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Otra mirada a la antillanidad

Los dirigentes políticos y militares de las guerras independentistas cubanas del siglo diecinueve no fueron capaces de promover posiciones coherentes de solidaridad entre las islas del Caribe. Así lo informa el distinguido historiador cubano Ramón de Armas –ya fallecido. Y esa es una verdad histórica que no podemos ocultar. Lo opuesto sería dejar tales asuntos en manos de nuestros enemigos, capaces de adulterar los registros de la historia para sacarles el mayor provecho político. Reitero entonces que en la Cuba de aquella época había pocos abanderados de la antillanidad, ese sentimiento revolucionario que tiene su manifestación más concreta en la aspiración de enlazar y confederar a todos los países de las Antillas.

He mencionado este asunto, pero debo informar también que hubo honrosas excepciones. La primera es José Martí, Apóstol de la Independencia de Cuba. La segunda es Antonio Maceo Grajales, figura emblemática del movimiento revolucionario antillano. Y la tercera excepción que quiero aludir es la del dominicano de nacimiento, pero cubano por devoción, Máximo Gómez Báez.

Nadie puede poner en duda que el revolucionario dominicano era un guerrero audaz. Una y otra vez Gómez le ofrecería a Puerto Rico su espada de libertad para iniciar la guerra contra el coloniaje español. Pero si decir Gómez es decir solidaridad entre las Antillas, lo mismo se puede decir del Dr. Ramón Emeterio Betances, a quien con tanta justicia se le ha llamado Padre de la Patria puertorriqueña.

El 24 de febrero de 1895 el patriotismo cubano inicia una nueva guerra de independencia. Gómez le infundiría aliento a una campaña insólita: la política de la tea incendiaria. Las llamas de la revolución destruirían las siembras del tabaco, el latifundio azucarero, las haciendas del café, el lujo y las riquezas españolas. Valiéndose de la tea Cuba trató de poner en marcha la doctrina de la no rentabilidad del coloniaje. Si la provincia dejaba de ser productiva, España se vería obligada a desocupar su territorio. Pero el autor de aquella extraña cruzada no tenía propiedades en Cuba. Escuchemos a Gómez exponer sus motivos para creer justa la política de la tea:

cuando puse mi mano en el corazón adolorido del pueblo trabajador y lo sentí herido de tristeza, cuando palpé… alrededor de toda aquella asombrosa riqueza, tanta miseria y tanta pobreza moral; cuando todo esto vi en la casa del colono, y me lo encontré embrutecido para ser engañado, con su mujer y sus hijitos cubiertos de andrajos y viviendo en una pobre choza, plantada en tierra ajena, cuando pregunté por la escuela y se me contestó que no la había habido nunca… entonces… me sentí indignado… y en un instante de coraje… exclamé: ¡Bendita sea la tea!

Ramón Emeterio Betances estuvo al lado de Gómez en todo momento, infundiéndole aliento desde París a la insólita campaña. Ahora bien, el 7 de diciembre de 1896 tropas españolas abrieron fuego contra una columna insurrecta. El general Antonio Maceo se desplomó de su caballo. Junto a Maceo caería también el joven Francisco Gómez Toro, hijo del general en jefe del Ejército Libertador. Deplorando aquella terrible desgracia Gómez le escribe a la viuda de Maceo una carta admirable:

Mi buena amiga: Nuestra antigua amistad… acaba de ser santificada por el vínculo doloroso de una común desgracia. Apenas si encuentro palabras con qué expresar a Ud. la amarga pena y la tristeza inmensa que embargan mi espíritu. El general Antonio Maceo ha muerto gloriosamente sobre los campos de batalla… Con la desaparición de ese hombre extraordinario, pierde Ud. el dulce compañero de su vida, pierdo yo al más ilustre y al más bravo de mis amigos y pierde en fin el Ejército Libertador a la figura más excelsa de la Revolución.

Algunos renglones más adelante, Gómez añade que a esa pena se le unía la pena cruelísima de su hijo Francisco Gómez Toro, caído junto al cadáver del heroico guerrero y sepultado con él, en una misma fosa, “como si la Providencia hubiera querido con este hecho conceder a mi desgracia –dice Gómez– el triste consuelo de ver unidos en la tumba a dos seres cuyos nombres vivieron eternamente unidos en el fondo de mi corazón. Ud. que es mujer; Ud. que puede –sin sonrojarse ni sonrojar a nadie–, entregarse a los inefables desbordes del dolor, llore, María, por ambos, por Ud. y por mí, ya que a este viejo infeliz no le es dable el privilegio de desahogar sus tristezas íntimas desatándose en un reguero de llanto.

