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Crucigrama: Isabel Freire de Matos

1. _____ en el parque de las palomas; libro escrito por Isabel Freire de Matos e ilustrado por Sofía Sáez Matos.

2. Eugenio María de Hostos _____ la juventud; libro de Freire de 1989.

4. Dativo de pronombre.

6. Mamífero rumiante africano de la familia de los antílopes.

9. La poesía _____ la escuela elemental; obra de Freire de 1962.

10. Ritmos de tierra y _____; escrito por Freire y publicado en 1992.

11. _____ Primera; cantautor venezolano revolucionario.

12. Del verbo ir.

13. Eleven la bandera.

15. _____ para los niños; libro de Freire de 1981.

17. Enfureceré.

20. Interjección que denota enfado, cólera, sorpresa, etc.

23. _____ Freire Meléndez; escritora, educadora, periodista y luchadora por la Independencia de Puerto Rico. Su esposo fue el también escritor Francisco Matos Paoli.

26. _____ proletario; poemario de Freire y Matos Paoli de 1997.

27. Sitio con vegetación en el desierto.

28. La _____; canción de Silvio Rodríguez.

29. _____ de Puerto Rico, (1968); Freire fue coautora junto a Rubén del Rosario, para la publicación educativa de Antonio Martorell.

31. Primera letra del alefato.

33. _____ de 1915; nacimiento de Freire.

35. Plural de la letra a.

36. Segunda nota musical.

37. Escuché.

39. Repetido.

41. Osado, atrevido.

44. Asolee.

48. Dativo de pronombre.

49. _____; pueblo natal de Freire.

50. _____ Juan; allí falleció Freire.

Verticales

1. Vladímir Ilich Uliánov, alias _____?; abogado, político, filósofo y revolucionario ruso.

3. Del verbo añadir.

4. Isabel Freire _____; autora de Poesía menuda, El pajarito feliz, Eugenio María de Hostos para la juventud, Verbo proletario, Isla para los niños, y Liza en el parque de las palomas.

5. 30 de _____ de 2004; fallecimiento de Freire.

7. Ciudad de Mesopotamia.

8. _____ casita misteriosa y otros cuentos; libro de Freire de 1979.

10. Tercera nota musical.

11. Antes de Cristo.

14. Recipiente para beber.

16. Concavidad subterránea.

17. Arrope o cualquier zumo de frutos maduros.

18. Cuerpo de agua.

19. Adjetivo demostrativo.

21. Madre de Caín, Abel y Set.

22. Cólera.

24. Soasa.

25. Nombre de la letra s.

28. Poesía _____: selección para niños de kindergarten; libro de Freire de 1965.

29. Eclesiástico de órdenes menores.

30. Canasta.

32. Isabel _____ Meléndez; conoció a Francisco Matos Paoli cuando ambos estaban en la Sorbona en París. Se casaron en 1942. Fue profesora en la UPR.

33. El pajarito _____; libro de Freire de 1996.

34. La brujita encantada y _____ cuentos; libro de Freire de 1979.

36. Decimoséptima letra del alfabeto griego.

38. Distraído.

40. Nasa.

42. Algún.

43. Carta de la baraja.

45. Símbolo del osmio.

46. _____ poesía y el niño; publicación de Freire de 1993.

Breves de febrero -2

Dejando a un lado los filmes nominados y premiados, excepto Vice, comento otras ofertas fílmicas en un febrero que adolece de variedad temática.

Vice

(director y guionista Adam McKay; cinematógrafo Greig Fraser; elenco Christian Bale, Amy Adams, Steve Carell, San Rockwell, Alison Pill, Eddie Marsan, Justin Kirk, LisaGay Hamilton, Tyler Perry)

