Inicio Blog Página 1446

Poemas para Carlos

Por Sofia I. Cardona/ Especial para En Rojo

 

Es un juego peligroso

[Para Carlos Alberty, en ocasión de su libro Topografía]

Es un juego peligroso

– el tuyo, el nuestro.

Nadie nos contó como sería,

ni en cuánto tiempo llegaríamos 

a este estado mullido de las cosas,

a ver cómo se revuelve la mañana

en una pausa encorvada y amarilla,

a sentir la piel ceder en el suspiro

a mirarnos en lo oscuro como somos en lo claro.

Cuándo fue el momento, dime cuándo,

que atravesó las horas aquel ángel,

en qué nos ocupábamos.

Nadie nos advirtió que cederían

los muelles, los trinos, las almohadas,

que algo nuevo en ti y en mí 

en vuelo de mosca inoportuna

ocuparía el minutero y el borde de una taza,

que adornaría el filo del cuchillo

la frontera de la oreja y de los labios,

que llegaríamos al siempre todavía,

este momento, en estos versos, en esta página.

Es un juego peligroso

[Para Carlos Alberty, en ocasión de su libro Topografía]

Es un juego peligroso

– el tuyo, el nuestro.

Nadie nos contó como sería,

ni en cuánto tiempo llegaríamos 

a este estado mullido de las cosas,

a ver cómo se revuelve la mañana

en una pausa encorvada y amarilla,

a sentir la piel ceder en el suspiro

a mirarnos en lo oscuro como somos en lo claro.

Cuándo fue el momento, dime cuándo,

que atravesó las horas aquel ángel,

en qué nos ocupábamos.

Nadie nos advirtió que cederían

los muelles, los trinos, las almohadas,

que algo nuevo en ti y en mí 

en vuelo de mosca inoportuna

ocuparía el minutero y el borde de una taza,

que adornaría el filo del cuchillo

la frontera de la oreja y de los labios,

que llegaríamos al siempre todavía,

este momento, en estos versos, en esta página.

Todavía

Aquí estoy todavía con esta vestimenta,

todavía arrojada en este suelo.

Conozco cada vez más, cada vez menos,

los límites: 

el crepitar del pecho

las palpitaciones,

y pienso

que nada es suficiente para convencerme

de que alguna vez detenida y blanda

miraré como ajenas estas piezas:

colgantes piezas, piezas leves, piezas raras

piezas de un cascarón que ocupo

y se desplaza 

por mí 

fuera de los sueños.

Ese día trataré de levantar las alas

alas ajenas, alas leves, alas raras,

y entrará la brisa

y habrá piel, papel, escama

– cascarón –

algo que ascenderá en flor de humo

o quedará quebrado sobre el suelo.

Nada será entonces suficiente todavía.

Del pecho

Pues que tengas pena y pena, no me importa.

La pena es tuya, tómala, revuélvela.

La pena que te arrastre y que te lleve

consumida en ti.

Enciende el cigarrillo.

Inhala compasión, vapor, ceniza.

Algo quebró la pulpa jugosa del momento.

Qué triste, qué pena tan anciana.

Siempre un llanto que se escucha.

Esa sombra tuya cabizbaja.

Acaso era yo quien te veía.

Anda, enciende el cigarrillo:

compasión, vapor, ceniza.

Toda esta pena es tuya, tómala.

Pienso en aquello

Pienso que intimidad 

también era esto en un principio

cosas pequeñas, devociones minúsculas,

rabiosas arengas nuestras contra los impostores,

breves asombros a coro por donde asomaba el mundo,

cosas que nos sostenían sobre la tierra, más allá de los cuerpos,

también más acá, acá dentro, algo que a veces era nuestro

algo que solo era nuestro, nuestro, nuestro.

Pienso que ahora, de momento, hay alguien, algo.

Algo extraño de lo que yo no participo,

eso que dicen los boleros que está entre los dos,

y es más que eso

porque pudiera ser aquella o la otra o una pena,

pero es acaso esa necesidad que yo percibo

de tener algo distante, extraño a mí, ajeno,

y tan extraño 

atravesado en tu pecho, bajo las sienes, tras tus ojos, 

acurrucado en el cuenco de la oreja,

algo en los labios, algo,

algo opaco sobre saliva seca,

indescifrable residuo

algo que no alcanzo a ver ni entender desde este lado.

