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Los 70 de José López Rivera

El pasado 1 y 2 de noviembre una delegación del periódico CLARIDAD viajó a Chicago para  unirse al reconocimiento que la comunidad de Chicago le hizo al compañero José López Rivera. El primer día se celebró un simposio sobre el legado del compañero López Rivera  a los latinos(as) y puertorriqueños(as), en esa ciudad. En la actividad, la compañera Alida Millán Ferrer directora del periódico, habló sobre la relación del homenajeado con el Semanario y con la creación del grupo de las Mujeres del Puente en favor de la excarcelación de su hermano Oscar López Rivera.

Al día siguiente se celebró una gala donde participaron entre otras personas,  los exprisioneros políticos que residen en Chicago, Edwin Cortés, Ricardo Jiménes, Carlos Alberto Torress, el excongresista Luis Gutiérrez, la abogada Jan Susler y  Melissa Mark Viverito.

Fotos cortesía Elías Carmona

 

 

 

¿Son sinónimos los términos Violencia Machista y Violencia de Género?

Por Edwin Barry Fernández Bauzó

 

En Puerto Rico ha florecido la práctica de utilizar los términos Violencia Machista y Violencia de Género intercambiablemente como si fueran sinónimos. ¿Lo son? Veamos.

Hace unos treinta años, el 15 de agosto de 1989, se aprobó en Puerto Rico la Ley No. 54, Ley para la Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica. Lo que hoy se denomina Violencia Machista y Violencia de Género, en aquel entonces se designó Violencia Doméstica y se definió como:

…un patrón de conducta constante de empleo de fuerza física o violencia psicológica, intimidación o persecución contra una persona por parte de su cónyuge o excónyuge, una persona con quien cohabita o haya cohabitado, con quien sostiene o haya sostenido una relación consensual o una persona con quien se haya procreado una hija o hijo, para causarle daño físico a su persona, sus bienes, o a la persona de otro o para causarle daño emocional.

Violencia Machista

El término Violencia Machista se refiere a la violencia del sexo masculino contra el sexo femenino en la relación de pareja. Esta violencia se debe a la actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres, así como al abuso de poder por considerar a la mujer inferior al hombre. Podemos afirmar pues, que el término Violencia Machista alude a la violencia que lleve a cabo el hombre machista para mantener a la mujer en un estado de inferioridad y de subordinación. La Violencia Machista puede escalar hasta causar la muerte de la mujer.

La utilización del término Violencia Machista implica que la causa de la violencia en la relación de pareja es el machismo. Por consiguiente, no es un término descriptivo. Podemos usar términos descriptivos para referirnos a este comportamiento violento. Por ejemplo, el término «violencia hombre-mujer» implica que quien ejerce la violencia es el hombre y quien la experimenta es la mujer. El término «violencia contra la mujer» implica que la víctima es la mujer y el victimario es e hombre. El término violencia en la relación de pareja» implica que la violencia ocurre en el contexto de una relación de pareja. El Colectivo Ideologías y Vivencias de los Géneros utiliza el término «violencia que se vive en la relación de pareja» el cual implica que ambos integrantes de la pareja pueden ejercer y experimentar la violencia.

Violencia de Género

Durante los años 2018 y 2019 el término Violencia de Género ha ocupado lugares prominentes en la prensa del país. En gran medida este hecho se debe a la petición del movimiento feminista al gobernador Ricardo Rosselló Nevarez (en el 2018) y a la gobernadora Wanda Vázquez Garced (en el 2019), para que el gobierno declare un estado de emergencia nacional por la violencia de género en Puerto Rico. El 4 de septiembre de 2019, Wanda Vázquez Garced, declaró un estado de alerta por violencia de género, “un estado de alerta nacional para atender las manifestaciones de violencia contra las niñas, adolescentes, mujeres adultas y mujeres mayores”. La gobernadora declaró el estado de alerta para “responder a las muertes de mujeres en casos de violencia doméstica y para atender la violencia en contra de las mujeres”. El término que contiene el estado de alerta nacional es violencia de género. Este término está compuesto por dos términos: violencia y género.