Esta es una excelente sátira política que deja a un lado las sutilizas para hacer una crítica frontal a la administración de George Washington Bush y, más específicamente a la maquinaria dentro y fuera del Partido Republicano, que pudiera también aplicarse al otro partido mayoritario. Aquí todos los integrantes tienen nombres propios y verdaderos: Bush, quien se deja dirigir por su vicepresidente Dick Cheney (que es el protagonista y principal manipulador de todo lo sucedido en los ocho años de la presidencia de Bush), quien le hace pensar que es él, Bush, el que toma las decisiones; Donald Rumsfeld—otro legado de administraciones Republicanas anteriores, esta vez como Secretario de Defensa; Paul Wolfowitz, adjunto del Secretario de Defensa que fue nombrado presidente del Banco Mundial y que tuvo que renunciar después de dos años por varios escándalos; Scooter Libby, jefe de personal de Cheney, quien fue convicto de divulgar información que puso en peligro la vida de una agente de la C.I.A. y que fue perdonado totalmente por Trump el año pasado; Condoleezza Rice, asesora de seguridad nacional en el 1er término y Secretaria de Estado en el 2ndo, que repetía como cotorra lo que Cheney y otros le indicaban; Colin Powell, Secretario de Estado en el 1er término, quien echó al borde toda su credibilidad cuando fue a las Naciones Unidas y aseguró que Irak, bajo Saddam Hussein, tenía armas de destrucción masiva y así justificó la invasión de un país soberano. Por supuesto, inmediatamente pensamos en lo que ocurre en estos momentos con Venezuela.

Miss Bala

(directora Catherine Hardwicke; guionista Gareth Dunnet-Alcocer; cinematógrafo Patrick Murguia; elenco Gina Rodríguez, Ismael Cruz Córdova, Cristina Rodlo, Damián Alcázar, Ricardo Abarca, Anthony Mackie, Sebastián Cano, Matt Lauria)

Miss Bala, protagonizado por la puertorriqueña nacida en los Estados Unidos, Gina Rodríguez como Gloria y un reparto encabezado por otro puertorriqueño nacido y criado en Aguas Buenas, Ismael Cruz Córdova como Lino, y dirigido por la estadounidense Catherine Hardwicke, tiene una línea similar a la del filme Sicario. Gloria, nacida en Tijuana pero trasladada a los Estados Unidos y criada en California, está acostumbrada a ir y venir ya que tiene amistades en México. Pero lo que iba a ser una fiesta para festejar a las concursantes de Miss Baja California, se convierte en un tiroteo donde Gloria pierde contacto con su amiga Suzu y es secuestrada y forzada a colaborar con dos grupos adversos: Las Estrellas (ganga de movilización de drogas y armas) y DEA (Drug Enforcement Agency). Aquí, como en Sicario, la palabra de los agentes o miembros de la ganga no valen nada, algo que Gloria tiene que aprender en el camino.

A pesar de la crítica adversa que ha recibido, Miss Bala es un muy buen filme de acción que merece ser parte de ese grupo que encabeza Liam Neeson en sus secuelas de Taken. Me parece que este ataque tiene más que ver con el dominio que prevalece en la industria cinematográfica de que solo hombres pueden dirigir películas de acción. Kathryn Bigelow parece ser la excepción pero solo por su filme The Hurt Locker, ya que su excelente Detroit de 2017 fue casi ignorado. Ambos actores principales manejan muy bien el ritmo del filme con sus escasas pausas y múltiples tiroteos donde no existen buenos ni malos, defensores de la verdad o destructores de todo lo que esté en su camino.

Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald

(director David Yates; guionista y autora J.K. Rowling; cinematógrafo Philippe Rousselot; elenco Eddie Redmayne, Johnny Depp, Jude Law, Zoë Kravitz, Ezra Miller, Katherine Waterston, Alison Sudol, Dan Fogler, Carmen Ejogo)

Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald, dirigido por David Yates de un escrito original y con guión de J.K. Rowling, la famosa autora de los libros de Harry Potter, es la secuela de Fantastic Beasts and Where to Find Them de 2016. Todos los personajes que no murieron o desaparecieron en la 1era, están presentes en esta nueva aventura que añade a otros personajes del pasado de Newt Scamander: su hermano Theseus y su anterior compañera de clase, Leta. A estos se añaden la mujer que ama, Tina; Queenie y Jacob que desafían las leyes de los Magos/wizards con su deseo de amarse y poder convivir; Credence, al que todos quieren encontrar, cada uno por razones opuestas; Grindelwald y Dumbledore, amigos una vez y ahora en lucha hasta la destrucción de uno o el otro. Hay menos “fantastic beasts” y más gente y efectos disonantes para deslumbrar a los seguidores o dudosos de Grindelwald, pero la ambientación y la creación de fantasía sigue siendo extraordinario.

