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Un final del béisbol inesperado

Por Elga Castro Ramos/Especial para CLARIDAD

En abril del año pasado, cuando comenzó la temporada de béisbol de las Grandes Ligas, pocos pronosticaban que la serie final fuese entre los Astros de Houston y los Nacionales de Washington. Bueno, los Astros eran los favoritos en la Liga Americana pero no los Nacionales. La serie final, además de llena de sorpresas, fue inédita porque los siete juegos lo ganaron equipos visitantes.

Los Nacionales viniendo de atrás

La pretemporada anterior estuvo movida sobre todo por varios agentes libres de mucha calidad y nombre y la intriga donde irían a parar. La partida de Bryce Harper, quien fuera la estrella del equipo, fue una de las grandes noticias y un factor que les daba desventaja respecto a su ofensiva de los años previos. Harper, quien fuera elegido por los Nacionales en el sorteo en el 2010, debutó en las Grandes Ligas en el 2012 siendo elegido el Novato del Año y a su vez al Juego de Estrellas, siendo el más joven a los 19 años. En sus siguientes temporadas con los Nacionales, siempre demostró poderío en su ofensiva, no solo al conectar muchos cuadrangulares, sino al ser uno de los que más recibían la base intencionalmente. Luego de varias temporadas de ensueño con Washington, cuando le llegó la agencia libre se decantó por un contrato de 330 millones con los Phillies de Filadelfia, lo cual creó una desazón con los seguidores de los Nacionales.

Cuando en mayo los Nacionales jugaban para un promedio más bajo de .500, el trabajo del dirigente de padres puertorriqueños Dave Martínez estaba en la cuerda floja. La segunda parte de la temporada fue mejor y los Nacionales pudieron llegar al juego por el Wild Card con los Cerveceros de Milwaukee, quienes eran favoritos para ganarlo. Aquí comienza la racha de victorias en el 2019 en juegos de eliminación, muchas de ellas viniendo de atrás. Perdiendo el encuentro con los Cerveceros, el dominicano de 20 años Juan Soto conectó un doble que impulsó tres carreras en la octava entrada lo cual le dio la victoria a su equipo 4-3. Cabe señalar que previamente los Nacionales se habían eliminado tres veces consecutivas en su parque.

En la próxima serie contra los Dodgers de Los Ángeles, quienes eran los favoritos, estaban perdiendo 2-1 la serie y ganaron inesperadamente los últimos dos encuentros para la sorpresa de muchos. En la serie contra los Cardenales de San Luis los aplastaron con cuatro victorias consecutivas, iniciando en San Luis y completando la hazaña en casa de llegar por primera vez a una serie final en la historia de la franquicia.

Serie Final

El final de la temporada de béisbol de las Grandes Ligas estuvo lleno de sorpresas, y para los y las que disfrutamos el béisbol fue una gran serie. Aunque sin duda a los grandes intereses económicos y mediáticos les hubiera encantado una serie entre Dodgers y Yankees, por lo que mueven económicamente ambas franquicias de las costas de Estados Unidos, la serie fue muy buena en términos deportivos. Lo más curioso fue que ganaron todos los equipos visitantes, lo cual es la primera vez que ocurre en el deporte profesional estadounidense y lo que implicó que se fueran rompiendo todos los pronósticos a medida que avanzaba la serie. Cuando la serie arrancó con dos victorias de los Nacionales frente a los ases de los Astros en Houston, todos los gurús del béisbol quedaron sorprendidos. La mayoría dio por muertos a los amplios favoritos Astros al tener que ir con desventaja de 0-2 a Washington a jugar tres juegos corridos como visitantes. Además que los expertos no habían contemplado dos derrotas consecutivas de los abridores estrellas de Houston, Gerrit Cole y Justin Verlander. Cole, quien no perdía un juego desde mayo y había apabullado a todos los que se enfrentó en la postemporada, perdió sorpresivamente ese primer encuentro. Y Verlander, con una impresionante carrera que lo va a llevar directamente a Cooperstown, tiene un pésimo desempeño en juegos de Series Mundiales y no falló en ese segundo partido, cayendo derrotado. Sumando las dos derrotas de esta serie, Verlander tiene un record de 0-6 en esta serie final.

