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Le Carré: creador del espía humano-Parte 1

 

En Rojo

 

John Le Carré, pseudónimo de David Cornwell, es reconocido mundialmente como uno de los mejores escritores del género de espionaje desde que publicó su 1era novela en 1960 hasta completar 30 libros antes de morir a la edad de 89 años. Sus espías son la antítesis de James Bond con sus debilidades, incertidumbres, falta de convicción en sus asignaciones y su trabajo investigativo de nada glamoroso. Cornwell es un “insider” porque fue parte de las redes de espionaje doméstico e internacional de Mi-5 y Mi-6 en las décadas de 1950 y 1960 y su interés por las políticas que trascienden fronteras ha sido parte de su diario vivir desde entonces. En una excelente entrevista en Democracy Now!, que data del 2010, pero que volvieron a presentar este diciembre como homenaje a su persona, el escritor presenta su perspectiva hacia la geopolítica mundial. Además, a raíz de la invasión de Irak en 2003, escribe una carta-ensayo, “The United States Has Gone Mad“, donde puntualiza precisamente cómo países como los Estados Unidos y sus aliados (como el Reino Unido bajo Tony Blair), están dispuestos a alterar el orden mundial para sostener una mentira.

He hecho una pequeña selección de algunas de las mejores (según mi criterio) adaptaciones al cine de las novelas de Le Carré para mostrar cómo sus historias se interpretan de manera muy diferente en el género visual donde hay que suprimir múltiples detalles que son esenciales para la trama y que muchas veces nos quedamos en el aire esperando más explicación para así poder creer que algún bien ha salido de tanto engaño a nivel personal y político.

The Constant Gardener (Fernando Meirelles 2005)

La época es Africa contemporánea con sus relaciones poscoloniales con el Reino Unido y las relaciones establecidas por los nuevos gobiernos con empresas farmacéuticas y de otra índole aparentemente para ayudar a las economías de estos países en desarrollo y a las poblaciones arrasadas por enfermedades como la poliomelitis, la malaria y el SIDA. Los gobernantes, las organizaciones no-gubernamentales (ONG), los representantes de agencias gubernamentales europeas y los grupos de intereses especiales parecen confundirse en esta historia.

Mientras Justin Quayle (Ralph Fiennes) atiende asuntos de diplomacia en Kenia, su joven esposa, Tessa (Rachel Weisz), hace trabajo voluntario en las clínicas al aire libre o en campamentos en los lugares más inhóspitos de Nairobi. Su determinación de ayudar a los más necesitados la lleva a investigar el alto número de muertes por causas no identificadas o complicaciones no explicadas. Con su amigo y cómplice médico en esta investigación, Arnold (Hubert Koundé), logra descubrir las conexiones entre medicamentos, tratamientos y experimentación con seres humanos. No es hasta que Tessa ha sido violentamente aislada que Justin se convierte en un agente activo que intenta reconstruir la vida de Tessa en África. Así Justin podrá entender la pasión de Tessa por la justicia, su furia contra los que ostentan el poder y abusan de él, su determinación de hacer algo en vez de esperar por la lentitud diplomática o el aparato burocrático, los enlaces creados con otros individuos o grupos con las mismas preocupaciones, su silencio ante Justin para proteger su carrera y también su vida.

En manos del brasileño Fernando Meirelles (Ciudad de Dios 2002, The Two Popes 2019) esta historia nos lleva a otra dimensión de movimiento y percepción visual con escenas que quedan en la memoria para revivirlas una y otra vez.

A Most Wanted Man (Anton Corbijn 2014)

Este “thriller” de espionaje es sencillamente excepcional por lo compacto y tenso de su historia ya que todo sucede en un tiempo muy limitado de días divididos en horas para que cada uno de los componentes del drama tengan espacio para lograr su objetivo. Desde su inicio nos advierten que la tragedia del ataque de 9/11 2001 (para no confundirlo con el golpe militar financiado y apoyado desde las más altas esferas por el gobierno estadounidense del 11/9 1973 en Chile) creó o dio más poder a las agencias de espionaje, pero echó a un lado la cooperación y confianza entre agencias y países. Esa paranoia sería responsable de tantos errores de inteligencia y de crear nuevos enemigos (todos los que profesan el Islam o vienen de países denominados terroristas por las potencias occidentales). Dentro de este clima se desarrolla la historia de un hombre (Issa Karpov) que llega ilegalmente a Hamburgo, Alemania para solicitar asilo político (alega ser torturado en Rusia por provenir de Chechenia) y reclamar una cuenta bancaria de su difunto padre, un alto militar del gobierno ruso que cometió barbaridades contra la población de Chechenia.

