al que hicieran Tommy Smith y John Carlos en el podio de los Juegos Olímpicos en México del 1986 cuando levantaron su puño en protesta por el racismo hace más de 50 años. La historia de Kaepernick es motivo de un escrito en sí mismo: no lo volvieron a firmar en la NFL, pasó poco a poco a ser un ícono de la lucha contra el racismo y cuatro años después, en medio de una pandemia, como tantas otras cosas, su acto de arrodillarse pasó de ser uno contestatario a uno casi hegemónico y el símbolo del movimiento que hace meses es el “Black Lives Matter”, fundado en el 2013. Luego de varias muertes más, incluyendo la de George Floyd asfixiado por la policía de Minnesota y la cual despertó a un país dormido en una cuarentena, ahora los siete balazos a Jacob Blake a manos de un policía de Wisconsin, causó lo que nadie imaginaba, que equipos profesionales de Estados Unidos no salieran a jugar. Huelga.

Como mencionara en una columna anterior, las protestas que se desataron luego del asesinato de George Floyd fueron masivas aún dentro de la pandemia del COVID 19, con muchas manifestaciones en las calles desafiando las cuarentenas. Durante el pico de estas protestas el deporte profesional estaba detenido y los deportistas lo apoyaban desde sus redes sociales y fuera de éstas, pero cuando el deporte regresó no se olvidó. Desde su burbuja, la NBA dio un grito fuerte. El tabloncillo decía Black Lives Matter, los jugadores lucían camisas con esta frase, y en vez del apellido podían poner el mensaje que quisieran, algunos escogieron “Education Reform”, “Not one more”, “Enakopravnost”-que la tenía Luka Doncic que significa “igualdad” en esloveno-entre otros. Las baloncelistas de la WNBA dedicaron su temporada a Breonna Taylor, quien también fue asesinada por la policía y cuyo crimen aún no ha sido resuelto. Y en el béisbol de Grandes Ligas, donde ni aún en el 2016 hicieron manifestaciones, se arrodillaron y se expresaron a favor de la justicia racial.
En general, además del uso casi omnipresente de la frase “Black Lives Matter” en todas partes, se siguió jugando baloncesto y béisbol con “normalidad” (dentro de la anormalidad de la situación provocada por el COVID 19). Quienes critican a los atletas que no alzan su voz suficiente contra las injusticias argumentan a menudo que éstos siguen ganando sus millones de dólares y que lo más que hacen es ponerse la camisa con alguna frase anti racista, pero sin que esto afecte su juego, es decir, su trabajo. Claro, a ellos creo que se les exige mucho más que a otros ciudadanos, ¿quizás por ser en su mayoría negros? O quizás porque muchos consideran su salario desproporcionalmente alto.

Así, cuando el miércoles 26 de agosto los Bucks de Milwaukee decidieron no salir a jugar su juego de postemporada contra los Magic de Orlando, comenzaron sin saberlo un efecto dominó que incluyó múltiples juegos cancelados en la NBA, WNBA, las Grandes Ligas la NHL (liga de hockey sobre hielo). La importancia de esto es que fue un paso más allá al implicar un parón laboral real, con todas las implicaciones que esto tiene, sobre todo económicas. Menciono esto porque usualmente el capital aguanta mientras no se afecte sus ganancias y aparentemente aceptó y aguantó las protestas iniciales. Pero tan pronto se detuvieron la mayoría de los juegos del baloncesto de la NBA y esa misma noche paró la WNBA y al otro día comenzaron también a no jugar distintos juegos de béisbol y hockey, ocurrió algo inédito en la historia deportiva estadounidense. Por primera vez había una tácita huelga deportiva y no por motivos económicos (como ha habido otras huelgas deportivas) sino en pro de la justicia social y contra el racismo sistémico. Aunque no duró muchos días ni fue una parada total del deporte profesional estadounidense, sí tuvo un impacto, sobre todo mediático y en el público. Esto en gran medida producto de algunas de las declaraciones que hicieran los y las jugadoras y dirigentes. También, en esta era que es tan visual, hubo manifestaciones que valieron más que palabras, como las que hicieran algunos equipos de béisbol, saliendo al terreno y quedarse 42 segundos parados-esto en honor al número que usaba Jackie Robinson cuyo día curiosamente se conmemoraba el viernes 27, y luego retirarse del terreno, no sin antes dejar una camisa de “Black Lives Matter” sobre el plato del “home”. También muy impactante la que hicieran algunas baloncelistas de la WNBA las cuales llevaron camisetas blancas con las letras del nombre de Jacob Blake y en la espalda siete huecos simbolizando los siete balazos recibidos. Todo esto tuvo mucha repercusión más allá de los medios deportivos. En los próximos días iremos sabiendo más detalles, por ejemplo, de la discusión que dicen que se dio entre algunos jugadores de la NBA que se plantearon no seguir con la temporada y entre los que querían regresar, como LeBron James.

