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Trump por 187

Por Atilio A. Boron

La obsesión norteamericana por lograr el anhelado “cambio de régimen” en Cuba recrudeció hasta extremos otrora inexplorados bajo la presidencia de Donald Trump. Si la necesidad de incorporar la isla rebelde a la jurisdicción de Estados Unidos se remonta hasta 1783, fecha de la famosa carta enviada desde Londres por John Adams a las autoridades de las apenas independizadas Trece Colonias urgiéndolas a actuar en consecuencia, el paso del tiempo no hizo sino exacerbar tan maligna pretensión. Máxime cuando el 1º de Enero de 1959 Fidel y sus compañeros consumaron la derrota del sanguinario peón a quien la Casa Blanca le había encomendado el manejo de Cuba como una cercana y muy conveniente posesión de ultramar, un lugar en donde el poder corporativo, el gobierno de Estados Unidos, la clase política y la mafia podían reunirse para urdir sus planes a cara descubierta y a salvo de las leyes y los ojos de la opinión pública estadounidense. Todo esto fue retratado con maestría en el libro de Mario Puzo, El Padrino II, y en la estupenda versión cinematográfica de su libro.

Pero “en eso llegó Fidel” y todo aquello se vino abajo. Desde ese momento el gobierno de Estados Unidos no cesó de conspirar un minuto contra la Revolución Cubana. La isla “era de ellos” y no toleraron que se la hubieran arrebatado. La frustración y la agresividad fueron acumulándose a medida que la revolución avanzaba y se consolidaba, a escasas noventa millas de sus costas. Para colmo de males era (y es) un pésimo ejemplo porque demuestra que si un país subdesarrollado y escasamente dotado de recursos naturales se libera del yugo imperialista y sus lugartenientes locales puede ofrecer a su población derechos de exigibilidad universal (a la salud, la educación, la seguridad social) que en Estados Unidos son mercancías muy costosas y que no están alcance de todos. Año tras año las tasas de mortalidad infantil de Cuba, comparables sólo a las de los países de mayor desarrollo social en el mundo, son una bofetada a la arrogancia de Estados Unidos y una prueba irrefutable de la inequidad del capitalismo. La osadía cubana, para decirlo con pocas palabras, es inadmisible e intolerable y urge acabar con ella.

Donald Trump -un niño setentón, maleducado, caprichoso y violento- seguramente “oyó voces” que le decían que esa era su misión en la historia. Fiel a esa alucinación ha lanzado un ataque sin precedentes en contra de Cuba en un vano intento de retornar la isla a su condición neocolonial. Sueña con una nueva “Enmienda Platt”, el escandaloso agregado a la Constitución de Cuba impuesto luego de la ocupación norteamericana que legalizaba su absoluta sumisión a Washington, y pasar a la historia con una quimérica “Enmienda Trump” que consagre la definitiva anexión de la isla a la jurisdicción de Estados Unidos. El pobre no sabe con quién se ha metido. Rodeado de hampones y de menos que mediocres consejeros piensa que redoblando la agresión contra Cuba hará que su pueblo caiga de rodillas y le jure fidelidad a un personajillo como él. Gyorg Lúkacs decía que un conejo parado en la cima del Himalaya seguía siendo un conejo. Sentado en el trono imperial este animalito también seguiría siendo lo que es.

