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Puertorriqueños en Chicago: Se repiten las historias de lucha y sobrevivencia (2 y última parte)

Por Justin Agrelo, Katie Rice, Martha Bayne 

y Kari Lydersen 

Centro de Periodismo Investigativo 

Un mundo distinto

De niño, José Vélez disfrutaba visitando el Disney World en Florida, pero nunca se visualizó viviendo en los Estados Unidos.

Después del huracán, el hotel para el cual la madre de Vélez trabajaba en Puerto Rico la transfirió a un hotel en Colorado. Vélez, quien tenía entonces 18 años, se mudó con ella ese otoño. No tenían familia allí y muy pocas personas hablaban español – sentían soledad, dijo él.

Entonces, a través de un amigo, se conectaron con el Puerto Rican Cultural Center y decidieron mudarse a Chicago, donde la organización les ayudó a encontrar un apartamento y trabajo. Dos primos de Vélez también se mudaron a Chicago y se les unieron en febrero de 2018. Ahora Vélez trabaja para el centro cultural y le agradece al director José López por ayudarle a entender cómo el colonialismo afecta a la Isla, incluyendo a Guayama, su pueblo natal, donde los residentes tienen que lidiar con emisiones tóxicas y cenizas producidas por una planta de carbón cercana. 

Vélez quiere ir a una universidad en los Estados Unidos a estudiar sociología o derecho y entonces regresar a Puerto Rico a ayudar a las personas en la Isla.

Sus hermanos, padre y abuelo permanecen en Puerto Rico; la separación fue especialmente difícil durante las navidades, cuando Vélez se perdió de las continuas fiestas a las cuales está acostumbrado en Puerto Rico – el lechón, los intercambios de regalos del Día de Reyes. Y la cultura “súper diferente” en Chicago también ha requerido un gran ajuste. “En Chicago, la gente te pasa en la calle sin decir ‘hola’”, menciona Vélez. “En Puerto Rico, aún los extraños se saludan y se dice ‘buen provecho’ cuando alguien está comiendo”.

Vélez nunca ha dejado de extrañar a Puerto Rico y espera poder regresar a trabajar ahí algún día. “Cuando era joven nunca imaginé que me iría de mi país”, dice, “pienso en él todos los días”.

Fotos por Elías Carmona

Buscando ayuda y dando ayuda

Rebecca Sumner Burgos nació en Cleveland, hija de padres activistas. Ha pasado tiempo en Nueva York, París y Berlín. Vivió en Chicago brevemente, cuando era niña. Ha sido artista, traductora y ha hecho trabajo comunitario dentro de la comunidad LGBTQ. Cuando azotó el huracán María, ella estaba viviendo en Guaynabo, Puerto Rico donde servía como directora de Desarrollo y Coordinadora Estudiantil para una escuela Metodista.

Su empleo fue eliminado tras el huracán; trató de solicitar los beneficios de desempleo en Puerto Rico, iba en persona a la esa oficina, semana tras semana, sin éxito. Entonces, después que murió su madre en mayo de 2018, Sumner Burgos pensó que era tiempo para un cambio. “Parecía que Chicago era un secreto, un lugar donde podías reinventarte”, dijo ella.

Se mudó a la casa de un amigo en un suburbio en Oak Park y muy pronto consiguió trabajo. También fue a la oficina del asambleísta Roberto Maldonado y luego a la oficina de recursos del pabellón buscando ayuda para el plan médico. Sumner Burgos no le gusta identificarse como una persona que fue “evacuada” y reconoce que ella tuvo más recursos y experiencia para manejarse que muchas personas afectadas por los huracanes. Sabe que el estrés financiero y de otra índole que sufrió a causa de los huracanes y a su llegada a Chicago fueron peores en el caso de otras personas.

“Soy una mujer soltera, no tengo hijos, no soy jefe de familia, así que solo puedo imaginar cuan desesperadas estaban otras personas que llegaron aquí”, dice. “Mi posición social y educación me permitieron un nivel de privilegio que es muy importante reconocer”.

Ahora tiene un trabajo ayudando a puertorriqueños, incluyendo los damnificados, y a otros residentes de Chicago. Ella es la coordinadora de divulgación de La Casa Norte, una organización sin fines de lucro en Humboldt Park, la cual ayuda a personas sin hogar.

El trabajo le ayuda a manejar su propio trauma – tiene “flashbacks” del huracán y ataques de llanto incontrolables, sumado a la culpa que siente por haberse ido de Puerto Rico. “Vengo de una familia puertorriqueña muy nacionalista, así que irme se siente como un fracaso y como un abandono a mi gente y a mi país”, dice. Pero su plan es quedarse indefinidamente en Chicago.

“Mi vida me resulta irreconocible”, dice, “pero simplemente tendré que seguir adelante, cualquiera que sea este libreto”.

