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Claridades:Esta semana en la historia

 

27 de marzo de 1886

Nace Juana Colón

Nace en una hacienda cafetalera del barrio Río Hondo de Comerío. Hija de exesclavos, vivió la discriminación por su color de piel y ascendencia africana. Se ganó la vida como lavandera y planchadora. Nunca pudo asistir a una escuela, por lo que vivió toda su vida en el analfabetismo. Ello no impidió que creara una conciencia de clase que la llevó a defender a los trabajadores comerieños que, al igual que ella, vivían en la pobreza. Fue influenciada por las ideas anarquistas y socialistas que habían tomado auge en las primeras décadas del siglo XX. Luchó junto cientos de trabajadores del tabaco para conseguir salarios más justos y mejores condiciones de trabajo enfrentando, de manera militante, a los grandes emporios tabacaleros norteamericanos radicados en Comerío.

Se destacó en la gran huelga tabacalera ocurrida en abril de 1919. En ese momento se convirtió en una verdadera combatiente y hubo varios intentos para asesinarla. Fue arrestada en varias ocasiones acusada de motín, imponiéndole elevadas multas. Por esa gesta le dieron el apelativo de “la Juana de Arco comerieña”. Participó activamente en el plano político, convirtiéndose en una importante líder del Partido Obrero Socialista de Puerto Rico. Desde ese partido defendió los derechos de las mujeres a participar en la vida pública y reclamó el derecho al sufragio de este sector de la población. En los años 30 fue una verdadera líder, activamente hizo campañas entre las obreras del tabaco para que se les reconociera el derecho al voto.

Dominó el arte del discurso, habló en distintas tarimas del Partido Socialista desde donde arremetió, con arengas coloquiales de clase, contra los sectores puertorriqueños que abusaban de su poder económico y social. Fue una destacada curandera de barrio, dominando la medicina natural, además usó sus manos para curar lesiones en distintas articulaciones del cuerpo. Nunca cobró por ese trabajo. En 1949 participó en un movimiento de pueblo que exigió transportación escolar para los jóvenes comerieños.

Murió el 17 de enero de 1967, en su pueblo de Comerío.

28 de marzo de 1942

Muere Miguel Hernández

Había nacido en Orihuela, provincia de Alicante, en el Levante español, y hoy es de España y del mundo, savia vital de su pueblo y de todos los pueblos que luchan por su libertad. Murió en un calabozo fascista, en Madrid, en 1942.

29 de marzo de 1904

Nace Consuelo Lee Tapia

Fotógrafa, periodista, comunista, conoce en Nueva York a don Juan Antonio Corretjer en Nueva York, y desde entonces sería su compañera de muchas luchas. En 1946 regresan a Puerto Rico y se dedican a trabajar incansablemente por los derechos de los trabajadores y por la independencia de Puerto Rico.

Funda junto a Don Juan Antonio Corretjer, en 1964, la Liga Socialista Puertorriqueña. Como muchos dirigentes de esta organización, ambos son arrestados en octubre de 1969 con el cargo de conspiración contra el gobierno de Estados Unidos. En el 1971 es condenada a cinco años de prisión pero se logra que sea excarcelada bajo fianza. En el 1973, año que publica su poemario “Con un hombro menos”, sufre un infarto. Para el 1977 ha perdido mucha visión lo que la obliga a disminuir, no cesar, su actividad revolucionaria.

Para los 1980, Consuelo participó en la lucha por la excarcelación de los prisioneros políticos y de guerra puertorriqueños. Después de la muerte de Juan Antonio en el 1985, fue miembro fundadora de la Fundación Pro Museo Biblioteca Corretjer.

30 de marzo de 1976

Arrestos de socialistas

Fueron arrestados y acusados Edwin Meléndez Vélez, Secretario de Asuntos Sindicales del Partido Socialista Puertorriqueño, Luis Medina Mercado, Elías Castro Ramos y Carmen Adelaida Acevedo Vicente. Esto por alegada violación a la Ley de Explosivos y le fijaron a cada uno fianzas de hasta $270,000.