Pienso en la ingenuidad, la mía, 

yo que pensaba: 

qué raro esto tan fuerte que tenemos,

qué quieta maravilla,

y ya ves 

gira, destella la luz, las hojas, 

los árboles sin ramas, 

el verde monte y la música en la sala, 

ya ves cómo tan súbito, tan duro, así, de golpe,

sin truenos ni temblores, 

se ha quebrado.

Pienso que sí, que es algo roto,

distingo sus contornos todavía.

Hay algo lastimado por ahí

y por ahí escapa un pálpito, un calor, 

acaso un soplo, algo se escapa

y pienso.

Crucigrama: Carlos R. Alberty Fragoso

Por Vilma Soto Bermúdez/Especial para En Rojo

Horizontales

1. Sociedad fundada por un grupo de personas con intereses comunes.

3. Querer.

7. Carlos Roberto _____ Fragoso; escritor puertorriqueño. Profesor en la Universidad de Puerto Rico y columnista en la sección En Rojo del periódico Claridad.

11. Monja.

13. Escuché.

14. Uno de los mantras más sagrados en el hinduismo y el budismo.

15. Amarro.

16. Nombre de una antigua ciudad griega de Dóride.

18. Río suramericano frontera natural entre Paraguay y Brasil.

19. Arrope o cualquier zumo de frutos maduros, sirope.

21. Abrelatas.

22. 8 de _____ de 1957; nacimiento de Alberty.

24. Sujetar.

26. Preposición.

27. Nombre romanizado del gigante rey de los mares en la mitología nórdica.

28. Antiguo nombre de la nota musical do.

29. Lengua provenzal.

30. Artículo neutro.

31. Interjección usada para denotar cansancio, fastidio o sofocación.

32. Quejido.

33. Conjunción.

35. Antes de Cristo.

37. Escritos de _____; libro editado por Alberty en 2002.

39. Discípula.

42. Frente al _____; cuento de Alberty.

45. Sonríes.

48. 4 de _____ de 2019; fallecimiento de Alberty.

49. Igual.

51. En _____; suplemento de Claridad donde Alberty tenía su columna Topografía.

52. Indemne, intacta.

54. Habitó.

55. Nombre de la letra n, pl.

56. _____ de felicidad; artículo de Alberty en su columna en suplemento En Rojo.

57. _____ tristes ratones tan humanos; artículo de Alberty en su columna en suplemento En Rojo.

 

Verticales

2. Árbol del África tropical, de la familia de las bombacáceas.

3. Pueblo originario de América del Sur que habita la meseta andina del lago Titicaca; se le conoce también por aimará.

4. Soasar.

5. Vaso _____; cuento de Alberty.

6. Carlos Roberto Alberty _____; autor del poemario “Meditaciones” (1998), “Aires de felicidad”, “En busca de Francisco Matos Paoli”, “La “gracia” de la persecución”, “El poeta y la nación” y editor de “Escritos de Boquio”.

8. Lebrato, liebre de poco tiempo.

9. _____ “gracia” de la persecución; artículo de Alberty en su columna en suplemento En Rojo.

10. _____; poemario de Alberty de 2015. Le dio ese mismo nombre a su columna en Claridad.

12. Carlos _____ Alberty Fragoso; autor de “Vaso roto”, “Odisea”, “Jardín”, “Frente al mar” y “Ángel o demonio”.

17. Airee.

18. Nombre de una etnia y una lengua que fue hablada en el noroeste de Luisiana, EEUU.

20. Símbolo del astato.

23. Insecto coleóptero de la América tropical que despide de noche una luz azulada.

25. Del verbo aullar.

31. _____ niño de carne y hueso; escrito de Alberty en su columna en En Rojo.

32. Cansa, fastidia.

34. Mugido.

36. _____ Alberty; autor junto a otros de “Antología de textos literarios”, libro de texto usado en la UPR.

38. Aqueje.

40. El poeta y _____ nación; escrito de Alberty en su columna en En Rojo.

41. En busca de Francisco _____ Paoli; libro de ensayos editado por Alberty.

42. País sin litoral de África Occidental.

43. El día que antecede inmediatamente al de hoy.

44. Municipio de la provincia de Cosenza, en la región de Calabria (Italia).

46. Átomo con carga eléctrica.