Violencia – La Organización Mundial de la Salud ha definido el concepto violencia como “el uso intencional de la fuerza, poder físico o amenazas en contra de sí mismo, otra persona o en contra de un grupo o comunidad, cuyo resultado desemboca con alta probabilidad en secuelas psicológicas, mal comportamiento, lesiones o muerte”. Similarmente, la Asociación Americana de Psicología ha indicado que la violencia es un comportamiento aprendido subordinado a un conjunto de normas socioculturales y expectativas de roles que debe tener una persona en la sociedad. Por consiguiente, la violencia de género es un comportamiento aprendido subordinado a normas socioculturales sobre el género (masculino y femenino) y expectativas de roles de género que debe tener una persona en la sociedad.

Género – El concepto género, utilizado en un sentido distinto al género gramatical, surgió durante la mitad del siglo XX. El concepto género se utilizó para referirse a los comportamientos asociados a la identidad masculina y femenina de las personas.

Violencia de Género – Este término alude a toda violencia ejercida contra cualquier persona por razón de género. Es decir, cualquier persona que no cumpla la normativa sociocultural de género o que la rete, estará expuesta a la violencia de género. Las sociedades que tienen un sistema de clasificación sexual binario con categorías excluyentes y jerarquizadas (tales como hembra o macho, mujer u hombre, femenino o masculino) promueven la violencia de género. En la parte superior de la jerarquía está macho, hombre y masculino; en la parte inferior está hembra, mujer y femenina. En las sociedades que utilizan el sistema sexual binario como régimen normativo, cualquier manifestación de la diversidad sexual humana que no se ajuste a estas categorías excluyentes y jerárquicas, es considerada como una desviación, anormalidad o patología. La normativa heterosexual es un ejemplo es un ejemplo de una norma sociocultural que conduce a la violencia de género.

El concepto heteronormatividad, creado hace unos veintiocho años (en el año 1991), establece el deseo sexual y la relación sexoafectiva heterosexual como natural y fundamental en los seres humanos. La heteronormatividad establece la heterosexualidad como el único modelo sano y válido de relaciones sexoafectivas, así como indispensable para el buen funcionamiento de la sociedad. La heteronorma está fundamentada en la idea de que los seres humanos estamos distribuidos en dos categorías jerarquizadas y complementarias: sexo femenino y sexo masculino. Por consiguiente, cuando una persona no reproduce la norma heterosexual, se expone a ser objeto de violencia de género. Las personas con identidades sexuales y de género distintas a la  heterosexual así como las personas transexuales, transgénero, intersexuales y queer, experimentan esta violencia de género. El término «género queer» se refiere a las personas cuya identidad de género no está incluida en el binario hombre-mujer. Queer es una identidad sexual o de género que no corresponde a las ideas establecidas de sexualidad y género heterosexuales o heteronormativas.

El cuestionamiento de la heteronormatividad y del binarimso sexual y de género, ha contribuido a que la violencia de género deje de vincularse solamente con el predominio del hombre sobre la mujer y con el predominio de lo masculino sobre  la mujer y con el predominio de lo masculino sobre lo femenino. Ahora la violencia de género también se vincula con el predominio de la heterosexualidad sobre las otras orientaciones sexuales e identidades de género.

¿Son sinónimos los términos violencia machista y violencia de género?

La clave de la locura real o aparente en la población estadounidense

Por Liliana García Arroyo/Especial para CLARIDAD

Brecht: (a Sófocles). Ahora ya no hablamos de tu teatro, sino del mío,… Un teatro donde se narra y se alecciona… un teatro en el que los actores no son Antígona y Edipo, sino que muestran a Antígona y a Edipo desde la posición del que se asombra y se contradice. Un teatro donde lo natural adquiere el carácter de lo inusual mediante cambios que provocan extrañamiento.

Sófocles: ¿Extrañamiento, dices? ¿Sí? ¿Es que no es extrañamiento que actores masculinos representen a las mujeres, que los coros interrumpan la acción con historias y comentarios? […] ¿Hablas de extrañamiento? …quien quiera convencer a su público tiene que lograr que quede atónito, mostrando lo usual y ya olvidado bajo una nueva luz, como algo extraño.

