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Un coronatumbe de $38 millones

 

Por Manuel de J. González/CLARIDAD

Hay virus que nunca mueren, tan solo mutan, y tras esa simple alteración genética nos vuelven a atacar. Así sucede con el que le asesta tumbe tras tumbe al dinero público. Vive en el cuerpo del gobierno, sobre todo en los cuatrienios controlados por el PNP, siempre moviéndose de un golpe a otro. 

Muchos pensábamos, más bien sabíamos, que mientras la mayoría de los puertorriqueños estaban aterrados por el coronavirus, los sospechosos de siempre estarían coordinando un mega tumbe con el dinero destinado a la salud. Era cuestión de esperar, escarbando un poco, para que aparecieran los primeros indicios. Luego de algunas señales iniciales, explotó la noticia. 

Resulta que “empresarios” allegados al PNP, quienes nunca habían mercadeado ni una curita, utilizaron sus “corporaciones” para obtener contratos por $39 millones, como intermediarios para la compra de pruebas de Covid-19. Las muy necesitadas pruebas se conseguían en el mercado internacional a dólar, pero en el acuerdo con los amigos de la casa el Gobierno las pagaría a $45. Los contratos se firmaron sin ningún aviso público, ni antes ni después de ser otorgados. Tras la firma, que debió ser de forma electrónica (a distancia, por eso de estar protegidos contra el otro virus) de inmediato el gobierno depositó $19 millones, a modo de adelanto, en la cuenta de banco de los agraciados. Supongo que los otorgantes festejaron la firma a distancia, con champán incluido, en fiel cumplimiento de la normativa gubernamental. 

Los primeros indicios sobre los tumbes en marcha llegaron en la persona de una tal Mabel Cabeza, de quien nadie hablaba, que aparecía como la ficha importante de un esquema que, de tanto repetirse, ya es clásico. Según el montaje, tras el triunfo electoral, en cada agencia de gobierno se coloca a alguien de la más discreta confianza, a cargo de coordinar los contratos. Esta persona realmente no responde a quien dirige la dependencia, sino al Partido o a “Fortaleza”. De ordinario, es alguien forjado en el fragor de la campaña, reciclado de cuatrienio en cuatrienio, que sabe identificar a los “amigos” y “colaboradores”. Esa persona opera como enlace oficial, y siempre sabe cuándo callar, qué esconder y a quién beneficiar. 

En el caso del sistema de salud eran dos, un hombre y una mujer, por eso de ser inclusivos. El hombre, Alberto Velázquez Piñol, ya está fuera del panorama porque cometió un desliz y lo pillaron. La mujer es la tal Mabel Cabeza, veterana desde los tumbes de Luis Fortuño y allegada a la familia Genovese del PNP: la que inició el patriarca Charlie Rodríguez en sus tiempos de senador, y luego mutó en el matrimonio de la hija de éste con Elías Sánchez. 

Mabel Cabeza tuvo que ser sacrificada (al menos, en apariencia porque tal vez esté en otro “destaque”) cuando perdió el anonimato, tras ser señalada por una de sus víctimas, la renunciante secretaria interina de Salud Concepción Quiñones de Longo. Pero, aunque la cabeza se fue, las otras partes del cuerpo quedaron bien ubicadas y debidamente entrenadas para seguir el libreto. Por instrucciones que salieron del Partido, tramitadas a través de Fortaleza, se seleccionó al “Grupo Lemus”, cuyo jefe sabe repartir y hasta salpicar, para que por medio de dos o tres intermediarios compre las vitales pruebas a $45 por unidad. Tal vez la larga lista de beneficiarios explica el astronómico precio de las pruebas.

El tal Lemus utiliza varios tentáculos con nombres, como Apex General Contractors y 313, LL;  y también varios ayudantes, por eso de diluir un poco el tumbe. No importa que tenga cero experiencia y cero contactos en el mercado sanitario. Los empresarios tienen que saber reinventarse, sobre todo, en tiempos de pandemia. ¿Acaso no recuerdan a Whitefish? Aquella empresa también fue recién creada y carecía de experiencia en sistemas eléctricos. Además, apenas tenía dos empleados y operaba desde un garaje en lejano Montana.  Sin embargo, recibió $300 millones en contratos en 2017, tan pronto amainaron los vientos del huracán. Pues, al menos Lemus está aquí y tiene experiencia recibiendo y repartiendo. 

La comparación con Whitefish es irresistible. Igual como pasó con la “empresa” de Montana, el contrato con el tumbe de las pruebas ya fue cancelado, pero sus efectos se sentirán por mucho tiempo.  Además del dinero, el contrato con la empresa de Montana implicó la pérdida de más de un mes en la recuperación del sistema eléctrico destrozado por el huracán. Aquel atraso terminó costando muchas vidas. Con el tumbe del Grupo Lemus sucederá lo mismo, porque entre el contrato otorgado y luego cancelado se perdieron semanas claves para efectuar pruebas y aislar a los portadores del virus.  