47. Señal de socorro más utilizada internacionalmente.

48. Maúlla.

50. Anillo.

53. Carta de la baraja.

54. Acusativo o dativo de pronombre.

Dios en el tribunal del mundo

Por Marcelo Barros/Especial para En Rojo

Actualmente, una de las formas más comunes de atacar las personas es usar su nombre al divulgar noticias falsas. Ciertamente si fuera denunciar el uso indebido de su nombre, quién más podría hacerlo sería Dios. Desde tiempos antiguos, reyes y poderosos han usado el nombre de Dios para legitimar su poder y la violencia contra los súbditos. Muchas guerras y crueldades fueran cometidas en nombre de Dios. También las Iglesias y religiones han cometido violencia sagrada. 

 En América Latina, el colonialismo y el dominio de los imperios se han establecido en nombre de Dios. En las elecciones presidenciales que Brasil vivió en 2018, la mayoría de las personas religiosas votaron en la extrema derecha, mientras que la mayoría de los ateos y sin religión votó por la democracia. No pocos pastores evangélicos, así como obispos, curas y grupos católicos se revelan conniventes con el sistema político y económico que oprime a los pobres, discrimina a personas diferentes y destruye a la naturaleza. En Venezuela, eclesiásticos se ponen en contra del gobierno bolivariano, como si eso nada tuviera a ver con la vida de los más pobres. 

El uso falso del nombre de Dios es antiguo. En la Biblia, cuando Dios hace alianza con los hebreos, ordena: “No pronuncies el nombre divino”. La tradición tradujo eso en el mandamiento: “No usar el nombre de Dios en vano” … Pero ¿quién garantiza cuándo el uso del nombre de Dios es o no es en vano? Martin Buber afirmaba: “Ninguna palabra ha sido tan mal usada y masacrada en la historia que el nombre de Dios. Sin embargo, precisamente por eso, no podemos dejarla sucia y mal hablada. Tenemos que rescatarla, como expresión de amor gratuito y solidario “.

Hoy, el desafío mayor es que las personas y grupos que hablan mal de Dios no son ateos o sin religión. Los que profanan el nombre divino son los que se dicen más religiosos. Quien pone el nombre de Dios en billetes de dólar, en paredes de banco o en cristales de su coche hace eso como expresión de fe. Woody Allen, cineasta norteamericano declaró: “Dios debe ser un buen tipo, pero sus amigos, yo no los recomendaría”. 

De acuerdo con los evangelios, Jesús no luchó directamente contra el sistema político que, en su época, dominaba el mundo y sí contra el poder religioso que, en nombre de Dios, oprimía a las personas. Lo más revolucionario que Jesús hizo fue transformar el modo de hablar de Dios. Él reveló a Dios como un papá cariñoso que cuida de nosotros con amor de madre e inspira nuestros proyectos revolucionarios de cambiar el mundo.

 

Quique Ayoroa Santaliz: vivir la vida con el corazón en la mano

Por Carmen Ortiz Abreu/Especial para En Rojo

 

Escribir un libro sobre la vida de José Enrique “Quique” Ayoroa Santaliz es una tarea inmensa que podría resultar intimidante para una persona de corazón débil. Y es que la esencia del isabelino-ponceño, protagonista del libro que presentamos hoy, no puede ser capturada por quienes no entiendan que existen seres humanos para quienes vivir solo vale la pena si se hace con el corazón en la mano. Quique Ayoroa es una figura singular. De esas que nacen con una estrella en la frente. Esa estrella lo ha conducido, sano y salvo, a través de todos los caminos: los de la luz y los de las sombras. Su vida ha sido intensa como un bólido. Su insistencia frenética en hacer todo lo que humanamente pueda para adelantar la lucha por la independencia de Puerto Rico y la justicia para su pueblo, le ha ganado adeptos y también detractores. Le ha llevado a escalar altas cumbres y también a rodar pendiente abajo. Le ha hecho vivir al filo del peligro y sentir de cerca la incomprensión. Le ha hecho también disfrutar a manos llenas del amor, la solidaridad y el agradecimiento de quienes le aman desinteresadamente porque ha tocado sus vidas de manera especial. Ha sentido todas las emociones y combatido todas las tentaciones. Hasta ahora, nada lo ha llevado a claudicar. Sus incólumes principios han sido y son su mejor protección. Es lo que le acerca a sus amigos y le protege de sus enemigos. Quien ha tratado con Quique Ayoroa Santaliz sabe a lo que se atiene. Con Quique “hay que hilar fino” porque su fuerza está en la certeza de sus convicciones, y esa es una coraza difícil de quebrar. 

