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Continúa la violencia en Haití

EXHIBICION HAITI

 

El Comité de Solidaridad con el Pueblo de Haití, fundado en Puerto Rico en el 2004, denunció un nuevo acto de violencia en la isla caribeña, donde constantemente bandas armadas agreden, roban, secuestran y asesinan en las comunidades para obtener dinero de una población que vive en la extrema pobreza y lucha por sobrevivir.  “En esta ocasión nos tocó de cerca el secuestro de la Hermana Dachoune Sévere.  La joven religiosa pertenece a la Orden de las Hermanitas de Santa Teresa del Niño Jesús, con la cual mantenemos estrecha relación ya que están a cargo de la escuela Solidarité que construimos en Leogane, luego del terremoto del 2010 y cuya matrícula de más de trescientos estudiantes continuamos apoyando con desayunos, almuerzos y distintas campañas”, señaló la portavoz del Comité, Magali Millán Ferrer.

El secuestro ocurrió el 8 de enero en la residencia de las Monjas en Brochette, municipio de Carrefour, en Puerto Príncipe.  Los captores  solicitaron dinero para liberar a la religiosa cuyas responsabilidades están relacionadas con la confección y venta de artesanías para apoyar a la niñez de los lugares donde sirven.  Millán Ferrer explicó que las Hermanas de Santa Teresita del Niño Jesús, constituyen una orden religiosa autóctona de Haití y, por lo tanto, no cuenta con el apoyo de entidades cuya dirección principal es extranjera y tienen más recursos económicos.Sin embargo, tuvieron que conseguir el dinero para pagar el rescate y la hermana ya fue liberada.

“La violencia es la orden del día en el empobrecido país caribeño y el gobierno ha sido incapaz de buscar soluciones económicas y de seguridad para la población.  A los problemas existentes se suman los causados por el COVID-19 y las precarias medidas tomadas por el desprestigiado presidente Jovenel Moise para enfrentar la Pandemia”, explicó la Coordinadora del Comité.  Recordó que en septiembre denunciaron el asesinato del presidente del Colegio de Abogados de Haítí, Monsferrier Dorsal, el cual continúa impune, denuncia que también fue hecha por el Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico.

“Acogemos el llamado de la Conferencia Religiosa de Haití a la solidaridad con el país hermano y con las organizaciones sin fines de lucro que, como la Orden Santa Teresita de Jesús, se esfuerzan diariamente para acompañar a las comunidades y atender sus necesidades básicas como la alimentación y la salud.  En ese quehacer son blanco de las bandas armadas para quitarles la  ayuda material que logran recaudar.  El próximo 12 de enero se conmemora el undécimo aniversario del terremoto que causó muerte y desolación en la primera nación que abolió la esclavitud, gesta que se ha visto opacada por gobernantes inescrupulosos y por países poderosos que la han intervenido en lugar de contribuir a su desarrollo sostenido.  En ocasión de tan significativa fecha exhortamos al pueblo Boricua a revivir el apoyo al pueblo haitiano”, finalizó Millán Ferrer.

Para recibir más información del Comité pueden buscar su página en Facebook y escribir a haitipuertorico@gmail.com

 

¡Hasta luego, licenciada Nora Rodríguez Matías!

 

 

 El domingo 10 de enero leí con mucha tristeza la esquela en la que familiares de quien fue la primera mujer en presidir el Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, informaron su fallecimiento.  Conocí a Nora cuando como estudiante de tercer año en la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, hacía la práctica clínica en la Sociedad para Asistencia Legal.  Las  oficinas estaban ubicadas en la misma sede del Tribunal de San Juan, en la Calle Vela. Ella era una de las pilares en la Sociedad, junto con el Lic. Enrique (Quique) Miranda Merced, quien era mi mentor y el Lic. Concepción.  Luego volvimos a encontramos en las Unidades Especializadas de Servicios Legales de Puerto Rico, donde dirigió con gran maestría la Unidad de Confinados.  Desde allí se defendían los derechos constitucionales y civiles de esta tan marginada población en casos individuales y mediante la acción de clase de Morales Feliciano, antes de que el gobierno republicano al mando de Ronald Regan le prohibiera a los programas de Servicios Legales en estados y territorios tramitar pleitos de clase

