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Radio Vieques en Culebra

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquezlopez@claridadpuertorico.com

Desde sus inicios Radio Vieques fue visualizada como una estación de radio regional para atender los asuntos informativos de los pueblos limítrofes a la Isla Nena igualmente afectados por la presencia militar de la Marina de los EE.UU. 

“[S]e trataba y se trata de una geografía compartida, una lucha y resistencia compartida, entre otros problemas relacionados como el desplazamiento poblacional (gentrification)”, dijo Robert Rabin gerente general de Radio Vieques. 

El pasado 14 de febrero se llevó acabo una reunión comunitaria en la que, además de Radio Vieques, participó Mujeres de Islas Inc., miembros de la comunidad y estudiantes de la Escuela Ecológica de Culebra, lugar en que se llevó a cabo la reunión. 

Rabin, describió la oportunidad como una productiva y excelente y agradeció a Mujeres de Islas por realizar este esfuerzo en conjunto y a la Escuela Ecológica por prestar las facilidades. “Fue un diálogo amplio y dinámico. Queremos ir ampliando la participación de Culebra en Radio Vieques”. 

Además, destacó el valor de Radio Vieques como una escuela de nuevo liderato y la urgencia de ese nuevo liderato ante las realidades que afectan a Vieques y Culebra como lo es el caso de la gentrificación y que atenta contra la existencia misma de ambas comunidades y sus respectivas culturas. Ante esto, la necesidad de crear otros modelos de desarrollo comunitario y sustentable.

El 14 de febrero no fue la primera vez que se reunieron para gestionar este esfuerzo. Rabin mencionó que durante los pasados 5 años han visitado Culebra en múltiples ocasiones con el fin de coordinar Radio Vieques en Culebra. Sin embargo, se mostró satisfecho en cuanto al diálogo llevado a cabo ese día en uno de los aulas de la escuela ecológica de Culebra. 

“Quizás sea la más amplia de las reuniones y salgo de aquí con más certeza de que cosas concretas van a surgir a partir de esto”. 

Radio Vieques surgió a partir de la lucha en contra de la Marina de Estados Unidos. Fue a través del Comité Pro Rescate y Desarrollo de Vieques que se consiguió la licencia comunitaria para poder fundar la estación. 

“Desde siempre se pensó también como Radio Culebra”, dijo Armando Torres Sanes, presidente de la Junta Directiva de Radio Vieques. 

Desde un inicio la idea de la radio comunitaria era Vieques, Culebra y Ceiba –explicó Torres– pues eran los municipios que se afectados por la presencia militar. “Ahora estamos incluyendo a Naguabo porque parte de la base se encuentra en dicho municipio”. 

En eso estamos trabajando pero tenemos que educar para el trabajo comunitario. No vinimos aquí para hacernos ricos, sino para darle una oportunidad al pueblo de Culebra para que comuniquen su sentir, porque la comunicación es poder” 

“Me duele escuchar que la población se esté yendo; que generalmente los adultos orienten a los jóvenes a abandonar las Islas”, manifestó Armando Torres Sanes. 

En el 8 de marzo

Mi gente, 

Como por ahí viene el 8 de marzo y estaré ausente por unos días, quiero enviarles una décima que mi padre escribió y a quien convencí para que la incluyera en mi primer libro.  Se la envío como un regalo de mi padre a la mujer puertorriqueña.

Mujer puertorriqueña*

Sí, hijo, la mujer puertorriqueña

tiene belleza y ternura,

es como las aguas puras

que da la naturaleza.

Tiene blanca su conciencia

y un corazón abnegado,

ellas por su ser amado

dan el alma en su defensa

y cuando aman la Independencia,

son firmes en todo grado.

Empecemos por Mariana,

que allá en el sesenta y tres

fue con los hombres pie a pie,

como mujer espartana.

Fue por valles y montañas

predicando rebelión,

elevando en alto el pendón

que ella misma elaboró,

con Eduviges de Cos,

también digna de mención.

Brígida Beauchamp, quien fue

patriota allá en Las Marías, 

servía a los hombres de guía,

llena de grandeza y fe.

