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Villa Esperanza: Tierra para todos

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Las y los rescatadores de la comunidad Villa Esperanza le hacen honor al nombre original de sus terrenos rescatados en el barrio Galateo, sector El Josco, en Toa Alta, inmortalizado en la literatura puertorriqueña por el cuento El Josco, de Abelardo Díaz Alfaro. El tesón y la bravura le han permitido mantener su comunidad rescatada.

Jorge Olivo Zayas. Fotos: Mari Blanca Robles López

Maritza Rosado Concepción y Jorge Olivo Zayas, miembros de la Junta Comunitaria, recuerdan que cuando se estableció la comunidad en el 2010 hubo intentos de desalojos por parte de la Autoridad de Tierras. En un principio, hubo unas 500 familias que después se fueron reduciendo. En la actualidad, la comunidad está integrada por 132 familias, la mayoría de ellas matrimonios jóvenes con tres a cuatro hijos.

Más allá de los primeros intentos de desalojo por parte de la Autoridad de Tierras, nunca ninguna otra agencia se ha acercado a la comunidad, para nada; ni siquiera para decirles que los terrenos servirían para otros fines, por lo que la comunidad ha sobrevivido por sus propios esfuerzos para establecerse y tener los servicios básicos de agua y luz, aunque de manera precaria.

“Yo le digo servicios prestados de la luz y el agua, pero nosotros no queremos tener una vida como esa, sino que nosotros queremos tener una calidad de vida mejor, de que todo sea legal. Nosotros queremos tener un mejor servicio de agua, de luz, como lo tiene toda la comunidad que vive alrededor de nosotros, y esa es la lucha que estamos dando aquí en la comunidad, tanto eso, como la carretera, los encintados; todas las cosas para establecer una comunidad por la ley”, reclamó Rosado Concepción.

Por su parte, Olivo agregó: “Desde el principio hemos dicho que no queremos las cosas regaladas. Nosotros queremos aportar y hacer las cosas en ley”. La líder comunitaria comentó que según las historias que les han contado, hasta por la misma Autoridad de Tierras, los terrenos, 28.8 cuerdas se utilizaron primero para siembra, luego fueron impactos por ganado, pero se dejaron de usar por no ser muy favorables a la agricultura, y con el tiempo quedaron baldíos.

Para poder permanecer en su comunidad, las familias de Villa Esperanza temprano tomaron conciencia de la necesidad de la organización. “Nos dimos cuenta de que para nosotros poder realizarnos, en la comunidad tenemos que estar organizados; haber una junta comunitaria, que es la que lleva el control de la comunidad. En eso nos apoyó la Oficina de Asistencia Legal de la Universidad de Puerto Rico. Nos asistió mucho en lo que es legal para poder rescatar esta comunidad y para que fuera lo que es hoy en día”, reconoció Rosado Concepción.

Se refiere a la creación de la entidad legal sin fines de lucro: Villa Esperanza Tierra para Todos. Es a través de esta organización que la comunidad pudo entablar conversaciones con la Autoridad de Tierras. En octubre del 2014 pagaron $5,000 a esa autoridad para que realizara la mensura de los terrenos, y en el 2016, se logró un acuerdo colectivo de pagar $2,000 mensuales de renta a la agencia. Para establecer el contrato, la comunidad además les adelantó $9,000. “Desde el principio establecimos que estábamos dispuestos a negociar la adquisición y el uso de los terrenos para construir una comunidad que contara con la infraestructura; para formalizar los servicios básicos de agua y energía eléctrica y la habilitación de aceras y calles y áreas de recreación para la niñez.”, reiteraron los líderes comunitarios.

La organización les permitió además llevar a cabo otras acciones de cabildeo con las cuales lograron que en esta pasada sesión legislativa se aprobara la resolución, RC 222, para viabilizar el traspaso de los terrenos de la AT al Departamento de la Vivienda. La licenciada María Hernández, de la Clínica de Asistencia Legal, explicó que la resolución, que se supone está pendiente de la firma del gobernador, tiene el propósito de solicitar la transferencia de los terrenos al Departamento de la Vivienda. Según la resolución, una vez el gobernador la firme, esta debe pasar al Comité de Evaluación y Propiedades Inmuebles, para que evalúe y transfiera por el precio nominal de un dólar los terrenos al DV y a la Oficina para el Desarrollo Socioeconómico y Comunitario, y que estos a su vez los segreguen y les otorguen títulos de propiedad a las familias.

La comunidad confía en que el comité apruebe el traspaso, además reconocieron el apoyo del alcalde Clemente Chito Agosto, el cual incluyó a Villa Esperanza como uno de los proyectos de su municipio para recibir fondos del CDBR (Community Development Block Grant- Disaster Recovery).

