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Vigencia,presencia y voluntad de Abelardo Díaz Alfaro

 

Por Marcelino J. Canino Salgado

A principios de la década de los’ 40 Luis Muñoz Marín decidió apartarse de la prédica independentista, señalando, entre otras razones, que el campesinado puertorriqueño la rechazaba, fundamentalmente porque le temía . 

Unos años antes, en 1936, las hostilidades entre el General Blanton Winship y el Partido Nacionalista condujo a sangrientos y deplorables sucesos. El 23 de febrero de ese año el Coronel E. Francis Riggs fue ultimado por dos jóvenes nacionalistas: Hiram Rosado y Elías Beauchamp.

La policía tomó la justicia en sus manos y asesinó a los referidos jóvenes. Estos hechos, así como los reclamos de justicia y objetividad por parte de Muñoz le fueron cerrando las puertas en Washington. Los conflictos seudodiplomáticos y políticos alcanzaron su punto más álgido cuando el Senador demócrata por Maryland, Millard S. Tydings, e1 23 de abril de 1936, en represalia por el asesinato de su amigo y protegido: el Coronel Riggs, presentó un proyecto legislativo donde se proponía un plebiscito para conceder la independencia a Puerto Rico .

Se imaginarán ustedes la reacción desesperada de los “pitiyanquis e incondicionales” de los norteamericanos en Puerto Rico. Cundió el pánico. El historiador Carlos R. Zapata Oliveras (Nuevos caminos hacia viejos objetivos: Estados Unidos y el establecimiento del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, 1945-1953, Río Piedras, Edil, 1981) afirma que en realidad el Departamento del Interior de E.U. no deseaba “otorgarle la independencia a los puertorriqueños, sino propinarles un gran susto, mostrándole las nefastas consecuencias que caerían sobre ellos con el establecimiento de dicho status político. Si querían sobrevivir económicamente, no tendrían otra opción que optar por lo que existía” .

Lo cierto es que e1 proyecto Tydings se convirtió en el “cuco” de los incondicionales y los hacendados absentistas quienes, se lucraban ampliamente del “status quo”, estos, además, se encargaban de asustar e intimidar más aún a los endebles y explotados campesinos de los campos de Puerto Rico. Se aduce que el proyecto Tydings convulsionó al país y que, por otro lado, provocó la expulsión de Muñoz del Partido Liberal-que no lo era tanto-.

Al reflexionar sobre la situación económica y el destino político de Puerto Rico, Muñoz decidió fundar el Partido Popular Democrático bajo la consigna de “Pan, Tierra y Libertad”. El poeta-político se encontraba ante la gran encrucijada de decidir entre la independencia política favorecida por los líderes de base del partido, pero despreciada por el campesinado; o, encaminarse a conseguir reformas y programas de justicia social para beneficio de las c1ases marginadas.

Muchos de los intelectuales que militaban desde su fundación en el nuevo Partido Popular, y que veían en el Vate la figura del libertador de la Patria, se sintieron defraudados; aunque por otro lado veían con buenos ojos la necesidad urgente de la depauperización de los campesinos -casi todos trabajadores agrícolas, víctimas de la explotación y el absentismo económico de los magnates extranjeros y sus a1cahuetes, acólitos y lacayos del solar.

La decisión de Muñoz no creó grandes disensiones en el P.P.D., y muchos de los líderes de base, como sus más allegados, callaron, “pero sin otorgar en sus consciencias”, pues tenían la esperanza de que “en el momento menos pensado Muñoz volveria a sus motivaciones ideológicas originarias y conseguiría la independencia para Puerto Rico” . Entrada la década de los’ 50 y después de la revuelta de los nacionalistas, aquellas esperanzas comenzaron a desvanecerse y, muchos de los intelectuales de entonces -por 1o menos los afiliados al P.P.D.- se refugiaron en la creación literaria que evocaba los ánimos telúricos y patrióticos de la llamada Generación del Treinta. Estos nuevos escritores resultaban más iconoclastas y menos hispanófilos, no empece a la acendrada defensa que todos hacían del vernáculo.

Abelardo Díaz Alfaro, fue uno de tantos intelectuales puertorriqueños que, bajo la egida de la Emisora del gobierno WIPR y su Escuela del aire, así como de la División de educación a la comunidad, se dedicó a mantener viva la llama del amor al terruño borinqueño, a sus hombres y mujeres, al campo, a nuestras tradiciones y costumbres; a todo ese “ethos” cultural que llamamos puertorriqueñidad.

Oficialmente, el fin de la emisora era de naturaleza educativo y recreativo. Tal como hacían los escritores costumbristas decimonónicos: educar divirtiendo. Por eso en esta literatura hay tanta evocación al pasado finisecular; un amor vicario al pasado trasmitido por sus padres, abuelos y por la literatura pequeño burguesa del novecientos. Muchas veces, para tranquilizar la conciencia patriótica -que reclamaba el retorno al ideal primigenio, Abelardo Díaz Alfaro, como Francisco Arriví, Méndez Ballester y Rene Marqués, acudían a la ironía “monda y lironda”, a la crítica retórica y velada; y, a veces, a la nostalgia de un tiempo pasado que, con perdón de ellos, “siempre fue peor”. Esta afirmación no necesariamente es un vitoreo y aplauso a la modernidad ni al presentismo. Nuestras condición colonial-la única colonia que queda en el mundo- nos obliga al conocimiento de nuestro devenir histórico, para así situarnos en la correcta perspectiva y afirmar la voluntad del juicio socialmente responsable y comprometido con las más nobles valores altruistas y humanitarios.