En Washington, DC la historia fue la opuesta, Houston ganó los tres juegos como visitante y de nuevo los expertos y gurús sacaron sus papeles que habían tirado a la basura. Houston volvió a ser favorito, pues regresaban a casa con ventaja de 3-2 y de nuevo, con la opción de ganar el título en dos oportunidades. Pues Verlander perdió el sexto juego y en el séptimo, se repitió la película de los Nacionales viniendo de atrás. Luego de un gran desempeño del lanzador Zack Greinke de los Astros, los bates de Washington despertaron conectando varios cuadrangulares y ganando el séptimo partido y el campeonato, el primero para la franquicia y el segundo para la ciudad que hace 95 años había conquistado el título con los Senadores de Washington. Cabe destacar no solo la oportuna ofensiva de los Nacionales sino el excelente trabajo en el montículo, sobre todo de sus abridores, Max Scherzer y Stephen Strasburg, que fue elegido como el Jugador Más Valioso de la serie, al ganar dos partidos.

Localía, ¿Ventaja Real?

En los deportes siempre se menciona la ventaja que da jugar como local, obviamente teniendo en cuenta lo que implica el apoyo de la fanaticada. Pero el béisbol es diferente, pues la localía realmente da una posible ventaja en términos deportivos y es la oportunidad de batear último y “dejar en el terreno” al equipo visitante. Así, por décadas, en la serie final se alternaban el equipo representante de la Liga Americana y la Liga Nacional quien tenía ventaja de local. Hasta que llegó el Juego de Estrellas del 2002 que terminó empatado 2-2, luego de que se determinó que se usaría el Juego de Estrellas para determinar quién tendría ventaja de local en el llamado clásico de otoño. Entre el 2003 y el 2017 el ganador del Juegos de Estrellas era quien otorgaba la ventaja de jugar en casa en octubre. Y desde el 2017 se determina por el equipo que tenga mejor record en la serie regular. Curiosamente ese primer año, los Astros de Houston ganaron el campeonato derrotando a los Dodgers de Los Ángeles, quienes tenían ventaja de local y perdieron el séptimo juego en casa. Esta vez los Astros con el mejor record en las Grandes Ligas, perdieron el decisivo séptimo juego en casa.

Poder latino

Una vez más la representación latina estuvo presente en ambos lados. En Houston, con el boricua Carlos Correa que se fue reencontrando con su ofensiva y que nos regaló algunas jugadas impresionantes en la defensa. Además se destacaron el venezolano José Altuve y los cubanos Yulieski Gurriel y Yordan Álvarez. Por parte de los Nacionales, la delegación latina fue representada por el dirigente hijo de puertorriqueños Dave Martínez y los dominicanos Juan Soto y Víctor Robles y el brasileño Yan Gomes.

Para quienes amamos este deporte, el tiempo entre noviembre y abril es uno de desazón. Es momento de apoyar las ligas invernales de béisbol de nuestros países y estar pendientes de lo que pasa en el tiempo muerto. Comenzamos con la excelente noticia de la selección del otrora jugador Carlos Beltrán como dirigente de los Mets de Nueva York. ¡Enhorabuena!

Se fue Tania Vázquez

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Como una ejecución terrible, nefasta, corrupta, deficiente fueron varios de los adjetivos con que diversos activistas ambientales describieron la ejecutoria de la secretaria del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), licenciada Tania Vázquez Rivera, quien renunció a su puesto, efectivo este siete de noviembre, en medio de revelaciones de que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) realiza una investigación en el Departamento por actos de corrupción.

En entrevistas por separado, los líderes ambientales coincidieron en reclamar que la secretaria debía renunciar y en afirmar que las revelaciones de que el DRNA era objeto de investigación confirmaban sus denuncias de que la funcionaria no cumplía con su función de proteger el ambiente y los recursos naturales.

El planificador ambiental José Rivera Santana describió la ejecutoria de Vázquez Rivera como un “desastre”. El reconocido activista ambiental y exmiembro de la Junta de Planificación (JP) puntualizó que la única actuación positiva que se le puede reconocer a Vázquez Rivera es la posición de rechazo del DRNA a los cambios en los Mapas de Calificación. No obstante, hizo la salvedad y reveló que la opinión del DRNA no la escribió la Secretaria, sino un comité técnico del departamento. “Ni protegió los recursos naturales, ni fue custodia de las normativas para manejar la Junta de Calidad Ambiental (JCA) ni la Administración de Desperdicios Sólidos (ADS)”.

Por su parte, la portavoz de la Coalición Contra la Incineración, Myna Conty, dijo que las revelaciones de las investigaciones no le sorprendían. En ese sentido, trajo a la atención que los grupos activistas se opusieron a su nombramiento desde el momento de la nominación, primero, porque iba a dirigir dos agencias que tienen conflictos en sus funciones y, segundo, que como abogada de la agencia de la JCA, “ya se sabía por dónde iba”.

