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Otro engaño de Wanda Vázquez, el referéndum de las pensiones

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Si en efecto la gobernadora, Wanda Vázquez Garced, interesaba proteger las pensiones de los empleados públicos, en vez de convocar a la Legislatura a una sesión extraordinaria para enmendar la Constitución, debió enviar los proyectos PC 2434 y el PC 2572 para su aprobación.

La gobernadora optó por convocar a la Legislatura para que apruebe la celebración de un referéndum para que el pueblo vote si modifica la cláusula de la Constitución de Puerto Rico para elevar a rango de prioridad el pago de las pensiones.Además presentó el proyecto PS 1447 que propone crear la Ley de Responsabilidad en la Emisión de Deuda.

El Frente Ciudadano por la Auditoría de la Deuda (FCAD) y el Frente en Defensa de las Pensiones y Construyamos Otro Acuerdo (FDPCOA) desmintieron que la propuesta enmienda a la Constitución tenga algún efecto sobre las actuales pensiones.

El portavoz del FCAD, licenciado Luis José Torres Asencio, declaró a CLARIDADque contrario a lo señalado por los proponentes, alterar el orden de pago en la Constitución no va a tener impacto alguno sobre los procesos de reestructuración de la deuda que se llevan al presente en la Corte de Quiebras bajo la Ley Promesa. El profesor de Derecho Constitucional expuso que incluso dependiendo de cómo decidan estructurar la enmienda, la Junta de Control Fiscal (JCF) la va a impugnar y va a decir que viola la sección 303 de la Ley Promesa, la cual prohíbe precisamente que el Gobierno haga traslados de dinero relacionados con la deuda o que haga reajustes a las prioridades en los pagos. Eso es lo que a fin de cuentas hace esa cláusula.

Así, pensaría que la única manera que esto podría sobrevivir es que no le aplique para nada a los trámites y deudas que se están reestructurando en el proceso de quiebra actual. Eso le quitaría gran parte de la fanfarria y la importancia que le está dando la gobernadora a la enmienda, porque no va a tener nada de lo que está proponiendo”.

Añadió que la misma Ley Promesa tiene una sección que dice que la Junta de Control tiene que aprobar los planes de deuda que protejan las garantías constitucionales, pero las que estaban vigentes a la fecha de la quiebra. Así que, en definitiva, una enmienda como esta no podría incidir sobre esos acuerdos o sobre la propuesta que ha hecho la Junta de imponer un recorte de 8% en las pensiones de más de $1,200.

Torres Asencio reclamó que de haber un compromiso con una estrategia para defender las pensiones como están ahora mismo, se debió considerar la alternativa del PC 2434 que han estado trabajando los grupos de pensionados y otros interesados. Este proyecto sí tiene una estrategia para proteger las pensiones de ahora, ya que obligaba a la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF) a que promoviera la cancelación de las deudas ilegales en el tribunal y prohibiría al Gobierno que dé pasos al ajuste de deuda y reducción de pensiones.

Aunque el proyecto se aprobó en Cámara y Senado, se aprobaron versiones distintas y no fue posible que ambos cuerpos llegaran a un acuerdo para una versión final. En la Cámara se aprobó la versión que trabajaron las distintas organizaciones de jubilados, la campaña Construyamos otro Acuerdo, en la que también está el Frente Ciudadano. El proyecto establecía la política pública que le ordenaba a la Autoridad de Asesoría Financiera a no dar su aval a planes de ajuste de deuda que impondrían recortes adicionales a las pensiones, lo que aumentaría el costo de vida en Puerto Rico por el aumento en el costo de los servicios públicos (utilidades), como lo establece el acuerdo de reestructuración de la deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) que todavía está pendiente. La medida además le requería a AFFAC que, como política pública, promoviera la cancelación de toda deuda emitida que ya ha sido identificada como ilegal por la misma JCF y por algunos bonistas o comités de acreedores.

Esta deuda ilegal incluye $14 mil millones que algunos informes de auditoría han señalado viola las disposiciones de la Constitución de Puerto Rico, dinero que la propia JCF y los mismos bonistas reconocen que es ilegal. Pero el Gobierno de Puerto Rico se ha negado a promover esos reclamos de invalidad aunque el proyecto le ordenaba hacerlo.

