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Las cuitas de Rivera Schatz

 

Por Manuel de J. González/CLARIDAD

Hace apenas 8 meses, el 7 de diciembre de 2018, la secretaria de Justicia de Puerto Rico, Wanda Vázquez, estaba sentada en el banquillo de los acusados en el Tribunal Superior de San Juan. Lo de estar “sentada en el banquillo” no es metafórico, sino muy real. A la señora Vázquez se le imputaban entonces varios delitos por parte de la Oficina del Fiscal independiente (FEI). Ella, ¡una Secretaria de Justicia en funciones!, alegaba ser víctima de una “fabricación” y quienes la defendían decían que el presidente del Senado, su correligionario Thomas Rivera Schatz, manejaba los hilos que movían al FEI.

El proceso judicial contra Vázquez – que, como sabemos, terminó en un “no causa”– figura de manera prominente en el chat de la manada de Fortaleza. Según el intenso intercambio de mensajes, el Gobernador y su banda estaban pendientes del resultado y comentaban cada paso del proceso judicial. Parecía que miraban una pelea de boxeo y en el mismo chat celebraron la “victoria” con expresiones de machos embriagados. Minutos después del desenlace, para humillar al perdedor, Rosselló dijo que se inventaría un viaje en compañía del Secretario de Estado para que Vázquez se quedara unos días como gobernadora. El resto de la manada aplaudió la ocurrencia dirigida a humillar al Presidente senatorial. El viaje inventado efectivamente ocurrió y la otrora imputada de delito flameó como Gobernadora frente al promotor de la acusación. La humillación de tener que lidiar con Vázquez como gobernadora se limitó entonces a par de días.

En la noche del 7 de agosto de 2019, exactamente ocho meses después de aquellos hechos, en las redes sociales circuló una foto recién tomada en Fortaleza, nuestro centenario palacio de gobierno. Al centro de la imagen está sentada Wanda Vázquez con pose de jefa de Estado y a su lado izquierdo muy serio, y con aires de incomodidad, está Rivera Schatz en la silla reservada para los invitados. El calce diría: “La recién juramentada gobernadora Wanda Vázquez se reúne con los presidentes de los cuerpos legislativos.” Luego trascendió que antes de la visita los líderes legislativos solicitaron que no se tomaran fotos de la reunión, pero Wanda quiso asegurarse que el momento quedara registrado para la (su) historia. La foto se tomó y se divulgó.

Aquel día 7 de agosto, previo a la visita a Fortaleza, habían ocurrido muchos eventos importantes. A la una de la tarde el Tribunal Supremo dio a conocer su sentencia, suscrita por los 9 jueces que integran el foro, declarando inconstitucional la juramentación de Pedro Pierluisi, el gobernador que había dejado Rosselló en el cargo, cuando se vio obligado a renunciar en medio de protestas populares. La demanda que produjo el fallo judicial había sido presentada, precisamente, por el presidente del Senado, luego de que ese mismo cuerpo, también a insistencia de Rivera Schatz, se negara a darle curso a la confirmación de Pierluisi como secretario de Estado, para que pudiera asumir legalmente el cargo de gobernador. Fue esa acción (u omisión) del Senado lo que motivó la sentencia del foro judicial.

Al final de la opinión del Supremo, tras declarar inconstitucional la ley que amparó al gobernador efímero, se disponía un remedio inevitable, aunque no muy halagador para Rivera Schatz: a las cinco de la tarde de ese día 7 de agosto debía jurar en el cargo la secretaria de Justicia en funciones, próxima en la línea sucesoria, que resultaba ser Wanda Vázquez.

Mientras Vázquez se dirigía al Tribunal Supremo para juramentar (quiso hacerlo allí, ante la jueza presidenta, para hacer más dramático el asunto) Rivera Schatz, presidente en funciones del Partido Nuevo Progresista (PNP), se reunía con todo el liderato del partido. Antes había escrito, como advertencia en aquel momento a Pierluisi, que la gobernación le pertenecía al PNP y no a una persona en particular, implicando que sería el partido quien seleccionaría al sucesor de Rosselló. De aquella reunión surgió el requerimiento – más bien mandato – de que Vázquez tenía que renunciar para darle paso a la comisionada residente Jennifer González, la seleccionada en cónclave. No obstante, tras el juramento, la invitada a renunciar anunció que se quedaría en el cargo hasta el final del término y, echando más sal a la herida, solicitó que Rivera Schatz fuera a visitarla a sus nuevos cuarteles.

