Inicio Blog Página 1114

Jubilados en defensa de las pensiones

 

El gobernador, Pedro Pierluisi, tenía hasta este  martes, ocho de junio, para decidir si protege o no las pensiones de miles de jubilados y jubiladas del Gobierno de Puerto Rico o si condena a estos a la pobreza. Desde el fin de semana, miembros el Capítulo de Jubiladas y Jubilados de la Federación de Maestros (FMPR), del Frente en Defensa de las Pensiones (FDP) y del grupo Construyamos otro Acuerdo (COA) se mantenían  en un campamento frente a los portones de La Fortaleza para demandar que el gobernador firme el proyecto PC 120, Ley por un Retiro Digno.

El portavoz del capítulo de jubilados de la FMPR, Pedro Pastrana Ortiz, indicó en entrevista que ya les habían confirmado que la medida estaba en manos del gobernador y que el plazo para su firma era hasta el 8 de junio. De este no firmarlo, están preparados para procurar que la Asamblea Legislativa pase por encima del veto del gobernador y apruebe la medida. Los jubilados recurrieron a la manifestación tras varios intentos por conversar con el gobernador. Incluso le habían enviado una carta cuando asumió la gobernación, el 10 de  enero, y nunca recibieron contestación.

La presión de las y los jubilados responde al historial del proyecto. Armando Montero González, portavoz del Frente, y presente en el campamento, recordó que el proyecto se había aprobado en el cuatrienio pasado, pero fue bloqueado por el entonces presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz. Tampoco fui incluido en las dos sesiones extraordinarias convocadas por la entonces gobernadora, Wanda Vázquez. Además, durante la campaña política, tanto Pierluisi como Charlie Delgado (el candidato del Partido Popular Democrático) se negaron a comprometerse a firmar  la medida.

Por su parte, Pastrana Ortiz también recordó que tanto el Frente en Defensa de las Pensiones y Construyamos otro Acuerdo se organizaron, cuando quien se supone que sea el representante de los y las jubilados ante la Junta de Control Fiscal (JCF) es el Comité Oficial de Retirados (COR). Por el contrario, este se fue de parte de la Junta y aceptó de manera unilateral un recorte de 8.5 % a las pensiones

El proyecto de Ley de Retiro Digno propone, entre otros aspectos, unir los actuales tres sistemas —el de maestros, judicatura y gobierno central— en uno solo, crear un fideicomiso para manejar las pensiones y revertir el modelo de PayGo a un modelo de beneficios definidos.  Al presente, los jubilados gubernamentales son cerca de 167 mil. Desde el 2006, el Gobierno no ha aporta dinero al fondo de pensiones. Montero Santiago reconoció que la corrupción y la mala administración por parte del Gobierno es lo que ha llevado al sistema de retiro a la quiebra.

 

 

 

 

Esta semana en la historia

 

10 de junio de 1966

Odisea del Cerro Pelado

La décima edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe fueron en Puerto Rico en 1966. Estuvo marcada por los problemas creados por el gobierno de Estados Unidos contra la asistencia de Cuba a la sede, en San Juan. Después de un agitado proceso, finalmente EEUU otorgó el visado, pero no así el permiso para llegar en transportes cubanos, es decir, tendrían que ir a un tercer país para desde allí trasladarse a San Juan.

El barco Cerro Pelado partió desde Santiago de Cuba con toda la comitiva y se mantuvo en aguas internacionales frente a las costas de Puerto Rico reclamando el derecho que le asistía a sus atletas de competir. Durante la travesía fueron asediados por aviones yanquis y en respuesta a todas las agresiones la delegación deportiva cubana redacta el 10 de junio un documento denominado «Declaración del Cerro Pelado». El Cerro Pelado fue obligado a anclar a casi cinco millas de las costas puertorriqueñas y en horas tempranas de la mañana del día 11 de junio de 1966, la delegación fue trasbordada en alta mar al remolcador Peacock, en condiciones riesgosas y difíciles. Todos bajaron a tierra en lanchas con banderas puertorriqueñas, -no estadounidenses como quería el gobierno yanqui. Finalmente los miembros de la delegación llegaron a tiempo a la ceremonia inaugural y enarbolaron la enseña cubana en el Estadio Hiram Bithorn.