Fuente principal: página de FB Darío Ortiz Seda.

Incierto el tiempo necesario de aislamiento social 

 

Por Candida Cotto/CLARIDAD

ccottto@claridadpuertorico.com

Hasta que no comience a aumentar el número de pruebas de coronavirus (COVID-19) y se conozcan sus resultados no se sabrá si estas dos semanas de cuarentena han sido suficientes para detener el avance de contagio en el país de esta pandemia que ya mantiene detenido a tres continentes. 

El doctor en radiología, Pedro Díaz Ortiz, -en entrevista con CLARIDAD- ofreció un análisis más sosegado del procedimiento seguido en el país hasta el momento para atender la pandemia. En lo que respecta a la disponibilidad de las pruebas para detectar el virus señaló que ha sido una multifactorial y una de ellas ha sido la demanda a nivel internacional por los reactivos para las pruebas, por parte de países como China, Italia, España y ahora Estados Unidos, donde la curva del contagio ha sido muy inclinada lo que a su vez ha provocado que sea un reto para cada sistema de salud establecer un proceso de discernimiento.  

En esa línea resaltó el que en la medida que han pasado los días se han ido modificando las solicitudes de mayor cantidad de pruebas tanto por el Departamento de Salud (DS) como por laboratorios privados, y por diferentes municipios que también se disponen a realizarlas. 

Apuntó que las pruebas tienen un factor importante en el diagnóstico, pero que en esta etapa donde hay distanciación social lo que se está trabajando es con la parte de la propagación del virus. Es por esta razón -explicó- que en estos momentos la prueba a los pacientes asintomáticos “no nos interesan”, y se ha estado orientando que aquel paciente que tenga síntomas leves como un catarro, fiebre, si no tiene ningún otro síntoma asociado a ninguna otra complicación asociada a complicaciones cardiacas, o complicaciones serias mayores respiratorias, ese paciente se debe ir a su casa a distanciar socialmente.

Puntualizó que con esto lo que se quiere es que esa persona no sea un vector y se convierta en la fuente de contagio. Trajo a la atención la experiencia de Corea del Sur en donde una de las fuentes de contagio fue una congregación religiosa donde la mayor parte de los asistentes eran personas entre 20 a 30 años lo que provocó un contagio bien grande en esa población. 

En principio en el caso de quiénes están en el hospital con una prueba positiva es importante definir cuál es el patógeno que tiene para poder dirigir el tratamiento de una manera adecuada, tomar las precauciones y más importante aún que el hospital tome las precauciones de aislamiento adecuadas para a su vez evitar la dispersión del virus, proteger el personal médico que trabaja “para que entonces no tengamos bajas en el personal médico para poder seguir tratando a nuestros pacientes porque van a venir más pacientes”. 

Al reconocer que en efecto habrá más gente contaminada describió que el curso natural de un virus como el COVID –19 aunque haya la distanciación social en estos momentos el virus se va a propagar y que es evidente que hay una población en la isla que ya lo tiene. En la medida en que más pacientes contagiados vayan llegando al hospital se podrán seguir identificando y hacer un análisis del rastreo del contagio. 

El doctor en neuroradiologia comentó  que con la experiencia de Italia y España, otra data que ha examinado y en comunicaciones con médicos de otros países que le han traído la experiencia de cómo manejar esta situación, se ha  aprendido bastante para saber que más o menos al 80% de los pacientes que se contagian con el COVID-19  les va a dar un catarro, una fiebre y una tos, se van a curar y se van a ir para sus casas. Hay entonces alrededor de un 20% que se va a dividir en un 15% que va a estar hospitalizado y van a recibir atención médica y el otro 5% son los que se enfermarán de manera crítica que estarán en una sala de intensivo.  