Hay quienes criticaron a los atletas cuando regresaron a jugar, pero pocos piensan quien más ha llegado al punto de detener su trabajo para luchar contra el racismo, ni siquiera el movimiento obrero aún pre pandemia se planteó cesar labores como protesta, muchos menos en otras áreas de la economía, los estudiantes, entre otros. Están los dos extremos, los que preferirían que “solo se callaran y jugaran”, es decir, que no se inmiscuyan en nada que tenga que ver más allá que la cancha, y los que les gustaría que lideraran y protagonizaran con la visibilidad que tienen, el movimiento contra el racismo.

Aún es muy pronto para saber el alcance que tendrán estas manifestaciones de los atletas profesionales estadounidenses. Pero sin duda, en algún momento esta semana ESPN, Nike, la NBA y otros muchos del mundo corporativo temblaron y eso, en mi opinión, es una buena señal, pues para luchar contar el racismo sistémico hay que “jamaquear” el sistema, y por algún lugar se comienza.

Mirada al País:La leyenda de la verdad y la mentira

 

Por Félix Aponte Ortiz/Especial para CLARIDAD

Tata, tenemos que hablar.- Dios” Así leía el mensaje proyectado a mediados de junio de 2019 en una pizarra electrónica ubicada cerca Plaza Las Américas. Desconozco quién o quienes auspiciaban este mensaje, pero se interpretaba que iba dirigido a la entonces representante María Milagros (Tata) Charbonier Laureano en medio de la polémica pública de los proyectos de ley que entonces promovía bajo el concepto de “libertad religiosa y terapias de conversión”. La polémica, relacionada a ese controversial asunto, me vino a la mente el pasado lunes 17 de agosto cuando la señora Charbonier fue arrestada por agentes de la policía federal en Puerto Rico (FBI) e imputada por fiscales federales de 13 cargos por supuesto robo, fraude, soborno y obstrucción a la justicia. Se le imputa a la acusada haber recibido sobre $100 mil en comisiones ilegales en un esquema fraudulento que comenzó a partir de septiembre de 2017, es decir, cuando nos impactaron los huracanes Irma y María. Se alega que esta señora infló en varias ocasiones el salario de una asistente a cambio de recibir quincenalmente cantidades de dinero que variaban entre $800 y $1,500. La contundencia de hechos que se incluye en el pliego acusatorio sugiere una alta probabilidad de la culpabilidad de esta exrepresentante, que insistía en distinguirse públicamente como una persona religiosa-practicante con altos principios éticos y morales. La gravedad de la inmoralidad que se le atribuye a este personaje no sólo radica en la apropiación de fondos públicos, predeciblemente mediante extorción a su empleada, si no que también utilizó junto a su esposo, también imputado de los mismos delitos, el hijo de ambos como ‘mula’ para recoger el dinero y depositarlo en las cuentas bancarias de sus padres. El caso Charbonier tipifica el nivel de degradación en que está sumida una parte significativa del liderato político que administra y maneja el interés público de nuestro Pueblo. La operación y funcionamiento de estos individuos no se limita a sus circunstancias personales, sino que también refleja la descomposición moral de las estructuras e instituciones partidistas en las que funcionan.

Habrá que esperar lo que eventualmente decida el tribunal sobre las imputaciones de comisión de delito que se le atribuyen a la señora Charbonier, pero en lo personal, siempre he entendido que esta persona no merecía el apoyo político para ejercer una función tan delicada como legisladora. A pocas horas de haber ocurrido el allanamiento que le hizo el FBI a su residencia el miércoles 15 de julio, realizó una conferencia de prensa que fue cubierta por casi todos los medios de comunicación comercial diciendo que “me dijeron que no era tarjeta (sic) de investigación ni objeto de investigación porque yo se lo pregunté claramente (al agente)”. Evidentemente estaba mintiéndole al País. Pero tan serio como este asunto legal, está el aspecto moral de la gestión que realizó para conseguir la aprobación, “a viva voz”, del Proyecto del la Cámara 2069 dirigida a establecer las ‘Guías para la Protección de la Libertad Religiosa”.En la discusión de ese Proyecto está inmerso el concepto de la “Terapia de Conversión” o también conocida como “Terapias Reparativas”. Esas mal llamadas “terapias reparativas o de conversión” constituyen una práctica ilegal que llevan a cabo algunos sicólogos religiosos e individuos que se identifican como consejeros espirituales, que intervienen con menores de edad aplicando terapias para suprimir su preferencia homosexual.

