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Disminuye cada vez más el presupuesto de la UPR

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

Representantes del sector docente y estudiantil ante la Junta Universitaria denunciaron, mediante comunicado de prensa, que el presidente de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Jorge Haddock Acevedo, recesó súbitamente la reunión de la Junta Universitaria el pasado 24 de junio, evitando completar la discusión sobre el presupuesto y dejando inconclusa su consideración y aprobación. Ubaldo Córdova, vicepresidente ejecutivo de la UPR, rechazó estas alegaciones y que, por tal razón, el presupuesto de la institución quedara en el limbo.

Según expresan en el comunicado, la propuesta de presupuesto consolidado no es el proyecto de presupuesto final integrado que debe considerar por ley la Junta Universitaria. Aunque fue presentada por Haddock Acevedo y aprobada en la reunión extraordinaria de la Junta Universitaria (JU) el pasado 15 de junio, los representantes señalan que ese mismo día, “El Presidente admitió que era un borrador, puesto que el proyecto de presupuesto de la UPR a presentarse a la Junta de Gobierno para su aprobación final no había sido confeccionado, ya que todavía no se contaba con el Plan Fiscal certificado para la UPR de la Junta de Supervisión Fiscal”.

El Plan Fiscal 2020 para la UPR (Plan Fiscal), fue certificado el viernes 12 junio por la Junta de Control Fiscal y presentado el martes 16. Como parte de sus disposiciones, dicho plan pospone los aumentos en la matrícula, reducciones en transferencias de fondos del Gobierno y aumentos de cuota. También establece respaldo a fondos de becas, los programas de ingresos requeridos y la reforma del sistema de retiro para evitar insolvencia en el fondo de pensiones.

Según el Artículo 6.D.(4), la Ley Universitaria indica que corresponde a la Junta Universitaria “Considerar el proyecto de presupuesto integrado para el Sistema universitario según haya sido formulado por el Presidente de la Universidad para ser sometido a la Junta de Gobierno y formular recomendaciones que juzgue pertinentes”.

En cambio, el Vicepresidente ejecutivo de la UPR sostuvo mediante comunicación escrita que el proceso se ha realizado conforme a la reglamentación y gobernanza universitaria; que antes de ser aprobado, el presupuesto fue ampliamente discutido en la JU y que Haddock Acevedo dejó claro que podría tener enmiendas debido a que la JCF no había remitido el Plan Fiscal y la proyección de ingresos.

Córdova dijo que durante la reunión celebrada el pasado 15 de junio, el Comité de Presupuesto de la JU tuvo la oportunidad de presentar un informe con recomendaciones ante el organismo, compuesto por representantes estudiantiles y del claustro, así como miembros de la administración. Además indicó que en dicha reunión la mayoría de los miembros de la JU avaló la propuesta de presupuesto presentada por el presidente con una votación 18-14.

Por otra parte, en la reunión del 24 de junio, miembros estudiantiles y docentes cuestionaron los conflictos en la aportación patronal al Plan Médicode los empleados y las aportaciones confusas al Edificio de Ciencia Moleculares, entre otros puntos en el proyecto de presupuesto presentado por el Presidente de la UPR.

“Mientras se reduce el presupuesto a varios recintos, se aumenta el gasto de la Administración Central al crear varias instancias para ampliar los poderes de la oficina del Presidente. Igual práctica ocurre a nivel de los recintos con la excusa de una supuesta eficiencia institucional”, según en el comunicado publicado ese mismo día, 24 de junio.

Roberto Guzmán, representante estudiantil, y Jorge L. Colón, representante claustral, ambos del Recinto de Río Piedras, señalaron que en la presentación del presupuesto no quedó evidenciada la distribución de fondos para fomentar proyectos académicos, de investigación, sabáticas, descargas para redacción de propuestas y servicios comunitarios, fondos para publicaciones, mentorías para estudiantes, entre otras, todos dirigidos para reforzar los servicios académicos a los estudiantes y a la comunidad.

La semana pasada, Ángel Rodríguez Rivera, presidente de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), cuestionaba en entrevista con CLARIDAD el que el Plan Fiscal reitera el allegar fondos externos a la Universidad, pero, en cambio, no hay fondos para invertir en investigación, que sería una manera obtener más fondos. La ausencia de fondos y la falta de evidencia en cuanto a su distribución, según lo que señalan los sectores estudiantiles, contradicen las exigencias de la JCF y el plan de transformación institucional en ruta hacia una supuesta eficiencia.

“Llevamos un año desarrollando, directamente con los recintos y unidades, un nuevo modelo de presupuesto que incorpora los principios del presupuesto base cero y persigue incentivar la generación de ingresos, el aumento del número de estudiantes y ahorros en los recintos y unidades del sistema universitario. Es preocupante la desinformación que provocan personas desde posiciones de liderazgo. Confunden a la comunidad y al pueblo y laceran la reputación de la universidad. Logramos presentar un presupuesto que considera las necesidades de los estudiantes ante el impacto del COVID-19, por lo que no se incluyen aumentos en los costos de matrícula y cuotas”, puntualizó Córdova.

La Administración Central ha condicionado la aportación presupuestaria a los recintos a la búsqueda de nuevas fuentes de recursos externos sin invertir en recursos para lograr aumentar los fondos propios. Los recintos han tenido que recurrir a redistribuir el presupuesto menguado asignado y buscar ahorros.