Abelardo Díaz Alfaro es esencialmente un narrador maestro del estilo pictórico y del equilibrio en los periodos rítmicos y sintácticos de su prosa. Publicó dos libros: Terrazo , en 1947 y Mi Isla soñada en 1967. El corpus de Terrazo esta constituido por 15 trozos narrativos, divididos en dos partes. En la primera se incluyen los siguientes: El Josco, Bagazo, El Fruto, El Boliche, El cuento del baquiné, El gesto de la abuela, Pitirre (Guatibirí), El entierrito, La receta del curioso, Don Fruto Torres, Don Rafa, Caballero del machete, y Don Goyito.

La segunda parte está compuesta por las Tres historias de Peyo Mercé, a saber: 1) Trasplante y desplante; 2) Santa Clo va a la Cuchilla; y, Peyo Mercé enseña inglés.

El libro tiene un prólogo escrito por el conocido intelectual venezolano Mariano Picón Salas, el primero en percatarse del realismo y la emoción como atributos fundamentales de Terrazo. Hacia el final de su prólogo, apunta:

“Lo que usted escribe ha pasado por la experiencia del artista; es la vida que supo absolver y devolver, metamorfoseada en poesía, que es la manera de inmortalizar la vida. Yo no puedo sino desearle lo que le desearon los lectores de sus primeros cuentos: que siga perfeccionando ese don creador, interpretando el alma de su pueblo, revelando para todos, ese Puerto Rico profundo que esta allá, dentro de las lomas, en los bohíos del jibaro, en el recatado secreto de tantas gentes que supieron hablarle porque Ud. las interrogo con emoción y con humildad. Y esto entre tantas páginas pedantes como ahora se escriben; entre tanta falsa Psicología y falsa Sociología literaria, fija para mi lo mas legítimo de su tarea” .

Conquistada la fama en el “mundillo” literario puertorriqueño, Abelardo Díaz Alfaro publicó en 1956 su extraordinario cuento Los perros . Con esta narración, eminentemente simbólica -al igual que en El Josco- Abelardo deja establecido su prestigio no solo de “maestro del lenguaje”, sino, además de escritor y pensador profundo con matices filosóficos, teológicos y místicos.

Si en EI Josco se presenta al animal criollo, semental que defiende su territorio y prefiere la muerte a ser suplantado por un toro americano, en Los perros aparece el tema de la lucha entre el bien y el mal. Para Monelisa L. Pérez Marchand, el verdadero significado de Los perros se encuentra en el heroísmo espiritual, plasmado a través de la lucha del caballo Rucio perseguido, acosado, acorralado por perros de todo origen y categorías .

Para Concha Meléndez Los Perros constituye la obra maestra de Abelardo ya que en ésta el autor logra niveles de mayor universalidad. Dice la Dra. Meléndez:

“Por mi parte, me parece ver el origen de este cuento en una íntima, dolorosa experiencia personal del autor, que se ahonda y ensancha hasta rebasar lo individual y convertirse en alegoría universal que le da dimensión perdurable. Los personajes: El rucio y el perro negro que encabeza la jauría -representación de la muerte según el autor-, son animales humanizados; la jauría: perros de presas, perros caseros, perros satos son “la cuadrilla de malignos” que ladra, persigue, hiere, “horada manos y pies” .

Personalmente considero que el Rucio es un símbolo de Cristo o de la redención mediante la crucifixión. Encuentro, además, que en el lenguaje narrativo de Los perros hay reminiscencias de un romance religioso difundido en Puerto Rico, probablemente del siglo XVIII sobre el tema de la Pasión muy común en los campos de Toa Alta . Por otro lado el lenguaje poético de las últimas escenas de Los perros nos recuerda a la poesía mística y alegórica de San Juan de la Cruz. Esta interpretación crística queda respaldada, en parte, por la cita del vs. 16 del Salmo XXII que Díaz Alfaro usa como lema de la narración . El contenido de este cuento nos lleva a pensar que Los perros constituyen una reescritura mas universal y filosófica de su cuento anterior Bagazo.

Los que han encontrado pesimismo y amargo planto en las narraciones más conspicuas de Días Alfaro -El Josco, Bagazo y Los perros- andan bien desorientados en la hermenéutica. Por el contrario, “la voluntad de ser” y de 

“afirmación del ser” fundamentada en los más caros valores de la cristiandad y el altruismo se manifiesta en el lenguaje vigoroso y viril que el escritor emplea. Las estampas y narraciones de Díaz Alfaro no son líricas congojas, sino estruendosas y valientes denuncias contra las injusticias de los poderosos, contra el sistema colonial que ha pretendido durante poco más de un siglo desnaturalizamos y hacemos dóciles sometiéndonos al yugo de la explotación y de la ignominia.

Margot Arce de Vázquez en un ensayo titulado: La lumbre de la esperanza: Terrazo expone el drama de la vida puertorriqueña , apunta las connotaciones políticas de las narraciones y estampas de Díaz Alfaro. La distinguida profesora atribuyó muchos de los males señalados por Abelardo, así como la paulatina pérdida de nuestra memoria colectiva al proceso colonial norteamericano.

Las palabras de la doctora Arce merecen ser recordadas:

“La colonia puertorriqueña y su escuela han sido para Puerto Rico una escuela de olvido. Contra la memoria de este pueblo van asestados sus certeros golpes. Borrar día a día, implacable, mañosamente, esas imágenes, esos recuerdos, esos valores que constituyen el tesoro tradicional del pueblo, la luz que ilumina el ser de la patria; sumirnos en “la oscura región del olvido” y la desesperanza, he aquí el método y los fines sutilísimos de la pedagogía con que el imperio ha pretendido enquistamos a su organismo, volviéndonos ciegos, pacientes, insensibles. ”

Y añade:

“No creemos en la absoluta validez de la tradición; no somos tradicionalistas a todo trance. Pero sabemos que hay una tradición viva, imperecedera, que es como la raíz nutricia de la cultura nacional -sangre que se renueva y vivifica. Si esa raíz se secara, haría imposible el fruto-. Las generaciones puertorriqueñas vamos viviendo de lo que cada una rescata de esa tradición; de lo que asimila de ellas; de lo que le suma, perfecciona o rectifica. Si repentinamente nos encontráramos desgajados de su corriente, sueltos en el torbellino de lo nuevo y diverso, ¡cuan difícilmente podríamos sostener nuestra esperanza!, ¡Cuan a duras penas conservar nuestra identidad de pueblo! Nuestra única tabla de salvación seria -imperativamente debe serlo- el tenaz cultivo de la memoria, una empecinada, invulnerable voluntad de asirnos a los valores permanentes del pasado” .