“Ese 5% son los que van a tener la mortalidad, los que están críticamente enfermos. Esa distribución es bastante constante en los países de como el virus se está comportando”. 

En el caso de Puerto Rico dijo que la medida de distanciamiento social temprana que se ha tomado ha sido beneficiosa para disminuir la velocidad del contagio. Eso ayuda a que el sistema de salud con la capacidad que tiene actualmente pueda proveer los servicios de una manera controlada y que los enfermos se puedan curar y la gente pueda salir del hospital. 

A eso se añade a que se pueda tener la capacidad para atender a todos los afectados, “porque si podemos atenderlos a todos la mortalidad disminuye, pero si el sistema colapsa y hay más pacientes de los que podamos atender pues entonces la mortalidad del virus se podría disparar que es lo que ha pasado en Italia”, afirmo.

En ese sentido ante la interrogante de si dos semanas de distanciamiento social son suficientes el doctor Díaz Ortiz recalcó en la necesidad de hacer las pruebas. El tener acceso a las pruebas va a permitir poder tener modelos de representación epidemiológicos que nos indiquen cuál es el comportamiento a nivel local del contagio, en qué municipios hay más casos, en cuales edades se está distribuyendo, quienes son los de mayor propagación, si a los viejos en los centros de cuido se están atendiendo bien, es decir, tener data para poder proyectarnos hacia el futuro y hacer modelos que el gobierno pueda utilizar para tomar decisiones 

Pero, lo que hasta el momento no se puede proyectar, -añadió- es si se va a necesitar más tiempo de distanciamiento social, porque eso va a depender de cuantos vectores pueda haber sin identificar. Con el distanciamiento social, reitero, la transmisión se mantiene de uno a uno, se está transmitiendo, pero de manera lenta de persona a persona, uno a dos, uno a tres no uno a 500.  Ante este comportamiento de la propagación expresó, lo importante que es cerrar el aeropuerto. 

En este escenario reconoció que las personas asintomáticas que cargan el virus nunca se va a saber quiénes son, al ser difícil estimarlos, por eso mismo es que es importante el aislamiento. Reparó que en términos económicos y estructurales no es posible para ningún país hacerle la prueba a todo el mundo.  

El director del Departamento de Radiología del Hospital San Lucas de Ponce, indicó que algunos hospitales y oficinas médicas han adoptado las medidas de discernimiento que establece el CDC para recibir pacientes y visitas. La limitación de las visitas en los hospitales es parte del distanciamiento social, algunos han limitado el tiempo de visita a media hora y en caso de las salas de intensivo a cinco minutos.  

“Eso es para precisamente proteger a toda la comunidad tanto al paciente en el hospital, no se sabe si el visitante está llevando el virus y la persona no lo tenga, y de igual manera si el paciente lo tiene así que nosotros vamos a asumir que todo el mundo tiene coronavirus para proteger también al personal médico que es altamente valioso en una pandemia como esta porque ya en Puerto Rico tenemos escasos recursos médicos así que el que tenemos lo tenemos que proteger”. 

En tanto desde el punto de vista de la radiología, el doctor Díaz Ortiz, aclaró que los estudios radiológicos al día de hoy basados en la data disponible, el diagnóstico de la condición del virus se tiene que hacer por la prueba de COVID -19. El rol de la radiología tanto de las placas de pecho como el CTSCAN no están recomendados para discernimiento del virus en EEUU y por ende en Puerto Rico.  En lo cual si se va a utilizar la placa de pecho y el CTSCAN como método diagnóstico es en aquellos pacientes hospitalizados con una condición más avanzadas y haya indicaciones médicas para poder hacer esos estudios  y haya unos hallazgos que los radiólogos puedan identificar que pudiera sugerir que el paciente tenga una neumonía viral. Pero insistió en que hasta ahora ninguno de esos estudios son específicos para el radiólogo poder decir que la persona tiene el COVID-19, siempre es necesaria la prueba. 

