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Reflexiones sobre políticas de alianzas y el MVC

La identificación de la estadidad como
fórmula descolonizadora para darle cabida a simpatizantes de la anexión repetiría, una vez más,
los intentos de alianzas que lleva en sí
mismas el germen de la desunión.

Por Wilma E. Reverón Collazo

Especial para CLARIDAD

Una vez más, el movimiento independentista se enfrenta a la discusión, reflexión e invitación a actuar en torno a lo que pueden ser consideraciones tácticas coyunturales, pero que tienen que partir de visiones estratégicas a largo plazo. 

En el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), hemos dedicado muchas horas de reflexión a los temas de las alianzas, las convergencias y la unidad patriótica. En resumen, 

• Cuando hablamos de unidad hablamos de unidad con los independentistas. 

• Cuando hablamos de alianzas es con otros sectores.

• La alianza requiere reciprocidad. Hay un plan a corto o largo plazo.

• Cuando hablamos de convergencia se trata de toda actividad política casual entre dos o mas organizaciones para alcanzar una colaboración para lograr unos objetivos que no necesita de reciprocidad.

•  Unidad patriótica se da dentro del movimiento independentista

• Unidad nacional: mas allá del sector independentista. 

• Convergencias: hablamos de acuerdo que pueden ser o no independentista.

• Alianzas: pueden ser con sectores independentistas o no.

Es partiendo de esas definiciones que el MINH analiza su apoyo a cualquier iniciativa política, ya sea electoral o circunstancial. Desde esas definiciones estaremos analizando y reflexionando sobre las propuestas del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC). 

La política de alianzas adoptada por el MINH está Inspirada en la Liga de Patriotas que promoviera Eugenio María de Hostos. 

Los principios que rigen la política de alianzas plasmados en nuestros documentos son los siguientes:

• Se busca lograr acumulación de fuerzas a través de la suma de sectores;

• El objetivo de dicha política es que se adelante la independencia y la lucha social;

• Para el MINH los procesos electorales son asuntos tácticos.

• Cualquier decisión que se tome en la formación de alianzas debe ser para adelantar la lucha por la independencia nacional.

• Los Instrumentos que utilizamos para lograr esos objetivos son:

• Crear instancias de unidad patriótica y unidad nacional;

• Desarrollar diálogo con otros sectores políticos.

En la Asamblea de mayo 2010 se destacó la importancia de acumular esfuerzos con sectores en espectros ideológicos amplios para coordinar proyectos y políticas nacionales. Con ese objetivo en mente se decidió contribuir al fortalecimiento nuevas opciones electorales amplias y unitarias. Se adoptó por lo tanto una política de inclusión, apertura y tolerancia con la diversidad. 

Las interrogantes y señalamientos que comparto a continuación no significan que el MINH haya adoptado una posición final en cuanto a si participará o no en el MVC. La discusión apenas está empezando y será una asamblea extraordinaria sobre el tema electoral la que finalmente decida. 

Como hemos ya expresado, el MINH está de acuerdo con la gran mayoría de las propuestas de MVC. No hay contradicciones con las propuestas económicas y sociales. Lo que causa reservas es la posición sobre el estatus, en el cual estamos de acuerdo en el mecanismo procesal de la Asamblea Constitucional de Estatus, que incluye la estadidad como opción partiendo del ejercicio de autodeterminación de la soberanía del pueblo. Esto es distinto a identificar dentro, del contexto colonial, a la estadidad como opción descolonizadora. ¿Ello podría conllevar apoyar la incorporación territorial como primer paso hacia la estadidad sin haber obtenido la soberanía?

La identificación de la estadidad como fórmula descolonizadora para darle cabida a simpatizantes de la anexión repetiría, una vez más, los intentos de alianzas que lleva en sí mismas el germen de la desunión. Solo hay que recordar que fueron las contradicciones que surgieron sobre su posicionamiento ante EEUU en la Liga de Patriotas entre Hostos, Henna y Todd, y en el Partido Unión, luego la Alianza y finalmente el Partido Liberal entre Luis Muñoz Rivera y José de Diego.

Más preocupante aún, ¿cómo se concilia el querer ¨construir un país¨ con sectores cuya visión económica está fundamentada sobre la dependencia económica y el acceso a más fondos federales? No he visto ningún planteameinto de desarrollo económico del sector estadista que no sea: mantener al pueblo en dependencia, acceder a mas fondos federales, en fin, mantener en desigualdad y pobreza el país que otros aspiramos a construir en prosperidad e independencia económica, sostenible y autosustentable. No hay ninguna propuesta estadista de erradicación de la pobreza poque iría a contrapelo con su objetivo de recibir mas fondos federales.