Pero como acostumbra hacer Le Carré, esta historia parece secundaria cuando conocemos al grupo de especialistas en espionaje que no sigue las leyes vigentes del país y que es dirigido por Günther Bachmann (Philip Seymour Hoffman) que desconfía de las agencias con poderes absolutos. Su grupo se concentra en el Dr. Faisal Abdullah, un filántropo que ha podido recaudar millones para ayuda humanitaria a los países en conflicto del Medio Oriente. Todos los países le abren sus puertas y parece ser la persona innata para reconciliar a los pueblos en conflicto, pero Bachmann sospecha que dentro de esa benevolencia también hay una parte que le sirve a los grupos terroristas. Este es el enfoque de su investigación.

Si Issa es un terrorista potencial para las agencias de espionaje y represión de Alemania y los Estados Unidos, para Annabel Richter (Rachel McAdams), abogada defensora y facilitadora de los que solicitan asilo político en Hamburgo, es un joven que ha sufrido tortura y represión y que solamente ansía comenzar una nueva vida. Para Bachmann es la manera de probar que Abdullah sí tiene vínculos con los extremistas y es la cabeza que le puede señalar otras cabezas de esa organización. La actuación de Philip Seymour Hoffman es sencillamente impecable: su voz (con acento alemán), sus gestos, mirada, caminar y correr, conversaciones casi elípticas, comentarios irónicos (con las agencias gubernamentales), confianza en que su versión de las cosas es la correcta, su trabajo de equipo y, por supuesto, su desconfianza en los que prometen y nunca cumplen y no les importa poner la vida de otros en peligro para ejercer total control de una situación. El resto del elenco complementa y sostiene la brillantez de Hoffman.

Our Kind of Traitor (Susanna White 2016)

Como suele suceder en las tramas de Le Carré que enfocan en las agencias británicas de espionaje, tanto los agentes conocidos como los encubiertos o sospechosos de serlo, son personas de muchos misterios y de alianzas confusas. Como también sucede, en el medio de todo mujeres y hombres con vidas normales se confunden con acciones clandestinas que ellos no generan ni entienden su alcance. Así sucede con Perry (Ewan McGregor) y Gail (Naomie Harris) que de pronto se ven involucrados en una red de rescate, colaboración y deserción con una familia que acaban de conocer, pero que no solamente les cae muy bien, tiene un aura de misterio y aparente bondad y la relación sirve para volver a unir a una pareja que se había distanciado. Paralelamente, aunque todavía no sabemos su relación con Dima (Stellan Skarsgård), vemos a oligarcas con relaciones muy cercanas a otro gobierno tomando decisiones que implican secuestro y asesinato. En algún momento se hará contacto con agentes de espionaje británico que dicen una cosa y hacen otra.

Tanto detalle—que en las novelas se incluyen y desarrollan perfectamente—tiende a mantenernos en un juego de adivinanza que no se esclarece hasta casi al final. En las historias de espionaje de Le Carré, contrario a James Bond y las novelas detectivescas, todos los personajes pueden tener un final trágico o quedar tan traumatizados que no pueden recuperarse. Algunos podrán seguir como agentes, pero la cicatriz permanece que es el caso de Hector (Damian Lewis) cuya investigación y conclusiones hacen posible establecer enlaces importantes con ciudadanos británicos y políticos influyentes.

Tinker Tailor Soldier Spy (Tomas Alfredson 2011)

Esta novela de Le Carré se presentó en la TV británica en 1979 como una serie de siete episodios con Alec Guinness interpretando a George Smiley. En este filme de 2011 se comprime esa historia en tan solo dos horas y para poder captar muchos detalles habría que verla una 2nda vez. Eso sí, la selección de Gary Oldman para sustituir al emblemático actor Alec Guinness como Smiley es el mejor acierto del filme. La historia vuelve a la década de 1970 cuando todavía la Unión Soviética era la potencia más peligrosa para arrasar con el “1er mundo libre” e imponer el comunismo. Uno de los temas más importantes en las novelas de Le Carré es cómo la URSS y sus agentes pueden subvertir a los agentes de MI5 y MI6. Por eso todos los que trabajan en estas agencias son sospechosos desde los más altos administradores hasta los agentes de campo (“field agents”). Smiley es el único incorruptible y por eso le asignan las investigaciones internas.

