Inicio Blog Página 1704

Espiritismo, el Viejo, un bacalaito y la independencia

Auna botánica de su propiedad se dedicaba por entero mi madrina. En la trastienda separada por un cortinaje de teatro también oficiaba como médium. Mi hermano y yo, a la sazón de unos seis y ocho años, a veces la ayudábamos con los arreglos de su dispensario para las curas espirituales. Y ella en gratitud generosísima nos pagaba por jornada un tesoro. ¡A peseta por cabeza! ¡Cómo nos enriquecíamos a nuestro parecer y, sin saberlo aún, en más de un sentido!

I- Un milagro

Resulta que una tarde hallamos cerrado aquel tabernáculo adonde se daban cita hasta las ánimas de tiempos muy remotos. Mientras esperábamos a que volviera a recibir la clientela todavía doliente de carne y hueso, nos divertíamos inventariando a través de la vitrina los bienes conjurantes con los poderes del más allá. Entre ellos, figuraba un cromo con la faz de quien sintió mi hermano como que lo miraba a través de los párpados caídos.

La pintura de marras representa el paño de la Verónica del relato apócrifo según el Evangelio de Nicodemo, atribuida a Gabriel Cornelius von Max, pintor austriaco nacido en Praga, y aficionado de la parasicología, de cuya paleta tenue nace el aire algo místico de sus trazos. Data de 1915, el mismo año de su fallecimiento.

En eso llegó mi madrina. Que ¡qué!, exclamó, mientras abría la puerta. Que ¿te abrió los ojos? Días después cunde la gloria en el barrio. Mi hermano, el elegido por virtud de la mirada mesiánica, se instituía como el niño apóstol de la fe sincrética. —Pero si solo se trata de una ilusión óptica, nos dijimos entre nous. ¡Y esta gente nuestra se la cree de veras!

II- En todas partes cuecen habas

No el viejo, ateo incólume según corresponde a todo rojo que a su vez defendía la independencia fundada en el humanismo de acción, estrictamente lógica y racional, la de la “fe matemática” que inspiraba a Hostos. Ni de creyentes heredamos nosotros sus hijos el apodado “gen de Dios” de la bioquímica, a la merced del cual nuestra especie suele confundir un sentido innato de optimismo con la expresión religiosa.

Además, hasta el día de hoy, la comisión del Vaticano encargada de certificar milagros entre el aluvión de solicitudes recibidas desde todas las partes del mundo los tamiza de primera instancia conforme a dos criterios preferenciales. A saber, 1) el acaecimiento sobrenatural debe haberse ejercido como respuesta a la devoción, o bien a las oraciones cursadas exclusivamente a santos acreditados, y 2) solo ameritan considerase los milagros susceptibles a lapsus o incomprensiones todavía pendientes en la ciencia. Y, claro, como suele suceder con los atascos que engorran aún más las gestiones burocráticas, este proceso formal en manos de la realeza pontífice oriunda de Italia muchas veces responde asimismo a sobornos de los interesados en cuestión.

Tutto il mondo è paese, en todas partes cuecen habas, rezongaba el viejo. Tampoco son pocos los milagros revocados a raíz de los deslices celestiales, agregaba, ni pocos a quienes la Iglesia ahora quisiera descanonizar. A veces le basta echar a correr un rumor que tache a los impropios de su grey, como aquel que censuraba las mariconerías del papa embellecedor de Roma, Paulo II, y su muerte de un infarto masivo mientras lo penetraba un paje. La infalibilidad del Todopoderoso, a la hora de elegir a sus vicarios, a veces se le duerme en la corriente.

III- Deleites temporales

Poco después de fundada en 1903 la Federación de Espiritistas de Puerto Rico, su latencia consonante con la secularización del pensamiento se hizo sentir a través de las recomendaciones de su comité de unidad y desarrollo. Su punta de lanza consistía en crear centros con escuelas y bibliotecas basadas “en principios racionalistas y laicos”, y de ahí irrigar también, mediante clínicas propias, la calidad de sus cuidos a la salud mental y física. Sin beatificación oficial alguna, llegaron a contarse más de un centenar de estos centros estratégicamente espaciados de punta a punta en el país.

