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La Junta de Control aumenta los peajes en todas las carreteras

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Todavía la Junta de Control Fiscal (JCF) no ha concretado el plan de ajuste de deuda (PAD) de la Autoridad de Carreteras (AC) y ya la administración del gobernador, Pedro Pierluisi Urrutia, le obedeció aumentando el precio de los peajes.

El  anuncio de un aumento de 8.5% en los peajes a partir de este próximo mes de julio hasta supuestamente julio del 2024 se produce a la vez que la Comisión Ciudadana de la Deuda advierte que el PAD contemplado por la JCF puede conllevar la privatización de los peajes. Esto debido a que el nuevo acuerdo para el pago de la deuda no auditada obligaría al Gobierno por un término  de 40 años. También incluye el intercambio con bonos nuevos de apreciación de capital o CAB, que han implicado un pago total de intereses altísimos.

En entrevista, el presidente de la Comisión, profesor José González Taboada, expuso que los bonos de la AC van a durar 40 años, por lo que se está garantizando su repago con la privatización de nuestras carreteras públicas y el aumento constante de peajes, lo que representa otra carga económica más para el pueblo. “Nos preocupa que todas estas prácticas en las emisiones de deuda no son nuevas, sino que son las condiciones que han contribuido a la crisis fiscal que enfrentamos hoy”, denunció.

Indicó que se suponía que el dinero del  peaje se utilizara para pagar la deuda, pero era la deuda original, la que se contrajo para construir las carreteras y para su mantenimiento. El temor ahora, dijo, es que el aumento en peajes va a ser para pagar los bonos por 40 años, igual que hicieron con COFINA. Debido a que la deuda de la AC se subió en seis años de cero a $17 mil millones y ahora vamos a tardar 40 años en pagarla, es posible que se le tenga que restar a COFINA un porcentaje mayor para pagar  tanto sus bonos como los de la AC.

“Siguen quitándonos recursos, siguen cortando y estrangulando la Universidad de Puerto Rico, quieren estrangular las  pensiones, que significa estrangular a los pensionados, y estamos en la Comisión señalando los peligros de todos estos acuerdos, sobre todo, cuando mucha de esta deuda pudiera haber sido emitida de manera ilegal, porque hay muchas cláusulas que hay que observar a la hora de emitir deuda y muchas de estas cláusulas  no se observaron”, declaró el contador público autorizado.

González Taboada hizo la observación de que todos los ajustes de deuda que ha negociado la JCF son a 40 años. Eso significa que el país estará 120 años pagando deuda. “Por lo menos, tres generaciones de puertorriqueños estarían pagando unas deudas incurridas por generaciones anteriores y que en nada nos está beneficiando a nosotros, ni ahora ni en el futuro, y la Junta quiere vender esto como que es en el mejor interés del pueblo de Puerto Rico. Eso no es en el mejor interés del pueblo de Puerto Rico”, manifestó.

Por otra parte, en entrevista radial con la periodista Milly Méndez, el licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez reveló que el Gobierno central y algunas corporaciones públicas en los últimos meses estuvieron en un proceso de mediación para tratar de llegar a un plan de ajuste de deuda que pueda ser confirmado por la jueza Taylor Swain, y este último acuerdo fue con las aseguradoras de bonos Assured Guaranty y National Public Finance. Todo aparenta, reveló Emmanuelli Jiménez, que llegaron  a un acuerdo con la JCF a los fines de establecer términos de pagos a unas reclamaciones que tienen que ver con la Autoridad de Carreteras, el Centro de Convenciones y algunos pleitos pendientes por algunas transferencias que se hicieron para paliar el problema de la deuda, además de que violaron los acuerdos con algunos proveedores.

El experto en la Ley PROMESA describió  como un “ansia irracional” en la JCF de privatizar todos nuestros activos y observó que en el caso de los peajes es un ingreso seguro que no hay ningún tipo de problema de que no se pueda utilizar para este tipo de compromiso, es decir, el pago de la deuda de la AC, por lo que no hay necesidad de insertar un  privatizador.