Por el tumbe de Whitefish nadie respondió. Ricardo Ramos, el director ejecutivo de Energía Eléctrica que lo firmó, fue obligado a renunciar y ni siquiera fue citado por algún ente investigador. Por ahí anda fungiendo de experto en algunos programas de radio. Lo mismo ocurrirá con los responsables del nuevo tumbe. La impunidad los arropará. 

Mientras tanto, en la Legislatura se está presentado un proyecto de ley del senador Juan Dalmau que, entre otras cosas, obligaría a publicar en 24 horas los contratos suscritos en medio de una emergencia. Allí permanecerá aguantado por los jefes del PNP. Si lo revisan y lo aprueban, buscarán la manera de burlarlo como han hecho hasta con toda la legislación aprobada buscando atajar la corrupción.  

Los tumbes son necesarios para las campañas electorales y el bolsillo de sus protagonistas y ni siquiera una pandemia mundial los detiene.

Cuando el apocalipsis no se llama SARS CoV-2

 

Por Arturo Massol Deyá/Especial para Claridad

 

Cuando el doctor Ramón Emeterio Betances anduvo entre Mayagüez y Las Marías curando a los enfermos de la tercera pandemia de cólera del Siglo XIX, ni siquiera se entendían las causas de la enfermedad y mucho menos existían pruebas de laboratorio para su diagnóstico. Aún así, su preparación como médico en Francia lo colocaba en una posición de avanzada para enfrentar esa y otras condiciones prevalentes de salud.

Sabemos sobre las plantas y animales desde nuestro propio origen como Homo sapiens 200,000 años atrás. Sin embargo, del mundo microbiano y su importancia en la fermentación de los vinos, el pan y los quesos o por su rol en la salud pública desconocíamos hasta hace relativamente poco. Para que tenga una idea, los españoles desembarcaron en nuestras islas, esclavizaron a los indígenas, importaron nuevas enfermedades al Caribe, se llevaron el oro de nuestros ríos, construyeron Caparra y San Germán, sembraron café en la Cordillera y aún nadie había reportado la existencia de un solo microorganismo en el mundo entero. Antes de eso, la pandemia de la Peste Bubónica mataría sobre 50 millones de personas sin nadie saber su causa. Ante la ausencia de conocimiento científico, se estipulaban explicaciones para aterrorizar y controlar a la población como cuando se afirmaba que era un castigo de Dios por desobedecer las normas de la Iglesia y del Estado. Ahora que sabemos que la bacteria Yersinia pestis es el agente causante de la enfermedad y que se dispersa el contagio principalmente a través de los roedores entendemos por qué los círculos de oración y arrodillarse en la esquina del cuarto no era suficiente para sanar de la enfermedad. Hoy día empacamos los alimentos diferente, tenemos alacenas, controlamos los ratones en lugar de comerlos y tenemos antibióticos para combatir enfermedades microbianas.

Sería en el 1667 cuando el holandés Anton Van Leeuwenhoek comunicó sus observaciones con un microscopio a la Academia Real de Londres. Se trataba del primer registro de lo que hoy conocemos como bacterias. Quizás alguien las vio antes, pero en la Ciencia, los avances de conocimiento se marcan con el récord escrito. Nada o muy poco pasó por largas décadas como con el estatus de Puerto Rico. Decían y todavía se repite que lo pequeño es poco importante, ‘simple’ o ‘insignificante’. Fue cuando la actividad económica francesa más importante del Siglo XIX enfrentó una crisis con sus vinos, que contrataron al químico Luis Pasteur. Piense a Jesucristo en la última cena y nadie saber cómo las uvas se convertían en vino. Igual sería por 1861 años más. Tras años de estudio, Pasteur describió que el azúcar de la uva era el sustrato que unas formas microscópicas utilizarían para fermentarlo a etanol en ausencia de oxígeno y que, de entrar aire en la etapa de almacenaje en la botella o en un barril, otras entidades microbianas oxidarían el etanol a ácido acético, avinagrando el producto de fermentación. Sí, dejar la botella de vino descorchado al aire provoca que, tiempo después, tenga vinagre (vino amargo).

Pasteur introduce entonces un paso final al proceso con calor previo al almacenaje y distribución, abriendo una nueva era en la cultura global de producción de vinos, cervezas, licores y otros productos de alto valor en el mercado. Este proceso térmico y sus variantes para la leche, jugos y quesos se conoce como pasteurización. Sus aportaciones científicas fueron muchas incluyendo ser uno de los precursores de la inmunización del ganado al patógeno Bacillus anthracis o sea, la vacunación. En este periodo histórico se origina la microbiología.