Con mucha alegría vimos como rompió barreras al alcanzar la presidencia del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, entidad que lideró con el compromiso y la verticalidad que la caracterizaba.  La recuerdo participando en la mayor parte de las asambleas del Colegio.  Por muchos años, luego de su presidencia, fue la única mujer en el Consejo de personas que presidieron la organización.  Cuando la Lic. Celina Romany lanzó su candidatura, durante la Asamblea Nora no se sentó con el Consejo, sino en la fila posterior a la que yo estaba.  Me tocaba hacer la presentación de la segunda candidata mujer a presidir el gremio.  En un momento de indecisión estratégica sobre si debía hacer la nominación primero o esperar el segundo turno para cerrar, me tocó por la espalda y  dijo “ Qué pasa Josie, vamos a dar alante” y así fue.  Celina prevaleció, como lo hizo ella años antes.

Estoy muy triste, pero orgullosa de haberla conocido, de haber trabajado con ella, de haber tenido su aprecio y colaboración para muchas causas.  Una gran mujer, defensora consecuente, pero sin estridencias de nuestra Patria y del Colegio, causas que  tanto amó y a las cuales tan bien sirvió.

La otorgación de plazas en la UPR: ejercicio de contraste

Especial para En Rojo

Como muchas personas, regresé a Puerto Rico luego de terminar un doctorado (en mi caso, de la Universidad de Chicago) para encontrarme ante una Universidad de Puerto Rico (UPR) que no podía comprometerse con abrir plazas. Aquellas personas que regresaban, de desear continuar en el sistema universitario, debieran entrar en una situación laboral altamente precaria.

La situación laboral de los docentes sin plaza – como conocemos a aquellas personas que imparten cursos en la universidad pero que no cuentan con una plaza, un nombramiento permanente – se caracteriza por la inestabilidad y la precariedad. La mayoría cuenta con contratos de 4 meses y algunos días (lo que constituya el semestre). Esto que significa que, aunque enseñen en ambos semestres del año académico, permanecen sin empleo y sin salario casi cuatro meses al año. No es inusual que tengan que solicitar al desempleo durante este tiempo muerto moderno.

La mayoría, también, cobra por debajo del nivel de pobreza, pues se le niegan contratos a tiempo completo, lo que equivaldría a enseñar cuatro clases en un semestre. Muchas veces, los docentes sin plaza terminan con varios “contratos a tiempo parcial”, uno por cada recinto en el que trabajan. Según el Reglamento de la UPR, esto debiera significar que, por ser nombramientos dentro del sistema de la UPR, se les concederá un contrato a tiempo completo, y pagársele como tal. La administración universitaria, sin embargo, solo sigue los reglamentos cuando le conviene, o cuando nos perjudica. No es poco común encontrar a docentes sin plaza enseñar varias jornadas a tiempo completo, pagadas como si fueran a tiempo parcial.

Si a un profesor con plaza (en el rango más bajo) se le paga $62,256 por enseñar ocho clases al año, a un docente sin plaza a tiempo parcial, aunque enseñe también ocho clases al año, se le pagaría $16,160. A esto se le suma que los docentes sin plaza no cuentan con plan médico ni con retiro.

A aquellas personas “afortunadas” en contar con un contrato a tiempo completo se les quita el plan médico durante el tiempo muerto – nuevamente, casi cuatro meses al año –, además de que tampoco participan del Sistema de Retiro. La sobrecarga no parece extinguirse cuando una persona logra un contrato a tiempo completo, pues muchas veces se les exige enseñar 5 o 6 clases por semestre a cambio de recibir el contrato.

