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Notas sobre los poemas sucios de Llorens

 

En Rojo

Llorens es quizás nuestro poeta más conocido. De hecho, como señala Felix Córdova, hasta Juan Antonio Corretjer, el poeta nacional para algunos, nos dice que Luis Llorens Torres es el más grande. 

Para mí es un poeta entrañable porque era el poeta preferido de mi viejo quien recitaba El patito feo casi completo y lo buscaba en un libro para hacérmelo leer. Luego, por requerimientos del Departamento de Instrucción Pública, mi hermana Rosario se aprendió de memoria y recitó decenas de veces en el seno hogareño El valle de Collores:

Cuando salí de collores

fue en una jaquita baya,

por un sendero entre mayas

arropás de cundiamores.

Sobre él han escrito, aparte de Félix Córdova que editó la más reciente obra poética de Llorens publicada por el ICP, buenos críticos, desde José Emilio González al propio compañero Bernabe, Iris Miranda, Melissa Figueroa, Raúl Guadalupe, y por supuesto, el lúcido estudio de Arcadio Díaz Quiñones que acompaña la antología de Ediciones Huracán del 1986. En fin, como para hacernos énfasis en la pertinencia de este poeta a quien se nos hace difícil separar del residencial. 

Mi primera lectura crítica de la poesía de Llorens se la debo a la tesis doctoral sobre la poesía contemporánea de Puerto Rico (1930–1960) que presentó José Emilio González en 1967 y que me parece fue publicada dos años después.

Por supuesto, José Emilio le dedica la atención necesaria a Llorens desde Rapsodia criolla, de clara filiación modernista (1911) hasta su última producción 3 décadas después. Destaca el erotismo, la raza, el patriotismo, el americanismo, la nostalgia por el mundo de la infancia, el antillanismo y el nuevo criollismo. Así, Jose Emilio nos dice que, aparte de las otras extraordinarias cualidades, lo que habría de convertir a Llorens en el poeta más popular de Puerto Rico es su criollismo (p.64). Ese criollismo ha pasado por el filtro del modernismo y en Llores no es una nota costumbrista de un poeta culto que estudia las creaciones del pueblo, sino poemas con una identificación profunda con ese pueblo.

Me parece que es esa identificación lo que lo convierte en opinión de Juan Antonio Corretjer en, “el poeta más importante de toda la historia de la poesía puertorriqueña” , “quien verdaderamente tremolará tan alto la superioridad creadora del idioma de los puertorriqueños, que con su vuelo poético será la prueba más valedera de la hegemonía natural de nuestro lenguaje por encima del decreto militar, de la imposición legal y de la coacción militar”.

Me interesa, sin embargo, leer a Llorens desde una perspectiva diferente. Me interesan esos poemas en los que, al decir de José Emilio González, “incurre en un naturalismo, que roza el mal gusto, si no la vulgaridad, como en “La flamboyana”:

Ella, por entre sus mil peciolos,

saca la lengua, saca mil lenguas,’

con que se lame, con que se unta

de coloretes la cabellera,

la nuca, el seno, la espalda, el vientre

y hasta las nalgas y las caderas.

En otras, dice González, es brutalmente prosaico:

Bajo el frondaje de las alas

cuelga el racimo de los huevos.

Descansa en una sola pata

que ha de altura como diez metros.

(Palma cocotera)

Francisco Manrique Cabrera en su Historia de la literatura puertorriqueña (1971) nos dice que “A partir de la desaparición de La Revista de las Antillas” (¡fundada por Luis Llorens Torres en 1913!. En esta revista colaboraron como editores Nemesio R. Canales, José De Diego, Trina Padilla de Sanz, Josefa del Valle Zeno) entre otros notamos en Llorens un enfriamiento, tal vez muy explicable. Continuaron apareciendo, sin embargo, cosas suyas en periódicos y revistas, pero ya no con el vigor entusiasta de los días anteriores”. Sobre Voces de la campana mayor (1935) dice Manrique “es un libro un poco desigual en donde reaparecen, no obstante, poemas de conocido mérito. Ciertas composiciones de esta obra en realidad no llegan al nivel prestigioso del poeta” (p.245). 

Es curioso que esos poemas posteriores, es decir, la segunda década del siglo XX, coinciden con estudios sobre el folklore puertorriqueño y la literatura oral y han sido interpretados como un corpus que pretende “la invención de una tradición de resistencia”. Noel Luna, entre otros, coloca esos poemas criollistas dentro del marco modernista en tanto la concepción ideológica es muy similar, es decir, resaltar el espíritu humanista latinoamericano frente al materialismo norteamericano. 

 Son esos poemas “vulgares” ¿sin “vigor entusiasta”? los que busco y releo muchas veces. Los leo mal, es decir, los leo como si tuvieran la misma pertinencia e importancia que la Canción de las Antillas.

Leo con licencia poética. Hago una mala lectura. Uso dos voces la de T.S. Eliot y la de Bajtin. ”The poet,” decía Eliot, “would like to be something of a popular entertainer . . . would like to convey die pleasures of poetry. . . . As things are, and as fundamentally they must always be, poetry is not a career but a mug’s game” (TUPTUC, p. 154). Por supuesto, Eliot está aquí como combatiente de la idea romántica de la poesía que hace las veces de una religión y hace un comentario mordaz a la idea del poeta con el status putativo de legislador, profeta o salvador. Deberíamos estar contentos, dice Eliot, con jugar el importante papel en la sociedad de comediante del music hall. Más que nada es un guiño irónico contra la actitud romántica.