12 de junio de 1898

Declaración de Independencia de Filipinas

Las fuerzas revolucionarias filipinas, comandadas por Emilio Aguinaldo proclamaron la independencia de las Islas Filipinas del dominio colonial de España. Sin embargo, no fue reconocida por los EEUU o España. El gobierno español traspasó las Filipinas a los EEUU en el Tratado de París de 1898, con motivo de una indemnización por gastos y activos perdidos y EEUU invadió en 1899 y convirtió a Filipinas en su colonia.

La guerra desatada por EEUU dejó sobre 20,000 muertes de tropas filipinas y otras 200,000 muertes civiles filipinas por la violencia, hambruna y enfermedades.

Cuando EEUU se encaminaba a la 2da Guerra Mundial, convirtió a Filipinas en un “commonwealth” y, al terminar la guerra, reconoció al fin su independencia en la fecha del 4 de julio de 1946.

12 de junio de 1955

Estructuran M26 de Julio

El M-26-7 fue creado en la clandestinidad, durante la dictadura de Fulgencio Batista. Estructurada en La Habana, con la dirección de Fidel Castro la primera Dirección Nacional del Movimiento fue integrada por 10 miembros. Su nombre proviene del asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953.

13 de junio de 1972

Terrorismo de Derecha

Explota bomba en el bufete de Norman Pietri, conocido dirigente independentista.

14 de junio de 1928

Nace el Comandante Ernesto “Che” Guevarra

En Rosario Argentina nació el combatiente revolucionario, marxista, escritor y médico argentino-cubano. Conoció a Fidel Castro en México en 1955 y formó parte de la expedición del yate Granma que originó el Movimiento 26 de Julio. En la Revolución Cubana fue designado Presidente del Banco Nacional de Cuba y ministro de Industrias. En 1965 dirigió un frente guerrillero en el Congo contra la intervención de los mercenarios blancos y sus aliados locales. En Bolivia en 1967, tras una campaña de varios meses cayó prisionero de las tropas bolivianas en la quebrada del Yuro y al día siguiente de su captura fue asesinado

14 de junio de 1959

Desembarca guerrilla en República Dominicana

El 14 de junio de 1959, tropas del Movimiento de Liberación Dominicana, desembarcan en varios pueblos del norte de la República Dominicana bajo la dirección del comandante Enrique Jiménez Moya. El grupo de dominicanos exiliados por la dictadura trujillista, tras reunir fondos, equipos y personas, entrenaron militarmente en Cuba, apoyados por Fidel Castro,

15 de junio 1598

Ataque inglés

Como parte de la guerra entre imperios, el corsario inglés Francis Drake había sido derrotado en 1595 y la reina inglesa Isabel I quería venganza. Envió casi inmediatamente una nueva expedición contra Puertor Rico, liderada por George Clifford de Cumberland, para que pudiera tomar San Juan. Cumberland invadió con 20 barcos y 1,700 soldados contra una guarnición de 350 soldados. Ocupó San Juan, pero la disentería diezmó sus tropas obligándolos a retirarse, saqueando todo lo que valía la pena. (Wikipedia).

16 de junio de 1972

Terrorismo de Derecha

Incendian propiedades del PIP y amenazan con quemar residencias de independentistas de Manatí.

Fuentes principales: página de FB de Darío Ortiz Seda y calendarios investigados por José M. Escoda.

 

 Un recuerdo de Lolita Lebrón

 

Por Carlos Nieves

Parada Puertorriqueña de Nueva York junio de 1980.

A seis o siete meses después de la salida de los Héroes Nacionalistas de la prisión en la Junta de Nueva York del Partido Nacionalista de Puerto Rico, se discutió en la reunión la posibilidad de invitar a estos a participar en el desfile de la Parada Puertorriqueña de Nueva York pautada para llevarse a cabo el 8 de junio de 1980. El presidente de la Junta, Santana Ramos, sugirió que Lolita fuera a la cabeza de la marcha, con lo cual estuvimos todos de acuerdo. De inmediato la dirección le cursó  una invitación y Lolita aceptó, pero con la condición de que el colectivo  estuviera a su lado durante todo el trayecto del desfile.

En una próxima reunión de coordinación cercana al evento el presidente propone que durante el desfile Lolita vista el uniforme de comandanta en jefe de los Cadetes de la República. La tarea de consultarle nos fue encomendada al compañero nacionalista Junior (Juan) Rodríguez, Tesorero de la Junta, y al que escribe debido a que entre ella y yo existía buena comunicación.