Un poco más tarde, el alemán Robert Koch establece la hipótesis del rol de los microorganismos como agentes patogénicos y causante de las enfermedades más letales de la época. En ese periodo se descubrieron los agentes responsables de la tuberculosis, cólera, difteria, fiebre escarlatina, pneumonía bacteriana, botulismo, tétano, entre muchas otras. Más tarde se descubrirían los virus y su rol parasítico en plantas y animales; el polio, viruela, influenza y la causa de la rabia fueron lentamente identificándose.

Una vez se conoce el agente causal de la enfermedad, con ese conocimiento científico, se identificaron las rutas de contagio, los reservorios del patógeno, se descubrieron agentes químicos para controlar las infecciones bacterianas como los antibióticos, se desarrollaron vacunas y se integró la ingeniería a las medidas de salud pública. Agua y alimentos eran las rutas principales de contagio por lo que la ingeniería de filtrar el agua y desinfectarla se convirtió en la mejor estrategia para prevenir contagios, así como tratar las aguas usadas antes de regresarlas al ambiente. Es más eficiente tener un sistema de potabilización, distribución, alcantarillado y tratamiento de aguas usadas que las consecuencias sobre la salud pública de no tenerlo. Por su parte, los avances para el manejo de los alimentos con mejores prácticas y política pública han probado ser exitosos, aunque no estamos exentos de enfrentar brotes de gastroenteritis bacteriana o norovirus ocasionales cuando los alimentos son mal procesados.

¿Qué significa esto en tiempos de COVID-19 [SARS CoV-2]? Nunca la Humanidad había tenido la oportunidad de enfrentar una nueva enfermedad con el conocimiento y los recursos que tenemos hoy. Esta enfermedad es -hoy por hoy- la más estudiada en el Planeta con la mayor disponibilidad de recursos y herramientas de trabajo y por mucho supera los tiempos de enfrentar el HIV, el cual ya ni se considera letal. Con el COVID-19, inmediatamente supimos que no se trataba de un castigo de Dios, conocemos su código genético completo, cómo sus proteínas reconocen ciertos receptores de las células humanas, tenemos pruebas de detección serológicas y moleculares, sabemos mucho de su contagio y sobrevivencia sobre superficies. También se exploran prácticas de tratamiento mientras muchos grupos compiten por el desarrollo de la primera vacuna utilizando estrategias mucho más sofisticadas que en los tiempos de Pasteur, como es la ingeniería reversa.

La microbiología no cumple aún 200 años de servicio, pero en poco tiempo su huella en la producción y conservación de alimentos, agricultura, salud, ambiente, energía y producción de medicamentos es enorme con un impacto económico mayor. El apocalipsis no es el virus, el ‘apocalipsis’ es la desigualdad y el sistema neoliberal que trata la salud pública como una empresa y negocio dejando a un lado su rol humanista, donde unos con recursos tienen acceso y otros no. El problema son los ventiladores y las órdenes de compra corruptas y engañosas, la ausencia de representación internacional de Puerto Rico tanto en los organismos como en los mercados internacionales, donde tendremos el último turno preferencial en la adquisición de estos recursos médicos. El problema es el acercamiento represivo del Estado a las víctimas ya castigadas de una pandemia en lugar de cumplir a cabalidad con medidas salubristas. Tenemos futuro y las soluciones a esta pandemia serán -en su momento- otra gran aportación del conocimiento científico a la Humanidad.

Esta columna se publica simultáneamente en 80grados y la Perla del Sur.

¿Parásitos?

 

Por Liliana García Arroyo/Especial para CLARIDAD 

Maldición eterna

…Los maldigo por canallas, por hipócritas perversos,

Por invadir a los pueblos como vampiros sin alma…

Más allá del espejismo

Rafael Cancel Miranda

La partida física de nuestro héroe nacional, Rafael Cancel Miranda, representó para muchos de nosotros y nosotras un carrusel emocional difícil de expresar en palabras. 

Sin embargo, a pesar del impacto afectivo la experiencia ha servido para la reflexión y para  re dimensionar el asunto que tenía en mente en esos mismos días.  Se trata de la diferencia entre pobres y ricos y cómo impacta las relaciones humanas tanto dentro de la propia clase social como entre clases, asunto que tuvo alguna resonancia inclusive en la prensa corporativa de los ricos como tema luego del éxito que alcanzó la cinta sur coreana, Parásito. El impacto de esa cinta  sin embargo se queda corto ante la amenaza real que se nos ha venido encima con el covid-19 o corona virus sin olvidar a nuestros compatriotas del sur a quienes los temblores han golpeado malamente. Todo ello nos arrastra nuevamente al mismo tema que en mi opinión seguía latente entre los boricuas luego de la debacle tras el huracán María.  