Le siguió un poco después

la inmensa Lola de Tío,

la que a América llevó

el grito de nuestra Patria,

que retumbó allá en La Habana

con Cuba y Puerto Rico son.

Blanca y Lolita Lebrón

son grandes por excelencia,

ellas por la Independencia

han dado alma y corazón.

Han luchado con tesón

Isabel y Carmín Pérez,

Juanita y mil más mujeres,

entre ellas la Torresola,

la que en su vida atesora

la Patria con sus vergeles.

Rafael Cancel Rodríguez, 23 de agosto de 1966
*Décima musicalizada por Flora Santiago y el grupo Taoné

Sequías, pobreza, conflictos: Corolario del Cambio Climático

Por Félix Aponte Ortiz

Especial para CLARIDAD

“El agua es vida.” El significado de este postulado compartido por la población humana en todos los pueblos del Mundo como axioma, toma mayor vigencia en aquellos espacios geográficos donde se manifiestan sequías extremas. La carencia sostenida de agua fresca, agua con bajas concentraciones de sales en solución, trastoca los procesos de vida tanto de plantas como de animales terrestres, incluyendo al ser humano. La falta de agua asociada a sequías meteorológicas e hidrológicas dislocan severamente las actividades sociales, económicas y culturales de los pueblos afectados y cuando éstas se sostienen por largo tiempo, generan conflictos violentos relacionados al fácil y libre acceso y control de las fuentes naturales y construidas para aprovechar el recurso. Estos conflictos, de forma sostenida en el tiempo, profundizan y a su vez generan crisis humanitarias que desembocan en grandes pérdidas de vidas humanas y desestabilidad en los procesos políticos institucionalizados. Tal como han pronosticado científicos y expertos, el acelerado calentamiento del Planeta está produciendo cambios dramáticos en el comportamiento del clima, exacerbando la variabilidad del ciclo hidrológico y produciendo sequías severas en múltiples regiones del Mundo. Esa es la situación que desde hace más de diez años ha afectado, entre otros, a Centro América, Venezuela, Siria, Yemen, y los países africanos incluidos en el área geográfica al sur del desierto del Sahara conocido como El Sahel.

EL Sahel es la zona eco climática y biogeográfica de transición entre el desierto del Sahara al norte y al sur las zonas más húmedas del centro de África. Es una franja de 620 millas de ancho (mil kilómetros) y de 3,360 millas de largo (5,400 km) equivalente a 1,178,850 millas cuadradas. Tiene una precipitación ordinaria anual de 4 a 8 pulgadas en la franja más al norte y de 24 pulgadas en el segmento sur. Se caracteriza por un clima semiárido y cubre una extensión desde el Océano Atlántico, desde el norte de Senegal, el sureste de Mauritania hasta Eritrea en el Mar Rojo. Se estima que actualmente habita en El Sahel una población cercana en 100 millones de personas, con una proyección de crecimiento al año 2050 de 200 millones de personas. En esta franja, aunque las sequías se consideran un fenómeno recurrente, en las pasadas cuatro décadas éstas se han tornado más generalizadas, prolongadas y frecuentes, probablemente como resultado del cambio climático. Estas sequías inciden sobre los nueve países africanos de El Sahel, promoviendo migraciones internas significativas en la región, así como conflictos armados en muchos de estos países que están causando severas crisis humanitarias que requieren nuestra mirada y atención.

