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Puerto Rico con Venezuela en el corazón y en la lucha

En un llamado a la paz, a la solidaridad y al respeto a la soberanía de los pueblos, diversas organizaciones del independentismo y de izquierda en Puerto Rico llevarán a cabo una manifestación de apoyo al pueblo venezolano y en contra de una intervención militar, este jueves 14 de febrero, a las cinco de la tarde, frente a la sede del Tribunal de Estados Unidos en Puerto Rico, en el Viejo San Juan. El Caucus Presbiteriano Puertorriqueño (CPP) también emitió una declaración pública de apoyo a la República Bolivariana de Venezuela. Mientras, organizaciones de la diáspora puertorriqueña en Estados Unidos también expresaron su solidaridad y oposición a una intervención y censuraron la colaboración del gobierno colonial de Puerto Rico con la política de Estados Unidos (EEUU).

La convocatoria a la manifestación fue hecha por la Red de Solidaridad con Venezuela, integrada por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), el Frente Socialista (FS) y el Partido Nacionalista de Puerto Rico-Movimiento Libertador (MNPR-ML).

La portavoz del MINH Wilma Reverón Collazo ha denunciado la ironía de que un país donde eligen a un presidente que no sacó la mayoría de los votos del pueblo —en referencia al presidente Donald Trump—, quien fue electo por el mecanismo de los colegios electorales, que su vez es un mecanismo de lo más antidemocrático que se puede conocer en las democracias del mundo, esté diciendo que el presidente Nicolás Maduro es un presidente ilegítimo y que el legítimo es una persona desconocida para el pueblo de Venezuela. Censuró que Juan Guaidó se haya proclamado presidente por instrucciones de Washington, cuando Maduro obtuvo cerca de 7 millones de votos en las elecciones de mayo del 2018. “Es una desfachatez, una hipocresía. Ya estamos acostumbrados a esta doble vara, a este doble discurso, a esta inmoralidad política intelectual que siempre ha permeado en los círculos políticos de poder de Estados Unidos”.

En esa dirección trajo a la atención la intervención de EE. UU. en golpes de estado en países de nuestro hemisferio, como el golpe contra el presidente Juan Bosh en República Dominicana en el 1965, al presidente Maurice Bishop en Jamaica en 1983, y a Salvador Allende en Chile en el 1973. Reverón Collazo hizo un llamado a que no debemos acostumbrarnos a la intervención y recordó que a Puerto Rico y Venezuela les unen unos lazos históricos y culturales de haber defendido y participado mutuamente en nuestras luchas, como lo fue la participación del general Antonio Valero de Bernabé en las luchas por la independencia en América Latina: “Es, literalmente, como si estuvieran atacando a nuestro hermano ”.

En cuanto al papel que han desempeñado los medios de comunicación en una campaña de descrédito contra el gobierno de Venezuela, que le atribuye una crisis humanitaria, y el abierto respaldo al auto proclamado Guaidó, resaltó como ejemplo que los medios, aquí en la isla, al informar sobre la convocatoria de la manifestación el próximo14 de febrero, sus titulares todos leen que es una manifestación de apoyo Nicolás Maduro o su régimen, cuando el comunicado en ninguna parte, ni siquiera tiene el nombre de Maduro: “De lo que se habla es del apoyo a la paz, en solidaridad al gobierno electo de manera democrática y del respeto a la soberanía. Es un llamado a todos aquellos que apoyan la paz para Venezuela, que están en contra de una intervención de Estados Unidos”.

En sentido similar se expresó a CLARIDAD el presidente del PNPR-ML Jerry Segarra: “La motivación principal es el respeto a la soberanía de los pueblos y a la democracia. Más allá de que a uno le guste Maduro o le parezca bien o no, tenemos que respetar que es el presidente electo democráticamente, una democracia que el mismo Carter dijo que era la mejor, la más fidedigna en su sistema de votación y conteo y una de trasparencia”. Reclamó que el pueblo venezolano es uno revolucionario, que está buscando una mayor participación, y recalcó que lo más importante es que Puerto Rico sea portavoz de un mensaje de paz. “Puerto Rico no debe hacerse de la vista larga ante cualquier intervención, ya que eso conlleva el asesinato brutal de seres humanos: Eso es lo que nosotros tenemos que defender, esa humanidad inocente”.