La violencia de género no está en cuarentena

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD 

gvazquez@claridadpuerorico.com 

En situaciones de crisis o desastres, ya sean naturales o causados por el ser humano, incrementa la violencia de género. Voces de mujeres, un estudio publicado por el Instituto de Estudios sobre Mujeres, Género y Derecho (INTER-MUJERES), en 2018, señala que el número de mujeres asesinadas por sus parejas se duplicó luego del paso de los huracanes Irma y María: 

“Durante los primeros ocho meses del 2017, es decir, antes de los huracanes, la cifra de mujeres asesinadas por sus parejas fue de siete mientras que, durante ese mismo periodo del año 2018, catorce mujeres han muerto a manos de sus parejas…”.

Tras la orden de cuarentena por el Coronavirus preocupa que se disparen nuevamente los casos de violencia de género en la Isla. Esto considerando que una víctima puede estar encerrada en su casa con su agresor. 

En ocasiones anteriores, entiéndase, tanto los huracanes Irma y María como los temblores, el gobierno ha procedido con protocolos regulares que no toman en consideración este problema. Está demostrado que las organizaciones feministas y que brindan servicios a mujeres que son víctimas de discriminación o violencia de género están mucho más preparadas.

La licenciada María Dolores Fernós, profesora en la Universidad Interamericana de Puerto Rico y miembro de la Junta Consultiva de INTER-MUJERES, expresó a pesar de que muchas de estas organizaciones han preparado protocolos, censos, redes de recomendaciones, entre otras medidas, eso no evita que vayan a surgir situaciones de violencia. Sin embargo, reconoció que en una situación de esta naturaleza no es fácil implantar todas las medidas que se quisieran.

Cartas a la gobernadora

El pasado lunes 16 de marzo dos organizaciones, Coordinadora Paz para la Mujer, Coalición Puertorriqueña contra la Violencia Doméstica y Agresión Sexual, se dirigieron a la gobernadora mediante una carta cuestionando que los albergues que trabajan para proteger a las personas sobrevivientes de violencia de género no fueron definidos como servicios esenciales. Igualmente solicitaron que estos fueron incluidos en la lista de servicios esenciales. 

Solicitaron también definir cómo se manejarán, de ser necesario, las pruebas para el coronavirus de las personas albergadas; garantizar el acceso a los albergues de extenderse esta situación; que se priorizara el desembolso de los fondos provenientes de agencias gubernamentales, considerando que muchas de estas suspenderían sus operaciones; que se delegara a una persona de enlace con estas agencias; que las agencias pertinentes (Administración de Tribunales, Departamento de Salud, Departamento de la Familia, Policía, Departamento de Justicia y Procuradora de las Mujeres) divulguen su plan para garantizar la continuidad de los servicios y la seguridad de las víctimas sobrevivientes.

Por otra parte, el Colegio de Profesionales del Trabajo Social de Puerto Rico pidió a la gobernadora que creara un “task force” o grupo compuesto por expertos y expertas de los asuntos sociales para atender a personas LGBTTQI+, adultos mayores, niñez, mujeres víctimas de violencia de género, personas encarceladas, personas sin hogar y personas con diversidad funcional, entre otras. 

Órdenes de protección

Sobre las medidas tomadas por el tribunal, la licenciada Josefina Pantoja, abogada en la Corporación de Servicios Legales y coordinadora de la Organización Puertorriqueña de la Mujer Trabajadora, explicó que la vigencia de las órdenes de protección se extendió para que las víctimas no tuvieran que acudir a los tribunales a buscarla en caso de que expiraran. 

“Entendemos que son muchas cosas, pero esto es una prioridad porque es un asunto de vida o muerte también” manifestó. 

En las redes sociales ha circulado material informativo sobre asuntos que la Rama Judicial de Puerto Rico estará atendiendo durante esta emergencia. Algunos de estos son las órdenes de protección, traslado o remoción de menores y asuntos urgentes que pudieran surgir en casos de relaciones de familia y menores. 

