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Los ahogados de Adál

Adál Maldonado me habla de su nuevo proyecto y no puedo dejar de pensar en un hermoso libro que leí hace muchos años: El agua y los sueños, de Gastón Bachelard. Ahí el filósofo francés intenta convencer al lector de que bajo las imágenes superfi- ciales del agua, existe una serie de imágenes más profundas, más tenaces. El buen observador no tardará en sentir, en sus propias contemplaciones, simpatía por esta profundización. Reconocerá en el agua un tipo de intimidad muy diferente de las sugeridas por las “profundidades” del fuego. El lector de Bachelard comprenderá por último que el agua es también un tipo de destino, un destino esencial que sin cesar transforma la sustancia de quien la observa.

Sin embargo, hoy me convoca el proyecto del fotógrafo puertorriqueño. Adál Maldonado trabaja siempre. Hace pocos meses publicó Cuerpo del poema, un libro no es otra cosa que un espacio en el que conviven materias primas. Si, en palabras de la poeta Irizelma Robles, la palabra es al poema lo que la luz a la foto, usted tiene en ese libro los retratos de esa verdad. Ella hace una selección de poesía y Adál escribe con luz los rostros de los poetas.

Para darles más señas, entre las obras más delirantes de Adál está Mambo Madness, una novela que se transforma en un musical La Mambópera, que espera por una sala para ser representada.

Ahora, lo que nos ocupa es Puerto Ricans Underwater/Los ahogados, el más reciente libro de Adál, con prólogo de Mercedes Trelles y diseño de Bold Destrou.

ER- Adál, sé que este proyecto no comenzó hace poco, pero fue profético. Estuvimos bajo agua en septiembre, y tenemos el agua al cuello hace décadas.

Adál- La idea para Los ahogados surgió en 1987. Hace 30 annos. Estaba buscando la manera de expresarme sobre el sentido de impotencia y falta de control personal que afectaba al nuyorican como resultado de la marginalización y el prejuicio. Por extensión eso es pensar en la colonización mental.

ER- he visto que produces mucho, y que tienes activada la máquina de intuición todo el tiempo. Sin embargo, me gustaría que me dijeras algo sobre procesos conceptuales en tus proyectos.

Adál- Bueno, para aquel momento, 1987 estaba leyendo dos libros que son importantes en ese proceso conceptual. Uno era Invisible Man de Ralph Ellison y el otro The Teachings of Don Juan: A  Yaqui way of Knowledge de Carlos Castañeda.

ER- El de Castañeda es un clásico. Un escritor que es un personaje en sí mismo.

Adál- Yeah! Invisible Man habla sobre la inhabilidad del hombre blanco en poder ver al Afroamericano y sus contribuciones a la sociedad Norteamericana o al mundo en general. Por eso siguen en una condición invisible. En The Teachings of Don Juan el Shaman o Brujo Don Juan le habla a su discípulo Carlos Castañeda sobre el concepto del Assemblage Point y su dislocation.

ER- Hold your horses. Explícame.

Adál- Según Don Juan, cada persona tiene en su cuerpo un punto de energía cósmica donde está fijado, pegado a este mundo físico o a los objetos duros. En el punto donde se cruza esa energía entrando al cuerpo determina tus características físicas, emocionales y psicológicas. Entonces según la teoría de Don Juan si por alguna razón ese Assemblage Point se mueve de su sitio por causa de algún trauma psicológico o emocional la persona cesa de estar presente en esta realidad y hasta se puede percibir como que están locos. [Tú sabes, muchos hospitales psiquiátricos tienen pacientes que simplemente han sufrido un cambio de posición del Assemblage Point].

ER- Deep.

Adál- A base de esa teoría empecé a imaginar que posiblemente el Nuyorican había experimentando este cambio de posición de su assemblage point causado por esa serie de traumas psicológicas/emocionales que estaba experimentando viviendo fuera de su país, en un ambiente diferente y ajeno que lo margina neutralizándolo y su poder personal.

ER- ¿Cómo pasó esa iluminación a un proyecto fotográfico?