“Hemos estado realizando actividades para el desarrollo y fortalecimiento de la comunidad, contando con el apoyo de diversas instituciones públicas y privadas”. Entre estas instituciones, además de la Clínica Legal de la Facultad de Derecho de la UPR, están el Instituto para el Desarrollo de las Comunidades de Mayagüez, la Escuela Graduada de Trabajo Social de la UPR, la Facultad de Ingeniería del RUM, el Servicio de Extensión Agrícola, la Escuela de Arquitectura y la Escuela Graduada de Planificación, ambas también de la UPR. A través de la UPR, la comunidad también ha recibido la colaboración de instituciones educativas de fuera de Puerto Rico, como la Escuela de Ingeniería de Purdue University en Indiana. Rosado Concepción destacó entre las organizaciones la gestión de la Iglesia Pentecostal de la Comunidad, quien realiza un campamento de verano, así como la solidaridad de una brigada de construcción de la organización cristiana Mision Discovery, proveniente de Nueva York.

María nos sacó del anonimato

Maritza Rosado expresó sobre la destrucción que dejó el huracán María, que tiró al piso prácticamente a todas las casas de la comunidad: “Su paso fue como una explosión. Según vino el huracán, así subimos nosotros en las redes sociales”, Sin embargo, aún le asombra la atención y la gran cantidad de ayuda que recibió y continúa recibiendo la comunidad. “La ayuda fue una cosa increíble, cómo nos reconocieron a nosotros si nosotros no estábamos reconocidos en ninguna parte. ¡Increíble, jamás pensé que esta comunidad fuera a tener unas ayudas tan increíbles!”

Tras el paso del huracán, fue a través de la Junta Comunitaria que se canalizaron las colaboraciones que llegaron. El Centro Comunitario se convirtió en el Centro de Operaciones, se hizo un censo de las necesidades de cada familia que permaneció, para reconstruir la comunidad, y se hicieron afidávits para gestionar compensaciones de FEMA. La comunidad Villa Esperanza a su vez compartió la ayuda recibida con otras comunidades, comunicándose mediante un chat con la comunidad Villa Sin Miedo, Villa Cañona y Parcelas Suárez. Según cada una de estas recibía algún tipo de ayuda, ya fuese comida, ropa y otros artículos, una vez atendida sus necesidades, el resto que no necesitaban se compartía.

“Recibimos tanta ayuda que pudimos repartir en las escuelas y otras comunidades; hasta en urbanizaciones privadas de Toa Alta”, recordó contento el líder comunitario Olivo Zayas.

Ambos líderes comunitarios reconocieron y destacaron lo importante que fue la organización comunitaria después del azote del los huracanes Irma y María. “La mayor parte de las familias pasamos estos fenómenos en la comunidad. Nos apertrechamos en el Parque de Pelota, y al día siguiente, nos aprestamos a levantar de nuevo nuestras casas, que quedaron hechas escombros”.

“Somos verdaderamente una comunidad autogestionada y participativa. En este proceso hemos crecido como ciudadanos ocupados no solo de sí mismos y nuestras familias, sino también de nuestra familia extendida y próxima, que son nuestros vecinos. En Villa Esperanza se ha revivido el espíritu de ayuda mutua comunitaria que predominaba en los años cuarenta”, concluyeron los líderes.

Los partidos y grupos políticos después del verano puertorriqueño de 2019

 

Por Ángel Israel Rivera/Especial para CLARIDAD

“Los acontecimientos sobre el asunto del estatus político de Puerto Rico muestran un espectáculo desolador. Quienes estarían llamados a dirigir a sus propios seguidores —los “líderes” de los partidos— andan a la deriva, sin saber qué hacer, sin asumir derrotero. En torno al estatus político del país, ocurre ahora lo que pasó antes con Vieques. Por décadas, los supuestos “líderes” de ambos partidos del bipartidismo se mostraron indiferentes e insensibles a las violaciones de derechos humanos en Vieques perpetradas por la Marina de Estados Unidos. En ese asunto, el Pueblo se fue claramente delante de ellos. Fue la sociedad civil organizada, fuera de los partidos políticos, la que tomó la bandera de la defensa de los viequenses”.