Meses antes, en dos ocasiones, Lolita había venido a la ciudad y me invitó a visitarla y acompañarla a actividades. Debo decir que me sentí incómodo con la tarea asignada ya que me ponía en una situación un poco difícil debido a que era un pedido de último momento y sabía que a Lolita le gustaba que le hablaran claro y le hicieran las peticiones con tiempo suficiente para prepararse.

Llegó el momento del encuentro y me sentía de nervios ya que su contestación podría ser un NO rotundo. Cuando le informo el deseo de la Junta de que fungiera como la comandante en jefe de los Cadetes, Lolita me abrió los ojos y dijo “pero a quien se le ocurrió una idea como esa; yo no quiero que se entienda que estoy en el Partido Nacionalista. Además mi trabajo es para unificar la lucha y eso me puede traer problemas”.

Le dije que en la Junta de Nueva York estábamos todos(as) de acuerdo y que Santana Ramos ya se lo había comunicado al Partido en Puerto Rico. Traté de convencerla indicándole que ella era un símbolo de esperanza para la juventud y que los cadetes estaríamos sumamente orgullosos de verla al frente del cuerpo de Cadetes de la República. Me dijo: “Ay Carlitos, aunque yo acepte, no dispongo de ropa para vestirme como tal”. Le dije que eso no la preocupara que nosotros nos encargaríamos de todo.

Lolita no quería que incurriéramos en gastos por ella pero tras un largo dialogo aceptó y acordamos vernos al otro día para comprar el uniforme.  Nos acompañaría la Profesora que la hospedaba en Manhattan, pero a último momento le surgió un imprevisto y nos fuimos dos varones con ella: el Camarada Junior y yo. La Profesora también nos entregó su tarjeta de crédito de Macy’s con la confianza que no tuviéramos preocupación para cubrir  todos  los gastos de Lolita.

Sentí que la situación se complicaba porque era la primera vez que Lolita saldría de compras tras su largo periodo de encarcelamiento de un cuarto de siglo, y sin una fémina que la acompañara. Además  Junior y yo no sentíamos la confianza de hacerle recomendaciones porque ella era la Comandanta Lolita Lebrón  y nosotros dos cadetes varones. Sabía que para Lolita salir de compras sin su amiga, sin otra fémina, le era incomodo pero ya ella había empeñado su palabra.

De camino a la tienda le pregunté por su preferencia; si una falda con chaqueta o un traje (suite) y ya había decidido que sería una falta con chaqueta. Llegamos a la tienda directo al departamento de damas. Vimos las faldas de corte plegadizas con chaqueta blanca y de caminos al probador vio un traje de pantalón y chaqueta blanca. Se probó los dos, y nos consultó para finalmente escoger la blusa negra que le quedaba espectacular. También nos consultó para escoger una cartera negra, pero en lo próximo no la acompañaríamos porque era la ropa interior.

Busqué con la vista una vendedora y le hice una señal para que se acercara y fuera ella quien la acompañara a ese departamento que nos faltaba. También y sin que Lolita se diera cuenta le pedí que por favor la guiara y orientara. Junior algo molesto no entendía  por qué yo no lo hacía y tuve que explicarle que Lolita, además de tener un carácter  férreo en general, y que mantenía a como diera lugar todas sus cosas íntimas y yo estaba seguro que esta sería una de ellas. Además le expliqué que teniendo a mami y una novia yo nunca y de ninguna manera me metería en esas particularidades tan íntimas de la mujer para comprar y regalar.

Al momento de pagar notamos que Lolita buscaba cubrir con la ropa lo que era íntimo para que no la viéramos. Ahí Junior entendió porque teníamos que mantenernos lejados de ella para algunas cosas. Pagamos y nos fuimos a almorzar, luego le preguntamos a donde quería ir ya que habíamos sacado el día para estar con ella. Y para nuestra sorpresa nos dijo que quería ir al Parque Central,  a la parte donde está el Planetario.

Una vez allí comenzó a hablar  y la miramos notamos que su rostro se transformó y sus ojos parecían estar conteniendo lagrimas: “yo solía traer a mis niños aquí, pues ellos lo disfrutaban muchísimo”. Entonces nos sentamos en un banco a hablar de sus niños y a contemplar los árboles y escuchar a las aves. Ahora su rostro y su temple parecían estar como respirando paz, armonía y felicidad. Era como si estuviera viendo a su hija Gladys y a su hijo Félix jugando y riéndose a carcajadas. Nos quedamos un rato sentados sin hablar, solo viéndola tranquila y en paz con sí misma.