Mientras tanto, en el presupuesto se incluyen aportaciones del Fondo General para financiamiento de la Oficina de Transformación Institucional (OTI), una oficina impuesta por la Junta de Supervisión Fiscal que crea una estructura administrativa paralela sobre la ya establecida en los recintos. OTI ha contratado a compañías externas tales como Bluhaus Capital, LLC, para llevar a cabo una reestructuración académica-administrativa y presupuestaria, cuando ya hay oficinas en la Administración Central con esas mismas encomiendas.

Guzmán y Colón destacan en el comunicado que los rectores habían presentado un presupuesto preliminar basado en una aportación presupuestaria asignada desde Administración Central sin conocer las premisas y la fórmula utilizada para calcularla. El 24 de junio, se revelaron cuáles eran las premisas mediante las cuales se distribuye el presupuesto entre los recintos.

 

Un contrato innecesario el de la AEE

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Foto por Vicente Vélez/ CLARIDAD

Un contrato innecesario y una privatización inoficiosa es lo que representa el contrato de privatización concedido a la empresa LUMA Energy para la operación del sistema de transmisión y distribución de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). Así lo denunció el licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez.

Las declaraciones fueron hechas en entrevista exclusiva con este semanario. Emmanuelli Jiménez, es el representante legal de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), sindical que ha intervenido en el proceso de quiebra de la AEE mediante la ley Promesa. Este censuró, al igual que otros denunciantes, que el proceso de privatización llevado ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) se negociara a oscuras y a espaldas de la gente y que no se le permitiera a la UTIER participar en un proceso donde se va a ver directamente afectada.

“La UTIER intentó intervenir en el proceso ante el Negociado, que nos enteramos de casualidad porque nadie se había enterado de que se había radicado la propuesta. Se le negó la intervención, lo cual es una cosa absurda, ya que se supone que uno pueda participar en el proceso si uno tiene interés legitimación activa y la UTIER la tiene”.

No obstante, señaló que el caso está abierto. El jueves 25 de junio la UTIER radicó una resolución ante el NEP solicitando la inhibición del comisionado Edison Avilés, por conflicto de intereses. Avilés fue miembro del comité que seleccionó a Luma para el contrato, por lo que habiendo sido parte del proceso, se convierte en juez y parte. Tiene conflicto de intereses, por lo que están pidiendo que se recuse. De no prosperar la solicitud ante el NEPR, acudirán al tribunal.

Luego de haber leído por completo el contrato negociado a través de la Autoridad para las Alianzas Público Privadas, el experto en procesos de quiebra denunció que el contrato es totalmente innecesario. Es una privatización inoficiosa en el sentido de que lo que hacen es pagarle todos los gastos operacionales a LUMA para que asuma la gerencia de la AEE y corra la transmisión y distribución sin tener que invertir un solo centavo.

“Y además de pagarle toda la operación, le van a dar $125 millones. Es un contrato totalmente inútil porque no sostiene nada de la participación de LUMA, porque no aportan nada”. Se refiere a que según el contrato, LUMA no va a aportar nada a la infraestructura de la AEE, no va a aportar a los gastos operacionales y no tendrá ninguna responsabilidad con la deuda de la AEE ni con el retiro de los empleados. El contrato lo que conlleva es que la AEE le reembolsa a Luma todo el dinero para que administre la AEE y además de eso le da $125 millones de ganancias. Precisó que hay un artículo en el contrato que tiene 122 puntos de desembolsos.

“El proceso, por ende, no deja nada a la Autoridad. Lo que deja es desasosiego porque vienen a sustituir primero a la gerencia y después vienen a darle la vuelta al convenio colectivo de la UTIER, a violar el convenio y contratar directamente a los unionados, quitándole las protecciones del convenio colectivo”, alertó.  Añadió que esto es contrario a la ley 20, la cual se supone obligue a que la privatización respete los derechos y prerrogativas que tienen los unionados de la Autoridad a quienes representa la UTIER. El licenciado Emmanuelli Jiménez afirmó que LUMA está dándole la vuelta y no ha hablado ni se ha comunicado con la UTIER. En su lugar, están hablando directamente con los empleados.

Otro aspecto del contrato que trajo a la atención y que cuestionó es de dónde y cómo la AEE va a conseguir los $125 millones adicionales que le van a dar a Luma  si le van a reembolsar todos los gastos de distribución y transmisión. Desmintió las alegaciones de que la privatización va a bajar los costos de la energía. El licenciado Emmanuelli Jiménez reveló que el mismo contrato establece un itinerario de trabajo donde se habla de cuándo van a someter la solicitud de una nueva tarifa ante el NEPR.

“Esto es totalmente contradictorio a lo que ha venido diciendo la Junta de Control Fiscal desde que llegó, de que había que bajar el costo de la factura. Ahora la van a subir antes del aumento que ya se había hablado en el acuerdo de los bonistas. Así que con LUMA sería el segundo aumento”. Aseguró que el aumento pondrá el costo del kvh (kilovatio hora) cerca de los 30 centavos, diez centavos más de lo que ya se paga.