El libro que se presenta hoy-Quique Ayoroa Santaliz, Patriota, Quijote y Amigo– es de la autoría de José Enrique Laboy Gómez, un historiador joven y de excelente oficio, quien ha sabido captar, con meridiana claridad y precisión, la compleja personalidad y la amplia dimensión humana de su protagonista. Investigador riguroso, Laboy logra desentrañar la historia de su sujeto hurgando más allá de lo aparente y descifrando con objetividad, pero también con ternura y cariño, las claves que conectan los distintos puntos en la vida de uno de los patriotas más consecuentes y prolíficos del Puerto Rico contemporáneo. 

Familia y comunidad

Las claves de su vida parten de su origen y de su entorno familiar en su natal pueblo de Isabela. Exploran la relación de Quique con su familia, los personajes de su pueblo, sus amigos, condiscípulos y vecinos, y el Colegio San Antonio de Padua, influencia seminal en su vida. En su caso, el patriotismo es herencia familiar. Viene del vínculo de sus ancestros con la lucha emancipadora desde los tiempos del Grito de Lares; del retrato de Eugenio María de Hostos que colgaba de la pared del cuarto en que nació; de su padre y de su casa, por décadas sede del Partido Independentista Puertorriqueño y hospedaje de honor para Don Pedro Albizu Campos y Don Gilberto Concepción de Gracia en sus visitas a Isabela. Su tío favorito, Enrique Ayoroa Abréu, un nacionalista “de clavo pasao”, fue encarcelado tras la Insurrección del 1950, víctima de la Ley de la Mordaza. La vivencia de esos sucesos- y la cercanía a su tío Enrique – le marcó para siempre, llevándole a adoptar un compromiso vital con la libertad de su Patria, y la justicia para sus semejantes.

Deportes y confraternidad 

 El entorno isabelino fue también la fuente de su pasión por el deporte, donde jugó en el equipo de baloncesto del Colegio San Antonio y nutrió su admiración por los héroes deportivos de su pueblo y de su país. Vivió sus años de juventud volcado con intensidad en el baloncesto, que le sirvió para quebrar el caparazón de la timidez y demostrar sus dotes de liderazgo dentro y fuera de la cancha. Se convirtió en creador y facilitador de múltiples iniciativas deportivas. Se destacó como un incisivo y poético periodista deportivo, plataforma que utilizó para resaltar todo lo bueno y denunciar todo lo que consideró malo en el deporte en Puerto Rico. El logro deportivo cumbre de Quique Ayoroa Santaliz fue conseguir que en Ponce se construyera el Coliseo Pachín Vicens, proyecto al que se dedicó en cuerpo y alma, y que fue uno de sus principales desafíos.

El abogado de Ponce

Había llegado a Ponce unos años antes, tras las huellas de Don Pedro Albizu Campos y como estudiante de la entonces incipiente Universidad Católica. En Ponce se asentó, se enamoró, se casó y formó familia, y convirtió la Ciudad Señorial en su sede y centro de acción para la obra patriótica que habría de irradiar hacia todo Puerto Rico. En la Universidad Católica hizo su bachillerato y estudió Derecho, y este libro contiene una sección extraordinaria con muchos detalles sobre el gran abogado penalista que fue Quique Ayoroa Santaliz. Se destacan particularmente los casos donde defendió a independentistas y otros perseguidos políticos, y que le valieron la persecución continua del Estado. Entre estos, sobresalen el de varios líderes de la Unión de Canteros, acusados durante la combativa huelga de dicho sindicato contra la Puerto Rican Cement; el de Miguel Hudo Ricci, acusado por la muerte de un policía en la Universidad de Puerto Rico durante una refriega en el campus de Río Piedras, y su oportuna intervención legal a favor de Don Julio Ortiz Molina, el humilde chofer de carro público que derrumbó con su testimonio la versión del Gobierno y de la Policía sobre el asesinato de dos jóvenes independentistas en el Cerro Maravilla el 25 de julio de 1978.