¿Y si leo ateniéndome a los comentarios de TS Eliot? Qué pasa si leo como si la poesía fuera un carnaval? No digo una lectura bajtiana de Llorens, buscar en él el carnaval sino leerlo así, que mi lectura sea un sentimiento de alegría ruidosa, diversión, disfraz, ornamento lúdico.

Bien, Mijail Bajtin ha dicho que el carnaval:

Se relaciona con un sentimiento de alegría ruidosa, comunión social y diversión porque está abierto al disfrute de todos y todas y al uso de disfraces y ornamentos de colorido diverso y carácter lúdico. Música, bailes, actuaciones y divertimentos. Comida y bebida abundantes y una idea implícita y fundamental: la supresión momentánea de las reglas de la vida cotidiana, de la veracidad incuestionable y de las formalidades del funcionamiento social para dar rienda suelta a la imaginación y al placer. 

Al mismo tiempo el carnaval implica una serie de profanaciones, sacrilegios o rebajamientos y obscenidades vinculados a la intuición de una fuerza generadora de la tierra y el cuerpo. El carnaval, se ha dicho, involucra una dimensión sensorial–concreta que sustenta la asunción vitalista de su realización. Se dirige: 

a la coronación burlesca y el subsiguiente destronamiento del rey–efímero y evoca la posibilidad perenne de cambios y transformaciones, es decir, del ciclo constante de muerte–renovación en la vida. 

Y de coronaciones burlescas tiene Llorens varios ejemplos:

El poema, Zoraida Tropical, es una “fantasía criolla” para la coronación de Zoraida Martínez, reina del casino de la capital de Puerto Rico. Zoraida es hija de Martínez Nadal, que en 1938 junto a Iglesias Pantín, Muñoz Marín, y Antonio R. Barceló eran los líderes de los partidos liberal, republicano y socialista.

Y que en los montes y llanos

los pavorreales se hinchen

ylos caballos relinchen

y canten los jerezanos.

Los jíbaron borincanos

cola de flores le harán,

y sujetando vendrán,

tras de su reina querida,

la larga cola tendida,

desde Guaynabo a San Juan.

Y verá la aristocracia

de su corte, en el Casino

nuestro lujo campesino

desplegado a toda gracia.

la anarquista democracia

le rendirá sus enojos;

y absortos verán los ojos

que su silueta y su sombra

pasarán sobre una alfombra

hecha de estandartes rojos

Ella uncirá en matrimonio

fuerzas de Iglesias Pantín,

fuerzas de Munnoz Marín

y fuerzas de don Antonio

–lo que no pudo el demonio

lo harán sus ojos triunfales–

y en escaleras reales

la subirán en mil manos

mil negros republicanos

y mil negros liberales.

Una carnavalización del mundo se relaciona pues con cierta relatividad en el despliegue de los designios que todo Estado, orden o colonizador, lleve a cabo en su práctica cotidiana. Aquí, en este poema, la confrontación se transforma en una armonía que solo es posible en una “fantasía criolla”.

En el poema “Carnaval” (1926) ya nos ha dicho el hablante lírico:

CARNAVAL

Bella ficción de reinas y de reyes…

oh carnaval, alegre carnaval,

que unces tus yuntas de mejores bueyes

y aras la carne en el vaivén del vals.

Esa “bella ficción” siempre opera en clave de sátira, ironía, sarcasmo, como una suerte de instrumento armonizador. Así, Reina del pueblo, es un poema a Eva Martínez, proclamanda Reina de los Obreros en el Carnaval de San Juan de Puerto Rico, año 1938.

Los obreros quieren reina?…

Los obreros socialistas, comunistas,                   anarquistas,

quieren reina?… ¡Quieren reina!

Ellos, ellos, los que en Rusia dieron      muerte a la zarina,

los que airados en España expulsaron            la realeza, los que forjaron las futuras                 democracias

y a los reyes los arrastran y los barren                    de la tierra,

ahora mansos, ahora humildes, en San                      Juan de Puerto Rico,

quieren reina, ¡quieren reina!

¿Qué ficción es esta en el Puerto Rico de 1938 después de la huelga de la caña, la huelga en los muelles?

A la real irrealidad de Eva Martínez,

la muy real irrealidad puertorriqueña,

la muy real irrealidad de irrealidades,

porque es toda una real hembra;

a tan regia realidad de irrealidades

que hoy se llama Eva Primera,

y es primera en los empeños

de los brazos que trabajan y la sueñan

los obreros comunistas y anarquistas

la proclaman esta noche ¡la más reina!

¿Serán estos los poemas faltos de vitalidad que no le llegan a los tobillos de ese otro Llorens?

El carnaval celebra el cambio mismo el propio proceso de transformación y no el objeto del cambio. Por decirlo de alguna manera, el carnaval es funcional y no substancial. No absolutiza nada, sino que proclama la alegre relatividad de todo (Bajtin, 1979 /2004, p. 182). 

De ese modo la carnavalización del mundo, en los poemas de Llorens, desconoce afirmaciones o negaciones categóricas.

