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Adiós a un gran patriota y compañero

Este pasado fin de semana falleció Fermín Baltazar Arraiza Miranda, un gran patriota y querido compañero quien fuera, en uno de los momentos más álgidos de la lucha por la independencia, cuando se desataba una brutal represión y persecución política en Puerto Rico, el Sub secretario general del Movimiento Pro Independencia- Partido Socialista Puertorriqueño (MPI-PSP), miembro de su Comisión Política y abogado penalista destacado que dedicó sus mejores esfuerzos a la defensa de los perseguidos por sus ideas y militancia patriótica.

Fermín Arraiza fue un puertorriqueño cabal. Como líder, fue carismático y sensible. Combinó, como pocos, la reciedumbre y la valentía con una indoblegable disposición solidaria, entregando generosamente sus numerosos talentos hacia la consecución de una nueva patria puertorriqueña, y a la libertad y la justicia para su pueblo.

Como abogado fue insuperable, no solo por su aguda inteligencia y su oratoria forense experta y convincente, sino también por la fogosidad y vehemencia con que defendió los derechos de sus representados, no solo desde la perspectiva jurídica sino también la humana. En aquellos tiempos en que mucha gente se jugaba la vida frente a la ferocidad de la Policía y de las fuerzas de inteligencia del Estado, fue extraordinario poder contar con un abogado defensor con las convicciones, integridad y calidad humana de Fermín Arraiza Miranda.

Como líder político desplegó una intensa actividad que lo llevó por muchos países del mundo en reclamo de la solidaridad de gobiernos y pueblos a la plena soberanía e independencia de Puerto Rico. Entre las más notables fue su visita a Hanoi, capital del entonces Vietnam del Norte, donde le recibieron muy cálidamente aun en medio de la heroica guerra de liberación nacional que libraba dicho pueblo contra la maquinaria militar intervencionista de Estados Unidos. También tuvo una destacada participación en la histórica y multitudinaria manifestación celebrada en el 1972 frente a la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York- mientras se discutía el caso de Puerto Rico- y decenas de miles de boricuas abarrotaron el área para desenmascarar la farsa del llamado gobierno propio del ELA, y reclamarle a la comunidad internacional su solidaridad con la libertad de nuestro país.

En CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña, compartimos el dolor de su familia y amigos ante su partida, y siempre recordaremos sus incalculables aportaciones a la lucha por la independencia nacional, así como su don de gentes, su cariñosa presencia, y sus cualidades de extraordinario hombre de familia y ser humano. Como reza su epitafio: “Vivió para su familia y la libertad de la patria. No claudicó”. Descanse en paz en el seno de su patria querida, Fermín Baltazar Arraiza Miranda.

“Lolitas somos todas”: Homenaje a Lolita Lebrón en su centenario

Por Ángeles R. Rodríguez Negrón/Especial para CLARIDAD

“Una sororidad patriótica es una forma de describir lo que estamos haciendo en Las Lolitas”, sonrió la vicepresidenta del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), María de Lourdes Santiago. A su lado izquierdo, en la mesa plegable blanca, estuvieron sus compañeras Rita Zengotita y Edda López, mientras que Solimar Ortiz Busino la acompañaba a la derecha.

“Nosotras somos un esfuerzo unitario que llevamos un año trabajando y hemos podido armonizar; o sea, no ha habido problemas mayores. Ha sido un esfuerzo muy hermoso, nos hemos conocido también”, señaló López, una miembro del PIP. Las cuatro féminas con pintalabios de matices rojizos representan a diferentes organizaciones independentistas de distintas ideologías de izquierda.

A partir del próximo jueves, 14 de noviembre, hasta el martes, 19 de noviembre, Las Lolitas realizarán una serie de actividades artísticas y político-culturales en el Ateneo Puertorriqueño en honor al centenario de la activista Dolores Lebrón Sotomayor —mejor conocida como Lolita Lebrón—, quien murió el 1 de agosto de 2010.