El corolario de este drama, repleto de justicia poética, no puede ser más interesante. Una imputada de delito como resultado de la faena de un gran manipulador, asciende luego a la más alta posición de gobierno gracias a las movidas de ese mismo manipulador. Hasta ahora todo indica que desde allí estará dispuesta enfrentarse a su anterior perseguidor.

De la última oración debo enfatizar el “hasta ahora” porque a este drama le faltan varios actos. En la pradera hay unas cuantas fieras heridas dispuestas a atacar. Más temprano que tarde llegarán las próximas entregas de la obra. Rivera Schatz fue golpeado, pero conserva poder y el historial de Vázquez puede facilitarle la tarea.

Pero en lo que llegan las próximas entregas de la obra, celebremos los resultados esplendorosos que ya ha producido este hermoso verano puertorriqueño, que aún no termina. Mandamos al exilio a un gobernador corrupto y mediocre que ya planeaba su reelección y, en el proceso, el tiburón del Senado, acostumbrado a imponer su voluntad a la cañona, ha perdido muchos colmillos y anda desorientado.

En cuanto a Wanda Vázquez, los capítulos que faltan del drama veraniego la tendrán inevitablemente como protagonista. El tiburón del Senado, a pesar de haber sido rebautizado como tilapia en las redes sociales, seguirá agazapado desde la Legislatura que todavía controla. Ya vendrán nuevas dentelladas alimentadas por la gran cantidad de esqueletos que Vázquez ha trasladado del Departamento de Justicia a La Fortaleza.

Editorial: Panamericanos con sello boricua

Tal parece que el ánimo combativo de nuestro pueblo contagió a nuestra delegación a los Juegos Panamericanos 2019 en Lima. Nuestros atletas regresan victoriosos y gozosos. El saldo de 24 medallas, entre éstas cinco de oro, es un resultado excelente en una jornada de gran calidad y competitividad, donde nos medimos a los mejores atletas de todo el hemisferio. Sin embargo, no puede ser el número de medallas el único factor que mida este esfuerzo. Hubo muchos factores que aportaron al éxito obtenido, entre otros la notable mejoría en el desempeño deportivo en las distintas disciplinas, y el orgullo desbordante de todos y todas por representar con dignidad a Puerto Rico, orgullo que se manifestó en cada momento y oportunidad. Nuestros atletas panamericanos echaron el resto, y así quedó de manifiesto en las actuaciones de tantos de ellos y ellas que mejoraron sus marcas individuales, motivados por el deseo de dar lo mejor de sí. Igualmente, es necesario reconocer el esfuerzo concertado de las distintas federaciones deportivas junto al Comité Olímpico de Puerto Rico en este despliegue de lo mejor del espíritu deportivo y competitivo del pueblo puertorriqueño.

Los equipos de conjunto rebasaron todos los pronósticos para obtener medallas en baloncesto 3X3, baloncesto masculino y femenino, softball femenino y béisbol. En béisbol, el más emblemático entre todos los deportes que se practican en la Isla, obtuvimos una histórica primera medalla de oro Panamericana, con un conjunto de jugadores motivados y orgullosos que se fajaron a jugar el mejor béisbol de todo el torneo.

Los héroes de la pista, Wesley Vázquez y Brian Sánchez, nos pusieron a gozar con dobles medallas de plata y bronce en la carrera de 800 metros, un evento que se perfila ganador para Puerto Rico en futuras competencias internacionales. En los deportes de combate, Puerto Rico también se lució, con una muy sólida actuación de excelentes atletas en todas las disciplinas, con medallas de bronce obtenidas en judo, boxeo, lucha y tae kwon do, coronadas por la medalla de oro del boxeador Oscar Collazo y las de plata de la veterana judoca, Melissa Mójica y de nuestro abanderado, el campeón de lucha Franklin Gómez. Dos medallas de bronce adicionales sumaron para Puerto Rico los deportes de bolos y surf en la creativa y variada jornada panamericana.