En tono enérgico Segarra manifestó que era evidente que el único interés del imperio norteamericano en Venezuela es por el petróleo, el oro, las riquezas del país y mantener lo que EE UU llama su patio trasero. “Esta es una metáfora clara: usted en el patio de su casa hace lo que le da la gana, usted siembra lo que le da la gana, usted tira gomas o lo que le dé la gana. Nosotros tenemos que ser humanistas. Tenemos que comprender que nuestro país no puede ser utilizado por el invasor para atacar a hermanos latinoamericanos. Nosotros no podemos permitir eso. El pueblo puertorriqueño tiene que negarse de arriba a abajo a ese tipo de agresión”.

El Caucus Presbiteriano Puertorriqueño, en comunicado de prensa, igual rechazó la intervención y defendió el proceso revolucionario venezolano. “Reconocemos que por los últimos veinte años, Venezuela ha escogido su destino a través de procesos democráticos liberadores y esperanzadores; declaramos que cada nación tiene derecho a ejercer su soberanía a través del poder de decisión del pueblo, dentro del marco constitucional; declaramos que todo proceso de cambio social es único en la cultura e historia humana; declaramos que Dios ha sembrado la búsqueda del amor y la paz en los corazones y mentes de su pueblo”.

Además de rechazar una intervención militar la organización, que acoge a diversas denominaciones cristianas, expresó su rechazo al bloqueo y las sanciones económicas, financieras y comerciales contra Venezuela y reconoció a su gobierno como uno legítimo y democrático expresado en procesos eleccionarios, incluso la reelección del presidente Nicolás Maduro.

La diáspora se une al rechazo

En tanto, grupos de la diáspora constituidos en el Frente Independentista Boricua (FIB) condenaron la intervención y la postura del gobierno de la isla: “Condenamos, muy particularmente, las posiciones asumidas por el gobierno títere colonial en Puerto Rico sumándose a los ataques desvergonzados contra el pueblo hermano. Un país como Puerto Rico, invadido y ocupado militarmente desde 1898 por una potencia extranjera (léase USA), con una economía colapsada, donde reina la corrupción y el pillaje de los fondos públicos, y sin personalidad jurídica internacional reconocida, no está precisamente en la mejor posición de opinar sobre cómo deben conducir otros sus destinos” expresó Eric Ramos, portavoz del FIB.

Todos los declarantes coincidieron en rechazar el uso de la isla para lanzar una intervención militar contra Venezuela, así como denunciaron que la acción afectaría a toda América Latina, incluido Puerto Rico.

Legislación peligrosa

El proceso legislativo, la discusión de proyectos de ley y resoluciones en el Capitolio provocan constantemente una sensación y convicción conspirativa, de sumisión y complicidad con diversos actores de esta sociedad enmarcados en varios grupos. Hablamos de la Junta de Control Fiscal y todos los que se benefician de sus propuestas y acciones que denominamos los grandes intereses, los funcionarios de gobierno que han sido cómplices de dicha Junta, quienes además buscan algún tipo de “acomodo razonable” –con lo que demuestran su incapacidad política y moral de enfrentarse a la manifestación más burda del colonialismo que es dicha Junta– y sectores conservadores para quienes la separación de iglesia y estado es inexistente.

En una vista pública sobre el tema de la salud, la Oficina del Comisionado de Seguros admitió que en Puerto Rico existen 400 mil personas que “a pesar de generar ingresos, el salario no les alcanza para pagar el costo de la prima de un plan médico privado ni cuali?can para la cubierta del Plan de Salud del Gobierno por su salario.” Resulta insostenible y una crasa violación al derecho a la salud que más de 400 mil seres humanos en Puerto Rico estén desprovistos de un plan médico. La propuesta legislativa pretende incorporarlos al plan de salud del gobierno. En primera instancia suena sensato pero es seguir apostando al esquema de la privatización de los servicios de salud. El informe del 2018 de la Oficina del Procurador del Paciente señaló que la gran mayoría de las más de 2000 querellas radicadas en dicha oficina son por la negativa y rechazo  de servicios médicos  por parte de los planes médicos. La salud es un derecho humano fundamental y no puede ni debe estar a la merced del mercado como ha ocurrido en Puerto Rico. Tampoco la discusión de este asunto debe enmarcarse –como ocurre siempre– en un análisis de costos sino en el compromiso indelegable del gobierno a garantizar el acceso digno y justo a los ciudadanos.