Emmanuelli Jiménez resaltó los señalamientos hechos por el sociólogo investigador Héctor Cordero Guzmán, quien el pasado año realizó un estudio que confirmó que con la privatización los sectores más vulnerables tendrían que destinar una parte sustancial de sus ingresos, entre el 20 a 30%, para el pago de la energía, situación insostenible para miles de familias.

Una vez más, el representante legal de la UTIER afirmó que el contrato no aporta nada y destacó que es uno leonino porque todas esas cláusulas lo que implican es que LUMA no pierde nunca. Respecto a la experiencia de la empresa recordó que no tiene ninguna, ya que fue incorporada este pasado mes de enero y todo lo que hará LUMA será sustituir a la gerencia de la AEE, que ya está operando y que tiene su salario.

Denunció que en el calendario de lo que van a ganar los primeros ejecutivos de LUMA hay unas tarifas por hora altísimas “porque ellos vienen primero a la fase de transición inicial y eso lo van a facturar también; o sea, no pierden. Por dondequiera que lo miras, Luma tiene reembolso y tienen ganancia en esta operación. Eso es un terrible negocio para Puerto Rico”.

En el proceso de transición lo que hará LUMA será aprender de los trabajadores de la AEE para después botarlos.

Otra denuncia escandalosa del contrato que trajo es que la privatizadora viene “detrás del bizcocho” de los $18 mil millones de dólares que se anunciaron para la reconstrucción de la AEE. “Esto no es que yo me lo estoy imaginando. Ellos lo dijeron en su página en una comunicación a sus inversionistas: que tenían la expectativa de guisar en esos $18 mil millones”.  Esto lo confirma el hecho de que el contrato especifica que Luma está autorizada a contratar a sus afiliadas para que haga los trabajos de reconstrucción. “Así que se acabó la libre competencia de los licitadores y la mano va a estar cargada para darle los contratos a los matrices de Luma”.

En cuanto a cuál cree que será la postura de los acreedores de la AEE, dijo que el grupo principal el Comité de Acreedores no Asegurados que se opone al acuerdo de la privatización no ha comentado todavía. Indicó que la privatización afecta de manera dramática las posibilidades de que ellos puedan cobrar un centavo de lo que se les debe porque no solo la AEE tendrá que buscar dinero para retiro, sino dinero para los bonistas, y ahora tendría que buscar los $125 millones adicionales para LUMA, cifra que, dijo, no es poca cosa.

Añadió que se supone que se presente una solicitud ante la juez Laura Taylor Swain para que los pagos a LUMA se concedan como un gasto administrativo. Eso está en el contrato y se supone se presente dentro de los 10 días de haberse firmado, pero el acuerdo también se va a presentar como parte del plan de ajuste de deuda al final del camino, cuando se apruebe el plan de ajuste de deuda. Sin embargo, hasta ahora no han presentado nada. El hecho de que la JCF haya dado un plazo de un año para la transición pactada es con el fin de que se pueda aprobar el plan de ajuste de deuda. “Ellos (LUMA) no se van a quedar si no se aprueba el plan de ajuste de deuda”.

Sobre la expectativa de cuándo se volverá a ver el caso en el tribunal indicó que, a la luz de la pandemia, según las proyecciones, no van a poder para pagar lo que se les prometió a los bonistas, ya que tampoco se ha aprobado el plan fiscal de la AEE, al cual ahora hay que agregarle los $125 millones que se le han ofrecido a LUMA Energy.

El licenciado Emmanuelli Jiménez expresó que la verdad es que el contrato ha levantado mucha indignación, por lo que confía que se vaya desmenuzando poco a poco. “Cuando los trabajadores vean que todos los sectores se van a afectar y que LUMA va a venir a ofrecerles empleo donde renuncian a todo su seniority y que van a entrar bajo la reforma laboral, cuando vean eso, se van a tener que indignar”.

 

 

 

 

 

 

Allende sin pedestal

Por Manuel Cabieses Donoso

Salvador Allende nació el 26 de junio de 1908, hace 112 años. Pero los años no pasan, está vivo en el alma del pueblo que lo considera uno de sus héroes. Sus críticos lo llamaban “El Pije” porque era muy cuidadoso en el vestir. Eso gustaba a las mujeres y a Allende le gustaban las mujeres. Siempre fue valiente, no solo el 11 de septiembre en La Moneda. En 1952 se batió a duelo con el senador Raúl Rettig. Dispararon a matarse una fría madrugada de agosto. Para el público el motivo fue lavar injurias, para los íntimos fue un lío de faldas.

Sus familiares y amigos lo llamaban “El Chicho”. Luchó toda su vida para ser Presidente de la República. Candidato cuatro veces. La primera en 1952 obtuvo 5,4% de los votos, la nada misma. No se rindió. El mismo acuñó el chiste de la la lápida de su tumba: “Aquí yace el Dr. Salvador Allende, futuro Presidente de Chile”.

Tenía un olfato político extraordinario. En su tercer intento, 1964, todo parecía indicar que triunfaría. A media mañana, en las puertas de un recinto electoral, nos dijo al Negro Jorquera y a mí -eufóricos por el ambiente de victoria que se respiraba-: “No, cabros, vamos a perder otra vez…” Y así fue. Aunque Allende logró 38,92%, lo aventajó el demócrata cristiano Eduardo Frei Montalva, cabalgando una campaña del terror que le costó (a la CIA) seis millones de dólares.