En el libro de Ed Yang, I contain multitudes, se ilustran muchos ejemplos de la función  que los micro organismos llevan a cabo cuando interactúan con nuestros organismos y los cuales denominamos comúnmente como parásitos. Luego de una historia muy larga dándose a conocer el lado negativo por fin los microorganismos comenzaron a verse en toda su complejidad. Esta complejidad tiene como uno de sus elementos el lado positivo o beneficioso que representa para nuestra especie y otras especies la interacción con los llamados parásitos. Esa historia es fascinante pero imposible de relatar para fines de espacio.  Hay varios tipos de microorganismos: virus, bacteria, hongos y archea. Ninguno puede verse a simple vista pero difieren entre ellos en tamaño, estructura y funcionamiento. El asunto es que el autor provee muchos ejemplos increíbles y asombrosos de simbiosis. Simbiosis es un término de origen griego indicativo de las características de viviente y juntos.   Esa coexistencia de al menos dos vivientes no tenía inicialmente connotación de beneficiosa o dañina. Posteriormente surgieron términos esclarecedores. Se utiliza parásito o parasitaria para la relación donde uno solo se beneficia y además de beneficiarse causa daño al otro. Se utiliza el término patógeno cuando causa enfermedad. Cuando hay beneficio para ambos entonces se trata de una relación mutualista  y se trata de comensal si uno se beneficia per no afecta en modo alguno al otro. El autor nos alerta de que a pesar de que vivimos con una multitud enorme dentro de nosotros y de que existen muchas relaciones beneficiosas seguimos siendo quienes somos (p. 76). ”Pueden ser nuestros socios pero no son nuestros amigos.” Puntualiza que aún en la más armoniosa de las simbiosis hay siempre espacio para conflicto, egoísmo y traición. 

Estos términos surgieron en mi mente luego de despertar de un estado de perplejidad y casi hipnotismo que me causó la lectura del artículo de Camille Rodríguez Báez,  ”Economía de Puerto Rico se ha reducido en un 20 %”. En este artículo se citan dos economistas muy reconocidos pero debido a la forma en que está redactado no me queda claro de cuál de ellos es la cita que sigue por tanto no incluyo sus nombres. Uno o ambos economistas indicaran que Puerto Rico es el país más endeudado del mundo para luego pasar a su fórmula para obtener la deuda per cápita o por persona.  El artículo indica que “hay que sumar la deuda del sector público consolidado (gobierno central, municipios y corporaciones públicas) más la deuda de los consumidores (préstamos personales de deuda y de hipoteca y tarjetas de crédito, etc.), también hay que agregar la deuda del sector empresarial y de los bancos. Al sumarlo todo se divide entre la población y el resultado es la deuda total per cápita (por persona)”. Según esa fórmula usted debe la deuda de la casa de modelaje que nunca pisó hasta las piscinas y jardines de los adinerados que perdieron sus casas. Los bancos no deben preocuparse por meterse en operaciones estrambóticas ya que todos vamos a pagar. El espíritu de todo esto es más viejo que el frio. Históricamente el pueblo paga cuando se le tranca el bolo a las élites. Lo que es nuevo es que se lo restrieguen a la gente en eufemismos financieros. Por eso es que no les hacen caso. Por eso es que el verano de 2019 careció de líderes tradicionales. Por eso es que tienen que existir y renovarse los pensamientos anarquistas y marxistas.

Las palabras del vicegobernador de Texas, Dan Patrick,  han causado indignación ya que sin ambages ha dicho en entrevista a Fox News que los abuelos deben estar dispuestos a sacrificarse por sus nietos por encima de su salud con tal de favorecer ”la economía de Estados Unidos”.  Las guerras siempre han sacrificado a los jóvenes pero la actividad financiera sacrifica de forma directa a todos con su adicción a la deuda que siempre debe pagarse por el pueblo. La muerte de muchas personas mayores por corona virus probablemente le va a causar un problema al sector financiero de las aseguradoras de salud pero podría resultar en un salto a favor del sector también financiero que apoya ir liquidando los sistemas de salud del gobierno para retirados y seguir bajando la aportación de las contribuciones de los estadounidenses para ese fin. El tiempo dirá y no creo que se tarde. Lo interesante y aleccionador será constatar si las voces temerosas que pululan en los análisis raquíticos que oímos con frecuencia expresarán indignación (merecida) a las palabras del Sr. Patrick  y a su vez por fin enfrentarán el parasitismo y acción patógena de la Sra. Jaresko, la Junta de Control Fiscal y toda la clase abusadora y corrupta a la cual representan en los dos lados del mar.  