Reconocimiento aparte merece el conjunto de tenis de mesa. Esta fue la mejor actuación de toda la delegación boricua, aportando seis medallas- tres de oro y tres de bronce- a nuestra cosecha de Lima 2019. La acción panamericana de este grupo, capitaneado por el clan Díaz de Utuado, fue sencillamente espectacular y demostrativa del inmenso caudal de talento deportivo que tiene nuestra tierra. Hijas, hermanas, padres, primos y compueblanos marchan al unísono en una disciplina deportiva que requiere precisión y entrenamiento férreo, amén de una enorme dosis de energía y aplomo. Creemos intuir que en el entronque familiar del clan Díaz hay un orgullo patrio que alimenta las actuaciones de nuestras campeonas. Adriana Díaz es un tesoro nacional. Y su hermana Melanie dio cátedra de la madera de ausubo de que están hechas, liderando al trío femenino de tenis de mesa de Puerto Rico- compuesto también por Danielis Ríos- a nuestra primera medalla de oro por equipo, derrotando a las campeonas de Brasil. Este fue, a nuestro juicio, el momento más memorable de toda la jornada deportiva.

Las tenimesistas boricuas hicieron historia con sus tres medallas de oro. Adriana revalidó como la mejor tenimesista individual del torneo. Y junto a Melanie, también se impuso en dobles femeninos. En la premiación por equipos femeninos fue inevitable, a la vez que emocionante, advertir la puertorriqueñidad triunfante de nuestras campeonas en lo más alto del podio, frente a sus competidoras de Estados Unidos y Brasil.

Sin duda, la actuación de los y las boricuas en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 se registrará con distinción en la historia de nuestro País. No sólo porque se trató de una gran demostración de la calidad de nuestros deportistas y de la importancia de nuestra soberanía deportiva, sino también porque sirvió como un grandioso epílogo a la intensa jornada de verano en la cual los puertorriqueños y puertorriqueñas de este siglo 21 comenzaron a despertar del letargo colonial y a levantarse sobre sus propios pies.

Mirada Cooperativista: ¡Somos un millón!

 

Por Mildred Santiago Ortiz/Especial para CLARIDAD

Cuando los cooperadores se unen para cumplir juntos con los fines socio filosóficos de promoción y de progreso humano, encuentran que sus mínimas exigencias de pan y de cultura son un puente que fácilmente acerca y conduce a sus más altos propósitos.

Antulio Parrilla Bonilla

Todos conocemos que en nuestro país la población ha menguado debido a que muchas personas y familias completas han emigrado buscando mejores oportunidades. La devastación causada por el huracán Maria y su antecesora Irma agravaron a situación. Ante esta situación que afecta nuestra economía es una gran noticia conocer que el cooperativismo continúa creciendo en cantidad de socios.

Las estadísticas que presentaremos en este escrito fueron obtenidas de la Corporación para Supervisión y Seguro de Cooperativas, conocida por COSSEC. Los datos son públicos y corresponden a marzo de 2019. La actualización de estos se espera para el mes de septiembre de 2019. Es información relativa al sector de ahorro y crédito. La COSSEC regula las cooperativas de otros tipos diversos, pero no publica datos sobre estas. A esa fecha en el país teníamos 113 cooperativas de ahorro y crédito activas.

Los datos establecen que el 2018 cerró con 988,983 socios y a marzo de 2019 esa cifra había ascendido a 1,025,415 excluidos los socios de cooperativas que no pertenecen al sector de ahorro y crédito. Nos referimos a las agrícolas, de vivienda, gasolineras, de trabajo asociado, entre otras, por lo que estimamos de 10 a 15 mil socios de estos sectores que hay que sumar a la cifra anterior. En esa descripción la COSSEC ofrece información sobre la estabilidad en el sistema de las acciones y depósitos y otros importantes renglones.