The Mule

(director Clint Eastwood; guionista Nick Schenk; autor Sam Dolnick; cinematógrafo Yves Bélanger; elenco Clint Eastwood, Bradley Cooper, Dianne Wiest, Laurence Fishburne, Andy García, Michael Peña, Alison Eastwood, Taissa Farmiga, Ignacio Serricchio)

The Mule, producido, dirigido y protagonizado por el octogenario Clint Eastwood, tiene un tema parecido a Miss Bala. Contrario a Gloria que es forzada a cruzar fronteras para traer y llevar dinero y armas, Earl Stone se voluntariza para ser “mula” llevar y traer drogas y dinero de un estado a otro. Es una propuesta que le hacen y él lo ve como una buena oportunidad de hacer dinero ahora que su negocio de horticultura se fue a pique.

Desde el principio se nos presenta Earl como un hombre entregado a su trabajo que poco le importa su familia. Su esposa Mary tiene que manejar la casa y la crianza de su única hija ya que es un esposo y padre ausente. Años después cuando ve cuán fácilmente puede conseguir dinero sencillamente guiando su vieja guagua —y luego una nueva que logra comprar— entonces invierte en restaurar el centro de veteranos de su pueblo, la educación de su nieta, y los gastos de esa familia a la que nunca le prestó atención.

Como contrapeso están los agentes del DEA que quieren detener ese tráfico y enfocan en Stone aunque ni tienen idea de quién es. Bradley Cooper, Laurence Fishburne y Michael Peña representan a este grupo y, como vimos en Miss Bala, poco les importa quién pueda salir perjudicado mientras ellos hacen sus arrestos y recuperan la droga, dinero o armas para que públicamente se reconozca que las agencias gubernamentales están haciendo algo porque, como sabemos, mulas como Stone hay miles.

Historia de las intervenciones de EE.UU. en América Latina

Por Carlos Hernández-Echevarría

Cuando en 1823 el presidente estadounidense James Monroe dijo lo de “América para los americanos” , en América Latina ya hubo muchos que entendieron a la primera que se refería a “América para los estadounidenses”. Los siguientes 200 años les han dado la razón. Entre el Río Grande y el Cabo de Hornos hay 10.000 kilómetros y 33 países, y casi todos han visto al vecino del norte entrometerse en sus asuntos. Intentemos un pequeño resumen.

Invasiones a lo bestia

Estamos acostumbrados a que EE.UU. se salga con la suya encumbrando dictadores o aplicando presiones económicas, pero conviene recordar que en muchas ocasiones ha sido bastante más directo. Cuando Washington no ha encontrado modos sutiles de proteger sus intereses ha optado por la opción salvaje: la invasión.

Este contundente método fue casi el primero que EE.UU. empleó en sus relaciones con América Latina. En 1846 el presidente James Polk decidió que el “destino manifiesto” de su país era expandirse y México tuvo la mala suerte de estar al otro lado de la frontera. En dos años de guerra el vecino sureño perdió un tercio de su territorio a manos de los estadounidenses, que se hicieron con casi todo lo que hoy es California, Utah, Nevada, Arizona y Nuevo México.

En 1898 el presidente McKinley tuvo otro ataque de codicia e invadió las colonias españolas en el Caribe. El ejército estadounidense ocupó Puerto Rico y allí sigue hasta hoy. También invadió Cuba por primera vez, una operación que los norteamericanos repetirán en varias ocasiones durante los siguientes 30 años y de nuevo en 1961, cuando la CIA patrocinó la intentona anticastrista de Bahía de Cochinos. También ocupó Haití durante casi 20 años y otros tantos estuvo en Nicaragua para evitar que alguna otra potencia controlara un hipotético nuevo canal para unir el Atlántico y el Pacífico.

Los ejemplos más recientes de intervenciones militares estadounidenses en América Latina son la invasión de la isla de Grenada, una mini guerra para acabar con su gobierno marxista en 1983, y la de Panamá en 1989. Allí las tropas de EEUU derribaron al dictador Manuel Noriega, que curiosamente había llegado al poder gracias al apoyo de la CIA. Otra historia de ida y vuelta es la del dictador Trujillo en la República Dominicana: fue entrenado por los estadounidenses durante su ocupación del país entre 1916 y 1924, pero también fue la CIA la que suministró a sus rivales las armas para asesinarlo en 1961. Cuatro años más tarde, las tropas norteamericanas regresarán al país una vez más para derribar un supuesto “gobierno comunista”.