El evento mayor será una serenata a las 10:00 a. m. en el Cementerio Santa María Magdalena de Pazzis en el Viejo San Juan, donde yacen los restos de Lebrón. Luego que los presentes decoren la tumba de la difunta con sus propias flores, el grupo de teatreras liderará al ejército de Las Lolitas hasta la Catedral Basílica Menor de San Juan Bautista, la calle Fortaleza y la Plaza de la Barandilla.

Durante la semana, habrá una exposición de obras dedicadas a Lolita Lebrón, una presentación de documentales, una convocatoria para pintar murales en distintos pueblos, declamación de poesía, presentaciones artísticas y charlas educativas para niños y jóvenes.

Las integrantes del colectivo se mostraron conformes con el trabajo realizado durante el pasado año. Cerca del día 19 de cada mes, Las Lolitas se encargaron se llevar actividades artísticas y de expresión político-culturales a distintos municipios de la isla. Comenzaron su trayectoria en Lares, pueblo natal de Lebrón, en diciembre de 2018. El grupo visitó aproximadamente 12 pueblos, sin incluir sus participaciones en entrevistas en la República Dominicana, Venezuela y Argentina. También, la “Lolita” y locutora del podcast Radio Independencia, Adriana Gutiérrez Colón, participó de la Jornada de Solidaridad con Puerto Rico en Cuba, que fue dedicada a la fallecida lideresa nacionalista, por la causa independencia de la isla.

La sensibilidad de Lolita

Al preguntarles cómo una mujer puede formar parte del grupo, las entrevistadas afirmaron que Lolitas somos todas. “Por cualquier lado que tú cojas a Lolita, ella va a encajar”, mencionó Ortiz Busino. López agregó que “murió con muy pocos prejuicios, porque ella donde quiera que estaba era accesible”. Entre los datos que han encontrado sobre la biografía de Lebrón, se observó su “sensibilidad moderna feminista” y misticismo como devota católica.

Zengotita, del Comité pro Derechos Humanos de Puerto Rico, evidenció las expresiones de sus camaradas con un pasaje de la última entrevista de la exprisionera política con la periodista Consuelo Martínez Reyes. La entonces octogenaria describió la necesidad de intimidad sexual para y entre las mujeres en la Prisión Federal en Alderson, West Virginia, donde fue encarcelada por 25 años.

Además, el conglomerado se encuentra en el proceso de documentar la vida de Lebrón para redactar una biografía completa y amplia. Con este conocimiento, pudieron afirmar que “doña Lolita” –—como fue conocida cariñosamente por sus seguidores— vivió una catolicidad profunda. Según Santiago, ella intercambió cartas con Francisco Matos Paoli durante sus años de encarcelamiento. Lolita decía que todo en el marxismo le parecía bien, “excepto eso de ser ateo, porque eso no puede ser”, recordó Santiago sobre la correspondencia entre ambos, soltando algunas risas junto a sus colegas.

Lebrón ayunaba una vez a la semana, meditaba con devoción y acostumbraba a limpiar la iglesia Santa Rosa de Lima y, luego, la parroquia San Lucas Evangelista, donde dejó pagadas las misas de réquiem por un año.

Otro acto de su dimensión religiosa y de sacrificio, para la también Comisionada Electoral del PIP, fue su rol en el ataque al Congreso del 1.o de marzo de 1954. A los 34 años, Lebrón — junto a Rafael Cancel Miranda, Irvin Flores y Andrés Figueroa— entró a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, sostuvo la bandera monoestrellada en la mano durante el acto y gritó la frase célebre: “¡Viva Puerto Rico libre!”. Los nacionalistas dejaron un rastro de 30 tiros y cinco congresistas heridos.

“Doña Lolita escogió ponerse en la primera línea. Su martirio fue escogido, fue pensado; fue su decisión. Y ella relata en las cartas (a Matos Paoli) que ella sabía que tenía que estar allí, que si ella no estaba eso no iba a pasar ese día… Ella no fue a que la cogieran presa, ella iba a que la mataran, y con el dolor de dejar a los dos hijos”.