Lo más impresionante del personaje de Smiley es su humanismo. El entiende porqué un agente puede doblarse y aún seguir siendo una persona buena y nunca un traidor. Muchas veces hay dinero involucrado, secretos personales y la posibilidad de denunciar falsedades. Su posición a estas transgresiones es la que muchas personas tienen hacia los informantes (whistleblowers): desde adentro de la agencia alguien da a conocer documentos secretos/confidencias/archivos para denunciar las mentiras e ilegalidades que las organizaciones de inteligencia esconden para preservar su poder y manipular la realidad. Por eso Smiley estudia cada situación, explora la vida personal de los agentes sospechosos y busca pistas que no son fáciles de encontrar. Es un trabajo de archivo y no de “bang bang”; es un rompecabezas que tanto Smiley como los espectadores tienen que estudiar y llegar a conclusiones casi correctas porque la verdad nunca es absoluta. Cuenta con un elenco masculino de ensueño aparte de Oldman: Colin Firth, Tom Hardy, John Hurt, Toby Jones,Benedict Cumberbatch y Ciarán Hinds.

Esta semana en la historia

 

14 de enero de 1980

Derechistas bombardean el Colegio de Abogados y Abogadas

Explota una bomba en el Colegio de Abogados. Son arrestados en días posteriores, el teniente de la Marina y encargado de sus relaciones públicas, el teniente Alex de la Zerda, el cubano militante de Abdala, René Fernández del Valle y el armero Roberto López González. Este es el tercer incidente donde públicamente interviene el FBI. Fueron acusados pero hallados técnicamente inocentes ante un juez federal. Su abogado fue el Ex-Secretario de Justicia, bajo la administración de Luis A Ferré, el Lcdo. Blás C. Herrero. La organización que se atribuyó dicho atentado se identificó como “La Alianza Anticomunista”.

16 de enero de 1605

Publican El Quijote

En Madrid (España) se publica la primera edición de El ingenioso hidalgo don Quixote de La Mancha.

17 de enero de 1961

Asesinan a Patrice Lumumba

Patrice Lumumba fue líder de la independencia de el Congo. Tras conseguir la independencia formal, Congo siguió en lucha contra Bélgica y EEUUAA por las riquezas minerales del país. El imperialismo organiza golpe de estado y posterior ejecución: “La CIA mediante ‘Acción Ejecutiva’ ordena su asesinato, para favorecer los intereses de las multinacionales estadounidenses. … Al día siguiente, se hacen desaparecer los restos … ​”.

17 de enero de 2017

¡Excarcelación de Oscar López Rivera!

El presidente de EE.UU., Barack Obama, concedió el indulto al independentista puertorriqueño Óscar López Rivera y conmutó su condena a prisión, que expiró el 17 de mayo. López Rivera formó parte de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, el grupo nacionalista que combatió al gobierno estadounidense en Puerto Rico.

17 de enero de 1842
Ejecutan esclavos por conspiración en el cerro El Vigía, Ponce.

18 de enero de 1867

Nace Rubén Darío

Nació en Metapa (hoy Ciudad Darío, Nicaragua) Félix Rubén María Sarmiento, universalmente conocido como Rubén Darío. Obras como Prosas profanasy Cantos de vida y esperanza(que vio la luz en Madrid, editado por Juan Ramón Jiménez) le convirtieron ya en vida en uno de los poetas más influyentes y su obra supuso una liberación formal extraordinaria para la poesía en español.(https://www.cervantes.es)

19 de enero de 1980 

Bomba contra Viajes Varadero

Explota tercera bomba en menos de un año en Viajes Varadero, institución creada para ampliar lazos entre Puerto Rico y Cuba y entre el exilio cubano en Puerto Rico y Cuba. La Organización Omega 7 se atribuyó dicho atentado. Documentos desclasificados del FBI, indican que el Laboratorio en Wáshington D.C. contaminó la evidencia y que al sospechoso de colocar la bomba, el Fiscal Federal en Puerto Rico, Daniel López Romo, decidió no radicarle acusaciones.