La Cámara ha celebrado dos vistas públicas para discutir el proyecto 1874 con el propósito de crear una nueva ley de condominios. El proyecto tiene varios artículos que buscan, por un lado, prohibir que los consejos de titulares rechacen los alquileres a corto plazo –principalmente la multinacional Airbnb– y por otro lado, flexibilizar el que se pueda enmendar una escritura matriz del condominio para modificar su característica principal de residencial a comercial, lo cual aplicaría retroactivamente, provocando que dicho artículo viole el derecho constitucional a que las leyes no menoscaben las relaciones contractuales. Uno de los deponentes expresó cándidamente que todo eso era por imposición de la Junta de Control Fiscal.

En enero se aprobó, con mi voto en contra, el proyecto del Senado 1121 que sienta las bases para la privatización total o parcial de los tres componentes esenciales de un sistema eléctrico: generación, transmisión y distribución de la electricidad. En el proyecto se utiliza el discurso de “las centrales generadoras actuales y futuras” y se dice explícitamente que las nuevas centrales (que quemarán combustibles fósiles, como hasta ahora), deberán tener dos fuentes: una será el gas natural, y la otra cualquiera de los otros dos combustibles fósiles (carbón y petróleo). Es evidente que este proyecto va a servir como punta de lanza para que el gobierno justifique la contratación de una cantidad ilimitada de empresas privadas a incorporarse en los múltiples procesos público-privados que se aprobarán. Esto lo sabíamos y, aunque en el proyecto no se habla de los fondos federales de reconstrucción del sistema eléctrico, no tengamos la menor duda de que se creará el andamiaje reglamentario necesario para justificar todas las contrataciones de empresas de los amigos de la administración actual.

No debemos perder de vista que debido al largo proceso de transición propuesto (hasta el año 2050), durante las próximas tres décadas, el país estará sujeto a los vaivenes en el precio internacional del gas natural y del petróleo. En el caso del carbón, durante los próximos diez años. Es decir, ni ahora ni en el futuro previsible las autoridades en PR podrán decir absolutamente nada sobre el precio que se paga y que se pagará en la compra de estos dos combustibles fósiles. Esto nos deja en la misma situación que hemos tenido hasta el presente. La gran ironía es el planteamiento, que se repite a lo largo del proyecto, de que tanto el sector público como el sector privado velarán por el interés público en lo que concierne al tema energético. Esto no solamente es falso, sino que es imposible por una razón obvia: el sector privado existe motivado por la obtención de ganancias y no para velar por ningún interés público en país alguno.

Otro proyecto importantísimo que se mantiene latente en el Capitolio es el nuevo Código Civil. Estamos en una especie de espera que desespera para conocer finalmente si la mayoría decide aprobarlo. No obstante, existen múltiples cuestionamientos al mismo, en particular en áreas de reconocimiento y protección de derechos humanos. Algunos ejemplos nos demuestran esa visión conservadora y fundamentalista. En el proyecto, el Art. 26 sobre Tiempo, género y número de las palabras, que mantiene el uso exclusivo del masculino, es un principio obsoleto que debe ser eliminado de los códigos modernos. Algunos deponentes alegaron que reproduce el machismo y el patriarcado al ignorar el lenguaje inclusivo y que se debía revisar todo el código para eliminar este lenguaje obsoleto y revisar todo.