Esas “terapias de conversión” se basan en la idea de que la homosexualidad es un trastorno mental que puede tratarse o curarse mediante intervenciones sicológicas de modificación de conducta, rituales religiosos que incluyen prácticas de oración y, en algunos casos, prácticas de exorcismo (como si las personas estuvieran poseídas por ente demoníaco) y se ha alegado que se practican terapias electro-convulsivas. Las personas objeto de estas prácticas aberrantes son generalmente niños y adolescentes, en general, menores de 18 años. Las terapias de conversión están proscritas en más de 15 jurisdicciones estatales de los EE.UU. y en múltiples países del mundo. Según la Asociación Americana de Sicólogos, esta práctica está desacreditada profesionalmente por su dudosa efectividad y por el comprobado daño grave y potencial que tiene sobre la salud mental de las personas expuestas a dichos procedimientos. Existe amplia documentación sobre la alta incidencia de depresión mental y, en algunos casos, de suicidio, especialmente de jóvenes adolescente que han sido sometidos a estas, mal llamadas, terapias de conversión, práctica que se realiza en muchos espacios geográficos de Puerto Rico. Y esto lo sabe la señora Charbonier y los legisladores y religiosos que promueven la legalización de esta práctica aberrante.

La idea errónea de que la homosexualidad responde a un problema disfuncional de la salud mental y emocional de los seres humanos tiene un componente muy fuerte de homofobia. Y esa homofobia se hace operacional con mentalidades fascistas como las que en tiempos modernos observamos en Puerto Rico y en múltiples lugares del Mundo. En la literatura se ha documentado las prácticas que realizaban los nazis de Alemania contra los homosexuales arios. Aunque reconocían en estos alemanes los valores y atributos de la llamada raza aria, no había tolerancia para éstos en el aparato político y militar en la ideología nazi. Los individuos identificados como homosexuales, particularmente los hombres, eran referidos a unos centros de tratamiento donde eran objeto de prácticas clínicas que incluían, pero no se limitaban a terapias de inyección hormonal y la castración. Miles de jóvenes alemanes terminaron en campos de concentración al no responder como se deseaba a las “terapias de conversión”, especialmente las que practicaba el médico nazi Carl Værnet en el campo de concentración Buchenwald. Værnet fue juzgado como criminal de guerra por sus actuaciones genocidas y homofóbicas.

Reflexionando sobre las actuaciones que se le atribuyen a Charbonier y a otros, que consiguen apoyo político o que se insertan en las estructuras de poder, tanto económico como social, manejando mentiras y falsedades y distorsionándolas como si fueran verdades, me hizo recordar una conocida fábula a la que llaman “La Leyenda de La Verdady La Mentira” que dice lo siguiente: “Cuenta la leyenda que un día la verdad y la mentirase cruzaron. Buenos días, dijo la mentira. Buenos días contestó la verdad. Hermoso día dijo la mentira. Entonces la verdadse asomó para ver si era cierto. Lo era. Hermoso día, dijo entonces la verdad. Aún más hermoso está el lago, dijo la mentira. La verdadmiró hacia el lago y vio que la mentiradecía la verdad y asintió. Corrió la mentirahacia el agua y dijo: el agua está aún más hermosa, nademos. La verdadtocó el agua con sus dedos y realmente estaba hermosa y confió en la mentira. Ambas se quitaron la ropa y nadaron. Un rato después salió la mentira, se vistió con las ropas de la verdady se fue. La verdad, incapaz de vestirse con las ropas de la mentiracomenzó a caminar sin ropa y todos se horrorizaban al verla. Es así como aún hoy en día la gente prefiere aceptar la mentira disfrazada de verdady nola verdad desnuda”.

Esta fábula es, supuestamente, de autor desconocido, aunque se le adjudica al famoso pintor francés Jean-Léon Gerôme que en 1896 presentó públicamente el cuadro “La Verdad Saliendo del Pozo”, que sugiere está inspirado en esa leyenda. Pero lo importante es, en estos tiempos presentes, el poder desarrollar la sensibilidad y capacidad política y profesional para discernir entre quiénes nos mienten y quiénes nos dicen la verdad ante las complejas circunstancias que tenemos que afrontar como Pueblo en los próximos meses. Tenemos que ser bien cautelosos ante los proceso decisionales de la agenda pública, que incluye pero no se limita a lo siguiente: la promoción electoral partidista, la gestiones gubernamentales caóticas e ineficientes ante la pandemia del Covid-19, el descalabro del sistema económico y fiscal, los impactos de los terremotos en el suroeste, las calamidades no superadas de viviendas e infraestructura relacionados a los impactos de los huracanes Irma y María y ante las intervenciones coloniales de la Junta de Control Fiscal y de otras entidades del gobierno federal en Puerto Rico.