La cinta Parasite, la cual vi dos veces, me parece que ilustra muy bien las diversas coexistencias entre los microorganismos y los seres humanos. El padre de la familia rica extrae su riqueza de la tecnología, de la cual todos dependen y tienen que pagar como lo ilustra el uso frecuente del celular de los dos jóvenes pobres y sus padres para resolver problemas y buscarse la vida.  El parasitismo de este jeque de la tecnología se acrecienta con su posición privilegiada para ubicar su residencia y soslayar el efecto de las grandes inundaciones. Pero es el joven rico, la  única relación que le conocemos al joven pobre con alguien de su edad, quien lo induce a la mentira porque de forma humillante lo cree muy insignificante para robarle a la novia y lo que es más, tiene un carpeteo de toda la familia, conoce sus habilidades y carencias y sabe, por ejemplo, de las habilidades de la hermana que le posibilita producir documentos falsos en computadora. Es esta instancia inicial de parasitismo del joven rico con el joven pobre lo que inicia la cadena de eventos. El ex pequeño comerciante escondido en el sótano no es un patógeno, es un comensal, lo que ingiere es ínfimo, una comida al día y es su esposa quien mantiene toda la enorme casa en orden. La contribución de la deuda de la clase trabajadora me parece se le asemeja. Puede haber habido relaciones mutualistas en algunos momentos entre los dueños del capital y sectores de la clase trabajadora pero no duran. Los capitalistas siempre dan saltos en su voracidad y cambian la relación. Su tendencia a actuar como patógenos es bien marcada. Recuerdo un artículo en donde se indicaba que la Sra. Jaresko pertenecía a una clase terrateniente que estuvo en peligro de perder sus tierras por medidas de reforma social ¡Qué horror! Ella que se ha fajado tanto sembrando y curtiéndose de sol… 

Se nos fue Rafael Cancel Miranda y ahora sin embargo, ya se queda para siempre. Con la bravura de siempre y sin disimulos maldijo a los canallas. Pero no se trata de humanos pues los vampiros han dejado de serlo. Hasta en eso nos ilustra como evadir las falsas modestias. Así que no hemos faltado el respeto en forma alguna pues los humanos que no lo son no se lo merecen. Lo que sí es una falta de respeto propio y hacia el público son los llamados analistas que siguen  lamentando que se nos ha estropeado la imagen ante el gobierno depredador de Estados Unidos que es un gobierno genocida, deudor de 22 trillones que es déficit pues lo debe aunque los diz que economistas no lo definan de esa forma y para colmo un llamado Departamento de Defensa que comenzó a traspapelar cantidades desde la década del 1990  y para el 2019  no podía localizar cerca de 21 trillones. Por eso es que tan poco gente los escucha ante la cantaleta del absurdo de tratar de merecerse el respeto de esa gentuza y que conste, nos referimos al gobierno de Estados Unidos y su élite, no al pueblo trabajador.  Les dejo estas cuatro líneas del mismo poema:

Los maldigo por Allende,

 por Lumumba y por el Che,

 por Manuela, Carmin Pérez,

 Filiberto y Correjer.

La autora es psicologa. 

    

Jaime en el recuerdo

SAN JUAN, PUERTO RICO 5 DE ABRIL DE 2002--ARTICULO SOBRE CUATRO AMIGOS DE UNA AMISTA DE SOBRE CINCUENTA ANOS. EN LA FOTO JAIME COLDOVA, TUTO MARCHAND Y JORGE SEGARRA.

 

Por Jaime Benítez Martínez/Especial para CLARIDAD

Para sus amigos

Conocí a Jaime a través de Carlos Gallisá allá para 1964. Yo estaba buscando trabajo, y después de varias conversaciones me indicó que si me interesaba, él creía tener una oportunidad para mí en la agencia internacional que presidía, Lennen and Newell.  Inicialmente no fue posible y conseguí trabajo en otra agencia de publicidad, pero mantuve la comunicación con Jaime casi diariamente. Nos unía el interés por el baseball, la música, el trago y la discusión sobre Puerto Rico. Jaime no era un presidente cualquiera, era un ejecutivo excepcional que odiaba lo que hacía. Nunca, y nunca es nunca, utilizó un minuto de su tiempo libre para compartir con sus clientes, adelantar el negocio o incentivar a sus empleados. Tal como él mismo lo expresó en la Introducción de su libro  Partiré Canturreando:

Arbitraria y superficialmente dividí la humanidad en dos: Los terrestres, las laboriosas insoportables hormigas que se pasan la vida preparándose para el futuro y los otros, aquellos que no quieren bajarse de la alfombra mágica, los fracasados que esperan la aplanadora con un vaso en la mano, los que se mueren por un atardecer en altamar, los que se conforman con poder «partir canturreando», los que saben que todos estaremos «protegidos por el olvido», como dijo el poeta. 