Hace unos meses, en este mismo periódico, publiqué una nota que se titulaba DJ Llorens o los falsos orígenes del reggaetón. En él esgrimía la idea de que podríamos popularizar a Llorens si nos atenemos a esos poemas “sucios” que nos acercan a una sensibilidad contemporánea, urbana. Cierto que habría que poner en crisis esa estética, pero ¿no sería un avance que se popularizara la poesía? En aquel artículo di varios ejemplos. Acá doy otros.

Y quizás alguno de ustedes recuerde una canción de Héctor y Tito, Felina:

Felina,

Tu cuerpo es tan provocante

Que me lleva a mirarte arrogante

Y estoy loco que acabes’e soltarte

Y bailemos to’ la noche

Felina.

Cuando la escuché por primera vez recorde el poema de Alyna Lyna, de Llorens:

Alyna Lyna la de la pechuga columbina

quien soñara el calor de Alyna Lyna

Alyna Lyna la de la comba equina

quien fuera joven para Alyna Lyna

Alyna Lyna la de las garras de felina’

quien crujiera en las garras de Alyna Lyna.

Pero recordemos que he dicho antes: A contrapelo de lo grave y lo elevado, la carnavalización instala —siempre transitoriamente— un tono rústico, vulgar, que sin embargo no elimina la posibilidad de determinado vuelo poético. Como en este lujurioso poema: EVA VENCEDORA

Por supuesto, hay muchos más que no tenemos espacio ahora para mostrar. Si, como afirma Arcadio Díaz Quiñones, la intención de Luis Llorens Torres es “fundar la literatura, institucionalizarla, convertirla en poder intelectual y en base de la nacionalidad”, ¿tendremos que mirar a otro lado gran parte de su poesía humorística y/o falocéntrica?

Para mí, el núcleo significativo de la obra de Llorens no está constituido por sus poemas sinfónicos, cuyo paradigma es la Canción de las Antillas, y por esa buena cantidad de poemas a las reinas del casino y los juguetones textos en los que caricaturiza los adelantos tecnológicos. Los invito a volver a Llorens.

Esta es una versión muy breve de la lectura realizada el 14 de mayo en el Colegio de abogados y Abogadas, en el marco de una Jornada sobre Llorens. La bibliografía, y la charla, están disponiblea a quien las solicite.

2019 Feria Internacional del Libro de la República Dominicana

Por Lowell Fiet/En Rojo

 

NOTA: Dedico este escrito a la destacada catedrática Mercedes López Baralt.

Mercedes López-Baralt viajó a la Feria en Santo Domingo el miércoles, 1 de mayo, pero no había asistido ni participado anteriormente. Su hermana Luce López-Baralt sí participó durante los primeros días de la Feria. Esa misma noche del 1ro de mayo después de dictar su conferencia “Perdida y ya por siempre conquistada: musa y poesía en el ciclo de Fili-Melé de Luis Palés Matos” y en camino a un restaurante, Mercedes se cayó, fracturó una cadera, tuvo que sufrir una intervención quirúrgica y se quedó hospitalizada en Santo Domingo hasta el 9 de mayo. En ánimo se recuperó inmediatamente, pero los huesos toman más tiempo. Saludos y cariño a Merce.

Del 1º al 5ºde mayo tuve la ocasión de pasar cuatro días muy satisfactorios en la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo. Fui invitado a la Feria de 2004 dedicado a Luis Rafael Sánchez y viajé a Santiago de los Caballeros y luego a Santo Domingo con Idalia Pérez-Garay y José Félix Gómez y el resto del equipo de Quíntuples. Hubo funciones en las dos ciudades mientras yo dicté una conferencia en Santiago y presenté mi libro El teatro puertorriqueño reimaginado (Ediciones Callejón, 2004) en la feria, 15 años más tarde fue mi privilegio ser parte de la delegación de Isla Negra Editores y presentar mi libro An Archipelago of Caribbean Masks en Santo Domingo.

La Feria Internacional continúa siendo la feria de libros más grande del Caribe pero diferente de 2004 y de todos los años anteriores, en la edición 2019 –la 22ª– todos los pabellones, exposiciones, presentaciones, lecturas, quioscos y ventas se dispersaron, como si fuera un laberinto esperpéntico, a través de los extensos espacios de la zona colonial de Santo Domingo.

Para dar una idea,  la Plaza Cultural de Santo Domingo, donde se llevaba a acabo anteriormente, sería como llenar el parque Muñoz Rivera en Puerta de Tierra completamente con libros; mientras la versión actual visualiza –si fuera en San Juan– espacios interconectados desde la Plaza de San José, hasta Ballajá, la Casa Blanca, el Instituto de Cultura Puertorriqueña, la Escuela de Artes Plásticas, los terrenos del Morro y hasta el fuerte San Felipe del Morro –todos llenos de libros. Sin embargo, sabemos que ni el gobierno colonial ni las agencias federales que controlan muchos de los espacios “históricos” accederían a promover un proyecto de talla internacional de tal amplitud. 

Puerto Rico fue el “Invitado de honor” al 22ª Feria y los escritores y casas editoriales de Puerto Rico dijeron presentes, aunque tal vez no suficiente porque me parece que muchas casas editoriales pasan por la misma crisis post-María y del proceso de desmantelamiento de la Junta de Control Fiscal. En este caso, el peso organizativo dentro de la feria cayó principalmente sobre las editoriales del Instituto de Cultura Puertorriqueña, la Universidad de Puerto Rico e Isla Negra Editores, porque Isla Negra, como independiente, no ha perdido ni una Feria en los últimos 22 años.