Fe y ciencia, ¿cómo conciliar dos dominios entre sí mutuamente excluyentes? El espiritismo puertorriqueño a mediados del siglo XIX calcaba la exploración translímite a la que se aventuraban los ramales del conocimiento y la imaginativa en Europa. Frente a la incertidumbre imputada al desenfreno en el orden material, la sugestión de un mundo incorpóreo infundía la antítesis equilibrante sobre todo en los escritores afiliados bajo la rúbrica del modernismo. A fin de cuentas, las sesiones desembocaban en metafísica presta cuando menos a la doma del progreso y su escalada hacia el bien común. Ponerse al día en el reino de las intangibilidades sedujo incluso al clero más juicioso. En cambio, como era de temerse, el Sumo Pontífice Pío X pronto lo amonesta mediante su encíclica de 1907. Más que nunca le apremiaba “guardar con suma vigilancia el depósito tradicional de la santa fe”.

Así la asiduidad con que los espíritus se expresaban en la lengua inglesa despertó en América Latina cierta yankifobia (Rufino Blanco Fombona), “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” rezaga no obstante la descolonización de Puerto Rico, donde ya desde la época española despojarse del maltrato implicaba “gozar de los deleites temporales del pecado”. Y ello no sólo de acuerdo con la misma Biblia que días antes de la invasión de Estados Unidos por la ensenada de Guánica invocaban los presbíteros a favor del nuevo imperio. También en los entrometimientos de Washington se divisaba, sin más, un plan divino. El senador republicano y expansionista de entonces Albert J. Beveridge argüía que “no en vano ha estado Dios preparando durante milenios a los pueblos teutónicos y angloparlantes. Nos ha hecho adeptos en el gobierno para que nosotros se lo administremos a los pueblos salvajes y seniles”.

IV- Mejores luces

El mismo Martín Lutero se angustiaba de no poder desenmarañar tanto desacierto biblicista. “De haberlo sabido, jamás me habría dedicado a ser predicador”, se quejaba después de zamparse una jarra de cerveza. Siglos después, el otro, Martin Luther King Jr., se siente obligado a remendar las moralinas del evangelio. Lo del buen samaritano, virtud hueca, chantaje: La verdadera compasión no radica en tenderle de paso una moneda al mendigo sino en restructurar hoy por hoy, bajo mejores luces, la estructura que produce mendigos. Multiplíquese cada año por dos el acopio total de nuevos saberes del año anterior y se obtiene esa cantidad de luz que así crece desde que la ciencia es ciencia y el fuego, fuego. Sea como sea solemnizada, la fe a cambio de la “vida eterna” después de muertos, inutiliza.

“Quiero comerme un bacalaíto” fueron las últimas palabras del viejo poco antes de morir. Era uno de sus muchos deleites temporales, ajeno a las tramoyas entre los seres que esperan de este mundo y los de ultratumba. Entre sus amuletos espantabrujos más preciados ostentaba una escopeta de dos cañones. No hubo velorio, sino noche de bohemios. Nada del signo ese atroz de la tortura y el sacrificio papanatas de los cautivos. Lo enterramos libre en una lomita cerca del campo donde afincó su estirpe materna, con música de Andrés Jiménez, y la bandera en alto de Puerto Rico, la del azul celeste. Sonaron a modo de salva los versos de su compueblano José Gautier Benítez. Y allí yace bajo su sol de fuego. Fuego, fuego, en más de un sentido. ¡Vaya!

Será otra cosa: Contra natura 1

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

–El mundo es eso– reveló. Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Eduardo Galeano, “Un mar de fueguitos”

(El libro de los abrazos)

Durante los últimos días de junio de 1969, en el Stonewall Inn de la calle Christopher, en la ciudad de Nueva York, se encendió en Estados Unidos el fuego que arde de una mecha siempre alerta, milenariamente, en todo el planeta. Una multitud de cuerpos disidentes, raras, cuir, negras, mestizas, empobrecidas, le opuso la fuerza de su convicción a la fuerza represiva y violenta de la policía. La última, como acostumbraba hacer, se disponía a realizar una redada de desalojo, apropiaciones violentas de cuerpos diversos, arrestos arbitrarios y toda suerte de estrategias para continuar infundiendo el miedo que hoy, seguimos combatiendo. Uno de los cuerpos protagonistas fue Sylvia Rivera, trans-boricua de Nueva York, quien convirtió su vida en la lucha toda como “transgender activist, advocate for drag queens and other gender non-conforming people, and the voice and support for countless queer youth.”2 Lo que vino a llamarse la rebelión de Stonewall se evoca todos los años a fines de junio con salpafueras cuir en todo el planeta. Quien se acerca, se enciende.