Estos tiempos requieren un esfuerzo mayor de todos los actores sociales y del Pueblo en general para buscar y acoger la “la verdad desnuda” y poder rechazar “la mentira disfrazada”.  Si validamos “la mentira disfrazada” y rechazamos “la verdad desnuda” con nuestras actuaciones, o con la inacción, corremos el riesgo de perpetuar el pillaje, la corrupción, la ineficiencia y torpeza gubernamental, la injusticia social y económica, la pobreza material. En síntesis, el coloniaje desnaturalizante y explotador que nos abruma. Sólo así podremos definir un derrotero de esperanza para nuestro porvenir de nuestros hijos y nietos.

 

 

 

Preparado por:

Félix I. Aponte Ortiz

30 de agosto de 2020.

 

Siguen en  peligro las elecciones el tres de noviembre

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

 

La celebración de las elecciones del 3 de noviembre penden de un hilo, y no precisamente se deba a si los partidos que celebraron primarias completen su escrutinio a tiempo. Por parte del presidente de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), Ernesto Dávila Rivera,  todavía hay seis reglamentos que no se han aprobado; entre ellos, el de las mismas elecciones generales. Otro factor que puede provocar la posposición es   la determinación que pueda tomar el panel de jueces que examinará las seis querellas que hay contra el presidente de la CEE por negligencia crasa durante y luego de las primarias. Todos los comisionados electorales de minoría han impugnado su ejecutoria. En caso de que el panel decida la destitución, el cómo será reemplazado es otro asunto que podría demorar el calendario electoral.

En conferencia de prensa el pasado viernes, Dávila Rivera atribuyó la celebración o posposición de las elecciones a que dependía de que el Partido Popular Democrático (PPD) terminara con su escrutinio de las primarias para este cinco de septiembre. Según el presidente de la CEE, el PPD solo había cumplido con el 13% del escrutinio, mientras el Partido Nuevo Progresista (PNP) ya tenía el 60% de su escrutinio. Además, dio a conocer que la imprenta Printech, encargada de imprimir las papeletas, les dijo que las papeletas estarían listas el 24 de octubre (11,605,250 papeletas) y que entregaría a más tardar del 4 de octubre 1.8 millones de papeletas para el voto adelantado.

El comisionado electoral del PPD, licenciado Nicolás Gautier Vega, en declaraciones a El Nuevo Día rechazó que su partido estuviese tan retrasado que no pudiera terminar con el escrutinio para el 5 de septiembre.

Pero hay otros factores dentro de la CEE para que el proceso eleccionario fluya, que dependen de manera directa de la ejecutoria del presidente de la CEE, quien ha atribuido a la falta de presupuesto el caótico proceso de las primarias.

En entrevista con este semanario, el comisionado electoral del PPD fue enfático en señalar que la falta de presupuesto no tiene nada que ver con hacer un plan de seguridad, con establecer todos los reglamentos que se van a ejecutar en todo el proceso electoral ni con coordinar los alimentos de los funcionarios que trabajan en la Comisión y que trabajarán el día de las elecciones. “Así hay 15 o 20 cosas más. Cuando llegué aquí, lo primero que hice fue pedir una lista de cosas que quería. Ninguna de ellas está lista, ninguna tiene que ver con presupuesto”, denunció quien hasta la firma del nuevo Código Electoral era vicepresidente de la CEE y a quien Dávila Rivera despidió tan pronto se firmó la nueva ley.  Al momento de la entrevista su petición de hacía una semana no había sido contestada.

El ahora comisionado electoral del PPD recalcó las denuncias contra el nuevo Código Electoral de que concentra todo el poder en la presidencia de la CEE.  “Todo está concentrado en la presidencia. No comparte información. Eso es producto de la reforma electoral del presidente del Senado, quien previendo que iba a dejar de ser el presidente del partido, cogió e hizo una reforma para asegurarse que el PNP se mantuviese en el poder”. Sobre ese asunto, trajo a la atención que el nuevo código dispone que el nombramiento del presidente de la CEE lo haga el partido que saque más votos íntegros en las elecciones generales, independientemente de que llegue tercero o pierda las elecciones.

“A ese grado de desfachatez llegaron. Parte de la premisa (el presidente del Senado) que en las últimas dos elecciones el partido que más votos íntegros saca es el PNP”.