El propósito, según planteó Torres Asencio, es que liberado ese dinero, canceladas esas deudas luego de un proceso judicial, el Gobierno ya no tendría que imponer recortes adicionales a las pensiones, seguir desmantelando servicios esenciales y presupuestos de agencias. Además, se promovía la creación de un sistema unificado de retiro y garantizaba unas aportaciones al sistema. Ahora hay tres sistemas: el de los maestros, el de la judicatura y el de los empleados de las agencias.

El proyecto de la Cámara se aprobó por unanimidad. Por parte del Senado, las enmiendas introducidas le quitaban garras a AAFAF para promover la cancelación de la deuda. La representante Lourdes Ramos, cuya comisión fue la que trabajó el proyecto, no concurrió con las enmiendas y el Senado no cedió. Aunque llegaron a unos puntos de encuentro, al final no fue posible lograr la aprobación del proyecto en la sesión ordinaria.

Por eso es que había mucha presión para que se incluyera el proyecto en una sesión extraordinaria, para que hubiese tiempo para zanjarlas, pero la gobernadora no optó por eso y adoptó esta estrategia que no tiene ninguna relevancia para lo que está pasando ahora con el artículo tres de la Ley Promesa”, afirmó.

En tanto, el otro proyecto aprobado en la Cámara, el PC 2572, Ley para Sistema de Retiro de la UPR, que también fue trabajado con los grupos interesados, disponía para que se mantenga el plan de retiro de beneficios definidos vigente, detener el aumento de edad para jubilarse y detener cualquier intención de congelar las aportaciones de los empleados al Fideicomiso de Retiro de la UPR.

Javier Córdova, portavoz de la Asociación de Profesores Universitarios (APU), indicó que la propuesta de enmienda a la constitución no garantiza que el Sistema de Retiro de la UPR no sea alterado como intenta hacer la JCF.

Por su parte, Torres Asencio comentó que aun cuando las objeciones no quieren decir que no valga la pena enmendar la Constitución para fortalecer las garantías constitucionales relacionadas a las pensiones, si se tuviera la oportunidad de reescribir la Constitución, entre las múltiples cosas que se añadirían o cambiarían sería lo relacionado a la prioridad en el pago, no solo a las pensiones, sino a los servicios esenciales y a los gastos de operación del Gobierno por encima del pago de la deuda. Este no es el momento para esa discusión política, con una Ley Promesa y a tres meses antes de las elecciones.

Esos cambios son una mirada en el futuro. Nos parece verdaderamente lamentable y bochornoso que se esté utilizando este momento, donde la mayoría del país está encerrado producto de la pandemia y a semanas de una campaña primarista y una gobernadora siendo investigada por el Fiscal Especial, para escoger impulsar una medida que parece más populista que cualquier otra cosa porque parece tener consecuencias importantes a corto plazo”.

Además de censurar la idea de un referéndum, el FCAD desmintió que el otro proyecto enviado a la Legislatura por la gobernadora, el PS 1447, sea uno que se inventó el Gobierno de Puerto Rico, sino que es una ley que le está exigiendo la JCF. La ley responde a que en uno de las más recientes versiones del Plan de Ajuste de Deuda se incorporaron unas medidas que la JCF entiende que se deben adoptar en el futuro para mejorar el proceso del Gobierno de emisión de bonos. El proyecto procura establecer garantías para evitar que se emita deuda en circunstancias en que, según la Junta, el Gobierno no debería estar emitiendo deuda.

A la pregunta de si la Constitución no tiene ya esta prohibición, Torres Asencio explicó que lo que dice la Constitución es que el presupuesto tiene que ser balanceado, y la mejor interpretación de la Constitución también prohíbe que el dinero que recibe el Gobierno, producto de las emisiones de bonos, se use para balancear el presupuesto; pero no prohíbe expresamente que se utilice el dinero de bonos para pagar nómina. Aunque es una mala práctica, no está directamente prohibido. Objetó que la medida no incluya el que se establezca un límite a las deudas de entidades como COFINA. El hecho de que eso nunca se haya incluido, dijo, es otra controversia.