El proyecto del nuevo Código Civil radicado contenía originalmente un Artículo 90 (igual protección de las leyes) que detallaba los derechos. No se incluyó en el Artículo los términos “orientación sexual o identidad de género”. Cuando junto a diversos grupos de interés señalamos esta situación, la Comisión prefirió eliminar el Artículo completo para no incluir ese. Prefirieron sacar el reconocimiento de esos derechos por completo. En cuanto a los Arts. 255 (bienes públicos de uso público y dominio público) y el Art. 256 (bienes públicos, patrimonio del Pueblo de Puerto Rico) la controversia principal estriba en si la nueva clasificación de bienes pone en peligro la protección del aire, las aguas pluviales, el mar y sus riberas. El Código vigente distingue entre “bienes comunes” y “bienes de dominio y uso público”.  La ACLU indica que la definición de los bienes y los usos que se les designa provoca preocupación en torno al ejercicio de derechos fundamentales.

Por otro lado, el propuesto Art. 398 (Constitución del Matrimonio) define el matrimonio como “un contrato civil en virtud del cual dos personas se obligan mutuamente a ser cónyuges”. El Comité Amplio para la Búsqueda de Equidad (CABE) expresó su oposición porque se omite la expresión de que la figura es válida independientemente del sexo, orientación sexual o identidad de género de sus componentes.

El propuesto Art. 1592 establece que la responsabilidad de los co-causantes de un daño extracontractual será mancomunada y añade un segundo párrafo ilógico que dice que, no obstante lo anterior, responderán solidariamente si la acción dañina fue concertada. Este artículo constituye un cambio fundamental al derecho de responsabilidad civil extracontractual. Diversos sectores se han opuesto y se cataloga este cambio como la principal deficiencia de la propuesta para un nuevo Código, ya que exime de responsabilidad a quien contribuyó a la creación del daño en perjuicio de la víctima. La mancomunidad en estos casos va en contra de la política pública más crucial: reparar el daño de la víctima. Es un cambio claramente dirigido a beneficiar a las grandes empresas de seguros.

Tengo la seguridad que durante el resto del cuatrienio continuaremos viendo este tipo de legislación. De igual forma continuaremos objetando, denunciando y combatiéndolas.

Una agresión que se pinta “humanitaria”

A veces las excusas son tan burdas que llegan al ridículo, pero casi siempre Estados Unidos ha precisado de una para amparar sus agresiones militares a otros países. Aunque saben que nadie se las cree, y que el único objetivo siempre ha sido derrocar un gobierno considerado hostil para imponer otro fiel a mandatos e inversiones, siempre consideran necesario buscar una excusa que suene “democrática” o “humanitaria”.

En 1983 invadieron a la caribeña Granada para “proteger” a estadounidenses que estudiaban medicina en una universidad de la pequeña isla y “de paso”, liquidaron al gobierno que allí estaba e impusieron el suyo. Seis años después invadieron Panamá para detener a su presidente de facto y llevárselo para Estados Unidos, eliminando, también “de paso”, cualquier amenaza a sus intereses en la zona canalera. Décadas antes habían hecho lo mismo en Guatemala (1953) y República Dominicana (1965) para, en ambos casos, derrocar gobiernos que habían llegado al poder mediante elecciones democráticas.

El libreto que se llevó a la práctica en los países antes mencionado, está siguiéndose al pie de la letra en estos momentos con Venezuela. No hay estudiantes de medicina que proteger, pero sí existe una gran preocupación en Washington, no por el petróleo, sino por la “ayuda humanitaria” que no llega a los venezolanos “que tanto la necesitan”. El supuestamente humano presidente Donald Trump alega preocupación por los necesitados venezolanos, y para ampararlos acumula una gran cantidad de material en Colombia. Junto a los almacenes con comestibles y medicinas ya hay cinco mil soldados estadounidenses cerca de la frontera preparados para llevar la “ayuda” cuando llegue la orden.

Recuerdo que Carlos Gallisá decía que cuando surgía un caso de corrupción en Puerto Rico o un traqueteo de este tipo en Estados Unidos, siempre aparecía en el escenario algún individuo de origen cubano, y otra vez tiene razón. El individuo a cargo del operativo estadounidense contra Venezuela es el cubano Mauricio Clavel-Carone, quien ocupa el cargo de “Asesor de Seguridad para el Hemisferio Occidental”. Aunque el título del individuo huele a pólvora y cañonazos, lo que anuncia desde Washington es que se propone “cercar a Venezuela con ayuda humanitaria”. Los cañonazos serán para llevar medicinas, nos dice.