Para la doctora Arce nuestro proceso de enajenación y amnesia colectiva se origina políticamente con la invasión norte americana a Puerto Rico a finales del pasado siglo XIX. Explica la doctora Arce que:

“El año 1898 corto de súbito con ese pasado; el sistema escolar nuevo, poco a poco, taimadamente, ha ido ahondando el corte, cercenando raíces y raicillas. Y transplantando aquí e injertando allá, un buen día vendrá a sorprendemos con la sustitución de unos valores por otros de una cultura por otra y con la asfixia de una tradición. Y ¿quien aseguraría entonces la persistencia de nuestra personalidad con los rasgos que netamente la definen? ¿Quien seria capaz de encender nuestra esperanza? ¿Matar la tradición viva no es, acaso, arrastrar al pueblo ala desesperación o al cinismo? Terrazo, este manojo de cuadros, retratos y anécdotas campesinas, nos enseña, como bien dice Picón Salas en el prologo, “que Puerto Rico se salvaría también por esa gran sustancia de historia, por ese deposito de vida incontaminada que ofrece el jibaro “.

Como vemos, la obra de Abelardo Diaz Alfaro abrio el cantaro del silencio donde se habían enfrazcado muchos de nuestros intelectuales y guardianes de la tradicion y la cultura.

Cada época, cada generación ofrece soluciones peculiares a sus problemas, y seria un error craso e imperdonable juzgar las soluciones y remedios, las actitudes de los que nos precedieron con las “ópticas” actuales de un mundo que aceleradamente aceptó sin mucha reflexión la globalización y la cibernética. Por otro lado, no concuerdo con todos los planteamientos de la querida maestra la Dra. Arce. Achacarle todos los males que hemos padecido los puertorriqueños únicamente al proceso educativo colonial y a la colonia misma es un simplismo escapista, donde no se mira profundamente a los males que nosotros mismos nos hemos creado y causado como consecuencia de los vicios sociales y los egoísmos heredados de nuestros pasados ancestros. Sobre todo de aquellos inmigrantes que en el último tercio del siglo XIX vinieron de allende los mares a servirse y no a servir. (Quien quiera profundizar más sobre este aspecto negativo de nuestras actitudes, lea y re-lea detenidamente el Insularismo de Antonio S. Pedreira y El país de los cuatro pisos de Jose Luis González ). La añoranza por la mal llamada Madre patria: España, es tan deplorable como el pitiyankismo o yankofilia actuales. Betances lo expreso con absoluta claridad: “No queremos colonia ni con España ni con los norteamericanos” .

Atribuyo a la formación cristiana y eminentemente evangélica de Abelardo Diaz Alfaro su apego a animales simbólicos como el buey y el caballo. La simbología del buey en Occidente la heredamos de los egipcios y los romanos. Los judíos, quienes no podían trabajar el sábado, ofrecían como sacrificio a Yahvé el buey primogénito de sus crías. Sin embargo fue el cristianismo el que dio al buey una significación mucho mas trascendente y mística, en primer lugar porque arropó, como también lo hizo el asno, la desnudez del nacimiento de Jesús Salvador. El buey es, además, atributo de San Lucas y representa el sacrificio, el sufrimiento, la paciencia y el trabajo. El buey fue considerado por los primeros Padres cristianos como símbolo de Nuestro Redentor: máxima victima propiciatoria .

En la literatura puertorriqueña su presencia más conspicua aparece con el soneto En la Brecha de José De Diego, pero el toro de Abelardo es mas estoico y, contradictoriamente, heroicamente trágico: primero la muerte antes que el yugo de la esclavitud.

Como símbolo literario y psicológico el caballo tiene también una rica y antigua tradición en nuestra cultura y folclore. Para Carl Jung, entre otros, el caballo es símbolo de la fuerza expansiva, de la vitalidad, el fuego combativo, la luz y el resplandor, la fuerza elemental de los instintos, la luz de la esperanza. Para el psicoanalista Ernst Aeppli los caballos blancos representan la energía psíquica creadora o pueden estar fatalmente ligados a la muerte, a la Némesis … Tal como lo vemos en el cuento Los perros.

Aunque Abelardo nunca presumía de sus conocimientos, no hay duda de que sus lecturas de las Sagradas Escrituras, así como la de los autores clásicos lo puso en contacto con una serie de recursos poéticos que lo llevaron a trascender lo contingente y el lastre de lo cotidiano. No obstante la cotidianeidad, como en Palés Matos, formaba parte de su creación artística. Y todo sin perder la noción de la responsabilidad social que tenía como escritor y orientador de juventudes.

Abelardo Díaz Alfaro, quien fue, también, trabajador social durante unos 

cinco años, además de su entrenamiento científico para este desempeño existencial, poseía una fina vocación de poeta. Su ojo avizor, como microscopio penetrante y afilado, podía calar en las “reconditeces” del alma humana. Sus oídos, afinados desde niño hacia los más puros acordes de la poesía lo llevaron a componer una prosa hermosa, exquisita, solo parangonable, en parte, a la de Tomas Blanco. De su obra Mi Isla soñada espigo unos pasajes de su fantasía titulada El mar:

“Tu azul, oh mar de mi tierra, ¿quien pudiera cantarlo? Incendio de añil y de cobalto, con llamaradas níveas que quieren en inútil intento trocarse en playa inmóvil, en palmera altiva, en azul detenido de montañas.” (p.12).