“Lo que va a ocurrir es que habrá menos dinero para el pueblo de Puerto Rico y va aumentar la tarifa de los peajes. Eso es un problema bien serio porque en Puerto Rico hay unas expectativas de que mejore el ambiente de hacer negocios, y es una de las políticas de la Junta. Por eso es que quiere eliminar reglamentos sobre las construcciones, eliminar las tarifas de los camioneros, quieren desregularlo todo; pero con estas transacciones lo que hacen es aumentar los costos de las transacciones en Puerto Rico, los costos de transportación. Y para mí es un total absurdo”.

Emmanuelli se reafirmó en que no hace falta privatizar el ingreso de los peajes dado a que este se cobra de manera automática y no hay ningún tipo de riesgo de que se pierda el dinero. “Me parece que el Gobierno de Puerto Rico, aunque tiene una participación limitada en este asunto del PAD, debe objetar que dentro de las condiciones que se pongan en ese plan se establezca que se privaticen los peajes, porque no hay ningún sentido para el pueblo de Puerto Rico que se comprometa a pagar tarifas altísimas para poder transportarse por la Isla”.

 

 

 

 

Será Otra Cosa: Acto de fe en la universidad pandémica

Foto de la autora.

 

Especial para En Rojo

  1. Ahora, en estos días

El fondo ha ido cambiando en mi clase de las tardes. De enero a mayo, de cinco a ocho, cada semana aparece una luz distinta detrás de mí. Profesora, me dice con tonito divertido un estudiante, ¿qué es eso detrás de usted que la hace parecer un ángel? Busco mi cuadro, le doy clic, y descubro, en efecto, sobre mí y alrededor de mi cabeza, un halo de luz. El ángel soy yo, gracias a la luz de la tarde. Maravillas de la universidad a distancia.

Otro de mis estudiantes coge la clase debajo de un abanico. Para evitar el agotamiento de la vista en la sesión de tres horas, deja oscurecida la pantalla. La única luz es la que, al parecer, entra por su ventana, así que a medida que avanzan la clase y la tarde, el muchacho, ya de por sí algo pálido y delgado, se va desvaneciendo ante mí.  Después del descanso de las 6:30, cuando interviene en la discusión, su silueta tenebrosa, gracias al zumbido del abanico, me produce la impresión de que habla desde dentro de una nave espacial. Zum, zum, zum. Mi estudiante es entonces un alienígena que estudia literatura.

A la sesión de las mañanas, varios llegan con el plato en la mano. Los veo masticar y llevarse tostadas a la boca. Parecen muy atentos, pero no estoy segura de qué ven, qué escuchan. Los días de lluvia algunos desaparecen y reaparecen como manchas de humedad. Los veo, pero no los escucho. Los escucho, pero no los veo. Los escucho, pero aparecen en una postura quieta, como congelados. En ocasiones, soy yo la que me congelo o no me oigo. Alguna vez se ha ido la luz en casa y he tenido que correr a conectarme del celular. Entonces doy clases a una cuadrícula de enanitos.

Durante la pandemia mi gata se ha acostumbrado a que somos las únicas habitantes del mundo. Tal vez por eso resiente la atención que le presto a la computadora y durante la clase se pasea por el escritorio, se coloca detrás de la pantalla o se presenta de perfil frente a la cámara. Como es gata y sigilosa, no me doy cuenta de su presencia hasta que está casi encima, y pasa lomo y rabo bajo mis narices. En esos momentos los cuadritos de los alumnos se animan y parece que despiertan.

  1. Un poco antes de todo esto

Hace tiempo que venía constatando los efectos de la larga crisis en la Universidad, pero confundía las señales con mi propio estado de ánimo. Sólo puedo hablar por mí, pues, por razones que no vienen al cuento, había estado fuera del recinto el año anterior, justo después de la «recuperación» del huracán, y cuando los asuntos personales parecían superados, llegó el Covid.

En fin. Decía yo que aquel miércoles de mi recuerdo encontré la plaza completamente desierta, y miré el reloj: las 11:30. Quienes hayan pasado por aquí, la placita Antonia Martínez, el centro del llamado «cuadrángulo histórico» del recinto de Río Piedras, entenderán mi desconcierto. Un miércoles a esa hora, suele ser un lugar muy concurrido. Puede que el paisaje me pareciera distinto porque después de la poda de árboles post María, se había perdido mucha sombra entre el Teatro y la Torre, puede que fuera porque de verdad estaba la placita despoblada. A quién se le ocurre sentarse bajo aquel sol. Por un momento, me pareció que el mundo se detenía. ¿A dónde habían ido todos?