Los sabores del hogar

En Chicago, Roberto Pérez no podía encontrar ni comida caribeña ni clases de cocina sobre cómo prepararla así que decidió enseñarse a sí mismo a cocinar y comenzar su propio negocio culinario.

Pérez, de 34 años, es puertorriqueño aunque nació en Chicago, en el área de West Town. En el 2012, con su amigo Ángel Fuentes fundaron el Urban Pilón, una compañía culinaria dedicada a compartir comidas y técnicas de cocina de Puerto Rico, el Caribe y Latinoamérica. El 5 de diciembre se celebró la edición #100 del evento “Santísimo Sanchocho”, de Urban Pilón, una celebración del tradicional plato latinoamericano, que se llevó a cabo en el Segundo Ruiz Belvis Cultural Center en Chicago.

Con la música de bomba de fondo, los asistentes disfrutaron cuatro tipos de sancocho: “sancocho Santa Anacaona” (de carne); “sancocho Santa Inocencia” (de vegetales); sancocho santo (de mariscos) y “sancocho siete potencias” (incluye 7 carnes distintas).

“La comunidad puertorriqueña en Chicago es muy nostálgica”, dijo Pérez, “y la gente quiere aferrarse a su cultura”. 

“Los puertorriqueños en Chicago realmente han puesto su sello sobre quiénes son y dónde están y yo pienso que las personas en la diáspora, en general, se sienten como ‘Wow, Ojalá pudiera tener algo así en mi ciudad’”, dijo Pérez. “Aunque en Orlando haya una comunidad más grande, la gente dice que los puertorriqueños en Chicago están más organizados y son políticamente más fuertes”.

Cuando Pérez se ve necesitado de una inspiración cuando cocina – o cuando necesita escapar del crudo invierno de Chicago – visita a su madre a Ponce, Puerto Rico. También viaja a otras islas caribeñas, buscando nuevos sabores y nuevos métodos de cocinar.

“Puerto Rico realmente me inspira cada vez que voy”, dijo.

Separación familiar y migración

Vanessa Gómez, de 44 años y su hija Verónica Díaz, de 14, sobrevivieron el huracán María en su casa en Caguas. Traumatizada por la tormenta y su periodo posterior – sin electricidad, gas racionado y la llegada de la Guardia Nacional que hizo que su vecindario pareciera “una zona de guerra”, como lo explica Díaz – se fue a fines de septiembre de 2017 en un barco crucero de rescate a reunirse con su padre en Florida.

Gómez vivía en la Isla con su madre de 68 años, quien tiene problemas renales. 

Su madre y su tía, de 76 años y que padece de Alzheimer, luchaban por conseguir servicios de salud después del huracán, pero al no lograrlo, decidieron mudarse a Estados Unidos. Cuando la mamá de Gómez fue a la oficina de vivienda en Puerto Rico le aconsejaron que no se mudara a Florida por que ya estaba “repleto”, y se fueron rumbo a Berwyn, un suburbio de Chicago, donde vive el hermano de Gómez. La madre de Gómez y su tía fueron las primeras en irse; llegaron a Chicago el primero de febrero de 2018. Gómez se quedó en la Isla unas semanas adicionales, para resolver los asuntos familiares.

Las tres mujeres se adaptaron a la vida en Berwyn, donde Gómez cuidó a su madre y tía a tiempo completo, mientras esperaba la llegada de su hija que estaba por terminar el año escolar en Florida. Díaz finalmente se mudó a Berwyn con su madre, luego de terminar su séptimo grado el pasado mes de junio.

Gómez y Díaz tienen una relación muy cercana, hacen chistes y se ríen cuando hablan de sus experiencias en Chicago. Díaz habla sobre su escuela intermedia, mientras revisa su teléfono buscando un vestido que usará para una fiesta escolar. Gómez le hace bromas. 

La transición a la vida en Estados Unidos ha tenido sus dificultades y la mudanza ha tenido resultados mixtos para la familia. La madre y la tía de Gómez reciben mejores servicios médicos allá y Díaz está en una escuela que tiene mejores recursos que su escuela en Puerto Rico, dice Gómez. Pero la transición ha sido difícil para todas. Díaz tuvo que mejorar drásticamente su inglés para mantenerse al día en la escuela mientras toma clases menos avanzadas que las que estudiaba en Puerto Rico.

“Ahora mismo le digo a Verónica que aproveche la oportunidad y los sacrificios que estamos haciendo”, dijo Gómez. “Hay dos cosas importantes para mí: Que disfrutemos el tiempo que estemos aquí, que aprendamos y que [Díaz] se ajuste para que se prepare académicamente”.

La separación familiar ha sido una consecuencia difícil del huracán, así como la subsiguiente migración de la familia. Gómez y Díaz consideraron mudarse a Florida para estar más cerca del padre de Díaz, pero ya decidieron quedarse en Chicago ya que, según Gómez, ofrece mejores oportunidades para Díaz. Ambas mujeres siguen extrañando a Puerto Rico.