Liderazgo patriótico y cívico

Como líder independentista, a Quique Ayoroa Santaliz se le recuerda como “el hombre que dio a conocer a Don Pedro” en Puerto Rico. La gran tarea de recuperación histórica de la figura de Pedro Albizu Campos que Ayoroa presidió en ocasión del centenario del natalicio del prócer, fue una de las jornadas patrióticas de mayor impacto que se han realizado en Puerto Rico. La misma tuvo un extraordinario y tangible resultado en las decenas de escuelas, carreteras, edificios, puentes y monumentos levantados o nombrados en honor de Albizu a través de todo nuestro país. Desenterrar nuestra historia escondida, promover y defender nuestra cultura y arte, elevar la autoestima colectiva, resaltar la importancia del trabajo y la autogestión económica y promover la unidad y reconciliación entre las distintas organizaciones y tendencias independentistas, fueron solo algunas de las iniciativas patrióticas y cívicas en las que nuestro protagonista marcó el paso y sentó el ejemplo. 

El ser humano 

El libro que nos ocupa consigna también un cuadro amplio de Quique Ayoroa Santaliz como ser humano; como el esposo y el padre; el hijo y el hermano; el vecino y el amigo, acercándonos a él mediante los testimonios de las personas que han estado a su lado por largos años. Otro insigne isabelino, el destacado economista y profesor de la Universidad de Puerto Rico ya fallecido, Don Aristalco Calero, nos ofrece una hermosa descripción de los seres como Quique en el prólogo que escribió para el libro De Guajataca a Los Cedros, donde se recopiló una parte de las crónicas periodísticas de Ayoroa Santaliz. Nos dice Don Aristalco: “Es prácticamente imposible ser bueno si no se tiene fe en los demás. Fe ésta que se sostiene con el ejemplo de esas personas que han sentido una vocación en su espíritu y la cumplen con fidelidad”. Estas sabias y profundas palabras resumen la esencia de fidelidad y constancia en la persona de Quique Ayoroa Santaliz, recogida también con gran acierto en el libro del amigo historiador José Enrique Laboy Gómez. 

Palabras finales 

Este libro es lectura obligada para todos los que quieran conocer con profundidad a ese gran puertorriqueño que es José Enrique “Quique” Ayoroa Santaliz. También lo es para quien quiera adentrarse en cruciales momentos de la historia contemporánea de nuestro país. Algunos de esos momentos se revelan por primera vez, en toda su dimensión, en las páginas de este libro. La información que se ofrece es tan rica y variada como la vida de su protagonista. José Enrique Laboy Gómez merece reconocimiento por ofrecernos en este libro no sólo una biografía singular, sino un trozo importante de la historia de Puerto Rico que por más de un siglo nos han escamoteado. 

(Presentación del Libro, Quique Ayoroa Santaliz, Patriota, Quijote y Amigo, de José Enrique Laboy Gómez, Anfiteatro Municipal Justo Méndez Cabrero, Isabela, Puerto Rico. Viernes, 17 de mayo de 2019) 

En el 124 aniversario de la caída en combate de José Martí, 19 de mayo de 1895:José Martí en San Juan: una carta auténtica

Por Silvia M. Alberti Cayo / Especial para En Rojo

A Wilber, siempre conmigo, siempre con él.

A la memoria de Osiris Delgado, 

por conservar la carta.

A la memoria de Luis García Pascual, 

por el Epistolario

Fue muy gratificante, emocionante, haber podido leer la carta auténtica de José Martí que hoy se conserva en la colección de la Sala de Exhibición y Biblioteca Osiris Delgado de la Universidad Interamericana de Puerto Rico en su Recinto Metropolitano, desde 2012. Asistí a la inauguración de ese espacio y, desde entonces, manifesté a su propietario mi interés por conocer el documento. .

El Dr. Osiris Delgado Mercado, destacada figura de la cultura puertorriqueña contemporánea, recibió la carta de manos de su padre, el Sr. Francisco Delgado Rivera quien la recibiera también de su padre, el Sr. Pedro Delgado Villafañe, persona que tuvo acceso a la carta cuando residiera en las actuales Islas Bahamas. 