A Jorge Haddock, actual Presidente de la UPR, se le trajo de afuera. Llegó, como yo, luego de estudiar y trabajar en universidades en el exterior, pero en condiciones muy distintas. Haddock, a pesar de que contaba con plaza y cotizaba para una pensión de la Universidad de Massachussets, devenga un salario de $240,000 como Presidente de la UPR, lo suficiente para abrir tres plazas inmediatamente. Certificaciones anteriores fijaban el tope salarial de un presidente en $105,000, pero la Junta de Gobierno nombrada por Ricardo Rosselló, cónsono con la política pública, desatiende topes salariales para administradores mientras impone el mínimo en estándares de vida para los empleados regulares.

Recientemente, la Junta de Gobierno ha “cumplido” con su “promesa contractual” y le ha otorgado una plaza a Haddock. Esto se hizo sin que se convocara públicamente la plaza, como indican los reglamentos, sin que se creara un Comité de Personal, sin que fuera evaluado por pares. La Junta de Gobierno, además, según el reglamento universitario, no tiene el derecho para hacer nombramientos administrativos. Los reglamentos se siguen, como dije, solo cuando conviene.

¿Habrá una necesidad de abrir una plaza en la materia que trabaja Haddock? Difícil saberlo, pues ni hay certeza sobre dónde exactamente abrieron esa plaza. Solo se sabe que fue en el Recinto de Mayagüez. Según el comunicado de la Asociación de Profesores y Profesoras del Recinto Universitario de Mayagüez, en ninguno de los dos posibles departamentos donde se podría ubicar a Haddock por su formación se justifica tal necesidad, y mucho menos tal imposición.

La razón que da la administración universitaria para no abrir plazas es la reducción presupuestaria. Se pasó de la política de congelar plazas a la política de eliminar plazas. Este, por supuesto, no es un problema que afecta únicamente a los docentes. La reducción de plazas ha conllevado el aumento en el cupo de estudiantes por curso, necesario para compensar la reducción en el número de profesores en la medida en que se retiran. Con el paso del tiempo, también implica la reducción en el número total de secciones.

En la medida en que cada día que pasa un número mayor de secciones está en manos de docentes sin plaza, significa también que el cuerpo docente que imparte clases, por sobrecarga laboral y por no formar parte permanente del sistema, no tiene las mismas oportunidades para hacer investigación académica como los docentes con plaza, y no tiene una verdadera la libertad de cátedra por medio a represalias. Para el estudiantado, la política de cerrar plazas significa menos oferta académica, menos atención individualizada y especializada y la limitación del espacio de discusión por la falta de la libertad de cátedra. Y todo esto ocurre mientras los administradores, desde sus fantasías neoliberales, hablan de convertir el sistema de UPR (en particular algunos de sus recintos) en uno enfocado en la investigación y la educación graduada.

La razón que se da para toda esta situación es presupuestaria, pero esa razón solo se utiliza cuando se desean abrir plazas según los procesos reglamentarios y mejorar las condiciones laborales y académicas del cuerpo docente. El problema presupuestario no resulta un obstáculo a la hora de crear puestos de confianza en Administración Central. El Sistema de la UPR cuenta con once recintos a lo largo de la isla y tiene profesionales en todas las materias. Para estas posiciones, sin embargo, parece que el talento interno no basta; habrá que buscarlo de afuera y asignar más dinero…

Por ahora, quien tuvo la oportunidad de adquirir una plaza ha sido Jorge Haddock. Recordarán que a Ricardo Rosselló también se le creó una plaza en Ciencias Médicas, antes de ser gobernador. Antes de eso, recordarán también la controversia sobre las becas presidenciales… Este panorama descrito es el contraste que existe en la otorgación de plazas en la UPR.