Durante los primeros meses del año 2005, en el Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, se encendió en el oeste de nuestro país el fuego que arde de una mecha siempre alerta, milenariamente, en todo el planeta. Un estudiante, Johnny Miranda, declaró la necesidad de un salpafuera cuir en el Recinto, espacio de muchos modos opresivo, y actuó en pos de conseguirlo. Lo que vino a llamarse el Coloquio ¿Del otro lao? se evoca cada dos años en un evento que organizamos desde el amor a todas las diversidades y desde el compromiso político por otra vida posible en nuestro archipiélago. Quien se acerca, se enciende.

Solo consigno dos fueguitos del mar infinito que es el archipiélago puertorriqueño, dondequiera que estemos. Uno de esos fuegos –Stonewall– es más reconocido y visible que el otro –nuestro Coloquio en Mayagüez–, pero ambos nos enlazan con el mar inmemorial de fueguitos disidentes y rabiosos que saben bien, en el cuero y en la carne, que otros modos de convivencias, de gestas políticas, de amores colectivos, son posibles y urgentes. Lo saben no solo porque los imaginan a futuro, sino porque los construyen aquí dentro, aquí mismito, en nuestra realidad, todos y cada uno de los días.

La séptima edición del Coloquio ¿Del otro lao?, que coincidió y se unió al Paro Internacional del 8 de marzo, tuvo como eje temático “Trans, inter y otras rutas urgentes para el devenir cuir.” Dedicamos el evento a todos los cuerpos disidentes, raras, cuir, pero, muy especialmente, a aquellos que se identifican como trans e intersex. Si algo nos queda claro cuando nos ocupamos de aprender (y el Coloquio ofrece mucha oportunidad para hacerlo), es que las personas trans e inter son quienes más nos acercan al fin del heteropatriarcado que tantas vidas ha asesinado, literal y simbólicamente. Los cuerpos trans e intersex han sido, indudablemente, protagonistas de nuestras luchas cuir por la justicia, y debe ocasionarnos rabia para la acción que, a la vez, hayan sido tantas veces olvidadas, en el panorama general de los modos en que se cuenta la historia y, aún más trágicamente, al interior de nuestras propias luchas.

Hace más de 40 años, Monique Wittig escribió que nuestras luchas persiguen no solo romper el contrato heterosexual (lo que llamó “el pensamiento de la dominación”), sino “destruir políticamente, filosóficamente y simbólicamente las categorías de ‘hombre’ y ‘mujer’” (El pensamiento heterosexual y otros ensayos, énfasis añadido). Los cuerpos trans e inter cumplen en su propia carne ese objetivo radical y liberador. Honramos, pues, sus cuerpos, sus voces, sus cuentos, sus deseos, sus ganas, sus pasiones. Reconocemos y celebramos sus fuegos que arden, todas y cada una de sus llamas, que viven y mueren demostrando que la especie humana no es más ni menos que cualquier otra especie: una continua evolución, un devenir incesante, o en los versos de Ernesto Cardenal:

parientes todas las especies

de las orquídeas a las lombrices

bacteria gradualmente dinosaurio

luego el dinosaurio se volvió ave

también nuestro ancestro molusco

Sólo hay un animal

En un universo cuántico no local

donde estamos interconectados

a pesar de distancias inmensas

(El origen de las especies)

Destruyamos, pues, el régimen sanguinario de las esencias puras, que mata en nombre de la natura. Destruyámoslo porque sabemos que la naturaleza lo que dicta es trans-formación y entre-cruzamiento sin confines, sin límites, sin policías: “Lo que Darwin descubrió […] es que estamos entrelazados / si uno resucita / resucitan todos” (Ernesto Cardenal). A quienes nos quieren muertas de miedo, de dolor o de cuerpo, les gritamos: “nos tienen miedo porque no tenemos miedo;” son ustedes la contra natura.