20 de enero de 1914

Nace Oscar Collazo López

Nace en Barceloneta. Junto con Griselio Torresola, protagoniza, el 1ro de noviembre de 1950, el ataque a la Casa Blair, residencia del entonces presidente de Estados Unidos, Harry Truman. Griselio murió en combate y Oscar cayó gravemente herido. Sobrevivió a las heridas, pero fue condenado a morir en la silla eléctrica.

Ante el clamor internacional por clemencia, el Departamento de Justicia de Estados Unidos le hace saber a Oscar que, para considerar la petición, tendría que pedir clemencia, él mismo, al Presidente. La respuesta de Oscar no se hizo esperar: “Mal se vería que yo me postrara ante el hombre que representa la usurpación y la tiranía en mi Patria, para rogarle que me perdone la vida. Es al imperio que corresponde pedir perdón por haber invadido y atropellado a mi Patria. Yo cumplí con mi deber; cumpla usted con el suyo”.

La firmeza en sus convicciones y la dignidad del Patriota le ganaron el respeto del pueblo y la solidaridad del mundo, propinándole una derrota al enemigo. La noticia de la conmutación de su sentencia de muerte a prisión perpetua llegó poco después de las 5 de la tarde, a menos de 24 horas de ser aprobada la constitución del llamado Estado Libre Asociado, en 1952.

 

De la página de FB de Dario M. Seda

 

Reflexiones: las  tendencias de la economía

 

La década del 1990 estuvo dominada  por la ofensiva decisiva del congreso de Estados Unidos contra la aplicación de la Sección 936 en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico. En aquella ocasión la presidencia estaba en manos de un demócrata,  Bill Clinton quien ocupó la posición desde 1993 al 2001. El congreso volvió a discutir el asunto con insistencia a partir de 1996 esgrimiendo argumentos similares a los presentados a mediados de la década de 1980 por una administración republicana cuyo líder fue una de la piezas claves para el avance del neoliberalismo: Ronald Wilson Reagan (1911-2004) quien ocupó la presidencia entre 1981 y 1989.

La lógica de los demócratas y los republicanos era la misma: los impuestos no pagados en Puerto Rico eran necesarios para balancear el presupuesto nacional estadounidense y enfrentar una deuda pública que había comenzado a crecer de manera galopante. Demócratas y republicanos convenían en la “necesidad” del giro hacia el neoliberalismo y en excusar al capital de la presión del estado. Los tiempos del estado interventor habían llegado a su fin. La diferencia entre unos y otros fue solo de matices pero, en términos generales, el lenguaje utilizado para condenar las exenciones contributivas toleradas en Puerto Rico se hizo más acrimonioso.

Otro asunto que llama la atención fue que la discusión sobre la aplicación o no aplicación del recurso fiscal se politizó de una manera muy peculiar. Durante el proceso se señaló que la Sección 936 se había convertido en una suerte de “mantengo corporativo”. La acusación de que el estado “mantenía” a los capitalistas, formulada de ese modo tan cándido en un país en el cual imperaba la impresión de que a quien  se “mantenía” era a los pobres, representaba una novedad. La abolición del privilegio traducía un discurso en favor del mercado y la competencia libres que revisaba tácitamente la tarea del asignada al estado en la economía desde los tiempos del Nuevo Trato.

Algunos sectores, en especial los adversarios del Estado Libre Asociado que favorecían la estadidad, argumentaron que el privilegio fiscal  beneficiaba la permanencia de la relación colonial instituida en 1952 la cual se había fundamentado sobre la base del apoyo incontestable del estado colonial al capital foráneo, entiéndase, estadounidense en lo fundamental. La lógica que se había impuesto entre numerosos estadoístas era que la eliminación de la Sección 936 cumpliría diversas funciones.

Por un lado, aceleraría la disolución del Estado Libre Asociado al destruir su fórmula económica. El hecho, conjeturaban,  forzaría al congreso a tomar una decisión sobre el asunto del estatus. En cierto modo tenían razón. Lo que resultaba irrazonable o indemostrable era la presunción de que, si se eliminaba el privilegio, se adelantaría la estadidad. La impresión que daba aquella argumentación silogística era que dentro del movimiento estadoísta la imagen del imperio benévolo, inocente y bonachón que había legitimado la invasión del 1898 seguía vigente.

La relación de los ideólogos del movimiento estadoísta había estado llena de ambigüedades.