Adál- Se me ocurrieron dos maneras que podía representar ese concepto dentro mi arte fotográfico. Uno fue sumergir al sujeto debajo del agua en mi bañera donde experimentaría esta falta de poder causándole sentido de impotencia mientras le tiraba fotos. La otra fue hacer una serie de fotos de ellos mismos pero desenfocados.

Esta segunda me pareció interesante. Soy fotógrafo. Pienso en esas imágenes. Como en el caso del assemblage point, el sitio donde se cruza la energía cósmica entrando al cuerpo fija a la persona en su sitio físico, pues, así mismo la luz entra por el lente de la cámara. Entonces, la luz cruza entrando al plano donde está localizado el film. Este punto determina que la imagen está enfocada: si ese punto se mueve la imagen se desenfoca. Entonces concebí la imagen desenfocada como metáfora para la condición causada por el trauma a la psique del nuyorican.

ER- A Pedro Pietri, uno de los modelos, le gustaba mucho ese proyecto.

Adál- Claro, mira. Sucede que mientras trabajaba los dos proyectos llega a mi casa Pedro Pietri, mi colaborador en el Puerto Rican Embassy. Se queda mirando las imágenes y me pregunta “¿estas imágenes, de qué se tratan?” Y le contesto “esos son mis nuyoricans fuera de foco, algo nuevo para hablar sobre esa falta de control que estamos viviendo en Nueva York”. Y me dice “¡Ay que alivio! Mañana me van a hacer una operación de cataratas en los dos ojos y creía que estaba empeorando”.

ER- Ése era Pedro.

Adál- Nos reímos y me dijo “con tu permiso me interesa escribir un texto para estas imágenes”. El resultado fue el libro Out of Focus Nuyoricans [una colaboracion] publicado por Harvard University Press.

ER- Y las imágenes de la bañera seguían ahí, como proyecto.

Adál- Entonces las imágenes que había hecho en la bañera debajo del agua las dejé en una gaveta y me olvidé de ellas. Ahí estuvieron casi 30 años. En el 2015 estoy mirando mis archivos y me encuentro con ellas. Al mirarlas me digo “pero si esto es lo que está pasando en Puerto Rico ahora”. Nos estamos ahogando por el colapso de la economía y otros problemas causados por la colonización y falta de autodeterminación. Llamé dos o tres colegas y los metí en mi bañera aquí en Santurce. Les hice retratos como ahogados. Les dije, pretendan que se están ahogando y que sus repuestas a esta condición puede ser una de tres. Pueden aceptar la condición e irse con la corriente. Pueden pelear contra esta condición. O pueden asumir la postura de Fuck it!  a mí no me importa la política. Yo lo que quiero es to have a good time/pasarla bien y pal carajo con el gobierno. Así que les pedí que vinieran preparados a representarse como una de esas tres o cualquier otra que se les ocurriera.

ER- Los fuiste colgando en las redes sociales.

Adál- Right. Puse los resultados en mi página de Facebook y en unas horas estaba el público escribiendo “Adál está cabrona la serie, es exactamente lo que está pasando, quiero ser parte de eso”. Y, pues, el resto es historia.

ER- Fue una profecía.

Adál- Lo que no me imaginé fue eso, que también fue profético sobre el desastre que nos trajo Maria con sus aguas y viento.

ER- Usas las redes sociales en tus recientes proyectos.

Adál- La serie Puerto Ricans Underwater/Los ahogados fue concebida con el internet en mente y para existir en un espacio virtual. Esta circulación ha sido esencial para el éxito de la serie. Las imágenes se pueden ver desde cualquier sitio con el cell en mano. Este es el medio de comunicación de hoy y le llega a la mayor cantidad de público. Por este medio pueden seguir la evolución de la serie donde pueden interactuar con ellas y comentar.

El buen observador no tardará en sentir, en sus propias contemplaciones, simpatía por esta profundización. Reconocerá en el agua un tipo de intimidad muy diferente de las sugeridas por las “profundidades” del fuego. Si no han visto las fotos de Adál Maldonado pueden acceder a sus páginas en Facebook. Pero, además, hay una invitación a la presentación del libro que recoge ese trabajo el miércoles 13 de diciembre, a las 7:00 de la noche en Libros AC, en Santurce.