Mención aparte merece el por ciento de morosidad o de incumplimiento con los compromisos de asumidos con las cooperativas que mantiene una tendencia descendente. En el 2015 la morosidad era de 5.21 % y en el 2019 la cifra bajo a 3.71%. Este dato demuestra el sentido de responsabilidad del socio ante su cooperativa. Estas son buenas noticias para el País, para el sistema cooperativo y para la autoestima de los nuestros.

Muchas pueden ser las variables que inciden en estas cifras. Lo cierto es que estas instituciones no han estado exentas de situaciones difíciles. Conocemos que están inmersas en procesos y proyectos enfocados en su fortalecimiento. La diferencia es cómo las manejan. La práctica de los valores y principios cooperativos explican la diferencia. Hacen esta diferencia. Los socios han tenido la oportunidad de conocer los detalles en sus respectivas asambleas mediante de la democracia participativa. Nada se esconde, todo se muestra en los estados financieros e informes que son sometidos al escrutinio y debate de los socios. Muchas cooperativas publican sus estados en sus respectivas redes.

Tal vez, el aumento en la cantidad de socios es el resultado de que el pueblo vio, a raíz de los desastres naturales del 2017, la respuesta de sus cooperativas a sus necesidades apremiantes. Validaron su razón de ser: el bienestar humano, el bien común y fueron muchos empleados del sistema que dejaron sus necesidades a un lado para atender las filas en las cooperativas. Así fue como socios y no socios pudieron acceder sin dificultades a su dinero. Hay que destacar que a 30 días del paso de María en 17 pueblos la única institución que prestaba servicios financieros a la comunidad era la cooperativa. Esa experiencia de apego al pueblo es más poderosa que cualquier campaña publicitaria y quedó grabada en la memoria y el corazón de los nuestros.

Otro factor que nos atrevemos a sugerir es el compromiso del cooperativismo con ejercer la responsabilidad social. Hace unas semanas salió el Informe Anual de Inversión Social de las Cooperativas 2018 de la COSSEC. Este es un informe que se prepara en virtud de la Ley 123 de septiembre de 2007, que establece la obligación de someter, no más tarde del 30 de agosto de cada año, un informe sobre la inversión social cooperativa a la Legislatura y al Gobernador de turno. El Sistema de Acopio de Datos de Inversión Social es el instrumento que se utiliza a base de los principios cooperativos. Fue trabajado por el propio movimiento cooperativo, a través de la Comisión Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico. Este informe de COSSEC concluye que:

“La data financiera y estadística ofrecida por las cooperativas de ahorro y créditos del año fiscal 2018, revela que éstas cumplen cabalmente con una de sus funciones de llevar a cabo inversión social en la comunidad y sus socios.

En este año, su inversión social, basada en los Siete (7) Principios del Cooperativismo fue $170 millones, lo cual representa el 1.95% de sus recursos económicos y un 36.85% en comparación con el ingreso bruto. Esta última cifra es un reflejo de cómo el Movimiento Cooperativo cumple con su función de apoyar a sus socios y a la comunidad y el país.

La inversión social de las cooperativas durante el 2018 fue una excelente, esta reflejó un aumento con relación al 2017. En el 2017 la inversión social fue por $150 millones lo que representa un aumento de 13.33% en inversión social para el 2018”.

Pueden ser muchas las razones para este crecimiento lo cierto es que lo más importante y urgente es reconocer que somos más de un millón de cooperativistas y que eso es parte la transformación de un pueblo que no va a pasar la página y que exige ser parte de la solución.

Comentarios a: mildredkairo@gmail.com

Mirada al País:La crisis orgánica y las alternativas

 

Por Rafael Bernabe/Especial para CLARIDAD

El descrédito alcanzado por los partidos dominantes, por la legislatura, por los “políticos” y hasta la “política”, definidos imprecisa, pero despreciados visceralmente por mucha gente, recuerdan el concepto de “crisis orgánica” del marxista italiano Antonio Gramsci. Autores, como Stathis Kouvelakis, lo han usado para analizar el movimiento de los “chalecos amarillos” en Francia. Una crisis orgánica supone una descomposición de la habilidad de la clase dominante de “mantener su rol dirigente”. Uno de sus “síntomas más visibles” es el “colapso del apoyo a los partidos tradicionales”.