Lo mismo pasa con Trump. Furioso porque es consciente de que la declinación del poderío estadounidense es lenta pero irreversible y porque sabe que en menos de 10 años China superará económicamente a su país (como ya en parte lo ha hecho, con la ventaja que conquistó en la estratégica tecnología 5G); impotente para poner en vereda al gigante asiático y a Rusia y para jugar un rol arbitral en Oriente Medio luego del fracaso de la aventura imperial en Siria; irritado por la tímida pero creciente desobediencia y vacilaciones de sus aliados europeos que lo perciben como un déspota impredecible y veleidoso; fastidiado con sus lacayos latinoamericanos que no logran extirpar al “populismo” (Vargas Llosa dixit) de sus países o de presidentes ineptos para sostener el modelo neoliberal sin amenazantes turbulencias (Piñera en Chile, Moreno en Ecuador, o Macri en Argentina) y necesitado de los votos de la Florida para la próxima contienda presidencial se ha lanzado con enfermiza inquina en contra de Cuba. Nada menos que 187 resoluciones aprobó su gobierno para hostilizar a la isla, decretando la aplicación del Capítulo III de la Ley Helms-Burton que ningún presidente de Estados Unidos había considerado conveniente implementar, hasta una serie interminable de sanciones económicas y restricciones destinadas a sumir a los cubanos en penurias y privaciones con la esperanza de que éstas desatarían un estallido social que pondría fin a la revolución.

La lista sería interminable: limitación de los vuelos de aerolíneas estadounidenses exclusivamente a La Habana sin poder llegar a otras ciudades; sanciones para los buque-tanques que lleven petróleo a Cuba o para los mercantes que transporten mercancías desde o hacia la isla, luego de lo cual durante seis meses no podrán amarrar en ningún puerto de Estados Unidos; prohibición de hacer tierra en cualquier puerto cubano a los numerosos cruceros que surcan el Caribe; sanciones a los bancos que intermedien en el comercio exterior de la isla; limitación a las remesas que los cubanos residentes en EEUU puedan enviar a sus familiares; bloqueo selectivo a la importación de medicinas y alimentos; interdicción para alquilar a Cuba aviones que tengan más del 10 por ciento de tecnología o insumos originarios de Estados Unidos y presiones sobre las líneas aéreas para que reduzcan o eliminen de sus itinerarios cualquier ciudad cubana.

Todo esto ante la complicidad de los gobiernos de los países europeos, de la Unión Europea, supuesta reserva moral de Occidente y heredera de la tradición kantiana de la paz y fraternidad universales que admiten, cual si fueran republiquetas de cartón pintado (en realidad lo son) la extraterritorialidad de las leyes estadounidenses y la agresión del “Gorbachov americano” -como un muy lúcido amigo cubano lo bautizara- contra todos quienes se opongan a su prepotencia, llámese Cuba, Venezuela o Nicaragua, en Nuestra América. Seguramente que por su ignorancia Trump desconoce la historia de David y Goliat. Los cubanos resistieron sesenta años de bloqueo del Goliat del norte, y resistirán sesenta años más. Aprenderá esta lección en carne propia cuando, en no mucho tiempo, emprenda su viaje sin retorno por el inodoro de la historia.

Reproducido de www.rebelion.org

Situación actual en Haití: problema socioeconómico, no político

Por Gabriela Ortiz Díaz/Especial para Claridad

Desde septiembre de este año, el pueblo haitiano ha estado en la calle manifestándose en lo que se ha denominado la cuarta oleada de protestas, las cuales exigen la renuncia inmediata del presidente Jovenel Moise, y las que se producen en el contexto de una sociedad plagada de corrupción gubernamental, desigualdad, inseguridad, devaluación de la moneda, fuerte inflación y escasez de combustible.

Las protestas actuales han tenido graves efectos en la sanidad, el transporte y el acceso a alimento, agua potable, medicamentos y combustible. La educación se ha visto grandemente afectada también, puesto que la mayoría de las escuelas no han podido iniciar el curso escolar, pese a que comenzó oficialmente en septiembre.

Asimismo, según denunció la semana pasada la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, al menos 42 personas han fallecido – 19 de ellas a manos de las fuerzas de seguridad – durante las últimas siete semanas de protestas que mantienen paralizada a la isla vecina.

La primera oleada de estas protestas se remonta a hace 16 meses, cuando la población haitiana comenzó a manifestarse por las subidas de precios de los alimentos y la corrupción del gobierno de Moise.

Sin embargo, aunque las protestas exigen la renuncia del presidente actual, si este dejara su cargo, “la cosa continuaría igual”, aseguró en entrevista Paul Latortue, exprofesor y exdecano de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y quien nació en Haití, pero vive hace más de 30 años en Puerto Rico.