Alrededor de 25 escritores de la isla fueron invitados o aparecían en el programa, además hubo representación del Instituto de Cultura de Puerto Rico, como entidad gubernamental que patrocina y representa la cultura boricua, y del equipo de trabajo de la disminuida editorial universitaria. El gobierno de Puerto Rico también tenía su presencia, especialmente en el acto inaugural de la feria. Como es de esperarse, surgió la controversia sobre quién representaría a Puerto Rico, sus escritores y casas editoriales, y cómo esa representación se montaría en términos discursivos y corporales en el escenario internacional de la feria. La nación dominicana invita, pero el invitado es una colonia y no una nación; el ministerio de cultura de esa nación ofrece la invitación, pero Puerto Rico no tiene un ministerio sino un empobrecido “instituto” de cultura marginalizado de los demás departamentos del gobierno. Por eso, la participación de la primera dama, Beatriz Areizaga de Rosselló y otros representantes del gobierno colonial de Puerto Rico levantó ronchas en los miembros del público presente. 

Como yo no estaba presente, voy a citar a Daniel Nina del blog “El Post-Antillano”: 

Contrario a lo que muchos podrían sugerir o pensar, Beatriz Rosselló estuvo a la altura del evento, y su alocución fue una impregnada por un mensaje de corte nacionalista sobre todos los atributos de la nación boricua. En particular resaltó el valor de la lengua castellana o español como parte de nuestra identidad. De igual forma estableció el vínculo natural entre ambos países, por vía de la figura de Eugenio María de Hostos, a quien reconoció como el educador ilustre nacido en Borinquén y fenecido y enterrado en Quisqueya.

El momento más humano de su alocución fue cuando la Sra. Rosselló se dirigió a los presentes para enaltecer el sentido de resiliencia del pueblo de Puerto Rico luego del paso del huracán María. En ese momento, lágrimas brotaron de sus ojos, y tuvo que detener su intervención, lo cual le mereció un fuerte abrazo.

El gobierno de Puerto Rico, el cual dirige Ricardo Rosselló, esposo de Beatriz, no escatimó en poner recursos para este evento. La delegación encabezada por la Sra. Rosselló contó a su vez con la participación de Luis Rivera Marín, secretario de estado, Manuel Laboy, secretario de desarrollo económico y comercio; Jorge Haddock Acevedo, presidente de la UPR; Carlos Ruiz, director ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña; y de una veintena de otros funcionarios y funcionarias de varios departamentos del gobierno de la isla.

Nina recibió críticas fuertes por aparentemente haber apoyado la gestión oficial puertorriqueña. No obstante, es fácil perder la ironía de su columna: la primera dama hizo declaraciones al nivel de datos básicos sobre el patrimonio nacional –comentarios que no podría hacer en Puerto Rico– mientras el gobierno de su esposo, que mal administró la recuperación post-María y ahora corta fondos para educación y cultura dentro de Puerto Rico, “no escatimó en poner recursos” para que una delegación grande podía fingirse como una “nacional”. Por el otro lado, sí “escatimó en poner recursos” para la feria como tal ya que la mayoría de los participantes puertorriqueños pagaron sus gastos de viaje y estadía en Santo Domingo.

También se debe destacar la presencia dentro de la Feria Internacional del Libro de la República de dos otros factores: los medios estaban presentes en las actividades y sus grabaciones llegaron a la televisión y radio para transmisión. Esto ya lo había visto antes en mis viajes para investigar los carnavales dominicanos. Los eventos culturales locales forman parte de la programación regular local, algo que en gran medida se ha perdido en Puerto Rico. 

El segundo factor refiere a la presencia de miles estudiantes de escuelas en las calles que ocuparon la feria y especialmente su presencia dentro de las conferencias y presentaciones de libros. En general, su comportamiento fue cortés, aunque muchos prestaron igual o más atención a sus teléfonos que a las presentaciones. La fluidez natural de su presencia y su asistencia aún en las sesiones del sábado me impresionó positivamente.

No puedo asegurar el número de quioscos mostrando y vendiendo libros nuevos y usados –sería por lo menos 200. También hubo pabellones dentro de edificios con salas de conferencias y exposiciones de libros más especializados. Yo participé en eventos en cinco pabellones, pero muchos otros también estaban en uso continuo. La embajada francesa, ubicada en la zona colonial, tuvo una presencia muy fuerte en las actividades y jóvenes de Martinica y Guadalupe asistieron a la feria. Varios otros países, incluyendo a Cuba, también auspiciaron quioscos y pabellones.

Pero el gran placer de participar en la 22ª edición de esta feria del libro fue viajar dentro de la delegación de Isla Negra Editores. Allí conocí nuev@s autores y compartí con otros conocidos. Pude presentar y reseñar el nuevo libro de Larry La Fountain-Stokes, Escenas transcaribeñas: ensayos sobre, teatro, performance y cultura, y él hizo lo mismo con mi libro. Así fue para todas las presentaciones de Isla Negra. El director Carlos Roberto Gómez Beras logró una coordinación excepcional de un grupo que también incluía a: Mercedes López-Baralt, Pablo Cancio Reichard, Nancy Debs Ramos, Madeline Millán, Amarilis Vázquez Jaime Marzán, Helena Sampedro, Irene Estévez, María Ostolaza Rivera, Robert A.B. Sawyer y Dinorah Cortés-Vélez. Tod@s presentaba nuevos libros publicados por Isla Negra Editores.