Diálogo ficticio de la obra de Walter Jens1

Buena parte de la humanidad ha intentado a través de sus culturas enfrentar lo que perciben como la necesidad de modular la distancia entre los hechos que se presencian y las emociones que generan. El “extrañamieno” al que alude la cita de epígrafe se refiere al sentimiento de extrañeza que debe experimentarse cuando se reconoce algo que es ajeno y no involucra a la persona. Lo que se discute en el diálogo es cuál forma puede ser más efectiva para facilitar ese extrañamiento necesario. El diálogo ficticio de Walter Jens acorta alrededor de veinticinco siglos de historia y recorre la distancia entre lo que hoy son Grecia y Alemania, dos países europeos que ni siquiera comparten fronteras. El dicho popular de que dos más dos son cuatro aunque lo diga un “loco” nos alerta que entre lo que llamamos razón y lo que llamamos locura hay una zona “gris” donde se encuentran. Muchos opinan que el Sr. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, no está cuerdo y sin ánimo de meternos en esa discusión, es bueno señalar su opinión sobre las matanzas en masa. Quizás no erró del todo al opinar que son “enfermos mentales, llenos de odio” como tampoco quizás erraron del todo los psiquiatras o representantes de esa rama que lo contradijeron. Las opiniones encontradas se convierten en problema para definir el problema como dos extremos de una cuerda muy tensa. En un lado se ven los síntomas asociados a lo que se define como enfermedad mental y los que la padecen y en el otro lado se ven como indicador las acciones extremas una vez suceden y sus resultados devastadores: No todos los que han realizado ataques en masa mostraban síntomas mientras que la gran mayoría de los que se identifican como pacientes mentales rara vez se vuelven violentos.

El odio no es sinónimo de enfermedad mental. El odio es una emoción mientras que la enfermedad mental es un conjunto de síntomas que a su vez apuntan en la persona que los presenta a una dificultad marcada en interpretar y actuar dentro de la realidad de acuerdo a como el resto de nosotros interpretamos dicha realidad. No podemos hacer justicia por motivos de brevedad a la historia en la cultura occidental de la definición de lo que comúnmente se entiende como enfermedad mental y que muchas veces se nombra como locura. Lo que sí vamos a apuntar es que en reacción a las prácticas de entonces de la psiquiatría, en las décadas del 1960 y 1970 se inició un movimiento dentro de la psiquiatría el cual se denominó anti psiquiatría logrando extenderse a otros países europeos y a Estados Unidos.2 Se originó en Escocia, considerándose su fundador David Cooper, de orientación marxista. Ronald Laing fue uno de sus socios y uno de sus más brillantes proponentes. Reaccionaban a lo que entendían era la toma de control del cuerpo del paciente mediante técnicas como descargas eléctricas, baños fríos y el comienzo de proliferación de medicamentos. Para Laing la dinámica de la familia era el origen del problema aunque no necesariamente suscribían el modelo de etapas instintivas de Freud. Las operaciones que se dan dentro de la familia equivalen a inducir a sus miembros a un estado de hipnosis ya que se siguen órdenes y reglas que no pueden retarse porque no puede reconocerse en su origen y desarrollo.3 La organización social fuera de la familia también utiliza estas operaciones.

Un ejemplo que ilustra las operaciones mencionadas es el del tema del incesto. Hasta hace pocas décadas apenas se hablaba sobre esto. Laing sugiere que si se preguntaba a cualquier familia “típica” sobre incesto la respuesta era que no se hablaba porque no era necesario. No era necesario porque nadie se le iba ocurrir hacer algo que era “naturalmente” repugnante. Si se preguntaba si había alguna ley se respondía en lo afirmativo y se hablaba de la ley pero no del incesto. La regla de no hablar del incesto no estaba escrita pero operaba muy fuertemente. La alusión a Edipo en la cita de epígrafe sirve, entre otras cosas, para recordar que Edipo no se crió con su madre por tanto no pudo estar enamorado de ella, ni se crió con su padre por tanto no podía odiarlo. Lo que sí estuvo presente en la vida de ambos, padre e hijo, fue el oráculo que para entonces ejercía una función consciente en guiar las acciones. Parecería ser que la función del oráculo cayó en descrédito pero su función no desapareció sino que fue reprimida y sacada de la conciencia. Parece plausible pensar que fue sustituida por operaciones que son equivalentes a la hipnosis.