Para Latortue, el tranque en Haití está en que los líderes políticos, incluyendo los de la oposición, no entienden que el principal problema es socioeconómico y no político. “En Haití no se logra un acuerdo entre los grupos ni una visión común, en parte porque no hay la tendencia para buscarla. Cuando se han sentado a conversar, lo hacen de un proyecto político, que no es más que hablar de cómo dividir y repartir el poder”, dijo el profesor retirado.

“Lo que se necesita es ponerse de acuerdo en un proyecto socioeconómico. Y la cuestión política debe explicar cómo se mercadea ese proyecto socioeconómico”, continuó.

Según el profesor, antes (cuando las manifestaciones estaban relacionadas a la caída del expresidente Jean Claude Duvalier) las luchas del pueblo reclamaban salir de una dictadura y exigían democracia en términos de la libertad de expresión y de elegir presidentes y diputados. La lucha actual es contra el sistema y contra la manera en que el país está organizado.

“La gente está en búsqueda de quién puede orientar el país y los líderes no están listos”, declaró el Latortue.

El profesor explicó que, aunque la oposición ha tenido diferentes encuentros, no se ve alguna posibilidad de proyecto porque no establecen prioridades. “Algún grupo político tiene que estar hablando de cuál es el lugar que le corresponde a la producción nacional de comida, a la distribución de agua potable para todo el mundo (algunas niñas caminan 10 km para buscar un balde de agua y por lo general, las familias tienen que gastar 20 por ciento de sus ingresos para comprar agua)”.

Si bien la esperanza es que la gente se está manifestando y que más sectores de la sociedad se están vinculando a las protestas, para Latortue no hay ningún líder que reúna fuerzas para que la gente quiera seguirlo.

“Cuando yo escucho la gente del pueblo, lo que reclaman es sobre la cosa económica porque la situación ha empeorado, hay menos producción agrícola. En un pueblo pobre, la mayor parte del presupuesto familiar va para comida y, como el país no produce su comida y está importando del 70 al 80 por ciento de lo que se come, la gente está asfixiada, la clase media desaparece, los pobres no pueden comer”, dijo.

Y añadió: “quien comía una vez al día, ahora tiene que comer cada dos días. Es una situación imposible. Todo el pueblo está enfocado en economía, pero los lideres no lo quieren entender”.

Entre los factores que han provocado esta crisis está el que los niveles de apoyo a la importación de la energía se han elevado, lo que ha quebrantado el estado porque la proporción del ingreso fiscal dirigido al subsidio de energía, tanto en forma de gasolina como de electricidad, llega al 40 por ciento de los ingresos estatales. En otras palabras, de los ingresos del país, un 40 por ciento está destinado para los subsidios energéticos del gobierno.

En la prensa internacional se ha hablado de que recientemente se ha formado un diálogo nacional en Haití, sin embargo, para Latortue la realidad es que “no hay consenso ni para el diálogo. Y no se da por la desconfianza de que trabajen para el bien”.

Sobre la intervención política extranjera –de Estados Unidos– ante esta situación social en Haití, Paul Latortue comentó que puede existir por las riquezas que pueda guardar la isla debajo de la tierra: “se habla de petróleo e incluso de oro. Además, Haití está dentro de la ruta marítima más transitada. De las islas del Caribe, la posición geográfica de Haití es clave en este momento”, puntualizó.

De igual forma, Latortue afirmó que el presidente actual de Haití “está agarrado a la presidencia” por el apoyo que le da Trump luego de que se mostrara en contra del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Un final del béisbol inesperado

Por Elga Castro Ramos/Especial para CLARIDAD

En abril del año pasado, cuando comenzó la temporada de béisbol de las Grandes Ligas, pocos pronosticaban que la serie final fuese entre los Astros de Houston y los Nacionales de Washington. Bueno, los Astros eran los favoritos en la Liga Americana pero no los Nacionales. La serie final, además de llena de sorpresas, fue inédita porque los siete juegos lo ganaron equipos visitantes.