Termino donde empecé hace una semana con el teatro programado simultáneamente con los otros eventos –pude ver tres obras dentro del contexto de la Feria. Ya escribí sobre “Andrea Evangelina” de Chiqui Vicioso pero también quiero mencionar “Luvina”, un notable performance basado en el cuento del mismo título de Juan Rulfo. Por su puesta en escena al aire libre en un parque y por la fuerza que ejercía la joven Charismel García, la impactante pieza proyecta una visión contada y corporal lejos de su y nuestra propia experiencia. Por otro lado, el trabajo de máscaras de “En tiempo de mangos verdes” del Teatro Utopía de Santiago de los Caballeros, adapta el estilo de la Commedia del‘Arte para presentar la problemática de una joven de colegio encinta y las dificultades, opciones y decisiones que ella enfrenta en la República Dominicana actual.

La República Dominicana invierte y participe orgullosamente en lograr anualmente una impresionante feria internacional del libro. Fue un placer poder asistir. ¿Y Puerto Rico?  

Minutos de cine: Pokémon, Missing Link, Long Shot

Por Marcos I. López Ortiz/Especial para En Rojo

Pokémon: Detective Pikachu es un filme de fantasía basado en el anime/videojuego del mismo nombre, dirigido por Rob Letterman y protagonizado por Ryan Reynolds, Justice Smith y Kathryn Newton. En esta historia seguimos a Tim, un joven quien debe investigar el paradero de su padre junto su antiguo compañero, un pikachu con mucho que decir. Juntos tendrán que pensar rápido para lograr su objetivo mientras nos adentramos en un mundo lleno de pokemones y nostalgia.

Muchos podemos decir que Pokémon fue una gran parte de nuestra infancia. Recuerdo como si fuera ayer cuando me levantaba un sábado en la mañana, tomaba un plato lleno de cereal y me sentaba frente al TV para ver con lo próximo que se toparían Ash, Brock y Misty. Es difícil pensar que una propiedad con tanto potencial haya tardado tanto en desarrollar una versión live action, pero la respuesta es simple: es basada en un videojuego. Aún no existe una película basada en un videojuego que se pueda llamar realmente exitosa o buena y esto es un gran factor ante los ojos del estudio. Ahora la verdadera pregunta es, ¿Rompe Detective Pikachu con la mala racha de las películas de videojuegos?

Honestamente les puedo decir que esto es un nostalgia trip. Es muy emocionante ver a estas criaturas en la gran pantalla luego de haber crecido viéndolas en la pequeña y verlos live action era algo que no me imaginaba ver fuera de fan art. Los diseños de estos eran sólidos y esto se ve claro cuando logras identificar características de estas criaturas solo con mirarlas. Ryan Reynolds logra darle vida al personaje titular de una manera extraordinaria y provee un tipo de humor que mantendrá a chicos y adultos con una sonrisa cuando esté en pantalla. Sin duda alguna mi Pokémon favorito, y quien se robó cada escena de este filme, fue Psyduck representado como una bomba de ansiedad. Este nos da algunos de los momentos más graciosos en todo el filme y me sorprendería si no se une a la cultura popular a gran escala.

En cuanto aå negativos: la historia es sumamente débil. Esta no te agarra y pretende que te preocupes por relaciones de las cuales no sabes nada y, cuando los personajes humanos estén interactuando, solo pensarás “¿donde están los pokemones?”. Por otro lado, pienso que al filme le faltó acción. No es decir que no tiene, pero me quedé con ganas de ver más de estos Pokémones usando sus habilidades uno contra otro en todo su esplendor.

Pokémon: Detective Pikachu es un filme entretenido, aunque tiene problemas de historia y personajes que tienen un impacto en la experiencia en general de la película. Pero si logras ver más allá, encontrarás un filme con un personaje titular carismático y un universo que sabes que explotarías. Pero si no tienes un conocimiento previo básico de lo que es Pokémon, este no es un filme para ti. Pero si creciste con esta propiedad y siempre te preguntaste como sería si los pokemones estuviesen entre nosotros les recomiendo darle un vistazo.

 

 

Missing Link es un filme de stop-motion/aventura del estudio de animación Laika, dirigida por Chris Butler y protagonizada por Hugh Jackman, Zoe Saldaña y Zach Galifianakis. En esta historia seguimos a Sir Lionel Frost, un aventurero famoso por buscar criaturas místicas que es encomendado en llevar un pie grande solitario a buscar familiares lejanos en uno de los lugares más remotos del mundo.

El estilo stop motion es uno de mis favoritos. Saber cuánto trabajo hay en los hombros de las personas que hacen filmes así es increíble y crea un tipo de respeto que no se puede igualar. Es gracias a compañías como Laika que aún mantienen este arte vivo y no optan solo por hacer animación 3D que es infinitamente más rápido y sencillo. Es triste saber que esta compañía hace filmes excepcionales como Coraline, ParaNorman, etc y muchos de estos no hacen suficiente dinero para justificarse forzando a que eventualmente tengan que incorporarse al 3D para sobrevivir. ¿Podría Missing Link ser el filme que le recuerde al público lo genial que es el stop motion?