La cita anterior es de uno de mis artículos de mayo de 2014 para el periódico de la nación puertorriqueña: CLARIDAD. Lo que escribí entonces sobre el estatus político y sobre Vieques vale también para describir lo ocurrido en el Verano Puertorriqueño de 2019. Y es que no sólo los partidos políticos tradicionales sino los demás grupos políticos también, quedaron sobrepasados por el Pueblo y por los líderes de las clases artísticas que se les unieron en las protestas masivas que provocaron la renuncia a disgusto del Gobernador Rosselló. Fue un zarpaso político claro, no con los votos en las urnas, sino con el voto de muchos ciudadanos en las actividades masivas de protesta, a falta de existir en Puerto Rico una ley o una norma constitucional clara de referendo revocatorio. Si nos hemos librado de un Gobernador corrupto, y además irrespetuoso de su propio Pueblo —dedicado más a sus asuntos personales y los de sus amigos que a las necesidades del Pueblo al punto de llegar a ser insensible ante las muchas muertes boricuas como resultado del paso del Huracán María combinado con la ineficiencia conjunta del Gobierno de Rosselló y de las autoridades federales a cargo de la emergencia— si nos libramos de él, y de sus compinches, no fue en modo alguno mediante acción política de los líderes de los partidos, ni siquiera de los aspirantes a partido, que se autoproclaman como “grupos alternativos”. Todos ellos brillaron por su ausencia de liderazgo ante la explosión directa del propio Pueblo y la unión de conocidos artistas boricuas a la lucha por la renuncia de Rosselló. Ninguno de los supuestos líderes de los “grupos alternativos” fue llamado por la masa del Pueblo a contribuir significativamente a las protestas. Eso demuestra elocuentemente lo que hay.

El partido que más mal librado ha salido es el PNP, por ser el partido de gobierno. Primero, el Gobernador expulsado de Fortaleza por la persistencia de las protestas del Pueblo, no sólo fue electo por el PNP sino que dicho partido y la Comisionada Residente que ahora se hace la santa lo apoyaron y celebraron sólidamente. ¿Qué fuerza moral tienen ahora para quejarse de quien ellos mismos encumbraron en el poder y en la corrupción? Segundo, lo más increíble —por descarado— es que haya líderes remanentes del PNP que se quejen de las muchas leyes que Rosselló aprobó a última hora, antes de ser efectiva su renuncia, cuando esas leyes las aprobó antes la legislatura PNP, incluso algunas, a contramarcha de las expresiones de muchos sectores del Pueblo afectados negativamente por ellas. Ello vale tanto para las leyes de supuesta transparencia que los periodistas reclaman hoy que les dificultan más el poder conseguir información del gobierno, hasta para las leyes que acaban de crear estructuras nuevas de gobierno en medio de nuestra crisis fiscal. Una bastante notable fue la creación de una oficina para reglamentar el café a la que se opusieron tajantemente los caficultores y la asociación de productores agropecuarios, pero que las Cámaras del PNP aprobaron por encima de la oposición de los concernidos. En otras palabras, el PNP se ha distinguido descaradamente por ser el partido engañoso por excelencia. El partido que dice que hace una cosa, pero aprueba otra opuesta. Habló de transparencia cuando lo que legisló es para dificultarla, dice que está comprometido con el desarrollo agropecuario del país, pero legisla en contrario, dice que lucha por la estadidad pero la embarra en Washington desde hace tiempo con su corrupción en torno a fondos federales. Recordemos a los funcionarios del PNP encontrados culpables en el pasado. No era sólo últimamente con Rosselló que el PNP alejaba la estadidad porque las autoridades estadounidenses resentían la incompetencia, el mal gobierno y la malversación de fondos federales, porque ello viene ocurriendo hace algún tiempo, tanto que muchos dudamos que sean verdaderos estadistas muchos de los insistentes votantes del PNP.

Tercero, para no dejar de hacer el ridículo, los líderes del PNP han pretendido que Wanda Vázquez nombre como Secretaria de Estado a Jenniffer González, para que Vázquez renuncie a la Gobernación y González sea finalmente la gobernadora. Con un lado de la boca apoyan la Constitución, pero con el otro lado quieren abiertamente violarla. Su gestión política es tan burda y marrullera, que mucha gente ha preferido tolerar a Wanda Vázquez en La Fortaleza antes de permitir que se complazcan los designios autoritarios de Tomás Rivera Schatz y Jenniffer González. ¿No decía Jenniffer González que ella estaba realizando una gestión tan exitosa en Washington? Pues quien va teniendo tantos supuestos éxitos para conseguir fondos federales y la estadidad, no debiera querer abandonar el cargo para el cual fue electa en 2016. ¡Mentirosa! Y es un secreto a voces que Tomás Rivera Schatz desea a Jenniffer en la Gobernación porque de esa manera él puede ejercer su autocracia legislativa desde el Senado más cómoda y fácilmente que ante Wanda Vázquez.

Por todos sus comportamientos corruptos, engañosos y hasta ridículos y anti-democráticos es el PNP obviamente el partido que peor ha salido, si en apoyos del Pueblo se trata, de nuestro acalorado verano de 2019. Además es un partido dividido entre sectores tanto de sus líderes como de sus seguidores. Y un partido dividido en su interior no tiene mucho que buscar en el Puerto Rico de hoy.