Los Nacionales viniendo de atrás

La pretemporada anterior estuvo movida sobre todo por varios agentes libres de mucha calidad y nombre y la intriga donde irían a parar. La partida de Bryce Harper, quien fuera la estrella del equipo, fue una de las grandes noticias y un factor que les daba desventaja respecto a su ofensiva de los años previos. Harper, quien fuera elegido por los Nacionales en el sorteo en el 2010, debutó en las Grandes Ligas en el 2012 siendo elegido el Novato del Año y a su vez al Juego de Estrellas, siendo el más joven a los 19 años. En sus siguientes temporadas con los Nacionales, siempre demostró poderío en su ofensiva, no solo al conectar muchos cuadrangulares, sino al ser uno de los que más recibían la base intencionalmente. Luego de varias temporadas de ensueño con Washington, cuando le llegó la agencia libre se decantó por un contrato de 330 millones con los Phillies de Filadelfia, lo cual creó una desazón con los seguidores de los Nacionales.

Cuando en mayo los Nacionales jugaban para un promedio más bajo de .500, el trabajo del dirigente de padres puertorriqueños Dave Martínez estaba en la cuerda floja. La segunda parte de la temporada fue mejor y los Nacionales pudieron llegar al juego por el Wild Card con los Cerveceros de Milwaukee, quienes eran favoritos para ganarlo. Aquí comienza la racha de victorias en el 2019 en juegos de eliminación, muchas de ellas viniendo de atrás. Perdiendo el encuentro con los Cerveceros, el dominicano de 20 años Juan Soto conectó un doble que impulsó tres carreras en la octava entrada lo cual le dio la victoria a su equipo 4-3. Cabe señalar que previamente los Nacionales se habían eliminado tres veces consecutivas en su parque.

En la próxima serie contra los Dodgers de Los Ángeles, quienes eran los favoritos, estaban perdiendo 2-1 la serie y ganaron inesperadamente los últimos dos encuentros para la sorpresa de muchos. En la serie contra los Cardenales de San Luis los aplastaron con cuatro victorias consecutivas, iniciando en San Luis y completando la hazaña en casa de llegar por primera vez a una serie final en la historia de la franquicia.

Serie Final

El final de la temporada de béisbol de las Grandes Ligas estuvo lleno de sorpresas, y para los y las que disfrutamos el béisbol fue una gran serie. Aunque sin duda a los grandes intereses económicos y mediáticos les hubiera encantado una serie entre Dodgers y Yankees, por lo que mueven económicamente ambas franquicias de las costas de Estados Unidos, la serie fue muy buena en términos deportivos. Lo más curioso fue que ganaron todos los equipos visitantes, lo cual es la primera vez que ocurre en el deporte profesional estadounidense y lo que implicó que se fueran rompiendo todos los pronósticos a medida que avanzaba la serie. Cuando la serie arrancó con dos victorias de los Nacionales frente a los ases de los Astros en Houston, todos los gurús del béisbol quedaron sorprendidos. La mayoría dio por muertos a los amplios favoritos Astros al tener que ir con desventaja de 0-2 a Washington a jugar tres juegos corridos como visitantes. Además que los expertos no habían contemplado dos derrotas consecutivas de los abridores estrellas de Houston, Gerrit Cole y Justin Verlander. Cole, quien no perdía un juego desde mayo y había apabullado a todos los que se enfrentó en la postemporada, perdió sorpresivamente ese primer encuentro. Y Verlander, con una impresionante carrera que lo va a llevar directamente a Cooperstown, tiene un pésimo desempeño en juegos de Series Mundiales y no falló en ese segundo partido, cayendo derrotado. Sumando las dos derrotas de esta serie, Verlander tiene un record de 0-6 en esta serie final.