Intereses económicos

EE.UU. ha sido particularmente celoso a la hora de defender sus intereses económicos en ‘su’ continente. Casi todo el mundo sabe que la expresión “república bananera” se ha usado para definir a una serie de países centroamericanos donde la United Fruit Company estadounidense hacía y deshacía con total libertad. El término lo usó por primera vez el escritor T. S. Eliot para hablar de Honduras, un país que fue 7 veces invadido por EEUU a principios del siglo XX para abortar diversas huelgas y revoluciones que ponían el riesgo el negocio frutícola.

En la vecina Guatemala, la United Fruit llegó a controlar el principal puerto del país y la red ferroviaria, además de poseer el 42% de la tierra. Su impunidad era tal que no sólo no pagaba impuestos, sino que durante la dictadura de Jorge Ubico la empresa podía ejecutar legalmente a sus trabajadores. Cuando llegó al poder el presidente Jacobo Árbenz e intentó hacer una reforma agraria, un golpe de la CIA lo quitó de en medio y marcó el comienzo de tres décadas de guerra civil. Es solo parte del legado trágico de la industria bananera estadounidense en América Latina, ya que por ejemplo la empresa heredera de la United Fruit también ha reconocido haber pagado escuadrones de la muerte en Colombia,

Dictadores subcontratados

Los gobiernos estadounidenses estaban acostumbrados a hacer intervenciones militares directas y patrocinar golpes en Centroamérica y el Caribe, pero lograr la misma influencia en los grandes países sudamericanos, mucho más estables y lejanos, era un reto difícil. Con el inicio de la Guerra Fría y el endurecimiento del ‘o conmigo o contra mí’, Washington decidió que el modo más práctico de controlar América del Sur era estrechar al máximo sus lazos con las Fuerzas Armadas de esos países. No hacía falta mandar a sus soldados si otros soldados ya estaban allí.

Por los programas de intercambio y entrenamiento de la siniestra ‘Escuela de las Américas’ pasaron más de 60.000 militares de una veintena de países, incluyendo prestigiosos torturadores como Noriega y Torrijos de Panamá, Hugo Banzer de Bolivia o Leopoldo Galtieri de Argentina. Cuando se produjo el golpe de 1976 en este país, la Casa Blanca no sólo sabía por la CIA lo que pasaría, sino que uno de los líderes golpistas tuvo reuniones en la embajada estadounidense en Buenos Aires para explicar exactamente el procedimiento y pactar las explicaciones que habría que dar a la prensa norteamericana.

Washington no sólo consintió la llegada de la Junta Militar argentina, sino que estaba perfectamente al tanto de la ‘guerra sucia’ y las desapariciones forzadas. Pero aún así su implicación fue mucho menor que en el caso de Chile, donde Pinochet había llegado al poder tres años antes. EEUU intentó primero de mil maneras que el socialista Salvador Allende no alcanzara la presidencia, luego que no tomara posesión y desde el día en que lo hizo trabajó para derrocarle. No hablamos solo de presiones económicas, sino de entregas de armas, planificación de asesinatos y otras barrabasadas confirmadas por documentos desclasificados del propio espionaje estadounidense.

Gracias a esos papeles también sabemos que EE.UU. estaba al tanto de la Operación Cóndor, un mecanismo por el que las dictaduras compartían información para exterminar opositores. A esa mesa se sentaban además de Chile y Argentina, también Brasil (donde EE.UU. impulsó el golpe que derrocó al gobierno socialista), Bolivia (donde las ayudas militares de EE.UU. fueron clave para que el ejército se decidiera a tomar el poder), y Paraguay y Uruguay. Todos recibían amonestaciones verbales de EE.UU. pero apoyos en privado.

En definitiva, EE.UU. ha invadido varios varios países latinoamericanos, ha contribuido a cargarse la democracia en unos cuantos más y se ha entrometido en los asuntos internos de casi todos. En ocasiones les ha salido el tiro por la culata tras apostar por socios indeseables, pero con mucha diferencia el legado más destructivo de esas políticas es que ahora todas esas naciones tienen motivos más que justificados para sospechar de sus intenciones en cada ocasión. Probablemente esa desconfianza tarde siglos en disiparse.