“Todo en ti se engrandece, se ilumina, se purifica. El ala del bote que se cincela en tu azul mirífico, la pluma airosa del ave que flota suavemente sobre tu superficie de esmeralda y corales la nave que taja tu carne de milagro, se encienden, se toman irreales, son mas pensamiento que cosa tangible, forma trashumante mas que realidad aspera y amarga”. (p.13)

El mismo Abelardo denomino a sus escritos “aguasfuertes del terruño”. El término no puede ser más atinado y sugestivo.

Desde una óptica más técnica, el análisis lingüístico de sus textos nos descubre al escritor que no desdeña el lenguaje popular tanto en su aspecto léxico, morfosintáctico, como fonético. Abelardo Díaz Alfaro prestigió la lengua popular del campesino elevándola a la misma tesitura que la del narrador culto y universitario.

Entresaco de sus escritos algunos ejemplos:

En el aspecto fonético:

1) Aspiración de “h” en /j/glotal suave: jincho, jacemos, juye, juya, jambre, jendió, jijo (hijo). “Mi jijo, malo es sel probe y negro, nunca semos niños, se nos llama negritos”.

2) Alternancia de las consonantes vibrantes líquidas y las laterales

[L] por [r]: mujeI, sel (ser).

3) Cambio de timbre vocálico y apertura de las vocales cerradas o lo contrario: “mesmo” > mismo “dispues” > despues

4) Dialectalismos morfológicos como: “denguno” >ninguno, “esnuco” por desnuco, mie > mire, “mangue” > aunque, de nacion >, por de nacimiento, cercao > cercado o corral, condenao >, condenado o maldito.

5) Campo lexico criollo: jaiba = astuto, alebrestao = alerta y presentado, rebuleo, de rebulear = moverse con enfado notable, pinche = ayudante, barrunta> presagio, marrayo > mal rayo (maldicion), perrillo > machete, caray > expresion reflexiva, mascaura > derivado del tabaco para mascarse, etc.

Abelardo que, como narrador cultivado emplea un vocabulario que entremezcla el léxico sencillo con otro mas selecto, logrando así un equilibrio, utiliza las peculiaridades fonéticas, morfológicas y semánticas, que caracterizan el habla de nuestros campesinos, para ambientar y crear la atmosfera necesaria de sus narraciones y estampas.

Si me he detenido en estos vericuetos lingüísticos ha sido porque Abelardo deliberadamente trata el tema del lenguaje y de nuestra lengua vernácula como vehiculo de instrucción publica. Indistintamente del valor cultural y económico que constituye el dominio del inglés -como el de otros idiomas-, el problema de la enseñanza del inglés en el Puerto Rico de los años ‘40 a los’ 50 era mas bien un hecho político que pedagógico. Las Tres historias de Peyo Mercé, fueron y son todavía tema de reflexión para nuestros pedagogos. Peyo Mercé, para quien enseñar ingles era “otra jeringa mas” de un sistema educativo enajenante, llama a la lengua de Shakespeare: “idioma del diablo” donde los gallos en vez de cantar “quiquiriquí o “cocorocó”, dicen “coocadoodledoo”.

El pasaje final de Peyo Mercé enseña inglés es delicioso. Al presentar a los niños del salón de clases una lámina ilustrativa, Peyo Mercé:

“volvió a inquirir: “¿Qué es esto en ingles?” Y los niños entonaron la monótona cantinela: “cock, cock, cock”. Y Peyo se sintió bastante complacido. Había salido ileso de aquella cruenta pelea. Repartió algunos libros e hizo que los abrieran en la pagina en que se “istoriaba” [sic] el fachendoso gallo. Vamos a leer un poco en ingles. Los muchachos miraban con sorpresa la pagina y a duras penas podían contener los bufidos de risa.

Se le demudó el rostro. Un escalofrio le atravesó el cuerpo. Hasta pensó presentar la renuncia con carácter irrevocable al supervisor. “Ahora si que se le entorchó a la puerca el rabo”. Ya a tropezones, gagueando, la lengua pesada y un sabor a maya en los labios, leyó: “This is the cock, the cock says coocadoodledoo”. Y Peyo se dijo para su capote. “o ese gallo tiene pepita, o es que los americanos no oyen bien”. Aquello era lo ultimo. Pero pensó en el pan nuestro de cada día.

“Lean conmigo: the cock says coocadoodledoo. Y las voces templaban en el viento mañanero. -Esta bien …

– Tellito , ¿cómo es que canta el gallo en ingles?

-No se, don Peyo.

-Pero, mira, muchacho, si lo acabas de leer …

-No, gimió Tellito, mirando la lámina.

-Mira, canuto, el gallo dice coocadoodledoo.

Y Tellito, como excusándose, dijo: Don Peyo, ese será el cantio del manilo americano, pero el girito de casa jace cocoroco clarito.

Peyo olvidó todo su dolor y soltó una estrepitosa carcajada que fue acompañada de las risas frescas de los niños.

Asustado por la algazara, el camaguey de don Ciprio batió las tornasoladas alas y tejió en la seda azul del cielo su cocoroco límpido y metálico.”

Hoy en estos días azarosos y desconcertantes, Abelardo Díaz Alfaro tiene actualidad indiscutible: “O es que ese gallo tiene pepita, o es que los americanos no oyen bien”.

Y es que una de las características del buen poeta, del buen artista, es el afinamiento de su don profético, de su capacidad para auscultar el futuro y el misterio. Rubén Darío al igual que don Ramón Menéndez Pidal llamaban a los escritores antenas de la colectividad, vaticinadores … que como conciencias colectivas nos advierten de los males que nos asedian y de las catástrofes del alma que pueden suceder.

Abelardo se adelantó a nuestro momento, pues prevalecen en la patria, en el amado terruño los mismos males que datan del 1898, y aún peores. Y, desafortunadamente, los velagüiras del solar son insensibles ante los funestos males que nos asedian.