“La patria siempre llama”, dijo Gómez.

Irse y regresar

Maricarmen Hernández Galarza, una trabajadora de la salud de Caguas, se mudó a Chicago en octubre de 2017, unas pocas semanas después de María. Se fue con sus padres y su hijo Caleb, de 10 años y que tiene autismo.

Al principio la familia buscó ayuda en la oficina del congresista Luis Gutiérrez y, más adelante, en el Ruiz Belvis Cultural Center pues el pabellón en Humboldt Park todavía no había abierto. Eventualmente la familia consiguió vivienda temporera en Humboldt Park, a través de Casa Central, una organización de servicios sociales.

La Autoridad de Vivienda de Chicago (CHA por sus siglas en inglés) les prometió un apartamento de vivienda pública en diciembre, pero eso no ha ocurrido.

Sus padres, frustrados por la lucha de conseguir vivienda, optaron por regresar a Puerto Rico ese mismo invierno. Para primavera Hernández y su hijo eventualmente se mudaron a una unidad del CHA en un sector diverso en el vecindario de North Side en Rogers Park. Aún así, la vida era estresada.

En Puerto Rico, cuenta Hernández, Caleb estaba en una buena escuela pública con acceso a la ayuda que necesitaba, incluyendo terapia del habla y consejería sicológica. Pero en el sistema de escuelas públicas de Chicago ella sentía que su hijo no recibía la atención adecuada. Lo sacó de la escuela a fines de febrero y decidió educarlo en la casa, por lo cual no podía trabajar fuera. 

Mientras tanto, dice ella, Caleb estaba triste y deprimido. Buscó ayuda a través de una de las clínicas de salud mental de la ciudad, pero, según ella, se le dijo que tomaría un año el conseguir una cita para Caleb. Originalmente Hernández quería hacer una nueva vida en Chicago, pero ella y Caleb terminaron regresando a San Juan a principios de julio.

El regreso ha sido difícil.

Hernández encuentra que el “descenso social” de Puerto Rico después de María es perturbador, citando un aumento en el crimen y un desorden general. Ella y Caleb han tenido que mudarse varias veces desde que regresaron. En un apartamento, cuenta ella, un hombre disparó a su novia justo afuera de su dormitorio. Ahora están en un lugar que se siente estable y, por tanto, ella y Caleb se sienten seguros. Él está recibiendo las terapias que necesita y ella está estudiando una segunda maestría en Educación Especial.

Una nueva líder para tiempos cambiantes

Dentro de un salón, en la parte de atrás del negocio Chief O’Neill’s, un grupo de personas están reunidas para celebrar. Al frente del salón hay una banda de jóvenes, en un pequeño escenario, tocando “Oye como va” de Carlos Santana para un grupo de más de 100 personas. El sonido que producen sus trompetas, congas, flautas y guitarras intensifica el alboroto en el lugar. Entre los presentes nadie parece estar más entusiasmada que la persona con el micrófono, Rossana Rodríguez-Sánchez, quien casi no puede contener su sonrisa mientras canta. Rodríguez-Sánchez tiene mucho por lo que estar contenta esta noche de un martes frío, ya terminándose febrero. Después de meses haciendo campaña para convertirse en asambleísta del distrito 33 en el lado noroeste de Chicago, logró obligar al veterano incumbente a una segunda vuelta electoral, la cual está programada para el 2 de abril.

Nacida en Humacao, Rossana Rodríguez-Sánchez, de 39 años, estuvo entre los “migrantes económicos”, como ella los llama, que vinieron a Chicago a mediados de la década del 2000, mientras recrudecía la crisis de la economía y de la deuda de Puerto Rico.

Rodríguez-Sánchez era maestra en Puerto Rio, pero tuvo que dejar su trabajo después que recortes en el presupuesto severos transformaron su salón de clase en uno hacinado y carente de las necesidades básicas. No pudo encontrar otro empleo así que en el 2009 se mudó a Chicago donde fue contratada como directora de la Albany Park Theater Company, un teatro de jóvenes en un vecindario del lado norte, hogar de inmigrantes de varios países latinoamericanos, asiáticos y europeos. También daba clases en la escuela superior Pedro Albizu Campos, manejada por el PRCC.

“Me hubiese encantado quedarme” en Puerto Rico, dice. “Me hubiese encantado estar con mi familia. Pero estas oportunidades no estaban allá. Y verdaderamente sentí que tenía que cuidar de mi misma por que me sentía como si fuese a colapsar emocionalmente”.

Como una socialista comprometida, con un agudo sentido de conciencia de clase y profundas raíces en la comunidad, se refieren a ella como la versión de Chicago de Alexandria Ocasio-Cortez – una comparación que ella considera “un honor”, a la vez que señala sus diferencias. “Crecí en la Isla y viví ahí hasta que cumplí 30 años”, cuenta. “Vivir en una colonia te da una perspectiva diferente de lo que es la política norteamericana”. 