A Estados Unidos se le podía acusar de colonialista y, de hecho, el estadoísmo radical y exigente promovido por el revisionismo ideológico de Romero Barceló durante la década de 1980 lo hacía y lo ha seguido haciendo. La confianza en que el fin de la era de las empresas 936 demostraría, fuera de toda duda, la quiebra del régimen colonial y que la solución del problema sería inevitablemente la estadidad demostró ser una ensoñación romántica más. La confianza de los estadoístas en la posibilidad del estado 51 era tan profunda como la de los nacionalistas en la inevitabilidad de la independencia. El fantasma de la “libertad” se movía detrás de uno y otro sueño utópico.

En el PNP no había un consenso respecto a cómo enfrentar el asunto. La administración Rosselló González, figura que controló con espíritu neopopulista el poder entre 1993 y 2001, defendió de forma moderada la permanencia de la Sección 936 durante su primer cuatrienio. Desde mi punto de vista la postura ratificaba cierto grado de realismo político o pragmatismo sin más. La herramienta de la Sección 936 era única, era cierto, pero Puerto Rico seguían siendo la jurisdicción más pobre de la unión sin ser parte de la unión. El temor de que, de eliminarla, los sectores que se habían beneficiado de ella -la banca y la construcción- sufrieran un rudo golpe a sus intereses no era un asunto de poca monta.

Sin embargo, el Comisionado Residente en Washington, Romero Barceló cabildeó en el congreso estadounidense para que las eliminaran. Todo parece indicar que el abogado estadoísta le daba un significado político estratégico a aquel proceso, sentido que Roselló González no compartía. Las primeras décadas del siglo 21 han demostrado que Romero Barceló se equivocó: el fin de la era de las empresas 936 no adelantó la estadidad ni un centímetro, condición que ha afirmado la idea que Pedro Albizu Campos había hecho suya desde 1930, de que la estadidad es una imposibilidad o un “absurdo” tal y como la calificó en 1934.

En 1994 el Congreso acabó por reducir los beneficios de la Sección 936 mediante la aprobación del Tax Equity and Fiscal Responsability Act. La excusa para ello, como se sabe, fue la necesidad balancear el presupuesto federal en el mejor interés de la nación. La secuela de todo ello fue que en 1996, acabó por decidirse que la cancelación de su aplicación sería efectiva a principios de enero de 2006. El hecho produjo una conmoción entre los estadolibristas y los defensores del estatus quo colonial. La retórica culposa responsabilizó indistintamente a Rosselló González y Romero Barceló por el hecho, afirmación útil en el dime y te diré de la política electoral doméstica hasta el presente. Sin embargo, lo cierto era que tras la decisión había estado presente la coacción de poderosas fuerzas neoliberales que hubieran cancelado cualquier esfuerzo por mantener el privilegio para el olvidado territorio no incorporado del Caribe. El asunto que se jugaba en el congreso entre 1994 y 1996 no era la relación de Puerto Rico y Estados Unidos, sino la estructura sobre la cual se apoyaría el mercado mundial de allí en adelante.

El fin de las empresas 936 y la política puertorriqueña

La administración Rosselló González enfrentó el asunto de un modo convencional. La alternativa para el país volvió a buscarse en el Código de Rentas Internas Federal por lo que se  solicitó el amparo de la Sección 30-A de aquel. La intención del ejecutivo era que se le permitiera a Puerto Rico ofrecer créditos contributivos federales a las empresas vinculadas a la Sección 936, acorde con la cantidad de empleos que produjesen en el territorio. El objetivo era convertir el privilegio en un mecanismo para generar empleos bien pagados en una economía que sufría el mal crónico del desempleo estructural. El congreso rechazó la petición.

La impresión que dejó aquella decisión entre los observadores no podía ser otra que la economía del Estado Libre Asociado se iba a quedar sin opciones de aquel tipo desde 2006 en adelante. El mercado y la competencia libres habían llegado para quedarse. La bienvenida al neoliberalismo se había formalizado. Los ideólogos populares estadolibristas  y penepés estadoístas, por mencionar sólo dos emblemas de una fauna más diversa, quienes compartían el acceso al poder como si se tratara de un sistema de turnos, no parecían capaces de mirar en otra dirección que no fuese Washington cuando trataban de  asegurar el crecimiento material o el “progreso” en la isla caribeña. El observador debería esperar que la imagen del imperio benévolo, inocente y bonachón comenzara a erosionarse desde 1996 y que el proceso se acelerara desde 2006. Nada parece sostener ese criterio.