Basta de maltrato*

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

Al igual que Mara Pérez, yo tampoco sé nada de administrar un servicio de transporte marítimo. Sin embargo, concuerdo en que con todo el dinero gastado para “reparar” lanchas obsoletas, más el contrato de $15 mil otorgado a Puerto Rico Fast Ferries (PRFF), se pudo haber mejorado la calidad de un servicio tan esencial para los residente de Vieques y Culebra.

El pasado miércoles, 23 de octubre, vecinos de las islas municipio llegaron hasta las inmediaciones del Centro Gubernamental Minillas, en Santurce, para protestar en contra de Mara Pérez y la Autoridad de Transporte Marítimo (ATM). Como de costumbre, la policía hizo su aparición y, sin necesidad alguna, cerraron la Ave. De Diego.

Empleados del Centro Gubernamental salieron y se unieron a los manifestantes. También se unieron representantes de distintas organizaciones sindicales, como la Federación de Maestros de Puerto Rico y PROSOL-UTIER, entre otras.

Los residentes de la islas municipios exigen: un terminal accesible, que no se moje ni se inunde; tarifas justas y prioridad en la venta de boletos, ya que son ellos los principales beneficiarios de sistema de transporte marítimo; participación en los procesos de gestión de la ATM; un servicio adaptado a las necesidades de cada isla.

“Los que van a Vieques y Culebra entienden que lo que está pasando allí es un atropello y un abuso”, dijo Hugo Quiles, residente de Vieques hace 53 años y líder comunitario.

“Yo no nací en Vieques, pero siento lo que está sufriendo el pueblo de Vieques. Lamentablemente, esto en los últimos años, desde que vinieron con el invento de llevarse la transportación para Ceiba, eso fue un descaro. No avisaron y nos tiraron allí. En Ceiba no hay baños, se moja, se inunda, de noche los majes acaban con uno”, añadió.

Quiles planteó que mientras los residentes viven todo el caos de las lanchas, los boletos y el terminal, “ella [Mara Pérez] brega con empresas privadas y consigue chavos de la noche a la mañana”.

“Mara Pérez, Joe Vázquez y Daniel Pérez son los individuos que están manejando ese dinero. ¿Conseguir $27 millones y gastarlos en tres lanchas en menos de un año? Aquí hay algo dudoso”, dijo Quiles, señalando la pancarta que aparece en la foto que acompaña esta historia.

Se han establecido unas diferencias en el costo de las tarifas para residentes y turistas. La ATM ha dicho que la tarifa para los residentes mantendrá su costo actual de $2.00 (Vieques) y $2.50 (Culebra). El sistema de la ATM está parcialmente privatizado. De completarse ese proceso sin considerar los reclamos que los principales usuarios del sistema vienen haciendo por casi dos años no hay garantía de que eventualmente esa tarifa no vaya a aumentar.

Por otra parte, Dolly Camareno, residente y líder comunitaria de Culebra, dijo: “La situación es grave, se nos va la vida. Todo lo que Culebra y Vieques hacen está relacionado con el transporte marítimo […] Yo no sé qué persona con su sana mente va a comprar un sistema que está probado que no va a producirle dinero, y ¿qué van a hacer? Van a subir todas las tarifas para cobrar esa inversión. Nosotros sabemos eso”.

Además, el alza de tarifa tendría como consecuencia un aumento en el precio de los suministros “y nosotros no vamos a poder pagar porque todo sube menos el ingreso per cápita de la gente”.

Camareno también señaló que se están utilizando dos lanchas y un ferry de carga de PRFF. Esta última embarcación no tiene capacidad para carga pesada y eso disminuye la llegada de suministros.

“Luego, de las seis las lanchas de la ATM, solo está funcionando una y un ferry de carga. Esto crea animosidad entre la gente porque Vieques tiene más población. Y Culebra quiere un servicio como estaba antes, con horarios fijos, y que todos los demás viajes que sean necesarios se le den a Vieques”.

Cuestionó por qué no puede haber una APP o una cooperativa con el mismo pueblo. Que sean los residentes de Vieques y Culebra quienes tengan las lanchas y manejen el sistema según las necesidades de cada isla.

Esa mañana de la manifestación, Camareno no pudo arribar a la lancha en su silla de ruedas por falta de personal y protocolo, según relató. En consecuencia, tuvo que tomar un vuelo que es mucho más caro.

“Nuestros estudiantes no pueden salir a estudiar; no hay profesionales en Culebra y viene otra gente a ocupar esas plazas; la falta de médicos; la ruta corta, que no es corta para Culebra. Con los millones que han gastado arreglando unas lanchas viejas, ya pudieron haber comprado unas nuevas”, dijo Camareno.

*Frase obtenida de la pancarta que llevaba un manifestante.

Los 70 de José López Rivera

El pasado 1 y 2 de noviembre una delegación del periódico CLARIDAD viajó a Chicago para  unirse al reconocimiento que la comunidad de Chicago le hizo al compañero José López Rivera. El primer día se celebró un simposio sobre el legado del compañero López Rivera  a los latinos(as) y puertorriqueños(as), en esa ciudad. En la actividad, la compañera Alida Millán Ferrer directora del periódico, habló sobre la relación del homenajeado con el Semanario y con la creación del grupo de las Mujeres del Puente en favor de la excarcelación de su hermano Oscar López Rivera.

Al día siguiente se celebró una gala donde participaron entre otras personas,  los exprisioneros políticos que residen en Chicago, Edwin Cortés, Ricardo Jiménes, Carlos Alberto Torress, el excongresista Luis Gutiérrez, la abogada Jan Susler y  Melissa Mark Viverito.

Fotos cortesía Elías Carmona

 

 

 

¿Son sinónimos los términos Violencia Machista y Violencia de Género?