El Partido Popular no ha salido mucho mejor. Sus cuadros legislativos se han mostrado incompetentes, ineptos para hacer una oposición significativa al PNP, totalmente prescindibles en nuestro sistema político. ¿Cómo esperar que sectores amplios del Pueblo les “presten” el voto para Gobernar si ni siquiera pudieron hacer oposición efectiva a Rosselló y al PNP, a pesar de la combinación de ineptitud y corrupción que hasta Donald Trump denunció públicamente en sus tweets? ¿Cómo pueden pretender ser líderes de nada en Puerto Rico si ninguno de sus legisladores despuntó como líder ante las protestas del Pueblo? Una que otra excepción se pudo notar en alguno que otro de sus numerosos alcaldes, incluso algunos poco conocidos. La peor enfermedad del PPD es, sin embargo, estar en continua negación aunque sus propios amos les estrujan en la cara que Puerto Rico es un territorio colonial sujeto a los poderes plenarios del Congreso. Nadie que niegue la realidad colonial de Puerto Rico puede esperar contar con el apoyo de la juventud que se lanzó a la calle a protestar contra Rosselló, contra la Junta Fiscal y contra los abusos anti-democráticos del colonialismo estadounidense. El alto liderazgo del PPD ha abandonado demasiado los principios democráticos al aceptar el colonialismo autoritario y carecer de valentía para enfrentarlo, como para pretender que la juventud puertorriqueña lo apoye. Esa misma juventud, ha salido del padrón electoral o se abstuvo de votar en 2016 justamente por su disgusto y abandono total del bipartidismo PPD-PNP que ha conducido al país hasta el caos. Para más problemática, el PPD es también un partido dividido internamente, donde unos a otros se traicionan a menudo.

Así las cosas, con una abstención de 45% en 2016 a sus espaldas y la amenaza de que ésta suba por encima del 50%, los partidos tradicionales en Puerto Rico están en una crisis bastante grave. Incluso el PIP, que de vez en cuando hace una propuesta pública sensata como la de incluir en la Constitución una nueva cláusula que obligue a una elección especial cuando el Gobernador cese en sus funciones por renuncia, enfermedad, muerte o por ser expulsado por el Pueblo elector en un referendo revocatorio. Al PIP lo que le ocurre es que ya es demasiado tarde para plantearse como alternativa después de haber colaborado con el sistema existente, buscando beneficios para sus líderes, en lugar de trabajar para aumentar el apoyo a la independencia en Puerto Rico.

El gran problema político de nuestro país es, en estos momentos posteriores al Verano de Protestas que expulsó a Ricardo Rosselló de su cargo, que no se ha formado ningún liderazgo alternativo real hasta el momento para dar seguimiento a las consecuencias buscadas por el Pueblo al protestar contra Rosselló. Se logró su renuncia, sí, y la Gobernadora en funciones está en La Fortaleza porque el Tribunal Supremo interpretó correctamente nuestra Constitución, pero no existe todavía ningún liderazgo que organizadamente esté acompañando al Pueblo en su reflexión sobre lo acontecido. Ello es obviamente necesario para que se puedan lograr en un futuro previsible las características de nuevo país que debieran ser consecuencia del verano boricua de 2019. Esas características no sólo incluyen un País sin la corrupción burda del clan Rosselló, y un mucho mejor gobierno, sino un País que termine de una vez la impunidad a toda corrupción, que establezca sistemas inteligentes de leyes y normas constitucionales que impidan tanto la corrupción como el endeudamiento excesivo del gobierno por quienes ejercen las funciones gubernamentales, y que organice procesos para la superación efectiva de los abusos anti-democráticos y contra los derechos humanos que se producen en Puerto Rico a causa de un colonialismo autoritario agravado y también por el mantenimiento de la extrema desigualdad social que vive el País. Pues claro que tiene que haberse agravado la desigualdad con políticos que no hacen por el Pueblo, que se burlan de las miserias e ignorancias de los más pobres y que usan los recursos del gobierno interno puertorriqueño para enriquecer más a la elite que nos ha dominado mediante sus instrumentos políticos: el PPD y el PNP y su control sobre el presupuesto de Puerto Rico.

Es hora entonces de trabajar junto al Pueblo con estrategias para alcanzar realmente lo que se debe lograr luego de ocurrido el Verano Puertorriqueño de protestas persistentes y exitosas.