Deporte Universitario 1

Nota: Este es uno de varios artículos que irán saliendo sobre el deporte universitario. Ya el compañero Edwin Feliciano ha escrito algunos sobre el calendario de la LAI y la importancia, sobre todo en el Puerto Rico post María, de la existencia del deporte universitario.

Aunque el deporte universitario se comienza a practicar el primer semestre del año académico, tan pronto empieza la universidad, en realidad su auge y principales eventos son el segundo semestre. En particular, este año en Puerto Rico como consecuencia del Huracán María el pasado septiembre, todo el calendario de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI) se alteró y se ha movido a este semestre. Obviamente el evento cumbre son las Justas Atléticas Interuniversitarias, conocidas como simplemente las Justas, que se celebran a fines de abril.

En Estados Unidos también el evento principal es durante el segundo semestre, en vez de atletismo es baloncesto, el llamado “Marzo de locura” (“March Madness”) donde se juegan la final del baloncesto colegial. Particularmente este año, muchos ojos estaban puestos ahí, ya que un boricua, el armador K J Maura, nacido y criado en Puerto Rico, y que fue una de las estrellas del equipo cenicienta de la Universidad de Maryland en Baltimore, clasificado número 16, que derrotó al número uno Virginia, la primera vez que ocurre en el baloncesto colegial masculino.

La idea de que estudiantes universitarios practiquen deportes mientras estudian y que sobre todo lo hagan en competiciones formales representando a su universidad es una tradición exclusivamente anglo. En países de Europa que no son el Reino Unido es una anomalía y en Puerto Rico llegó como parte de la influencia estadounidense. Aunque los problemas en Puerto Rico y Estados Unidos son diferentes, las raíces son similares, y para mí tienen que ver con la trasformación del estudiante-atleta en atleta-estudiante. Aunque en Puerto Rico no se ha dado el problema de comercialización que se ha dado en el deporte universitario estadounidense, en Puerto Rico la situación de las becas de las universidades privadas a atletas profesionales, muchos de ellos extranjeros, se ha ido fuera de control y tiene repercusiones. Pero primero vamos a la historia.

Deporte Universitario:

Tradición Anglo

Aunque en Puerto Rico sea común la idea del deporte escolar y universitario, sobre todo porque se practicó desde bien temprano en el siglo 20 y también porque lo es en Estados Unidos, realmente es algo que no se da en la gran mayoría de los países del mundo, sobre todo con este nivel de organización y comercialización. Es algo bien particular de la cultura anglo, que, como tantas otras cosas, viene de Reino Unido, vía Estados Unidos.

La primera competencia entre dos instituciones académicas registrada fue entre las Universidades de Oxford y Cambridge en Reino Unido el 4 de junio de 1827, cuando se jugó durante dos días un partido de cricket. En 1829 fue la primera competencia de botes, la cual todavía se sigue haciendo anualmente desde 1956 entre estas instituciones prestigiosas y ya es conocida simplemente como “The Boat Race”. De estas universidades elite en Reino Unido, llega también la tradición a las universidades elite de Estados Unidos. No es de sorprender, entonces, que la primera competencia interuniversitaria de Estados Unidos haya sido entre las universidades de Yale y Harvard compitiendo en remo. La famosa regata, conocida simplemente como “The Race” se efectúa anualmente desde 1859, sólo interrumpida por los conflictos bélicos. Obviamente, el remo actualmente no es un deporte popular, ni masivo, ni inclusivo, pero esta carrera tiene una gran carga emocional e histórica y por eso su importancia y la rivalidad entre estas instituciones, al igual que lo tiene aun la competencia de remo entre Cambridge y Oxford. En 1875 estas dos universidades compitieron por primera vez en fútbol americano, rivalidad que aún se mantiene y el encuentro entre las mismas es conocido simplemente como “The Game”.