Por Edwin Barry Fernández Bauzó

 

En Puerto Rico ha florecido la práctica de utilizar los términos Violencia Machista y Violencia de Género intercambiablemente como si fueran sinónimos. ¿Lo son? Veamos.

Hace unos treinta años, el 15 de agosto de 1989, se aprobó en Puerto Rico la Ley No. 54, Ley para la Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica. Lo que hoy se denomina Violencia Machista y Violencia de Género, en aquel entonces se designó Violencia Doméstica y se definió como:

…un patrón de conducta constante de empleo de fuerza física o violencia psicológica, intimidación o persecución contra una persona por parte de su cónyuge o excónyuge, una persona con quien cohabita o haya cohabitado, con quien sostiene o haya sostenido una relación consensual o una persona con quien se haya procreado una hija o hijo, para causarle daño físico a su persona, sus bienes, o a la persona de otro o para causarle daño emocional.

Violencia Machista

El término Violencia Machista se refiere a la violencia del sexo masculino contra el sexo femenino en la relación de pareja. Esta violencia se debe a la actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres, así como al abuso de poder por considerar a la mujer inferior al hombre. Podemos afirmar pues, que el término Violencia Machista alude a la violencia que lleve a cabo el hombre machista para mantener a la mujer en un estado de inferioridad y de subordinación. La Violencia Machista puede escalar hasta causar la muerte de la mujer.

La utilización del término Violencia Machista implica que la causa de la violencia en la relación de pareja es el machismo. Por consiguiente, no es un término descriptivo. Podemos usar términos descriptivos para referirnos a este comportamiento violento. Por ejemplo, el término «violencia hombre-mujer» implica que quien ejerce la violencia es el hombre y quien la experimenta es la mujer. El término «violencia contra la mujer» implica que la víctima es la mujer y el victimario es e hombre. El término violencia en la relación de pareja» implica que la violencia ocurre en el contexto de una relación de pareja. El Colectivo Ideologías y Vivencias de los Géneros utiliza el término «violencia que se vive en la relación de pareja» el cual implica que ambos integrantes de la pareja pueden ejercer y experimentar la violencia.

Violencia de Género

Durante los años 2018 y 2019 el término Violencia de Género ha ocupado lugares prominentes en la prensa del país. En gran medida este hecho se debe a la petición del movimiento feminista al gobernador Ricardo Rosselló Nevarez (en el 2018) y a la gobernadora Wanda Vázquez Garced (en el 2019), para que el gobierno declare un estado de emergencia nacional por la violencia de género en Puerto Rico. El 4 de septiembre de 2019, Wanda Vázquez Garced, declaró un estado de alerta por violencia de género, “un estado de alerta nacional para atender las manifestaciones de violencia contra las niñas, adolescentes, mujeres adultas y mujeres mayores”. La gobernadora declaró el estado de alerta para “responder a las muertes de mujeres en casos de violencia doméstica y para atender la violencia en contra de las mujeres”. El término que contiene el estado de alerta nacional es violencia de género. Este término está compuesto por dos términos: violencia y género.

Violencia – La Organización Mundial de la Salud ha definido el concepto violencia como “el uso intencional de la fuerza, poder físico o amenazas en contra de sí mismo, otra persona o en contra de un grupo o comunidad, cuyo resultado desemboca con alta probabilidad en secuelas psicológicas, mal comportamiento, lesiones o muerte”. Similarmente, la Asociación Americana de Psicología ha indicado que la violencia es un comportamiento aprendido subordinado a un conjunto de normas socioculturales y expectativas de roles que debe tener una persona en la sociedad. Por consiguiente, la violencia de género es un comportamiento aprendido subordinado a normas socioculturales sobre el género (masculino y femenino) y expectativas de roles de género que debe tener una persona en la sociedad.

Género – El concepto género, utilizado en un sentido distinto al género gramatical, surgió durante la mitad del siglo XX. El concepto género se utilizó para referirse a los comportamientos asociados a la identidad masculina y femenina de las personas.

Violencia de Género – Este término alude a toda violencia ejercida contra cualquier persona por razón de género. Es decir, cualquier persona que no cumpla la normativa sociocultural de género o que la rete, estará expuesta a la violencia de género. Las sociedades que tienen un sistema de clasificación sexual binario con categorías excluyentes y jerarquizadas (tales como hembra o macho, mujer u hombre, femenino o masculino) promueven la violencia de género. En la parte superior de la jerarquía está macho, hombre y masculino; en la parte inferior está hembra, mujer y femenina. En las sociedades que utilizan el sistema sexual binario como régimen normativo, cualquier manifestación de la diversidad sexual humana que no se ajuste a estas categorías excluyentes y jerárquicas, es considerada como una desviación, anormalidad o patología. La normativa heterosexual es un ejemplo es un ejemplo de una norma sociocultural que conduce a la violencia de género.

El concepto heteronormatividad, creado hace unos veintiocho años (en el año 1991), establece el deseo sexual y la relación sexoafectiva heterosexual como natural y fundamental en los seres humanos. La heteronormatividad establece la heterosexualidad como el único modelo sano y válido de relaciones sexoafectivas, así como indispensable para el buen funcionamiento de la sociedad. La heteronorma está fundamentada en la idea de que los seres humanos estamos distribuidos en dos categorías jerarquizadas y complementarias: sexo femenino y sexo masculino. Por consiguiente, cuando una persona no reproduce la norma heterosexual, se expone a ser objeto de violencia de género. Las personas con identidades sexuales y de género distintas a la  heterosexual así como las personas transexuales, transgénero, intersexuales y queer, experimentan esta violencia de género. El término «género queer» se refiere a las personas cuya identidad de género no está incluida en el binario hombre-mujer. Queer es una identidad sexual o de género que no corresponde a las ideas establecidas de sexualidad y género heterosexuales o heteronormativas.