En Washington, DC la historia fue la opuesta, Houston ganó los tres juegos como visitante y de nuevo los expertos y gurús sacaron sus papeles que habían tirado a la basura. Houston volvió a ser favorito, pues regresaban a casa con ventaja de 3-2 y de nuevo, con la opción de ganar el título en dos oportunidades. Pues Verlander perdió el sexto juego y en el séptimo, se repitió la película de los Nacionales viniendo de atrás. Luego de un gran desempeño del lanzador Zack Greinke de los Astros, los bates de Washington despertaron conectando varios cuadrangulares y ganando el séptimo partido y el campeonato, el primero para la franquicia y el segundo para la ciudad que hace 95 años había conquistado el título con los Senadores de Washington. Cabe destacar no solo la oportuna ofensiva de los Nacionales sino el excelente trabajo en el montículo, sobre todo de sus abridores, Max Scherzer y Stephen Strasburg, que fue elegido como el Jugador Más Valioso de la serie, al ganar dos partidos.

Localía, ¿Ventaja Real?

En los deportes siempre se menciona la ventaja que da jugar como local, obviamente teniendo en cuenta lo que implica el apoyo de la fanaticada. Pero el béisbol es diferente, pues la localía realmente da una posible ventaja en términos deportivos y es la oportunidad de batear último y “dejar en el terreno” al equipo visitante. Así, por décadas, en la serie final se alternaban el equipo representante de la Liga Americana y la Liga Nacional quien tenía ventaja de local. Hasta que llegó el Juego de Estrellas del 2002 que terminó empatado 2-2, luego de que se determinó que se usaría el Juego de Estrellas para determinar quién tendría ventaja de local en el llamado clásico de otoño. Entre el 2003 y el 2017 el ganador del Juegos de Estrellas era quien otorgaba la ventaja de jugar en casa en octubre. Y desde el 2017 se determina por el equipo que tenga mejor record en la serie regular. Curiosamente ese primer año, los Astros de Houston ganaron el campeonato derrotando a los Dodgers de Los Ángeles, quienes tenían ventaja de local y perdieron el séptimo juego en casa. Esta vez los Astros con el mejor record en las Grandes Ligas, perdieron el decisivo séptimo juego en casa.

Poder latino

Una vez más la representación latina estuvo presente en ambos lados. En Houston, con el boricua Carlos Correa que se fue reencontrando con su ofensiva y que nos regaló algunas jugadas impresionantes en la defensa. Además se destacaron el venezolano José Altuve y los cubanos Yulieski Gurriel y Yordan Álvarez. Por parte de los Nacionales, la delegación latina fue representada por el dirigente hijo de puertorriqueños Dave Martínez y los dominicanos Juan Soto y Víctor Robles y el brasileño Yan Gomes.

Para quienes amamos este deporte, el tiempo entre noviembre y abril es uno de desazón. Es momento de apoyar las ligas invernales de béisbol de nuestros países y estar pendientes de lo que pasa en el tiempo muerto. Comenzamos con la excelente noticia de la selección del otrora jugador Carlos Beltrán como dirigente de los Mets de Nueva York. ¡Enhorabuena!

Se fue Tania Vázquez

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Como una ejecución terrible, nefasta, corrupta, deficiente fueron varios de los adjetivos con que diversos activistas ambientales describieron la ejecutoria de la secretaria del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), licenciada Tania Vázquez Rivera, quien renunció a su puesto, efectivo este siete de noviembre, en medio de revelaciones de que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) realiza una investigación en el Departamento por actos de corrupción.

En entrevistas por separado, los líderes ambientales coincidieron en reclamar que la secretaria debía renunciar y en afirmar que las revelaciones de que el DRNA era objeto de investigación confirmaban sus denuncias de que la funcionaria no cumplía con su función de proteger el ambiente y los recursos naturales.