La tenacidad de Allende era admirable. En 1964 lo acompañé -como redactor político de “El Siglo” – en la elección complementaria de un diputado en Curicó. Detrás de cada candidato estaban Allende, Frei y el radical Julio Durán, apoyado por la derecha. A diario había mítines en pueblo y caseríos de la provincia. En las mañanas Allende salía a recorrer los campos en su vehículo provisto de un altavoz. Donde veía un grupo de campesinos labrando la tierra se detenía y dirigía a ellos: “Compañeros, buenos días, les habla el doctor Salvador Allende….”. Y seguía un breve discurso en tono coloquial sobre reforma agraria, la nacionalización del cobre y otros cambios que necesitaba Chile. La semilla política quedaba sembrada.

La elección complementaria la ganó el candidato socialista. Pero eso motivó que la derecha se volcara a favor de Frei. Corrían ríos de dinero y toneladas de mentiras.

Pero Allende no levantó bandera blanca. Representaba una Izquierda vigorosa con un programa socialista acorde a la realidad del Chile de entonces. Un “socialismo con sabor a empanadas y vino tinto”. La piedra angular: la nacionalización del cobre. En el plano regional la Revolución Cubana iluminaba nuevas esperanzas. En septiembre de 1970 Allende recibió el 36,6% de los votos. La decisión quedó en manos del Congreso Pleno y se tejió una conspiración que permitiría la reelección de Frei después de un gobierno express de Jorge Alessandri. La CIA armó un comando terrorista que en octubre asesinó al comandante en jefe del Ejército, René Schneider. Allende firmó entonces un pacto de garantías democráticas para obtener los votos de la DC. Una camisa de fuerza que luego serviría a la oposición para una sucesión de acusaciones constitucionales contra ministros, intendentes y el propio Presidente Allende, que dio cobertura al golpe de 1973.

Al grupo de amigos de suma confianza de Allende, lo llamaban la “Orden del Baño”. Entre ellos Víctor Pey, Manuel Mandujano, Jaime Faivovich y los periodistas Augusto Olivares y Carlos Jorquera. Los tres últimos mis compañeros en “Punto Final”. A veces Allende participaba en nuestras reuniones en el departamento de Faivovich en Pedro de Valdivia Norte. Allende era valiente en todos los terrenos y arriesgaba todo su capital político cuando lo veía necesario. Lo demostró en 1968: era presidente del Senado y acompañó a Tahiti a Pombo, Urbano y Benigno, los cubanos sobrevivientes de la guerrilla del Che, lo que desató una virulenta campaña en su contra.

Cuando “el doctor” se transformó en el “compañero Presidente” estuve con él en algunas ocasiones. Una vez recibí una invitación a cenar en la casa de calle Tomás Moro. También estaban su hija Beatriz (la Tati) y el novelista Jorge Edwards. Nunca supe para qué me invitó. En su novela “Persona non grata”, la imaginación de Edwards me hace aparecer como un “comisario político” encargado de dar visto bueno a su designación como ministro consejero de la embajada de Chile en La Habana. La verdad es que yo no tenía idea de su nombramiento, por cierto un error de Allende. Otra vez fue cuando estuvimos a punto de ir a una huelga en “Noticias de Ultima Hora”, diario propiedad del PS. Para evitar el escándalo político que significaría, el Presidente Allende nos llamó a la directiva del sindicato a La Moneda. Nos sacó el compromiso de llegar a un acuerdo con la empresa. Lo que no supo fue que no teníamos intención de llegar ir al paro, sólo presionábamos por un arreglo mejor. Otra vez fue en la primera Asamblea de Periodistas de Izquierda, en abril de 1971. Presidí la comisión organizadora y Felidor Contreras, era el secretario. Ambos hicimos los discursos de rigor y luego habló el Presidente. Un discurso que abarcaba las rutas probables de un periodismo libre y democrático, compañero de las luchas del pueblo. Fue una Asamblea histórica: baste decir que la delegación más numerosa era de periodistas de “El Mercurio” y que las deliberaciones las presidió Eliana Cea, redactora política de “La Segunda”.

Bueno, sí, eran otros tiempos. Pero quién asegura que no volverán. Con otros nombres, nuevas ideas y otras propuestas. Pero con el coraje y lealtad al pueblo que tuvieron Salvador Allende y otros héroes de nuestra Izquierda.

Reproducido del blog: www.puntofinal.cl

Mujeres artistas representadas en el cine

 

Por María Cristina/En Rojo

Como señalé en un escrito anterior, las mujeres en el cine—especialmente como actoras—han sido un tema fascinante para escritores y directores. Pero en la danza, el performance y especialmente las artes plásticas, el cine ha encontrado un tesoro visual y de movimiento para crear hermosos filmes casi siempre de artistas sufridas. Como el sufrimiento es parte de cada una de nuestras vidas, celebro ese viaje de avances y retrocesos que marca cada una de estas artistas, celebradas en su tiempo muchas veces por las razones equivocadas: escándalos públicos, ser esposas/amantes de hombres prominentes en su tiempo.