Para fines de ilustración veamos casos que no se relacionan con las matanzas. Hace dos años en Denver, Colorado, una niñita de siete años, Olivia Gant, murió luego de supuestamente sufrir múltiples enfermedades y haber estado presente en las redes y en medios televisivos a través de colectas, regalos y actividades incluyendo bomberos y policías.4 La nena muere en el mismo hospital donde la habían tratado y se determinó su causa de muerte como “fallo intestinal”. Ahora en el 2019 la madre enfrenta trece cargos, dos de ellos de asesinato en primer grado. ¿Qué pasó? Luego de la muerte de su hijita la madre comenzó una campaña a favor de otra hija supuestamente con cáncer. Es el médico que atiende a la segunda niña quien duda del relato de la madre y coteja datos con el hospital en que ella alega la niña recibió quimioterapias. Entonces llaman a las autoridades. Cuando exhuman el cadáver de Olivia encuentran que la causa de muerte no puede determinarse y que no hay evidencias de la mayoría de las enfermedades que se alegaban. Lo increíble es que la madre convenció al médico de cabecera para que suspendiera la alimentación intravenosa a la niña y dejarla morir por “piedad”. Un puñado de médicos que la habían visto en el hospital expresaron sorpresa de la muerte ya que no reconocían que padeciera de enfermedad terminal alguna pero nunca tomaron pasos para intervenir. El mundo del hospital y el de los medios operaron como mundos paralelos. Un informe de octubre del corriente de la Academia Nacional de Medicina (“National Academy of Medicine”) indica que el sistema de salud de Estados Unidos esta tan roto que mantiene al menos al 50% de los profesionales de la salud permanentemente agotados, algunos describiéndose como “zombies”.5 La madre de la niña por su parte alegó padecer de “Manchausen Syndrome by proxy” donde un familiar o cuidador comienza a manipular síntomas en el paciente para recibir atención para sí mismo.

Otro caso despampanante y con más exposición que el primero es el de la joven Michelle Carter, de Massachusetts, hoy presa por hechos ocurridos en el 2014, cuando tenía diecisiete años.6 La joven le texteó a su novio, un joven de dieciocho años, en varias ocasiones y repetidas veces que se suicidara para acabar con la “depresión” de la cual éste se quejaba. Fue tan lejos como asegurarle que ella se encargaría de que la familia de él se resignara. Esta joven era fanática de la serie Glee de la Fox la cual se desarrolla en una escuela y trata de un club de canto o “glee club”. La joven parecía no haber guardado distancia ni de los personajes ni de los intérpretes que componían una pareja tanto en la serie como en la vida real. Cuando el actor muere de una sobredosis esto parece haber sido el detonante para su conducta de empujar a su novio al suicidio. La defensa de ella no logró convencer al juez de que ella ejercía su derecho de libre expresión indicando que rebasó esos límites y cometió conducta negligente y criminal. Ese reconocimiento de la justicia estadounidense en ese caso parece apuntar a que hay esperanza y que el estado de hipnosis que parece rampante en esa sociedad por decirlo de algún modo, no ha trastocado a todos por igual.

Hace poco leí un artículo muy bueno sobre la película Joker y aunque no recuerdo el autor se me quedaron unas palabras de alerta en el sentido de que en estas obras de ficción hay que observar lo que dicen y hacen los supuestos “buenos”. No vi nunca Glee pero puedo comentar de algunas otras series. Entre las nuevas por Netflix vi algunas temporadas de Gray’s anatomy la cual debieran llamarla Gray’s lobotomy. Se desarrolla en un hospital con secuencias buenas y algunos personajes interesantes pero hay una prostitución implícita ya que algunas residentes se ofrecen tanto a hombres y a mujeres de la facultad médica para conseguir estar en operaciones importantes y los residentes varones se ofrecen a mujeres. Como si esto fuera poco el “esprit de corp” es tan insidioso que se regaña a médicos de menos estatus cuando alertan de que una facultativa de fama no debe seguir operando ya que padece un enorme tumor cerebral. Del modo que se refieren a las relaciones sexuales es como un deporte donde el individualismo y no tener pareja fija parece un fin en sí mismo. Esta proyección de la sociedad estadounidense en instituciones que como la escuela y hospital se asumen como protectoras, probablemente hace mucho más fácil la introyección de un modo de vida ubicuo, tan presente que no puede imaginarse otro modo de ser. Según Laing nuestra sociedad se ha desarrollado articulándose en operaciones de proyección, introyección y nuevamente proyección e introyección constituyendo un ciclo donde lo que hacemos muchas veces no hace sentido pero ni siquiera lo podemos detectar.