Peor aún, el gobierno estadista promueve: la privatización de los bienes públicos, el desmantelamiento de la educación pública desde los grados primarios hasta el universitario, el despojo de derechos laborales, la reducción de pensiones y el desmantelamiento del estado benefactor, todas políticas totalmente contrarias a las propuestas del MVC cuyas propuestas son contrarias al pensamiento neoliberal.

Asimismo los representantes del sector estadista en el gobierno promueven los valores homofóbicos, misógenos, racistas y xenófobos en general (menos hacia los estadounideneses o los miembros de las oligarquías latinoamericanas que profesan ideologías de derecha neoliberal).

Finalmente, el gobierno estadista promueve la inversión de capital extranjero con incentivos que los relevan de hacer aportaciones significativas al país, mientras se llevan las ganancias creadas con la inteligencia y las manos de profesionales y trabajadores puertorriqueños. Incentivos y apoyo que no está disponibles para los empresarios de Puerto Rico quienes son víctimas de la competencia desleal e injusta de las empresas de EEUU. Pregúntelen a los que eran dueños de farmacias.

Ciertamente, estas políticas anti pueblo, neoliberales, clasistas y discriminatorias también son acogidas por sectores dentro de los llamados autonomistas y estadolibristas, que tampoco suscribirían las propuestas de MVC.

Habrá estadistas que simpatizan con planteamientos de clase como los que expone Alexandria Ocasio Cortés, simpatizan con Bernie Sanders y el Americans for Democratic Socialism (ADS), pero al final la conclusión es que se definen a si mismos como ¨Americans¨, que quieren ser parte de otro país y no construir un país propio. 

Parafraseando a José de Diego, los verdaderos enemigos de la independencia no están en el partido anexionista, estos la combaten francamente, otros quieren matarla diciendo que la aman, pero que todavía no es el momento de sacarla a la plaza.

A grosso modo

La Junta y el gobierno dan palos sino a ciegas, al menos en la niebla, pero las consecuencias para el país no son a grosso modo sino harto específicas. Cualquier acuerdo con los acreedores, cualquier venta del patrimonio estatal se hará a partir de la imposición tiránica de los números.

Por Eduardo Lalo/Especial para CLARIDAD

Una década de depresión económica tuvo un punto dramático de inflexión cuando el país sufrió en 2017 en el curso de 15 días el embate de dos huracanes. El primero, Irma, mostró la fragilidad extrema de la infraestructura y la falta de eficiencia del aparato gubernamental para enfrentar una emergencia. María, el segundo, provocaría una crisis humanitaria e institucional que dejó a la población sin electricidad ni otros servicios básicos durante muchos meses. En esa temporada infame acontecieron miles de muertes que se hicieron más dolorosas al saberse que en la gestión de la crisis, el gobierno especulaba con contrataciones y la expectativa de la llegada de fondos de recuperación.

Un país que había convertido la última década en su mayor decenio de emigración vio en cuestión de días y durante semanas y meses, convertirse a sus aeropuertos en campamentos de refugiados. A los viejos y enfermos, se les unieron grupos familiares enteros, estudiantes universitarios, niños, gente que no había contemplado hasta ese momento la perspectiva de partir.

Desde hace tiempo, los ciudadanos de este país tenemos la impresión de habitar un universo de espejos deformantes. En los tiempos de la depresión económica sin término, de deuda impagable, de la Junta y los huracanes, el espacio público se ha convertido en una ciénaga de números, de porcientos, tasas y cantidades brutas y netas demasiado diversas, cuestionables y abiertas a interpretación como para poder hacerse una idea justa de lo que está ocurriendo. Por todas partes hay intereses creados y los estudios “científicos” se han convertido en armas de asalto, cuando no, como en el caso de las cuotas e intereses de la deuda, en armas de destrucción masiva.

En días recientes he vuelto a leer un artículo de Caribbean Business del 20 de agosto de 2018 escrito por la periodista Eva Llorens Vélez. En él se da cuenta de un estudio demográfico dirigido por Lyman Stone para uso de la Junta de Control Colonial. Se desprende del mismo que la población de Puerto Rico en 2018 era de 3.1 millones y que ésta declinará por los próximos 30 años. El estudio estima que se achicará a menos de 3 millones para 2024 y a 2.5 millones para 2036 y a tan solo a dos millones en 2050.