Hay que dejar claro que la crisis económica no es la explicación mágica que define la lamentable situación del sistema de enseñanza superior de Puerto Rico. La comunidad universitaria, de preguntársele, señalaría, casi por consenso, dos raíces.

La primera raíz es la violación de la asignación presupuestaria por parte del gobierno hacia la UPR. Cuando se redactó la Ley Universitaria, el gobierno de entonces entendía que era necesario asegurarle ciertos ingresos a la UPR, por la importancia que tiene el sistema público de enseñanza superior para el país. Esto lo hizo fijando su asignación presupuestaria en el 9.6% de los fondos que se recaudaran para el Fondo General del gobierno de Puerto Rico. Esto para nada implica un privilegio para la UPR: si los fondos del Fondo General se reducen, igual se reduciría, proporcionalmente, la asignación presupuestaria. Sin embargo, desde el gobierno de Alejandro García Padilla, pasando por el de Ricardo Rosselló y Wanda Vázquez, la asignación se ha dado, arbitrariamente, muy por debajo de lo que correspondería a la fórmula, lo que conlleva ya la pérdida acumulada de más de 500 millones de dólares para el sistema universitario.

La segunda raíz de esta situación es la intervención política en las estructuras de gobernanza. La Junta de Gobierno de la UPR está compuesta en su mayoría por personas asignadas a dedo por el gobierno, sin vínculos reales con la comunidad universitaria. Responden más al gobierno en turno que a la enseñanza superior y pública. Por eso, la Junta de Gobierno se ha negado a defender la UPR ante los recortes presupuestarios y le otorgan una plaza a Haddock mientras niegan abrir convocatorias en las que podamos competir. A eso se le suma los aumentos en matrícula, los intentos de desmantelar el Sistema de Retiro…

Para parafrasear la frase de los trabajadores de la huelga portuario de 1938 en Puerto Rico, la comunidad universitaria no está pidiendo el cielo para conformarse con una nube. En términos presupuestarios, no pide otra cosa que lo que dicta la ley. Exige la restitución de la fórmula presupuestaria, lo que en gran medida aliviaría el problema de las plazas.

Exige, también, un cambio en el funcionamiento de las estructuras de gobierno. Ante la consideración de la legislatura durante el pasado cuatrienio hubo un Proyecto de Reforma que conllevó varios años de discusión por parte de la comunidad universitaria. Ya hay conversaciones para volver a someter el proyecto de ley en la nueva legislatura este año, que ayudaría, no solo a asegurarle estabilidad fiscal a la UPR, sino a terminar con la intromisión política en la UPR. Esta reforma le conviene a la universidad. Por lo tanto, y por la importancia que tiene el sistema de la UPR para el futuro y para la salida de esta crisis, por los vínculos que tiene y podría tener la universidad con el desarrollo de industrias, de administradores públicos capaces, de profesiones en todas las áreas, le convendría, también, al país. Los intereses de la comunidad universitaria son cónsonos con los de Puerto Rico.

El autor es Representante de Docentes sin Plaza, Junta Nacional de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU)

Crucigrama Francisco (Paco) Urondo

 

Especial para En Rojo

Horizontales

1. Francisco “_____” Urondo Invernizzi; poeta, poeta, periodista, narrador, crítico, dramaturgo, guinista y revolucionario argentino. Militó en las FAR y Montoneros. Asesinado por la dictadura. Su compañera Alicia Raboy, fue secuestrada.

3. 10 de _____ de 1930; nacimiento de Urondo.

6. La vuelta al _____; poema de Urondo.

9. Doctor, abrev.

10. Dios egipcio.

12. La _____ fusilada; (1973) libro de Urondo. Recopilación de entrevistas mientras estuvo encarcelado a sobrevivientes de la masacre de Trelew. 

13. _____; (1959) poemario de Urondo.

14. Símbolo del astato.

15. Interjección.

16. Pasar la vista por lo escrito.

18. _____ de Diego; poeta y patriota puertorriqueño.