Esta carta demuestra la transparencia por parte del Partido Revolucionario Cubano, en especial de su Delegado, José Martí, en el control de los fondos monetarios destinados al financiamiento de la guerra que se preparaba para “lograr con los esfuerzos reunidos de todos los hombres de buena voluntad, la independencia absoluta de la Isla de Cuba, y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico”, según reza en el primer artículo de las Bases del Partido, fundado el 10 de abril de 1892. (Martí, J, 2001, Obras completas (Edición digital) 1, 279. En lo sucesivo se citará OCED).

La carta firmada por José Martí, el 19 de agosto de 1892 y dirigida al Secretario del Cuerpo del Consejo de Key West, fue publicada en el Epistolario [de] José Martí, en la compilación, ordenamiento cronológico y notas de Luis García Pascual y Enrique H. Moreno Pla, editado por el Centro de Estudios Martianos en su Colección Textos Martianos y la Editorial de Ciencias Sociales del Instituto Cubano del Libro en 1993, entre las páginas 196 y 197 del tercer tomo. Aparece, al final del texto, la siguiente nota: Archivo del Centro de Estudios Martianos. Cotejada con una fotocopia del manuscrito original. Según esta fuente, carta manuscrita en papel con membrete del Partido Revolucionario Cubano. 

Texto íntegro de la carta

Delegación del Partido Revolucionario Cubano (1)

Nueva York (2), 19 de agosto de 1892. (3)

Señor Secretario (4) del Cuerpo de Consejo (5) de Key West (6)

Señor Secretario:

Ruego con esta fecha a la tesorería del Partido (7), que remita a Ud. copia de la lista de firmas recogidas por esa delegación desde la creación del Tesoro del Partido, en cumplimiento a la demanda de Ud. al hacerse cargo de esa Secretaría.

Ruego a Ud. a mi vez que – al remitir a la Delegación nota mensual de las sumas colectadas para fondos de acción, y los fondos, cuando por encargo de esta Delegación no hubiesen debido aplicarse allí directamente, se sirva -con rigurosa regularidad- enviar nota de la suma que quede en poder de cada Club (8) para fondos de guerra (9). Este conocimiento es indispensable para el cálculo repentino en un momento dado; y la vigilancia en este punto mantendrá vivo el estímulo entre los Clubs para enriquecer los fondos de guerra.

Ruego así mismo que – a vuelta de correo, para incluirla en un documento público importante, me envíe esa Secretaría la lista de las asociaciones patrióticas de esa localidad (10).

Saludo a Ud. con mi sincera estimación,

 El Delegado (11)

 José Martí 

Notas explicativas:

(1) Delegación del Partido Revolucionario Cubano. (Membrete). Delegación conformada por José Martí, Delegado y Tesorero, Benjamín Guerra. Electos el 8 de abril de 1892.

(2) Sede. Oficina de 120 Front Street, New York.

(3) 19 de agosto de 1892. El primer documento fijado para abordar el aspecto económico de la preparación de la guerra data del mes de julio, siendo este que se presenta uno de los primeros que aborda el asunto.

(4) Señor Secretario, [Gualterio García y Barrios]. (Fotografía de Grupo, G.G.B. a la izquierda de José Martí en guarda de la Iconografía martiana, de Gonzalo de Quesada y Aróstegui). Nació en Camagüey, alrededor de 1864 y era hijo de Manuel García y Martínez y de Rosalía Barrios y Guevara. Cuando residía en Cayo Hueso fue uno de los jóvenes que integraron la Comisión encargada de invitar a Martí para que visitara este lugar y les hablara a los emigrados cubanos de allí, colaboró arduamente con Martí en la fundación de clubes patrióticos, en la constitución del Partido Revolucionario Cubano y, más tarde, fue Secretario del Cuerpo de Consejo de Cayo Hueso [1 de agosto de 1892 – 8 de abril de 1893]. Su amor a Cuba le ganó la amistad y confianza del Maestro, como lo reflejan las cariñosas cartas que le dirigiera a seguido. Al estallar la Guerra de Independencia no le fue permitido entregarse a las fuerzas que combatían en la Isla, como era su deseo, pero, no obstante continuó colaborando con la delegación con gran entusiasmo y, al finalizar la contienda bélica, regresó a la patria y se radicó en La Habana, cuidad en la que desempeñó un modesto puesto de empleado público, del que posteriormente fue cesanteado por defender a un trabajador con el que se había cometido una injusticia. Desilusionado de todo se suicidó con un arma de fuego. Íntimamente, contrajo matrimonio con Josefa López y Vázquez de cuya unión nacieron cuatro hijos: Raquel, Rosalía y Araceli. Gualterio murió soltero. Falleció en La Habana a los 42 años de edad. (Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús. El Vedado, La Habana, Lo 10, Fo. 321, No. 1023). 