El comisionado electoral del PPD tampoco descartó la posibilidad de que si el panel de jueces decide en contra de Dávila Rivera, el nombramiento de un nuevo presidente retrasaría aún más los trabajos de la Comisión. “Esa es otra de las barbaridades. A mí me botaron porque eliminaron las posiciones de vicepresidente. Al eliminar esas posiciones, dejaron el proyecto de presidencia sin sucesión, porque tampoco nombraron un presidente alterno y ahora tienen la disyuntiva de que no pueden salir del presidente porque no tienen quién lo sustituya”, dijo del PNP respecto a quién podría designar a la presidencia de la CEE.  De darse la situación, la gobernadora tendría que convocar a la Legislatura a una sesión extraordinaria para establecer cuál sería el proceso, debido a que en el nuevo código no está contemplado qué se haría en caso de una renuncia o residenciamiento del presidente de la CEE.

“El que las elecciones vayan el 3 de noviembre no está escrito en piedra”, comentó. Todavía puede haber el peligro de que los seis reglamentos que faltan por aprobar, entre ellos el de las mismas elecciones generales, no estén para la fecha. “O sea, que aquí estamos día a día”.

La redacción de los reglamentos es responsabilidad de Dávila Rivera, quien aparentemente no sabe lo que es pedir ayuda. “En un año en que estuve al lado de su oficia, pared con pared, ese señor nunca, nunca, nunca fue a mi oficina para decirme necesito que me ayudes en esto”, expresó. Reveló que en cinco ocasiones en que el presidente se fue de viaje, él se enteraba cuando ya Dávila Rivera estaba en el avión. “Nunca tuvo la cortesía de decirme Mira, Nicolás, tengo que salir fuera de Puerto Rico, y estos son las situaciones que hay para que tú las atiendas.Eso nunca pasó”.

Reveló uno de los problemas de comunicación que hay en la CEE es que en año y medio Dávila Rivera nunca ha reunido a su equipo de trabajo y suele llamar a su oficina a los directivos uno a uno para impartir instrucciones.

Gautier Vega, reconocido por sus colegas como una de las personas que más conoce el trabajo de la CEE, confirmó que en otros cuatrienios la CEE tenía un calendario de reuniones de seis meses antes de unas elecciones y que incluso la ley anterior disponía que la Comisión debía estar en reunión permanente.

También entrevistado por CLARIDAD, el comisionado electoral del partido Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), licenciado Olvin Valentín, confirmó que luego de tres semanas los comisionados han comenzado a reunirse para discutir lo sucedido en las primarias y la necesidad de un calendario electoral que puedan seguir al pie de la letra para asegurar que se puedan imprimir las papeletas a tiempo. Sobre la posibilidad de que no se pueda cumplir con el calendario y haya que posponer las elecciones declaró que los comisionados, “vamos a trabajar con la meta de que las elecciones se cumplan el 3 de noviembre, pero no estamos cerrados a la posibilidad de unos cuantos factores”. Entre estos factores, el fundamental es cuánto tiempo se tomaría la impresión de las papeletas. “Definitivamente, no está fuera de la ecuación la opción de que si hay que retrasar las elecciones, obviamente, se trabajaría eso de alguna forma, un llamado a la Legislatura y la gobernadora”.

En cuanto a la posibilidad de la salida del presidente, el comisionado electoral del MVC se reafirmó en que Dávila Rivera debe renunciar o ser destituido: “Entendemos que hay alternativas de candidatos, obvio, afines al PNP, porque es el que tiene que hacer la nominación. Entendemos que hay alternativas de personas con las cuales se puede trabajar. Yo creo que hay consenso entre los comisionados para con ciertas personas que han demostrado su capacidad y que son neutrales. Aunque estén ligados al PNP, se podría dar la aprobación de parte de los comisionados”.

En tanto, el comisionado electoral del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciado Roberto Iván Aponte Berríos, también fue categórico en afirmar que si se mantiene al presidente actual es difícil que se pueda cumplir con la fecha del 3 de noviembre: “Su muestra de incapacidad para manejar el proceso de las primarias, y rumbo a las elecciones generales, es peligrosísimo y no parece haber conciencia de su parte de lo que piensa el pueblo puertorriqueño de su ejecutoria”, manifestó a CLARIDAD.

Aun cuando en la CEE se está trabajando para que las elecciones sean el 3 de noviembre, advirtió de que eso no puede ser una camisa de fuerza para que en algún momento la Comisión vea que es imposible cumplir con esa fecha.

El licenciado Aponte Berríos también destacó la concentración de poder que tiene el presidente de la CEE con el nuevo Código Electoral. En el caso específico del presupuesto, el cual, según Dávila Rivera, es insuficiente, Aponte Berríos plantea dudas sobre ello. Indicó que, aunque el presidente hizo gestiones ante la Junta de Control Fiscal (JCF), y supuestamente se le asignaron otros $10 millones, dado a que Dávila Rivera es quien controla todo el presupuesto, la realidad es que el nuevo código electoral le da la facultad de poder hacer lo que él quiera con ese dinero.