¿Qué hacer? Utilizar las rupturas pues son como el chasquido del hipnotista rompiendo el trance. Estamos asimilando el verano del 2019 y no hay duda que hubo una ruptura notable. Tuvo que ver con identidades y sentido de dignidad. Es político pero todavía no se ha traducido al plano político de la lucha de clases y liberación nacional. De todos nosotros y nosotras va a depender que se logre ese salto.

La autora es psicologa.

Comentarios a: unasolalira2@gmail.com

Notas

1 Gómez Cortell, Clara. (2017). Entre la realidad y la ficción, la razón y la locura: el drama coral como terapia individual y social. Nova tellus, 35(2), 9-44. https://dx.doi.org/10.19130/iifl.nt.2017.35.2.766 N. de A. La cita de Walter Jens la hemos abreviado por razones de espacio.

2 Dumolo Ralley, Oliver J., The rise of antipsychiatry: A historical review.

www.priory.com › history_of_medicine › Anti-Psychiatry

3 Laing, R. D., Politics of the family…

4 Vaughan, K. Mother of girl who died of long illness indicted…

https://www.9news.com › article › news › crime › mother-of-girl-who-die…

5 Wan, William, Health care system causing rampant burnout among doctors, nurses. The Washington Post, October 23, 2019.

6 E J Dickson, New doc on suicide text case dives into mental health struggle. https://www.rollingstone.com › culture › culture-features › michelle-carter-…

Trump por 187

Por Atilio A. Boron

La obsesión norteamericana por lograr el anhelado “cambio de régimen” en Cuba recrudeció hasta extremos otrora inexplorados bajo la presidencia de Donald Trump. Si la necesidad de incorporar la isla rebelde a la jurisdicción de Estados Unidos se remonta hasta 1783, fecha de la famosa carta enviada desde Londres por John Adams a las autoridades de las apenas independizadas Trece Colonias urgiéndolas a actuar en consecuencia, el paso del tiempo no hizo sino exacerbar tan maligna pretensión. Máxime cuando el 1º de Enero de 1959 Fidel y sus compañeros consumaron la derrota del sanguinario peón a quien la Casa Blanca le había encomendado el manejo de Cuba como una cercana y muy conveniente posesión de ultramar, un lugar en donde el poder corporativo, el gobierno de Estados Unidos, la clase política y la mafia podían reunirse para urdir sus planes a cara descubierta y a salvo de las leyes y los ojos de la opinión pública estadounidense. Todo esto fue retratado con maestría en el libro de Mario Puzo, El Padrino II, y en la estupenda versión cinematográfica de su libro.

Pero “en eso llegó Fidel” y todo aquello se vino abajo. Desde ese momento el gobierno de Estados Unidos no cesó de conspirar un minuto contra la Revolución Cubana. La isla “era de ellos” y no toleraron que se la hubieran arrebatado. La frustración y la agresividad fueron acumulándose a medida que la revolución avanzaba y se consolidaba, a escasas noventa millas de sus costas. Para colmo de males era (y es) un pésimo ejemplo porque demuestra que si un país subdesarrollado y escasamente dotado de recursos naturales se libera del yugo imperialista y sus lugartenientes locales puede ofrecer a su población derechos de exigibilidad universal (a la salud, la educación, la seguridad social) que en Estados Unidos son mercancías muy costosas y que no están alcance de todos. Año tras año las tasas de mortalidad infantil de Cuba, comparables sólo a las de los países de mayor desarrollo social en el mundo, son una bofetada a la arrogancia de Estados Unidos y una prueba irrefutable de la inequidad del capitalismo. La osadía cubana, para decirlo con pocas palabras, es inadmisible e intolerable y urge acabar con ella.

Donald Trump -un niño setentón, maleducado, caprichoso y violento- seguramente “oyó voces” que le decían que esa era su misión en la historia. Fiel a esa alucinación ha lanzado un ataque sin precedentes en contra de Cuba en un vano intento de retornar la isla a su condición neocolonial. Sueña con una nueva “Enmienda Platt”, el escandaloso agregado a la Constitución de Cuba impuesto luego de la ocupación norteamericana que legalizaba su absoluta sumisión a Washington, y pasar a la historia con una quimérica “Enmienda Trump” que consagre la definitiva anexión de la isla a la jurisdicción de Estados Unidos. El pobre no sabe con quién se ha metido. Rodeado de hampones y de menos que mediocres consejeros piensa que redoblando la agresión contra Cuba hará que su pueblo caiga de rodillas y le jure fidelidad a un personajillo como él. Gyorg Lúkacs decía que un conejo parado en la cima del Himalaya seguía siendo un conejo. Sentado en el trono imperial este animalito también seguiría siendo lo que es.