Conty fue enfática en afirmar que la hoy exsecretaria, “no sabía nada de recursos naturales” y cuestionó, por ejemplo, el qué harán las agencias –se refiere al DRNA y a la JCA– con los permisos de la propuesta del incinerador en Arecibo, los cuales están engavetados sin que la Secretaria haya tomado ninguna acción. “El proyecto no está muerto, está en coma; todavía no le han revocado los permisos a la incineradora, en cualquier momento se puede traer”.

Mientras, el portavoz del Comité Ambiental de Salinas, Víctor Alvarado, también trajo a la atención que en el 2017 los grupos de resistencia contra la quema de carbón y el depósito de cenizas habían denunciado y hecho público un documento, el cual le enviaron al entonces gobernador, en donde pedían la destitución de Vázquez Rivera, no solo por el mal manejo del depósito de las cenizas, sino por otros reclamos, ante la falta de cumplimiento de la función principal del DRNA de proteger los recursos naturales y el ambiente.

“Eso lo hemos visto a través del cuatrienio”. Por ejemplo, la inacción del DRNA para proteger la derogación de siete reservas naturales por parte de la JP. La Secretaria ni siquiera acudió a unas vistas públicas en que se consideró un proyecto presentado por el senador independentista Juan Dalmau para que la JP restableciera las reservas. Alvarado recordó que incluso en ese momento hubo alcaldes y un senador por el distrito sur que le pidieron la renuncia.

El asesor ambiental de la delegación del PIP en la Legislatura llamó la atención a la postura de la funcionaria con relación al depósito de cenizas. Narró que en la última ponencia que hizo del DRNA sobre el PC 1221 para enmendar la Ley 40 y prohibir de verdad el depósito de cenizas, la Secretaria dio un giro de ciento ochenta grados en su posición de estar en contra del proyecto a favorecer los argumentos de los grupos ambientales. Alvarado atribuyó el cambio repentino de la postura de Vázquez Rivera a que la actual gobernadora apoya el proyecto. El proyecto está todavía pendiente en la Cámara.

“Eso nos da entender que bajo su mandato, Recursos Naturales no ha tomó posiciones basadas en datos científicos, ni en términos legales, sino que ella respondía a lo que piensa el gobernador de turno”, denunció Alvarado. Reparó en que los grupos ambientales llevaban dos años peleando con la secretaria diciéndole que Puerto Rico podía ser más estricto en el reglamento de las cenizas y la funcionaria decía que no, que eso es un campo ocupado, y de repente, en la última ponencia, asume la posición de los grupos comunitarios en contra del depósito de cenizas.

Al igual que los otros consultados, Alvarado censuró el que hace tiempo que en Puerto Rico no se tiene una agencia ambiental, ya que el DRNA se ha convertido en protector de la planta de carbón y de otros proyectistas, además de que la fusión de la JCA, de la ADS y la Administración de Parques Nacionales (APN) al departamento no funciona.

“Al fin y al cabo, pensamos que debió ser destituida hace mucho tiempo. Esperamos que venga una persona que cumpla con la función del Departamento, no una que sea peor que ella”, expresó.

En tanto, el portavoz de la Alianza Comunitaria Ambientalista del Sureste, Timmy Boyle, sentenció respecto a la ejecutoria de Vázquez Rivera, que independiente de los actos de corrupción, su acción de defender intereses económicos particulares por encima de la salud y el sufrimiento de los demás es una manera de corrupción.

“Se supone que la ley en Puerto Rico determina que la salud va por encima de intereses económicos y en caso de duda se tiene que demostrar que no hay daño. Nosotros la catalogamos como corrupta. No solo era corrupta en sus actuaciones. Como funcionaria demuestra que esta administración está corrupta desde Fortaleza, está en todos los niveles del gobierno, unos más que otros. El no ejercer sus funciones en bienestar del pueblo es una manera de corrupción”.

No le contestaba a nadie

Otra organización que criticó el desempeño de la funcionaria fue el Sierra Club de Puerto Rico (SCPR). “Nosotros siempre calificamos como muy deficiente el trabajo de la Secretaria”, afirmó la coordinadora del SCPR, Adriana González. Destacó que contrario a administraciones pasadas con las cuales el SCPR había podido establecer vínculos, nunca se pudieron reunir con la exsecretaria, ni con ninguno de sus asesores. Las peticiones del Sierra Club –dijo– se han hecho junto a otros grupos que trabajan con el tema de las cenizas, las costas, los mapas de calificación, entre otros.