Un caso demostrativo de estos impactos del calentamiento del Planeta en El Sahel es la situación de sequía que ha estado ocurriendo por décadas en la cuenca del Lago Chad. La reducción del volumen del agua almacenada y del área que ocupa este lago, ha requerido la activación de respuestas a nivel internacional para ofrecer ayuda y colaboración en la situación de crisis humanitaria que ocurre en este espacio africano. El Lago Chad es, o era, un inmenso cuerpo de agua dulce natural que suplía suministro de agua para consumo humano y riego agrícola, proveía buena producción y consumo de abundante pesca, y servía también como medio de comunicación acuática para los países que tenían como frontera política los límites de este cuerpo de agua: Chad, Camerún, Nigeria y Niger. Desde 1960, producto del proceso del calentamiento del Planeta y el continuo proceso de desertificación en la región, el volumen del lago ha disminuido un 90 porciento, limitando de forma dramática la fuente de agua de cerca de 30 millones de personas. El proceso de desertificación que allí viene ocurriendo, ha contraído físicamente el perímetro del lago, alterando la percepción histórica de los límites políticos de las fronteras de los cuatro países circundantes. La pérdida del lago y sus recursos ha generado grandes dificultades a las familias que dependen para su sustento alimentario y actividad económica productiva de éste que se ha venido desvaneciendo con más celeridad en las últimas dos décadas. Por otro lado, relacionado también al proceso de las sequías, el acceso a tierra fértil ha constituido un reto continuo para los pobladores y agricultores de esta región, reto que se incrementa con el acelerado proceso de desertificación que induce nuevas presiones para la sobrevivencia de la creciente población en esta parte del mundo. La Organización de Naciones Unidas dice que 10.7 millones de personas en la cuenca del Lago Chad necesitan ayuda humanitaria urgente para poder sobrevivir.

La carencia de agua, por un lado, el ineficiente manejo del recurso por el otro, también ha promovido conflictos armados como el que ocurre en el noreste de Nigeria con el grupo islamista denominado Boko Haram organizado en el año 2002. El conflicto armado entre Boko Haram y el gobierno de Nigeria ha sido responsable de gran pérdida material de infraestructura y estructuras comunitarias y de al menos, 30 mil muertos, otros tantos miles de heridos y cientos de personas secuestradas, particularmente, de niñas de edad escolar que han sufrido terribles experiencias de violencia sexual. En los últimos nueve años este conflicto en Nigeria ha provocado el desplazamiento de más de 2.7 millones de personas.

Tal como ocurren en Chad y Nigeria, el proceso de sequías y de desertificación, está provocando grandes impactos en Mali y en Burkina Faso. La extrema sequía que ha afectado a Burkina Faso en los años 2004 y 2010 ha dislocado los estilos de vida históricos en esa área. Localmente la población se refiere a estos períodos de sequía como “tundi” o como “dirty weather”. Los tundi han dislocado la práctica de trashumancia que, por cientos de años, han practicado en esa región moviendo el ganado vacuno a aquellos espacios geográficos donde estuviese disponible pasto para su sostenimiento. El ganado vacuno es fuente primaria de alimentación, especialmente de la leche que nutre a toda la población y en especial a los niños. El impacto de las sequías a nivel regional ha limitado la oferta de alimento al ganado y ha generado mucha tensión social pues se compite por el uso del espacio entre las distintas poblaciones. El impacto negativo de la sequía ha producido en Mali y Burkina Faso un movimiento migratorio y desplazamiento humano bien significativo que se incrementa con la desertificación y la degradación de los terrenos que ésta produce. Se ha calculado que en Mali el flujo migratorio es de cerca de 200 mil personas por año. Este movimiento humano había producido 177 mil refugiados para el año 2012.

Las sequías de años recientes también constituyen un factor importante, entre otros, que han producido los serios conflictos en Siria, Yemén, Sudán y Venezuela. También han constituido un factor en el disloque funcional de países como Honduras y Guatemala que han inducido los masivos procesos migratorios hacia la frontera de Méjico con EE.UU. y que Donald Trump pretende contener con una muralla. En Siria se produjo una sequía severa entre 2006 y 2010 que tuvo consecuencias catastróficas. Esta sequía provocó el colapso de la actividad productiva agrícola relacionada al cultivo de trigo y centeno que entonces representaba cerca del 30 porciento de su producto interno bruto y que empleaba a una tercera parte de la población del país. EL colapso del sector agrícola por la sequía dejó entre 2 y 3 millones de personas en una condición de pobreza extrema induciendo una migración de esa población hacia Damasco. Esa migración interna hacia la capital coincidió en tiempo y espacio con la otra migración que produjo la agresión bélica de EE.UU. contra Irak, y en conjunto ambas migraciones generaron una presión por demanda de alimentos y servicio que el país no estaba en capacidad de satisfacer. Este contexto dio base a una creciente tensión socioeconómica que desembocó en la sangrienta guerra que todavía afecta a ese territorio. Hay quien ha señalado que la guerra en Siria no se trata realmente de un conflicto religioso entre suníes y chiitas, si no de una “lucha por el agua”.

