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El ingreso de Gallisá

Quizás no haya sorprendido a nadie la noticia del ingreso de Carlos Gallisá al Partido Socialista Puertorriqueño. Y es que a un partido revolucionario no se ingresa sorpresivamente como suele suceder en los partidos coloniales. Lo que se hizo ayer fue, en realidad, formalizar una realidad que venía desarrollándose en la práctica desde hace largos meses y que ya ha cuajado.

Por lo mismo que señalamos arriba, la integración de Gallisá al partido de los trabajadores reviste singular importancia, sobre todo en este momento. Se trata de un dirigente que –como muchos de nosotros– llega al socialismo por el camino de la lucha de independencia patria.

Hace unos pocos años, Carlos Gallisá era un joven profesional instalado en las esferas más ventajosas de la abogacía. Pudo haber trepado alto dentro de este sistema, echando a un lado sus sentimientos patrióticos, como han hecho tantos otros abogados. O sin llegar a los extremos de abyección de los renegados, podría haberse conformado con mantener su patriotismo dominguero –participando en alguna que otra gran concentración y contribuyendo con dinero a las organizaciones independentistas de vez en cuando- sin que tales actividades afectaran su ascenso profesional. Salvaba así la conciencia y el bolsillo, como solía decir un viejo amigo mío, muy cínico.

Pero el compañero Gallisá optó por una ruta mucho más escabrosa y de mayor provecho para su pueblo. Temprano en su carrera, la militancia independencia lo sacó de cuajo de la abogacía de los grandes bufetes. Participó activamente en el movimiento de renovación del Partido Independentista y en ese proceso se insertó definitivamente en las inquietudes y el pálpito de su pueblo.

Forma parte de un amplio de militantes y dirigentes de nuevo PIP, el que empezó a fraguarse en el período de 1970 al 1972 y que, con posterioridad a los últimos comicios, no pudieron triunfar en sus intentos de llevar al PIP a adoptar una ideología y unos principios organizativos que ellos estimaban imprescindibles para el desarrollo de la lucha revolucionaria. No fue la primera vez, y probablemente no sea la última, en que el PIP se estremece en grandes conmociones internas y un sector sale del partido por entender que no cabe dentro de sus moldes.

Al fin de cuentas, las aguas están llegando a sus niveles. Gallisá, como muchos de sus compañeros que salieron del PIP en 1973, ha encontrado en el Partido Socialista la canalización organizativa de su ideario. En verdad, ellos no podían triunfar en el PIP porque –aunque no lo entendieran así en el instante de la pugna interna- lo que estaban planteando era la conversión del Partido Independentista en un partido revolucionario de la clase obrera. Y el embrión de ese partido ya estaba fundado.

El PIP seguirá el curso histórico que le trazaron sus fundadores, como partido que refleja en ideología, composición, actitudes y estilo de trabajo, todas las posibilidades –virtudes y vacilaciones- de la pequeña burguesía patriótica. El PIP ha sido, es y tiene todos los indicios de seguir siendo exactamente eso: el partido de la pequeña burguesía patriota. Nada menos que eso –que es decir bastante- pero nada más.

Gallisá, como muchos otros de sus compañeros en el PIP del ’72, se ha abrazado a la ideología del proletario. La tribuna parlamentaria para la cual lo eligieron los independentistas puertorriqueños ha estado al servicio de la clase obrera. Su práctica profesional se ha tornado en verdadera abogacía proletaria. Es legislador de los trabajadores y abogado de los obreros. Nada más lógico, entonces, que su ingreso al partido de la clase obrera. Por eso, desde el punto de vista del desarrollo de Carlos Gallisá como dirigente obrero, su decisión de integrarse al PSP es un gran acierto.

Para el Partido Socialista Puertorriqueño, por otra parte, el ingreso de Gallisá abre una nueva dimensión a su expansión e influencia como colectividad proletaria. Incorpora a sus filas a uno de los dirigentes independentistas-socialistas de mayor resonancia en el Puerto Rico contemporáneo. Se nutre de una experiencia acumulada poro el compañero que le amplía la perspectiva a nuestro partido, en el momento en que nos proponemos avanzar decisivamente hacia el cumplimiento de metas superiores. Alcanza una tribuna parlamentaria, con anterioridad a cualquier posible participación del partido en comicios electorales, que nos permite ensayar las posibilidades del uso revolucionario de esa tribuna y medir su efectividad en el contexto de la lucha presente.