Derechos de la humanidad y de la tierra

La Declaración de los Derechos Humanos proclamada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 10 de diciembre de 1948 cumple ahora 69 años. Fueron pensados como derechos civiles y políticos individuales y no como sociales y económicos. En la Declaración son reconocidos solamente el individuo humano y los Estados. No se reconocen derechos de la sociedad civil o de comunidades tradicionales. Al menos en América Latina, muchas veces, los derechos humanos fueran usados en contra el proyecto liberador de los pueblos. So pretexto de defensa de los “derechos humanos” el gobierno de Estados Unidos condenó el socialismo cubano y llama  dictadura a cualquier sistema social que se levante en contra sus intereses. Actualmente, los movimientos sociales luchan por los “derechos alternativos”. Aunque, desde la declaración de 1948, la ONU tenga reconocido el derecho de los migrantes, actualmente ese derecho no es reconocido por casi ningún gobierno. Y la situación de deshumanidad sufrida por refugiados y migrantes es grave y escandalosa. Los gobiernos de los países ricos utilizan el pretexto de la amenaza terrorista para justificar un sistema fundamentado en el miedo y que, cada vez más, no respeta los derechos personales ni comunitarios de las minorías.

Pensadores afirman que solo una persona dotada de conciencia ética puede ser sujeto de derechos. Así sólo se podría hablar de “derechos humanos” y no de derechos de los animales o de la naturaleza o de la tierra. Esas discusiones filosóficas no son conclusivas, pues que hay tesis que afirman: los animales tienen sentimientos y hasta cierta conciencia de si y de los otros. Desde James Lovelook, si habla de la tierra como un super organismo dotado de vida y algo que puede ser considerado como una autoconciencia que la lleva a proteger las condiciones de la vida. Independiente de las conclusiones que si pueden sacar de todo eso, la tierra y todos los seres vivos son merecedores de cuidado, atención y no merecen ser tratados solo como objetos de lucro y mercancía. Todos los pueblos, comunidades y personas son llamados/as a alcanzar el bien vivir, o sea, la felicidad de convivir en condiciones de paz, justicia y comunión con el universo. Ese proyecto es humano, pero las tradiciones religiosas antiguas insisten que es inspirado por Dios. Actualmente, el Papa Francisco pide a los cristianos interpretar la fe de forma que nos haga más humanos y más solidarios. En la Navidad de Jesús, celebraremos el hecho de que Dios se hizo humano. No hay más división entre cielo y tierra. En el evangelio, Jesús dijo: “Yo vine para que todos tengan vida y vida en abundancia” (Jn 10, 10).

Crucigrama: Antonio Guerrero Rodríguez

Horizontales

2. _____ Guerrero Rodríguez; ingeniero, poeta y pintor. Uno de los cinco héroes cubanos que se infiltró en grupos terroristas en Miami. Fue el ingeniero principal en la construcción del Aeropuerto Internacional Antonio Maceo de Santiago de Cuba.

6. 16 de octubre de 1958; nacimiento de Guerrero.

10. Tú _____; poema de Guerrero.

11. _____ mi altura; poemario de Guerrero escrito en cautiverio y publicado en 2001.

14. _____ Peredo; combatiente boliviano de la guerrilla del Che en Bolivia.

15. Vigilaré disimuladamente.

17. Nombre de la letra b.

19. Del verbo airar.

20. A nivel.

22. Decimoséptima letra del alfabeto griego.

23. Antonio _____ Rodríguez; autor de Poemas confidenciales, Desde mi altura, Oda al Maestro, De cara al sol, Eterna inmunidad, La firmeza de tu suelo, y, Diez meses; entre otros escritos. Estudió Ingeniería Civil con una maestría en Construcción de Aeropuertos. en la antigua Unión Soviética.

25. _____ beso de la Patria; poema de Guerrero.