En una esquina de la plaza, cerca del pasillo de Historia, hace algún tiempo alguien puso una hamaca entre dos árboles, y todavía está ahí. Me divierte, me consuela, qué se yo, ver a quienes se mecen en la dichosa hamaca como si estuvieran en una dimensión distinta de quienes van y vienen en los cambios de clases o se sientan a almorzar o a leer con las piernas colgando hacia el patio o se tiran al suelo a dormir la siesta porque ya hay alguien en la hamaca, la única de la Facultad. Yo he vivido tanto en este pasillo que pienso que todo el mundo lo conoce y puede sentir lo mismo que yo. Y es mentira. Lo sé. No importa. Es mi pasillo y yo escribo ahora, así que hablo del pasillo, de la hamaca y la desolación. ¿A dónde han ido todos?

En mi imaginación, este lugar es el de una legión de memorables fantasmas, de posibles ocurrencias, de ecos que mantienen ilusionado y en pie a más de uno.

Ahora, en estos días, todo sucede dentro de una caja. ¿Volveremos?

  1. Un poco después, quién sabe

Una vez más, se han abierto dos plazas en el sistema UPR para mi disciplina. La última vez, hace unos años, para la convocatoria de una sola plaza y cinco contratos completos, se presentaron alrededor de setenta candidatos, entre doctores egresados de la UPR, profesores puertorriqueños que trabajan en Estados Unidos y hasta un investigador irlandés que se enteró por las redes. Para entonces, como ahora, ya varios colegas ejercían las tareas para las que se convocaba, de manera que, si venía alguien de fuera, continuarían las mismas personas aspirando a los próximos puestos que se abrieran. Se adjudicaron los cinco contratos, de los cuales cuatro, todavía años después, laboran como profesores universitarios sin plaza. No se habían abierto más plazas hasta ahora.

Varios colegas de los muchos que laboran por contrato me han pedido que les escriba cartas de recomendación para las dos que hay disponibles ahora mismo, una en Río Piedras, otra en Mayagüez. Los candidatos, que conocí como estudiantes hace más de diez años, tienen perfiles muy diversos y son excelentes por distintas razones. Los imagino trabajando juntos, organizando actividades, diseñando cursos. Sé que sienten por la Universidad y el país un gran compromiso. Estoy segura, segurísima, de que podrían hacer grandes cosas. No caben todos, me dicen. No hay plazas suficientes. No hay dinero para contratos. Mientras tanto, hay estudiantes pidiendo más secciones de cursos, estudiantes necesitados de dirección, de inspiración, de ánimos. Mientras tanto, no se sustituyen quienes se jubilan, y cada vez somos menos.

Pregunto por curiosidad cuántos candidatos se han presentado esta vez a la convocatoria que cierra en pocos días para el puesto en Río Piedras. Hasta el momento, me cuentan, se rumora que cincuenta y ocho. Supongo que una cantidad parecida ha solicitado la plaza de Mayagüez.

Para la primera semana de mayo, la UPR está obligada a informar cómo funcionará con un presupuesto de 94 millones menos. Así, a la cañona, por decreto. La Junta de Control Fiscal sigue restándole a la UPR, a sabiendas de la difícil situación que arrastra desde hace décadas, cortando de aquí, sacando de allá. Esta vez, según ha advertido la administración universitaria, se afectarán hasta los profesores a los que recientemente se les ha otorgado plazas, y con ellos los cientos de estudiantes que se matricularían en sus cursos.

Nos preguntamos nuevamente, una y otra vez, si lo que pretenden, a este ritmo y a sabiendas, es cerrar de una vez la Universidad. Como si nos dijeran a la cara: Puerto Rico no tiene suficiente para asegurarles a los puertorriqueños una educación superior. Acostúmbrense. Es un lujo que no se merecen. Sólo los países ricos educan a su gente. Que se eduquen quienes tengan con qué. Soliciten becas. Que se vayan. Sálvese quién pueda. Breguen.