Fragmento de la columna que se publicó en CLARIDAD en ocasión de Gallisá afiliarse al PSP.

Tallando

Mi padre sobrevivió muchas cosas, libró muchas batallas –yo soy una de ellas. Como la hija más pequeña, le decía bromeando que yo era la venganza, enviada a pasarle factura en la vejez. Papi ya era viejo cuando yo nací, y desde chiquita temía su muerte porque él tenía la edad de los abuelos de mis amigos, pero resultó que yo era casi un anticuerpo para la vejez: preguntándole y debatiéndole hasta la semana pasada. Ya que todo el mundo lo aplaudía, asumí desde chiquita que me tocaba ser la impertinente que le cuestionara. Como me han recordado varias amigas, Papi siempre escuchaba a los niños con mucho respeto. Desde pequeña me hizo sentir que tomaba mis opiniones en serio y que creía genuinamente en el debate y el intercambio de ideas como un gesto de amor y de interés en el aprendizaje mutuo. Admiro su compromiso con la comunicación honesta y directa, y la capacidad que tenía de renovar sus ideas, reconocer sus errores, interesarse por aprender de todo tipo de personas y evolucionar (a veces al mismo tiempo que sus compañeros, a veces de maneras inusuales para su generación).

Ayudé a Papi a mantenerse joven compartiendo cosas que a veces sorprenden a los que piensan que era un tipo serio – desde cantar Mon Rivera de camino a la escuela, hasta hacernos tatuajes juntos y fumar cannabis medicinal. Fue, por encima de todas las cosas, mi cómplice. Me gustaba delatarlo en escenarios serios como éste, porque me parecía que su humor era tan importante como su elocuencia a la hora de ganarse el respeto y el cariño de cualquier persona.

Hace unas semanas, me dijo en el hospital que sentía que estaba terminando su odisea: y me parece la mejor manera de describir su vida. Papi era como un Forest Gump boricua – vivió muchas vidas, conoció muchas personas. Fue pelotero, baloncelista, campeón de trivia y mímica, vendedor de turrón, jardinero, soldado en Corea, vice-director del Departamento de Turismo, abogado, legislador, director de periódico, escritor, historiador aficionado, comentarista radial, representante de los derechos del consumidor ante la AEE y campeón de billar, póker y dominó, así como gran conocedor del bolero.

Como todo personaje heroico, estuvo cerca de la muerte muchas veces. Enumero los atentados que conozco, porque estos aspectos de su vida fueron los más invisibles. Entre sus proyectos pendientes se quedó un libro sobre la lucha armada clandestina, porque decía que la CIA sabía más de nuestra lucha que los puertorriqueños.

En 1969 le rajaron la cabeza a macanazos en la Avenida Ponce de León cuando una turba anexionista quemó la cede del MPI en Río Piedras y él fue a apoyarlos con un grupo de abogados. Colapsó frente a una librería y un desconocido lo salvó arrastrándolo para adentro del negocio.

En 1974, cuando Carlos La Sombra organizó un motín en la Cárcel La Princesa y tomó a papi como rehén y abogado negociador, un fotógrafo del periódico El Mundo le dijo que se quedara junto a él, que habían rumores que la policía estaba tratando de matarlo allí y hacerlo ver como accidente.

En 1975, antes de comenzar un acto del Partido Socialista Puertorriqueño en Mayagüez, una bomba estalló causando la muerte a Luis Ángel Charbonier y a Eddie Román Torres. Papi se suponía que se encontrara con Charbonier esa tarde.

•  En 1978, le pusieron una bomba en su oficina cuando era presidente del PSP.

Meses más tarde, tirotearon la casa donde vivían mis hermanos y su mamá en Hato Rey

También le pusieron una bomba debajo del carro en una ocasión y en otra lo tirotearon llegando a su casa en la Calle Sol del Viejo San Juan.