Reproducido de www.rebelion.org

Será otra cosa: Monólogo en práctica los días pares y algunos nones con menor o mayor ficción

He visto que las cosas

cuando buscan su curso

encuentran su vacío

–Federico García Lorca,

“1910 (Intermedio)”

“Don’t tell other people about the loop.”

–Nadia, Russian Doll (Netflix)

Casi todos los días hago lo mismo. Me levanto, aseo, desayuno, miro el celular. El orden varía. Voy de cabeza a la computadora y ahí me quedo hasta la una. Leo y escribo, borro, corrijo, edito esta sección interminable de mi capítulo. De nuevo: leo y escribo, borro, corrijo, edito esta sección interminable de mi capítulo. ¿Qué estoy haciendo? Cocino, a veces hago recetas nuevas. Me propongo cosas inalcanzables que no estoy dispuesta a trabajar. Soy consciente de la contradicción, pero me divierte o, mejor, me causa ilusión. Hay días en que hago ejercicio. Comparto con Edgardo. Le meto de nuevo al celular y toco base. “Estoy a la distancia de una llamada … O de un texto” me dice mami, mi prima, Kike, las amistades realengas por ahí. Corrijo: nos decimos de un lado y de otro. No sabemos si es para aliviarnos. O si nos consolamos entre todos o nosotros a nosotros mismo. Sigo y retomo. Vuelvo a refrescar la pantalla de la computadora. A la bandeja de los correos electrónicos. Refrescar las responsabilidades: los guisos por el lado, los otros deberes. Reanudo la labor de escribir con fechas límites, solicitar y pedir chavos, editar (si es posible) mi bio y el gancho de mi trabajo a ver si pasa la prueba. ¿A quién del comité le importarán los archivos y el exilio en Puerto Rico o, según el buzzword, el recorrido transatlántico de unos cuantos españoles hace más de un siglo? No los culpo. Las convocatorias parecen un regaño o que me están perdonando la vida. Hay una retórica loca de urgencia/emergencia/patria o muerte en las solicitudes académicas. “Explain what you do and how would your work contribute to so and such”. Me pregunto si en otras profesiones hay que explicarse o validarse tanto y de manera tan seguida. Violines, por favor. Qué porquería. De todos modos, solicito 1, 2, 3 veces. Ni modo, hay que pagar renta en el verano. Algunas salen. Una amiga me textea. Me dice que colaborar en publicaciones, aunque no me paguen, es bueno para el CV. Difiero, pero no entro en esa disquisición hoy. De todos modos, no es por eso que lo hago. Es por onanismo o sentido de culpa por haberme ido y en el fondo no querer volver. Es para creerme parte de algo intangible, un medio camino entre aquí y allá que no me comprometa ni aquí, ni allá. Bueno, tampoco es tan malo. Igual, estoy bien, estoy segura, sana. Pasar un mes en Puerto Rico me jamaquea mucho. Me tardo en recuperarme. Cojo un break. Me meto a Instagram. Reparto corazones. Mira todo lo que hacen estas muchachas con la impresora. Qué bueno por Luis en su esquinita. Like. Like. Like. La verdad es que Puerto Rico es lindo, mano. Me hace falta. Qué mucha cosa pasando. Cuánta gente cool. Diache. Qué duro. Qué mucha mierda también. Qué triste. Vuelvo al mambo. Delete. Teclado. A ‘esencializar’ como decía la profesora que olía a talco y jazmín en el LPM de la UPR-RP hace diez años. Reinventar la bibliografía. Un par de horas más en esto. Un par y ya. Es decir, dos horas. En fin. Pantalla y documento. Capítulo. Disertación. Falsos fuegos. Una página por día. Una página por día después de la edición. Una página por día es el cometido. La manera en que afirmo la victoria o mido el fracaso. Qué dramática me puse de momento. Estoy casi ahí. Un parrafito más, una cita larga. Interrumpo la oración para dar para atrás: ¿para dónde va esto? Copy/paste, subtítulo. Más o menos. Ya comienza el desenlace, pero lo estiro. Me levanto a limpiar. Ya voy cerrando la página y me acuerdo de Maurer, el sensei gigante de Pennsylvania, la encarnación de Juan Ramón. El único otro gringo que conozco y admiro, además de David Shames. Maurer me acuerda a Lorca, al Poeta en Nueva York, al poeta y a Nueva York, debí decir. Voy cerrando la página. “He visto que las cosas cuando buscan su curso encuentran su vacío”. Pienso en el futuro, round dos, eso no vale la pena, aun así, lo hago. Ni aquí ni allá. Hace frío. La optimista irredenta en mí no permite la queja vacía: “al menos son inviernos soleados”, me digo y le digo a mami y a mi prima, y a Kike y a mis amistades realengas por ahí. Omito actividades. La rutina varía, los pensamientos también, pero ni tanto. La variación misma es parte de la circularidad. Es decir, se asume. La supuesta variación se incorpora a la rutina. Me pregunto muchas cosas: qué estoy haciendo, para dónde voy, para dónde quiero ir. Pero se acabó por hoy. Decido descansar y retomar mañana.