Ya saliendo del parque le pregunté si recordaba donde vivía el día que salió para Washington y muy animada nos dijo “¡Claro que sí!”, ¿podemos ir a ver el sitio?”.  Y nos encaminamos hasta llegar a la calle donde vivió, en la 79 y 82, entre la Avenida Broadway y Ámsterdam. Nos detuvimos frente de la casa, la mire y le vi una expresión como de nostalgia justo cuando ella retomaba la palabra:  Cuando salí para cumplir con mi deber caminé hacia la Avenida Broadway”, señalando hacia la avenida.  Hoy como ayer se me paran los pelos de punta y se me agita el corazón al pensar en esa mujer extraordinaria y Patriota.

Llegó el 8 de junio de 1980, día de la parada puertorriqueña. Yo portaba la asta de la bandera de los Cadetes y Lolita marchaba frente a mí en su uniforme como toda una Comandante en Jefe, brillando por sí sola y de frente al enemigo. Yo sentía que no cabía en mi cuerpo de lo orgulloso que me sentía vestido de cadete sosteniendo la bandera de los cadetes y con la Comandante en Jefe frente a mí: el corazón se me quería salir. A mi edad nunca había participado en un evento político de esa magnitud. Anteriormente había participado en un parada cuando dos de mis tres hermanas salieron reinas del Camuyano Social Club y participamos. Pero este momento era diferente, yo acompañaba a la Reina de las Flores y la reina de las Reinas.

¡Qué Viva Puerto Rico Libre y Soberano!

¡Qué Viva Lolita Lebrón!

 

El primer beso

 

Nunca he besado a una chica. No creo que eso me haga una especie de fenómeno, pero parece que soy uno de pocos en el colegio, sino el único, que piensa así.

Martín dice que, si se sabe besar, con el beso vienen otras cosas. Él me dijo que además de besar a Brenda, que es su primera novia, también le apretó las nalgas cuando la besó la segunda vez. Martín no siempre habla de las cosas que hace con su novia. Las veces que lo hace, siempre está rodeado de los chicos que tienen, o han tenido novias. Eso es así porque todos deben contar algo de lo que han hecho con ellas. Es una especie de recuento de sus temerarios avances para ver quién hizo qué con cuál chica. Mientras más detallado el recuento, mejor.

Nunca estoy en ese grupo. Yo me entero porque Martín me cuenta. Así sé que Ramón le tocó las tetas a Mariela, que Gustavo le apretó los muslos a Sandra por debajo de la falda, y que ya Juan se da besos de lengua con Maricarmen.

A la salida del colegio, mientras esperamos porque nos pasen a recoger, Martín siempre me da consejos –acaso sea por pena – sobre cómo hablarles a las chicas para que se interesen en mí, y qué debo hacer para cuando me toque dar mi primer beso.

El jueves en la tarde, mientras esperábamos porque nos pasaran a recoger, decidí olvidarme de todos aquellos consejos, y simplemente actuar de golpe. Me incliné sobre Martín para besarlo antes de que terminara de decirme como hacía cuando le daba besos de lengua a Brenda. Inmediatamente me puso la mano en el pecho y se echó para atrás aturdido. La intentona de beso aterrizó entre la mejilla y la comisura de sus labios.

“Por algún lado hay que empezar, ¿no?”, dije nervioso para deshacer el breve silencio.

“Pero… es que… ¿qué dijiste?” contestó aún aturdido Martín justo cuando el auto de su madre paraba frente a nosotros en la acera. “Olvídate de eso… hablamos mañana.”, dijo mientras abordaba el auto con un portazo.

Desde entonces tengo un nudo en el estómago. Me pregunto si mañana daré mi primer beso.

 

Será Otra Cosa: Naomi y el Abierto de Francia

Especial para En Rojo

Recientemente supimos que la joven tenista Naomi Osaka se quitó del French Open. Primero faltó a una conferencia de prensa, y fue multada por ello. Aceptó la multa con elegancia y pidió que el dinero fuese donado a alguna organización dedicada a la salud mental, porque de salud mental se trataba, justamente, su decisión de saltarse las conferencias de prensa.  Pero resulta que además de la multa, fue amenazada con ser descalificada no solo del French Open sino de los cuatro torneos principales en el mundo del tenis.  Amenazada con el tronche de su carrera, en fin. Ello a pesar de explicar que padece de depresión y que el asedio de la prensa empeora sus síntomas. Finalmente se retiró del torneo. No está claro cuándo regresará. Si regresa.