La Rama Judicial coordinó con la Policía de Puerto Rico para que, en algunas regiones judiciales, las solicitudes de órdenes de protección se puedan atender a través de sistemas de videoconferencia. 

Fernós advirtió que las fuerzas policíacas y judiciales tienen que atender esto sabiendo que la violencia de género se incrementa y no se reduce: “Tenemos que estar pendientes porque el crimen puede reducirse porque hay cuarentena, la gente no puede salir de noche, no va a haber ‘carjacking’ como antes porque los carros no están circulando, los robos domiciliarios tampoco, pero lo que no se reduce es la violencia de género dentro de la relación de parejas, ahí se recrudece”, añadió.

Pantoja señaló por su parte que el problema de la violencia de género luego de una crisis como esta es un problema mundial, no un miedo infundado ni paranoia, sino una realidad bien documentada que es importante que el gobierno tenga en cuenta.

Todavía escasean las pruebas de COVID-19

 

Por Gabriela Ortiz Díaz/Especial para CLARIDAD

Hasta ahora, Puerto Rico no se ha acercado al contagio exponencial del novel coronavirus COVID-19 que se registra en otros países. Sin embargo, como han señalado los expertos en el tema, la isla no está exenta de reflejar las estadísticas internacionales en cuanto al aumento diario de casos confirmados con este virus. 

Así esa realidad, al lunes 23 de marzo en la mañana, el Departamento de Salud de Puerto Rico había anunciado 8 nuevos casos de COVID-19, para un aumento de 23 a 31 durante horas de la noche del domingo y la madrugada del  lunes. También se había registrado la segunda muerte por coronavirus. En esta ocasión —la primera muerte fue de una turista italiana que se encontraba hospitalizada en la isla desde principios de marzo cuando llegó a bordo del crucero Costa Luminosa— se trató de un hombre de 73 años, turista que venía desde Nueva York a vacacionar en la isla. 

Según el Departamento de Salud, el turista de 73 años, con un cuadro clínico complicado, comenzó a presentar en Puerto Rico los síntomas relacionados con el virus. La notificación de que el fallecido comenzó a padecer los síntomas en la isla coincidió con lo que reportó el Hospital de Veteranos este lunes: que, a ese momento, entre los 13 casos positivos a COVID-19 en ese hospital se incluían personas que llegaron ya contagiadas a la sede, que se encuentra en San Juan.  

Ambas confirmaciones demuestran que la cantidad de pruebas realizadas en Puerto Rico, 301 entre las evaluadas y en espera de evaluación al 23 de marzo, no va a la par con el porcentaje de personas que pueden ser portadoras del virus y que no necesariamente están aisladas o presentan síntomas. Varios expertos estiman que si en Puerto Rico se aspira a tener un nivel de pruebas similar al de Corea del Sur, que cuenta con un programa tremendamente efectivo según han revelado, se tendrían que realizar entre mil y 2 mil pruebas por día en esta etapa de la epidemia. 

El sector salubrista internacional ha indicado que los esfuerzos para controlar el contagio y para minimizar el número de muertes tienen que estar concentrados, principalmente, en la detección del virus mediante la disponibilidad y acceso a pruebas clínicas. En ese sentido, la epidemióloga Ana Patricia Ortiz Martínez, profesora en la Escuela de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas, citó en entrevista con CLARIDAD al director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien ha resaltado que “no podemos combatir un fuego a ciegas, por lo que no podemos combatir esta pandemia si no sabemos quién está infectado”. 

La recomendación hoy día de la OMS para suprimir y controlar la epidemia es que los países deben identificar, aislar, hacer la prueba y trazar cada contacto de las personas infectadas.  

A pesar de que realizar pruebas ha sido la acción más efectiva en otros países y de que en la isla algunos de los principales laboratorios clínicos (Laboratorios Toledo, Laboratorios Borinquen, Immuno Reference Lab, CorePlus, entre otros)  tienen la capacidad para realizar sobre 1,500 pruebas al día (tal como le han confirmado a CLARIDAD fuentes conocedoras del tema), aún no se han acelerado los pasos para la implantación de esta prioritaria medida. 