Esa crisis se distingue de una situación de cambio radical por la ausencia de una fuerza social capaz de reemplazar el orden en crisis. Es una situación inestable, precaria, llena de oportunidades y de peligros. La clase gobernante intenta recuperar su capacidad de dirigir. Para eso, a pesar del descrédito, cuenta con grandes reservas. Así, la crisis orgánica “desata una recomposición del personal político”, incluyendo la pugna entre, y el surgimiento de nuevos, líderes y partidos, reformas constitucionales, etc. Desde la renuncia de Rosselló su consigna ha sido regresar a la “normalidad”. Pero eso no se logra por decreto, como demuestran el episodio de Pierluisi y la pugna interna del PNP alrededor de la gobernación. La clase gobernante quiere estabilidad, pero no se pone de acuerdo sobre cómo lograrla. Cada cual, de Rivera Schatz al Nuevo Día, del liderato del PPD a los comentaristas radiales, de la Cámara de Comercio a los bufetes patronales tienen ideas distintas sobre cómo lograrla. Cada cual intenta arrimar la brasa a su sardina.

Ante esto proceso es bueno repasar algunas ideas. Puerto Rico no vive bajo una “partidocracia”, como a veces se dice. No está dominado por los partidos. Está dominado por los que dominan a través de los partidos. Si se quiere una frase corta: está dominado por la plutocracia. Por los dueños del dinero, la riqueza y el capital. Por la clase patronal. Por los ricos. Póngale el nombre que usted quiera. Pero esa clase gobernante no es homogénea, ni actúa como unidad. No se reúne en algún sitio y decide cuál será su política. Depende de estructuras que le permiten ir elaborando posiciones: su prensa, sus analistas, think tanks, organizaciones (Asociación de Industriales, Cámara de Comercio, etc.) y sus partidos (el PPD y el PNP).

La relación entre esa clase y sus partidos no es sencilla. Bajo un gobierno electo están sujetos a presiones distintas. Se supone que los funcionarios electos sirvan a la clase gobernante, por un lado, y que logren y mantengan, por otro, el apoyo de los electores. De otro modo, serían poco útiles para la clase gobernante. Pero ese apoyo electoral no se logra con sonrisas y frases bonitas únicamente. A menudo exige hacer concesiones reales a la gente o no dar paso a las exigencias patronales más voraces. Fue el caso de la ley 80, que la clase patronal quería eliminar, algo que algunos de sus políticos consideraban tendría un efecto electoral inaceptable. La clase patronal siempre ha tenido este problema con sus representantes electos: los segundos están más sujetos a la presión electoral y por tanto no implantan toda la agenda antiobrera de los primeros. De ahí también la simpatía de la clase patronal por la Junta: al no ser electa, ni tener que preocuparse por la reelección, la Junta se atrevería a actuar sin miedo allí donde los “políticos” titubean (la ley 80 es también ejemplo de esto). A la clase patronal, por supuesto, también le encanta criticar a los “políticos”, presentándose como parte del pueblo, indignada por la corrupción, etc., a pesar de que es la otra cara de la corrupción: para que un “político” se venda, alguien tiene que comprarlo.

Así tenemos una doble hipocresía inherente a nuestra democracia patronal: los políticos patronales desprecian al pueblo, pero tienen que presentarse como amigos y servidores del pueblo (lo cual a veces implica conflictos reales con los patronos que representan) y los patronos a veces se distancian de los políticos corruptos que no dejan de estar a su servicio. La publicación del chat alteró el funcionamiento de esta máquina. Dejó al descubierto la primera hipocresía: el desprecio de los políticos por el pueblo quedó expuesto, resumido en la frase “cogemos de pendejos hasta a los nuestros”.