El efecto de la decisión de 1996 en el mercado local fue que desde 2001  los depósitos en los bancos locales comenzaron a menguar y la banca se contrajo. El ELA, que comenzó a dejar de percibir ingresos en la medida en que la economía se ralentizaba, tuvo que recurrir a explotar sus líneas de crédito para suplir la huida de los Fondos 936, es decir, los depósitos de la empresas privilegiadas en la banca puertorriqueña. La venta de bonos triplemente exentos de pago de contribuciones, federales o estatales, y seguros fue un éxito. No cabe la menor duda de que la “crisis fiscal” del presente tiene una de sus bases en el aumento en aquellas emisiones de bonos o compromisos de pago. Pero me parece que es necesario insistir en que la “crisis económica” rondaba al país desde la década de 1970 y que la misma había sido abonada por los giros que condujeron al orden neoliberal.

El futuro económico incierto del Estado Libre Asociado, hoy presente incierto, tenía que generar igual incertidumbre en torno a su futuro político. En ambos casos lo que se confrontaba era un abismo. El significado del “crecimiento del ELA” en su sentido político tenía que ser explicado. El hecho de que el congreso cambiara las reglas de juego de manera radical sin consultar al ELA, significaba que Puerto Rico tendría que manejar su futuro económico sin ningún tipo de privilegio fiscal del Tesoro Federal y que lo único que le quedaba era, y es, su presunta “autonomía” fiscal validada por su relación colonial con Estados Unidos. Entre 1996 y 2006 los ajustes no se llevaron a cabo en parte  porque el país no tenía soberanía para ello, y en parte porque el Congreso tampoco se ocupó del asunto y lo dejó en manos de una clase política puertorriqueña incapaz de enfrentar el problema.

La Sección 936 fue la última política económica en el estilo de la segunda posguerra que se aplicó en Puerto Rico. Lo cierto es que, visto a la distancia, el crecimiento de la economía local siempre había dependido de las exenciones contributivas y de la providencia o permisibilidad del estado. Pero en la década de 1990 el mercado libre entre Puerto Rico y Estados Unidos impuesto en 1900 ya no era exclusivo y por el contrario, como se verá más adelante,  se compartía con el resto del mundo. Teóricamente el neoliberalismo no admitía el exclusivismo ni el trato preferencial de un mercado.

Pero en el caso de Puerto Rico la tentativa neoliberal resultaba contradictoria. El idealizado  regreso del liberalismo y la libre competencia no tocó el monopolio que poseía Estados Unidos sobre el mercado local al amparo de las Leyes de Cabotaje (1920). Tampoco minó los privilegios de las compañías navieras de Jacksonville sobre el tráfico con Puerto Rico. Como se sabe, aquel  puerto suple el 90 % de los consumos de la isla. Ambas instancias, a no dudarlo, eran y son la expresión de una forma del “monopolio” o “cautividad” de un mercado ante otro que viola los fundamentos filosóficos del liberalismo y del neoliberalismo. El “mercantilismo neoliberal” no es una condición imposible después de todo.

 

Cinco boxeadores boricuas a observar en este 2021

 

Especial para CLARIDAD

La pandemia del coronavirus hizo que el deporte del boxeo como muchos otros tuviera que hacer una pausa obligada durante un tiempo en el 2020. Sin embargo empresas como Top Rank y Golden Boy Promotions pudieron hacer los ajustes y lograr darle taller a algunos de los principales prospectos boricuas. Todos los cinco boxeadores de los que hablaré en este escrito son manejados promocionalmente por estas empresas y pudieron mantenerse activos durante la pandemia.

Sin embargo en este 2021 tendrán que tomar el riesgo de enfrentarlos con mejor oposición y ver si realmente tienen la calidad para eventualmente aspirar a pelear por campeonatos mundiales. Los cinco boxeadores a los que me refiero son el welter Xander Zayas, el peso pluma Orlando González, el junior ligero Henry “Moncho” Lebrón, el junior welter Danielito Zorilla y el supermediano Edgar Berlanga, quien acaba de ganar el premio del prospecto del año por varias revistas especializadas.

A continuación haré un recuento de lo que entiendo serían peleas apropiadas para cada uno de ellos en este momento de su carrera.