Para algunos, Rodríguez-Sánchez simboliza la diversidad de la comunidad puertorriqueña en Chicago. Una líder joven, que no tiene base en Humboldt Park ni tampoco representa directamente las tradicionales organizaciones puertorriqueñas. Está entre los primeros miembros del grupo Resistencia Boricua de Chicago (Chicago Boricua Resistance o CBR) – un grupo político independiente que aboga por la descolonización de Puerto Rico. Fundado en 2016 por puertorriqueños mayormente jóvenes y progresistas, el CBR trabaja al margen de las instituciones tradicionales puertorriqueñas de Humboldt Park. El grupo auspicia eventos educativos a través de Chicago, motivando a la gente a entender la historia de Puerto Rico y el colonialismo – una historia que no es ampliamente conocida en los Estados Unidos. Poco después del huracán María, el grupo organizó una brigada de ayuda para la Isla.

Para Rodríguez-Sánchez, su activismo político, así como su carrera política en Chicago, son una extensión de su compromiso social. Fue a su primera protesta cuando tenía seis años, en Humacao, donde se crió y donde su padre era un organizador comunitario. 

Cuando el río que era la fuente primaria de suplido de agua de su comunidad fue redirigido a suplir a una base militar norteamericana cercana durante una sequía, sus vecinos se organizaron y lucharon para recuperar su agua, como ella la describe. La batalla por el agua y la victoria de su comunidad fue una experiencia formativa que ayudó a Rodríguez-Sánchez a moldear su conciencia política.

De la mano de su padre, conoció muchos activistas independentistas y socialistas, logrando desarrollar temprano en su vida conciencia sobre el colonialismo en Puerto Rico. En la escuela superior conoció la Federación Universitaria Pro-Independencia (FUPI), una organización pro-independencia dirigida por estudiantes de la Universidad de Puerto Rico. Organizó con sus amigos un grupo pro-independencia en su escuela superior. Esto no le gustó a la dirección escolar, quienes querían que el grupo se identificara como un “club de historia” en vez de reconocerlo como un club político, cuenta Rodríguez-Sánchez.

Eventualmente espera regresar a Puerto Rico

“Siempre sentí que regresaría a casa y todavía me siento igual”, dice ella. “Eso es algo que la mayoría de los puertorriqueños llevan en su bolsillo – ‘en algún momento regresaré a casa’”. Mientras tanto, ella trae a Chicago el mismo espíritu que ha ayudado a los puertorriqueños a sobrevivir la crisis de la deuda, los huracanes y otros retos, ya sea en la Isla o en EE. UU..“Se trata de identificar los problemas que tenemos y unirnos para tratar de encontrar la forma de que las cosas funcionen, y entonces exigir al gobierno que ponga los recursos ahí,” explica.

Camille Erickson contribuyó en este reportaje.  

Esta historia se publica como resultado de la colaboración entre el Centro de Periodismo Investigativo y el programa graduado de periodismo de Medill en Northwestern University.

Masiva mortandad de peces en el lago de Cidra

Por Internews Service

La masiva mortandad de peces reportada en el lago de Cidra es síntoma de la grave contaminación con aguas usadas y sustancias tóxicas industriales, aseguró el Comité Despertar Cidreño 

Para la entidad, “la situación es grave debido a que el lago es una fuente de agua potable para Cidra y varios municipios. Por años han ocurrido muertes de peces en el lago”. 

Recientemente Despertar Cidreño y el líder comunitario Miguel Ángel Díaz denunciaron que tuberías del alcantarillado sanitario rotas estuvieron semanas y meses vertiendo las heces fecales al lago. “Así como la fiebre es un síntoma de una infección en el cuerpo humano, la muerte de peces es un síntoma de la alta contaminación del agua”, comentó la organización. 

La agrupación consideró que “es importante que se controle la contaminación al lago por parte de la Autoridad de Acueductos y Alcantarilladlos y que el Departamento de Recursos Naturales y la Junta de Calidad Ambiental realicen muestreos en el lago para bacterias fecales y metales en el agua, sedimentos y tejidos de peces”.

Entre las mortandades más significativas en el lago, estuvo la ocurrida para el verano de 1991, con un número significativo de muertes de peces con úlceras sangrantes en la cabeza. 

El Comité Despertar Cidreño tomó muestras de agua, sedimentos y hígados de peces muertos y envío estas muestras a un laboratorio en Estados Unidos cuyos resultados fueron alarmantes. 

Las muestras mostraron niveles de selenio 70 veces más que los estándares de calidad de agua de Puerto Rico.  Otros metales peligrosos y tóxicos se encontraron en las muestras de agua como cromo cobalto, selenio, mercurio, y zinc.