Pero el chat fue el detonante, no la causa del verano de 2019. Una “crisis orgánica” no se fragua en tres días: se preparó durante poco más de una década. Desde 2006 nuestra economía se hunde en una crisis cada vez más grave. Se han perdido 250 mil empleos. Cientos de miles han tenido que emigrar. La juventud no encuentra futuro en su país. Ante esta depresión, el gobierno primero se endeudó, imponiendo nuevos sacrificios (el IVU en 2006). Cuando la deuda se convirtió en parte de la crisis, impuso medidas de austeridad para tratar de pagarla: la ley 7, la ley 66, los recortes de presupuesto, los ataques a las pensiones, el cierre de escuelas, el aumento del IVU. Mientras tanto, continuaba la corrupción, destapada por algún escándalo, como el de Anaudi Hernández. El desprestigio de los partidos tradicionales ya se reflejó en 2016 con la victoria de Rosselló con 42% de los votos. Entonces llegó la Junta a imponer medidas de austeridad cada vez más severas. Sobre esta realidad se descargó el golpe de María: más de 4,000 mil muertos, $90 mil millones en pérdidas. La respuesta de los gobiernos coloniales e imperiales fueron ineptas y corruptas (recordemos a Trump tirando papel toalla y el contrato de Whitefish). La frustración con todo esto estalló en julio 2019.

La crisis será larga precisamente porque nuestra clase gobernante no tiene proyecto. Les encanta culpar al gobierno, pero no han articulado un plan coherente para sacarnos de la depresión. Como candidato a la gobernación propuse a sus organizaciones recuperar ganancias que hoy se fugan para reinvertirlas aquí: eran los primeros en rechazar estas medidas, que les beneficiarían. Prefieren perjudicarse antes que tocar los privilegios del capital externo. Son una burguesía dependiente, sin visión de país ni de futuro.

Pero seguirán gobernando hasta que construyamos nuestra alternativa. Su objetivo ahora es la normalización. Se usarán varias estrategias: la crisis se atribuirá a los desmanes de Rosselló. Resuelto eso, debe regresarse a la normalidad. Pensaban que Pierluisi era el hombre para lograrlo. Por dos días GFR Media lo vendió como el hombre de la estabilidad. Pero la crisis era demasiado grave. Repudiada la maniobra por el Tribunal Supremo, se desligan de Pierluisi y lo atribuyen todo a sus errores. Ahora vendrá una maniobra más insidiosa: se nos preguntará ¿de qué sirvió la lucha, la movilización, la protesta si, al fin y al cabo, todo quedó igual? Es decir, se tratará de convertir los límites de la victoria en argumento contra la lucha. No podemos permitirlo. Mientras los de arriba intentan recomponer su dominio, tenemos que construir nuestra alternativa. La perspectiva no puede ser hacerle una nueva constitución al régimen colonial, sino desatar la descolonización acompañada de la lucha contra la Junta y el bipartidismo. Eso implica seguir en la calle y también prepararse para las urnas: sacamos a Rosselló en 2019, terminemos de limpiar la casa en 2020.

Una Constitución que fortalezca la democracia

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Aun cuando la decisión del Tribunal Supremo de Puerto Rico (TSPR) que declaró ilegal la juramentación como gobernador de Pedro Pierluisi Urrutia, fue la correcta desde el punto de vista constitucional, el momento histórico que vive el País obliga a reflexionar sobre los límites de la Constitución vigente, señaló el Presidente del Colegio de Abogadas y Abogados (CAPR).

En entrevista el licenciado Edgardo Román Espada reiteró que la determinación del TSPR es un reconocimiento firme al ordenamiento constitucional que protege a la ciudadanía de los caprichos políticos o personales, fortalece la doctrina de separación de poderes e implementa el orden público contemplado por la Constitución para la sucesión de un gobernador renunciante, que en este caso fue destituído por el Pueblo y que la decisión unánime, aporta una certeza necesaria en el proceso político y jurídico que vive el País.

No obstante puntualizó que el momento histórico que vive el país obliga a reflexionar sobre los límites de la Constitución vigente, la cual-denunció- “nos ha condenado al regreso de la época del gobernador no electo, con el agravante de que los siete miembros de la Junta de Control Fiscal tampoco cuentan con el aval de los votos”.

Para el CAPR es evidente la necesidad de nuevos desarrollos constitucionales que propendan a soluciones democráticas para situaciones similares, por lo que favorece que se adopten enmiendas constitucionales para garantizar que la democracia participativa sea el mecanismo de selección a un gobernante sustituto. “La idea de que los escaños pertenecen a los partidos es un anacronismo que atenta contra el poder de la ciudadanía a escoger a sus dirigentes. Puerto Rico no merece menos.”, reclamó Román Espada.