Jaime tenía una  gran capacidad para excluir de su mundo privado a ostentosos, aburridos, negociantes, manipuladores, gente calculadora, inversionistas de amistades y todo aquel que no despertara su entusiasmo hacia lo que a él le interesaba, que incluía, después del baseball: la música, la literatura, la poesía y la independencia de Puerto Rico. Todo mirado desde un incisivo sentido de humor e ironía. No me puedo olvidar de una noche en el bar del Colegio de Abogados cuando de momento me dice «No mires y vámonos». Acababa de llegar borracho un fanfarrón abogado apodado «El Pinto», El Pinto Miranda. Con su bandera americana en la solapa, el Pinto irrumpía en las mesas a debatir de lo que fuera. Era uno de los dueños de los Senadores de San Juan, no sabía mucho de pelota, pero le gustaba decir disparates que a Jaime le molestaban sobremanera.

Jaime tenía gran agudeza para detectar conductas sospechosas. Conversamos sobre la clásica despedida de duelo de Balaguer al «Estadista dominicano», una joya…  Cortesano de palacio por propia definición, tan adulón como los locales que tienen menos verbo pero igual malicia.

Uno o dos años después, Jaime retomó la  invitación y me fui a trabajar con él a Lennen and Newell. Tanto le molestaba el ambiente publicitario a Jaime que ya el martes o miércoles me llamaba para decirme » Vamos a beber hoy, pa’ salir de eso». Casi siempre empezábamos en el Colegio de Abogados. Si Carlos se unía, después era para el Viejo San Juan, si no, la mayoría de las veces era para » El Bohemio», un bar de dominicanos en los bajos de Caribbean Towers en Miramar. Cuando llegábamos la bartender le decía al pianista: llegaron Jaime y Jaimito y nos recibían con Take me out to the ballgame. Jaime cultivó al pianista quien tocaba todo lo que él pedía, canciones que solo ellos dos conocían. Siempre quería escuchar Tristeza marina. Y precisamente el otro día cuando hablamos me dijo que Néstor Duprey se la cantó a capella bien entonada. En los recesos  del pianista, me hacía cargo de la vellonera y Jaime tenía que soportar en todas y cada una de las tres selecciones, a mi cantante preferido, Rolando Laserie cantando Las Cuarenta.

Me fui de Puerto Rico a finales de los ochenta y nos desconectamos por treinta años. En un Festival de CLARIDAD, mi hija Edna le pidió que me dedicara una copia de su poemario, El Orfebre Demente. Me escribió: A mi querido amigo Jaime, ¿Cuándo vamos a tomarnos unas cervezas en El Bohemio? Allí está Toño Umpierre y también Gango Romaní. Siempre fue mejor sitio que el Colegio de Abogados. Llama para conversar un rato. Como siempre, Jaime

A partir de ahí surgió nuestro reencuentro vía telefónica que incluye un repaso de las viejas amistades, casi todos idos. Especulamos con entusiasmo sobre las peripecias a las que se enfrentaría Carlos Beltrán dirigiendo a los Mets en Nueva York (los Mets de Jaime) y cuál sería la suerte de Alex Cora con mis Medias Rojas de Boston; pero no pudo ser. A Jaime le interesaban los personajes secundarios en todos los campos, en nuestras conversaciones mencionamos a los peloteros Félix Mantilla, Arturito Miranda, Valmy Thomas, Pepe Lucas; del hipismo recordamos al Capitán Moraza, quien pasó de ser el dueño de caballos más importante en Puerto Rico a guardia de seguridad en El Comandante; en la política a Luis Laboy, Monagas, Buitrago, Pucho Marzán, entre tantos. En una de nuestras conversaciones la pegué cuando le mencioné el título de la columna a la que él se refería, sin mencionarlo, en una entrevista que le hicieron donde subrayó el trato cordial y de apoyo que recibió siempre de Juan Mari Bras. Hablaba de la época cuando Juan era el director de CLARIDAD, y que solo le había criticado una vez. “Mariano Marea» era título, le dije. Claro, Juan estaba muy ocupado para oír a Mariano Artau una tarde de carreras y por la noche transmitiendo los juegos de pelota de los Vaqueros de Bayamón, pero Jaime y yo que sí lo oíamos y sabíamos que Mariano, mareaba. Coincidimos desde el primer día de Wanda en que después que probara los tostones de pana en la Fortaleza, buscaría la reelección. Y así fue. Intercambiamos libros y todas las semanas hablábamos riéndonos a carcajadas de circunstancias pasadas y presentes.