A eso se sumaron el cáncer, dos veces, e innumerables problemas en el corazón. Sobrevivió tantas cosas que es sorprendente que llegara al 1986 cuando yo nací.

Papi nunca dio alardes de sus hazañas y no quiso preocupar a muchos hablando de sus enfermedades. Sus mayores héroes eran los nacionalistas puertorriqueños y los revolucionarios cubanos, y de ellos siempre resaltó la humildad. Pero era increíble escucharlo contar historias –si hay una cosa que me da miedo con su muerte es que se me olviden los detalles de algunas y no pueda seguir contándolas. Era apasionante escucharlo hablar de sus andanzas con Carlos La Sombra, sus reuniones con Fidel, o los encuentros fortuitos que tuvo con figuras desde La Pasionaria hasta Julio Cortázar. Mi relación con Papi se forjó a partir de interrogatorios eternos y maratones de cuentos. Nunca escribió sus memorias y nunca quiso homenajes. Creo que el mejor tributo que podríamos hacerle es contar sus historias, forjar mejores puentes entre generaciones que permitan el intercambio de ideas e influencias, dudar y decirlo, pero sobre todo gozar en el proceso. Papi no creía en una revolución sin jangueo.

Aunque tuvo muchas vidas, siempre tuvo conciencia de que todas ellas tienen una caducidad. No se aferró a ningún partido, organización, proyecto político o personal. Reclamó siempre su libertad de hacer y pensar lo que le diera la gana, e impuso su voluntad sobre su vida hasta el final.

Los últimos 7 meses fueron un sube y baja entre hospitales y terapias en el hogar. Tanto su familia biológica como su enorme familia escogida cuidamos de su salud y lo rodeamos de amor a lo largo del proceso. Nunca terminaremos de dar gracias a todas y todos los que estuvieron acompañándolo. Aunque nos había acostumbrado a recuperaciones milagrosas y a un cuerpo que luchaba siempre más de lo que correspondía a sus años, en las últimas semanas se empezaron a combinar males, efectos secundarios y señales de deterioro. Su última batalla fue por defender su derecho a morir. Utilizó sus últimos momentos de lucidez para proclamar el final. Cuando parecía que estaba todo fuera de su control, nos dijo: “Ya yo decidí que esto se acabó. Yo quiero romper con la vida.” Y utilizó lo que le quedaba de energía para rechazar terapias y medicamentos hasta morir durmiendo en su cama una semana más tarde. Me da una tranquilidad profunda saber que se salió con la suya, y que todas y todos los que lo cuidamos y acompañamos en el final respetamos sus decisiones y su dignidad.

En esta última etapa, papi fue perdiendo su capacidad de comunicarse como parte de su deterioro. Aunque ese proceso fue inmensamente doloroso, y nos dejó con las ganas de escuchar muchas historias por última vez o con ansiedades de lo que se nos quedó por conversar o documentar, también provocó unos últimos momentos bonitos y accidentes poéticos. Muchas veces cuando le preguntábamos cómo se sentía nos decía ‘batallando, batallando’, pero la última vez que lo dijo le faltaron letras, y me dijo ‘tallando, tallando’. Y así me lo quiero imaginar. Tallando. Consistente e insistente con sus palabras y acciones, haciendo mella poco a poco en una lucha de toda una vida, y calando hondo a fuerza de valentía.

Texto leído en el acto de celebración de vida, 10 de noviembre.

“Duele mucho, mucho y hondo”

Corría el runrún en la Federación de Universitarios Pro Independencia (FUPI) de que el representante a la Cámara Carlos Gallisá iba a dar el salto al Partido Socialista Puertorriqueño (PSP) y que Juan Mari Brás proponía que pasara a formar parte del Comité Central, como caído en paracaídas. A la mayoría de los y las fupistas de la época aquello nos cayó como un balde de agua fría. Unos que conocían su trayectoria decían que era un excelente compañero, a otros esto no les hacía ni fu ni fa y una buena parte, sencillamente, no aprobaba la propuesta, yo entre ellas. Ese cuento se lo hice a Carlos muchas veces, bueno, realmente cuando teníamos alguna diferencia, “total, si yo no te quería”, era la respuesta a mi derrota.