La pregunta que sigue en el tintero, mientras continúa corriendo el tiempo de cuarentena en el país, es por qué en Puerto Rico se han realizado tan pocas pruebas. La clase médica de la Isla se hace la misma interrogante. No obstante, también tiene que tenerse en cuenta que Puerto Rico ha estado a merced de varios factores relacionados con esta problemática del manejo de pruebas y resultados: primero, del envío a Estados Unidos de pruebas realizadas para analizarse allá y, segundo, de que se capacitaran los laboratorios locales y su personal para que siguieran el procedimiento que requiere el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, siglas en inglés).   

¿En qué consiste la prueba del COVID-19? 

La prueba más importante y de mayor urgencia es la prueba de Polymerase Chain Reaction (PCR), con la que se detecta el material genético del virus en forma de RNA (ácido ribonucleico). Esta prueba es extremadamente sensitiva y confiable ya que provee una idea de cuánto virus tiene la persona en el momento en que se realiza la misma. 

También existen la pruebas rápidas que detectan los anticuerpos que genera un paciente para combatir la infección. La diferencia es que la rápida evidencia si el individuo ha estado expuesto o no al virus, mientras que la prueba de PCR detecta y cuantifica la concentración de virus en el paciente al momento de la realización. 

Complicación: los casos asintomáticos 

Un portador asintomático es el que puede estar transmitiendo el virus sin saberlo cuando va al supermercado o a echar gasolina. “Por eso es que hay lugares en el mundo, como en el pueblo Vo en Italia, que hicieron una primera ronda de pruebas. Los resultados arrojaron que el mayor porcentaje de personas a las que les realizaron las pruebas no padecían síntomas”, comentó la Dra. Ortiz Martínez en entrevista. 

“Lo de las pruebas va a ser vital para reconocer las personas asintomáticas. Si nosotros no sabemos la carga de la enfermedad (cuánta gente se ha infectado) no podemos emplear estrategias efectivas”, continuó la experta. Aunque dijo que la medida gubernamental del toque de queda fue “positiva”, también reconoció que “para saber si es efectiva, se tienen que hacer pruebas. ¿Cómo se monitorea el impacto de la intervención, que fue mandar a todos para las casas, si no se tiene información de base de cómo van progresando los casos?”, agregó la epidemióloga. 

Virus que tumba gobernantes

 

Por Manuel de J. González/CLARIDAD

Todavía no es posible visualizar con precisión las consecuencias políticas y económicas de la pandemia del coronavirus. La epidemia propiamente está muy lejos de llegar a su pico y aún quedan por tomar medidas de control que afectarán con mayor profundidad la vida ciudadana y el futuro económico del planeta. Ahora mismo, cuando en el país de origen, China, la crisis parece superada, la situación italiana, y la española que le sigue de cerca, conmueven al mundo, mientras que Estados Unidos se ubica en el punto donde Italia y España estaban hace dos semanas. Lo mismo ocurre en países latinoamericanos como Puerto Rico, Brasil y Argentina. 

En lo económico se da por descontado que la virtual parálisis productiva provocada por el detente en la circulación de personas, desembocará en una recesión a nivel mundial. Medidas de urgencia adoptadas en algunas de las grandes economías – dirigidas a mantener operando el sistema financiero, limitar el impacto a las grandes empresas y aumentar el gasto público – podrán aliviar el problema, pero no evitarlo. En Estados Unidos, economías tan grandes como las de Nueva York y California, están virtualmente detenidas, mientras que en el frente europeo destaca la paralización de Italia y España. En China, cuya actividad productiva depende de la buena salud de los mercados internacionales, se vislumbra una recesión que se acercará al -5%. Lo mismo ocurre en la economía más grande de América Latina, Brasil, donde ya se habla de una caída de -4%.