26. Carta de la baraja.

27. Escuchar.

30. Raúl Castro _____; condecoró a Guerrero con el título de Héroe de la República de Cuba y la Orden Playa Girón.

32. Signo zodiacal.

35. Asistir.

36. Suyo.

38. Monarca.

40. Ernesto “_____” Guevara; el Guerrillero Heroico.

41. _____ al Maestro; poema escrito por Guerrero y dedicado a José Martí.

42. De cara al _____; poema de Guerrero.

43. _____ inmunidad; poema de Guerrero de su libro Desde mi altura.

44. _____ confidenciales; poemario dedicado a Pablo Neruda de la autoría de Antonio Guerrero Rodríguez, uno de los Cinco cubanos que fueron encarcelados injustamente en Estados Unidos.

Verticales

1. 17 de _____ de 2014; fecha en que Guerrero fue excarcelado de la prisión en Estados Unidos.

2. De este _____; poema de Guerrero.

3. Organización de las Naciones Unidas, siglas.

4. Soplo del aire que da suavemente en algo.

5. Antonio Guerrero _____; recibió la Orden Libertadores y Libertadoras de Venezuela en su primera clase de manos del presidente Nicolás Maduro. La ceremonia tuvo lugar en el Panteón Nacional, en Caracas, y estuvieron presentes Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino y Fernando González, quienes también fueron condecorados.

7. Subir a un lugar alto o poco accesible valiéndose y ayudándose de los pies y las manos.

8. Plancha circular de barro cocido o de hierro, que se utiliza para cocer alimentos como la arepa y el cazabe.

9. Preposición.

11. Entregaré.

12. Conozco.

13. Formar eras para poner plantas en ellas.

15. Pájaro americano muy semejante al jilguero, pl.

16. Adjetivo demostrativo, pl.

18. Dios de los vientos.

19. Esclava egipcia, concubina de Abraham, madre de Ismael.

21. Negación.

24. Rabino.

28. Camino angosto.

29. Maurice _____; presidente revolucionario de Granada. Fue asesinado el 19 de octubre de 1983.

31. _____ de la República de Cuba; el presidente cubano Raúl Castro Ruz condecoró a Guerrero y a sus compañeros el 24 de febrero de 2015 con esa distinción.

32. Orden Playa _____; medalla otorgada a los Cinco Héroes Cubanos: Guerrero, Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino y Fernando González.

33. La firmeza de tu _____; poema de Guerrero.

34. Diez _____; poema de Guerrero.

37. Primera nota musical.

39. Ahora.

40. Símbolo químico del cesio.

Será otra cosa: Era un mito: propuesta melodramática de futuro

Me gusta que el muchacho a mi lado cierre la ventana abruptamente durante el despegue, tumbándome el momento pendejo de sentimentalismo que estaba cuajándose entre la vista al mar (siempre esa sensación aterciopelada) y mi asiento en este avión. Viajo por trabajo y regreso en tres días, no tengo por qué estar con tanta changuería. Regresaré justo a tiempo para los próximos apagones, para los mosquitos, para los tapones infernales y las filas, para la brega de los enseres dañados, cargar bombillas, baterías, todos los back ups para cuando vuelva a irse la jodía luz.

Esta azafata gringa nos habla con esa condescendencia insoportable de ciertos ciudadanos estadounidenses. Nos está tratando mal, creo que porque piensa que yo ando con el chamaco que tengo al lado y quien, a su vez, se ve demasiado caco para el gusto de una azafata como ésta. Ella le decía que no había raviolis, que había que comerse la carne con papas, que qué quería tomar, todo junto, todo rápido. Era evidente que él no entiende inglés, por lo que entré a la conversación tal vez con demasiada naturalidad, traduciéndole todo lo que ella decía. A la larga pareció que andábamos juntos cuando no. Ni siquiera nos hemos dicho hola. Él tiene sus audífonos y yo los míos. Escucho a Juan Gabriel mientras trato de escribir esto que no sé lo que es. ¿Será una columna de consuelo? ¿Alguna ilusión de regreso?