La vida, la lucha y el deber me llevó a compartir experiencias con uno de los mejores seres que he conocido. Comencé a conocer las cualidades de Carlos como negociador cuando él y Juan Mari me hicieron un cuento chino para que me fuera a estudiar a Cuba, yo acababa de llegar de Boston y Mari Brás le pidió que hablara conmigo y me convenciera. Creo que de tanto conversar con él en aquellos momentos, forjamos una amistad que dura hasta el sol de hoy. Fui su secretaria cuando pasó a ser el Secretario General del PSP, trabajé la tarima del Festival de Apoyo a CLARIDAD cuando él dirigía ese Comité, me trajo a dirigir el suplemento cultural En Rojo cuando fue el Director de CLARIDAD, finalmente, entre Galli y don Noel Colón me convencieron para dirigir el Semanario en 1997(mi primera vuelta). Trabajar junto a él no era fácil, Carlos tenía una forma de decir las cosas que parecía que nadie lo iba a mover de su posición; sin embargo, al rato podías notar que te había escuchado con atención y que incorporaba a sus argumentos parte de lo discutido o hablado. Era, sobre todo, un ser justo.

Siempre he dicho que me gustaría tener la habilidad y el verbo que tienen Mari Mari, Rafa Acevedo y Che Melendes para poner por escrito conocimientos, sentimientos y vivencias, sobre todo en momentos como éste, cuando la pena y el dolor no dejan a una pensar con claridad. Quisiera decir tantas cosas, tantas experiencias compartidas, que los y las lectoras pudieran conocer a cabalidad a ese compañero que hoy nos deja. Que sepan que con él se va una parte importante de la historia de Puerto Rico, que adoró a su Patria como adoraba a sus hijos e hijas, que tenía el más alto concepto de de la amistad, que su entrega por la libertad y la justicia de los pueblos fue inclaudicable, que siempre mantuvo su gran optimismo y convencimiento de que vamos a lograr la victoria. Que se enteren de que no le gustaban los reconocimientos, los halagos ni los homenajes, que se volvería a morir, esta vez de vergüenza, si viera este caudal de cosas buenas y bonitas que la gente ha dicho sobre él. Que le gustaban los boleros pero cantados por Santos Colón, que le encantaban los sándwiches de todo tipo, que no sabía bailar bien pero le gustaba la salsa, que le gustaba la poesía de Corretjer y Neruda, podía transar por la de Anjelamaría Dávila, porque vivió enamorado platónicamente de ella.

Carlos era admirador de Betances, Albizu, del Che y Fidel, durante el tiempo que fue director de CLARIDAD, cuando una entraba a su oficina se encontraba de frente con una cita del Che que leía: “Qué importan los peligros o los sacrificios de un hombre, o de un pueblo cuando está en juego el destino de la humanidad”. Así vivió.

Como te dije la última vez que te vi: En CLARIDAD vamos a estar bien.

Duele mucho, mucho y hondo, como dijo el poeta. Viejillo querido, te voy a extrañar un mundo.

Alida Millán Ferrer

Directora

Despidiendo a Carlos

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El reconocimiento a su verticalidad, a su mente preclara, al análisis certero, a su personalidad firme, agudo y fuerte en sus juicios, es parte del consenso de todos aquellas y aquellos que tuvieron el privilegio de compartir o coincidir en algún momento con el líder independentista, sindical, analista político, el compañero Carlos Gallisá.

A su partida física nos queda un legado de sabiduría, entereza y el compromiso inquebrantable de seguir luchando por lograr su mayor anhelo, la independencia Patria.

Nunca claudicó a sus principios

“Este es un día de luto para todos los independentistas. Carlos dedicó su vida con perseverancia y sacrificio a la lucha por la libertad de nuestra Patria. Nunca claudicó a sus principios y los defendió con valentía y entereza. Para su familia y sus íntimos amigos y allegados mis condolencias más sentidas.”