“La determinación de utilizar las partidas a gusto y gana es del presidente. Lamentablemente, el nuevo código electoral no permite que los comisionados electorales intervengan. Quien determina y firma es el presidente de la Comisión, y aquí ha habido en los pasados meses discusiones de cómo el presidente ha utilizado el dinero a gusto y gana para contratar gente  y los procesos de calificación que había en el pasado no existen bajo la nueva ley”, denunció el comisionado del PIP.

Entre las acciones recientes censuradas por los comisionados electorales de minoría está la determinación del presidente de la Comisión y del comisionado electoral del PNP sobre el voto por adelantado por correo.  Tanto el comisionado del PPD y el del PIP coincidieron en denunciar que el voto adelantado por correo, aprobado por Dávila Rivera, se presta al fraude debido a que no hay ningún proceso de fiscalización. El proceso se limita a enviar la papeleta por correo y que la persona la devuelva. Los comisionado del PIP y el del PPD mencionaron varias formas en que se puede cometer fraude, como el que una vez la persona devuelva la papeleta por correo no hay ningún reglamento o proceso para evitar que esa persona acuda el día de las elecciones a votar. Tampoco, que alguna persona en la casa tome la papeleta y vote por una persona fallecida.

Aponte Berríos comentó a CLARIDADque la propuesta del PIP y con la cual concordaron en reunión los cuatro comisionados de minoría es que la papeleta se envíe por correo, pero que la persona acuda días antes del 3 de noviembre a las Juntas de Inscripción Permanente (JIP) para depositar su voto.

Pese a que los comisionados expresaron su oposición al presidente de la Comisión, es su criterio el que prevalece. Gautier Vega observó que la única forma de evitar el voto por correo como lo han dispuesto Dávila Rivera y el PNP es llevando el asunto al tribunal; pero reconoció que eso tendría el problema de atrasar más el proceso eleccionario.

Los comisionados se reunirán para decidir qué van a hacer al respecto.

 

 

Mirada al País: Ascenso y caída de Wanda Vázquez

 

Por María de Lourdes Guzmán/Especial para CLARIDAD

Siendo Secretaria de Justicia bajo la administración de Ricardo Roselló, un golpe de suerte le permitió a Wanda Vázquez ascender a la gobernación, al suscitarse la renuncia de Roselló y habiendo renunciado el entonces secretario del Departamento de Estado, Luis Rivera Marín. Roselló había nombrado secretario de Estado a Pedro Pierluisi, más este, hambriento de hacer realidad su ambición de ser gobernador se autoproclamó como tal, siendo fulminantemente destituido por decisión unánime del Tribunal Supremo, transcurridos cinco (5) días de su festinada juramentación. Materializadas las condiciones que la hacían la próxima en línea, Vázquez asumió el reto y fue juramentada como gobernadora del país.  

Ante este nuevo desafío, Vázquez enfrentó su primera prueba de fuego cuando Thomas Rivera Schatz, apoyado por alcaldes y legisladores, intentó desbancarla para que la suplantara Jennifer González, quien se había prestado para el complot. Vázquez resistió estoicamente el intento de golpe. Superado el escollo, intentó mostrar su mejor cara, proyectando estar abierta a conversar con diversos sectores de la sociedad civil y a buscar consenso para resolver los múltiples y complejos problemas que aquejaban al país. Indicó, que habría de terminar su mandato, que no le interesaba ser candidata a la gobernación, que no era política y que impulsar la estadidad no era prioridad de su gobierno. Comenzó a reunirse con representantes del sector sindical, empresarial, de las mujeres, de los residentes de Vieques y Culebra, instituciones sin fines de lucro y otros, proyectando que su estilo de gobernanza se distanciaba del de su predecesor, quien se caracterizó por la falta de diálogo y la imposición de su política pública anti obrera y neoliberal. 

A pocas semanas de su juramentación, Wanda Vázquez se replegó ante la Junta de Control Fiscal en uno de los temas más controvertibles: el recorte a las pensiones de los empleados públicos. En un mensaje al país, expresó apoyar el recorte de un 8.5% de las pensiones lo que cayó como un balde de agua fría a los empleados públicos y pensionados. Los compromisos contraídos en sus reuniones empezaron a hacerse sal y agua. Aun cuando comenzaba a observarse desapego a su palabra, por lo bajo iba cuajándose un movimiento para que Vázquez lanzara su candidatura a la gobernación, una vez Pedro Pierluisi anunció sus aspiraciones al puesto. A finales del año 2019, Vázquez anunció su candidatura a la gobernación por el PNP. Fue entonces cuando se develóel rostro de la gobernadora/candidata.  Detrás de este nuevo giro estaba nada más y nada menos que Thomas Rivera Schatz quien, habiéndose convertido en enemigo de Pedro Pierluisi tras su intento de convertirse en gobernador, quería evitar a toda costa que este accediera al poder. La inexperta gobernadora/política cayó en la trampa.  