El otro día, ya un poco tarde en la noche, me senté en la terraza con Miguel y Juanfe y dije algo que creo no había verbalizado hasta entonces (aunque lo pensé muchas veces, incluso antes del huracán). “Esto se jodió”, les dije. Es mi veredicto light. Veredicto de cerveza en la terraza post María. Es decir, sin lustre. Sí, yo pienso que el país se jodió pero tampoco es tan sencillo como eso. Y tampoco me refería a las casas sin techo, a la destrucción, a la falta ya no solo de energía sino de un sistema eléctrico más o menos digno y funcional. Me refería a otra cosa.

La azafata mejora en el trato pero es a fuerza de violencia. No nos preguntó si queríamos algo más de tomar (como hizo con el gringo de al lado) y entonces encendió mi fuego. Me dio la oportunidad de pedírselo yo a ella, clavándole los ojos como si tuvieran pólvora: “Otro vino por favor”. Como vi que se iría sin preguntarle al muchacho de al lado, añadí: “Y el joven quiere otra coca cola”. Últimamente siempre aprovecho cada pendejada que me pasa para hacer política. Soy insoportable, lo sé. Pero esta azafata va a pagar por lo que hizo.

Cuando dije “esto se jodió” me refería a mucho más que los efectos del huracán María que, por supuesto, nos jodieron. Me refería a la ya temible doctrina del shock, ahora en todo su apogeo, revelándosenos día a día: evento catastrófico, estupefacción general, ofensiva neoliberal. Ésa es más o menos la fórmula que se repite por todas partes donde ha habido situaciones extraordinarias como nuestros huracanes (Nueva Orleans, por ejemplo; Detroit con la crisis financiera; Haití). La nuestra fue una catástrofe sobre otra. Justo lo que necesita el poder capitalista para plantarse sin ambages. Según Naomi Klein, la autora de The Shock Doctrine y otros libros importantes sobre el capitalismo del siglo XXI, el shock lo incitan desde desastres naturales, invasiones o golpes de estado hasta asuntos menos letales como problemas de presupuestos o cambios en la bolsa de valores. Lo importante es observar el patrón: Evento catastrófico o extraordinario, estupefacción general, ofensiva neoliberal, despojo de bienes colectivos, desigualdades, miseria. A partir del shock llega el debilitamiento del estado, privatización salvaje, pérdida de derechos, empobrecimiento, desplazamientos. Ya con la crisis financiera teníamos que habernos aprendido el libreto. Ahora post huracán María la situación es doblemente extrema. Música para los oídos de los Whitefish, del clientelismo político, de la desregulación en la otorgación de contratos, de las escuelas charters o la educación con fines de lucro, la cooptación de las propiedades más valiosas del País, el desplazamiento de gente, de familias y comunidades.

Pero esto no se jodió por eso nada más. Me refiero también al hecho de que la disidencia se ha dedicado a observar esta caída colectiva con pavor y espanto pero sin respuestas robustas ni articuladas. Los movimientos de protesta en las escuelas para provocar su apertura fueron extraordinarios pero aparentemente efímeros. Ojalá hubiesen provocado una movilización más amplia pero eso aún no ha ocurrido y estamos a más de dos meses del desastre. Los más soñadores hacen un ‘post’ en Facebook con una convocatoria convencida para movilizarse y organizar por fin la resistencia. Pero ningún país se moviliza porque un soñador haga un post de Facebook. La movilización requiere no sólo de soñadores sino de un sector cívico y organizaciones con cierta solidez, recursos y capacidades. Esas movilizaciones bellas que se ven en París, en México, en Nueva York, hasta en Egipto, casi nunca se encienden porque una persona hizo un post de Facebook. Como tampoco son manifestaciones “espontáneas” en las que todo el mundo decidió individualmente salir al mismo sitio a la misma hora a pedir cuentas. No. Son comunidades organizadas, sectores, organizaciones con capacidad de dirigir y movilizar a unas partes de esa sociedad. Solo por eso digo que esto se jodió. No porque el eje del mal esté avanzando sino porque lo hace sin suficiente resistencia.

Fue triste decir “esto se jodió”, y por momentos pienso que no, que no se jodió na. Que, por el contrario, ahora sí hay condiciones para imponernos. Y salvarnos.