Lcdo. Rubén Berríos Martínez

Presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP)

Carlos nunca tuvo miedo de defender su amor por Puerto Rico

“El compatriota Carlos Gallisá se unió a la eternidad el viernes cerca de la medianoche. Como saben, Carlos fue Representante por Acumulación en la Cámara de Representantes y una voz fuerte que resuena en todos los que queremos un mejor Puerto Rico. Además, es el padre de nuestro compañero, Director de Permisos, Juan Gallisá. Sirva su recuerdo, para darnos la perseverancia y la voluntad para seguir luchando por hacer posible un Puerto Rico distinto.

Carlos nunca tuvo miedo de defender su amor por Puerto Rico. Estuvo siempre dispuesto a pagar el precio de ser inamovible en la consecución de sus principios. Su voz íntegra y llena de sentimiento por una mejor Patria le hará falta a muchos de nosotros”.

Carmen Yulín Cruz Soto,

Alcaldesa de San Juan.

Las generaciones presentes y futuras tienen con él una deuda de gratitud

“Carlos Gallisá fue un destacado dirigente de la lucha por la independencia, a la cual le dedicó su vida con sacrificio y constancia. Las generaciones presentes y futuras tienen con él una deuda de gratitud, tanto por sus años como líder en distintas organizaciones, como por su importante presencia en las ondas radiales durante las últimas dos décadas en defensa de la independencia”.

Lcdo. Fernando Martín

Presidente ejecutivo del PIP

Un ser humano íntegro

“Conocí a Carlos Gallisá desde los cincuenta, del siglo 20. Fuimos amigos en la Universidad, y en las luchas de Independencia. Carlos era un ser humano íntegro.

Cuando estaba en Virginia, me llamó y le acompañé a unas vistas del Congreso en Washington. Tenía un gran humor y mucha verticalidad. Estoy unido al dolor y el sentir de la familia. No podré estar allá en Puerto Rico, pero compartiré el sentimiento desde acá, en Miami”.

“Para mí, Carlos Gallisá seguirá siendo el legislador necesario. Esta semana lo tuvimos cercano en las aulas de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lassalle, en el curso de Análisis de la Realidad Social. Porque mientras Carlos se iba despidiendo de este mundo, postrado en su lecho de muerte su libro más reciente- La Deuda una crisis política- se incluyó en los diálogos y debates sobre la dimensión política y económica de Puerto Rico, como parte de las reflexiones finales del curso.

Es que la obra de Carlos Gallisá se han constituido en textos obligados para la profesión de trabajo social, ante el reto de rescatar la historia y la economía política como parte de nuestra formación. Su libro Desde Lares, junto al de la Deuda, una crisis política- los tenemos de referencia para conocer la trayectoria del colonialismo en Puerto Rico. Estos textos se suman al legado político de Carlos Gallisá al país. Carlos fue revolucionario, maestro, investigador y analista político de mucha profundidad y sagacidad.

Tuve con Carlos momentos gratos y difíciles como parte de la dirección política del Partido Socialista Puertorriqueño, compartida también con Juan Antonio Franco, Néstor Nazario, Julio Muriente, Joy López, Alberto Márquez, y José (Tato) Rivera Santana, entre otros. Carlos no perdía el norte.

Me acuerdo del emplazamiento que hizo a los gringos en las vistas de junio de 1989 ante el Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado, sobre el Proyecto Johnston. Fue una acción descolonizadora, con la rabia de casi 500 años de coloniaje.

Voy a recordarle en su campaña como el legislador necesario, dando mítines con Pedro Grant en el turno de madrugada frente a las petroquímicas del área sur; en las colectas y mítines de plazas públicas, en su gestión como Secretario General del Partido Socialista Puertorriqueño y en la gestión internacional. En el PSP enfrentamos muchas tensiones políticas, y Carlos siempre trató de mantener la unidad interna de la organización. Puedo dar testimonios de su sensatez política y del gran afecto que le tenía la gente como un ser humano digno y valiente”.

Dra. Doris Pizarro Claudio,

Activista y profesora de Trabajadora Social

Carlos es uno de mis maestros

“Tuve la oportunidad de conocerlo a los 16 años y verlo en mítines en San Sebastián cuando yo vendía La Hora, el periódico del Partido Independentista Puertorriqueño y luego en el ‘72 en la Universidad. Tienes que pensar que cuando uno tiene esa edad y viene de Chicago a San Sebastián uno no conocía a nadie de autoridad y ver a Carlos con su fervor e inteligencia mi inspiró a mí mucho. En San Sebastián mi vida era la escuela, aprendí de los maestros de la escuela superior y aprendí mucho de él -Carlos- para mí es uno de mis maestros, cada uno enseñándome como crecer como puertorriqueño y qué es la independencia”.