Entre los sufrimientos de Lebrón estuvieron sus pérdidas familiares, según Zengotita. Se enteró de la muerte de su hijo, Félix Rivera, el día que fue sentenciada a 16 a 50 años de cárcel. Cuatro años después, su madre muere de cáncer y no pudo despedirla desde la prisión. Su hija, Gladys Mirna Méndez, se suicidó en 1977 al arrojarse de su vehículo. Por último, tuvo que reconocer a uno de sus nietos en el Instituto de Ciencias Forenses, después de haber visto su cadáver en un noticiero.

“Es un enigma cómo una mujer que vivió todas esas tragedias personales, y que además sufrió tanto el encierro —un independentista no puede estar encerrado—, sobrevivió todas las torturas y salió amorosa”, ponderó López.

Fermín Arraiza Miranda

Esta columna se publicó originalmente en el Reportero el 24 de noviembre de 1983, luego fue reproducida en el libro del autor, Contracanto al olvido: Patriotas. Aquí en homenaje póstumo al compañero Fermín Baltazar Arraiza Miranda.

Por José Enrique Ayoroa Santaliz

recojo ávidamente lo que sobra

músculos todavía

fuerza en el pecho y voluntad a pulso

sentido de avanzar a contrafuego

sacándome a cuchillo la esperanza.

Edwin Reyes – 1976

A mi amigo, el Lcdo. Rolando Emmanuelli Sepúlveda, con mi profundo afecto.

Nuestro país vive un momento difícil.

Un estilo de vida ha hecho crisis, se desmorona y no ha sido aún sustituido por otro.

Todo está bajo la lupa: severamente enjuiciado.

Nadie parece querer cargar con su parte proporcional de culpa.

Se cruzan las acusaciones de responsabilidad.

La ira contenida del colonizado se descarga tantas veces con brutalidad contra los menos responsable –en una escala racional de valores- o contra lo que más le significa y ama.

La profesión que escogí desde niño, la abogacía, no escapa a este fenómeno social.

El abogado vive en las crisis y, de un modo, de la crisis.

Veámoslo por vía de un ejemplo: la farmacia ofrece determinado dentífrico a setenta y nueve centavos la, “pasta” de tamaño mediano. Usted solicita una, del encargado. La examina. Es del tamaño promedio. Está completa. El “estuche” no tiene perforaciones.

Es, en fin de su agrado.

Le entrega el precio convenido al “dependiente”.

La suma está completa, es de curso legal. El “dependiente” también acepta de buen agrado.

En ese caso, no se precisa para nada del abogado.

Es cuando la pasta no resulta del tamaño ofrecido, está arruinada, el “estuche” está perforado, el dinero está incompleto, o se colaron entre las monedas alguna dominicanas o mejicanas… Es decir, es cuando se produce la crisis, que se precisa del abogado.

Es entonces, además, -por lo general- cuando único valoran el oficio los afectados.

Todos los colegas conocemos de múltiples casos de personas, generalmente bien intencionadas, que “despotrican” continuamente –haciendo mofa de ellas, incluso- contra las garantías procesales que cobijan a toda persona que alguna vez es enjuiciado en Puerto Rico.

Ha tocado la desgracia a sus puertas: alguien ha utilizado espúreamente los tribunales de justicia como elementos de agresión, por revancha, venganza, o cualquiera otra insanidad.

Sólo entonces comprenden la sabiduría de esas garantías procesales, que son el más fino destilado histórico de siglos de reflexión y experimentación por los más preclaros cerebros que ha conocido la humanidad.

Tristemente, puede más el egoísmo que la caridad.

Mucho más para el abogado –cuyo hábitat es la crisis- resultan opresivos estos días de colectiva crisis social.

Su oficio mismo, por un lado, está siendo enjuiciado, impugnado

Por el otro, los iracundos hijos de esta crisis colectiva –cuando ocurren al abogado- más que un profesional de la Justicia, buscan un prize-fighter, un “pelador-profesional”, que materialice sus revanchas y venganzas.

Es muy difícil ser abogado hoy-en-día.

Mucho más, para un ser de profunda sensibilidad humana.

Recién acabo de cumplir cuarenta y cuatro años de edad y diecinueve de practicar la profesión de abogado, en una cuesta arriba que cada vez se hace más empinada y agotadora.