La posibilidad de que en efecto se llegue a tener el pretendido referéndum parece depender de dos escollos. Uno, dado a que su aprobación por la Legislatura requiere el voto de ¾ partes, eso significa que al menos dos integrantes de las minorías en la Cámara de Representante tendrían que votar a favor. De la minoría prestarse para ese juego, el otro escollo es que dependiendo de cómo se articulen las cláusulas, no se descarta la impugnación en el tribunal por parte de la JCF.

EDITORIAL: Universidad de Puerto Rico bajo el asedio de sus enemigos

 

Insistir en la importancia que ha tenido y tiene la Universidad de Puerto Rico (UPR) en la vida de nuestro país debía ser innecesario. Proteger sus haberes y defender su misión debía ser el objetivo de todos sus integrantes y de nuestro pueblo. Sin embargo, a casi un siglo desde su fundación, la UPR lleva un largo tiempo enfrentando el asedio constante de sus enemigos dentro y fuera de los muros universitarios.

Una de los principales factores en la erosión de su imagen y credibilidad  ha sido la excesiva politización en las más altas esferas de la UPR, como por ejemplo en la Junta de Gobierno, antes llamada Junta de Síndicos, cuyos miembros son nombrados por el gobernador o gobernadora de turno y responden a los intereses y agendas particulares del gobierno y el partido que los coloca en tan privilegiada situación. Estas Juntas de Síndicos son las encargadas de nombrar al presidente de la Universidad, de quien se espera que responda también a los intereses del partido y el gobierno de turno. En el desfase entre los intereses político-partidistas en la cúpula de la UPR y los intereses propios de una institución de educación superior pública que tiene una misión de servicio al País y a sus estudiantes, claustro y empleados, estriba el problema de fondo de la UPR y genera las controversias y conflictos en su seno que han contribuido al desgaste de la institución.

Los últimos veinte años han sido funestos para Puerto Rico y la UPR. Se han sucedido consecutivamente cinco administraciones gubernamentales- 3 del Partido Popular (PPD) y 2 del Partido Nuevo Progresista (PNP)- en una continua alternancia política que ha sido caldo de cultivo de la incompetencia y estancamiento de la gestión pública, el amiguismo y la lealtad política en la adjudicación de empleos de confianza  y  contratos, y la corrupción burda o solapada que permea todo el anquilosado andamiaje gubernamental. Esto ha herido de muerte la confianza del pueblo en el Gobierno, sobre todo porque durante ese mismo período, Puerto Rico ha sufrido un marcado deterioro social, la peor recesión económica de su historia moderna, y la multiplicación de la deuda pública a un nivel tan insostenible que precipitó la aprobación por parte del Congreso de Estados Unidos de la Ley PROMESA y el establecimiento de una Junta de Control Fiscal (JCF) con poderes amplios y por encima del gobierno de Puerto Rico para controlar las finanzas públicas, incluyendo la Universidad.

Este escenario de austeridad afecta la estabilidad y crea un fuerte impacto entre los sectores más comprometidos de la UPR. Afecta la calidad y cantidad de la oferta académica. Limita el acceso estudiantil con aumentos irrazonables en matrícula y otros costos de estudios. Aumenta la carga académica de los docentes regulares y congela plazas necesarias. Genera una gran incertidumbre entre los docentes por contrato. Amenaza el plan de pensiones y otros derechos adquiridos.

No obstante, la austeridad no aplica a los altos oficiales y directivos de la institución. Ni tampoco a la gran burocracia universitaria “de confianza” que conforma el gobierno permanente de la UPR en representación de los respectivos partidos y castas que, cada cuatro años, se turnan la gobernanza en nuestra universidad pública.

La UPR es la institución más valiosa con que cuenta Puerto Rico. De ella ha salido y aún sale la flor y nata profesional de nuestro país. Fue semilla de nuestro desarrollo como pueblo y su impronta se deja sentir en todas las áreas del saber. Evaluarla, como ha hecho la JCF, bajo criterios estrictamente mercantiles es devaluar su trayectoria e ignorar sus grandes aportaciones al desarrollo del Puerto Rico moderno. Convertirla en botín político de la administración gubernamental de turno- como han hecho el PNP y el PPD- constituye una burla imperdonable a su misión educativa y de formación en la sociedad puertorriqueña.