Luis Gutiérrez

Congresista demócrata

Caballero vertical

“Carlos Gallisá fue un caballero vertical, de una sola pieza, de una sola palabra, una sola línea. Llegó al extremo su verticalidad que estuvo en la Junta de Gobierno de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) junto a dos representantes adicionales de los consumidores, ni tan siquiera cobraba las dietas que se nos pagaba a la JG. Es una pena que el gobernador de Puerto Rico haya destituído a Carlos Gallisá de la Junta de Gobierno de la AEE cuando Carlos obtuvo esa posición mediante la voluntad del pueblo en una elección libre. Yo creo que ya es tarde para que ahora se levanten pésames y condolencias cuando realmente se hirió a Carlos a Gallisá al destituirlo de la AEE, Carlos es un ejemplo para el pueblo de Puerto Rico, como dije el Caballero de la Verticalidad.

Lcdo. Ricardo Santini Gaudier

Compañero de Gallisá en la Junta de Gobierno de la AEE

Carlos tuvo siempre la misma firmeza

“Carlos representa para nuestro País un luchador incansable que durante toda su vida estuvo contribuyendo para formar más independentistas y socialistas y yo tengo un recuerdo bien profundo de Carlos. Lo recuerdo en mis tiempos de joven mientras yo estaba en la Juventud Independentista Estudiantil y una visita que hiciera a nuestra escuela. Siempre el mismo Carlos, siempre la misma firmeza que uno pudo ver durante toda su vida y durante toda su formación ideológica, Puerto Rico ha perdido un gran ser humano, un gran compañero, pero de la misma forma lo ganamos. Lo ganamos en el sentido de que su semilla está ahí y sirve de estímulo para la juventud y para los que no son tan jóvenes en términos de la tarea que nos queda por realizar, alcanzar nuestra libertad, nuestra independencia”.

Ricardo Santos

Líder sindical, ex presidente de la Unión Independiente de Trabajadores de Energía Eléctrica y Riego (UTIER).

Siempre estuvo en el frente de lucha

“Carlos fue una es persona siempre amigable, luchador incansable por la independencia de Puerto Rico. Fue un ser increíble, amable, bueno… siempre estuvo en el frente de lucha. Nos va hacer mucha falta.”

Heriberto Marín

exprisionero político nacionalista

Carlos es un Patriota

“Carlos fue en realidad nuestro combatiente mas eficiente contemporáneo por la independencia de Puerto Rico, el que más lejos llegó en la conciencia de nuestro pueblo. Carlos es un Patriota, pero lo fue de un modo muy particular, un hombre que se pudo comunicar con su pueblo y la profundidad del mensaje de él y la profundidad en nuestro pueblo lo podemos calibrar ahora que fallece. Su presencia va a estar viva en el independentismo puertorriqueño por muchos años”.

Lcdo. Noel Colón Martínez

Líder independentista

Así lo quiero recordar

Mi primer recuerdo de Carlos Gallisá fue cuando yo era estudiante y estaba en su apogeo la huelga de los canteros en Ponce contra la Puerto Rican Cement y él era el abogado de la Unión. Aquella era la época de CLARIDAD diario y se cubría mucho el movimiento obrero y él estaba en primera plana. Luego, como legislador recuerda que ese proceso lo viví desde la perspectiva de un estudiante que se vincula al movimiento obrero y hasta el día de hoy, Carlos Gallisá ha representando el compromiso entre la lucha política y la lucha por la independencia, la causa social de los trabajadores, de la gente humilde, de los presos ese el Carlos Gallisá que siempre he tenido presente y ahora vamos a tener en la memoria”.

Luis Pedraza Leduc

Director del proyecto sindical PROSOL

Galli se convirtió en mi persona de confianza política

En la vida tenemos muchas experiencias que se convierten en memorias y que llenan nuestro espíritu, el corazón y el alma. Sabia sobre Carlos Gallisa por su trayectoria de lucha y verticalidad pero nunca lo había visto en persona.