NCAA

Aunque ya habían algunas competencias interuniversitarias en Estados Unidos en el siglo 19, no fue hasta comienzos del siglo 20 que se organizó. En un artículo previo explicaba que lo que conocemos como el fútbol americano se organizó y estandarizó en parte como respuesta a una iniciativa del Presidente Theodore Roosevelt para limitar la violencia en el deporte (https://www.80grados.net/una-excusa-para-comer/ ). A partir de estas dos reuniones, se organizó también por primera vez el deporte interuniversitario. La IAAUS se creó en el 1906 y en el 1910, pasó a ser lo que es actualmente la NCAA (National College Athletic Association). Hasta el 1921 era meramente un grupo que se reunía y hacía las reglas y a partir de ese año, que organizaron la primera competencia de atletismo, se dedica principalmente a regir las pruebas entre las instituciones de educación superior. En el 1982 las competencias entre mujeres pasaron a ser reguladas por la NCAA.

Aunque hay muchos aspectos que discutir, lo que más resalta actualmente es el tema de la profesionalización del deporte colegial y la no remuneración de los atletas. Aunque la NCAA se describe como una organización sin fines de lucro, por ejemplo en el 2014 generó un billón de dólares en ganancias, siendo el 80-90% proveniente del baloncesto de la Primera División. Y es que aunque la NCAA regula la práctica de muchísimos deportes en unas 450,000 universidades en Estados Unidos y Canadá, es el fútbol americano y el baloncesto los que más destaque tienen y a su vez los que generan más dinero, sobre todo por concepto de derechos televisivos, aunque también en boletos y auspicios. Éstos son los deportes más populares en Estados Unidos y las ligas profesionales, NBA y NFL se nutren directamente de los atletas-estudiantes que los practican, por lo cual los torneos universitarios se convierten en unos de fogueo y una fábrica de futuros atletas profesionales. Obviamente, cuando las metas son el sorteo (draft) de la NBA o NFL, la excelencia académica pasa a un segundo plano, si acaso. Aún cuando se han tomado medidas para mejorar el aprovechamiento académico de estos “estudiantes-atletas” (término inventado y acuñado por la NCAA), no es lo principal. Como mencionaba previamente el debate principal hoy es en torno a si es justo que estos jugadores (empleados) que generan tanto dinero a estas instituciones deban ser remunerados, incluso debatido dentro de las leyes federales “anti monopolio”.

En próximas semanas hablaré de la Liga Atlética Universitaria, de las Justas y del desarrollo del deporte escolar y universitario en la Isla.

Notas

1Parte de este artículo salió publicado en 80 Grados el 24 de abril de 2015, titulado El Mito del Estudiante-Atleta.

Signum

Akira Yamaguchi es un artista japonés. Aparece de botones en Lost in Translation, de Sofia Coppola. Así de famoso. Eso no es importante. Es que si uno lee La ciudad, de Massimo Cacciari, verá esas ilustraciones de Yamaguchi que complementan el texto del italiano y no podrá dejar de mirar y divagar. Eso lo llevará a buscar más imágenes del japonés.

Yamaguchi es un estudioso del, yamato-e, estilo clásico de la pintura japonesa. Tradicionalmente estas obras muestran la belleza de la naturaleza y con énfasis en mostrar lugares famosos. Sin embargo, este artista le da su toque personal a ese basamento, al añadir imágenes cargadas de ironía y una cierta estética similar al manga.

Mire el modo en el que muestra a los guerreros tradicionales. Mire la ciudad, que parece flotar en la mirada.

Plan SoS UPR 2.1

El presidente de la Asociación de Profesores y Profesoras del Recinto Universitario de Mayagüez (APRUM), Marcel Castro Sitiriche, urgió a sus colegas de todos los recintos a unirse en la defensa de la Universidad, a defender el argumento de la importancia de la UPR en lo social y económico, su impacto multiplicador sobre la economía del país y el de cada uno de los recintos.

“El comentario de Rosselló de que no se pueden tener recintos por tenerlos, en este momento en que estamos ahí tal vez el gobernador nos da una razón para unirnos, no los tenemos por tenerlos lo que hay que trabajar los datos de cuánto es lo que aporta cada recinto, qué paso cuando vino el huracán, cómo aportaron a la recuperación del país”.