Toabajeños por el Ambiente es otra de las organizaciones que se ha manifestado de manera consistente contra la ejecutoria de la funcionaria y que ha pidió su renuncia. Juan Camacho, portavoz, describió el trabajo de la secretaria como uno pésimo. No mantenía comunicación, no quería reunirse con ningún grupo y no tenía contestación para nada. “El trabajo de Recursos Naturales es pésimo aun antes de María (el huracán), aun antes de Tania Vázquez; pero se ha complicó con su incompetencia.

Dio a conocer que por ejemplo, luego del huracán, el DRNA no tomó ninguna acción de protección de las áreas naturales, cuando incluso ya en enero del 2017 el senador Juan Dalmau había presentado un proyecto dirigido a la protección de las costas (PS 129). Los grupos comunitarios le enviaron una carta a Vázquez Rivera en la cual le planteaban de la necesidad de que el DRNA se uniera apoyar esa gestión y ella ni contestó la misiva. “La verdad es que ha sido un fracaso”, reiteró.

Mi Vecino y los Aburridos

Por Francisco A. Catalá Oliveras/Especial para CLARIDAD

En los condominios se hace difícil conocer a los vecinos y, mucho más, establecer algún lazo de amistad. Los cacerolazos del verano de 2019 me permitieron conocer a uno de ellos que, como yo, participaba en la ruidosa –a mí se me antojaba musical– protesta. En medio de los cacerolazos le dije, por aquello de romper el hielo, que lo estábamos haciendo tan bien que merecíamos ser considerados para formar parte de la sección de percusión de la Orquesta Sinfónica. Poco a poco incursionamos en otros temas. En una ocasión me señaló, con toda seriedad, que Puerto Rico necesitaba, como también tantos otros países, líderes aburridos. Estos líderes –políticos, sindicales, empresariales, cívicos, etc.– no se caracterizarían por su carisma ni por la grandiosidad de sus sueños, sino por su modestia y sensatez así como por la concreción e inteligencia de sus planes, producto más de planificar “con” que de planificar “para”. Mi vecino casi siempre cierra sus propuestas con el mismo estribillo: “¿Es esto pedir más de la cuenta?”

Ser aburrido no significa ser mudo. Lo que sí significa es no creerse el centro del Universo. Estoy seguro que mi vecino quiere líderes que puedan comunicarse claramente y con respeto con todos los componentes de la sociedad, con los suyos y con los que no son los suyos. Quiere, sin lugar a duda, líderes que sepan escuchar –de verdad, no de embuste– a los diversos actores que componen la sociedad, condición necesaria para una buena gestión gubernamental, sindical o empresarial. “¿Es esto pedir más de la cuenta?”

Mi vecino es, evidentemente, un hombre sensible y quiere que los líderes del país también lo sean. Quiere, como a él, que les duela la pobreza, la desigualdad, la degradación ambiental, la injusticia, la corrupción… Le molestan las mujeres y los hombres cuyo norte es dictado por el ego, el bolsillo o ambos. Insiste en el establecimiento de prioridades coherentes en campos como los del desarrollo económico, la salud, la educación, la seguridad social, la descomposición social, la energía y el ambiente. Critica el oportunismo de los que manipulan aviesamente el tema del estatus político y la pusilanimidad de los que lo eluden o posponen su solución indefinidamente. Le desagradan los que usan la soberanía como si fuera “una flor en la solapa”.

Aunque mi vecino no simpatiza con la Junta de Supervisión (Control) Fiscal se conforma, por el momento, con que el liderato del país esté a la altura de lo que requiere la defensa de los intereses de Puerto Rico. Para ello lo que necesitan los líderes es, a tono con sus talantes de aburridos, valor moral, muy distinto a los aspavientos del guapo de barrio. ¿Es esto pedir más de la cuenta?”

En síntesis, al amigo vecino le basta con que las personas a cargo del país sean honrados, sin delitos ni escombros tras bastidores. Se asemeja a Diógenes, filósofo de la antigua Atenas que, lámpara de aceite en mano, agotaba los días buscando a un ser humano honesto por todas las plazas de la ciudad. No crea, amigo lector, que es tarea fácil.

Pero que algo sea difícil de encontrar o de ver no significa que sea escaso ni, mucho menos, que no exista. Diógenes usaba la lámpara para sacar a los honestos de las sombras porque partía de la premisa de que éstos no brillan hacia afuera. Su luz es interior.