Una situación similar ocurrió en Venezuela cuando se produjo la mayor sequía en décadas entre los años 2013 y 2016. Esta sequía provocó el colapso de buena parte de su producción de alimentos y a su vez incidió sobre la producción de la energía hidroeléctrica que previo a la sequía, constituía la fuente primaria de producción del servicio eléctrico. La limitación en la producción agrícola nacional obligó a la importación de muchos productos que fueron luego objeto de manipulación y especulación por sectores vinculados a la oposición del gobierno Bolivariano. La carencia de agua en los embalses para la producción de electricidad requirió desviar parte de la producción petrolera designada para la venta en el exterior hacia la producción de electricidad lo que en parte contribuyó al desajuste de la empresa petrolera. Todavía recuerdo un titular de un parte de prensa del 2010 de Reuter que se destacaba con el siguiente contenido: “La mayor sequía en décadas ahoga a Venezuela”.

La situación arriba descrita en EL Sahel, Siria, Venezuela y Centroamérica corresponde con los pronósticos del calentamiento del Planeta y el cambio en el clima que los científicos han formulado de forma reiterada en los pasados años. En agosto del año 2018 el panel de científicos y expertos en este tema de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés) publicó un alarmante estudio con el título de “Report: We Have Just 12 Years to Limit Devastating Global Warming”. Este informe del IPCC establece que los eventos de sequía extrema serán mucho más frecuentes y devastadores en el futuro cercano y que la humanidad solo cuenta con 12 años, es decir, hasta el año 2030 para poner en efecto cambios masivos, sin precedentes, a la infraestructura energética global de manera que se pueda limitar el aumento adicional de 1.5 grados centígrados a la temperatura promedio del Planeta. El informe señala que aún si se lograra contener ese aumento adicional en la temperatura, como quiera se observarán alzas significativas en el nivel del mar, más tormentas destructivas y mayores sequías devastadoras. El informe claramente establece que el calentamiento empeorará la condición de vida del Planeta con implicaciones indudables de hambrunas, enfermedades, pérdidas económicas y crisis humanitaria. Este informe concluye que no hay costos evitados en el cambio climático: o invertimos recursos monetarios ahora para reducir la emisión de gases de invernadero y en la inversión urgente en medidas de adaptación, o pagaremos incrementalmente mayores costos monetarios a través de la pérdida y daños a la propiedad física construida y la natural, así como pérdidas cuantiosas de vidas. Estos retos de la humanidad los tenemos que asumir como Pueblo en el Puerto Rico del presente. Obviar esta realidad implica comprometer nuestro futuro y bienestar de la población actual y de la próxima generación de compatriotas.

Actuar contrario a la realidad pronosticada por la ciencia sobre el impacto del cambio climático tal como en estos tiempos se observa el EL Sahel, Siria y Venezuela, es comprometer a Puerto Rico a un proceso de calamidad y de desasosiego social y económico. El calentamiento del Planeta tiene como consecuencia social la migración y el desplazamiento espacial de grandes cantidades de seres humanos producto de las sequías, inundaciones y tormentas más recurrentes y severas. No tengo duda que, en nuestro caso, el impacto del huracán María ha producido efectos similares de las sequías como las que en esta columna describimos. Ese huracán provocó la migración acelerada de cientos de miles de compatriotas y dio el puntillazo para el colapso de la infraestructura del servicio eléctrico, de comunicaciones y de carreteras. En gran medida profundizó la crisis económica estructural que ya padecíamos desde hace décadas. Habrá que ver qué ocurrirá con nuestra ya disminuida Patria cuando nos afecte una próxima sequía de igual intensidad como las que afecta a los países de El Sahel, cuando tengamos nuestro propio “tundi”, nuestro propi “dirty weather” como la califican los hermanos africanos en Burkina Faso. “El agua es vida”.

Unidas por la descolonización

El mensaje que subraya la inmoralidad del coloniaje,
ha calado hondo en la conciencia de aquellos que reconocen la injusticia que ello representa. Por ello continuaremos en ese esfuerzo arduo y sacrificado, pero a su vez, alentador que nos conducirá a allegar aliados a nuestra lucha, en las esferas de
poder político estadounidense.