De entre los de mi edad, -de los de mi “época”, si lo prefiere –conozco pocos que signifiquen los atributos y valores de un auténtico abogado, como el compañero Fermín B. Arraiza Miranda.

La B es de Baltazar. Tiene nombre de Rey Mago.

Si alguna vez precisara de un abogado para un asunto personal; sobre todo, si se tratara de algún asunto en el que estuviera en juego mi libertad personal (que, para mí, es la vida), quisiera tener en “mi esquina” un abogado como Fermín.

No lo hay más honesto, más insobornable, más vehemente en la lucha por una causa.

En todo caso, las veces que le he visto “pecar” ha sido precisamente por exceso de vehemencia en el reclamo de los derechos de su representado.

Muy pocos, en todo el gran mundo, han defendido graciosamente tantas causas de pobres, desvalidos y, en general, ignominiados.

Lo he visto recorrer la Isla defendiendo causas, propugnando reivindicaciones humanas: en Arecibo, Aguadilla, Ponce, Humacao… Procesos judiciales que se han prolongado a lo largo de meses en cada una de las ocasiones.

En cada uno de ellos se ha “jugado” hasta la vida (no digamos el título).

Fermín tiene tal prestancia personal, y un timbre de voz tan agradable y sazonado, que más que un abogado parece un actor, en el mejor sentido de la expresión.

Es agudo en el contrainterrogatorio; convincente, apasionante, en la exposición.

Domina el Derecho. Es un investigador.

Sus alegatos son enjundiosos, sesudos.

Es valiente hasta la osadía, más no pierde la caballerosidad a pesar de su determinación fiera, sin concesiones, sensiblerías o zalamerías.

Muy pocos encarnan como él nuestra consigna profesional de: honrar la toga.

En estos días duros, -en los que más se golpean los más sensibles- quiero decirte, en público, Fermín, que esta profesión se nutre y sostiene de vidas profesionales consecuentemente viriles y verticales, como la tuya. Me descubro ante ti, titán.

La crisis no alcanza a los jueces

Por la Redacción /CLARIDAD

La medida legislativa que aumentaría el salario de los jueces y juezas de Puerto Rico, presentada por el presidente del Senado a petición de la jueza presidenta del Tribunal Supremo, ha causado indignación tanto por el aumento mismo como por las razones que expuso la promotora de la medida para intentar justificarlo. Según la licenciada Maite Oronoz, el incremento de entre $40 mil y $58 mil anuales “asegura una judicatura independiente y robusta, libre de presiones indebidas”, lo que supone que sin los nuevos salarios los jueces estarían sujetos a ser presionados o sobornados por lo que la pulcritud judicial estaría atada al ingreso que reciba el magistrado más que al carácter y la honestidad de los jueces y juezas. Ese argumento, que condiciona la independencia judicial a un salario alto, le hace un mal servicio a la judicatura puertorriqueña que, en su inmensa mayoría, está integrada por personas honestas.

Según información obtenida por CLARIDAD, además de acudir a donde el presidente del Senado, la jueza Oronoz también gestionó el apoyo de la delegación del Partido Popular buscando que el proyecto de ley apareciera como una gestión “bipartidista”. Entre otros senadores, se reunió con Rosana López, precandidata a la alcaldía de San Juan por el PPD, quien declinó aparecer como coauspiciadora de la medida.

La propuesta de Oronoz que recoge Rivera Schatz, le aumentaría $58 mil anuales a la propia presidenta Oronoz llevando su salario a $183,000. Los otros ocho jueces asociados del Tribunal Supremo recibirían un aumento de $53 mil colocando sus salarios en $173 mil. Los jueces superiores, que constituyen el grupo más grande, estarían recibiendo un asalario de $145 mil tras un aumento de $40 mil, mientras a los jueces municipales casi se les duplicaría el salario llegando a $120 mil.