Los que brillan hacia afuera son los fáciles de ver, los que deslumbran, los de las palabras vanas, los de los gritos estentóreos, los de pura imagen, los que no cesan de colgar idioteces en las redes sociales. Son los narcisistas que no ven otra realidad que la de su imagen y que conciben al prójimo y al mundo como la extensión de sus deseos. Son los que carecen de moderación psicológica porque consideran que no es la ruta más adecuada para lograr la grandeza para la que, en su delirio, se sienten predestinados. Y son los que responden a la vieja consigna de “dinero para acceder al poder y poder para amasar más dinero”. No en balde el mundo político está lastrado de cinismo, mendacidad, vulgaridad, fraude… Todo esto oculta a los aburridos.

Las condiciones materiales cuentan. Alimentan el conformismo de los que viven cómodos en la abundancia y, paradójicamente, de los que se desenvuelven en la inseguridad de la medianía o en la precariedad de la pobreza y la dependencia. También cuentan recursos como la propaganda, la publicidad creadora de reflejos condicionados, la demagogia… Son muchos los fuegos fatuos y los cantos de sirenas. No es por casualidad que acceden al poder las personas y organizaciones políticas que no están a la altura de los problemas que abaten al país. No pueden enfrentar la crisis porque son parte integral de la misma. La situación se complica cuando se toma por gesto progresista o por disidencia a casi cualquier cosa: presumir de apolítico o carente de toda afiliación, participar de la cultura de la trivialidad, vestir de manera distinta, decir palabrotas a diestra y siniestra… Así se brilla artificialmente. Parece no advertirse que estos patrones de conducta están cómodamente asentados en el sistema vigente. Entonces se torna más difícil dar con los aburridos –el apelativo no es, quizás, el más adecuado– del vecino o con los honestos de Diógenes o, como señalara Thorstein Veblen a principios del siglo pasado, con mujeres y hombres normales capaces de forjar buenas instituciones.

¿Qué se puede hacer? Creo que mi vecino recomendaría persistencia. Es imperativo mantener la lámpara encendida hasta que la gente gire la vista hacia el débil rayo de luz en la penumbra. Hay precedentes.

El autor es economista y miembro de la Junta Directiva de CLARIDAD.

Edwin Cortés: “Yo creo que las nuevas generaciones deben estar interesadas en las ciencias médicas”

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

Nació y se crió en el sur de Chicago en una familia de 16 hijos e hijas. Estudió ciencias políticas y, aunque no pudo hacer estudios graduados en leyes, como hubiese querido, se convirtió en abogado de los presos y, eventualmente, en abogado del pueblo. Edwin Cortés fue arrestado el 29 de junio de 1983 por conspiración sediciosa. Para esa misma fecha también fueron arrestados Alberto Rodríguez, Alejandrina Torres. Todos el mismo día, pero por separado.

Estaba en su trabajo, una oficina de desempleo, cuando los agentes federales llegaron a arrestarlo. Luego de un juicio de dos años y medio, que duró hasta octubre de 1985, fueron encontrados culpables. De la corte fueron a una prisión en Terre Haute, Indiana, donde estaba el también exprisionero político Oscar López Rivera. Luego, Cortés y Rodríguez fueron trasladados Lewisburg Penitentiary, en Pennsylvania. Allí coincidieron con Ricardo Jiménez.

Pero antes del arresto, la vida de Cortés dio un giro inesperado el día que una maestra de escuela superior le dijo que Puerto Rico no tenía historia. Eso y los problemas esenciales que enfrentaba su comunidad fueron las razones principales para dedicar su vida a la lucha por la independencia de Puerto Rico y hacerle justicia a los puertorriqueños en la diáspora.

¿Qué lo llevó a luchar por la independencia de Puerto Rico?

Yo soy nacido y criado en el sur de Chicago. La comunidad del sur de Chicago es más dispersa. No como la comunidad en Humboldt Park, Chicago, donde los boricuas estaban más concentrados. Pero siempre ha habido una comunidad de boricuas en el sur de Chicago.

Allí tuvimos los mismos problemas de falta de centros de salud, educación, trabajo. Estuvimos casi en la calle porque ni la iglesia, ni la escuela ni las instituciones que había en la comunidad nos prestaban las facilidades para poder tener programas culturales, sociales y educativos. Poco a poco nos vamos enterando del caso de Puerto Rico. En ese entonces estaba la excarcelación de los 5 nacionalistas.

En mi último año de escuela superior le pregunté a mi maestra por qué no se daban clases de la historia de Puerto Rico y ella me dijo que Puerto Rico no tenía historia. Yo creo que eso me cambió la vida drásticamente porque después yo hablo con mi hermano Julio y él me da unos libros: We, The Puerto Rican People (Juan Ángel Silén),Una interpretación social-económica de Puerto Rico (Juan Maldonado Denis), El Revolucionario (Federico Ribes Tovar).