El cuestionamiento de la heteronormatividad y del binarimso sexual y de género, ha contribuido a que la violencia de género deje de vincularse solamente con el predominio del hombre sobre la mujer y con el predominio de lo masculino sobre  la mujer y con el predominio de lo masculino sobre lo femenino. Ahora la violencia de género también se vincula con el predominio de la heterosexualidad sobre las otras orientaciones sexuales e identidades de género.

¿Son sinónimos los términos violencia machista y violencia de género?

La clave de la locura real o aparente en la población estadounidense

Por Liliana García Arroyo/Especial para CLARIDAD

Brecht: (a Sófocles). Ahora ya no hablamos de tu teatro, sino del mío,… Un teatro donde se narra y se alecciona… un teatro en el que los actores no son Antígona y Edipo, sino que muestran a Antígona y a Edipo desde la posición del que se asombra y se contradice. Un teatro donde lo natural adquiere el carácter de lo inusual mediante cambios que provocan extrañamiento.

Sófocles: ¿Extrañamiento, dices? ¿Sí? ¿Es que no es extrañamiento que actores masculinos representen a las mujeres, que los coros interrumpan la acción con historias y comentarios? […] ¿Hablas de extrañamiento? …quien quiera convencer a su público tiene que lograr que quede atónito, mostrando lo usual y ya olvidado bajo una nueva luz, como algo extraño.

Diálogo ficticio de la obra de Walter Jens1

Buena parte de la humanidad ha intentado a través de sus culturas enfrentar lo que perciben como la necesidad de modular la distancia entre los hechos que se presencian y las emociones que generan. El “extrañamieno” al que alude la cita de epígrafe se refiere al sentimiento de extrañeza que debe experimentarse cuando se reconoce algo que es ajeno y no involucra a la persona. Lo que se discute en el diálogo es cuál forma puede ser más efectiva para facilitar ese extrañamiento necesario. El diálogo ficticio de Walter Jens acorta alrededor de veinticinco siglos de historia y recorre la distancia entre lo que hoy son Grecia y Alemania, dos países europeos que ni siquiera comparten fronteras. El dicho popular de que dos más dos son cuatro aunque lo diga un “loco” nos alerta que entre lo que llamamos razón y lo que llamamos locura hay una zona “gris” donde se encuentran. Muchos opinan que el Sr. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, no está cuerdo y sin ánimo de meternos en esa discusión, es bueno señalar su opinión sobre las matanzas en masa. Quizás no erró del todo al opinar que son “enfermos mentales, llenos de odio” como tampoco quizás erraron del todo los psiquiatras o representantes de esa rama que lo contradijeron. Las opiniones encontradas se convierten en problema para definir el problema como dos extremos de una cuerda muy tensa. En un lado se ven los síntomas asociados a lo que se define como enfermedad mental y los que la padecen y en el otro lado se ven como indicador las acciones extremas una vez suceden y sus resultados devastadores: No todos los que han realizado ataques en masa mostraban síntomas mientras que la gran mayoría de los que se identifican como pacientes mentales rara vez se vuelven violentos.

El odio no es sinónimo de enfermedad mental. El odio es una emoción mientras que la enfermedad mental es un conjunto de síntomas que a su vez apuntan en la persona que los presenta a una dificultad marcada en interpretar y actuar dentro de la realidad de acuerdo a como el resto de nosotros interpretamos dicha realidad. No podemos hacer justicia por motivos de brevedad a la historia en la cultura occidental de la definición de lo que comúnmente se entiende como enfermedad mental y que muchas veces se nombra como locura. Lo que sí vamos a apuntar es que en reacción a las prácticas de entonces de la psiquiatría, en las décadas del 1960 y 1970 se inició un movimiento dentro de la psiquiatría el cual se denominó anti psiquiatría logrando extenderse a otros países europeos y a Estados Unidos.2 Se originó en Escocia, considerándose su fundador David Cooper, de orientación marxista. Ronald Laing fue uno de sus socios y uno de sus más brillantes proponentes. Reaccionaban a lo que entendían era la toma de control del cuerpo del paciente mediante técnicas como descargas eléctricas, baños fríos y el comienzo de proliferación de medicamentos. Para Laing la dinámica de la familia era el origen del problema aunque no necesariamente suscribían el modelo de etapas instintivas de Freud. Las operaciones que se dan dentro de la familia equivalen a inducir a sus miembros a un estado de hipnosis ya que se siguen órdenes y reglas que no pueden retarse porque no puede reconocerse en su origen y desarrollo.3 La organización social fuera de la familia también utiliza estas operaciones.

Un ejemplo que ilustra las operaciones mencionadas es el del tema del incesto. Hasta hace pocas décadas apenas se hablaba sobre esto. Laing sugiere que si se preguntaba a cualquier familia “típica” sobre incesto la respuesta era que no se hablaba porque no era necesario. No era necesario porque nadie se le iba ocurrir hacer algo que era “naturalmente” repugnante. Si se preguntaba si había alguna ley se respondía en lo afirmativo y se hablaba de la ley pero no del incesto. La regla de no hablar del incesto no estaba escrita pero operaba muy fuertemente. La alusión a Edipo en la cita de epígrafe sirve, entre otras cosas, para recordar que Edipo no se crió con su madre por tanto no pudo estar enamorado de ella, ni se crió con su padre por tanto no podía odiarlo. Lo que sí estuvo presente en la vida de ambos, padre e hijo, fue el oráculo que para entonces ejercía una función consciente en guiar las acciones. Parecería ser que la función del oráculo cayó en descrédito pero su función no desapareció sino que fue reprimida y sacada de la conciencia. Parece plausible pensar que fue sustituida por operaciones que son equivalentes a la hipnosis.