Hablo de estas cosas con mi amiga pesimista y ella me asegura que sí, que eso es lo que terminará pasando: nuestros colegas continuarán sus carreras en las universidades privadas o en el extranjero, los estudiantes se irán matriculando en las universidades privadas y extranjeras, la gente se irá endeudando, los egresados buscarán mejores salarios para pagar sus deudas y vivir dignamente fuera de Puerto Rico, emigrarán. Nos jubilaremos y tendremos que cerrar la puerta al salir. Detrás no quedará nada.

Como yo decidí hace tiempo mejor pecar de tonta ingenua que sufrir, le digo que puede que eso suceda, pero entonces esos otros lugares llenos de toda esa gente empezarán a parecerse peligrosamente a nuestra Universidad, y habremos regresado. Ella lo piensa un momento, se sonríe y no me responde.

Y yo arremeto. En otro lugar habrá un pasillo, insisto, y llegarán los estudiantes y los nuevos profesores, y será el bullicio, las ideas, los inventos, siempre se puede empezar otra vez. Mientras la gente quiera, habrá una universidad nuestra en algún sitio. No pienses que soy boba, porque te digo esto. Necesito creer que será así, para sentarme mañana otra vez a hablar con ellos de tantas cosas, y trabajar juntos con todos esos ruidos de fondo hasta la noche y, en algún momento, parecer un ángel frente a la cámara.

Mirada al País:Retos y luchas

 

Especial para CLARIDAD

En este cuatrienio, al igual que el anterior, continuamos enfrentando los mismos retos como la existencia de una Junta de Control Fiscal que continua imponiendo su agenda de austeridad, y otros desafíos que se han ido sumando, tales como nuevas amenazas ambientales, laborales y de justicia social en general. Y con el mismo nivel de fiscalización, denuncia y solidaridad con el que trabajamos anteriormente, iniciamos este año con una serie de propuestas legislativas que buscan ser herramientas de lucha para todas las personas, grupos y comunidades que el Gobierno ha traicionado.

En esa dirección, junto a la compañera Senadora María de Lourdes Santiago, iniciamos el cuatrienio con la radicación de sobre veinte medidas legislativas que abordan, entre otros,  temas de protección laboral, medioambiente, salud y educación.

Como parte de nuestra defensa de la clase trabajadora, presentamos una medida para revertir los efectos de la mal llamada Reforma Laboral de 2017, dirigida a restablecer todos los derechos arrebatados injustamente a nuestros trabajadores y mantener aquellos aspectos limitados que hayan ampliado o mejorado sus condiciones laborales. Estos esfuerzos incluyen, además, medidas legislativas para la protección de los derechos laborales y civiles de nuestra ciudadanía en tiempos en que el uso de la tecnología ha alterado significativamente nuestra vida diaria.

También, en el ámbito laboral, y con nuestra participación en más de quince vistas públicas, continuamos fiscalizando el contrato entre la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la privatizadora Luma Energy, cónsono con nuestra posición en el PIP de que el mismo debe ser cancelado y que la corporación debe permanecer en manos del Gobierno. En el proceso logramos la aprobación de una enmienda de nuestra autoría, para crear un Panel Independiente de Ciudadanos que tendrá a su cargo la revisión del contrato y rendir un informe con hallazgos y recomendaciones en 180 días.

Por otro lado, durante la pandemia del Covid19, propusimos crear una licencia especial para empleados públicos y privados afectados por el virus y en este cuatrienio –como el anterior- hemos vuelto a insistir en la dimensión de justicia social y laboral que representa nuestra propuesta para un Plan Nacional de Salud que contempla, no sólo una cubierta médica universal, la promoción de la salud y la integración comunitaria sino, también, la visión de abordar el asunto de la salud como un derecho humano fundamental.

Moviéndonos a la educación pública, radicamos un proyecto para otorgar un aumento en el sueldo base de las maestras y maestros del Departamento de Educación y otro para establecer un máximo de estudiantes por salón. Continuamos nuestros canales de comunicación con comunidades escolares en todo el país así como con grupos magisteriales, puente que nos permite canalizar sus  reclamos tal y como sucedió con el reinicio escolar tras el cierre por Covid19 y la interpelación que realizamos en la Cámara de Representantes a la ahora ex nominada Secretaria de Educación, Elba Aponte.