Otros elementos del diseño histórico del pasado también se repiten en Venezuela. Cuando en 1961 Estados Unidos trató de liquidar la Revolución Cubana necesitaban un “gobierno provisional” que los “invitara”. El propósito de la invasión por Bahía de Cochinos (con tropas del “exilio”) era ocupar un pequeño territorio a donde trasladarían el “gobierno provisional” que ya tenían seleccionado. Este nuevo “gobierno legítimo” haría la invitación para una invasión a gran escala. Aquel plan fracasó porque como nunca pudieron crear la “cabeza de playa”, el “gobierno provisional legítimo” se quedó esperando en el barco donde ya lo tenían montado.

En el caso venezolano el “gobierno provisional legítimo” lo proclamaron desde adentro en una operación coordinada por el cubano de Washington (Clavel Carone) y el liderato de la Asamblea Nacional, junto con la embajada estadounidense en Caracas. La figura seleccionada fue el joven Juan Guaidó quien, tras autoproclamarse como “presidente interino”, fue inmediatamente reconocido como tal por Estados Unidos. Tras ese reconocimiento, otros gobiernos afines en América Latina siguieron el libreto. Guaidó nunca ha ganado una elección presidencial, pero ya es reconocido como “presidente legítimo” y, por tanto, puede hacer el llamado que Washington quiere.

Todo gobierno necesita contar con una fuerza que haga valer sus órdenes. Para que la “cabeza de playa” que pretende representar Guaidó tenga base real necesita del apoyo de algún sector importante de las fuerzas militares y policiacas venezolanas. Hasta ahora esa parte del plan no les ha funcionado y todas las instituciones que conforman el sistema de seguridad venezolana se han mantenido fieles al gobierno que encabeza Nicolás Maduro.

El plan entonces ha entrado a una segunda fase, similar a la que se impuso en Cuba tras el fracaso de la opción militar: el bloqueo económico o las llamadas “sanciones financieras”. Mediante ese tipo de presión se pretende provocar la necesaria reacción de alguna fuerza militar interna, que sería inmediatamente auxiliada por Estados Unidos junto con Colombia y Brasil. La campaña por la “ayuda humanitaria”, cada día más intensa, sería la excusa que ampare los cañonazos.

Igual que ocurrió con Cuba, la resistencia del pueblo venezolano y, sobre todo, la unidad que pueda mantener será la clave para poder enfrentar el periodo difícil que apenas comienza. Durante los últimos 15 años el movimiento político que inició Hugo Chávez ha logrado organizarse con mucha fuerza en sectores populares. Si se produce la invasión, apoyada o no en las fuerzas militares, y estas fuerzas populares se movilizan, estaríamos ante una confrontación con consecuencias insospechadas.

Con la proclamación de Guaidó, y el reconocimiento oficial que siguió, Estados Unidos y la llamada oposición venezolana ha optado por la confrontación directa. Luego de Washington se jugó esa carta, que cierra todos los caminos a una salida que no sea el sometimiento a sus intereses, uno puede entender la actitud de gobiernos derechistas como el del brasileño Balsonaro y el colombiano Duque. Cuesta trabajo sin embargo, entender respuestas como la del “socialista” gobierno de España que también terminó “reconociendo” al autoproclamado. Con esa acción irresponsable esos gobiernos han contribuido a cerrarle el paso a una posible salida negociada porque se pusieron de lado del golpismo que se fraguó en Washington.

Proyecto PS 950 Proyecto que no beneficia la salud de la mujer

La Mesa de Trabajo sobre el Aborto, denunció que la falta de transparencia, así como un proyecto que no beneficia a la salud de la mujer, es lo que ha caracterizado el proceso legislativo en torno al proyecto del Senado PS 950, relacionado con la práctica del aborto. Las denuncias fueron hechas en conferencia de prensa este lunes 11de febrero, frente a las escalinatas del Capitolio.