El filme es un deleite visual. Laika una vez más nos presenta una película visualmente hermosa con animación impecable. La manera en la que usan este estilo para crear atmósfera es uno que no es fácil de hacer y ver cosas simples como el agua te dejará con la boca abierta. Esto ayuda mucho a otros de los grandes fuertes del filme, el humor. Este es tan seco que no tendrás otra opción que reírte y es tan sutil que mi broma favorita consiste en una simple ave enjaulada. También los personajes principales fueron sólidos en el especial Lionel y Pie grande quienes desarrollan una relación que te mantendrá con una sonrisa durante todo el filme. Esto se debe a que explora temas sobre pertenencia y saber qué te hace feliz, algo que muchos filmes animados relegan a un segundo plano.

En cuanto a negativos: los villanos no tienen ningún tipo de desarrollo y solo están en el filme para que nuestros protagonistas tengan algún tipo de obstáculo. También me hubiese gustado que no acortaran algunas escenas de viajes que pudieron servir como vehículo para presentar un pequeño cameo de otras criaturas místicas famosas.

Missing Link es un respiro de aire fresco. En un mundo donde la animación que más se espera es una secuela (Toy Story 4) es genial saber que aún existen personas que tienen ideas nuevas y me siento feliz que estas personas sean los genios de Laika. No les puedo recomendar esta película lo suficiente: es buena para toda la familia y para buenas amistades.

 

Long Shot es una comedia romántica dirigida por Jonathan Levine y protagonizada por Seth Rogen, Charlize Theron y O’Shea Jackson Jr. En este filme seguimos a Fred, un periodista con fuertes opiniones, quien se reúne con Charlotte, su antigua niñera y ahora una importante figura política. Fred tendrá que aprender a desarrollarse dentro de un ambiente más formal y a su vez conocer más a su nueva jefa.

El filme sí funciona. Theron y Rogen tienen una química genial lo cual se puede apreciar en el hecho de que cuando estos personajes tenían una conversación abierta solo podía sonreír y ver la reacción de Rogen ante la situación.

Hablando de Rogen, este casi se roba la película con sus reacciones a eventos políticos ya que es alguien sumamente liberal entre otras cosas. Una escena que me tenía en lágrimas es la que involucra un cateo y, si estás familiarizado con el humor de Rogen, sabes exactamente de lo que estoy hablando. Quien realmente me sorprendió fue Jackson Jr. quien es sumamente gracioso en esto y puedo pensar en un sin número de líneas que me dejaron sonriendo.

En cuanto a negativos: el filme es uno sumamente genérico. No digo esto como un insulto, pero la verdad es que hemos visto esta historia un millón de veces antes y esta se desenvuelve exactamente cómo crees que lo hará. También se siente sumamente largo y pienso que 2 horas para un filme como este es excesivo. La duración debió cortarse en aproximadamente 30 minutos para que fuera una película clara y rápida.

Long Shot es un filme servicial. Pienso que este será el tipo de película que pondrás en el background mientras estés haciendo otras cosas en sus hogares. Este no sobresale en ninguna categoría pero es uno que te mantendrá entretenido con buenos personajes y comedia. Les recomiendo que esperen a que esté en algún servicio de stream pero si la quieren ver en la gran pantalla les recomiendo precio matinée para que disfruten de una comedia con corazón.

Belkis Ramirez

Creía que el Valle Sagrado de los Incas, en el Cuzco, era el valle más bello del mundo hasta que Belkys me convenció de visitar el Valle de Napa, en California.

Por Chiqui Vicioso

Estábamos en Puerto Rico, apoyando la exposición de un amigo mutuo y su entonces compañera nos invito a visitar San Francisco. Recuerdo nuestra decepción ante el Golden Gate…(es tan chiquito) y nuestra felicidad frente a la arquitectura que era lo que Belkys, artista y arquitecta, realmente quería ver.

Empero, su gran objetivo era ir el Valle de Napa, porque Belkys era una gran conocedora de vinos y ya tenía su listado de los viñedos que quería a visitar. Ambas creíamos que el wine tasting era gratis y, para nuestra decepción, descubrimos que había que pagar por cada copa como si estuviéramos en un Bar.

 

Ahí se nos ocurrió, como siempre se nos ocurría, montar una pequeña obra de teatro. Ella sería la probadora experta en vinos y yo una importadora que la había contratado para que me asesorara.

Recuerdo que planificando nuestra estrategia nos reíamos a mares, y cada vez que lográbamos nuestro objetivo volvíamos a reírnos hasta que el estómago lo permitiera.

Así era todo con Belkys y su inmensa capacidad para ver el lado risueño de la vida, y para armonizar las tensiones y conflictos propios de artistas asediados sino por el desamor por la lucha por dar a conocer y echar a volar sus obras.

Así era todo con Belkys. Era convencerla, como en el caso de Julia de Burgos y un libro común enorme que solo la locura de artista de Miguel Cocco, y el sacrificado esfuerzo de Fidelio, buscando los materiales, consiguiendo al sastre que habría de coser cada libro, nos permitió realizar. Así era Belkys, donándole a Puerto Rico la mejor imagen de Julia de Burgos, un bello rostro con el mundo de la mujer en la cabellera. Así era Belkys, apoyando mis esfuerzos editoriales y los de Julia Álvarez, con su Cafecito Story, grabados donde plasma con gran maestría la vida del campo.