Puerto Rico presente en la IV Conferencia Internacional en la Habana Por el equilibrio del mundo

Prof. Silvia María Alberti Cayro

La bandera puertorriqueña era una de las de mayores dimensiones en la sala donde se efectuaron la Apertura y la Clausura de la IV Conferencia Internacional “Por el equilibrio del mundo”, evento que se desarrolló en el Palacio de las Convenciones de La Habana, capital cubana, desde el 28 hasta el 31 de enero de este año 2019.

Del Programa científico hacemos llegar a los lectores las palabras de Bienvenida a cargo del Comité Organizador.

La Habana, próxima a cumplir 500 años de fundada, recibe con alegría a los delegados a la IV Conferencia Internacional POR EL EQUILIBRIO DEL MUNDO, un foro multidisciplinario y plural para promover el intercambio de ideas entre intelectuales de las más disímiles corrientes de pensamiento, procedentes de distintas instituciones y países, convocado por el Proyecto José Martí de Solidaridad Internacional, con el apoyo de la UNESCO, la OEI y otras organizaciones internacionales.

Nos anima la intención de aportar al esfuerzo de todas las mujeres y todos los hombres de buena voluntad que reclaman, en tanto una necesidad inaplazable, la construcción de un mundo en equilibrio, en paz, diverso, educado, culto, verdaderamente democrático, ecológica mente sustentable, socialmente justo y respetuoso de la soberanía de las naciones, así como la urgente modificación del rumbo actual de la globalización y las tendencias hegemonizadoras y excluyentes que la acompañan.

A 166 años del nacimiento de José Martí, la vigencia de su ideario convoca a todas las personas de cualquier continente a luchar por el equilibrio del mundo y contribuir a la conformación de un pensamiento que permita enfrentar los complejos y variados desafíos del siglo XXI.

Colofón del programa de actividades que el Proyecto José Martí de Solidaridad Internacional ha venido desarrollando en todas las latitudes, este magno encuentro de la capital cubana da continuidad a un sostenido y cada vez más amplio proceso de internacionalización del conocimiento de la vida y obra de aquella personalidad cimera de la historia americana y universal, y, consecuentemente, a la búsqueda conjunta de soluciones a los grandes problemas del mundo actual. Es, al mismo tiempo, otro espacio que confirma los ideales de paz e integración de Nuestra América. Cuba, que festeja el 60 Aniversario del Triunfo de su Revolución, con toda su carga de esperanza, les da la bienvenida.

Fueron varias las instituciones, organizaciones y organismos que coauspiciaron y colaboraron a fin de garantizar el desarrollo exitoso del evento con una participación de más de 60 países de todos los confines de la Tierra. Una reunión de tal envergadura requirió un Comité Organizador cuantioso y estructurado y un Comité Científico con la participación de muy importantes figuras de la intelectualidad cubana con referencia a los estudios martianos: Dr. Héctor Hernández Pardo, Subdirector General de la Oficina del Programa Martiano y, por el Centro de Estudios Martianos: Dra. Ana Sánchez Collazo, Directora; Dra. María Caridad Pacheco González, Vicedirectora de Investigaciones. De este equipo: Dra. Lourdes Ocampo Andina y José Antonio Bedia Pulido y el Dr. Pedro Pablo Rodríguez López, Investigador Titular y Jefe del Equipo que realiza la edición crítica de las Obras Completas de José Martí.