Estas predicciones son en extremo dramáticas y apuntan a una catástrofe. Sin embargo, llama la atención la seguridad de éstas, si se tiene en cuenta que se refieren a algo tan volátil e impreciso como los flujos migratorios. Afirmar con tal contundencia que el país seguirá despoblándose durante al menos tres décadas consecutivas, convierte a la demografía en oráculo. El estimado de apenas dos millones de habitantes en 2050 no considera en absoluto, por la frugalidad del dato, la enormidad de acontecimientos que tendrían que darse para que esto fuera así.

A partir de estos números la Junta hizo el plan fiscal vigente. Sin embargo, sin precisar sus razones, la Junta proyectó caídas poblacionales incluso mayores a las anteriormente citadas. Según ésta la población de Puerto Rico descendería a menos de 3 millones en 2020 y a 2.99 millones en 2022. En otras palabras, el camino a la catástrofe se aceleraría.

Para obtener estos resultados, el autor del estudio reconoció que usó los imprecisos datos de la Oficina del Censo estadounidense y de las líneas aéreas. Como es sabido, dada su condición colonial, Puerto Rico no controla sus fronteras y por tanto no puede cuantificar con exactitud las entradas y salidas de viajeros. Todo lo que se diga sobre nuestra emigración –y en este estudio se concluye muchísimo al respecto– se hace, por así decirlo, a grosso modo. No hay números claros, sino amplios estimados o aparentes tendencias. El propio Lyman Stone reconoció que no pudo precisar el número de puertorriqueños, que se estima en decenas de miles, que regresaron al país luego de una ausencia de meses. El aparato investigativo de su estudio no podía cuantificar a aquellos que “por ejemplo partieron en noviembre y regresaron en febrero”.

Tanto la Junta como el gobierno fundamentan sus decisiones y planes de trabajo a partir de este cuerpo de estadísticas. Cabe concluir, luego de lo expuesto, que su posibilidad de exactitud es baja y que su precisión en las predicciones a un plazo de 30 años resulta más que improbable. La Junta y el gobierno dan palos sino a ciegas, al menos en la niebla, pero las consecuencias para el país no son a grosso modo sino harto específicas. Cualquier acuerdo con los acreedores, cualquier venta del patrimonio estatal se hará a partir de la imposición tiránica de los números.

En el artículo de Caribbean Business se recoge un dato más. El autor del estudio demográfico “no puede precisar cómo se vería afectada la población por una reducción del 13.3% del Producto Nacional Bruto estimado para este año en el plan fiscal del territorio ni tampoco cómo le afectará las tasas de muertes, nacimientos o la emigración neta”. La afirmación resulta grotesca porque “concluye” que no puede concluir nada o, que acaso no quiere hacerlo. Sin embargo, irónicamente, es en este punto que se encontrarían los verdaderos hallazgos de este estudio. ¿Qué nos ocurriría si se imponen todo tipo de reducciones que en un año se estiman en 13.3% del PNB? Dicho de otro modo, ¿cuáles serían las consecuencias de la labor de la Junta de Control Colonial en los puertorriqueños? ¿Cuántas muertes, cuán pocos nacimientos, cuántos exilios provocará el plan de reducción de las posibilidades de libertad y vida que se nos imponen?

Colada casi subrepticiamente entre los fríos y groseros números, se puede descubrir el cálculo primordial de la Junta. Se preguntan ¿cuánto se puede apretar sin que desaparezcamos o nos rebelemos? Este es el único asunto en que quisieran no equivocarse. En el fondo los números no son tan importantes por ser a grosso modo.

Ayuda legal para comunidades

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Las organizaciones de ayuda legal también se preparan para procurar que el gobierno de Ricardo Rosselló Nevares utilice el dinero del Fondo de Recuperación de Desastre para el Desarrollo Comunitario en la reparación de viviendas y desarrollo comunitario. En esa dirección, la organización Hispanic Federation (HF) dio a conocer una inversión inicial de $3.17 millones para colaborar con Ayuda Legal Puerto Rico, la Fundación Fondo de Acceso a la Justicia y con organizaciones comunitarias para la creación y ejecución de un plan que una las estrategias de recuperación críticas: reparación física de hogares, abogacía colectiva y trabajo legal comunitario.