Sus explicaciones sobre salud mental vienen al caso y son bienvenidas: después de todo, contribuyen a la validación del dolor de tanta gente, a que la depresión sea vista como un problema real y no como una changuería. Pero por otra parte, no puedo sacudirme la impresión de que se siente obligada a hablar de salud mental para justificar dejar de contestar preguntas que tienen poco que ver con el deporte y mucho que ver con las obsesiones de una audiencia que consume video y audio pero también los cuerpos y almas de los que nos entretienen:una suerte de gladiadores modernos.

Sí, gladiadores. Es hipérbole, claro, en el sentido de que no se desangran literalmente frente a nosotros. Pero hay algo de desangramiento en eso que a veces llaman “el precio de la fama”. De la fama de vitrina, quiero decir, porque hay otras famas que permiten cierto anonimato: hay escritores famosos, por ejemplo, que pueden pasearse por ahí sin ser reconocidos.  La fama de vitrina es la que persigue a los famosos que son observados y reconocidos en su día a día, y  es más costosa para las mujeres que para los hombres.  Osaka es mujer, así que esta exigencia de que hable con la prensa puede verse como el equivalente corporativo del “nena, dame una sonrisa”, de la expectativa de simpatía femenina frente a un embate  que se viste de halagador pero que es en realidad profundamente agresivo. Y Osaka no es solamente mujer: es una mujer de ascendencia japonesa y haitiana. Se convierte así en el blanco de dos tipos de expectativa: la de que la mujer le sonría y complazca a su agresor y la de que el no-blanco entretenga al blanco. Esa segunda me resulta más presente cuando pienso que aunque muchos atletas no son blancos, la mayor parte de los comentaristas de deporte, periodistas, dueños de franquicia o equipo, y otras personas que viven del deporte sin practicarlo profesionalmente, sí lo son.

No es la primera vez que Osaka interpela no solo a la prensa sino a todos los mirones, y los cocorocos de los cuatro torneos tenían que haber estado ya sobre aviso. En el 2020, por ejemplo, fue objeto de críticas por subir fotos en bikini a su cuenta de Instagram. Mantén tu imagen inocente, le dijeron algunos. Estás “chunky”, le dijeron otros. Concéntrate en jugar tenis, le advirtieron otros más. En respuesta, Osaka dijo algo como lo siguiente:  “Quiero decir que me asusta (“it’s creeping me out”) cuánta gente ha comentado para pedirme que mantenga mi imagen inocente y que no intente ser alguien que no soy. Ustedes no me conocen. ¿Por qué piensan que tienen derecho a comentar qué ropa debo usar?”

Esto entonces no se trata solamente de salud mental. El caso y su desenlace (aún por verse)  tienen que ver con salud mental, claro, y con el derecho al autocuido, pero también tiene algo que ver con la cultura del entretenimiento  y las expectativas que ella genera. Algunas estrellas parecen disfrutar esa fama de vitrina (aunque una nunca sabe) pero otras han sufrido lo suyo. No es siempre fácil sentir simpatía por los costos que las estrellas de géneros como reality show experimentan como resultado de su exposición constante: después de todo, se trata con frecuencia de gente que busca la fama, que claramente la desea. Esta ambivalencia se extiende a los atletas, o al menos a los atletas cuya fama es suficientemente grande como para traer contratos lucrativos con marcas famosas como Nike o Adidas. Ese es el caso de Osaka, por ejemplo, y en las redes sociales abundan las personas que la acusan de aceptar el dinero que la atención le gana pero no querer hacer “su parte”, es decir, cumplir los términos de su contrato y sentarse a hablar regularmente con la prensa durante los torneos.

Se trata también, al final del día, de la relación entre capital y talento, y de la amenaza que decisiones como la de Naomi Osaka presentan para la maquinaria tradicional de sacarle todo el lucro posible a eventos como el Open.  Los ejecutivos de la federación de tenis han dejado clara su postura: En una de esas conferencias de prensa en las que Osaka tenía, según ellos, que haber participado, le desearon formalmente una “pronta recuperación”. Y luego, irónicamente y sin explicación, se retiraron sin contestar las preguntas de los periodistas.