 (5) Cuerpo de Consejo. Explicamos a partir de los Estatutos secretos:. § 2: El Partido Revolucionario Cubano funcionará por medio de las Asociaciones independientes, que son las bases de su autoridad, de un Cuerpo de Consejo constituido en cada localidad con los Presidentes de todas las Asociaciones de ella, y de un Delegado y Tesorero, electos anualmente por las Asociaciones. § 7. Cada Cuerpo de Consejo elegirá un Presidente y un Secretario, que recibirán y distribuirán entre los Presidentes de las Asociaciones las comunicaciones del Delegado, y autorizarán las comunicaciones que los Presidentes de las Asociaciones deseen dirigir al Delegado. 

(6) Key West. En español, Cayo Hueso, está situado al sur del actual estado de Florida, Estados Unidos de América. Es el nombre original de la isla dado por exploradores españoles. Se dice que este nombre proviene del hecho de que la isla estaba llena de restos (huesos) de anteriores habitantes, que habían utilizado el territorio como cementerio.

La tesorería del Partido. Explicamos a partir de los Estatutos secretos. § 6. Los deberes del Tesorero son: 1. Visar todos los pagos que el Delegado autorice. 2. Llevar las cuentas de los fondos recibidos y de su distribución. 3. Responder de los fondos que por el Delegado se le entreguen en depósito. 4. Rendir, en unión del Delegado, cuenta anual de la inversión.

(8) Clubes. Asociaciones políticas que le sirvieron de base al Partido Revolucionario Cubano.

Fondos de guerra. Fondos dedicados a sufragar la guerra que comenzaría el 24 de febrero de 1895. José Martí perdió su vida en combate el 19 de mayo de ese año.

Asociaciones patrióticas de Key West: Convención Cubana, Juan Millares, Liga Patriótica Cubana, Ignacio Agramonte No. 2, José González Guerra, Unión y Libertad, San Carlos.

José Martí fungió como Delegado del Partido Revolucionario Cubano entre 1892 y 1895.

Dos consideraciones formales que pueden señalarse son, por una parte, que siendo el tema abordado en esta carta de carácter estrictamente administrativo en el período preparatorio de la “guerra necesaria”, pueden ser apreciados rasgos distintivos de la escritura martiana: cada párrafo del cuerpo de la misiva comienza con la forma verbal “ruego”; esta reiteración, muy característica de la escritura martiana, manifiesta como vertientes la intención de dar énfasis a la necesidad de atención a las solicitudes y, en cuanto al léxico, el empleo de una voz con una gran carga de mesura para dirigirse al destinatario. Por otra parte, la corrección del trato como remitente es que observando los fines y extensión de la carta, Martí no omite ninguno de los componentes estructurales del género epistolar; esto revela su consideración hacia el receptor del mensaje.

Especial agradecimiento al Dr. Ibrahím Hidalgo Paz, Director del Equipo de Investigaciones Históricas del Centro de Estudios Martianos, por facilitar información acerca de la publicación de la carta. 

Sea esta carta un documento más para el conocimiento de la gran labor de José Martí como Delegado del Partido Revolucionario Cubano.

Hoy, citando los conocidos versos de Doña Lola Rodríguez de Tió: “Cuba y Puerto Rico son/ de un pájaro las dos alas / reciben flores y balas / en un mismo corazón”, estas tierras antillanas han de ser las dos alas de un pájaro que emprenda el vuelo hacia un futuro mejor. 

Estas páginas son un extracto de la ponencia presentada en el Coloquio Internacional La guerra necesaria. Organización e inicio, en el Centro de Estudios Martianos de La Habana, Cuba.

La autora es estudiosa independiente de la vida y la obra de José Martí