19. Ante Meridiano.

21. Sainete _____ variaciones; (1966) pieza teatral de Urondo.

22. Mugido.

23. Cantina, barra.

25. Alimento cotidiano.

26. Rece.

28. De esta manera.

30. Todo _____; (1966) libro de cuentos de Urondo.

31. Francisco Urondo y su poesía: _____ arma cargada de futuro; libro de Hernán Fontanet.

32. Juego infantil hondureño.

34. Francisco Urondo: Todos _____ cuentos; (2011); libro editado por Susana Cella.

35. _____ “Paco” Urondo; algunos de sus escritos son: “Breves”, “Al tacto”, “Los pasos previos”, “Poemas de batalla”, “La verdad es la única realidad”, y “La patria fusilada”.

40. Voz para arrullar.

41. Símbolo del radio.

43. Personaje bíblico, padre de Matusalén.

44. Veinte _____ de poesía argentina (1940-1960) y otros ensayos; libro de Urondo de 1968.

45. Usted, abrev.

46. Átomo con carga eléctrica.

47. Decimotercera letra del alfabeto griego, la n del latino.

48. Guaymallén, _____; allí fue asesinado Urondo.

49. Perseguido, sin darle tregua.

Verticales

1. Perteneciente o relativo al papa.

2. Cama ligera para una sola persona.

3. Una de las nueve Musas de la mitología griega.

4. Príncipe o caudillo árabe.

5. Esfera celeste o terrestre, pl.

7. Cauce de un río o de un arroyo.

8. Occidente.

9. Veinticuatro horas.

11. Labra la tierra.

17. Alicia _____; esposa de Urondo. Fue secuestrada durante el asesinato de Urondo y jamás se ha sabido de ella.

18. 17 de _____ de 1976; asesinato de Urondo.

20. Océano.

22. Pero.

24. Soberana.

25. Los _____ previos; (1972) novela escrita por Urondo.

27. Poemas _____ batalla; libro de Urondo publicado en 1998 por los herederos.

29. La verdad _____ la única realidad; (1973) poema de Urondo escrito encarcelado en el penal de Villa Devoto. 

31. Paco _____; fue director del departamento de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Autor de: “Sainete con variaciones”, “Todo eso”, y “Poemas de batalla”.

33. Intemporal, sin tiempo, fuera del tiempo.

35. Sigmund _____; padre del psicoanálisis.

36. Terca y porfiada.

37. Imanta.

38. Sitio con vegetación en el desierto.

39. _____ tacto; (1967) cuento de Urondo.

42. Santa _____; ciudad natal de Urondo.

 

 

 

 

 

“Al ritmo que vamos no será hasta el 2023 que se vacune el 85% de la población”

 

CLARIDAD

cccotto@clarridaddpuertorico.com

Al ritmo que va el proceso de vacunación contra el coronavirus en Puerto Rico, no será al menos hasta el 2023 en que se logre la llamada inmunidad de rebaño o inmunidad de grupo, por lo que es necesario que se sigan haciendo las pruebas para detectar a las personas contagiadas y que se continúen practicando las medidas de prevención.

De acuerdo con los datos del Departamento de Salud de Puerto Rico (DS), al 5 de enero del 2021, el número de casos de contagio confirmados era de 74,458, con 4,861 casos probables, 57,221 casos sospechosos  y 1,562 muertes.

En entrevista, la doctora en epidemiología Cruz Nazario reiteró el señalamiento de que tras un año del curso de la pandemia en la isla la información que ofrece el DS siempre está atrasada y filtrada, por lo que se hace difícil interpretar la información.

“Ahora mismo, esos 74 mil casos son por prueba molecular, que es la prueba que confirma que la persona en ese momento está infectada. Ahora, si se le suma que 57,200 y pico en algún momento estuvieron infectadas, ya sube el número. En Puerto Rico en algún momento hemos tenido 136 mil a 140 mil personas que tienen o han tenido Covid-19. Eso es muchísimo, altísimo. Eso lo que implica es el fracaso del Departamento de Salud y del Gobierno de Puerto Rico en controlar la pandemia”.