La tristeza es un asunto curioso. Una experiencia íntima que por tanto no necesariamente hay que manifestar. La gente sin embargo se ve obligada a expresar, a externalizar. Es como el duelo. No basta con tenerlo, con que te rompa los huesos. También hay que exhibirlo. Como una enfermedad de la que casi te enorgulleces. Nunca lo entendí. Me era pornográfico exponer el dolor más profundo, el más primitivo. Cargué mi duelo con el desconsuelo de siempre, con el de todos los que pasan por él. Pero con estoicismo. Y soledad. Pero un día llegué a dar un pésame. La viuda esperaba a sus invitados tendida en su cama, completamente descompuesta; profunda, evidentemente desgarrada, lo más rota posible. Entendí. El duelo no es sólo dolor personal. Exhibirlo, manifestarlo es parte del ritual. Es entonces un sufrimiento colectivo. No tiene nada de íntimo, nada de personal. Ni tiene que tenerlo. Era un mito. Manías. ¿Frigidez emocional?

Resulta que el muchacho, con quien no he intercambiado palabras más allá de la traducción que le ofrecí, es dominicano y parece que arregla techos. Bueno que me joda yo también por haber pensado que era bichote o algo porque viene sentado en primera clase (a mí me tocó aquí por chiripa). Nos está tirando todos los estereotipos al piso con esa conversa que tiene justo al aterrizar. Sí, arregla techos. Bueno, a menos que sean códigos, cosas así. Pero para mí que el muchacho arregla techos de verdad. Tiene un puente entre Atlanta y San Juan. Se pasa un mes allá, otro acá. Es brillante este muchacho.

A veces pienso que a esta masa moderna de indignados nos falta melodrama. En el fondo, asumimos una postura práctica que muy poca gente reconoce. Esa postura de lo natural. Resolver sin grandes dramatismos. Contrario a nuestra vida e historia. Nada de últimas palabras mordaces ni rompimientos tajantes. Nada de grandes gestos ni de demasiadas lágrimas; de acciones grandilocuentes. Como si no hubiesen momentos límite, ultimatums, gotas que colman las copas.

Pero la indignación está ahí, el deseo de matar está ahí, la frustración y la desconfianza están ahí. Habría que exhibirlas como aquella enfermedad de la muerte, como aquel desgarramiento, como lo peor que se nos conglomera dentro. Salir a la calle a manifestar esa ira, a tirarle el auto al primero que se acerque. A quemarlo; todo, en un acto de indignación, en una respuesta a la gran provocación de la vida. A dejar de pagarlo todo, de limpiarlo todo, de escribirlo todo, a declararte combatiente enemiga. A gritar un poco en el piquete, a subirte a un árbol, a amarrarte ahí y manifestar así tu cansancio, tu locura, manifestar así tu rebelión. Tu famosa, tu histórica, tu cíclica rebelión. Tiene su dosis de melodrama esta propuesta de futuro.

¡Hasta luego, Rafa!

Yo estaba en la ciudad de Nueva York con mi hijo en un viaje celebrando su graduación de cuarto año. Una llamada de mi hermano Edgardo, un domingo en la tarde me notificó el deceso de mi hermano Rafael J. Buxeda Díaz.

Rafael o Rafa fue un destacado militante del Movimiento Pro Independencia (M.P.I.) desde finales de la década del ’60 y principios de la década del ’70 cuando se fundó el P.S.P. Rafi fue un objetor por conciencia al servicio militar debido al conflicto de Vietnam. Al igual, que toda su generación estuvo marcado por el movimiento por los derechos civiles de Martin Luther King en Estados Unidos, el movimiento hippie, las huelgas en la Universidad de Puerto Rico y la lucha por sacar a la Marina de Guerra de Culebra y Vieques, entre otros conflictos.

Rafael trabajó en Impresora Nacional, una imprenta que publicaba CLARIDAD. En una ocasión, Rafi me dijo que sus compañeros tuvieron que enfrentar a tiros un ataque contra el edificio de Impresora Nacional por una turba de derecha. Hay evidencia de artículos en CLARIDAD y fotos sobre ese suceso.