Como parte de la continuidad al compromiso histórico del PIP para la protección y preservación del medioambiente, he radicado varias medidas legislativas dirigidas a esos fines. Como lo hemos hecho desde cuatrienios anteriores, seguimos insistiendo en la protección de nuestro litoral costero y el manejo sabio de los bienes de dominio público marítimo-terrestre, con la radicación de proyectos de ley para crear la Ley de la Zona Costanera de Puerto Rico y la Ley de Moratoria de Construcción en la Zona Costanera. Proponemos también la creación de la Reserva Hídrica del Acuífero del Sur, que busca    establecer lo que constituye una iniciativa novel en nuestro país, en la que no existe, a esta fecha, reservas hídricas declaradas por la vía legislativa.

En tanto, luego de atender y reunirnos con representantes de la comunidad del sector Jauca en Santa Isabel, preparamos y logramos la aprobación de una resolución que nos ha permitido investigar sobre la construcción del Kontel Adventure Hotel que privaría a la comunidad y a turistas, del único acceso libre a la playa e impactaría adversamente la vida silvestre que allí habita.

Como parte de nuestra agenda de constante fiscalización y denuncia, luego de que grupos comunitarios alertaran al país sobre la empresa “New Fortress” y la construcción de un  terminal de gas sin la celebración de vistas públicas, ni otorgarse una consulta de ubicación, ni acontecer participación ciudadana alguna, ni tampoco municipal y sin la previa preparación de una Declaración de Impacto Ambiental hecha disponible al público, a la Legislatura y a las agencias públicas especializadas. Tras esa denuncia, logramos la aprobación de la primera medida legislativa en la Cámara de Representantes que cuenta con el aval de representantes de todas las delegaciones del cuerpo y que dio paso a la investigación que hoy se realiza sobre esta empresa.

Más recientemente, y en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Planeta Tierra radiqué, nueve medidas dirigidas a la protección y preservación del medioambiente. Entre ellas, propusimos un proyecto con vías a crear la “Ley para la preservación, monitoreo e investigación de microplásticos”. De igual forma legislamos para brindar mayores facultades a las agencias concernientes para la protección de las tortugas marinas; prohibir la instalación de tableros de anuncios digitales que iluminen áreas residenciales; y para crear la “Ley de Seguridad ciudadana sobre la Construcción, Instalación y Ubicación de Torres (antenas) de Telecomunicaciones”, esta última por petición del  Frente de Comunidades Contra la Proliferación de Antenas.

En otros temas de igual importancia, hemos presentado medidas dirigidas a reducir la brecha de inequidad que todavía existe por razón del género como el proyecto que busca garantizar el análisis con perspectiva de género en toda gestión de las tres ramas del Gobierno; la propuesta para crear un plan para cuantificar el trabajo no remunerado; así como proyectos para garantizar el acceso a la información de estadísticas de cesáreas; para la prevención, detección y tratamiento efectivo de la depresión posparto; y para aumentar el periodo de lactancia al que tienen derecho actualmente nuestras madres obreras.

Buscando nuevas formas de combatir la Corrupción Gubernamental, radiqué un proyecto para establecer el “Fiscal de la Ética Gubernamental” con el fin de darle a dicha oficina las herramientas necesarias para procesar criminalmente a aquellos que le faltan a la confianza del país y una resolución para investigar los distintos procesos de investigación y procesamiento de casos de corrupción gubernamental en todos sus ámbitos y proponer una posible reforma de estos procesos.

Ante la realidad colonial de Puerto Rico y ante nuestra responsabilidad de promover la descolonización y el derecho a la libre determinación, radicamos una Resolución para crear una Comisión Especial para recomendar legislación con el fin de elegir una Asamblea para la Descolonización y Solución al Problema del Estatus Colonial, con la encomienda de iniciar un proceso de  negociación que permita que podamos votar por alternativas de estatus no coloniales y no territoriales.  Además, promovimos que una Resolución de la Cámara fuese aprobada exigiendo la descolonización con alternativas no coloniales y no territoriales.