La profesora del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico subrayó que hay evidencia científica de que la pandemia se puede controlar sin vacunas, y hay países que así lo han hecho, por ejemplo, Singapur.

Singapur es una isla similar a Puerto Rico, con el doble de nuestra población (un poco menos de 6 millones) en toda la pandemia, que empezó primero que en Puerto Rico, han detectado 58 mil casos con pruebas PCR. Mientras, aquí hemos acumulado 74 mil casos confirmados.

“Eso para mí es importante, porque refleja que tenemos una gran incapacidad en controlar quién entra en nuestro país, cómo se hacen las cosas, cuántas pruebas se hacen. Todo eso lo decide Estados Unidos y aquí se obedece”, denunció con énfasis.

Para ella, los datos de diciembre no sirven para nada debido a que en las últimas semanas de diciembre hubo un descenso de un 75% en las pruebas moleculares; es decir, no se hicieron. Indicó que esto quiere decir que si no se hacen pruebas la persona que está positivo, pero asintomático, a menos que le dé la enfermedad a tal nivel que requiera un hospital, no se sabe que tiene el virus. Eso lo que refleja, añadió, es que solo se está haciendo la prueba a los casos con síntomas, cuando quien contagia, quien propaga el virus en la comunidad no son las personas con síntomas, sino que quienes propagan el contagio a nivel de la comunidad son las personas que están positivo y no lo saben porque no hay pruebas para hacerle.

“Lo más sorprendente de esta comparación es que nosotros en el día de ayer teníamos sobre 1,500 muertes, en Singapur las muertes acumuladas por Covid son 27”.

La profesora Nazario puntualizó que desde el inicio de la pandemia un primer paso que se debió tomar fue hacer la prueba a todo el mundo. Además de eso, se necesitaba tener control de quién entraba al país y quién no. En esa línea también criticó la conducta del DS de seguir las recomendaciones que impone el CDC (Centro para el Control y Desarrollo de Enfermedades de EE. UU.), el cual fracasó de manera crasa al principio de la pandemia haciendo unas pruebas moleculares que no servían. Hizo la salvedad de que en el CDC hay científicos excelentes, pero que fue la dirección “lo que no “servía”.

Una vez más, insistió en la importancia de hacer las pruebas adecuadas. Cuando se va a hacer una prueba siempre se debe preguntar dónde se estuvo,  con quién, etc. A partir de ese momento, entre el día que se infecta a 14 a 21 días después se puede saber si la persona estuvo infectada. Pero después de ese tiempo, si la enfermedad no fue severa, entre esos 14 a 21 días el cuerpo empieza a desarrollar los anticuerpos para combatir la enfermedad. Es lo que pasa con cualquier otra enfermedad infecciosa. Tan pronto el cuerpo se da cuenta de que hay un antígeno que no debe estar ahí, empieza a desarrollar el armamento para combatirlo. Entonces, cuando se comienza a tener los antígenos para combatir el virus, la prueba molecular no da positivo.

La prueba que dijo tiene que hacerse es la de anticuerpos, que es la que va a decir que se tuvo Covid, pero el cuerpo desarrolló todos los anticuerpos para combatirlo. Es ahí que la persona deja de tener los síntomas y, en teoría, deja de ser contagioso.

“Así que no tenemos que estar en cuarentena la vida entera. Lo que tenemos es que pensar que si hacemos la identificación de todos los que estuvieran positivos en un momento dado y los hubiéramos encerrado a ellos, los demás estaríamos felices de la vida”.

¿ Debemos seguir con el encierro?