Según se denunció, el proyecto, que fue radicado por la senadora Nayda Venegas Brown en mayo pasado y asignado a la Comisión de Asuntos Federales, Gubernamentales y Económicos, presidida por el presidente del Senado Thomas Rivera Schatz, fue enmendado casi en su totalidad el último día de la pasada sesión legislativa.

La licenciada Mayte Bayolo Alonso, experta en Política Pública y Legislación de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, siglas en inglés) capítulo de Puerto Rico, dio a conocer que a pesar de que en septiembre de 2018 se realizaron vistas públicas para este proyecto, entidades y organizaciones que trabajan con mujeres fueron excluidas de dichas vistas, aunque habían cumplido con el requisito de solicitar turnos a la Comisión. Agregó que no se realizaron vistas públicas para atender los reclamos de sectores excluidos, según anunciado por Thomas Rivera Schatz, y se removieron del portal de internet de la Comisión senatorial todos los documentos, ponencias y cartas de entidades internacionales que repudiaron el PS 950.

En tanto, la doctora Yarí Vale Moreno, profesora de obstetricia y ginecología en el Recinto de Ciencias Médicas, relató cómo desde mayo de 2018, se reunió con más de una decena de senadores y senadoras para explicarles las serias restricciones a los derechos sexuales y reproductivos incluidos en la versión original del PS 950. Denunció que, sin embargo, la versión más reciente del proyecto también incluye aspectos que convierten la medida en una insalvable.

¨El aborto ya está reglamentado en Puerto Rico por el Departamento de Salud desde el 2008, y las clínicas cumplen cabalmente con lo dispuesto en ese reglamento. De ser aprobada, esta sería la única medida que eleva a ley un reglamento del Departamento de Salud. Es como si de pronto el reglamento que rige a las farmacias, los hospitales y otros servicios de salud se convirtieran en leyes, y hay que preguntarse si esto ocurre porque se trata de un asunto que impacta a las mujeres y a las personas gestantes¨, planteó la doctora Vale Moreno.

Mientras, la licenciada Patricia Otón, profesora de derechos sexuales y reproductivos y consultora de la organización Pro Familias, señaló que esta legislación no responde a ningún asunto que requiera la atención urgente o represente riesgo para las mujeres o personas gestantes. “Existe jurisprudencia robusta, tanto a nivel estatal como federal, que viabiliza el aborto de manera legal. ¿Por qué obstaculizar el acceso al proceso legislativo a las personas que serían impactadas por la legislación propuesta? La falta de transparencia en este proceso es alarmante y amenaza seriamente la democracia”, concluyó la licenciada Otón.

Por su parte, en comunicado de prensa, la ACLU reiteró su oposición al proyecto, censuró la falta de transparencia y adelantó que dicha legislación podría llevar a un litigio constitucional. “No se nos debe olvidar que los gobernantes son electos por el pueblo para gobernar para el pueblo. La relación entre estos debe ser una de confianza y transparencia. Dicho eso, el pueblo de Puerto Rico hoy no sabe qué versión del PS 950 bajará a votación la próxima semana. Y, ante la falta de información, el Pueblo se ve limitado a analizar la constitucionalidad del mismo”.

En cuanto al derecho al aborto, la organización experta en derechos civiles recordó que en los últimos 40 años, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos se ha mantenido firme en la constitucionalidad del caso Roe v. Wade, 410 U.S. 113 (1973), asegurando la legalidad del derecho al aborto. “Sin embargo, mientras el Tribunal Supremo de los Estados Unidos reitera su apoyo a mantener vivas las protecciones que emanan de dicho caso, la Legislatura de Puerto Rico sigue insistiendo en limitar el derecho al aborto”, suscribió la licenciada Mayte Bayolo-Alonso .

A un nuevo rescate de Culebra

Ante los retos que enfrentamos a diario, conocer y reconocer el trabajo que realizan organizaciones de base comunitarias es de vital importancia. Proyectos autosuficientes, exitosos e imprescindibles para el desarrollo de cada comunidad y la Isla entera.