A través de las protestas las comunidades y Despertar Cidreño pudieron exponer la grave contaminación del lago Cidra. 

El presidente de la JCA en 1991, Pedro Maldonado, negó la contaminación y dijo que todas las descargas industriales en el lago eran legales y que la contaminación con metales tóxicos no estaba relacionada con la muerte de peces. 

La JCA no realizó estudios sobre los metales tóxicos según personal de la agencia debido a la falta de personal y recursos financieros.

Cuestionan el ahorro en contrato de combustible de la AEE

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Al igual que organizaciones, activistas, personas conocedoras del campo de la energía eléctrica en Puerto Rico que han puesto en duda los planes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) de aumentar el uso de gas natural como transición a la energía renovable, el Instituto para el Análisis Financiero y Económico de la Energía (IEEFA, siglas en inglés) puso en duda que el primer proyecto del uso de gas natural, produzca los ahorros prometidos y que vaya a cumplir con el objetivo de mover al país hacia la energía renovable. 

En su más reciente análisis sobre el particular (publicado el 29 de marzo) IEEFA indica que aun cuando ha reconocido que la idea del proyecto, de reforzar la generación en el norte con un contrato de gas natural a un corto plazo de 5 años, no es necesariamente mala, reiteró sus planteamientos sobre el contratista, los términos y la estructura del contrato, respecto a los cuales denunció “sugieren que la AEE no ha aprendido mucho de su historia reciente”. 

Se refiere al contrato con la empresa New Fortress Energy (NFE), que suministrará gas y convertirá las unidades cinco y seis de la Central Palo Seco en plantas para quemar gas, además de desarrollar gas natural licuado.

Según trae a la luz IEEFA, las estimaciones oficiales de ahorro presentados por NFE, varían de manera amplia y son contradictorias con los datos propios de la AEE. El artículo de IEEFA una vez más suscrito por la analista Kathy Kundel, advierte de que en una presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores, en Nueva York, en noviembre pasado, NFE, estimó que el proyecto generaría $ 285 millones en ahorros anuales. Mientras que la AEE ha estimado que el proyecto ahorrará $ 1.200 millones en cinco años ($ 240 millones por año) y $ 150 millones por año. 

La analista anota que los supuestos de ahorro de la AEE requieren que las plantas se utilicen con frecuencia para generar electricidad. Pero denuncia que esto se contradice con el propio Plan de Recursos Integrados (PRI) de la AEE, presentado ante la Comisión de Energía de Puerto Rico (CEPR) el mes pasado, que proyecta que las unidades de San Juan no se utilizarán adecuadamente y no podrán generar esos ahorros. 

Según IEEFA después de la conversión a gas, estas unidades aún no serán las más económicas en el sistema de la AEE, lo que debería reducir su uso y además el PUI requerirá de nuevas plantas de energía renovable y gas natural, que serán costosas de operar y, por lo tanto, reducirán la utilización de las unidades de San Juan. Si las unidades se usan con menos frecuencia, entonces el cambio de combustible generará menos ahorros. 

IEEFA estima que la conversión de San Juan logrará menos de $ 100 millones en ahorros anuales en los primeros cinco años. Después de los cinco años iniciales del contrato, se proyecta que las unidades de San Juan se utilizarán aún menos, entre el 5% y el 41% entre 2025 y 2029. 

“Este enfoque de ahorro mal pensado está en consonancia con la historia reciente de la AEE, que ha visto un desfile de iniciativas de ahorro mal documentadas presentadas por los consultores financieros de la AEE, con aparentemente poco seguimiento y sin informes de ahorros reales de estos proyectos”, denuncia la experta. 

Otro aspecto que se analiza es que la estructura del contrato agrega más confusión al presupuesto no transparente de la AEE. IEEFA objeta que la AEE está tratando el contrato, como un contrato de combustible, pero incluye pagos a NFE por actualizaciones de costos de capital a las unidades de San Juan. En efecto esto significa que la AEE está tomando prestado el costo de capital y pagándolo a través del gasto de combustible. Este arreglo -dice IEEFA- es inapropiado por dos razones: Primero, porque es imposible saber cuál es la tasa de interés efectiva de la AEE para este “préstamo”. 

Segundo, porque tratar los gastos no relacionados con el combustible como gasto de combustible es una violación a la ley de Puerto Rico que reglamenta a la AEE. La razón de esta ley se da porque la combinación de costos de capital en el presupuesto de combustible de la AEE confunde la verdadera condición financiera de la corporación y hace que sea más difícil verificar cualquier nivel de ahorro real de combustible del contrato al examinar el presupuesto. 