En esa dirección afirmó que si los reclamos ciudadanos de cambio estructural no son escuchados por la clase política del País, el CAPR estará presente en la calle una vez más para asistir a las organizaciones profesionales, comunitarias, sociales y académicas.

El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) también propuso cambios constitucionales dirigidos a una mayor participación del pueblo. Este seis de agosto el representante del PIP, Denis Márquez Lebrón, presentó una resolución concurrente (RC 108) dirigida a que se permita celebrar una elección especial para elegir un nuevo gobernador en caso de muerte, renuncia, destitución, incapacidad total o permanente, establecer el referéndum revocatorio y la celebración de una segunda vuelta en las elecciones generales. Además de las enmiendas constitucionales el PIP ha propuesto la celebración de una de una asamblea de pueblo para generar una nueva constitución con todos los derechos humanos y en segundo lugar buscar mecanismos a través de esa asamblea para una nueva relación con Estados Unidos. La Asamblea para un Nuevo Puerto Rico (ANPuR) sería convocada por votación directa “que garantice la participación de los más amplios sectores de la sociedad”.

En cuanto a la crisis provocada por el PNP y la decisión del TSPR, Márquez Lebrón, reconoció que la decisión del tribunal fue la correcta, el resto, “lo que he llamado la jauría del PNP, primero cuando el país estaba en la calle que reclamaba la salida Pedro Rosselló, el PNP arrastraba los pies, en ese asunto particular la Legislatura no para buscar lo mejor que le convenía al país sino los intereses de ellos el asunto se demuestra por segundad ocasión con Pedro Pierluisi y luego con el nombramiento de Wanda Vázquez que no es otra cosa que el modelo de sucesión que establece la Constitución”.

Por otra parte para el veterano defensor de los derechos ambientales, licenciado Pedro Saadé Lloréns, expresó que sí se podía estar satisfecho con la decisión unánime del TSPR ya que en esta prevaleció la interpretación y lectura de las disposiciones constitucionales más sensata y apegada a la representatividad democrática, aunque fuere por la pobrísima vía indirecta de aprobaciones de la Cámara y el Senado a un designado Secretario de Estado.

“Con esta decisión, se forzó la salida del penúltimo ocupante de la Fortaleza en pocos días. Del primero en salir, Ricardo Rosselló, el Pueblo se ocupó en forma directa al obligarlo a renunciar. Del segundo, he ahí la decisión del Tribunal Supremo. Y cómo van las cosas, de la próxima ocupante de la Fortaleza, la licenciada Wanda Vázquez, a pesar de estar acompañada de toda legitimidad formal, parece que se encargará el Senador Rivera Schatz y los que deciden el destino político del PNP”, manifestó.

En cuanto a la decisión del TSPR Saadé Lloréns señaló, la participación del pueblo con sus manifestaciones. “Creo debemos preguntarnos: ¿puede esa decisión aquilatarse como un mero hecho jurídico aislado, no empece su carácter histórico, o acaso no es obligatorio también tomar en cuenta la contundencia de las demostraciones públicas de un Pueblo que se dio a respetar? Yo pienso que esas demostraciones, con sus geniales características y espíritu de que ya no querer tolerar más abusos, sirven de trasfondo obligatorio a los desarrollos en el País, incluyendo los jurídicos”.

En ese sentido cuestionó si el resultado neto de la decisión de invalidar un abuso de poder (se refiere a la juramentación de Pierluisi) no era más cónsono con los reclamos de las miles y miles de personas que descubrieron lo que pueden lograr “Yo pienso que sí. Fue un resultado judicial consistente, aunque indirecto, como un mantra, por lo marchado. Y también esto lo saben los que deciden día a día cual será su próxima movida” democrática. Todo ese millón de pies ( incluyendo sus bastones y sillas de ruedas) caminaron y caminaron para exigir respeto y el sentido de valía que algunos sectores , en el fondo, odian y quisieran olvidar. Nuestros pies velan. Velan el quita y pon. Velan lo que pasa. Son pies benditos .¡Qué bien!”