Entonces, lo sensato sería apoyar a estas organizaciones y asegurar que sus proyectos continúen el rumbo que han tomado. No hay por qué cambiar lo que ha funcionado y lo que sigue funcionando.

Sin embargo, esta es la amenaza que enfrenta todo el trabajo realizado entre el Municipio de Culebra y las organizaciones comunitarias ante la Resolución Conjunta del Senado 264 (R.C del S. 264).

Esta resolución ordena a la Oficina para el Mejoramiento de Escuelas Públicas del Gobierno de Puerto Rico a transferir las estructuras de la Escuela San Idelfonso, Escuela Luis Muñoz Marín y la Escuela Antonio R. Barceló, a la Fundación de Culebra Inc.

Distintas organizaciones comunitarias se opusieron a la resolución y se expresaron unánimemente a favor de que las edificaciones se le traspasen al municipio con el compromiso de que se mantengan para el uso que se les ha dado por mas de cuatro años y que tantos beneficios ha dado a la comunidad.

Así, lo manifestaron la fundación Coralation, Arte Para Sanarte, el Instituto de Artes Marciales, Mujeres Islas y el Municipio en sus respectivas ponencias presentadas durante la segunda vista pública realizada el 24 de octubre a las 10:00 a.m. en la alcaldía de Culebra, seguida por una vista ocular en las escuelas mencionadas. Por otra parte, aunque la Fundación de Culebra no presentó una ponencia asumió un turno durante la vista pública para oponerse al proyecto.

En entrevista para CLARIDAD Mujeres de Islas cuestionó “¿por qué la creación de la resolución cuando los trabajos, proyectos, acuerdos y la relación entre Municipio y organizaciones comunitarias ha sido exitoso y de tanto beneficio a nuestra comunidad?”

“¿Por qué decir en la exposición de motivos que eran escuelas abandonadas y un lugar propicio para el vandalismo cuando por años la Liga Atlética Policíaca ha estado en una de las estructuras; y desde el 2014 una organización comunitaria (Mujeres de Islas), con el aval del Municipio, rescataron el espacio para desarrollar diversos proyectos, programas y servicios de voluntariado de forma participativa y sostenible convirtiéndose en una sede de experiencias vivas de aprendizajes?”

Apoyadas por el municipio, en enero de 2014 Mujeres de Islas rescató la Escuela San Idelfonso, la Escuela Luis Muñoz Marín y la Escuela Antonio R. Barceló estableciendo allí sus oficinas. Ese mismo año en noviembre, el grupo recibió la aprobación de su propuesta a AmeriCorps State para crear el Proyecto Siembra. Las facilidades, hasta entonces abandonadas, se convirtieron poco a poco en lo que se denominó Sede de Experiencias Vivas de Aprendizaje (SEVA).

Hasta el día de hoy el grupo a sido consistente en los procesos de restauración, mantenimiento y desarrollo del lugar. Aunque ya de antes, Mujeres de Islas, había iniciado trabajos de base comunitaria, algunos de los proyectos realizados durante los pasados 5 años junto a otras organizaciones que sirven a la comunidad incluyen talleres de madera, costura, siembra, arte y recientemente una escuela de cocina que igualmente servirá como taller para el desarrollo de micro empresas.

Sin embargo, la exposición de motivos en la resolución, dice:

“La Oficina para el Mejoramiento de Escuelas Públicas del Gobierno de Puerto Rico, es el dueño titular de las estructuras que albergaban la Escuela San Idelfonso, la Escuela Luis Muñoz Marín y la Escuela Antonio R. Barceló en el Municipio de Culebra. Como parte de la transformación llevada a cabo por el Departamento de Educación del Gobierno de Puerto Rico, dichas escuelas dejaron de operar. Ante ese escenario, existe la preocupación de que los mencionados planteles escolares sean objeto de vandalismo y daños. De igual manera, pudieran ser utilizados para acciones delictivas, como ha ocurrido en otros pueblos del País o simplemente quedar abandonados”.

Mujeres de islas identificó y cuestionó esta y otras irregularidades en el proceso.