Como sucede siempre, los sectores sociales más afectados serán la clase trabajadora, los autoempleados y los pequeños empresarios, a quienes los gobiernos de ordinario no rescatan. A los empleados públicos con puestos regulares tal vez se les paguen los salarios durante las semanas que duren los cierres anunciados por los gobiernos, pero el número de estos ha menguado mucho en los últimos años como resultado de la austeridad impuesta por las políticas neoliberales. Sus puestos ahora son ocupados por empleados irregulares o transitorios que carecen de garantías, o por trabajadores de empresas que ya están haciendo despidos masivos. 

En Puerto Rico nadie sabe lo que ocurrirá porque tanto los nacionales de la colonia como el gobierno que a veces eligen carecen de poder para tomar decisiones fundamentales. En algunos países ya se tomaron medidas de estímulo a la economía y se decretaron moratorias en el pago de hipotecas y arrendamientos, pero aquí estamos esperando por lo que otros dispongan. Sobre posibles moratorias, sabemos que el sector financiero de aquí es “campo ocupado” por los federales, por lo que dependemos de las acciones voluntarias de los empresarios. En cuanto a medidas relacionadas con el gasto público o de estímulo a la actividad económica, se depende de lo que autorice la Junta de Control Fiscal. En los últimos días la procónsul Jaresko ha estado muy activa escribiendo artículos en la prensa a modo de recordarnos dónde reside el poder. De lo que no hay duda es de que tendrán que revisar el plan fiscal que impusieron, aunque nadie sabe lo que vendrá.  

Las crisis económicas siempre terminan tumbando gobiernos y cuando lo económico se junta con el terror de una pandemia el efecto es aún más devastador. Hay ocasiones en que un gobernante sale fortalecido por la manera en que atiende la crisis, pero esas son las menos. En el caso de Italia y España sus gobiernos eran muy débiles antes de la crisis, logrando investirse tras armar una mayoría precaria. La respuesta a la pandemia podrá hundirlos o salvarlos. 

En Estados Unidos y Puerto Rico la crisis se ha desatado a siete meses de la cita electoral, con los gobernantes aspirando a la reelección. En el caso estadounidense la respuesta del gobierno central no ha evidenciado nada que no se conociera o se anticipara. A la vista de todos, en ocasiones de manera risible, casi como un espectáculo de circo, ha estado un presidente torpe, disparatero, hablando con desdén frente a la gravedad del problema. Nada de eso es nuevo y, por tanto, no cambiará la opinión de la base política que lo ha apoyado en peores momentos. Eso puede cambiar si la crisis sanitaria, como resultado del mal manejo presidencial, desemboca en una recesión que termine afectando el bolsillo de todos. Por eso el propio Donald Trump y el Senado controlado por él han acogido las medidas impulsadas por los Demócratas dirigidas a aumentar el gasto público enviando cheques a los contribuyentes, dando apoyo a los estados y financiando un nuevo rescate empresarial parecido al implantado por Barack Obama. Dentro de siete meses sabremos si ese abrazo a medidas impulsadas por la oposición será suficiente para reelegirlo. 

En Puerto Rico la crisis comenzó con un sistema sanitario todavía dirigido por las mismas personas cuya ineptitud provocó más de tres mil muertes tras el huracán de 2017. Ese grupo, actuando de forma casi criminal, retrasó la respuesta a la pandemia dejándonos en estado de extrema vulnerabilidad. Luego de verse obligada a despedir al jefe de la ganga, el Secretario de Salud Rafael Rodríguez Mercado, y a esconder de la vista pública a los otros, la gobernadora en funciones Wanda Vázquez se dispuso a tomar las medidas de control que los salubristas reclamaban. Lo que ocurra en los próximos meses será determinante sobre su futuro político. Si la epidemia se contiene y sus efectos económicos se retrasan gracias a las acciones tomadas en Washington, resurgirá victoriosa.