La primera vez que asistí al Festival de CLARIDAD en el estacionamiento de la playa del Escambrón en San Juan, Rafi me llevo de la mano, pues era mi hermano mayor.

Rafael nació en Nueva York un 5 de agosto, 1948 era el hijo mayor de Don Rafael Buxeda Massó y la Sra. María M. Díaz Navarro. Rafi se graduó de cuarto año del Colegio San José de Río Piedras. Desde joven se destacó por ser un buen estudiante con un gran dominio del idioma inglés y con buenas destrezas para la tecnología y las computadoras. Rafi tenía licencia de radioaficionado. El me enseñó a escuchar Radio Habana Libre.

Rafi se graduó de un Bachillerato en Ciencias Políticas de la Universidad Católica en Ponce. Posteriormente, realizo estudios graduados en esa disciplina en la Universidad Complutense de Madrid. En más de una ocasión mi padre le dijo que estudiara Derecho para convertirse en abogado. Nunca realizó estudios formales de Derecho. Sin embargo, trabajó como taquígrafo por muchos años y viajaba por la Isla tomando deposiciones y transcribiéndolas de una grabadora a la computadora y entregando el documento. Además, trabajó como artista gráfico y gerente de medios en una agencia de publicidad.

Rafael era un excelente fotógrafo. Se destacó por tomar fotos en festivales, teatros, conciertos, musicales, plazas públicas, etc. En muchas ocasiones nunca cobró un centavo por esas fotos. Sus amigos artistas, cantantes, teatreros y los del circo pueden dar fe de ello. Rafi tenía una página en internet donde se pueden apreciar sus fotos: https://rafapr.zenfolio.com/creme_de_lacreme. Rafi fue un autodidacta, no sabemos cómo tenía tanto talento para tomar fotos sin haber estudiado fotografía. Era muy cuidadoso y crítico en todo lo que realizaba.

Era el autor del libro de fotos La Habana Oculta (1995), un relato fotográfico de la cotidianidad de la gente de La Habana en 130 fotos publicadas en 84 páginas. El libro no tenía muchos textos salvo unas notas introductorias del autor, una cita sobre la educación socializada de Fidel Castro y un fragmento al final del libro de la letra del poema musicalizado Oda a mi generación del cantautor cubano Silvio Rodríguez 1.

Rafi fue un defensor de la Revolución Cubana durante toda su vida. De hecho, viajó varias veces a Cuba y disfrutaba los habanos y cigarros.

Lamentablemente, fumaba desde joven y creemos que esto le afectó su salud física. La última vez que hablé con él lo noté triste y se le aguaron los ojos al darme la mano en señal de despedida. Mi hermano Edgardo fue notificado por una vecina que algo raro sucedía en su casa (que era la casa de mis padres en Santurce). Al avisar a la Policía lo encontraron en su oficina en el segundo piso de la residencia. Parece que estuvo varios días sin vida. Luego de estar un tiempo en el Instituto de Ciencias Forenses su cuerpo fue cremado.

Yo les puedo asegurar que Rafa sigue tomando fotos, visitando teatros, conciertos y actos políticos para decir presente a favor de la independencia patria, discutiendo de política y Derecho con sus amigos(as) abogados (as). De seguro, está visitando “El Coco de Luis” en la Placita de Santurce.

Nunca te olvidaremos porque no pudieron ganarte una discusión política. Siempre fuiste ejemplo de verticalidad y honradez. Falleciste a los 68 años muy cerca del día de tu cumpleaños. Debes de estar muy contento en la eternidad junto a mis padres, familiares, compañeros (as) y amigos (as) de tantas jornadas participando en piquetes, protestas, vendiendo CLARIDAD y tantas actividades en las que ofreciste tu inteligencia, talento y servicio en favor de nuestra causa e independencia.

El autor es historiador y sacerdote episcopal. Comentarios: ivanrbuxeda@outlook.com

1Gabriela Ortiz Díaz, Érase una vez … La Habana Vieja, Fundación Nacional para la Cultura Popular, Viejo San Juan, 1 de junio, 2015.