“Al escribir para denunciar esa situación y poder aclarar los errores que tiene la resolución, se realiza una segunda vista pública y ocular. En esa vista pública quedó expresada la voluntad de la comunidad culebrense, donde absolutamente todos los ponentes de la comunidad, se expresaron en contra de la resolución, inclusive la Fundación, y a favor de que el usufructo y/o titularidad sea para el Municipio, quien ha expresado dejar el espacio para las organizaciones comunitarias y sus proyectos”.

En cambio, el informe positivo publicado el pasado 24 de enero no recoge lo que pasó en esas segundas vistas; no corrige lo de los edificios abandonados, cuando fueron testigos de lo opuesto en la vista ocular.

“¿Por qué el Senador Correa no cumple su palabra cuando dijo que él iba a respetar la voluntad del pueblo? ¿Por qué no se nombra esa segunda vista pública? ¿Por qué cuando vinieron a Culebra no se llevaron las 15 copias de las ponencias que nos había solicitado? ¿Por qué a pesar que hemos pedido las ponencias de la primera vista, nadie nos la ha provisto? ¿No son dichas acciones totalmente antidemocráticas e impositivas?”

El pasado viernes, 8 de febrero, representantes de Mujeres de Islas se reunieron con el senador, Dr. José Vargas Vidot, para exponer la situación, las inconsistencias en el proceso y la necesidad de conocer la procedencia de la resolución y a qué responde.

“Al momento en que se escribió esta resolución ya teníamos muchos de los espacios [para realizar los talleres] finalizados y otros en proceso de trabajarse… también tuvimos reuniones con la Fundación de Culebra y el municipio, donde se había acordado un co-manejo entre las organizaciones y mantendríamos al tanto al Municipio, así que no entendemos esa resolución …”

El 9 de septiembre de 2018, Mujeres de Islas envió una carta al senador Eric Correa solicitando se le incluyera en el proceso de la R.C del S. 264, esto luego de que el 5 de septiembre se celebrara una vista pública a la cual no fue invitado ni el grupo, ni el Municipio, ni la comunidad.

La respuesta enviada por la Comisión de Educación y Reforma Universitaria del Senado de Puerto Rico fue que la vista pública y la vista ocular en torno a la resolución habían sido reprogramadas para 24 de octubre de 2018.

Ese día se llevó a cabo solo la vista ocular y aunque el grupo llevó los documentos que exigió la Comisión, un original y 15 copias de su ponencia, estos no recibieron los mismos; razón por la cual esos documentos fueron entregados el pasado viernes en la reunión.

“Esta Resolución, el informe positivo y su enterillado proponen quitarle el carácter comunitario de la Sede que, a través del diálogo constante y acuerdos, se ha conseguido a través de los años. Transcendiendo colores y partidos. No solamente quieren no darle la titularidad al municipio, ignorando nuestra voluntad y acuerdos ya logrados, sino que condiciona darle una titularidad a una organización que el Senador Correa ha escogido unilateralmente, a cambio de se ubicar oficinas y agencias gubernamentales, como la Junta de Inscripción Permanente, una oficina de la Legislatura y otra oficina del Senado. Aceptar dichas condiciones es traicionar a la comunidad”

Mujeres de Islas reclama que los esfuerzos no se dupliquen y sugiere que utilizar al máximo los recursos de los que disponen; que tanto Senadoras y Senadores, Legisladores y Legisladoras, y el propio Gobernador, apoyen dichas alianzas. “En Culebra así lo hemos hecho”.

“En conjunto hemos respetado la misión y visión de cada grupo o institución; rescatado espacios para el uso colectivo; diseñado proyectos que empoderen a nuestra comunidad y repercutan en la calidad de vida para dirigirnos hacia la sostenibilidad. Hemos superado diferencias para enfocarnos en el bien común. Desgraciadamente esta Resolución ni fortalece lo logrado, ni recoge la realidad que existe. Es de sabios enmendar, y aún estamos más que a tiempo para se retire la Resolución o al menos se enmiende recogiendo la voluntad del pueblo. Y que de continuar un proceso legislativo, sea con los datos reales y la historia como la vivimos”.