Desde mi escaño legislativo seguiré siendo la voz de todos los sectores que reclaman mayores derechos, inclusión, participación y justicia social. La clase trabajadora, la Universidad y la educación pública, los pensionados, la protección y preservación del medio ambiente, la salud, nuestra cultura y otros asuntos son parte fundamental y urgente en nuestra agenda y el país puede contar con nuestra solidaridad.

 

El autor es representante a la Cámara por el Partido Independentista Puertorriqueño

Fofito: amor y visión para impulsar La Respuesta y Santurce Virtual

 En Rojo

gortiz@claridadpuertorico.com

Exponentes de la escena independiente de arte y música de Puerto Rico agradecen los años de esfuerzo y la gestión que ha hecho por este sector artístico el fundador y director del centro cultural santurcino La Respuesta, José “Fofito” Morales. Tan es así que muchos y muchas en esa escena consideran que sin Fofito no hubiesen comenzado sus carreras artísticas.

¿Estás consciente de la gran labor que has hecho en el desarrollo de la escena alternativa?, le preguntó este medio a Fofito en entrevista telefónica. “Es lo que amo hacer y es súper sacrificado, pero trato de mantener activo un valor que tengo bien arraigado y es el de ayudar en lo que pueda”, contestó de una quien nació y creció en el barrio capitalino de Santurce.

Ese amor que dice sentir por lo que hace se manifiesta en la responsabilidad y el compromiso de capitanear La Respuesta por los pasados 15 años. De hecho, antes de llegar a la avenida Fernández Juncos en Santurce, específicamente al área de la parada 24, Fofito contribuyó con esta escena independiente desde los espacios Café Seda y Aquí se puede, ambos en Viejo San Juan. Desde 2008, el local de La Respuesta ha representado una casa para los artistas independientes, un punto de encuentro para los seguidores de esta escena y un lugar de interés turístico, por lo que ha sido reseñado en la prensa internacional.

El mural más reciente pintado en la pared de La Respuesta que da hacia la avenida Fernández Juncos es del artista conocido como Juanturce. Fotos Alina Luciano/CLARIDAD

La comunidad de vecinos más cercana al local también se ha sentido parte del proyecto, pues La Respuesta se ha involucrado con el sector de la 24. “Llevamos 15 año ahí y no hemos tenido ningún problema porque somos parte de la comunidad, la protegemos, somos bien inclusivos”, expresó quien además ha prestado el amplio lugar para un sinnúmero de actividades comunitarias y solidarias, como el Abrazo Caribeño por Haití, un evento multidisciplinario de arte que tras el terremoto de 2010 ocurrido en la isla hermana tuvo la intención de recaudar fondos para ese pueblo.

Pero la gestión de este promotor de arte no se queda ahí. En 2013, su deseo por expandir el arte y la música local y conectarlos con la escena independiente presente en el histórico vecindario puertorriqueño y latino de El Barrio en Nueva York condujo a José Morales a fundar La Marqueta Retoña en esa ciudad, otro espacio destinado para el quehacer artístico y con el cual Fofito ha logrado tender un puente cultural.

Administrar este tipo de centros culturales ha sido su aportación solidaria, incluso para la lucha ideológica: “Yo me he dado cuenta de que a través de un espacio de arte nosotros podemos ser tan o más activistas. Tenemos nuestra forma de aportar a la lucha”, abundó.

Pandemia y Santurce Virtual

Ante la situación de salud que enfrenta el mundo, “estamos viviendo día a día la pandemia y día a día estamos viendo cómo cambiamos – en La Respuesta – la forma de hacer espectáculos”, dijo Morales. Debido a las restricciones que las diferentes  órdenes ejecutivas han impuesto sobre los negocios y a las protecciones lógicas que deben considerarse en este escenario de pandemia, el equipo de trabajo de La Respuesta decidió desde marzo 2020 desarrollar el proyecto Santurce Virtual.