Xander Zayas- 6-0 5 Kos –Sin duda su desarrollo debe ser distinto a los otros cuatro que mencionaré en este listado pues tan solo tiene 18 años, creo que este debe realizar por lo menos 6 combates en el 2021 y la meta debe ser que para fines del 2021 ya haya tenido alguna pelea pautada  a diez asaltos. Pese a lo bien que ha lucido hasta ahora y la madurez que ha enseñado en el ring, no hay que caer en la tentación de echarlo por un título demasiado pronto.

Claro si luego de este 2021 sigue en ascenso y demostrando su calidad creo que ya para mediados o finales del 2022 lo puedes posicionar para una pelea eliminatoria o mundial, recordemos que Tito Trinidad tenía 20 años cuando se convirtió en campeón mundial en ese peso y Xander temprano en su carrera parece tener algunas similitudes con el ídolo de Cupey Alto.

Orlando González 16-0 10 Kos-  Aunque todavía no se ha probado con un peleador de gran nivel, creo que ha llegado la hora de dejarlo de llamar prospecto pues ya tiene 25 años y está en una edad madura para tener aspiraciones campeoniles, aunque creo sería ir a zona “bleecharlo’’ por alguno de los campeonatos de su peso de manera inmediata. Me parece una pelea contra un ex campeón mundial como el español Kiko Martínez o quizás el dominicano Yenifel Vicente podrían ser apropiadas en este momentos venciera a uno de ellos entonces escalaría al próximo nivel donde hay varios campeones mundiales sólidos como Emmanuel Navarette y Garry Rusell, pero acaba de quedar un vacío grande con la subida de peso del mexicano Leo Santa Cruz.

Henry “Moncho” Lebrón 13-0 9 Kos – El caso de Moncho es bastante parecido al de Orlando, pues se encuentran más o menos en un mismo punto de su carrera. Lebrón hace campaña en las 130 libras donde la competencia actualmente es una sumamente dura. Mirando la división completa me parece que peleas contra alguien como los ex campeones mundiales australiano Billy Dib o el dominicano Claudio Marrero pueden ser pruebas interesantes antes de una aspiración mundial si se dieran y las ganara de manera convincente entendería que está listo.

DanielitoZorilla14-0 11Kos- En un escrito anterior hablé de los peleadores con los que me gustaría que probaran a Danielito en este 2021 peleadores como el estadounidense  Chris Algieri, o los mexicanos Pablo César Cano y  Antonio Morán serían perfectos para medir su desarollo. En un mundo ideal yo prefería que enfrentara a dos de ellos antes de considerar la oportunidad titular sobre todo si venciera a alguien como Algieri (que es incómodo)  y a cualquiera de los otros dos (que pelean viniendo hacia al frente) pues eso demostraría que se siente cómodo contra cualquier estilo, recordemos que esa división de 140 es una bien dura en el boxeo y en el caso de Danielito ya hay un poco mas de urgencia pues cumple 28 años en este 2021.

Edgar Berlanga 16-0 16 Kos- No hay duda que es el peleador que tiene a todo el mundo hablando por haber logrado 16 nocauts consecutivos en el primer asalto para empezar su carrera. Sin embargo hay que ser sumamente cuidadoso todavía no ha tenido que enfrentar adversidad en el ring y no sabemos cómo reaccionar a cuando eso ocurra, desgraciadamente pelea en una división donde hay pocos peleadores que sirvan de medidor para evaluar su progreso.

En días recientes se ha mencionado el nombre de  Gabriel Rosado como un posible rival para la semana de la parada puertorriqueña en Nueva York. Esa seríauna prueba significativa pues Rosado aún cuando tiene trece derrotas ha perdido con campeones mundiales y élites y normalmente los hace trabajar al máximo, si se materializara y noqueara temprano a Rosado entonces sin duda tenemos que tener una conversación distinta sobre su desarollo.

Otra pelea que podría servir para probarlo sería alguien como el  ex campeón mundial pesado canadiense David Lemieux, este es un fuerte pegador con marca de 46-4 y  ha noqueado a 35 rivales lo que de darse nos probará si Berlanga tiene o no una gran  quijada.