Yo leo esos libros y hago un informe sobre Don Pedro Albizu Campos y el Partido Nacionalista, para refutar a la maestra de que Puerto Rico sí tenía mucha historia. Todos los compañeros de clase quedaron sorprendidos porque habían escuchado a la maestra decir que Puerto Rico no tenía historia. En ese entonces había 5 puertorriqueños presos: Rafael Cancel Miranda, Lolita Lebrón, Irving Flores, Andrés Figueroa Cordero y Oscar Collazo, por luchar por la independencia de Puerto Rico.

Yo entro a la Universidad de Illinois en 1974 y ya se había dado una lucha por un programa de reclutamiento para traer más latinos a la universidad. Mi hermano y Alberto Rodríguez, que también fue arrestado conmigo entre otros amigos, fueron los primeros estudiantes puertorriqueños en entrar a la Universidad de Illinois y se dio una lucha estudiantil comunitaria donde participó Oscar López Rivera y Carlos Alberto Torres. Nos unimos con los puertorriqueños de Humboldt Park y un grupo de mexicanos para crear ese programa de reclutamiento latino. Carlos y Oscar fueron presos durante ese entonces también. Logramos el programa y comenzamos a ver los esfuerzos de esa lucha porque en el 74 se empezó el programa de estudios latinoamericanos en la universidad. Se desarrolló el programa de reclutamiento en el 75, que se llama LARES (Latin American Recruitment and Educational Services), y en el 76 empezamos un centro cultural latinoamericano que se nombró Centro Latinoamericano Rafael Cintrón Ortiz. Rafael Cintrón Ortiz era un profesor puertorriqueño que traemos de Puerto Rico para empezar a dar clases sobre la historia de Puerto Rico dentro de los estudios latinoamericanos.

¿Cómo sucedió el arresto? ¿Cómo llegaron a usted?

En el caso mío, estaba haciendo trabajo comunitario y político, también estaba haciendo este trabajo –hace una pausa– fuera de los ojos de la policía, tratando de desarrollar otro trabajo también. A través de todo esos movimientos ellos lograron saber que yo estaba entregado, que yo estaba haciendo otra cosa, con todos los movimientos raros que estaba haciendo en términos de transportación, cambio de vestimentas y esas cosas.

Me siguieron hasta que llegaron a una casa de seguridad que tuvimos en la ciudad de Chicago. Me vigilaron, según ellos, por seis meses, pero yo creo que estuvieron más tiempo que eso. En junio, ellos dicen que nosotros íbamos a planificar algo para el 4 de abril de 1983 y decidieron arrestarnos antes.

En esa fecha también arrestaron a Alberto Rodríguez y Alejandrina Torres. Arrestados todos el mismo día, pero por separado. A mí me arrestaron en el trabajo. Yo trabajaba en una oficina de desempleo. Alberto fue arrestado en la Universidad de North Eastern donde trabajaba. Alejandrina cerca de la iglesia donde su compañero era reverendo.

¿Cómo fue su experiencia en la prisión?

En el caso mío, yo trabajé en el departamento de educación y empezamos a tener actividades culturales para conmemorar diferentes hechos históricos. Convencimos al director de educación de traer películas de América Latina. Había clases de GED para las personas que querían graduarse y aprender a leer y escribir. Siempre servía como intérprete para la población latina, les ayudaba con todas las quejas que ellos tenían. Algunas veces muchos de ellos estaban en prisiones de alta seguridad y, basado en el criterio mismo de la prisión, yo podía ayudar a muchos de ellos a conseguir un traslado a unas prisiones mínimas.

Siempre estuvimos vinculados a la comunidad latina en la penitencieria, que era muy solidaria con nosotros. Los mexicanos y boricuas estaban bien solidarios con nosotros aunque había mucho racismo dentro de la prisión. Mexicanos, boricuas, negros, blancos, cada cual por su lado. Pero como con nosotros no había eso de las pandillas o del racismo, fuimos aceptados por la mayoría de los presos, inclusive los blancos. En Lewisburg yo me envolví en casi todas las organizaciones dentro de la cárcel, estuve con blancos, nativos indios, musulmanes, rastafarians de las Islas Vírgenes y Jamaica. Había mucho boricua en ese grupo. Esto, porque muchos de ellos fueron de Vieques a las Islas Vírgenes y se criaron con los rastafarians y su cultura.