 

 

LUMA no tiene obligación de contratar a nadie

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

cotto@claridadpuertorico.com

Tras denunciar ante el Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes de Estados Unidos el contrato de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) con la compañía Luma Energy (LE), la portavoz de la organización Queremos Sol, licenciada Ruth Santiago, está a la expectativa de que dicho comité continúe monitoreando al liderato de la AEE y a la administración de gobierno por las múltiples irregularidades con el contrato de LUMA y el de News Fortes Energy (NFE).

Entrevistada sobre su impresión de la vista (celebrada el 23 de julio) presidida por el congresista Raúl Grijalba luego de la presentación de Queremos Sol, la licenciada Santiago indicó que entiende que hubo congresistas interesados que hicieron unas cuantas preguntas que dejan ver que simpatizan con la propuesta. En su presentación, Queremos Sol instó al Comité, al Gobierno federal y de Puerto Rico a alentar a la AEE a anular el contrato de LUMA y desarrollar un plan basado en las recomendaciones de numerosos expertos, que esté centrado en los sistemas solares y de baterías y en programas de eficiencia energética.

Sobre la presentación del director ejecutivo de la AEE, ingeniero José Ortiz, señaló que este continúa pintando una situación muy distinta a la realidad. Por ejemplo, el contrato dice muy claramente que LUMA no tiene obligación de contratar a nadie; es decir empleados de la AEE. También dice que quiere llevar el sistema a una energía renovable; pero todo lo que hace son proyectos de gas natural o gas metano, que lo que hace es llevar al sistema en una dirección opuesta.

Entre los señalamientos de Queremos Sol llevados ante el Comité contra LUMA, se destacó que esta preparará el Plan Integrado de Recursos (PIR) de la AEE. LUMA puede convertirse en copropietario del sistema eléctrico de Puerto Rico y puede solicitar aumentos en las tarifas eléctricas. El contrato requiere la alineación del trabajo de la transmisión y distribución de energía (T&D) propuesto con el Plan de Modernización de la Red para solicitar $21 mil millones de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). De estos, $12,200 millones son para la reconstrucción de los sistemas de T&D existentes, en lugar de la transformación del sistema, y alrededor de $ 4,000 millones son para nuevas plantas fósiles. Un informe del London Economics International(LEI) estima que incluso con fondos federales, las tarifas de electricidad de Puerto Rico aumentarían de 27.8 a 30 centavos por kWh con la propuesta de T&D y el Acuerdo de Reestructuración de Deuda (RSA) de la AEE.

Otros argumentos planteados por Santiago fueron que a LUMA se le otorga un control indebido para administrar los fondos federales, seleccionar el «Administrador de subvenciones» y solicitar cambios a los fondos federales; LUMA puede abandonar las tareas requeridas por el contrato después de que se haya desmantelado la AEE; el contrato establece la prioridad de los pagos a LUMA en detrimento de otras obligaciones de la AEE y LUMA podrá suspender o terminar el servicio de electricidad a entidades gubernamentales.

En fin, el contrato de LUMA perpetuaría la generación centralizada con combustibles fósiles y el sistema de transmisión y distribución de energía.Un ejemplo de esto es el terminal de gas natural licuado (LNG) de New Fortress Energy en San Juan, sobre el cual la Comisión Federal de Regulación de Energía emitió una Orden de Mostrar Causa, ya que esa compañía construyó y opera el terminal sin autorización.

El costo de la electricidad de gas quemado de las unidades 5 y 6 de San Juan, es de $ 10.79 / MBTU, las unidades de carga base más caras. La Junta de Supervisión Fiscal (JCF) aprobó el proyecto de New Fortres y los nuevos acuerdos de EcoEléctrica que cuestan aproximadamente $500 millones más que los de contratos de licitación competitiva.

Santiago expresó que considera que en su presentación dejaron establecido bien claro que Queremos Sol tiene una propuesta de la sociedad civil desarrollada con profesionales conocedores del sistema eléctrico del país para la transformación real del sistema con la AEE como entidad pública que sirva a los verdaderos intereses del país.