Isadora (Karel Reisz, 1968)

Escoger a Vanessa Redgrave para interpretar a una de las bailarinas más experimentales del siglo XX es el gran acierto de este filme. El cuerpo y cara huesuda de la Isadora Duncan de Redgrave da el sentido de fuerza, flexibilidad y agresividad que sus movimientos exigen. Como sucede con filmes de mujeres artistas que pretenden ser biográficas, lo que se resalta es lo “anormal” (amoral o inmoral para la época) de sus vidas y por eso el énfasis en las relaciones amorosas por encima del arte que impulsa su creatividad. Es precisamente esa creencia en lo que hace y la voluntad de llevarlo a cabo lo que hace que la Duncan (1877-1927) pueda sobreponerse a tantas pérdidas en su vida. El vestuario, la recreación de la época, sus estadías en Londres, Atenas, Berlín, especialmente el Moscú de Lenin y luego Stalin y sus últimos años en Niza le dan al filme una movilidad a la par con su propuesta de danza moderna.

The Josephine Baker Story (Brian Gibson, 1991)

Es sencillamente imposible reunir en un solo filme la polifacética vida de Josephine Baker (1906-1975). Merece una película para cada una de las etapas de su vida en su rápida evolución a ser una artista/performera reconocida y admirada internacionalmente por la combinación de sus talentos en el baile, canto, coreografía, vestuario, actora en cine silente y sonoro y, para seguir añadiendo, colaboradora de la Resistencia francesa durante la 2nda guerra mundial y activista en el movimiento de los derechos civiles en los Estados Unidos. Quizá hoy se podrían reunir todos estos aspectos en una serie de las plataformas Netflix, Prime o Hulu (aunque este intento quedó corto en la biografía de la emprendedora millonaria negra, Madame C. J. Walker), pero por eso en este filme se dan escenas del pasado para poder ubicar a la Baker (interpretada por Lynn Whitfield) en el momento más desarrollado en la historia: su relación con el que se convierte en su promotor y agente, el conde dudoso Giuseppe Pepito Abatino, en otra maravillosa actuación de Rubén Blades.

 Carrington(Christopher Hampton, 1995)

A pesar de su titulo, Carrington tiene como personaje central no a la pintora Dora Carrington (en otra gran actuación de Emma Thompson), sino al escritor Lytton Strachey (1880-1932), interpretado hermosamente por Jonathan Pryce. Es la historia de la relación de estas dos personas desde que se conocen en 1915 hasta la muerte por enfermedad de Strachey y la muerte voluntaria de Carrington. Mientras Carrington busca definir su sexualidad, Strachey observa desde cerca y establece una unión con esta mujer-amiga y amante platónica quien lo cuidará en sus momentos más críticos y quién nunca lo abandonará. Pero el filme es también sobre una mujer, de la cual sabemos poco de ella como artista, que no quiere ser encasillada como «mujer» aún en el espacio bastante amplio de su mundo de libertad bohemia. Los hombres que se le acercan insisten en formar lazos permanentes con ella, y se ofenden enormemente, hasta el punto de volverse violentos, si ella los rechaza o cambia la naturaleza de la relación. Se enamora de Strachey precisamente porque éste no le exige nada, sólo quiere compartir un espacio con ella donde puedan intimar en la conversación, la convivencia diaria, la obra artística. Aunque a veces surgen los celos, el respeto y el amor que comparten los hace refrenarse de estas emociones tan destructivas.

Hilary and Jackie (Anand Tucker, 1998)

Como indica el título, esta es la historia de las talentosas hermanas du Pré en la música—Jacqueline en el cello y Hilary en la flauta—desde la perspectiva de la que no se volvió un genio musical internacionalmente. El profesor Luis Agrait, quien prácticamente se crio dentro y en los alrededores de la Universidad de Puerto Rico, todavía recuerda la extraordinaria presentación de Jacqueline du Pré en el Teatro de la UPR. El filme capta muy bien el ambiente que permeaba en una familia donde cada miembro sobresalía y era motivado a desarrollar su talento al máximo. Pero una vez Jackie es reconocida en el mundo de la música como una súper dotada, la historia gira alrededor de personalidades conflictivas que incluye celos y seducción. En la vida real y no semi-ficticia del filme, Jackie (1945-1987) muy temprano en su carrera llegará a estar entre las mejores cellistas del mundo, conocerá al pianista y luego director, Daniel Barenboim, con quien se casará, viajará el mundo ofreciendo sus conciertos y cesará su vida pública a la edad de 28 años cuando a causa de esclerosis múltiple no podrá sostener el cello. Morirá 14 años después bajo el cuidado de Barenboim sin haber podido tocar nuevamente. Este lado de su vida lo cuenta de manera excepcional el ballet, ”The Cellist” estrenado en febrero de 2020 por el Royal Opera House de Londres que pueden ver por YouTube.

Frida (Julie Taymor, 2002)

Fridarecoge momentos sumamente importantes en la vida de Frida Kahlo como artista y persona reconocida más allá de ser la esposa oficial del reconocido e influyente muralista de la época, Diego Rivera. Tanto la talentosa directora Julie Taymor como Salma Hayek en el papel principal presentan su historia con una visión feminista donde esta mujer no solamente se valoriza como artista, sino que logra preservar su integridad y auto respeto al alejarse de Diego cuando ya no puede tolerar sus infidelidades. En esta versión es él el que pide el regreso y las segundas nupcias, y no ella la que agoniza al encontrarse sola. El filme delinea con mucho cuidado y detalle el desarrollo de Frida como artista. Los primeros dibujos, su concentración en pintar con colores fuertes y nunca diluidos mientras permanece casi paralizada por meses después de su accidente, culminan en el juego que hace Taymor de tomar las pinturas de Frida y darles movimiento después de haber contemplado los cuadros detenidamente. No se establece diferencia entre la obra y la vida de Frida. Las actuaciones son impecables y el reparto está muy acertado desde Ashley Judd como Tina Modotti, Antonio Banderas como Siqueiros, Edward Norton como Nelson Rockefeller, todos en papeles breves, pero visualmente dominantes. Hayek logra recrear esa belleza extraña, esa inocencia ambigua, esa fortaleza contra el dolor físico y emocional que caracterizó a Frida.