“Lo más importante que tiene esta iniciativa de Santurce Virtual es que nosotros entendemos que La Respuesta es un espacio donde las personas van a ser ellas mismas, a disfrutar un concierto. Si nosotros abrimos el local una noche, sabemos que será un foco de contagio y por eso, responsablemente, decidimos esto para tratar de seguir haciendo los espectáculos sin riesgos”, puntualizó.

La idea de convertir La Respuesta en un “estudio de grabación televisiva” la materializaron temprano en la cuarentena. Al inicio de la pandemia ya tenían gran parte del equipo necesario para transmitir espectáculos en vivo por diferentes plataformas virtuales. “Para los primeros shows que grabamos usamos las cámaras que nos prestó la gente de Sentido Común en lo que hacíamos unos chavitos para comprar las de nosotros. Le debemos mucho a Miguel Zayas”, reconoció Fofito.

La exigencia inmediata de acoplarse a la situación del momento ha transformado el local santurcino. “Ya lo habíamos hechos tras María”, recordó. En esta ocasión, “invertimos en grúas, luces, monitores, fibra óptica y en otras herramientas para grabar shows, videos musicales, eventos en vivo”.

El espacio ahora durante la pandemia es más versátil que nunca. El registro de actividades ocurridas allí y transmitidas en vivo en la virtualidad lo confirma: conciertos de bandas locales como Gomba Jahbari, Campo Formio, International Dub Ambassadors, Nutopia y Sr. Langosta; presentaciones de músicos como Cheryl Rivera y Velcro; conciertos benéficos como Voces por Montessori Público y el Festitón de Claridad; actividades de recordación como el junte de poetas en tributo a Elizam Escobar.

De hecho, en la página electrónica de La Respuesta, bajo la pestaña que lee Santurce Virtual, el público encontrará grabados todos estos eventos y, comprando el acceso, podrá revivirlos. Esta es una forma de aportar al sostenimiento de este espacio porque para José Morales y La Respuesta “la pandemia ha sido lo más difícil…el gobierno ha seguido cobrando los permisos, el agua, la luz, el CRIM…esto ha sido otro incentivo para, como siempre, reinventarnos”, manifestó el fundador.

“La ayuda del gobierno no ha llegado porque toda es para los espacios grandes como el Choliseo y el Coca Cola Music Hall”, denunció Morales.

Y continuó denunciando: “la Organización de Mercadeo de Destino (Destination Marketing Organization o DMO, por sus siglas en inglés) gasta millones en anuncios publicitarios para atraer a los gringos a Puerto Rico en vez de distribuir ese dinero entre los negocios que influimos en el turismo. ¿Para qué atraen el turismo si está todo cerrado? Por eso pasa lo que ha estado pasando en las calles de Condado”.

Fofito está consciente de que el mundo de los espectáculos cambió y de que hay muchas personas que “le cogieron el gusto a ver shows en sus casas”. Pensando en esto, aunque se reciba al público presencialmente – cuando sea que se pueda hacer sin restricciones –, La Respuesta será un proyecto que combinará la modalidad presencial con la virtual.

En la espera de abrir las puertas del local, Fofito y el resto del equipo siguen trabajando desde la 24 en Santurce, barrio destacado por ser cuna de tanto talento musical y artístico puertorriqueño. La exhortación es a apoyar económicamente este proyecto para que continúe siendo casa para muchos artistas de la escena local independiente. Visiten https://www.larespuestasanturce.com/ para más información.

 

 

 

 

 

 

Reír y pensar: El cuartito

 

En Rojo

Una de las grandes sorpresas de esta producción puertorriqueña/independiente es que los avances no revelan la complejidad de los personajes que habitan esta historia. Por eso nos sorprende cada viraje en el limitado tiempo y espacio en que se desarrolla la gran parte de su trama. Como ya parece ser obligatorio por el éxito que siempre han tenido, las actuaciones exageradas y los “one-liners” componen la introducción de los caracteres que se encuentran en la fila de la aduana en el Aeropuerto Internacional de Isla Verde. Vienen de Argentina, Francia, México y España, aunque todos(as) parecen estar “en tránsito” ya que no está claro por qué vienen a Puerto Rico. Cuando todos(as) tienen que ocupar el mismo espacio—el cuartito del título—en lo que esperan que las autoridades federales decidan qué hacer con ellos(as), entonces vamos poco a poco conociendo sus agendas.