Para fines de ilustración veamos casos que no se relacionan con las matanzas. Hace dos años en Denver, Colorado, una niñita de siete años, Olivia Gant, murió luego de supuestamente sufrir múltiples enfermedades y haber estado presente en las redes y en medios televisivos a través de colectas, regalos y actividades incluyendo bomberos y policías.4 La nena muere en el mismo hospital donde la habían tratado y se determinó su causa de muerte como “fallo intestinal”. Ahora en el 2019 la madre enfrenta trece cargos, dos de ellos de asesinato en primer grado. ¿Qué pasó? Luego de la muerte de su hijita la madre comenzó una campaña a favor de otra hija supuestamente con cáncer. Es el médico que atiende a la segunda niña quien duda del relato de la madre y coteja datos con el hospital en que ella alega la niña recibió quimioterapias. Entonces llaman a las autoridades. Cuando exhuman el cadáver de Olivia encuentran que la causa de muerte no puede determinarse y que no hay evidencias de la mayoría de las enfermedades que se alegaban. Lo increíble es que la madre convenció al médico de cabecera para que suspendiera la alimentación intravenosa a la niña y dejarla morir por “piedad”. Un puñado de médicos que la habían visto en el hospital expresaron sorpresa de la muerte ya que no reconocían que padeciera de enfermedad terminal alguna pero nunca tomaron pasos para intervenir. El mundo del hospital y el de los medios operaron como mundos paralelos. Un informe de octubre del corriente de la Academia Nacional de Medicina (“National Academy of Medicine”) indica que el sistema de salud de Estados Unidos esta tan roto que mantiene al menos al 50% de los profesionales de la salud permanentemente agotados, algunos describiéndose como “zombies”.5 La madre de la niña por su parte alegó padecer de “Manchausen Syndrome by proxy” donde un familiar o cuidador comienza a manipular síntomas en el paciente para recibir atención para sí mismo.

Otro caso despampanante y con más exposición que el primero es el de la joven Michelle Carter, de Massachusetts, hoy presa por hechos ocurridos en el 2014, cuando tenía diecisiete años.6 La joven le texteó a su novio, un joven de dieciocho años, en varias ocasiones y repetidas veces que se suicidara para acabar con la “depresión” de la cual éste se quejaba. Fue tan lejos como asegurarle que ella se encargaría de que la familia de él se resignara. Esta joven era fanática de la serie Glee de la Fox la cual se desarrolla en una escuela y trata de un club de canto o “glee club”. La joven parecía no haber guardado distancia ni de los personajes ni de los intérpretes que componían una pareja tanto en la serie como en la vida real. Cuando el actor muere de una sobredosis esto parece haber sido el detonante para su conducta de empujar a su novio al suicidio. La defensa de ella no logró convencer al juez de que ella ejercía su derecho de libre expresión indicando que rebasó esos límites y cometió conducta negligente y criminal. Ese reconocimiento de la justicia estadounidense en ese caso parece apuntar a que hay esperanza y que el estado de hipnosis que parece rampante en esa sociedad por decirlo de algún modo, no ha trastocado a todos por igual.

Hace poco leí un artículo muy bueno sobre la película Joker y aunque no recuerdo el autor se me quedaron unas palabras de alerta en el sentido de que en estas obras de ficción hay que observar lo que dicen y hacen los supuestos “buenos”. No vi nunca Glee pero puedo comentar de algunas otras series. Entre las nuevas por Netflix vi algunas temporadas de Gray’s anatomy la cual debieran llamarla Gray’s lobotomy. Se desarrolla en un hospital con secuencias buenas y algunos personajes interesantes pero hay una prostitución implícita ya que algunas residentes se ofrecen tanto a hombres y a mujeres de la facultad médica para conseguir estar en operaciones importantes y los residentes varones se ofrecen a mujeres. Como si esto fuera poco el “esprit de corp” es tan insidioso que se regaña a médicos de menos estatus cuando alertan de que una facultativa de fama no debe seguir operando ya que padece un enorme tumor cerebral. Del modo que se refieren a las relaciones sexuales es como un deporte donde el individualismo y no tener pareja fija parece un fin en sí mismo. Esta proyección de la sociedad estadounidense en instituciones que como la escuela y hospital se asumen como protectoras, probablemente hace mucho más fácil la introyección de un modo de vida ubicuo, tan presente que no puede imaginarse otro modo de ser. Según Laing nuestra sociedad se ha desarrollado articulándose en operaciones de proyección, introyección y nuevamente proyección e introyección constituyendo un ciclo donde lo que hacemos muchas veces no hace sentido pero ni siquiera lo podemos detectar.

¿Qué hacer? Utilizar las rupturas pues son como el chasquido del hipnotista rompiendo el trance. Estamos asimilando el verano del 2019 y no hay duda que hubo una ruptura notable. Tuvo que ver con identidades y sentido de dignidad. Es político pero todavía no se ha traducido al plano político de la lucha de clases y liberación nacional. De todos nosotros y nosotras va a depender que se logre ese salto.

La autora es psicologa.

Comentarios a: unasolalira2@gmail.com

Notas

1 Gómez Cortell, Clara. (2017). Entre la realidad y la ficción, la razón y la locura: el drama coral como terapia individual y social. Nova tellus, 35(2), 9-44. https://dx.doi.org/10.19130/iifl.nt.2017.35.2.766 N. de A. La cita de Walter Jens la hemos abreviado por razones de espacio.

2 Dumolo Ralley, Oliver J., The rise of antipsychiatry: A historical review.

www.priory.com › history_of_medicine › Anti-Psychiatry

3 Laing, R. D., Politics of the family…

4 Vaughan, K. Mother of girl who died of long illness indicted…

https://www.9news.com › article › news › crime › mother-of-girl-who-die…

5 Wan, William, Health care system causing rampant burnout among doctors, nurses. The Washington Post, October 23, 2019.

6 E J Dickson, New doc on suicide text case dives into mental health struggle. https://www.rollingstone.com › culture › culture-features › michelle-carter-…