Lo mismo pasa con Trump. Furioso porque es consciente de que la declinación del poderío estadounidense es lenta pero irreversible y porque sabe que en menos de 10 años China superará económicamente a su país (como ya en parte lo ha hecho, con la ventaja que conquistó en la estratégica tecnología 5G); impotente para poner en vereda al gigante asiático y a Rusia y para jugar un rol arbitral en Oriente Medio luego del fracaso de la aventura imperial en Siria; irritado por la tímida pero creciente desobediencia y vacilaciones de sus aliados europeos que lo perciben como un déspota impredecible y veleidoso; fastidiado con sus lacayos latinoamericanos que no logran extirpar al “populismo” (Vargas Llosa dixit) de sus países o de presidentes ineptos para sostener el modelo neoliberal sin amenazantes turbulencias (Piñera en Chile, Moreno en Ecuador, o Macri en Argentina) y necesitado de los votos de la Florida para la próxima contienda presidencial se ha lanzado con enfermiza inquina en contra de Cuba. Nada menos que 187 resoluciones aprobó su gobierno para hostilizar a la isla, decretando la aplicación del Capítulo III de la Ley Helms-Burton que ningún presidente de Estados Unidos había considerado conveniente implementar, hasta una serie interminable de sanciones económicas y restricciones destinadas a sumir a los cubanos en penurias y privaciones con la esperanza de que éstas desatarían un estallido social que pondría fin a la revolución.

La lista sería interminable: limitación de los vuelos de aerolíneas estadounidenses exclusivamente a La Habana sin poder llegar a otras ciudades; sanciones para los buque-tanques que lleven petróleo a Cuba o para los mercantes que transporten mercancías desde o hacia la isla, luego de lo cual durante seis meses no podrán amarrar en ningún puerto de Estados Unidos; prohibición de hacer tierra en cualquier puerto cubano a los numerosos cruceros que surcan el Caribe; sanciones a los bancos que intermedien en el comercio exterior de la isla; limitación a las remesas que los cubanos residentes en EEUU puedan enviar a sus familiares; bloqueo selectivo a la importación de medicinas y alimentos; interdicción para alquilar a Cuba aviones que tengan más del 10 por ciento de tecnología o insumos originarios de Estados Unidos y presiones sobre las líneas aéreas para que reduzcan o eliminen de sus itinerarios cualquier ciudad cubana.

Todo esto ante la complicidad de los gobiernos de los países europeos, de la Unión Europea, supuesta reserva moral de Occidente y heredera de la tradición kantiana de la paz y fraternidad universales que admiten, cual si fueran republiquetas de cartón pintado (en realidad lo son) la extraterritorialidad de las leyes estadounidenses y la agresión del “Gorbachov americano” -como un muy lúcido amigo cubano lo bautizara- contra todos quienes se opongan a su prepotencia, llámese Cuba, Venezuela o Nicaragua, en Nuestra América. Seguramente que por su ignorancia Trump desconoce la historia de David y Goliat. Los cubanos resistieron sesenta años de bloqueo del Goliat del norte, y resistirán sesenta años más. Aprenderá esta lección en carne propia cuando, en no mucho tiempo, emprenda su viaje sin retorno por el inodoro de la historia.

Reproducido de www.rebelion.org

Situación actual en Haití: problema socioeconómico, no político

Por Gabriela Ortiz Díaz/Especial para Claridad

Desde septiembre de este año, el pueblo haitiano ha estado en la calle manifestándose en lo que se ha denominado la cuarta oleada de protestas, las cuales exigen la renuncia inmediata del presidente Jovenel Moise, y las que se producen en el contexto de una sociedad plagada de corrupción gubernamental, desigualdad, inseguridad, devaluación de la moneda, fuerte inflación y escasez de combustible.

Las protestas actuales han tenido graves efectos en la sanidad, el transporte y el acceso a alimento, agua potable, medicamentos y combustible. La educación se ha visto grandemente afectada también, puesto que la mayoría de las escuelas no han podido iniciar el curso escolar, pese a que comenzó oficialmente en septiembre.