Sobre la campaña de publicidad que LUMA ha desplegado en algunos periódicos en la isla defendiendo su futura gestión en la AEE, la licenciada Santiago afirmó a CLARIDADque la ve como una amenaza de parte de LUMA contra los trabajadores de la AEE, que les está diciendo que hay mucha gente interesada en sus empleos. “Nadie en su sano juicio va a dejar atrás los derechos adquiridos en la AEE para tomar un empleo con una compañía que podría en unos años no estar aquí. En el contrato hay unas cláusulas que le permiten a LUMA dar por terminado el contrato en múltiples circunstancias y no cumplir con sus responsabilidades en múltiples situaciones”, denunció.

 

 

 

 

 

 

 

Apuntes para no fomentar el turismo en tiempos de pandemia

Por Rafael Acevedo/En Rojo

 

Antilla, vaho pastoso

de templa recién cuajada.

 Trajín de ingenio cañero.

 Baño turco de melaza.

 Aristocracia de dril

donde la vida resbala

sobre frases de natilla

y suculentas metáforas.

Estilización de costa

a cargo de entecas palmas.

Idioma blando y chorreoso

-mamey, cacao, guanábana-.

En negrito y cocotero

Babbitt turista te atrapa;

Tartarín sensual te sueña

en tu loro y tu mulata;

sólo a veces Don Quijote,

por chiflado y musaraña,

de tu maritornería

construye una dulcineada.

 

Cuba -ñáñigo y bachata-

Haití -vodú y calabaza

Puerto Rico -burundanga-

 

“Canción festiva para ser llorada”, Luis Palés Matos.

 

            Poco antes de la invasión norteamericana un viajero auspiciado por Kodak, tomó fotografías, como buen espía, de las carreteras más importantes y de los cuerpos nativos (James D. Dewell, Down in Puerto Rico with a Kodak,1898). Los niños desnudos y descalzos fueron parte importante de esa mirada de Dewell. Vestirlos sería una gesta civilizatoria.  Preparaba al ojo continental para este paisaje. Aderezado de burda ideología y supremacismo blanco, el modo en el que el espacio y sus habitantes es mostrado a los nuevos colonizadores no es más que un anejo a la expansión imperialista. Dewell es nuestro primer turista de las Apalaquias y su lente es una mediación intercultural y política, disciplinadora. También habrá de presentar el exótico territorio como parte del mercado: su tierra, sus cuerpos de agua, sus carreteras, las condiciones para el desarrollo económico según los intereses del “visitante”.

             En los pasados días “los turistas” han sido tema de discusión. Desde un adorador de las armas que se atrevió a presentarse en una actividad de conmemoración de la cultura y presencia afrodescendiente, hasta un buscabulla con delirios de inversionista que alegadamente escupió a un empleado de una empresa que le invitó a seguir los protocolos de sanidad. En ambos casos les salió mal la jugada.

           Lo cierto es que el turismo ha sido un elemento de conflicto desde el llamado cambio de soberanía. Los hermanos Behn -sí, los del puente- ya habían puesto en venta los terrenos heredados en el Condado para el desarrollo de la industria del ocio. Sin embargo, el asunto se comienza a organizar mejor en 1935 cuando el presidente de EEUU nombra como gobernador de la isla al militar de carrera, Blanton Winship.  Aparte de la brutal represión que ejerció, vino con la encomienda de fortalecer esa industria turística. Como en los imperios clásicos, ordenó un impuesto sobre la sal, dinero que ayudarían a la creación del Fondo para la Promoción del Turismo y Publicidad. La imagen de Puerto Rico ya era un negocio lucrativo. Este paraíso caribeño a los ojos del invasor, se convierte en un plan de explotación capitalista: uso y control del espacio y control de la propiedad con operaciones de compraventa.Para fomentar el negocio habría cineastas pagados, publicistas entrenados, colonialistas nativos.

Elisha Francis Riggs

¿Cómo se limpiaba el paisaje para que estuviese en paz y listo para los viajeros? ¿Qué tal usar a la Policía Insular, militarizada por Francis Riggs, para masacrar nacionalistas? 