No escapa al análisis denunciar que el panorama financiero general de la AEE se ha visto empañado por las malas prácticas de endeudamiento (incluidos los préstamos para pagar los costos del combustible y la falta de transparencia en el uso de los fondos prestados); auditorías financieras diferidas; no proporcionar los informes presupuestarios trimestrales requeridos a la Junta de Supervisión Financiera y Administración (FOMB siglas en inglés); incapacidad para justificar partidas presupuestarias (según lo señalado por la CEPR); e importantes “irregularidades” contables (incluyendo cientos de millones de dólares en castigos de cuentas por cobrar). 

IEEFA repara de que, a medida en que la AEE se embarca en una serie de proyectos de contratación multimillonarios e iniciativas de ahorro exigidas por la JCF, al mismo tiempo que intenta regresar a los mercados de capital, es fundamental contar con una mayor transparencia y capacidad para realizar un seguimiento preciso de los ahorros presupuestarios. 

Concluye que la AEE necesita alcanzar sus objetivos de ahorro de combustible para poder salir y mantenerse fuera de la bancarrota y que si no logra estos ahorros, será imposible realizar una nueva inversión en generación y transmisión, retención e inversión de la fuerza laboral y tarifas asequibles.

Brasil: La detención de Temer

Por Juraima Almeida

Justo en el momento en que la popularidad del ultraderechista Jair Bolsonaro se desploma a velocidad vertiginosa y a pesar de los servicios prestados al golpismo, el expresidente de facto Michel Temer fue arrestado, junto a Welligton Moreira Franco, ex ministro de Minas y Energía, como forma de fortalecer el autoritarismo de la investigación Lava Jato.

 Por otra parte, Sérgio Moro, el “juez justiciero” del Lava Jato se envalentonó después de los contactos que estableció con el FBI y la CIA durante la visita oficial de Bolsonaro a Donald Trump, y buscó que la Cámara de Diputados le dé prioridad a su paquete anticrimen que incluye toda una serie de aberraciones. Pero el jefe de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, desoyó el pedido de Moro y reafirmó que la prioridad en el Congreso es la nefasta reforma de la previsión social.

Las detenciones concentraron todas las atenciones del país, quitando el eje en los problemas prioritarios del país, con un Moro desgastado. Pero Temer fue puesto en libertad tras pasar cuatro noches en prisión preventiva bajo la acusación de ser el “líder” de una organización criminal que incurrió en delitos de corrupción no solo durante su presidencia de facto, sino durante los últimos 40 años.

Temer, de 78 años, se vio favorecido por la inesperada decisión unilateral del juez de segunda instancia Antonio Ivan Athié, quien alegó que la prisión preventiva decretada se basó en “suposiciones de hechos antiguos, apoyadas en afirmaciones” de la Fiscalía.  

Athié concedió la libertad al Moreira Franco, un importante aliado de Temer en el partido Movimiento Democrático Brasileño (MDB), así como a otros cinco detenidos en el mismo operativo en el que fue capturado, entre ellos el coronel de la reserva Joao Baptista Lima Filho, amigo personal del expresidente y su principal testaferro.

 “Aunque se admita que existen indicios que pueden incriminar a los implicados, estos no sirven para justificar la prisión preventiva” porque son “antiguos” y además “no está demostrado” que los sospechosos “atenten contra el orden público”, “oculten pruebas”, u “obstaculicen” las investigaciones, aseguró el juez. 

Obviamente, no es la misma línea de análisis y acción que la operación Lava Jato, el entonces juez Moro y el Supremo Tribunal Federal tomaron en la causa contra el expresidente Lula da Silva, a quien apresaron, condenaron y lo inhabilitaron para ser candidato presidencial.

La orden de detención de Temer está relacionada con datos obtenidos de la delación de un ejecutivo de la contratista Engevix, que implicaría el pago de coimas para la campaña electoral de Temer en 2013. Bolsonaro esperó que caducaran sus fueros institucionales, y las denuncias que estaban archivadas en su contra fueron enviadas a la primera instancia de la Justicia Federal.

El abogado Patrick Mariano, miembro de la Red Nacional de Abogados y Abogadas Populares (Renap), había cuestionado la legalidad de las órdenes de detención: “No cabe duda de que había indicios muy claros de su implicación en actividades ilícitas y eso no es de hoy, es de hace algunos años. Entonces, ¿por qué esto ahora? Justamente ahora que la Lava Jato está siendo muy cuestionada por el Supremo y por los medios de comunicación”, afirmó.

Temer debe responder por varias causas. Cinco de ellos se encontraban en el Supremo Tribunal Federal (STF), ya que fueron abiertas en la época en que era presidente de la República y recién fueron enviadas a los juzgados de primera instancia después de que abandonó el cargo. Otras cinco fueron autorizadas por el juez Luís Roberto Barroso este año, cuando Temer ya no tenía más fueron ni privilegios, y también se enviaron al juzgado de primera instancia.