El planificador ambiental José Rivera Santana describió la ejecutoria de Vázquez Rivera como un “desastre”. El reconocido activista ambiental y exmiembro de la Junta de Planificación (JP) puntualizó que la única actuación positiva que se le puede reconocer a Vázquez Rivera es la posición de rechazo del DRNA a los cambios en los Mapas de Calificación. No obstante, hizo la salvedad y reveló que la opinión del DRNA no la escribió la Secretaria, sino un comité técnico del departamento. “Ni protegió los recursos naturales, ni fue custodia de las normativas para manejar la Junta de Calidad Ambiental (JCA) ni la Administración de Desperdicios Sólidos (ADS)”.

Por su parte, la portavoz de la Coalición Contra la Incineración, Myna Conty, dijo que las revelaciones de las investigaciones no le sorprendían. En ese sentido, trajo a la atención que los grupos activistas se opusieron a su nombramiento desde el momento de la nominación, primero, porque iba a dirigir dos agencias que tienen conflictos en sus funciones y, segundo, que como abogada de la agencia de la JCA, “ya se sabía por dónde iba”.

Conty fue enfática en afirmar que la hoy exsecretaria, “no sabía nada de recursos naturales” y cuestionó, por ejemplo, el qué harán las agencias –se refiere al DRNA y a la JCA– con los permisos de la propuesta del incinerador en Arecibo, los cuales están engavetados sin que la Secretaria haya tomado ninguna acción. “El proyecto no está muerto, está en coma; todavía no le han revocado los permisos a la incineradora, en cualquier momento se puede traer”.

Mientras, el portavoz del Comité Ambiental de Salinas, Víctor Alvarado, también trajo a la atención que en el 2017 los grupos de resistencia contra la quema de carbón y el depósito de cenizas habían denunciado y hecho público un documento, el cual le enviaron al entonces gobernador, en donde pedían la destitución de Vázquez Rivera, no solo por el mal manejo del depósito de las cenizas, sino por otros reclamos, ante la falta de cumplimiento de la función principal del DRNA de proteger los recursos naturales y el ambiente.

“Eso lo hemos visto a través del cuatrienio”. Por ejemplo, la inacción del DRNA para proteger la derogación de siete reservas naturales por parte de la JP. La Secretaria ni siquiera acudió a unas vistas públicas en que se consideró un proyecto presentado por el senador independentista Juan Dalmau para que la JP restableciera las reservas. Alvarado recordó que incluso en ese momento hubo alcaldes y un senador por el distrito sur que le pidieron la renuncia.

El asesor ambiental de la delegación del PIP en la Legislatura llamó la atención a la postura de la funcionaria con relación al depósito de cenizas. Narró que en la última ponencia que hizo del DRNA sobre el PC 1221 para enmendar la Ley 40 y prohibir de verdad el depósito de cenizas, la Secretaria dio un giro de ciento ochenta grados en su posición de estar en contra del proyecto a favorecer los argumentos de los grupos ambientales. Alvarado atribuyó el cambio repentino de la postura de Vázquez Rivera a que la actual gobernadora apoya el proyecto. El proyecto está todavía pendiente en la Cámara.

“Eso nos da entender que bajo su mandato, Recursos Naturales no ha tomó posiciones basadas en datos científicos, ni en términos legales, sino que ella respondía a lo que piensa el gobernador de turno”, denunció Alvarado. Reparó en que los grupos ambientales llevaban dos años peleando con la secretaria diciéndole que Puerto Rico podía ser más estricto en el reglamento de las cenizas y la funcionaria decía que no, que eso es un campo ocupado, y de repente, en la última ponencia, asume la posición de los grupos comunitarios en contra del depósito de cenizas.

Al igual que los otros consultados, Alvarado censuró el que hace tiempo que en Puerto Rico no se tiene una agencia ambiental, ya que el DRNA se ha convertido en protector de la planta de carbón y de otros proyectistas, además de que la fusión de la JCA, de la ADS y la Administración de Parques Nacionales (APN) al departamento no funciona.

“Al fin y al cabo, pensamos que debió ser destituida hace mucho tiempo. Esperamos que venga una persona que cumpla con la función del Departamento, no una que sea peor que ella”, expresó.