Luego empezó un programa que se llamaba Bon Appetit y la cárcel nos dejó cocinar una comida mensualmente. Todos los presos siempre iban buscando la comida del mes. Se hacía una comida italiana, una boricua, una mexicana y de todos los diferentes sectores para hacer algo diferente todos los meses. Fue algo muy popular y que no se ha dado en muchas cárceles.

¿Piensa que la presencia de los prisioneros de lucha puertorriqueños influyó dentro de las cárceles para trascender ese tipo de diferencias?

Como los prisioneros políticos no éramos parte de ninguna pandilla, no teníamos ese problema de racismo. Los presos nos buscaban cada vez que había un conflicto para tratar de intervenir y prevenir los diferentes problemas que existen diariamente en la cárcel. No es fácil bregar y tratar de mantener la paz entre los diferentes grupos porque siempre pasan cosas. Siempre tratábamos de hablar la cosa y apaciguar el conflicto.

¿Qué sucedió luego del indulto?

Voy directamente a Aguadilla. George Torres, un neumólogo dominicano me estaba buscando para ofrecerme un trabajo en su clínica. Empecé a trabajar 30 días después de la excarcelación. Él sabía del caso de nosotros y era bien solidario con la causa de la independencia de Puerto Rico. Como se enteró que me iban a excarcelar, estaban pidiendo que a todos los prisioneros políticos que llegaran a Puerto Rico les dieran trabajo, fue uno de los primeros en salir y ofrecerme trabajo.

Duré trabajando con él nueve meses porque decidió irse de Aguadilla. Después David Caiseda, ginecólogo obstetra, me ofreció trabajo y comencé a trabajar con él en San Juan. Allí aprendí a hacer facturación médica a los planes médicos y a eso me dediqué por casi 10 años. Vivía en Aguadilla y viajaba a San Juan una vez a la semana a llevar la factura en papel. Pero la mayoría del trabajo lo hacía a través del internet.

En 2014 Cortés viajó a Chicago, luego de que su hija diera a luz una niña, su primera nieta. Actualmente tiene dos nietas, una de 3 y otra de 5 años, las edades que tenían su hijo e hija cuando fue preso. Ese mismo año que viajó a Chicago comenzó a trabajar con Obamacare. Luego pasó a trabajar en un programa referido de salud mental.

Ahora estoy trabajando con VIH, Hepatitis C y enfermedades sexuales […] Me faltan dos años y medio para retirarme y espero regresar a Puerto Rico. El problema es que estuve desempleado desde 2011 hasta el 2014. Esa fue otra de las razones por las que vine a Chicago. Esos tres años fueron críticos porque son los que necesito para poder retirarme y recibir el Seguro Social y la pensión. Ahora subieron la edad, cada año va aumentado la edad de retiro; yo creo que va a llegar a los 70 años.

Recalcando sobre la situación política, social y económica que atraviesa la isla, Cortés añadió:

Yo creo que las nuevas generaciones deben estar interesadas en las ciencias médicas. Hace falta que nosotros empecemos un nuevo sistema de salud y educación en Puerto Rico para el futuro de nuestra patria. La salud y la educación son básicas. Después los trabajos y después la vivienda, para que nosotros podamos hacer algo mejor en Puerto Rico.

Vimos cómo la gente se ha movilizado. Creo que ha sido impresionante cómo se ha movilizado el pueblo, pero que es necesario para no caer en la trampa de los partidos políticos y la corrupción. Si empezamos a desarrollar algo nuevo, podemos empezar con la educación, salud, vivienda, agricultura. Tenemos que sembrar y hay terreno para sembrar. En vez de sembrar cemento tenemos que sembrar comida y pensar en el futuro.

Creo que un mundo mejor es posible si lo trabajamos. Tenemos que empezar a trabajar en los 78 municipios. Todo el mundo tratando de desarrollar sus municipios para crear diferentes modelos que puedas utilizar a través de Puerto Rico.

¿Piensa que las asambleas de pueblo pueden ser una herramienta para lograr eso?

Hay que llegar a las comunidades. El ejemplo de Chicago que nosotros hemos podido tener, el apoyo del pueblo puertorriqueño aquí en Chicago es porque estuvimos vinculados en las comunidades, trabajando en ellas. Buscando alternativas al sistema de salud, empleos, centros culturales para tener nuestras actividades. Empezar con los problemas básicos para entonces poder atender otros problemas.

A modo de ejemplo, Cortés concluyó:

Las nietas han podido ir aquí en Chicago a un centro infantil, el Ali Corretjer Tapia, que empezamos en los 70. Al mismo centro donde fueron mis hijos.