La reacción de exhortación a sus colegas y en respuesta a declaraciones del gobernador Ricardo Rosselló Nevares, de Castro Sitiriche se dieron durante un foro celebrado en el recinto de Cayey, el viernes 2 de marzo, sobre el pleito que APRUM lleva bajo el Título III de la Ley Promesa y la divulgación del documento Plan SoS UPR, preparado por APRUM y otros grupos universitarios.

Una primera versión del Plan Sos le fue entregado al gobernador Rosselló Nevares, a la JCF, a la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico (AAFAF), a la Junta de Gobierno de la UPR y a la Junta Universitaria de la UPR el pasado mayo del 2017. Este pasada semana APRUM dio a conocer una segunda versión del documento, el cual dijo esperan divulgar a toda la comunidad universitaria.

El profesor de ingeniería del RUM indicó que el Plan SoS UPR 2.0 difiere de las premisas que, hasta el momento, se han hecho públicas sobre el Plan Fiscal para la UPR que prepara el liderato actual de la institución. Asimismo, reclamó que el Plan SoS UPR 2.0 reta con amplia evidencia y propuestas concretas los hondos recortes que la JSF pretende imponer, sin justificación ni explicación alguna a la UPR y que se sumarían a una trayectoria de varios años de recortes a la institución, que el Plan SoS UPR 2.0 también documenta.

Además destacó que “el Plan SoS ha sido crucial para el pleito legal bajo el Título III de la ley Promesa que lleva la APRUM como “acreedor social solidario” del Gobierno de Puerto Rico.

La segunda versión del Plan SoS UPR 2.0, dado a conocer esta semana contó con contribuciones de decenas de colaboradores, entre ellos reconocidos economistas y expertos en distintas áreas.

De acuerdo APRUM luego de analizar la trayectoria e impactos de los recortes a la UPR en años recientes, los que calificó como desastrosos—el Plan SoS UPR 2.0 analiza tres modelos de alternativas a los excesivos recortes propuestos hasta la fecha por la JSF y aceptados por el Gobierno y por la mayoría de los constituyentes de la actual Junta de Gobierno de la UPR. Las propuestas son: una enmienda al borrador del PFG para que re-distribuya el mayor peso de la reducción de la inversión gubernamental a créditos e incentivos contributivos privados. Se estima por los economistas que estos créditos representan $500 millones anuales. La segunda alternativa que se presenta es que se cumpla con la Ley 2 de 1966 según enmendada, que invierte un 9.6% de los ingresos al Fondo General de Puerto Rico en la UPR; y la tercera propone una reducción moderada de la aportación pública a la UPR.

Los profesores resaltaron que el Plan SoS se concentra en lo importante que es poner en contexto la magnitud de los recortes que se pretenden imponer a la UPR y propone, en resumen, “que la asignación gubernamental para la UPR sea justa, de modo tal que se sitúe en un punto medio entre los escenarios extremos del empobrecimiento propuesto por el Gobierno (recibiendo apenas $410 millones anuales en el 2023) y el ideal de aplicar la fórmula de 9.6% anual de todos los recaudos ($1,150 millones anualmente)”.

El Plan además propone que como posibles fuentes de ingresos adicionales a la UPR, entre otras ideas, se aplique un impuesto progresivo al consumo de lujo (discrecional), según el lema “que aporte más quien más tiene;” un modelo de contribución de egresados de la UPR (que ya había sido planteado en la primera versión del Plan); un modelo de “responsabilidad social universidad-estudiante;” el fortalecimiento del acuerdo colaborativo entre la UPR y el Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR), a los efectos de ofrecer grados universitarios a la población privada de libertad.

La APRUM reclamó que el Plan parte de un análisis de los efectos estimados de combinar diversos escenarios de nuevos ingresos, por lo que hace recomendaciones concretas. Estas responden siempre a la lógica conceptual del “government social right sizing,” en lugar del “right sizing” al que se adhieren la JSF y las autoridades locales. El “right sizing” no hace más que recortar, en lugar de sumar, en todas las áreas de bienestar e impacto social, haciendo prácticamente imposible la recuperación del país, según ha sido ampliamente documentado por economistas de fama mundial, tales como Joseph Stiglitz.

El texto completo del Plan SoS UPR 2.0 se encuentra en línea en: protestamos.net