Estos aumentos, además de golpear el presupuesto de la Rama Judicial, impactarían de forma significativa el sistema de retiro que sirve a la judicatura. En caso de los jueces del Tribunal Supremo, la legislación vigente les permite jubilarse con sólo diez años de trabajo, manteniendo su salario completo de forma vitalicia y hasta después de fallecido porque el ingreso íntegro pasa al viudo o viuda supérstite. Ese privilegio no lo disfruta ningún otro funcionario público. Para calcular las pensiones de los demás magistrados se utiliza el ingreso de los últimos tres años que ahora serían significativamente más altos. Como sabemos, el sistema de pensiones en Puerto Rico se encuentra en crisis y es uno de los temas más afectados por las medidas impuestas por la Junta de Control Fiscal. Ahora mismo prácticamente no existe un sistema de retiro para los actuales empleados del gobierno y muchos de los pensionados están expuestos a recibir una reducción de hasta diez por ciento en la mensualidad que reciben.

Además de la supuesta coraza contra el soborno, otro argumento esgrimido por la jueza Oronoz para intentar justificar el aumento salarial es que los jueces puertorriqueños “son los peores pagados entre los estados y territorios de Estados Unidos.” Este argumento fue inmediatamente desmentido por el economista José Caballero Cueto quien circuló en las redes sociales una tabla con la media salarial de todos los estados. Al menos 14 de las provincias o estados en que se divide la nación estadounidense, pagan salarios inferiores a los que actualmente reciben los magistrados puertorriqueños. Entre los que pagan compensaciones más bajas se encuentra estados con economías y población de gran tamaño como Ohio, Texas y Pennsylvania. Cada uno de ellos tiene una media salarial anual inferior o muy similar a los $91,120 que ahora mismo tiene Puerto Rico.

El tercer argumento utilizado por la Jueza Oronoz es que a los magistrados puertorriqueños no se les ha aumentado el salario durante los últimos 9 años mientras el costo de la vida ha aumentado cada uno de esos años. Esa es exactamente la misma situación de todas las personas que trabajan para alguna de las ramas de gobierno mediante un salario fijo. Ningún empleado público regular ha disfrutado de aumento salarial desde, al menos, el 2009, con el agravante de que cada uno de ellos tiene un salario significativamente más bajo que el de los jueces. En el caso de los maestros y maestras, que tampoco han disfrutado de aumentos, su salario de $21 mil anuales, cuatro veces más bajo que el de un juez superior y seis veces más bajo que el de un juez asociado del Tribunal Supremo. Lo mismo ocurre en la Universidad de Puerto Rico donde, para lograr una mejoría salarial, los profesores dependen que se les autorice ascender a un nivel superior en la escala profesoral porque los salarios no aumentan.

La medida legislativa impulsada por el Tribunal Supremo, que gustosamente acogió Rivera Schatz, pasa por alto el repetido discurso utilizado por los principales funcionarios del gobierno y la Junta de Control Fiscal para justificar las severas medidas de austeridad impuestas a los empleados públicos y al pueblo. Ese discurso insiste en que la crisis económica y en la supuesta incapacidad del gobierno para cubrir sus obligaciones justifica la austeridad.

La actual gobernadora Wanda Vázquez, cuyo esposo es uno de los jueces que se beneficiaría con el jugoso aumento, no se ha expresado en torno a la propuesta. Al firmar la ley que autorice los nuevos salarios estaría aumentando su ingreso familiar en $40 mil anuales. En cuanto a la presidenta del Tribunal Supremo, Maite Oronoz, su compañera, Gina Rodríguez, es jueza del Tribunal de Apelaciones por lo que los ingresos del grupo familiar serían $328,000.

Amplio rechazo al exclusivo aumento a jueces

Por la Redacción /Claridad

El actual presidente del Colegio de Abogados y Abogadas, Edgardo Román, la expresidenta Ana Irma Rivera Lassén, y el senador independentista Juan Dalmau, en declaraciones a CLARIDAD, coincidieron en rechazar la legislación promovida por el Tribunal Supremo para otorgarle un aumento significativo al el salario que reciben los jueces y juezas del sistema de tribunales de Puerto Rico. El aumento, que se recoge en un proyecto de ley de la autoría del presidente del Senado Thomas Rivera Schatz, otorgaría un aumento de aproximadamente 30 por ciento a los magistrados exclusivamente, sin hacerlo extensivo a otros empleados del sistema público ni de la propia Rama Judicial.