Comentarios a: angelisrael.riveraortiz@gmail.com

Don Ricardo Díaz Díaz, Héroe Nacional Puertorriqueño

 

Con el fallecimiento de Don Ricardo Díaz Díaz, la patria puertorriqueña pierde uno de sus hijos más preclaros y valientes. Perteneció a la estirpe de la ejemplar familia Díaz del Barrio Santana de Arecibo. Esta familia puertorriqueña tuvo el mayor número de miembros acusados y encarcelados por sus vínculos con la lucha por la independencia de Puerto Rico en los años 50 del siglo pasado.

Junto a sus padres, Don Ricardo y Doña Leonides, y sus hermanos varones, fue encarcelado por su rol en la Insurrección Nacionalista de 1950. Él y su familia vivieron en carne propia el extraordinario episodio que marcó una era en la lucha independentista, y fueron también víctimas de la feroz represión sostenida por el Estado contra los nacionalistas y el movimiento independentista puertorriqueño. Nada le hizo claudicar y Don Ricardo mantuvo su fidelidad a la lucha independentista hasta su último aliento.

En CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña, honramos su vida y su trayectoria de valor y sacrificio y, a nombre de nuestra Junta Directiva y Colectivo de Trabajo, nos unimos al duelo nacional por su fallecimiento.

¡Honor y gloria a la memoria viva de Don Ricardo Díaz Díaz!

 

 

El compañero de siempre, Ricardo Díaz Díaz.

 

 Patriota Ricardo Díaz Díaz,

gracias por dar vida a tu pueblo,

gracias por ser un vivo ejemplo

de la dignidad de ser nacionalista.  

 

Hoy no vengo a decirte adiós,

tu cuerpo cruzará el horizonte,

pero jamás lo hará el corazón

pues ese se quedará en los montes.  

 

La Patria y tu fueron bendecidos con una gran familia.  Honor a tu padre, don Ricardo Díaz Díaz; a tu madre, doña Leonides Díaz de Díaz y a tus hermanos y tus otros familiares que en vida supieron vivir la consigna ¡La Patria es Valor y Sacrificio…y Lucha!

Rafael Cancel Miranda

Venezuela y Puerto Rico: Historia de una hermandad

 

Por Wilma E. Reverón Collazo/Especial para CLARIDAD

En la introducción de la indispensable obra de Don Ramón Medina Ramírez, El Movimiento Libertador en la Historia de Puerto Rico, dice esta palabras tan relevantes entonces como hoy:

“Puerto Rico como todos los pueblos del Orbe, ha estado siempre batallando por su liberación nacional. La prueba más fehaciente de su amor a la libertad, no sólo de su patria sino de todas las patrias del mundo, es que son pocas las tierras de América que no hayan sido regadas con sangre puertorriqueña. Nuestro pueblo ha estado siempre presto a brindar su contribución de sangre por la libertad humana.

La tiranía extranjera ha estado en todo momento muy alerta en cuanto a ese noble sentimiento de los puertorriqueños y ha puesto en juego todas las tretas inimaginables para desviarlo de su legítimo cauce. Por eso vemos muchos hijos de nuestra tierra que protestan airados loa atropellos cometidos contra cualquier otro pueblo o se inspiran con hidalguía evocando conmovidos la sin par figura de Bolívar, mientras miran con desdén y hasta tratan de ridiculizar los valores patrios que intentan emular inspirándose en los mismos sagrados principio libertarios.”

En su Capítulo 1, nos resume Medina Ramírez la “Inquietud Libertadora” que vinculaba a Puerto Rico con la gesta bolivariana:

“… la inquietud más notoria por nuestra independencia arranca, como toda nuestra América, de principios del siglo XIX. Las noticias de la gran epopeya bolivariana repercutían de un extremos a otro del territorio nacional puertorriqueño, y se acentuó con el rumor de que el Libertador había visitado la vecina Isla de Vieques. Además, ante el hecho de llegar a la Isla del Comisario Regio encargado de dirigir desde Puerto Rico las `operaciones pacificadoras` contra Venezuela, tratando de utilizar las milicias nativas para combatir el Ejército Libertador de la nación hermana, sirvió de incentivo al patriotismo isleño. Como un solo hombre se levantó el pueblo anunciando que `los puertorriqueños no sufrirán jamás que se saque un solo miliciano para llevarlo a pelear contra sus hermanos caraqueños. (Énfasis suplido)

Para colmar la ira del pueblo puertorriqueño, se le amenazó con quitarle, y se le quitó definitivamente, el ´situado´ proveniente de Méjico (sic) que era una ayuda económica ascendente a varios miles de peso anuales. En vez de someterse ante la amenaza económica que costó a la población muchas privaciones, la protesta subió de punto con tal dignidad que el buen Comisario tuvo que conformarse con dar por terminada su misión y poner en libertad a varios diputados venezolanos que se encontraban prisioneros en el Castillo del Morro.`1