El día de mi encarcelación en Dublin, California entró al salón de visita con su esposa y camarada Lourdes, nos abrazamos y sentí algo bien especial de los dos, fue como un encuentro de espíritu familiar, como si hubiese encontrado a mi familia. ¡ Wow! pensé después de la visita donde compartimos  cuentos de convivencia y nos reímos mucho. Llegó nuestra libertad y yo estaba lista para compartir con mi Pueblo. Fueron horas de conversaciones sobre nuestra lucha, los movimientos los errores cometidos y los principios de la lucha verdadera. Desde es día Carlos me hizo miembro de su familia, Lourdes se convirtió en mi hermana, Sofía mi sobrina, y sus hijos e hijas en parte de mi familia, hasta su mama, Monín me llenó el corazón.

Galli se convirtió en mi persona de confianza política porque siempre fue honesto y vertical en sus análisis él nunca me trató con ninguna forma machista al lo contrario ramos iguales en todos. Los aspectos encontré un verdadero Camarada, amigo que llenó mi alma y corazón con amor verdadero por la Patria liberada. Gracias por estar en mi vida tendrás un parte muy especial de mi corazón en esta exsistencia y las que vengan.

Dylcia Pagán

Exprisionera política

¡Hasta siempre, Carlos Gallisá Bisbal!

Otra vez ante el misterio de la transubstanciación que es la muerte. Mucho se ha especulado qué es la muerte. Cesa la actividad celular, dicen que el cerebro sigue trabajando un rato mientras mueren los demás órganos vitales. Los materialistas dicen que la materia no se extingue, sino que se transforma. Los creyentes en un ser superior, en una divinidad, dicen que salimos como un desprendimiento de ese espíritu superior y que a Él regresamos, junto a la comunidad de espíritus que lo componen, como una energía eterna. Luces, sombras, vacio, energía que fluye y memoria eterna de los que conocieron al ser que se fue, de la capsula que es el cuerpo, hacia el universo misterioso. Carlos Gallisá era un líder. La sociología describe al líder como aquel que va al frente, que dicta pautas, que asume riesgos, que influye en la formación ideológica de otros, que sugiere y dicta normas para el área que liderea.

Ningún líder es perfecto porque no deja de ser humano y esa es la medida continúa de lo que es ser imperfecto. En todo líder hay rasgos de vanidad y algún grado de autoritarismo que les viene de la seguridad íntima que quieren proyectar con los grupos y personas que quieren influir. Cuando la vanidad se convierte en exceso, me decía un líder, es pecado. En ese proceso de cometer errores y a veces injusticias, el verdadero líder las reconoce y trata de enmendarlas. Una vez se trasciende de la vida a otra esfera, el líder que se va debe ser juzgado por su obra, por su ejemplo y contenido. Hay que ser justo y mirar la totalidad de esa vida que se entregó a una causa.

Ser dirigente o voz pública de un país sometido al coloniaje es algo muy complejo. Un camino preñado de dolores. Un Golgota que se abre para que se rechace o se acepte gozosamente. Creo que Carlos lo vio así y lo aceptó. Habló y escribió defendiendo la libertad patria. Se peleó con los suyos buscando oponer su idea a las demás. También se entregó a sus amigos y le fue fiel a su círculo íntimo. Bohemió, bromeó, instruyó e hizo suya la misión de la ideología libertaria. Era un polemista culto, feroz en la defensa de lo que pensaba e irónico frente a los argumentos que no satisfacían su intelecto. Sirvió como legislador, como dirigente independentista, como defensor de Vieques libre. Como amigo y gestor de los prisioneros políticos, una vez liberados, colaboró para que se reintegraran a la Nación Puertorriqueña, con una vida digna hacia la transición de vivir en una sociedad transformada y distinta a la que dejaron al ser encarcelados. El balance de su vida y su obra fue positivo y de entrega a la Patria. Es justo que lo recordemos por lo que aportó a la patria irredenta. Que descanse en paz Carlos Gallisá, que su lucha para que seamos libres, siga viva para honrar su memoria.