Especial mención merece la entrega del Premio Internacional José Martí de la UNESCO al Dr. Roberto Fernández Retamar, quien fuera el primer Director del Centro de Estudios Martianos y actualmente Presidente de la Casa de las Américas en La Habana desde 1986, entre otras destacadas funciones a favor del desarrollo de la cultura cubana.

Varios ponentes puertorriqueños constituían una representación del quehacer intelectual y, en especial, celebramos la presencia del compañero Oscar López Rivera, quien tiene una posición destacada en la historia puertorriqueña, lugar ganado por su espíritu de lucha a favor de la independencia nacional, causa por la cual fue prisionero político durante varias décadas, quien se dirigió a todos los participantes del evento desde la mesa de la presidencia y participó en el panel La solidaridad hermana pueblos.

En el desarrollo del evento se presentó la mesa Pensamiento de Eugenio María de Hostos ayer y hoy: la independencia de Puerto Rico. Fue la Moderadora la Dra. Vivian Auffant Vázquez, Catedrática de la Universidad de Puerto Rico y Directora de la Colección y Centro de Estudios en la Biblioteca del Ateneo Puertorriqueño sobre Eugenio María  de Hostos. Ella presentó la ponencia “Las Ligas: núcleos de identidad y resistencia”. Participantes cubanos y puertorriqueños se unieron, una vez más: Prof. Marcos Reyes Dávila, Catedrático de la Universidad de Puerto Rico en Humacao y ex Director del Instituto de Estudios Hostosianos, con la ponencia “Hostos y la década refulgente”; el Dr. Pedro Pablo Rodríguez López, investigador titular del Centro de Estudios Martianos de La Habana presentó “Eugenio María de Hostos y las Cartas de Cuba”; el Dr. Alejandro Torres Rivera, abogado y miembro de la Comisión Ejecutiva del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico, presentó “La influencia del Derecho en la propuesta descolonizadora de Eugenio María de Hostos tras la invasión de 1898”, la Dra. Yolanda Ricardo Garcell, ensayista, investigadora literaria y profesora titular de la Universidad de La Habana abordó “La avanzada social en el pensamiento hostosiano”. Fue presentada la película Revolución en el infierno, de Roberto Ramos Perea, dramaturgo, director, actor, investigador, historiador, cineasta, guionista y Director del Conservatorio de Arte Dramático del Ateneo Puertorriqueño y del Archivo Nacional de Teatro y Cine.

En la comisión Caribe: historia e integración, fungieron como Presidente el Mcs. José Antonio Bedia Pulido, Investigador del Centro de Estudios Martianos y la autora de estas páginas, estudiosa independiente, como Secretaria y con la ponencia “San Juan en José Martí – José Martí en San Juan”.

En la comisión Pensamiento Latinoamericano II, La Lic. Olga Sanabria Dávila, abogada puertorriqueña presentó “El colonialismo: antítesis de la paz” y en Arte y Literatura II, la Dra, Iris Rodríguez Parrilla, Directora de la Colección de las Artes de la Biblioteca “José M. Lázaro”, de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras ofreció ”El proyecto de interacción social en relación al patrimonio cultural”.

En la Biblioteca Nacional “José Martí” se organizó una Muestra bibliográfica por el 166 Aniversario del Natalicio para la cual fue seleccionada la obra Cesto de llamas: Biografía de José Martí, de Luis Toledo Sande, publicada en San Juan por la Editorial Patria Inc. bajo la dirección de Pablo Marcial Ortiz Ramos, en 2014. En la cubierta, un detalle de Martí, obra en acrílico que data de 1969, del pintor puertorriqueño Carlos Raquel Rivera.

Como palabras finales, hemos de expresar la importancia de que se continúe desarrollando el conocimiento de la obra de José Martí en Puerto Rico, esto teniendo en consideración el valor que él le confirió al país en la fraternidad entre puertorriqueños y cubanos en la organización de la gesta libertaria contra la dominación española en el siglo 19 y, sobre todo, por la vigencia de su pensamiento. Revelar su andar, no solo por San Juan, abre una senda nueva.

Con todas las manos sostengamos el mundo para lograr su equilibrio.

La autora es estudiosa de la vida y la obra de José Martí. Comentarios a silviamalberti@gmail.com