“El problema es que no está funcionando. El encierro que funciona es cuando todo el mundo se queda en su casa. Si todo el mundo se queda en su casa, que fue lo que pasó en marzo, no hay nadie circulando con el virus, contagiando a otros con el virus, porque está pasando los 14 días en su casa. Pero ahora mismo hay que cuestionar el encierro”.

Afirmó que los encierros que se están teniendo no funcionan y la evidencia de que no funcionan es que ha habido un aumento de casos. “Tenemos una tercera ola, tenemos más casos que nunca. Durante noviembre tuvimos 650 casos nuevos al día, eso es evidencia de que lo que estamos haciendo no funcionan”.

La apuesta a la vacuna

Para conocer la realidad de la pandemia aun cuando ya se esté en el proceso de vacunación se deberían estar haciendo más de 10 mil pruebas PCR al día. Esto debería ser así porque no es hasta que se administra la segunda dosis de la vacuna y han pasado entre dos a tres semanas después de la segunda dosis que la persona está protegida. Todavía una persona se puede contagiar si se para frente a alguien que esté positivo y no tenga la mascarilla, esté muy cerca o en un sitio muy aglomerado.

La doctora Nazario recalcó que aunque las personas se ponga la vacuna tienen que seguir con todo el protocolo de prevención hasta tanto el cuerpo haya desarrollado la inmunidad. “Es una forma artificial de que el cuerpo reconozca que tiene que desarrollar los anticuerpos para combatir el virus. Así que hasta tanto y en cuanto el cuerpo no haya desarrollado esos anticuerpos hay que seguir protegiéndose”.

Además, no todas las personas desarrollan el sistema de protección. En la vacuna del COVID ese porciento es aparentemente bien bajo, de entre un 5 % a un 15 %, dependiendo de cuál sea la vacuna.  Es decir, que la persona que se vacuna no sabe si va a estar entre el 95 % al que la vacuna le va hacer efecto o en el 5 % que no le va hacer efecto.

“Por lo tanto,  hay que seguir sin bajar la guardia hasta que no se logre la cantidad de personas que no son contagiosas, que son el 85 %. Antes era el 75 % el que debería estar de alguna manera no susceptible a enfermarse. Ahí es cuando se dice que hay inmunidad de grupo”. Nazario trajo a la atención que el director del CDC, Anthony Fauci, dijo que los vacunados tendrían que ser el 85 % porque la COVID es un virus muy contagioso.

En el caso de Puerto Rico, para tener ese nivel de inmunidad de grupo habría que vacunar a 2,550,000 personas. Y se tendrían que vacunar dos veces. Es decir, Puerto Rico necesita 5,100,000 dosis de vacunas si es que se quiere que la vacuna sea lo que proteja a toda la población. Ahora mismo, lo que se trae a la isla es entre 30 mil a 40 mil dosis de vacunas. A razón de ese número de vacunación a la semana, no será hasta el 2023 que se haya vacunado al 85 % de la población.

“Tenemos que ser realistas. No se puede depender de la vacuna para controlar la pandemia. A ese ritmo de 40 mil personas por semana, eso no se va a lograr. Creo que lo que va a pasar es que eventualmente se debe seguir las reglas”.

La doctora Nazario apeló una vez más a que las personas se hagan la prueba para detectar sin están contagiados y a que sigan practicando las reglas del uso de la mascarilla, el lavado de manos y evitar la aglomeración.

“No hay que desesperarse. Hay que seguir manteniendo las reglas para protegernos. Tenemos que seguir protegiéndonos nosotros.  No piense que la vacuna lo va a proteger de inmediato. La vacuna se tarda en tener su efecto a nivel del individuo y se va a tardar muchísimo más en tener un efecto a nivel de la comunidad. O sea, no baje la guardia, la protección la tenemos nosotros en las manos. Podemos salir de esta y vamos hacerlo si seguimos cuidándonos. Hay que cogerlo de forma positiva, pero no va a ser por arte de magia”.