El ambiente en manos de un politiquero de barrio

Los desastres ambientales han sido tema de discusión en Puerto Rico durante los últimos meses. El serio daño a la gente y al ambiente provocado por las cenizas que produce la quema de carbón es uno de esos temas que impacta el debate público por el comprobado daño que provoca y porque, a pesar de la enérgica protesta de las comunidades afectadas, nada cambia.

Otro tema ambiental que ha estado en la boca de todos es el creciente deterioro de nuestras costas. Más que el cambio climático lo que explica ese deterioro, según la opinión de los expertos, es la mala planificación y el abuso permitido a los desarrollistas que buscan dinero fácil vendiendo propiedades frente a las playas. Las escenas que muestran el azote del mar a las estructuras costeras aparecen casi a diario en los medios noticiosos sin que ninguna institución del gobierno produzca algún plan de acción viable.

El silencio pasmoso que muestran las agencias públicas responsables de ambiente apunta hacia la complicidad y la mediocridad, dos características que las han adornado por décadas y que en buena medida explican las calamidades actuales. Los desarrollistas siempre se las arreglan para conseguir el permiso que les autoriza a construir sobre la zona marítimo terrestre, de la misma manera que la carbonera mantiene la autorización para depositar las cenizas que enferman a la gente. Los empresarios que están detrás de todas las prácticas destructoras del ambiente son los que financian campañas políticas.

Además de la complicidad que nace del inversionismo político y de una política pública dirigida a favorecer las empresas que “crean empleos”, sin importar el costo social, durante los últimos días hemos visto cómo la corrupción más burda y la mediocridad casi absoluta han invadido al menos dos de las agencias responsables del ambiente: el Departamento de Recursos Naturales y la Junta de Calidad Ambiental.

De la persona directamente a cargo de ambas agencias, Tania Vázquez, poco se sabía y en los casi tres años que lleva en los cargos apenas se conocieron sus ejecutorias. Nunca se le escuchó hablar con algún asomo de contenido sobre uno de los temas que tanto preocupan a la ciudadanía. Ante ese silencio la gente se quedaba con la duda si era de los que hablan poco y hacen mucho o de los que no opinan porque sencillamente no saben. Sin embargo, de momento aparecen historias que rayan en lo surreal y dramatizan hasta que altísimo nivel ha llegado el deterioro del llamado “servicio público” en el Puerto Rico actual.

Además de la mediocridad y falta de capacidad que evidencia esta señora, ahora sabemos que no era ella la que efectivamente dirigía el DRNA y JCA, sino un político marrullero que ni siquiera ocupaba un cargo a alguna de las dos agencias, un tal José Jerón Muñiz. Luego de fracasar en su intento por ser alcalde de Quebradillas, este politiquero de barrio se las arregló para que lo nombraran Superintendente del Capitolio apadrinado por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz. Desde allí, además de dispensar contratos pagados con dinero de la Legislatura a empresas familiares y hasta “internacionales”, por razones aún desconocidas también ha estado a cargo de las agencias que se suponía dirigiera Tania Vázquez. Allí decide sobre contratos con la misma displicencia con que actúa en el Capitolio.

Todo esto apunta hacia un entramado mucho más complejo donde seguramente están implicados figuras de mayor poder dentro del Partido Nuevo Progresista y del que todavía es el gobierno de Ricardo Rosselló. Falta mucho para de verdad conocer por qué este tal “Jeroncito”, un simple politiquero de barrio, fue nombrado Superintendente del Capitolio y por qué desde allí controlaba otras dos agencias de la rama ejecutiva. La corrupción en el gobierno es común y pocas cosas sorprenden, sobre todo en administración que armó Ricardo Rosselló, pero en este caso, donde dos agencias importantes son dirigidas por control remoto, lo conocido raya en lo absurdo.

Y resulta ser que las agencias que desde el Capitolio controlaba este político municipal son dos entidades cruciales para la protección del ambiente y para promover un uso racional y productivo de nuestros recursos naturales. Esas dos agencias tienen la tarea de vigilar el desarrollo económico asegurándose que produzca el menor daño al ambiente. Son o debieran ser los “policías” de la ciudadanía para asegurarse que esos recursos están disponibles para generaciones futuras. Ahora sabemos que, en el gran maremágnum que ha terminado siendo el gobierno que organizó Ricardo Rosselló, estas dos agencias, además de alimentar el pillaje del mismo grupo, son dirigidas a distancia por un político que ni siquiera sirvió como candidato a alcalde de Quebradillas.

Mientras tanto el desastre costero se intensifica, la destrucción del ambiente sigue su curso y las cenizas siguen enfermando a los habitantes de Peñuelas y Guayama.v