Georgia O’Keeffe (Bob Balaban, 2009)

Aunque el filme hecho para la TV tiene el nombre de la pintora modernista Georgia O’Keeffe (1887-1986), gran parte de la historia es sobre su relación con el fotógrafo y comerciante de arte, Alfred Stieglitz. Es su interés en ella como artista y como persona lo que lo hace exponer en 1916 su obra y hacerla parte del grupo de vanguardistas que exhibía en su galería 291. Y como un torbellino que alborota todo a su alrededor, puede Stieglitz (un genial Jeremy Irons) entrar y salir de la vida de O’Keeffe (Joan Allen casi como su espejo) aunque no esté con ella en las distintas fases del desarrollo de su arte. El filme tiene el tono pausado de sus pinturas y la profundidad de sus dibujos. Esto se mezcla con las múltiples fotos que le toma Stieglitz a través de los años que compartieron (1918-1946), aunque fuera una relación tormentosa. El filme meticulosamente presenta las geografías que la inspiraron hasta el punto de que la producción fílmica fue la primera que la Fundación de O’Keeffe autorizó para fotografiar y filmar en su casa-estudio-museo.

Nina (Cynthia Mort, 2016)

Este es un biopic muy sabio: enfoca en la Nina Simone (1933-2003) que decide irse a vivir a Francia y dejar atrás la violencia, el discrimen, el prejuicio y la injusticia para los negros en Estados Unidos. Ella recluta y la acompaña un joven enfermero, Clifton Henderson (el actor británico nigeriano David Oyelowo), que llega a conocer todas sus debilidades y le da apoyo para lidiar con ellas para luego convertirse en su amigo y apoderado. Zoe Saldaña hace una gran interpretación de la Simone y para rematar, ella misma interpreta las canciones de la afamada cantante. No se dejen influenciar por las críticas—muy personales y ofensivas—contra Saldaña, que es dominicana-puertorriqueña, por haberse atrevido interpretar a una afroamericana. Es la misma pelea que cuando Jennifer López interpretó a Selena en 1997.

En claves: ¿Cómo Cuba ha podido contener la COVID-19?

No sabríamos a ciencia cierta si en este tiempo, la devastadora experiencia de la COVID-19 le ha bastado a la humanidad para ¿aprender? que somos tan dependientes unos de otros, como vulnerables. Pero sí ha evidenciado la urgencia de acortar las brechas de desigualdad existentes en todos los órdenes. Una de ellas, esencial, lograr que la salud universal sea realidad y no quimera.

El argumento: las miles de personas que murieron sin derecho siquiera a una atención médica. Un argumento mayor: las miles que cada día mueren de otras causas y enfermedades evitables, “comunes”, olvidadas, y que las comparaciones estadísticas de la pandemia también han venido a restregarnos en la cara. Porque antes de la era COVID-19, esos “dinosaurios” ya estaban ahí.

Era difícil imaginar el 31 de diciembre de 2019, cuando las autoridades de la ciudad de Wuhan en la provincia de Hubei, China, reportaron un conglomerado de 27 casos de síndrome respiratorio agudo de etiología desconocida, la tormenta que se avecinaba. Para el 11 de marzo la OMS declaraba pandemia a la COVID-19, y de este lado del Atlántico, Cuba reportaba sus primeros tres casos positivos al nuevo coronavirus.

Poco más de 100 días después, la nación caribeña casi en su totalidad, exceptuando la ciudad de La Habana, y las provincias de Matanzas y Mayabeque, lleva al menos 15 días sin reportar casos positivos al SARS-CoV-2 y 14 de sus provincias junto al municipio especial Isla de la Juventud han entrado en la primera fase de etapa de recuperación de la COVID-19.

Cuba ha contenido la pandemia, eso es un hecho. Pero para entender cómo ello ha sido posible desde el sistema de salud pública cubano hay que partir de dos elementos: el primero, la voluntad política expresa de que la salud de las personas es prioritaria. El segundo, anticipación al riesgo y prevención.

El Plan Nacional se adoptó desde enero y se reforzó en marzo

Mientras en China y en el mundo se desataba la cadena de acontecimientos antes narrados, Cuba ya reaccionaba a la alerta. La nación ponía en marcha la elaboración de estrategias de respuesta en fecha tan temprana como el 29 de enero, cuando el Consejo de Ministros aprobó un Plan para la Prevención y Control del Coronavirus que luego sería actualizado constantemente.

Dicho plan involucró desde su concepción a organismos y organizaciones sociales y comunitarias y sería evaluado todos los días por un Grupo Temporal Nacional, presidido por el Presidente de la República.