A cerca de un mes de anunciar su candidatura, Vázquez confrontó el primer escándalo de su administración: la ocultación del almacén repleto de suministros en Ponce, cuando miles de residentes de pueblos afectados por los terremotos de 6 y 7 enero de 2020, dormían a la intemperie por los daños a sus hogares. Frente a la urgente necesidad de nuestros hermanos(as) del sur, cientos de compatriotas hicieron acopio de toda suerte de abastos para llevarlos a las comunidades afectadas. El descubrimiento del almacén, atiborrado de provisiones que los refugiados requerían con premura, indignó al país. La gobernadora se lavó las manos y responsabilizó al jefe de la oficina de Manejo de Emergencias, Carlos Acevedo, a quien despidió de su puesto. Poco después despidió a la secretaria del Departamento de la Familia, Glorimar Andújar, por esta haber suspendido a la jefa de ADSEF, Surima Quiñones, amiga cercana de la gobernadora, quien se alega intervino con la distribución de alimentos para los afectados de los terremotos para favorecer la participación de la senadora/aliada Evelyn Vázquez en la repartición. Esto dio paso a que se abriera una investigación en el Departamento de Justicia que involucraba a la propia gobernadora. Luego y por razones que no resultaron convincentes para muchos, despidió al secretario del Departamento de la Vivienda, Fernando Gil Enseñat.   

Con motivo de la pandemia que afectó al país, la prensa dio a conocer un plan orquestado por el ex director de la ATM, Juan Maldonado, para venderle al gobierno pruebas serológicas a un costo de $38 millones de dólares. El negocio salpicó a funcionarios allegados a la gobernadora y miembros del task forcemédico. Divulgado el esquema, la gobernadora citó a conferencia de prensa y, fervientemente, legitimó el negocio. Pronto se reveló que era un saqueo más al erario por otro de los allegados al partido en el poder. La gobernadora quedó muy mal parada. 

A estos y otros escándalos se sumó la destitución fulminante de la secretaria de Justicia, Denisse Longo, cuando se daba a conocer el referido de la gobernadora por parte de dicha agencia a la Oficina del Fiscal Especial Independiente, en torno a la irregularidad con la distribución de alimentos del Departamento de la Familia. Su defensa del despido de Longo pronto fue puesta en entredicho. Luego reabrió la economía desoyendo el criterio de los asesores médicos, lo que ha tenido como consecuencia un repunte en los contagios de covid-19 que ha dado al traste con el resultado del oportuno “lockdown”. Ni hablar de las reuniones de su campaña y caravanas en las que participó obviando sus propias órdenes ejecutivas y los apercibimientos al país sobre su incumplimiento. 

Por otro lado, el Departamento del Trabajo ha dado un pésimo servicio a los que solicitan beneficio por desempleo y el Departamento de Educación no da pie con bola en la educación a distancia. Para complacer a su jefe político accedió a firmar el Código Civil y el Código Electoral, los cuales se aprobaron en la legislatura sin consenso y tras múltiples críticas. Como si ello fuera poco, en días recientes trascendió que el gobierno de Vázquez apenas ha utilizado 37% de los $2,240 millones asignados al país por la ley federal CARES. La pobreza sigue en aumento y la desesperanza también.

A pesar de que el slogan de su campaña era “hacer la diferencia”, el gobierno de Vázquez demostró que era la continuidad de una administración tan corrupta, mediocre e indolente como la de Ricardo Roselló. Recibir una apabullante derrota en las primarias a la gobernación, acabó con sus esperanzas de seguir habitando la Fortaleza en el próximo cuatrienio. Cuando recoja sus bártulos, Vázquez será recordada como una de las peores gobernantes de nuestra historia moderna.     

Estados Unidos sobre un volcán social

 

Por Manuel de J. González/CLARIDAD

            Entre el 25 y el 27 de agosto seguimos a través de la televisión el desarrollo de dos eventos que retratan muy bien la actual realidad bipolar de Estados Unidos. Uno se daba en las calles y en los estadios deportivos. El otro, juntando ficción y realidad, se daba en un centro de convenciones y en los espacios virtuales donde el Partido Republicano celebraba su convención. Nunca antes habíamos visto tan bien retratadas, y al mismo tiempo, las dos realidades que vive el país que hasta hace muy poco tiempo pretendía ser el guardián del mundo. Era como un resumen gráfico de la crisis que los va empujando hacia el abismo. 