Asimismo, según denunció la semana pasada la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, al menos 42 personas han fallecido – 19 de ellas a manos de las fuerzas de seguridad – durante las últimas siete semanas de protestas que mantienen paralizada a la isla vecina.

La primera oleada de estas protestas se remonta a hace 16 meses, cuando la población haitiana comenzó a manifestarse por las subidas de precios de los alimentos y la corrupción del gobierno de Moise.

Sin embargo, aunque las protestas exigen la renuncia del presidente actual, si este dejara su cargo, “la cosa continuaría igual”, aseguró en entrevista Paul Latortue, exprofesor y exdecano de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y quien nació en Haití, pero vive hace más de 30 años en Puerto Rico.

Para Latortue, el tranque en Haití está en que los líderes políticos, incluyendo los de la oposición, no entienden que el principal problema es socioeconómico y no político. “En Haití no se logra un acuerdo entre los grupos ni una visión común, en parte porque no hay la tendencia para buscarla. Cuando se han sentado a conversar, lo hacen de un proyecto político, que no es más que hablar de cómo dividir y repartir el poder”, dijo el profesor retirado.

“Lo que se necesita es ponerse de acuerdo en un proyecto socioeconómico. Y la cuestión política debe explicar cómo se mercadea ese proyecto socioeconómico”, continuó.

Según el profesor, antes (cuando las manifestaciones estaban relacionadas a la caída del expresidente Jean Claude Duvalier) las luchas del pueblo reclamaban salir de una dictadura y exigían democracia en términos de la libertad de expresión y de elegir presidentes y diputados. La lucha actual es contra el sistema y contra la manera en que el país está organizado.

“La gente está en búsqueda de quién puede orientar el país y los líderes no están listos”, declaró el Latortue.

El profesor explicó que, aunque la oposición ha tenido diferentes encuentros, no se ve alguna posibilidad de proyecto porque no establecen prioridades. “Algún grupo político tiene que estar hablando de cuál es el lugar que le corresponde a la producción nacional de comida, a la distribución de agua potable para todo el mundo (algunas niñas caminan 10 km para buscar un balde de agua y por lo general, las familias tienen que gastar 20 por ciento de sus ingresos para comprar agua)”.

Si bien la esperanza es que la gente se está manifestando y que más sectores de la sociedad se están vinculando a las protestas, para Latortue no hay ningún líder que reúna fuerzas para que la gente quiera seguirlo.

“Cuando yo escucho la gente del pueblo, lo que reclaman es sobre la cosa económica porque la situación ha empeorado, hay menos producción agrícola. En un pueblo pobre, la mayor parte del presupuesto familiar va para comida y, como el país no produce su comida y está importando del 70 al 80 por ciento de lo que se come, la gente está asfixiada, la clase media desaparece, los pobres no pueden comer”, dijo.

Y añadió: “quien comía una vez al día, ahora tiene que comer cada dos días. Es una situación imposible. Todo el pueblo está enfocado en economía, pero los lideres no lo quieren entender”.

Entre los factores que han provocado esta crisis está el que los niveles de apoyo a la importación de la energía se han elevado, lo que ha quebrantado el estado porque la proporción del ingreso fiscal dirigido al subsidio de energía, tanto en forma de gasolina como de electricidad, llega al 40 por ciento de los ingresos estatales. En otras palabras, de los ingresos del país, un 40 por ciento está destinado para los subsidios energéticos del gobierno.

En la prensa internacional se ha hablado de que recientemente se ha formado un diálogo nacional en Haití, sin embargo, para Latortue la realidad es que “no hay consenso ni para el diálogo. Y no se da por la desconfianza de que trabajen para el bien”.

Sobre la intervención política extranjera –de Estados Unidos– ante esta situación social en Haití, Paul Latortue comentó que puede existir por las riquezas que pueda guardar la isla debajo de la tierra: “se habla de petróleo e incluso de oro. Además, Haití está dentro de la ruta marítima más transitada. De las islas del Caribe, la posición geográfica de Haití es clave en este momento”, puntualizó.

De igual forma, Latortue afirmó que el presidente actual de Haití “está agarrado a la presidencia” por el apoyo que le da Trump luego de que se mostrara en contra del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.