Para el 3 de febrero “comenzó la primera etapa de la capacitación para los profesionales de la salud y trabajadores de los organismos de la Administración Central del Estado en los temas de bioseguridad y el 12 de febrero se creó el Grupo de Ciencia para el Enfrentamiento a la COVID-19”, apunta el artículo Gestión gubernamental y ciencia cubana en el enfrentamiento a la COVID-19, de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República de Cuba y Jorge Núñez Jover Presidente de la Cátedra Ciencia, Tecnología y Sociedad, Universidad de La Habana.

En el texto, publicado en la Revista Anales de la Academia de Ciencias de Cubase recoge minuciosamente cada paso que se dio entonces y que permitió a la Isla, porqué no, ganar el tiempo para minimizar el impacto de una crisis segura. Percepción del riesgo oportuna.

“El 17 y el 26 del mismo mes se establecieron, respectivamente, el Observatorio de Salud COVID-19 y el Comité de Innovación. El 28 de febrero se aprobaron los primeros cinco proyectos de investigación para la COVID-19. A la altura del 1 de junio se desarrollaban 460 investigaciones, de ellas 85 dirigidas por el Grupo de Ciencia del Grupo Técnico Nacional”.

Atendiendo a la expansión en el mundo y las experiencias internacionales, a principios de marzo, el General de Ejército Raúl Castro, primer secretario del Partido, convocó a una reunión del Buró Político solo para abordar el tema de la nueva enfermedad y el peligro real que representaba para nuestro país.

En esa reunión se tomó un grupo importante de decisiones, como actualizar el plan existente, con el fin de hacerlo más detallado y poder actuar ante cualquier caso que se presentase, además de desarrollar reuniones territoriales en oriente, centro y occidente con los dirigentes provinciales y municipales, para presentarles el plan actualizado y evacuar inquietudes y preguntas.

También se decidió sumar los hospitales militares del país –con excepción del Carlos J. Finlay, en el municipio de Marianao, en La Habana– a las instalaciones ya previstas para tratar los casos sospechosos.

El 5 de marzo se desarrolló una reunión del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros para analizar este tema, y esa misma tarde se reunió de manera extraordinaria el Consejo de Ministros para aprobar la nueva versión actualizada del Plan Nacional para la Prevención y Control del Coronavirus.

 

Los días 6 y 7 de marzo, el Presidente de la República y el Primer Ministro encabezaron las reuniones territoriales en el centro, occidente y oriente, por ese orden, con la participación de los primeros secretarios del Partido, los gobernadores, jefes de regiones militares, delegados del Ministerio del Interior y los directores de Salud de las provincias, así como con los secretarios del Partido, presidentes de las asambleas municipales del Poder Popular, intendentes y directores de Salud de todos los municipios del país.

“En esos dos días, encabezados por el presidente de Cuba, un grupo de dirigentes nacionales y de las organizaciones políticas tuvimos contacto directo con 759 compañeros que de primera mano recibieron la explicación del Ministro de Salud sobre este plan actualizado; además, se efectuaron precisiones y se escuchó la opinión de los presentes”, informaba en la Mesa Redonda del 9 de marzo el Primer Ministro Manuel Marrero Cruz.

Dos días después se confirmaban los tres primeros casos positivos en Cuba.

Abordaje integral, el mayor acierto

Ilustración: José Alberto Rodríguez Ávila/Cubadebate.

Las experiencias de cómo cada uno de los 185 países han afrontado la crisis sanitaria son diversas, en un contexto donde el SARS-CoV-2 sigue siendo una amenaza real.

Cuba llegó al cierre de este sábado 27 de junio, el día 110 de la epidemia en la isla caribeña, con 2 332  casos confirmados a la COVID-19; de los cuales 43 permanecen activos, mientras un total de 2 201 pacientes se han recuperado de esta enfermedad, más del 90 % de todos los contagiados.

Se acumulan 86 personas fallecidas, para una letalidad de 3.69 (por cada 100 personas) que ubica al país en el lugar número 19 en cuanto a este indicador en la región de las Américas y en el puesto 96 en el mundo.

Junto a medidas de probada efectividad como el cierre de escuelas y las fronteras, la suspensión de eventos deportivos y culturales, así como el transporte público, fue decisiva la rápida organización del sistema de salud pública, que creó y adecuó las capacidades necesarias para asegurar la atención médica en todo el territorio nacional.

Ni un solo eslabón dentro del sector sanitario quedó fuera de esta estrategia, basada en la integración de elementos epidemiológicos, asistenciales y del potencial científico cubano, con el manejo clínico y preventivo de la infección como una prioridad.

De esa forma, la respuesta a la emergencia sanitaria se estructuró desde la atención primaria de salud hasta el resto de los niveles de atención. Las acciones de contención de la pandemia comienzan en la comunidad y terminan en este mismo escenario, mediante vigilancia y otras medidas preventivas, profilácticas, de recuperación y rehabilitación de las personas, una vez recuperadas.

“El modelo se sustenta en el sistema de información de estadística y la vigilancia en salud. El mismo se caracteriza por ser un sistema integrado e integral de vigilancia en todos los estadíos epidemiológicos; intersectorialidad en las acciones; transdisciplinariedad en las intervenciones, inmediatez en la toma de decisiones, así como una atención individualizada, sin exclusión. Su concepción integra a la industria biotecnológica y farmacéutica cubana”, explicaba en días recientes en intercambio virtual con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el doctor José Angel Portal Miranda, ministro de Salud Pública.