Uno de los factores que apartan a este filme de otros “locales” es la manera que presentan a Puerto Rico, una nación que tiene diferentes definiciones para cada individuo. Para Toti (Mario de la Rosa) como extranjero y parte de la clase musical que necesita estar en tour para mantenerse conocido, Puerto Rico es una escala en su gira por reubicarse en este circuito. Como pasa con varios de nuestros “hermanos” latinoamericanos, maltrata y degrada a su agente puertorriqueño a quien culpa por cualquiera de sus errores. Lina (Claribel Medina), mujer madura y experimentada tiene la seguridad de tener dinero y, aunque casada, poder moverse de sitio en sitio por no tener apego a ningún país en particular. Por eso la actitud de criticar a todos(as) y ella siempre tener la verdad, aunque se la haya inventado. El nervioso Jesús (Ianis Guerrero), mexicano de nacionalidad que responde al perfil creado por los EEUU, luce nervioso e inseguro frente a los pulcros y caras de “business only” de las autoridades aduaneras, pero tampoco permite que otros pasajeros detenidos lo categoricen. Mariel (Isel Rodríguez), la puertorriqueña que ha vivido en Argentina los últimos 15 años y ahora regresa para reconectar con su familia y su país, a pesar de ser apartada por los oficiales como alguien que no cumple con su reglamento 100%, expresa a todos(as) su alegría de estar de vuelta en su país.

Y entonces llega el pastor Santo (Fausto Mata), dominicano que sostiene—no importa las pruebas—que su pasaporte es legítimo y tiene derecho a entrar a Puerto Rico. Pongo a Santo aparte, porque otros de los aciertos del filme es saber cuándo insertar al personaje que va a mover la historia en otra dirección que es el caso de Santo. Por supuesto, cuando vemos al inconfundible actor Mata, lo asociamos de inmediato con las populares comedias Sanky Panky y Los dominirriqueños y creemos, equivocadamente, que su personaje es más de lo mismo. Su integración al grupo puede sacudir a los otros en un principio, pero muy pronto se mueve con ellos para denunciar la situación en que se encuentran debido a decisiones de los oficiales federales.

¿Y cuáles son los delitos que no permiten que estos cinco pasajeros entren a Puerto Rico, territorio/colonia de los EEUU? Un pasaporte expirado, una visa de turista en vez de negocio, un pasaporte demasiado perfecto para ser legítimo, un contacto al parecer falso y un despliegue de pastillas recetadas o no, que huele a venta y distribución y no a uso personal son las categorías sospechosas que permiten su detención. Excepto una pareja que solo habla árabe y que es liberada al corroborar sus razones para estar en la isla—negocios en grande—los oficiales a cargo no saben qué hacer con los detenidos ya que se acerca un huracán y deben vaciar el aeropuerto. No hay tiempo para estudiar cada caso y, lo que casi siempre hacen, deportarlos a su lugar de origen. Braulio Castillo interpreta a un perfecto jefe de aduanas que se presenta como la figura de autoridad frente a los(as) detenidos(as) y a sus subalternos, pero a la misma vez desearía no tener que estar en esta situación de juzgar a otros.

El cuarto de detención es el lugar designado para que se den intercambios y confesiones entre los cinco personajes que poco a poco puede que cambie sus actitudes y prejuicios hacia lo que cada uno parece representar, pero los verdaderos cambios se dan fuera del enclaustramiento obligado. El cuartito hace un excelente uso de los exteriores y cada uno de los actores aprovecha su espacio bajo la dirección del argentino Marcos Carnevale, a quien conocemos por sus exitosos filmes presentados en Fine Arts de Elsa y Fred (2005), la de más larga duración en una sala de cine, Corazón de león (2013) e Inseparables (2016) que es una versión algo aguada de Intouchables (2011) del francés Olivier Nakache. La cinematografía a cargo de Santiago Benet Mari añade otro renglón a la propia historia al igual que la música de Eduardo Cabra. Y qué mejor comienzo y final que escuchar la voz de Ricky Martin expresando la movilidad de la gente y el deseo de derrumbar murallas reales e imaginarias.