La iniciativa fue dada a conocer en conferencia de prensa llevada a cabo en el Centro Comunal de la Comunidad Buena Vista, en Santurce, donde hubo una amplia representación de organizaciones comunitarias. La directora de Operaciones en Puerto Rico de HF, Charlotte Gossett Navarro, expresó que el gobierno de Estados Unidos no ha respondido como debía a la emergencia —se refiere a los huracanes Irma y María— y que, aunque Puerto Rico necesita muchos millones de dólares para su recuperación, del poco dinero de los $20 millones que se supone fueron asignados, solo se han aprobado $9.5. Añadió que el Plan de Acción del Gobierno de Puerto Rico no contó con la participación de las comunidades y que ha habido falta de transparencia en el proceso.

En tanto, el planificador David Carrasquillo expuso que la iniciativa de HF de poyar a las organizaciones legales y comunitarias tiene el aspecto novel de que no se están considerando las viviendas por separado, sino que la mesa de trabajo legal es para asegurar que las comunidades tengan acceso a los fondos de recuperación para reconstruirse. La ayuda legal comunitaria —describió— tiene que ver con el acceso a la tierra, con ayudar a identificar necesidades y con hacer un plan de trabajo para atender esas necesidades, tales como infraestructura, desarrollo económico, servicios de salud y otros. 

La directora ejecutiva de ALPR licenciada Ariadna Godreau Aubert agradeció la colaboración de HF: “La subvención de Hispanic Federation nos permite darle forma y continuidad a herramientas de abogacía. Amplificar las voces de las comunidades, llevar educación sobre el derecho a una vivienda digna tras el desastre y promover la participación es vital. El derecho a la recuperación justa requiere que se nos reconozca un rol protagonista y decisivo en el futuro de nuestro país y nuestras viviendas. Para lograrlo, la abogacía es indispensable”. Hizo además la observación de que había que contextualizar la crisis de la vivienda en Puerto Rico como una crisis más amplia que tiene que ver con austeridad, la pérdida de democracia, el mal manejo del desastre por el gobierno local, la alta desigualdad existente, el empobrecimiento que está sacando a la gente del país y con los derechos básicos de las personas que han decidido a quedarse.

Según se informó, en la primera fase HF hará una inversión inicial de $2.23 millones en diez organizaciones sin fines de lucro, cifra que ayudará a reconstruir un mínimo de 150 hogares en diez comunidades. Estas comunidades también recibirán subvenciones de abogacía. Otros $670 mil serán para brindar apoyo de abogacía colectiva comunitaria a veintiún organizaciones sin fines de lucro, lo que a su vez impactará a veinte comunidades.

La iniciativa de HF incluye que, a partir del 19 de marzo, Ayuda Legal tendrá disponible la línea de teléfono 787-957-3106 para ofrecer orientación legal en casos de ejecuciones de hipoteca y para contestar preguntas sobre el derecho a la vivienda en Puerto Rico.

Comunidades prepararan su Plan de Recuperación

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com 

La desconfianza respecto a cuál será el uso que el gobierno le dará a los $20 mil millones del Fondo de Recuperación de Desastre para el Desarrollo Comunitario impera entre las comunidades. A raíz de esa inquietud, líderes de las comunidades especiales, de residenciales públicos y de comunidades en general dieron a conocer que se proponen preparar un documento sobre las necesidades de sus comunidades para que sean insertadas en el Plan de Recuperación del Gobierno. Además, hicieron un llamado a las comunidades y a su liderato a estar alertas. 

En conferencia de prensa, el presidente de la Alianza de Líderes Comunitarios Jorge Oyola, la presidenta de la Asociación de Residentes Gladiolas Renace Mirta Colón Pellecier y Jeffry Rivera Sanabria, presidente del Consejo de Residentes del Residencial Luis Llorréns Torres, sección Youth Center, anunciaron que tras la cumbre convocada por la Oficina para el Desarrollo Socioeconómico y Comunitario (ODSEC), celebrada el sábado 9 de marzo, decidieron crear un junte de todos los sectores para crear su propio documento de política pública. Este documento será entregado a los medios de comunicación y a líderes comunitarios para que sea insertado en el Plan de Recuperación del Gobierno. Los 800 líderes comunitarios que asistieron a la cumbre se hicieron escuchar ante el gobernador y ante Omar Marrero, director ejecutivo de la Autoridad para las Alianza Público Privadas (APP), quienes también estuvieron presentes. Este junte para crear su propio documento de política pública se originó tras escuchar los planteamientos presentados por las comunidades, sus reclamos y recomendaciones. 