Por María de Lourdes Guzmán 

Especial para CLARIDAD

Una de las experiencias mas edificantes y provechosas que he vivido durante los últimos años de mi vida, ha sido formar parte del Junte de Mujeres M–18. Este proyecto, que nace de la visión de la querida amiga y veterana periodista Wilda Rodríguez, logró unir a seis mujeres del espectro político puertorriqueño comprometidas con la soberanía y la justicia social para nuestro país. Convocadas hace cerca de un año, nos propusimos luchar contra la Junta de Control Fiscal, la Ley Promesa, las leyes de cabotaje, por la auditoría de la deuda y la descolonización de Puerto Rico. Todos estos asuntos tienen como eje principal, la situación colonial del país, que luego de más de 120 años, exige la más decidida concertación de esfuerzos, por encima de aquello en lo que podamos discrepar. La Lcda. Mariana Nogales, presidenta del Partido del Pueblo Trabajador (PPT), la Lcda. María de Lourdes Santiago, Vice-Presidenta del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), la Lcda. Wilma Reverón, co-presidenta del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), la Lcda. Alexandra Lúgaro, candidata independiente a la gobernación en las elecciones del 2016, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz y la que escribe, como presidenta del Movimiento Unión Soberanista (MUS), hemos demostrado por medio de este esfuerzo, cuan necesaria, urgente y posible es la unidad de propósito, a pesar de las diferencias que puedan existir entre nosotras si, sobre todo, queremos alcanzar estos objetivos que atentan contra la existencia misma de nuestro país. 

Entendiendo que, de todos los asuntos que nos han unido como Junte, la situación colonial es la más transcendental, nos hemos dado a la tarea de hacer llegar nuestro mensaje a las esferas de poder político en los Estados Unidos, con la colaboración de hermanos y hermanas de la diáspora, que continúa creciendo, debido a la situación de empobrecimiento y falta de oportunidades que enfrenta nuestro país. Contrario a lo que muchos pudieran pensar, numerosos sectores de nuestra diáspora/exilio, abrazan su puertorriqueñidad y están totalmente comprometidos con la justicia que merece nuestro país y con el fin del coloniaje. Así, desde el pasado año hemos comenzado a visitar oficinas de congresistas estadounidenses, haciéndoles saber que, distinto a lo que es y ha sido por los pasados años el mensaje del anexionismo, el pueblo no respalda mayoritariamente la estadidad y que resulta urgente encaminar un proceso serio de descolonización. En ese sentido, les hemos hecho saber que no puede seguir siendo pretexto para la inacción del gobierno federal, la alegación de que los puertorriqueños “no nos pongamos de acuerdo”, discurso detrás del cual se escuda la indolencia que ha caracterizado a ese gobierno ante la situación de coloniaje y subordinación política que es, cada vez más, insostenible. Hemos trasmitido el mensaje de que el gobierno estadounidense tiene que asumir la responsabilidad que le corresponde tras haber invadido y ocupado militarmente nuestro país hace 120 años, socavado nuestro desarrollo económico y social y condenándonos a la pobreza y a la ignominia. La ocupación de nuestro suelo ha producido una sociedad que menosprecia su capacidad, potencial y talento, minando así nuestras posibilidades de alcanzar la soberanía e independencia que es derecho inalienable de todos los pueblos del mundo. 

Este esfuerzo cuyo principal motor es el amor a nuestro país, pretende llenar el vacío que, lamentablemente y por muchos años, hemos dejado los independentistas y soberanistas en ese espacio político tan importante. Gracias a nuestro trabajo, como al de muchos otros que se desarrollan en la capital federal, los políticos estadounidenses están conociendo lo nefasto que ha sido para nuestro pueblo la imposición de la ley Promesa y de la Junta de Control Fiscal, la aplicación a Puerto Rico de las leyes de Cabotaje, que encarece nuestros productos de manera exorbitante y la inmoralidad que representa mantener a  nuestro archipiélago como colonia del país más poderoso del mundo que se proyecta, internacionalmente, como el paladín de los derechos humanos. Así, planteamos firme y reiteradamente, diferenciándonos del discurso anexionista que nos tilda de ciudadanos americanos residiendo en un territorio estadounidense, que somos un país, una nación latinoamericana y caribeña, con su propia cultura, historia, idioma, identidad e idiosincrasia. Contradecimos, decididamente, la narrativa de aquellos que pretenden que nuestro pueblo sea absorbido por el que nos sojuzga, bajo el pretexto de alcanzar la igualdad, en el país con la distinción de ser el de la mayor desigualdad en el mundo.  