Nadie duda que tanto Temer como la cúpula de su partido, el MDB, están ligados a lo más corrupto de la política. Basta recordar que encabezó un gobierno golpista fruto de un proceso de juicio político amañado y fraudulento contra la entonces presidenta constitucional Dilma Rousseff, para terminar con el “virus” de los gobiernos de centroizquierda del Partido de los Trabajadores (PT). Para ello contaron con el apoyo del capital extranjero y sus repetidores de las elites brasileñas, para posibilitar ajustes más duros que los que ya venía aplicando Dilma.

Las pruebas van de grabaciones de audio a imágenes que no dejan lugar a dudas, como la de su entonces asesor especial, Rodrigo Rocha Loures, corriendo por la calle arrastrando una valija en cuyo interior reposaban unos 200 mil dólares, la cota semanal del esquema destinada al entonces presidente Michel Temer.

El Lava Jato (investigación de sobornos de las grandes empresas) a políticos y funcionarios). Liderado por el entonces juez Sergio Moro (hoy premiado con el Ministerio de Justicia) fue principal protagonista del golpe institucional de 2016. Junto al Supremo Tribunal Federal (con el que hoy Moro tiene graves diferencias), llevó a este al Palacio del Planalto junto a Bolsonaro, tras la manipulación fraudulenta de las elecciones a partir de la prisión arbitraria del expresidente Lula da Silva y el veto su participación electoral.

La prisión de Temer se basa en la necesidad de quienes motorizan la operación Lava Jato de recuperar la iniciativa política ante los recientes reveses ante el Tribunal Supremo: el veto a la Fundación Lava Jato, que querían poner en pie los aliados de Sergio Moro junto a Petrobras y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que hubiese canalizado recursos por 2.500 millones de reales provenientes de Petrobras y la decisión del TSF que quitó a la operación Lava Jato los casos de corrupción y lavado de dinero vinculados a crímenes electorales.

En un claro embate a los miembros de la Corte Suprema, el juez de primera instancia de Río, Marcelo Bretas, estableció en su orden de prisión y allanamiento que se trata de un crimen común, de corrupción activa, sin vínculo alguno con procedimientos de campaña. La fiscalía, en su pedido de prisión acatado por Bretas, clasifica a Temer como “jefe de organización criminal”

Bretas, al igual que lo hiciera Moro, busca encarnar la imagen del justiciero, con sentencias que incluyen pasajes de la Biblia. Su mensaje es claro: la ‘Lava Jato’ sigue.

Hoy, las relaciones del gobierno de Bolsonaro con el Congreso son crispantes y la ruidosa prisión de Temer y Moreira Franco sirvió para elevar aún más el precio que cada diputado trata de cobrar para apoyar la reforma del sistema de jubilaciones propuesto por Bolsonaro, que pretende capitalizar los beneficios de la prisión de Temer junto a la opinión pública, retomando su discurso de romper con el pasado ‘de un sistema podrido’, señala el analista Eric Nepomuceno.

Ante estos reveses es que Sérgio Moro y la operación Lava Jato buscaron recuperar la iniciativa que habían sabido tener como parte del autoritarismo judicial. La operación que aceleró la detención de Temer tiene el objetivo de encarcelar a personajes odiados por la población para lavarle la cara al propio proyecto de Lava Jato y el paquete anti-crimen de Moro que busca autorizar prácticas de tortura contra los investigados, darle a la policía licencia para matar, utiliza la prisión preventiva y la delación premiada como métodos coercitivos, entre otras aberraciones similares (muchas de las cuales ya se utilizan contra la población pobre y en las favelas).

Lava Jato es una operación proimperialista, con mil y un lazos con las multinacionales extranjeras (especialmente estadounidenses), que no tiene nada que ver con el “combate a la impunidad y a la corrupción”: busca sólo sustituir un esquema de corrupción por otro más servil a las potencias extranjeras.

Por eso, sin defender ni un milímetro a Temer y su banda de golpistas, es necesario repudiar el autoritarismo judicial, que tiene su base en la Lava Jato, señalan los analistas. Ninguna decisión emanada de la operación Lava Jato puede favorecer a los trabajadores y al pueblo pobre. No podemos dejarnos engañar y festejar (como hacen algunas figuras del PT y del PSOL) la acción de un actor político absolutamente autoritario, opuesto a las libertades democráticas y ligado a los principales enemigos del pueblo pobre y trabajador.

La operación Lava Jato fue parte fundamental del golpe institucional, que abrió el camino para el triunfo de Bolsonaro, manteniendo a Lula preso. No existe la posibilidad de un “Lava Jato de izquierda”. Esa ilusión no puede más que llevarnos a la derrota total. Tenemos que batallar contra el régimen golpista, del cual el autoritarismo judicial -y la Lava Jato- son parte indisociable.

En última instancia, Lava Jato actúa para llevar adelante el plan del golpe institucional, hoy continuado en Bolsonaro cuya meta fundamental es la de avanzar en la reforma previsional.