Rivera Sanabria expresó que sirvió de relator en cuatro mesas de discusión donde los temas medulares fueron la infraestructura, la seguridad, el desarrollo económico y la salud. En tanto, Jorge Oyola, líder de la Comunidad los Filtros de Guaynabo, reclamó que después de María, fueron los líderes comunitarios quienes sin dinero se echaron encima la ayuda a las comunidades, por lo que se han ganado el lugar de sentarse a la participar en la distribución de esos fondos “para que lleguen a las comunidades y no se queden en promesas. Sabemos que aquí va a correr mucho dinero y que el dinero ha sido mal utilizado en muchas ocasiones”. 

Oyola destacó que es importante que las comunidades presenten sus proyectos y no se dejen utilizar para que sean otros los que se lucren. Reiteró que han visto en los últimos años que el gobierno se reúne con las comunidades y les presenta una propuesta. Con esa acción se da a entender que la propuesta fue aprobada por la comunidad y les hacen promesas que luego quedan en nada. “Por eso es que esto se tiene que quedar en manos de las comunidades, porque la sabiduría la tenemos”. Agregó que podían ofrecer muchísimos ejemplos de comunidades donde se hicieron presentaciones que luego han quedado en nada: “En estos momentos lo que nosotros queremos es la reconstrucción de nuestras comunidades, la reconstrucción del alumbrado y de las aceras. Ahora mismo estamos caminando por la Isla y da pena ver que todavía, luego de casi 18 meses, todavía hay gente que no puede entrar a su casa porque no hay un puente”, denunció.

Colón Pellecier y Rivera Sanabria destacaron que en la cumbre participó mucho liderato joven que está tomando la iniciativa para ocupar el espacio que les corresponde. Según expresó el grupo, cada comunidad deberá elegir a sus representantes para que se constituya un colectivo multisectorial que de una manera trasparente y ordenada prepare un documento fundamentado en las necesidades de cada comunidad. 

Una nota sobre Antonia, tu nombre es una historia

Por: Florencio Merced Rosa

Especial por Claridad

El libro de Hiram Sánchez Martínez, Antonia, tu nombre es una historia, merece reconocimiento, respeto y agradecimiento. Constituye un trabajo de investigación necesaria. La investigación, los recuerdos del autor y su escritura han producido un muy buen libro.

En los Antecedentes de esta investigación nos dice el autor: “En fin, espero haber cumplido satisfactoriamente mi compromiso con la historia de nuestro país, la lucha estudiantil universitaria y la memoria de Antonia Martínez Lagares, Toñita”. Más que satisfactoriamente, por mucho.

Conocer a Toñita tan bien, gracias a la sensibilidad compartida del autor con nosotros, sus lectores, a casi cincuenta años del asesinato de Antonia aquel fatídico y ahora histórico 4 de marzo de 1970, hace renacer el dolor inmenso de aquel momento.

Me encontraba fuera del país cuando recibí la noticia, la instrucción y el boleto para regresar inmediatamente. ¿Por qué yo no? ¿Por qué no un miembro del Comité Ejecutivo de la Federación de Universitarios Pro Independencia, vanguardia estudiantil que presidía entonces, por qué no una militante de la FUPI? Todavía hoy me lo pregunto igual e igualmente sigo sin respuesta. Sucede que cuando uno es dirigente o militante de una vanguardia de lucha se arriesga más que nadie, pero también está sobre aviso, consciente del peligro. Si devastado fui por el asesinato de Antonia, peor me siento hoy que acabo de conocer a Toñita.

Cito al autor: “Lamentablemente Toñita no pudo vivir físicamente para saber que, al menos , el ROTC y el militarismo salieron de los predios del recinto de Río Piedras, que el servicio militar dejó de ser obligatorio y que la guerra de Vietnam terminó cuatro años después con una derrota humillante de Estados Unidos. Afortunadamente, Antonia se quedó viviendo en nuestra conciencia colectiva, en nuestro espíritu nacional, como símbolo de una lucha que valió la pena librar.” El autor investiga y señala, sin saña. Establece su posición, pero la sostiene con el apego a la verdad que dicha investigación produce.

Hace muchos años llevo diciendo en diversos foros y ante múltiples testigos que de todos los eventos que marcaron la lucha contra la presencia del rotecé en el recinto riopedrense, siempre se destacan los que conllevaron fuertes dosis de confrontación, dejando a un lado o subestimando al que yo considero el más importante y significativo, que marcó la salida definitiva del campus del instituto militar: EL REFERÉNDUM.