La receptividad de los asesores de congresistas a quienes hemos visitado ha sido sorprendentemente positiva. Estos, mostrando una inusitada empatía, han agradecido recibir el mensaje de un sector importante de nuestro pueblo que reclama respeto a su identidad, a su soberanía, a su derecho a la autodeterminación, en fin, a ser lo que en realidad somos: puertorriqueños. No cabe reclamar la igualdad, porque no somos sus iguales. Asimismo, hemos recalcado que este no es un asunto de derechos civiles, derecho que atañe, particularmente, a los individuos. Se trata del derecho a la autodeterminación, que pertenece a todos los pueblos y que nos ha sido injustamente negado por la potencia colonizadora. Un día adicional en que los Estados Unidos nos mantenga como colonia es un día más en que se nos niega el ejercicio del derecho fundamental a la autodeterminación. Un día adicional en que los Estados Unidos nos mantenga como colonia, es un día adicional en el que ese país, continúa cometiendo un crimen contra la humanidad. El mensaje que subraya la inmoralidad del coloniaje, ha calado hondo en la conciencia de aquellos que reconocen la injusticia que ello representa. Por ello continuaremos en ese esfuerzo arduo y sacrificado, pero a su vez, alentador que nos conducirá a allegar aliados a nuestra lucha, en las esferas de poder político estadounidense. Ese espacio no puede abandonarse y trabajarlo nos recompensará y nos ayudará a labrar el camino hacia la victoria final. 

La autora es Presidenta del Movimiento Unión Soberanista

Editorial:Mujeres contra la deuda, la violencia y la desigualdad

Bajo el lema “Un 8 de marzo contra la Deuda –
Paro de mujeres”, la Coalición 8 de marzo convoca a una concentración en frente al edificio Seaborne –sede de la Junta de Control Fiscal– en el área de La Milla de Oro, a partir de las 2:30 pm. Allí expresarán a viva voz su rechazo a las medidas abusivas que la Junta y el gobierno de Ricardo Rosselló y el PNP han tomado contra las mujeres y demás sectores de nuestro pueblo. Reclamarán la equidad y la inclusión en las áreas neurálgicas y esenciales para la paz y la vida de nuestras mujeres, así como las medidas de emergencia que sean necesarias para atajar la violencia machista. La actividad será dedicada a la heroína nacional,
Lolita Lebrón, de quien se conmemora el
centenario de su nacimiento.

En Puerto Rico, las mujeres están llegando al límite. El impacto negativo sobre ellas de la crisis de la deuda, unida a la violencia machista y la estrechez creciente de recursos y oportunidades, está a punto de ebullición. Por eso, la jornada del 8 de marzo de este año –conmemorando el Día Internacional de la Mujer– se propone imprimir el énfasis y urgencia que merecen los justos reclamos de las mujeres, especialmente hoy que Puerto Rico encara la realidad de una mayor desigualdad en todos los órdenes; desigualdad que tiene principalmente rostro de mujer.

En cada investigación, estudio o experiencia práctica que se realiza desde nuestros pueblos y comunidades, se revela cómo las mujeres –especialmente aquellas que son también trabajadoras y jefas de familia– están siendo impactadas de manera particular por la vorágine social y económica que nos arropa. Esto, porque la cambiante sociedad puertorriqueña cada vez exige más de sus mujeres. Cada vez más, la suma de las cargas se vuelca contundentemente sobre ellas. Las mujeres representan el 52.4 % de nuestra población y el 46.2% de la fuerza laboral del País. Constituyen también la mitad entre los que obtienen grados universitarios, y en igual proporción, entre los que han tenido que emigrar hacia Estados Unidos a causa de la crisis y la falta de oportunidades. Aproximadamente 300 mil de ellas son jefas de familia, de las cuales la mitad viven en pobreza. Como si fuera poco, también son las principales víctimas de la violencia de género. El año 2018 terminó con 24 asesinatos de mujeres a manos de sus parejas, y una cantidad no precisada de mujeres desaparecidas, lo cual presenta un cuadro verdaderamente aterrador de la violencia machista en nuestro país. 