La autora es investigadora brasileña, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico

La hora mas difícil

Por Enrique Ortega Salinas

Es claro que en Venezuela se está pasando mal. La pregunta es por qué las cadenas internacionales y los canales de mi país, solo informan de estos casos en el país caribeño y no dicen ni una letra cuando ocurre en las tierras del Tío Sam.

Sé de un país que encarcela niños con funcionarios que abusan sexualmente de ellos por ser inmigrantes; pero no es Venezuela, es Estados Unidos.

Cuando millones de colombianos huían de la guerra interna y del régimen criminal de Álvaro Uribe, tanto Hugo Chávez en Venezuela como Rafael Correa en Ecuador los recibieåron fraternalmente. En el reino de Donald Trump, a fines de febrero una denuncia contra su política de separar a los inmigrantes de sus hijos dejó al descubierto los abusos sexuales a que eran sometidos los menores en cautiverio. El congresista demócrata Ted Deuch señaló que 154 funcionarioås están acusados de haber agredido a los niños en los centros de reclusión de la zona fronteriza, donde ya murieron dos criaturas. 4556 denuncias de la Oficina de Refugiados avalaron sus palabras.

Sé de un país donde la voluntad popular es burlada y quien llega a la presidencia no es el más votado en las urnas; pero no es Venezuela, es Estados Unidos. Hillary Clinton obtuvo 2,8 millones más de votos que Donald Trump; pero el incomprensible sistema electoral norteamericano le impidió ocupar la Casa Blanca. Como dijo el expresidente Jimmy Carter: “El mejor sistema electoral del mundo es el de Venezuela; el peor, el de Estados Unidos”.

Sé también de un país donde una de sus provincias ha legalizado el trabajo para niños de 10 años; pero no es Venezuela, el país es Argentina y la provincia Jujuy.

Sé de un país donde hay miles de periodistas opositores perseguidos, despedidos y hostigados; pero no es Venezuela, sino Argentina. El caso del uruguayo Víctor Hugo Morales, al cual los jueces dependientes del Grupo Clarín y del macrismo le fabrican causas a diestra y siniestra, es emblemático, mas no único. Entre los casos más recientes están los del movilero de El Destape, Lucas Martínez, golpeado por la Policía de la Ciudad, y el del fotógrafo de Página 12, Bernardino Ávila, que tras retratar a una señora tomando una verdura del suelo (durante el llamado “Cuadernazo”) fue detenido junto a otros manifestantes por 11 horas.

Sé también de un país donde su presidente desprecia a las mujeres, a los negros, a los indígenas y a las personas gays; pero no es Venezuela, sino Brasil. Hace poco fueron asesinados dos integrantes del Movimiento Sin Tierra; pero ni Almagro ni Trump pidieron explicaciones al gobierno ni las grandes cadenas internacionales de desinformación le dieron el espacio que le hubieran dado de haber ocurrido durante la presidencia de Nicolás Maduro.

Sé de un país que es uno de los más corruptos del mundo; pero no es Venezuela, sino Paraguay, con su eterno Partido Colorado, un salario mínimo de 370 dólares y una ministra de industria que se jacta de que la mitad de los trabajadores paraguayos cobra por debajo de esa cifra. Como ha señalado Oscar Andrade, no lo dijo con dolor, sino con orgullo y satisfacción. No hay que olvidar que los gobiernos de Argentina Brasil y Paraguay han sido aplaudidos por la derecha opositora uruguaya.

Sé de un país donde cada cuatro días asesinan a un sindicalista; pero no es Venezuela, sino Colombia. La denuncia fue presentada por la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia ante la Organización Internacional del Trabajo y la Corte Interamericana de Derechos Humanos; pero la impunidad campea. Las amenazas se enfocan contra los líderes sindicales del sector petrolero, el magisterio y el agro. Ni CNN ni Almagro se han mostrado con el alma partida en dos por estos crímenes que ya implican un descarnado intento de exterminio del sindicalismo por parte de la derecha y el empresariado colombiano.

Sé de un país donde se penaliza con cárcel a quien ose criticar al gobernante, el cual, por otra parte, detenta el poder sin haber sido avalado jamás por las urnas; pero no es Venezuela, sino España. Es increíble que en pleno siglo XXI persista la monarquía, un verdadero atentado contra la inteligencia de los pueblos de España, Inglaterra y Canadá, entre otros; pero más increíble es que tales monarquías pretendan dar clases de democracia a sus excolonias.

Y sé también de un pueblo que no se vende ni doblega, que no se quiebra ni se rinde, que no teme ni tiembla, pese al acoso permanente y el inmenso poderío de sus adversarios… pero no es el de Argentina, ni el de Brasil, ni el de Paraguay, ni el de España, ni el de Colombia, ni el de Estados Unidos…

Es el de Venezuela.