En tanto, el portavoz de la Alianza Comunitaria Ambientalista del Sureste, Timmy Boyle, sentenció respecto a la ejecutoria de Vázquez Rivera, que independiente de los actos de corrupción, su acción de defender intereses económicos particulares por encima de la salud y el sufrimiento de los demás es una manera de corrupción.

“Se supone que la ley en Puerto Rico determina que la salud va por encima de intereses económicos y en caso de duda se tiene que demostrar que no hay daño. Nosotros la catalogamos como corrupta. No solo era corrupta en sus actuaciones. Como funcionaria demuestra que esta administración está corrupta desde Fortaleza, está en todos los niveles del gobierno, unos más que otros. El no ejercer sus funciones en bienestar del pueblo es una manera de corrupción”.

No le contestaba a nadie

Otra organización que criticó el desempeño de la funcionaria fue el Sierra Club de Puerto Rico (SCPR). “Nosotros siempre calificamos como muy deficiente el trabajo de la Secretaria”, afirmó la coordinadora del SCPR, Adriana González. Destacó que contrario a administraciones pasadas con las cuales el SCPR había podido establecer vínculos, nunca se pudieron reunir con la exsecretaria, ni con ninguno de sus asesores. Las peticiones del Sierra Club –dijo– se han hecho junto a otros grupos que trabajan con el tema de las cenizas, las costas, los mapas de calificación, entre otros.

Toabajeños por el Ambiente es otra de las organizaciones que se ha manifestado de manera consistente contra la ejecutoria de la funcionaria y que ha pidió su renuncia. Juan Camacho, portavoz, describió el trabajo de la secretaria como uno pésimo. No mantenía comunicación, no quería reunirse con ningún grupo y no tenía contestación para nada. “El trabajo de Recursos Naturales es pésimo aun antes de María (el huracán), aun antes de Tania Vázquez; pero se ha complicó con su incompetencia.

Dio a conocer que por ejemplo, luego del huracán, el DRNA no tomó ninguna acción de protección de las áreas naturales, cuando incluso ya en enero del 2017 el senador Juan Dalmau había presentado un proyecto dirigido a la protección de las costas (PS 129). Los grupos comunitarios le enviaron una carta a Vázquez Rivera en la cual le planteaban de la necesidad de que el DRNA se uniera apoyar esa gestión y ella ni contestó la misiva. “La verdad es que ha sido un fracaso”, reiteró.

Mi Vecino y los Aburridos

Por Francisco A. Catalá Oliveras/Especial para CLARIDAD

En los condominios se hace difícil conocer a los vecinos y, mucho más, establecer algún lazo de amistad. Los cacerolazos del verano de 2019 me permitieron conocer a uno de ellos que, como yo, participaba en la ruidosa –a mí se me antojaba musical– protesta. En medio de los cacerolazos le dije, por aquello de romper el hielo, que lo estábamos haciendo tan bien que merecíamos ser considerados para formar parte de la sección de percusión de la Orquesta Sinfónica. Poco a poco incursionamos en otros temas. En una ocasión me señaló, con toda seriedad, que Puerto Rico necesitaba, como también tantos otros países, líderes aburridos. Estos líderes –políticos, sindicales, empresariales, cívicos, etc.– no se caracterizarían por su carisma ni por la grandiosidad de sus sueños, sino por su modestia y sensatez así como por la concreción e inteligencia de sus planes, producto más de planificar “con” que de planificar “para”. Mi vecino casi siempre cierra sus propuestas con el mismo estribillo: “¿Es esto pedir más de la cuenta?”

Ser aburrido no significa ser mudo. Lo que sí significa es no creerse el centro del Universo. Estoy seguro que mi vecino quiere líderes que puedan comunicarse claramente y con respeto con todos los componentes de la sociedad, con los suyos y con los que no son los suyos. Quiere, sin lugar a duda, líderes que sepan escuchar –de verdad, no de embuste– a los diversos actores que componen la sociedad, condición necesaria para una buena gestión gubernamental, sindical o empresarial. “¿Es esto pedir más de la cuenta?”