La crisis de la deuda está teniendo un impacto nefasto que las mujeres sienten de muchas maneras. Se siente en la reducción de salarios y beneficios, y en las reformas abusivas a las leyes y condiciones laborales que colocan en desventaja principalmente a las mujeres, quienes son también cuidadoras y responsables primarias por los hijos y el hogar. Se siente en la austeridad que raciona los servicios esenciales, especialmente en las áreas de salud y educación, obligando a muchas mujeres que son madres a dejar sus empleos y priorizar en la atención de sus hijos e hijas con condiciones de salud o necesidades especiales. También se siente en el abuso de poder de una nueva legislación dirigida a limitar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, ampliamente reglamentados en Puerto Rico por el Departamento de Salud. Igualmente se siente en la fórmula letal de aumentos y recortes decretados por la Junta de Control Fiscal en la Universidad de Puerto Rico, lo cual afectaría directamente el acceso y oportunidad de miles de mujeres jóvenes a una educación superior de calidad y costo razonable. Se siente de manera particularmente profunda también en la virtual paralización de servicios en el Negociado de Ciencias Forenses. Allí, donde se amontonan cadáveres que muchas madres y abuelas reclaman desesperadamente para darles sepultura, y donde se acumulan miles de muestras de material genético (“rape kits”) de igual número de víctimas de violación, principalmente mujeres y niñas cuyos agresores aún no han sido identificados, y mucho menos enjuiciados por su crimen. 

Un excelente ejemplo de la justa indignación de una mujer ante tanta injusticia lo ofreció en días recientes la joven maestra Elimar Chardón Sierra. Ella decidió ejercer su derecho a expresarse libremente y manifestarle su disgusto a la jueza federal Laura Taylor Swain– encargada de atender los casos de la deuda de Puerto Rico–por su decisión de aprobar el pago de la deuda de COFINA, acuerdo confiscatorio que amenaza con estrangular el progreso de nuestras futuras generaciones por los próximos 40 años. La profesora– quien enseña música a niños y niñas no videntes y fue descrita como una maestra ejemplar– fue arrestada por su acción por el FBI, acusada de hostigar a una funcionaria federal, y luego dejada en libertad bajo fianza por el tribunal de Estados Unidos en San Juan. La actuación valiente y digna de esta maestra simboliza la indignación colectiva que sienten en Puerto Rico miles de mujeres a quienes la crisis de la deuda y sus secuelas les han tronchado sus esperanzas, lanzándolas a la incertidumbre y la pobreza. Ella merece todo nuestro respeto y solidaridad, en desagravio por la represión y la fuerza bruta a la que fue sometida por el mero acto de ejercer su derecho a la libre expresión.

Por ejemplos como el de ella, y como el de las miles de mujeres que todos los días, desde sus casas, o desde donde estén, trabajan para construir un Puerto Rico más justo, equitativo e inclusivo, se celebrará con entusiasmo el Día Internacional de la Mujer. Bajo el lema “Un 8 de marzo contra la Deuda – Paro de mujeres”, la Coalición 8 de marzo convoca a una concentración en frente al edificio Seaborne –sede de la Junta de Control Fiscal– en el área de La Milla de Oro, a partir de las 2:30 pm. Allí expresarán a viva voz su rechazo a las medidas abusivas que la Junta y el gobierno de Ricardo Rosselló y el PNP han tomado contra las mujeres y demás sectores de nuestro pueblo. Reclamarán la equidad y la inclusión en las áreas neurálgicas y esenciales para la paz y la vida de nuestras mujeres, así como las medidas de emergencia que sean necesarias para atajar la violencia machista. La actividad será dedicada a la heroína nacional, Lolita Lebrón, de quien se conmemora el centenario de su nacimiento. ¡Por un 8 de marzo de dignidad, y contra la deuda, la violencia y la desigualdad!