            En ese “clima” ideológico Palés publica su libro, Tun tun de pasa y grifería en el que el turista en las Antillas es visto como el preludio al inversionismo y los desmanes de la banca. Belaval publica sus Cuentos para fomentar el turismo justo cuando Winship ya ha montado su agencia de promoción. Ambos, Palés y Belaval llevan casi una década advirtiendo sobre los peligros del asunto. 

            ¿Hay hoy, entre la compleja mirada crítica al turismo en tiempos de pandemia, visiones conservadoras, clasistas y racistas? Por supuesto. Y las hubo en el período de Winship.

Traigo a colación una caso de 1940. Pueblo v. Torregrosa, 57 P.R. Dec. 775 (1940) Dec. 18, 1940 Supreme Court of Puerto Rico Núm. 8336 57 P.R. Dec. 775.  En este caso, el señor José Luis Torregrosa fue denunciado por los delitos de injuria y calumnia. Declarado culpable fue multado  y obligado a pagar $25 dólares. Apeló. ¿Cuáles fueron las injurias y calumnias que alegadamente cometió Torregrosa?

 

. . . Que los marinos de los barcos de guerra eran unos presidiarios y que hacían de nuestras mujeres unas prostitutas llenando los cabarets en San Juan; que cuando venía un barco de turistas a Puerto Rico, se veían las turistas desembarcar casi desnudas con un pañuelo por vestido y que eran tan hábiles que de un pañuelo hacían un vestido; que eran unas prostitutas y que él lo podía probar; que el coronel de la policía Sr. Enrique de Orbeta y el Jefe de la Policía de Ponce Sr. Felipe Blanco se habían cruzado telegramas planeando la massacre y asesinatos de Ponce; que más tarde fué sancionado por el Gobernador de Puerto Rico Sr. Blanton Winship, premiando los guardias asesinos y aumentándoles el sueldo; que el verdadero terrorista de Puerto Rico era el Gobernador Blanton ‘Winship porque había premiado los asesinos, aumentándoles sueldos y ascendiéndolos.’ ’

        He subrayado las citas en las que se refiere a turistas. Torregrosa, alegadamente, ve la integridad física y moral de nuestras mujeres amenazada por la presencia de marinos. El apelante también, se alega, llama prostitutas a las turistas por su manera de vestir. Como es fácil notar, la mirada perversa del apelante se refiera a las mujeres y a las turistas. No hay hombres ahí. Los marinos no son responsables. Una mirada conservadora y misógina en la que se castiga el cuerpo femenino que se exhibe más allá de unas reglas de decencia pública que solo existen en una perspectiva falologocéntrica. Les ruego me excusen la palabra tan larga, pero divídanla en tres falo, logos, centro, y nos ahorramos un párrafo.

            Sobre ese particular Torregrosa, a través de sus abogados, alegó que: “las palabras referentes a los marinos y a las turistas no constituyen delito ni causa posible de injuria y calumnia, ya que no se hace referencia a ninguna persona natural o jurídica, y debido a que los nombres de los presuntos perjudicados no pueden relacionarse con las imputaciones generales que contiene la denuncia”.

            En torno a la participación del esbirro Orbeta y el genocida Winship en la Masacre de Ponce el asunto era otro. La masacre sí había ocurrido. Era un hecho discutido en la prensa. Pero la “acusación” de que ambos habían cometido delito no era una prueba establecida. Es decir, había ocurrido la masacre pero nadie había sido acusado de ser responsable de la misma. El juez en el caso de Torregrosa, el señor Travieso, dictó lo siguiente:

            No existe duplicidad en la denuncia. Desestimada como lo fué por insuficiente la parte referente a los marinos y turistas, la denuncia imputa al acusado un solo delito, el de haber imputado falsa y maliciosamente a tres personas distintas la comisión de hechos constitutivos de un delito. El Pueblo v. Collazo, 20 D.P.R. 203, y El Pueblo v. Vázquez, 20 D.P.R. 361.Hemos examinado la prueba y a nuestro juicio ella es suficiente para justificar la sentencia.

El recurso debe ser desestimado y confirmada la sentencia – apelada.