Así era Belkys. Con una risa franca que retumbaba en el malecón, lugar de nuestras reuniones, espacio que colonizamos Pura, Lourdes, Henry, Pascual, Jorge, Tony Capellán, siempre con un par de botellas de vino y el serenos de la noche y el oleaje, y más tarde Tulio y Antonio y tantos otros que se iban sumando, como si el malecón fuera un anfiteatro de nuestra exclusiva propiedad.

Así era Belkys. Inmensa en su pequeñez física. El Eneas de este Benitín que ahora andará con ella al lado, en un diálogo risueño solo nuestro, porque los que se van, ya lo sabemos, se quedan.

Los modos de estar de Carlos Alberty

Rafah Acevedo / En Rojo

Cuando alguien muere hay una distancia que se cruza. Algo cesó en la costumbre de estar vivos. Ya no está Carlos Alberty llegando al trabajo, o en el encuentro fortuito en el pasillo del supermercado.  

Y sin embargo, ¿qué hay que saber? Esto se dice, la muerte, de muchas maneras. Ser real es ser mortal, dirá un filósofo. Esa distancia que ha recorrido Alberty es un modo de situarse en esa trama que es la naturaleza humana, la vida, en resumen. Entonces, hablemos de su vida.

Grupo Tablazos, de abajo hacia arriba: Carlos Alberty, Eugenio Monclova, René Monclova y Jaime Ramirez. Foto Ricardo Alcaraz

Carlos Alberty Fragoso hizo teatro de guerrillas desde muy joven. Era actor. Entonces uno piensa que ya era poeta. Tanto amaba la poesía que su tesis doctoral la escribió sobre Francisco Matos Paoli. Publicó dos libros de poesía, Meditaciones (1998) y Topografía (2015). Además es editor de Escritos de Boquio (2002) y del libro de ensayos, En busca de Francisco Matos Paoli, que escribió con motivo del centenario del poeta. 

Fue profesor del Departamento de Español de la Facultad de Estudios Generales desde 1989. Aunque lo conocía de nombre, como un poeta de Río Piedras, hijo del Boquio, teatrero de los ‘70, tuve el placer de compartir con él en el ámbito universitario a partir de la última década del siglo pasado.

Alberty asumió su labor profesoral con una seriedad y responsabilidad ejemplares. Y en el intercambio informal en los pasillos era un maestro de la improvisación, del humor cáustico, de calor humano.

El semanario Claridad, el suplemento cultural En Rojo, fue espacio en el que colaboró por décadas. Decenas de artículos, ensayos creativos, poemas, están aquí.

Quisiera de algún modo que conserváramos su vida a partir de su trabajo. Puesto que la vida es un acontecimiento del que participamos sin que nos preguntaran nuestra opinión, uno, qué remedio, hace algo para estar vivo. Alberty escribió, fue actor, determinó lo que quería ser.  Lo hizo con disciplina y con goce. Los que lo conocieron dan testimonio de su vitalidad, y de como en las letras multiplicaba su tiempo, se acomodaba en un espacio y cruzaba distancias. En cada artículo, en cada poema, lo vemos llegar. Cada vez.

Breve antología fragmentaria de topografías (invitación a leer)

Amigos muy queridos me advirtieron que no hablara de este asunto porque iba a quedar como una persona anticuada y no sé cuántas bellezas más. Los quiero mucho, gracias. Pero, tal vez, a cierta edad, uno empieza a no tener remedio. En fin, que a veces uno se suelta, dice lo que le hierve por dentro y exclama “que Dios o a quien corresponda reparta suerte”.

Procedo entonces a contar la pequeña historia. Mi amigo y vecino el poeta llegó a mi casa desarbolado con la barba de varios días, muy preocupado. Me dijo que lo habían “acusado” de nacionalista. Estaba dolido no por la palabra que aludía a la idea de nación, sino por su empleo como acusación, lo que implicaba un significado negativo. Recordé inmediatamente una época de mi vida en que ciertos interlocutores con intención de ofensa acusaban a uno de comunista. Recuerdo amigos que no entendían ya que para ellos la palabra comunista era un cumplido no un insulto pues representaba un alto grado de desarrollo del espíritu y del sentido de solidaridad. Pero en fin, sigo con el tema. Me puse a pensar y como médico o abogado que no recuerda bien lo que estudió busqué en los libros más cercanos. El primero fue el diccionario. Leí en voz alta a mi atribulado amigo: “Nacionalista: perteneciente o relativo al nacionalismo 2. Partidario del nacionalismo.” Aunque la definición decía poco, ayudaba. Busqué entonces “nacionalismo”. Otra vez leí en voz alta: “Sentimiento fervoroso de pertenencia a una nación y de identificación con su realidad y con su historia. 2. Ideología de un pueblo que, afirmando su naturaleza de nación, aspira a constituirse como Estado.” Esta volvía a decir poco pero decía más que la anterior. Y ya podíamos empezar a pensar, a inventar. (Sí, a inventar, porque sobre todo en este asunto no creo que debamos creer en ciertas “autoridades”. )

(El poeta y la nación)

Imagen de Carlos Alberty en su despedida. Foto: Vicente Vélez

Ahora lean los siguientes preceptos y comparen con la filosofía de vida cristiana. (Me refiero a lo “mejor” o más “progre” de ella.) En la versión original en la página del Templo aparecen en inglés, aquí se reproducen en traducción nuestra.