La historiadora Isabel Gutiérrez del Arroyo coincide con Medina Ramírez en la vinculación de las aspiraciones libertarias de Puerto Rico con la gesta bolivariana:

“La lucha emancipadora hispanoamericana y la esperanza de ver cumplida la promesa de Bolívar, implícita en la Carta de Jamaica, mantenía vivos los anhelos libertarios de los separatistas puertorriqueños durante la segunda y terceras décadas del Diecinueve. Promesa bolivariana que mereció de Eugenio María de Hostos este hermoso comentario: “El hombre humanidad fue el primero, que sin Cuba y sin Borinquén, declaró incompleto el Continente y quiso abrazarnos en su fuego redentor e intentó abrazarnos con su abrazo salvador: éramos para él el pedazo de la humanidad que redimía.

En 1822 se establece una estrecha relación entre María de las Mercedes Barbudo y José María Rojas. Mercedes estableció una relación muy estrecha, no solo con Rojas, sino con toda su familia. Rojas era dominicano y había huido de su país tras la invasión de Boyer, Presidente de Haití. Es por conducto de Rojas que Mercedes recomienda al General Antonio Valero Bernabé para integrarse al Ejército Libertador. Rojas se había establecido en Venezuela y fue nombrado Administrador de Rentas del Puerto de la Guaira, es decir, de la Colombia de Bolívar.

En 1824 arrestan y encarcelan a varias personas, entre ellas a María de las Mercedes Barbudo. En el sumario de las pruebas que ostentan contra Mercedes se encuentra implicado el Dr. José María Vargas, natural de la Guaira. Este llegó a Puerto Rico en el año 1817 procedente de Cádiz. Su familia pudiente llegó a Puerto Rico en calidad de refugiada y se estableció en Ponce. Cómo médico el Dr. Vargas hizo significativas aportaciones a mejorar la calidad de los servicios de salud en la Isla y fue responsable de la vacunación de centenares de personas. En 1825 el Dr. Vargas se escapa hacia Venezuela donde se destacó como Presidente de Venezuela (1835-1836). servidor público, escritor y educador. La amistad con Barbudo siguió en Caracas hasta la muerte de ésta.

A María Mercedes Barbudo se le halla culpable del delito de conspiración, de tener correspondencia con agentes del exterior que distribuía entre los separatistas puertorriqueños, y de ser su casa lugar de reuniones clandestinas. Fue arrestada permaneciendo en prisión en el Castillo de San Cristóbal hasta que fue desterrada a Cuba a donde partió el 28 de octubre de 1824.

Esta logra escapar y se establece en Caracas, donde muere el 17 de febrero de 1849. “El 18 de febrero sus amistades y vecinos cercanos, todos aquellos que la conocieron, sus queridos amigos José María Vargas y José María Rojas acompañaron sus restos hasta la Catedral de Caracas donde se le daría el último adiós. Mercedes Barbudo recibió sepultura en la Catedral de Caracas.2 …Fue enterrada en el mismo lugar que el Libertador, aunque sus restos fueron trasladados a un panteón familiar y luego al Nacional.”

En 1826 se funda en México la Junta Patriótica, compuesta por cubanos y puertorriqueños, con el propósito de “prestar su cooperación a la expedición bolivariana que está en vías de realizarse, bajo el mando de Valero y Arnaiz. La misma fue obstaculizada por Estados Unidos por su ambición de quedarse con las Antillas.3

Sobre Valero indica Gutiérrez del Arroyo: “Las apremiantes responsabilidades militares confiadas a Valero en Bogotá, Guayaquil, El Callao, no debilitan su determinación de libertar a Puerto Rico. Cuando en enero de 1826 se le destaca para la jefatura del Istmo de Panamá donde habría de fortificar las costas de Porto Bello y Chagres, añora la realización de la expedición libertadora de Cuba y Puerto Rico. Al partir, cuenta Briceño, que Valero le hizo `muchas instancias` para que suplicara al General Santander lo tuviera presente si se verificaba alguna expedición contra Cuba y Puerto Rico.”

Valero, buscando la ayuda de Bolívar, había preparado un Plan para la Independencia de Puerto Rico. En el proponía que la República de Borinquén, bajo la Constitución de Colombia, pasaría a formar parte de esa república, al igual que Venezuela, Nueva Granada y Ecuador. A el se le unió la delegación independentista de Cuba en el Congreso de Panamá (22 de junio-15 de julio 1826), donde Valero asumió la representación de Puerto Rico. No se logró aprobar una resolución sobre el asunto de las Antillas debido a la oposición de Estados Unidos e Inglaterra. “Bolívar estaba perfectamente consciente de que USA se oponía a la emancipación de estas dos Antillas porque desde entonces tenían el propósito de negociarlas con España o anexarlas.”