Me sorprendía la sorpresa reflejada en los rostros de los que escuchaban la categórica aseveración. Pensaba hasta hace poco que tenía la obligación política, moral e histórica de escribir sobre el particular. Ya no. Hiram Sánchez Martínez recoge, relata y escribe sobre ese evento con una maestría tal que ni mis mejores recuerdos, ni mi deficiente capacidad investigativa, me hubieran permitido producir. El referéndum fue secuela directa e inmediata del asesinato de Antonia. Y la mártir aportó más que nadie, su vida, al resultado victorioso del mismo.

Todo indica que el autor de Antonia, tu nombre es una historia se propone una edición revisada de su obra. Enhorabuena. Como no hay certeza de que vuelva a ser entrevistado, me aventuro a sugerir uno que otro nuevo ángulo a ser tratado.

La chiringa volando

En cuanto a mi liderato relatado en ese proceso de lucha se puede afirmar que la chiringa estaba elevada desde antes de la huelga del 1948, pero yo la cogí volando alto, especialmente de los presidentes de la FUPI que me precedieron, y muy especialmente, del compañero Alberto Pérez Pérez. Alberto no se destacaba por un elemento altamente reconocido entonces: la oratoria. PERO, en mayúscula el pero, Alberto fue un gran líder estudiantil y un destacado dirigente de la nueva lucha de independencia desde sus días en la escuela superior. Su claridad ideológica, visión estratégica y capacidad organizativa fueron insuperables en su momento. Bajo su dirección tuvo lugar la primera gran confrontación exitosa contra el rotecé cuando interrumpimos su marcha, en honor a Doña Felisa Rincón de Gautier, alcaldesa de San Juan, en la “pista de la Upi” el 4 de mayo de 1967. Bajo su liderato vivimos y sobrevivimos el 27 de septiembre y muchas otras jornadas. Su muerte representó una prematura y sentida pérdida.

No sé cuántas veces tendría que volver, en lo que me queda de vida, a reiterar que ni Flavia Rivera ni yo agredimos a nadie en aquel salón de clases donde surgió un caso fabricado, gracias a un informante allí presente. Ese caso constituyó un intento de desprestigio. No es fácil, para quien no ha sido víctima más de una vez, comprender a cabalidad la maldad tras esta práctica.

El 27 de septiembre de 1967, en horas de la tarde y antes de la muerte del taxista Adrián Rodríguez, Alberto Pérez, en medio de la refriega nos notifica uno a uno, a un grupo de “escogidos”, que teníamos que abandonar el campus de inmediato y dirigirnos a nuestras casas. Se propuso Alberto minimizar suspensiones y acusaciones que diezmaran en extremo al Comité Ejecutivo de la organización. Antes de las seis de la tarde estaba en casa, molesto y frustrado por la orden seca. Así era el liderato de Alberto y la disciplina fupista.

Poco tiempo después enfrenté un juicio de meses y cargos de incendio malicioso, motín, conspiración y daños maliciosos por hechos ocurridos durante esa noche, cuando me encontraba en casa viendo televisión. No fui el único. Por los hechos del 26 de septiembre de 1969, y las suspensiones y acusaciones posteriores, no hay quejas. Esos hechos ocurrieron a la luz del día, y eran tantas las fotos que casi no hacían falta los testigos presenciales.

El libro aborda, con apego a la verdad y justeza, la capacidad y liderato de Leíto, Leopoldo Rivera, Presidente del Consejo General de Estudiantes quien, al igual que el autor de este libro, transitó desde la simpatía por la anexión hasta la lucha que lo distingue. Ese gran talento se nos fue aún muy joven.

Una última consideración

 Según el periódico Claridad y otros medios impresos fueron unas buenas fuentes de información, los boletines de Información Estudiantil, algunos citados ya por el autor, por sus números, contenidos y buena redacción, podrían arrojar luz adicional sobre la época. Se distribuyeron cientos de miles, gracias a jóvenes mujeres y hombres estudiantes que estuvieron a la altura de los tiempos de Antonia… Toñita.

La revista La Escalera es indispensable. La revista Avance es buena fuente. Hay otras buenas fuentes. Por suerte, contamos con un buen investigador, escritor y mejor ser humano que trajo a la luz Antonia, tu nombre es una historia.

Mas sobre este libro en las páginas 14 y 15 del En Rojo