Blanton Winship

             Hoy, en medio de la pandemia, se desborda el áureo niágara de turistas en medio de una burundanga administrativa. El aumento peligroso de contagios con el coronavirus es alarmante. Nada de eso ha detenido la llegada de miles de turistas, ni ha obligado al estado a establecer protocolos efectivos para rastrear contagiados o evitar que viajen a la isla sin precauciones. No me inventé el concepto de neocolonialismo del espacio. Tampoco inventé ese relato que narra cómo el administrador más brutal y genocida, Blanton Winship, fue un gran propulsor del turismo en Puerto Rico. Llueven los especuladores. Desde 1898. De Winship al Paulson. Es esa catarata de especuladores la que pone en peligro no solo el espacio que habitamos, sino nuestros cuerpos.  Y cuando el paraje en el que los pescadores son adorno y las playas se van convirtiendo en «destino turístico» se llenan de consumidores del ocio, los especuladores se mueven a otros espacios prístinos.

            Es bastante simplón y por eso peligroso que defendamos ese esquema como nuestra industria más importante. Es vergonzoso defender en tiempos de pandemia la actitud prepotente, violenta e irrespetuosa de consumidores de espacio y ocio que no se ven afectados por las restricciones impuestas a los nacionales y que son los que tienen que quedarse aquí, pendientes a evitar contagios, arriesgándose, para continuar produciéndole al patrono.

            No. El turismo impulsado por Winship es hoy vergonzoso, atrevido. No porque alguna turista muestre el cuerpo sin empacho -lo cual es un ejercicio liberador- sino porque esa industria NO produce progreso sino desequilibrio económico, contaminación y conflicto. La desnudez de los cuerpos, el pañuelo que incomodaba a Torregrosa, la corbata de la clase política, el gistro de Iris Chacón, todo eso nos remite a un cierto comportamiento, a una cierta interface entre el cuerpo y la mirada de ciertos intereses particulares de la sociedad. En El proceso de civilización, N. Elias (1939) hace énfasis en la orgullosa autoconciencia que tienen los occidentales de ser civilizados”. Pero aún estas formas de comportamiento consideradas típicas del hombre civilizadooccidental no han sido siempre iguales.  Son resultado de un complejo proceso histórico en el que interactúan factores que han dado lugar a transformaciones en las estructuras sociales y políticas y el comportamiento de los individuos. El Caribe tiene sus propios modos de crear esa interface entre cuerpo y sociedad. Hay razones históricas y ambientales para andar como andamos. El que se incomode con los cuerpos que se muestran -¡sobre todo los cuerpos de mujer!- ¿de dónde le viene el afán civilizatorio? ¿Del discurso religioso católico español? ¿De la moral protestante norteamericana? Porque no.  El problema no está en mostrar el cuerpo. Quizás, me atrevo a sugerir, es que la libertad con la que los turistas se separan de sus anfitriones -ah, porque todos estamos en la industria de servicios ante el colonizador en camisa hawaiiana- choca con las restricciones y normas de la comunidad en medio de la pandemia. Se trata de una situación asimétrica, injusta y peligrosa. Tanto como el racismo y el prejuicio de clase.Habría que estar alertas a que se cumplan los protocolos de sanidad en medio de la pandemia. Pero esas miradas civilizatorias, de moralidad perversamente blanca, no son parte de los modos de vencer la propagación de un virus con capacidad letal. Son más bien modos de contagiar las redes con prejuicio y torpes juicios que son, en realidad, confesiones.

            Y en otro momento tendremos que hablar de Palés y de Belaval. Sus miradas. Los cuerpos.

 

 

 

 

¡Gracias Ramón!

La Junta Directiva y el Colectivo de CLARIDAD le envia a toda la familia del mundo cultural un abrazo fuerte y solidario ante la pérdida de uno de sus hijos, Ramón López. Ramón fue un colaborador entrañable de CLARIDAD sobre todo del suplemnteo cultural En Rojo, el cual dirigió interinamente por un tiempo.

Foto: Alina Luciano

Antropólogo por educación pero tejedor de sueños por convicción, por muchos años sus hermosos tapices engalanaron la tarima de nuestro Festival.

Agradecidos hasta el infinito por haber contado con su amistad y sus colaboraciones.

¡Hasta siempre camarada!

 

Foto a color : Ricardo Alcaraz