El sábado 7 de marzo Jaime me llamó como a las 5:00 de la tarde. En esa llamada coordinamos varias actividades, me había enviado unas copias de Partiré canturreando para lectura de los estudiantes presos en el proyecto de estudios que mi hija Edna coordina desde la Universidad. Se había comprometido a darles una conferencia  sobre su libro a los presos y a los estudiantes del Recinto. Planeamos una entrevista para CLARIDAD donde íbamos a discutir la vida de Pantalones Santiago, con quien trabajé por muchos años. Me indicó que me iba a mandar unas preguntas para que le diera mi opinión y añadiera otras para él evaluarlas, ya que planeaba hacerle una entrevista a Juan Dalmau durante el verano. Me comentó que tenía una buena opinión de Dalmau y quería ver cómo reaccionaba a un fogueo. 

Esa tarde fue la última vez que hablamos. Su llamada entró mientras yo escuchaba: “La playa de Vega Baja y la Mar Chiquita, un rinconcito de ensoñación…”,  la carta de presentación del Trío Vegabajeño y uno de los temas favoritos de Jaime. Y así, como siempre, entre tragos, tertulia y buena música, fue nuestra despedida.

IPAS: Pruebas gratuitas de COVID-19 

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com 

La Asociación de IPAS de Puerto Rico (centros primarios de salud), se disponía a tener abiertos a partir del 6 de abril, 18 centros en donde hacer las pruebas rápidas del coronavirus de manera gratuita, aun con la dificultad que representa el obtener las tan indispensables pruebas para detectar el contagio del coronavirus (COVID 19).   

La falta de acceso a las pruebas por parte del Departamento de Salud, a causa de la ineficiencia administrativa e incapacidad de acceder al mercado, ha sido una de las constantes críticas contra la gestión del Gobierno para atender la emergencia. Al momento de este artículo, en la isla se registraban doce fallecimientos, 316 casos positivos y 1,119 casos cuyos resultados todavía no se conocían. Mientras tanto, la Universidad de Johns Hopkins informa que el número de contagiados en el mundo suma1,002,159 y que hay 51,485 muertos. 

CLARIDAD entrevistó a los doctores Jorge Hess, presidente de la Asociación de IPAS, y  Ángel Muntaner sobre cómo fue posible el acceso a las pruebas para su proyecto. Ambos atribuyen las dificultades para obtener las pruebas a la industria, más que a otra cosa, además de la limitación que hubo en un principio de poder comprar pruebas que no están reguladas por la FDA (la Administración de Drogas y Narcóticos del Gobierno de Estados Unidos).

 Eso cambió una vez el presidente Trump abrió las fronteras para la compra de equipo y materiales y autorizó a recibir pruebas de diferentes partes del mundo. “Todo el mundo está necesitando esas pruebas y equipo médicos, mascarillas, batas, guantes a la misma vez, y no hay suficientes, por lo que ha costado trabajo el poder traer estas pruebas a Puerto Rico”. 

Sobre el precio de las pruebas indicaron que en estos momentos hay dos tipos de prueba: la prueba stick, cuyo costo de compra en el mercado es entre $15 a $25 dólares, y las pruebas moleculares, que tienen un precio entre $60 y $90 dólares. 

Los doctores informaron que las aseguradoras han estado dispuestas a ayudar las IPAS y les han entregado pruebas suficientes para unas 20 carpas que se colocarán alrededor de la isla. Se podrá comenzar a hacer las pruebas a los pacientes que ya se les hyaa hecho una prueba de influenza y otra de micoplasma, que estén negativa. Si el paciente tiene todavía síntomas de tos, falta de aire o fiebre, entonces se le hace la prueba del coronavirus. 

La Asociación de IPAS representa a sobre 1,850 médicos primarios, los cuales proveen servicios a más de un millón de pacientes en todo Puerto Rico. Cerca de 700,000 son asegurados del Plan de Salud Vital y sobre 300,000 son beneficiarios de Medicare Advantage, además de los pacientes privados y los no asegurados. 

El doctor Hess indicó que cuentan con un protocolo que se le ha distribuido a todos sus asociados sobre la forma correcta de dirigir los pacientes. En el aspecto clínico están usando al infectólogo doctor Javier Morales, como consultor. A mediados de marzo entregaron un protocolo a todos sus médicos primarios de cómo dar servicios para protegerse ellos mismos y a sus empleados y ahora estaban en la segunda etapa de cómo atender a la población de los IPAS.  

Los primeros siete centros para detección COVID-19 abrieron al público el jueves 2 de abril en los pueblos de  Aguadilla, Arecibo, Carolina, Guaynabo, Isabela, Mayagüez y San Germán, que son los lugares identificados por el doctor Morales como los mayores focos de infección, según los mapas provistos por el Gobierno.  