1. Uno debe actuar con compasión y empatía hacia todas las criaturas acorde con la razón.

2. La lucha por la justicia es una búsqueda continua y necesaria que debe prevalecer sobre las leyes e instituciones.

3. El cuerpo de uno es inviolable, sujeto solo a la propia voluntad.

4. La libertad de los otros debe ser respetada, incluyendo la libertad de ofender. Atentar voluntariosa e injustamente contra la libertad del otro es renunciar a la propia.

5. Las creencias deben conformarse al mejor entendimiento científico que uno tenga del mundo. Hay que cuidarse de nunca distorsionar los hechos científicos para acomodarlos a las propias creencias.

6. El ser humano es falible. Si uno comete un error, debe hacer el mejor esfuerzo por corregirlo y eliminar el daño que se haya podido causar.

7. Cada precepto es un principio guía diseñado o pensado para inspirar nobleza en la acción y en el pensamiento. El espíritu de compasión, sabiduría y justicia debe prevalecer siempre sobre la palabra escrita o hablada.

No se alarme si se siente atraído por tales principios. Simplemente, por si acaso, no le diga a nadie que usted se siente medio satánico. Sea solidario con el prójimo como si se tratara de usted mismo. Lo demás, que ha pesado sobre todos por mucho tiempo e innecesariamente, son las instituciones burocráticas condenadas al olvido. Quién sabe. Según van las cosas en nuestra isla, a lo mejor Satanás tenga que venir a ayudarnos. Dicen que la última deuda la paga el Diablo. No estaría mal siempre que fuera un tipo solidario y justo.

(Satanás el bueno)

Seguramente allá por la década del ochenta, los que vieron en Gorbachov la esperanza de revitalizar el socialismo, (ingenuidad o visión histórica de largo alcance) también debieron haber sentido una gran tristeza con el derrumbe del gran experimento bolchevique. (¿El que vive de ilusiones muere de desengaños?)

Ya nunca sabremos si el socialismo –en lo que fue la Unión Soviética– pudo haber encontrado sus mejores caminos de democracia, transparencia, prosperidad económica con apertura creativa a la economía capitalista, presidida por una ética de solidaridad. Lo que sí sabemos es que el hombre del mapa en la cabeza lo intentó y fracasó. Su “premio de consolación” fue un lugar en la historia. Pero es una pena eso de entrar en la historia sin haber podido cambiar su curso hacia el punto cardinal más deseado, su destino más noble.

Una vez, Werner Herzog, el director de cine, le dijo a Gorbachov que probablemente el primer alemán que conoció fue algún soldado que quiso matarlo. Se refería al tiempo de la guerra cuando los alemanes ocuparon la región natal de Mijaíl y donde viven los mejores recuerdos de su infancia, entre otras razones, porque era el querendón de sus abuelos. Este le contestó que no, que el primer alemán que conoció fue un señor muy simpático que vendía caramelos. Mijaíl mostró apertura de espíritu. Tal vez quiso que así fuera el socialismo.

Gorbachov, viudo desde 1999, cumplirá 88 años el 2 de marzo. Sobre “su” obra las opiniones están divididas: para unos fue un gran líder; para otros, un traidor. En las fotos parece triste. Hay quien hubiera preferido verlo en fotografías victoriosas en medio de una multitud que canta feliz ondeando banderas rojas. Cierto. Son escenas de película donde se luce la esperanza, imágenes que uno no se puede sacar de la cabeza, como el lunar de Mijaíl.

(El hombre del mapa en la cabeza)

Prometeo desafió el Olimpo y trajo el fuego a la Humanidad. Ese fuego es gesto libertario y solidario, símbolo de conocimiento. Por eso, Zeus, castigó a su portador poniéndole cadenas. ¿No es hora ya de que esa Humanidad libere a su benefactor y asuma ella la responsabilidad de su propio fuego, de su imaginación, de su ciencia y de su riqueza mediante el principio bien aplicado del bien común planetario (“de cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades”)? Sí. Deberá la Humanidad viajar a la Luna y a Marte pero no por necesidad sino por libertad, no como loca opción al exterminio de la especie, sino como cumplimiento de un anhelo del espíritu. Para ello, antes, la Humanidad deberá superar toda desigualdad e injusticia y alcanzar una vida plena aquí haciéndose dueña y señora de su planeta, de sus recursos y de sus propios sueños. Estos no deben estar usurpados por un puñado de chicos machos desorbitados, aspirantes a Zeus, representativos de la explotación y desigualdad planetarias. Deberá ser, pues, la Humanidad, a un tiempo, Endimión o enamorada Endimiona, prudente Ícaro o Ícara y desafiante Prometeo o Prometea. Disfrutando, así, de todo en toda la Tierra, la Humanidad entera podrá y deberá ser democráticamente lunática. 

Hemos aterrizado.

Sofía Irene Cardona se dirige a los amigos (as) y compañeros(as) que se reunieron a despedirse de Alberty. Foto Vicente Vélez

(Los superchicos del espacio)