En 1827, ante la posibilidad de una guerra entre España e Inglaterra, Bolívar volvió a considerar la campaña libertadora de Puerto Rico. El general José Antonio Páez dirigiría la expedición en compañía del mariscal Antonio José de Sucre y el general Valero. Pero se resuelven las diferencias entre España e Inglaterra y se pospone el proyecto indefinidamente.4

Sin embargo, según Rosario Rivera5, los problemas económicos que enfrentaba la Gran Colombia, las deudas con los bancos londinenses y lo que Bolívar en algún momento percibió como falta de apoyo en la Isla a la causa independentista, frustraron lo planes de Valero de formar una expedición de liberación a Puerto Rico.”

El 23 de septiembre de 1868 ocurre el Grito de Lares. El máximo líder de esa revolución contra el colonialismo español fue el venezolano Manuel Rojas Luzardo. Rojas era un hacendado cafetalero. “La noche del 23 de septiembre salen desde la hacienda `El Triunfo`, de Manuel Rojas en Pezuela, hacia Lares, mas de cuatrocientos revolucionarios. En la madrugada del día siguiente llegan a la población y toma el pueblo.” Una vez derrotada la revolución Rojas marchó a Venezuela donde vivió hasta su muerte.

Para la revolución de Lares se había gestionado la cooperación de los gobiernos de Venezuela y Perú.

Los antecedentes históricos de la solidaridad y hermandad entre Venezuela y Puerto Rico que muy someramente resumimos son a manera de recordatorio de que nuestros pueblos tienen unos lazos de afecto y apoyo mutuo que lejos de disolverse con el tiempo continúan afianzándose más en la medida en que nos atacan a unos u otros.

En la época moderna del Siglo 20 y 21 Venezuela ha estado presente en las gestiones en apoyo a la lucha por la autodeterminación e independencia de Puerto Rico. En junio de 1980 se fundó el Comité Internacional de Solidaridad con la Independencia de Puerto Rico en la ciudad de Nueva York. Se escogió como presidente al Dr. José Antonio Herrera Oropeza. Su inesperada y súbita muerte aproximadamente para noviembre de 1980 detuvo el desarrollo de ese proyecto de coordinación de la solidaridad internacional con la lucha puertorriqueña.

No obstante la Misión de Venezuela ante la ONU, aún bajo gobiernos de derecha, han apoyado y reconocido el derecho de los puertorriqueños a su libre determinación e independencia. Ha sido bajo el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela desde la revolución bolivariana que esa solidaridad ha alcanzado los niveles mas altos y consistentes. Hoy Venezuela, junto a Cuba, Nicaragua y Bolivia, componen el bloque latinoamericano mas comprometido con la lucha del pueblo de Puerto Rico por su libertad y por el fin del colonialismo.

Sirva este recuento histórico a manera de agradecimiento y reconocimiento de los lazos de hermandad que unen a los pueblos de Puerto Rico y Venezuela.

La autora es co-presidenta del Movimiento Nacional Hostosiano.

1 Medina Ramírez, Ramón, Idem, págs. 31-31.

2 Al presente no se han podido localizar sus restos.

3 Medina Ramírez, pág. 33.

4 Gutiérrez del Arroyo, ídem, pág. 28.

5 Idem, págs. 210-211.

Los antecedentes históricos de la solidaridad y hermandad entre Venezuela y Puerto Rico que muy someramente resumimos son a manera de recordatorio de que nuestros pueblos tienen unos lazos de afecto y apoyo mutuo que lejos de disolverse con el tiempo continúan afianzándose más en la medida en que nos atacan a unos u otros.

Derrumbando la violencia sistémica

 

Por Jatiel Infanzón/Especial para CLARIDAD

No hay duda que en las últimas semanas se han dado eventos en Puerto Rico que han sido de gran importancia no solo para la historia de Puerto Rico sino para la historia del mundo. El pueblo de Puerto Rico se unió de tal manera que lograron que el gobernador Ricardo Rosselló renunciara a su puesto. Esto se logró en gran parte a las diferentes protestas pacíficas que se desarrollaron en todas partes de Puerto Rico y el mundo. Hubo varios actos de violencia y vandalismo en el Viejo San Juan, pero esos actos fueron mínimos y no hubo ninguna muerte que lamentar. Algunos detractores se enfocan en esos actos de violencia y vandalismo para criticar el movimiento que desalojo al gobernador de la Fortaleza. Lo que eso detractores no ven es que el pueblo de Puerto Rico acaba de derrumbar la violencia sistemática que arropa la política de Puerto Rico desde hace décadas.