No hay duda que si sigue mejorando y noqueando va a seguir despertando el interés del público boricua que ya ha empezado a seguirlo y a preguntar por sus peleas frecuentemente. En un mundo ideal si tiene un gran 2021 no me sorprendería  que se empiece a hablar sobre una mega pelea entre Berlanga  y Saúl “Canelo” Alvarez, la cual entiendo generaría muchísima expectativa y de  haberse superado la pandemia estoy seguro que sería en Las Vegas y en mi opinión de realizarse sería la pelea más importante en la rivalidad boxística México vs Puerto Rico desde que Miguel Cotto enfrentóa Canelo en noviembre del 2015. Sin embargo aún queda mucho camino por recorrer y el 2021 nos dirá quien o quienes de  ellos son realmente contendores de calibre mundial…estaremos pendiente.

 

 

 

 

Crucigrama: Carmen Alicia Cadilla

Especial para En Rojo

Horizontales

1. Los _____ diáfanos; (1931) poemario de la reconocida escritora puertorriqueña Carmen Alicia Cadilla.

4. Ave australiana similar al avestruz.

6. Quejido.

9. Sonríe.

11. _____ que tú y yo sentimos; (1933) poemario de Cadilla.

12. Calendario lírico de Puerto _____; libro de Cadilla, primer premio de poesía en el V Certamen Literario Panamericano de 1964.

16. Entre el silencio y _____; (1966) poemario de Cadilla.

20. _____ y ancla; (1940) poemario de Cadilla publicado en Cuba, país donde estudió periodismo.

21. Carmen Alicia _____; dirigió la revista “Alma Latina”. Autora de: “Litoral del sueño”, “Zafra amarga”, “Voz de las islas íntimas”, y “Poemas de sangre: primer aniversario de la Masacre de Ponce, 21 de marzo, 1937-1938”, libro escrito en unión a Matos Paoli y J. E. González.

24. Metal precioso.

25. _____ azules; (1936); poemario de Cadilla.

27. Persona desposeída de los derechos de ciudadano, pl.

29. Félix Bonilla _____; pintor, dibujante y educador puertorriqueño.

31. Del verbo caber.

33. _____; ciudad donde nació Cadilla en 1908. Falleció en Nueva York en 1994.

36. _____ Marx; filósofo, economista y sociólogo. Autor de “La miseria de la filosofía”.

39. Amariza, se posa en el agua.

40. _____ sinrazones; (1962) poemario de Cadilla.

41. Desprovistos de belleza.

43. Idioma hablado por los urus de Bolivia.

44. Símbolo químico del radio.

45. _____ Emeterio Betances; Padre de la Patria puertorriqueña.

47. Timbre de la voz.

49. Alhelí.

50. _____ Tavárez; pianista puertorriqueña de renombre internacional.

51. Impar.

53. Canciones en flauta _____; (1934) poemario de Cadilla prologado por Gabriela Mistral.

54. Carmen _____ Cadilla; autora de “Los silencios diáfanos”, “Ala y ancla”, “Encontré mi corazón”, y “Alfabeto del sueño: poesía niña”.

Verticales

1. Litoral del _____; (1937) poemario de Cadilla.

2. Repartimiento de indios que se hacía en América.

3. Sazonad con sal.

4. Símbolo del erbio.

5. Encontré _____ corazón; poema de Cadilla.

7. Pronombre personal.

8. Voz _____ las islas íntimas; (1939) poemario de Cadilla.

10. Poemas _____ sangre: primer aniversario de la Masacre de Ponce, 21 de marzo, 1937-1938; libro de Cadilla, Francisco Matos Paoli y José́ Emilio González.

12. Extraño.

13. Grupo étnico de Zambia.

14. Hijo de Adán y Eva.

15. Matrimoniará.

17. Novena letra del alfabeto griego.

18. Reza.

19. Mercedes _____; cantautora argentina.

21. Sustancia que segregan las abejas.

22. Envolvía, ataba.

23. Blanco.

26. Símbolo del cobalto.

28. Escuché.

30. Árbol de la familia de las mirtáceas, endémico de Chile y Argentina.

31. Pedro Sánchez _____; matemático y filósofo español. 

32. _____ amarga; (1937) poemario de Cadilla.

34. _____ Alicia Cadilla; autora de: “Entre el silencio y Dios”, “Cien sinrazones”, “Canciones en flauta blanca”, y “Raíces azules”.

35. Conozco.

37. Perteneciente al rey.

38. Dicho de un caballo: mueven el lomo, encorvándolo con violencia.

40. Lapsus _____; error que se comete al escribir.

42. Astro.

44. A nivel.

46. Alfabeto del sueño: poesía _____; (1956) poemario de Cadilla.

48. Bañera.

52. Tercera nota musical.