Mi vecino es, evidentemente, un hombre sensible y quiere que los líderes del país también lo sean. Quiere, como a él, que les duela la pobreza, la desigualdad, la degradación ambiental, la injusticia, la corrupción… Le molestan las mujeres y los hombres cuyo norte es dictado por el ego, el bolsillo o ambos. Insiste en el establecimiento de prioridades coherentes en campos como los del desarrollo económico, la salud, la educación, la seguridad social, la descomposición social, la energía y el ambiente. Critica el oportunismo de los que manipulan aviesamente el tema del estatus político y la pusilanimidad de los que lo eluden o posponen su solución indefinidamente. Le desagradan los que usan la soberanía como si fuera “una flor en la solapa”.

Aunque mi vecino no simpatiza con la Junta de Supervisión (Control) Fiscal se conforma, por el momento, con que el liderato del país esté a la altura de lo que requiere la defensa de los intereses de Puerto Rico. Para ello lo que necesitan los líderes es, a tono con sus talantes de aburridos, valor moral, muy distinto a los aspavientos del guapo de barrio. ¿Es esto pedir más de la cuenta?”

En síntesis, al amigo vecino le basta con que las personas a cargo del país sean honrados, sin delitos ni escombros tras bastidores. Se asemeja a Diógenes, filósofo de la antigua Atenas que, lámpara de aceite en mano, agotaba los días buscando a un ser humano honesto por todas las plazas de la ciudad. No crea, amigo lector, que es tarea fácil.

Pero que algo sea difícil de encontrar o de ver no significa que sea escaso ni, mucho menos, que no exista. Diógenes usaba la lámpara para sacar a los honestos de las sombras porque partía de la premisa de que éstos no brillan hacia afuera. Su luz es interior.

Los que brillan hacia afuera son los fáciles de ver, los que deslumbran, los de las palabras vanas, los de los gritos estentóreos, los de pura imagen, los que no cesan de colgar idioteces en las redes sociales. Son los narcisistas que no ven otra realidad que la de su imagen y que conciben al prójimo y al mundo como la extensión de sus deseos. Son los que carecen de moderación psicológica porque consideran que no es la ruta más adecuada para lograr la grandeza para la que, en su delirio, se sienten predestinados. Y son los que responden a la vieja consigna de “dinero para acceder al poder y poder para amasar más dinero”. No en balde el mundo político está lastrado de cinismo, mendacidad, vulgaridad, fraude… Todo esto oculta a los aburridos.

Las condiciones materiales cuentan. Alimentan el conformismo de los que viven cómodos en la abundancia y, paradójicamente, de los que se desenvuelven en la inseguridad de la medianía o en la precariedad de la pobreza y la dependencia. También cuentan recursos como la propaganda, la publicidad creadora de reflejos condicionados, la demagogia… Son muchos los fuegos fatuos y los cantos de sirenas. No es por casualidad que acceden al poder las personas y organizaciones políticas que no están a la altura de los problemas que abaten al país. No pueden enfrentar la crisis porque son parte integral de la misma. La situación se complica cuando se toma por gesto progresista o por disidencia a casi cualquier cosa: presumir de apolítico o carente de toda afiliación, participar de la cultura de la trivialidad, vestir de manera distinta, decir palabrotas a diestra y siniestra… Así se brilla artificialmente. Parece no advertirse que estos patrones de conducta están cómodamente asentados en el sistema vigente. Entonces se torna más difícil dar con los aburridos –el apelativo no es, quizás, el más adecuado– del vecino o con los honestos de Diógenes o, como señalara Thorstein Veblen a principios del siglo pasado, con mujeres y hombres normales capaces de forjar buenas instituciones.

¿Qué se puede hacer? Creo que mi vecino recomendaría persistencia. Es imperativo mantener la lámpara encendida hasta que la gente gire la vista hacia el débil rayo de luz en la penumbra. Hay precedentes.

El autor es economista y miembro de la Junta Directiva de CLARIDAD.