Cubadebate comparte con sus lectores algunos de estos elementos que caracterizaron la estrategia de salud exitosa de Cuba frente a la pandemia:

  • Búsqueda activa de casos mediante pesquisa a toda la población, autopesquisas virtuales, vigilancia especializada a sospechosos, aislamientos de contactos y pruebas diagnósticas, entre otras acciones.
  • Más de 28. 000 estudiantes de las Ciencias Médicas vinculados a la pesquisa activa en las comunidades.
  • Certificación de seis laboratorios en todo el país para el diagnóstico confirmatorio de COVID-19, mediante PCR.

  • Al cierre del 27 de junio, Cuba acumula 166.335  muestras realizadas y  2.332 confirmados (1,4%). (14,4 PCR por 1000 habitantes).
  • Total de Kit rápidos realizados, 134.548, de ellos positivos 625 (1,2%) (12 Kit rápidos por mil habitantes).
  • Entre los PCR realizados y los Kit rápidos, se han realizado 26.4 estudios por cada 1000 cubanos.

  • Se estableció de modo escalonado y regionalizado la atención a pacientes con COVID-19, con garantía de disponibilidad de camas de hospitalización, incluidas las Unidades de Cuidados Intensivos, ventiladores suficientes, así como el resto de los requerimientos médicos y tecnológicos.
  • Habilitación de los hospitales para la atención exclusiva a pacientes confirmados, sintomáticos, asintomáticos y sospechosos de alto riesgo.

  • Activación de centros de vigilancia para todos los contactos de casos confirmados y sospechosos, con adherencia a los protocolos aprobados, así como centros de viajeros, teniendo en cuenta el riesgo y las condiciones previas de salud, lo cual permitió un mejor uso de las camas hospitalarias para aquellas personas con mayor vulnerabilidad.

  • Se conformó un Comité de Innovación con varios grupos de expertos.
  • Se aprobó el protocolo de manejo clínico, el cual está concebido con un escenario preventivo y un escenario terapéutico a partir de un escalonamiento de los niveles de complejidad de los servicios.
  • El escenario preventivo es el elemento clave en el modelo de gestión de la epidemia, y en ese sentido las acciones sobre el personal de salud que atiende casos de contactos, sospechosos y confirmados fueron priorizadas.
  • Cuba dispone de 22 productos de la Industria Biotecnológica y Farmacéutica , tanto en la prevención como en el tratamiento y la recuperación de los pacientes. Entre ellos, el Interferón Alfa 2B ha demostrado efectividad en el tratamiento a casos sospechosos y confirmados.
  • Para minimizar la evolución desfavorable de los pacientes hacia la criticidad, se ha implementado el uso de productos innovadores de la biotecnología cubana, entre ellos el anticuerpo monoclonal Anti CD6 (Itolizumab), el péptido CIGB 258(Jusvinza), así como el uso del plasma de pacientes convalecientes.

En el país, ya se han tratado con esta ñultima terapia 29 personas, a las que se le ha administrado este suero. Para lograr tratar estos 29 pacientes se han procesado 138 muestras de suero de personas recuperadas que han donado su plasma.

  • Se modificaron las técnicas de ventilación para esta enfermedad, lo cual ha permitido, junto al trabajo de los intensivistas y el uso de los medicamentos, que apenas, el 7,1 % del total de pacientes confirmados llegaran a la categoría de graves y el 2,9% a críticos.
  • Se implementó el protocolo para el seguimiento de los convalecientes, por parte del médico y enfermera de la familia y la atención especializada a pacientes con secuelas por especialistas de alto nivel.
  • Se encuentran en curso más de 500 investigaciones y 12 ensayos clínicos en ejecución.

“No se reportan niños, niñas y adolescentes fallecidos, tampoco hemos tenido que lamentar muertes maternas, ni de ningún personal sanitario”, destacaba el Ministro de Salud Pública en días recientes.

Tampoco ha colapsado el sistema en ninguno de sus niveles de atención, lo cual no solo ha permitido sortear la pandemia, sino prepararse para la reapertura y vuelta a la normalidad de un grupo de servicios que redujeron sus actividades en medio de la contingencia epidemiológica.

La base de una sólida organización y capacitación de los recursos humanos, permitió a Cuba además aportar a la lucha contra el virus en el escenario internacional. En estos meses han salido 38 brigadas del Contingente Internacional de Médicos Especializados en el Enfrentamiento de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”, conformadas por más de 3 440 profesionales de la salud, a 31 países, que han atendido más de 126.000 pacientes. Estos profesionales se unieron a los más de 28 000 colaboradores presentes en 59 países.

De estos meses hay un sinnúmero de lecciones, pero una sobresale y Cuba es el ejemplo. Que las naciones garanticen el acceso a la salud universal de sus ciudadanos, mediante el fortalecimiento de sistemas de salud que pongan a las personas en el centro de sus prioridades no es un lujo. Si esta premisa hubiese dejado de ser una aspiración y se hubiese materializado en cada rincón de este planeta, la historia de la COVID-19 y sus escalofriantes números sería otra.

No deberíamos esperar a la próxima amenaza.

Reproducido de www.cubadebate.cu