La violencia sistémica es un término que desarrollaron los sociólogos Franceses Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeron. Bourdieu y Passeron definen la violencia sistémica como las acciones que usan los grupos de poder para imponer significados y legitimidad a sus operaciones para poder controlar las relaciones sociales dentro de un grupo, organización o inclusive la sociedad. La violencia sistémica no es una violencia física y agresiva, más bien se manifiesta en las intenciones y acciones del grupo de poder. El propósito es que el grupo, organización o sociedad acepte a los comportamientos y acciones de los que están en el poder porque ellos determinan lo que es aceptable. El propósito es no ceder el poder y que el grupo de poder dicte las reglas del juego. En el ámbito político de Puerto Rico se creó una cultura de violencia sistemática cuando fue aceptado que devolver favores políticos, perdonar a los de tu propio partido y poner los intereses del partido primero era la forma de hacer política en Puerto Rico.

En Puerto Rico, la mayoría de la gente se acostumbró a que cada cuatro años los políticos que salieron electos recompensaran a sus amigos del alma o amigos derrotados del partido con jugosos contratos como asesores legislativos o contrataban sus nuevas compañías para hacer algún trabajo de gobierno. ¿Cuántos políticos derrotados están trabajando bajo contratos como asesores en la legislatura o en algún municipio? ¿Cuánto dinero se ha malgastado en proyectos que no benefician al pueblo con compañías recién creadas? ¿Cuántos contratos se han dado a donantes de las campañas políticas? Cuando los periodistas serios cuestionaban esos contratos y la malversación de fondos públicos, la mayoría del pueblo decía que así es que se hace la política en Puerto Rico. Eso es un claro ejemplo de la violencia sistémica. Los políticos con sus acciones definieron como se iba a hacer la política en Puerto Rico y el pueblo aceptó esas acciones por varias décadas.

El jueguito de así es que se hace política o que la política de Puerto Rico es así, se estaba derrumbando en los últimos años debido a la imposición de la Junta de Control Fiscal y el huracán María. El pueblo estaba entendiendo que sus necesidades son más importantes que los colores de los partidos políticos. La administración de Rosselló no contaba con que el pueblo de Puerto Rico se estaba levantando poco a poco, que las necesidades para vivir una vida decente es más importarte que los ideales políticos. El pueblo le dio un “break” al gobernador con el escándalo de WhatsApp. Ahí estuvo en evidencia digital como se confabulaba para robarse las elecciones y como se iban a repartir los trabajos y contratos después de las elecciones. Como ellos estaban acostumbrados a la violencia sistémica de la política puertorriqueña y al ser tan arrogantes y embriagados de poder, no cambiaron la estrategia, sino que cambiaron de plataforma digital a Telegram. Ahí se toparon con la generación del “yo no me dejo”, un pueblo cansado de la violencia sistemática de hacer política, un pueblo cansado de que su voz no sea escuchada, una generación que quiere lo mejor para todo Puerto Rico y no solo para unos cuantos, una generación que pacíficamente derribó el estatus quo de la política de Puerto Rico.

De acuerdo con Bourdieu y Passeron para combatir la violencia sistemática el pueblo tiene que estudiar y entender los mecanismos del grupo de poder. Aunque por muchos años esos mecanismos fueron mencionados por varios periodistas, no es hasta que esta evidencia digital sale a la luz pública que la masa logró entender que los políticos estaban trabajando para el beneficio de unos pocos y no del pueblo. Los políticos no podían esconderse porque fueron ellos mismos los que escribieron en el chat y no pueden decir que sus palabras fueron sacadas de contexto.

El pueblo puertorriqueño no puede dejar caer el momentum para seguir derrumbando la violencia sistémica en la política puertorriqueña y crear un gobierno más democrático para Puerto Rico. Con los cambios constitucionales que se están proponiendo ciertas plazas deberían ser electas por el pueblo y no nombradas por el gobernador. Escaños como los secretari@s de Justicia, Educación, Salud y la Comandancia de la Policía no pueden ser puestos políticos, tienen que ser de personas que le respondan al pueblo y no a un partido político. Eso es la verdadera democracia, en donde los gobernantes le responden al pueblo y no a su partidos o a donantes políticos. La democracia es un ejercicio que se tiene que usar a diario y no cada cuatro años.

Cuando el pueblo de Puerto Rico se une, tiene una fuerza increíble. Primero sacamos la Marina Estadounidense de Vieques. Segundo, logramos que el gobernador Rosselló renunciara al puesto de gobernador. Puerto Rico unido 2, problemas 0. Y lo más importante es que esas dos victorias se lograron pacíficamente. Entonces la próxima pregunta sería ¿Por qué no unimos fuerzas para acabar con el problema más grande de Puerto Rico, el colonialismo? Estoy seguro que si seguimos unidos nos vamos de 3-3.