            En la convención, que debía coronar a Donald Trump como candidato a la reelección por los Republicanos, quedó muy bien definido el movimiento político que constituye la base del presidente. La pretensión de supremacía blanca, junto con el odio racial y étnico, se proyectaba con crudeza desde los oradores e invitados. Entre estos últimos destacaba una pareja de Missouri que hace unas semanas apuntaba con armas largas a manifestantes, mayormente afronorteamericanos, que caminaban pacíficamente por una vía pública. La foto de la pareja había conmovido a mucha gente, no sólo por las armas que apuntaban, sino por el odio que se reflejaba en sus rostros. En cualquier otro país del mundo los protagonistas ya estarían siendo objeto de algún procesamiento criminal, pero en Estados Unidos el presidente en funciones y candidato a la reelección los invitó a su fiesta de postulación. 

            La pareja armada, que colocó fusiles frente al peligro imaginario que representaban los que caminaban por un espacio público, sintetiza muy bien lo que pretendía proyectar la convención Republicana. El énfasis del cónclave no estaría en buscarle soluciones a la crisis social que arropa el país, producto de la desigualdad y el odio racial, sino en la urgencia de reprimir a quienes se atrevan a manifestarse. De ahí la imagen del fusil apuntando, junto a los llamados a imponer el orden en las calles. Simultáneamente, buscando un paralelismo con los personajes fundadores del fascismo, el trumpismo se abroqueló en torno a su hombre, proyectándolo como salvador y tratando de que se olvidaran sus dislates y necedades. 

            Mientras ese sainete trascurría en las pantallas de muchas televisoras, en las que de ordinario trasmiten eventos deportivos brotaba la realidad social a la que la extrema derecha estadounidense tanto le teme. Hacía unos días que en Wisconsin se había filmado el vídeo del enésimo caso de brutalidad policial contra un ciudadano negro. En esta ocasión la víctima, Jason Blake, recibió siete disparos por la espalda, mientras sus hijos observaban. La protesta ardía en las calles y en una de ellas un joven blanco, con armas largas como la pareja de Missouri, asesinó manifestantes sin que la policía hiciera esfuerzos por detenerlo. 

            Frente a esa grosera impunidad se levantó una protesta hasta entonces inédita en Estados Unidos. Atletas y deportistas decidieron parar las competiciones, enviándole un potente mensaje a los millones de televidentes que de ordinario las siguen. Hace apenas tres años la protesta pionera de Collin Kaepernick, hincando la rodilla mientras contaban el himno, había provocado el rechazo de los empresarios del deporte instigados por Trump. Pero en esta ocasión fue distinto porque el movimiento en pro de la justicia racial se ha extendido por todo Estados Unidos, logrando un apoyo casi unánime entre los jugadores. La oficialidad de los equipos y hasta sus propietarios, se les unieron, convirtiendo cada cancha de baloncesto y cada estadio de béisbol en una poderosa caja de resonancia contra la “injusticia social” y el “racismo sistémico”. 

            Lo sucedido en aquellas tres noches dramatiza el camino escabroso que Estados Unidos tiene por delante. La brutalidad policial, estimulada por el odio racial que permea las estructuras de poder, seguirá manifestándose. Como dijo esa noche ante las cámaras de televisión un jugador de béisbol, Dominic Smith, de los Mets de Nueva York: “Es duro ser negro en Estados Unidos y es frustrante ver que nada cambia.” Más que cambiar, el odio se recrudece porque en estos momentos se estimula desde la oficialidad más alta: la presidencia del país. En lugar de calibrar lo que la protesta en las calles representa, buscando formas de entendimiento, Trump respondió invitando a su convención a la pareja de Missouri y alentando a los racistas armados, que también se han tirado a las calles. 

            Desde ahora hasta el 3 de noviembre la inconformidad social se canalizará electoralmente, apostando hacia un posible cambio por esa vía. De hecho, uno de los acuerdos entre los jugadores de la NBA y la oficialidad de la liga fue que los estadios propiedad de los equipos se convirtieran en centros de votación para la elección presidencial de noviembre, buscando facilitar que la gente vote. Si, a pesar de las movilizaciones ese día se repite la experiencia de 2016, cuando Trump perdió en el voto popular, pero resultó electo en el llamado “Colegio Electoral”, el ambiente cívico de las protestas irá desapareciendo. 

            Estados Unidos está ahora mismo posado sobre un volcán social. El resultado de las elecciones del próximo noviembre podrá cubrir las grietas del tapón que ahora mismo impide la explosión, o hacer que el tapón estalle.