Hess y Muntaner aclararon sobre la confusión que pueda haber entre las personas con síntomas que no se atreven ir a una oficina médica debido a la restricción del toque de queda: “El paciente que tiene los síntomas puede acudir a una oficina de médicos, eso nadie se lo puede prohibir. Por eso es que para agilizar el proceso, hemos montado las 20 carpas para dar el servicio y que todo el mundo que tenga los síntomas pueda pasar por las carpas”.

Los doctores expresaron que, a base del circuito de carpas montado, podrían estar recibiendo unas 20 mil personas al inicio. Estarán en este esfuerzo el tiempo que sea necesario, contando con la disponibilidad de las pruebas, ya sean provistas por el sector privado o del gobierno. 

Preguntados por CLARIDAD si habían recibido algún acercamiento de parte del Departamento de Salud o del task force del Gobierno, que atiende la emergencia, los galenos confirmaron que, en efecto, se les habían acercado; que ellos les presentaron todo su proyecto con todas las evaluaciones habidas y por haber de su infectólogo, pero que al presente no han recibido ninguna respuesta. 

“Realmente de ellos, ni equipo de protección para nuestro personal, ni las pruebas. Hay que recordar que los IPAS le sirven a un millón de pacientes de la Reforma de Salud que es el plan del Gobierno, así que debería el Gobierno estar un poco más preocupado con este servicio que estamos dando”, reclamó Muntaner.  

En tanto, el doctor Hess reconoció que por parte del director de ASES sí ha habido apertura y respaldo al proyecto. Agregó que la Asociación de IPAS está exhortando a otros grupos médicos que no son de la asociación a que colaboren en el proyecto. 

Los entrevistados afirman que contrario a los hospitales y los centros 330, que están despidiendo al personal de salud de apoyo como enfermeras, técnicos, etc., los IPAS  están manteniendo toda su plantilla a base de un protocolo preparado por la Asociación donde se   dividen por días de trabajo y por equipos con rotación, de manera que si alguno de esa plantilla se enfermase y hubiera que suspender la plantilla completa, no haya que cerrar la operación y puedan seguir funcionando con las otras plantillas.

El doctor Hess dijo que no quería entrar en controversias en estos momentos: “Considero que eso será tema para después que pase esta emergencia; sentarse los proveedores y jugadores de esta sociedad y pasar juicio de cómo cada uno de nosotros ha respondido responsablemente a esta emergencia: unos delante del factor económico y otros del lado médico, que es servir. Durante estos pasados 25 años en los  que los IPAS  han estado siempre en el vagón de dar servicios y siempre han estado en el vagón de atrás en la ayuda por parte del Estado. No estamos pidiendo nada que no sea justo.  El médico primario es la puerta a donde llega una persona a recibir evaluación y si no existiéramos no habría ahora espacio en las salas de emergencias para pacientes preguntando qué es lo que tienen”. 

IPA Facilidades Carpa COVID-19 Municipio Dirección Fisica de Facilidad Temporera
Asomante Medical Group Aibonito Carr.723, Km. 0.1, Bo. Asomante, Aibonito
PHM Multisalud Aguadilla Aguadilla Mall, calle Corazones, Aguadilla
ACO del Norte Arecibo Ave. Universitaria Km. 0, Hm. 5
Carr. 653, Arecibo    
Quality Health Solutions Bayamón Estacionamiento Multipisos, Coliseo Rubén Rodríguez
East Coast Canóvanas CDT Canóvanas, calle Corchado final, Canóvanas                             
Family Medicine Group Carolina Ave. Roberto Clemente, calle 6, bloque 124 #08, Carolina
PHM Multisalud Cayey Calle Salvador Brau #124,
Cayey
Fajardo Group Practice Fajardo Avenida Osvaldo Molina, esquina General Valero

 # 375, Fajardo

PHM MultiSalud Guayama Plaza Pública Guayama, Calle Palmer, Esq. Vicente Palés #1, Guayama
Municipio Autónomo de Guaynabo Guaynabo Ave. Las Cumbres #140, Guaynabo 
SISO (CIMA HMO) Isabela Hospital CIMA Carr. 212 Ave. Agustín Ramos Calero, Isabela
Redes del Sureste  Juana Díaz Calle De La Cruz #6, Juana Díaz 
Acces Medical Group  Manatí Marginal Elliot Vélez, Esq. Hernández Carrión J11, Manatí 
Hostos Medical Group Mayagüez Calle José de Diego #28,
Mayagüez
Redes del Sureste Patillas Calle Refkholl #99, Patillas 
Grupo Médico Omega San Germán https://maps.google.com/?q=18.081327,-67.037193
SISO (Pepino Health Group) San Sebastián Estacionamiento CDT Pepino Health Group, San Sebastián
Red de Médicos Asociados del Sur (REMAS) Yauco https://maps.app.goo.gl/DBPxoxjcE99rLbPP8

IPAS  con carpas para administrar pruebas COVID-19