Anticipando que votará en contra de la medida legislativa cuando se baje a votación, el senador Dalmau apuntó que la misma le “hecha sal a la herida de un país que lleva más de una década de depresión económica y con una crisis fiscal enorme“. Añadió que ahora mismo los jueces “reciben una remuneración muy por encima y por mucho de los trabajadores del país”, por lo que el aumento propuesto, implicaría “añadir injuria e insulto a la agresión que ya sufre nuestro pueblo.”

“Nuestro país lleva más de una década de depresión económica y con una crisis fiscal enorme”, apuntó Dalmau, “y las medidas que ha adoptado el gobierno se han dirigido a continuar menoscabando los derechos de la clase trabajadora”. Recordó el exgobernador Ricardo Rosselló autorizó salarios y compensaciones exorbitantes a miembros de su gabinete y contratistas de su gobierno, como Julia Keleher y Héctor Pesquera, “mientras los trabajadores asalariados siguen empobrecidos y le siguen menoscabando sus derechos laborales.” Informó que propondría legislación para impedir que funcionarios de la rama ejecutiva otorguen ese tipo de compensación sin contar con el aval de la Legislatura o burlando el salario que la ley dispone para un determinado jefe de agencia.

Por su parte, el presidente de Colegio de Abogados y Abogadas informó que Junta de Gobierno de la institución acordó oponerse al proyecto presentado por Rivera Schatz que enmendaría la Ley de la Judicatura para autorizar los nuevos aumentos salariales. Aclaró que la directiva de su Colegio entiende que “todos los empleados públicos, incluyendo los jueces, merecen recibir buenos salarios”. No obstante, añadió, las decisiones impuestas por la Junta de Control Fiscal lo impiden. Entiende que si se va a legislar para beneficiar a los jueces lo mismo debe hacerse con los demás empleados del sistema público y, en particular, con los que integran la Rama Judicial.

Román apuntó que recientemente el Tribunal Supremo aprobó un reglamento que obliga a todos los abogados y abogadas de Puerto Rico a ofrecer un determinado número de horas de servicio legal al año de forma gratuita a personas indigentes. Entiende que si hay dinero para los aumentos propuestos a los jueces, la práctica legal que se le requiere a los abogados también debiera ser compensada. “El Colegio ha planteado en múltiples ocasiones de que esa obligación se torna en esclavitud y también en una contribución para quienes practicamos la profesión legal. Si hay dinero para aumento a los jueces debería primero aparecer dinero para el pago de honorarios de abogados y de gastos en los casos asignados a abogados de oficio. Que después de todo se trata de un servicio de acceso a la justicia”, añadió.

Igual que Román, Ana Irma Rivera Lassén, expresidenta del Colegio y actual portavoz del Movimiento Victoria Ciudadana, apoyaría un aumento salarial a los jueces si el mismo se hiciera extensivo a otros servidores públicos. “Es muy difícil poder justificar la situación que tienen las personas en el magisterio y otras profesiones que ahora mismo no solamente tienen la amenaza de que tiene que ver con su retiro y pensiones, sino también que están enfrentando salarios que están bien por debajo de lo que merece cualquier maestro o maestra en Puerto Rico” apuntó.

Añadió que en estos momentos “tenemos a los celadores y celadoras de la Autoridad de Energía Eléctrica pidiendo mejores condiciones salariales y de trabajo, además de los reclamos del magisterio. La misma Policía de Puerto Rico está solicitando mejores condiciones de trabajo, también tiene problemas con sus pensiones y en su retiro. Pienso que el pueblo de Puerto Rico tiene que estar en pie de lucha todo el tiempo y exigir que no se afecten las pensiones, mejores condiciones de trabajo y mejores salarios para todos los servidores públicos. No puede ser que solamente una rama este solicitando un aumento o se esté considerando porque eso sí que sería una situación de total injusticia.”