Enfrentado a la cruel y triste noticia el Dr. Betances también le escribe a la viuda de Maceo enalteciendo al que fue grande en la batalla, grande en el consejo, grande en el patriotismo, “y que con la punta de la espada inscribió en la tierra cubana, de una punta a otra de la isla, su nombre imperecedero…”

Si en verdad queremos darle nombre a la antillanidad recordemos que cuando se exhuman los restos de Maceo y de Gómez Toro el general puertorriqueño Juan Ríus Rivera dicta impresionante discurso. Dos pequeñas cajas, elegantes, sencillas, se colocan dentro de una mayor que guardaría los restos del general Antonio y de su ayudante Francisco Gómez Toro. Los textos escritos en cada caja fueron cuidadosamente redactados por el periodista puertorriqueño Sotero Figueroa Fernández. La boricua Lola Rodríguez de Tió, amiga y admiradora de Máximo Gómez, también se hallaba presente.

Si he hablado de Gómez y si he hablado de Maceo es para informar que el Instituto de Historia de Cuba ha iniciado un proyecto historiográfico de extraordinaria importancia para toda la región Caribe: la publicación de las Obras Completas de los generales Máximo Gómez Báez y Antonio Maceo Grajales. Y para nosotros es un honor extraordinario trabajar al lado del presidente del Instituto de Historia de Cuba, René González Barrios, en el Proyecto Gómez-Maceo.

Nos sentimos hijos de Martí y de Céspedes, de Betances, Gómez y Maceo, pero también de Mariana Grajales Cuello, Bernarda Toro Pelegrín, Antenor Firmin, Hostos, Luperón y de todos los grandes libertadores de nuestra región, hombres y mujeres que tenían, entre muchas otras, las pasiones de la independencia y la solidaridad entre nuestros pueblos. “Pasiones estas que le permitían caminar sin desfallecer, construir donde se pudiera construir, conspirar donde hubiera que conspirar, hacer acopio de fuerzas, mendigar recursos, predicar, suplicar, debatir, combatir y, si derrotados, empezar de nuevo por donde se pudiera empezar, en un peregrinaje que sólo podía tener fin el día que les alcanzara la muerte, en el triunfo o en la derrota, pero siempre en brazos de nuestras patrias agradecidas”.

Palabras de apertura. “Simposio Internacional. La Revolución Cubana: Génesis y desarrollo histórico”. Palacio de Convenciones. La Habana, Cuba, martes 24 de octubre de 2017.

Referencias:

1. Ramón de Armas. “Máximo Gómez en la vanguardia revolucionaria antillana”. Anales del Caribe. La Habana. Año V. Núm. 13, 1989.

2. Juan Bosch. El Napoleón de las guerrillas. República Dominicana, 1982.

3. José Luciano Franco. Antonio Maceo. Apuntes para una historia de su vida. Tomo III. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1973.

4. Papeles de Maceo. Tomo II. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1988.

5. Lola Rodríguez de Tió. Obras Completas. Tomo IV. San Juan: Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1971.

6. Félix Ojeda Reyes. Peregrinos de la libertad. Río Piedras: Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1992.

7. Félix Ojeda Reyes y Paul Estrade. Betances. Obras Completas. Vols. I-X. San Juan: Zoomideal, 2017.

Topografía: Mil preguntas inútiles

La humanidad tiene la capacidad de hacer preguntas que no tienen contestación, preguntas imposibles de responder porque aquello que indagan se estrella contra la naturaleza misma de la realidad o del tiempo. Así que su formulación permanece ahí, como un enigma, un misterio que inspira el juego de la imaginación artística, histórica etc. De ahí se sigue que el ser humano no sólo inventa enigmas irresolubles sino que puede vivir con ellos toda la vida. ¿Masoquismo, inspiración? Quién sabe.

Preguntar por lo irreal, por lo no ocurrido que alguna vez quizá fue posible, es invocar otra dimensión. Si se me permite la expresión, ese otro lado es un universo de “realidad irreal”, como una gran sombra o una gran ola que se alza y casi nos cubre pero nunca desciende porque no puede, pues queda siempre suspendida en la pregunta. La interrogación proyecta un puente entre el preguntador y esa “realidad irreal alterna”, hecha de posibilidades frustradas. (Espero no estar disparatando.)

Por ejemplo, en mi caso, que todavía formo parte de la humanidad interrogadora, a veces me pregunto “qué hubiera pasado si . . .”

Como todas las de su tipo, ninguna de las preguntas que siguen a continuación tiene respuesta, pero creo que su formulación estimula al pensamiento hasta el punto en que algunos significados se insinúen. (O sea, que algunas ideas sensatas, con sentido, se nos pueden ocurrir.) Son sólo una muestra.

Empecemos.

¿Qué hubiera pasado si Lenin no muere en 1924 y hubiera llegado sano y lúcido al período de la Segunda Guerra Mundial? ¿Qué hubiera pasado si su llamado testamento político –en el que criticaba duramente a Stalin y sugería su sustitución del liderato– se hubiera dado a conocer a todos en su momento? ¿Qué hubiera pasado si se continúa con la Nueva Política Económica promovida por Lenin, que introducía medidas capitalistas para fortalecer el socialismo? ¿Qué hubiera pasado si no destierran a Trotski? Y si saltamos en el tiempo, ¿si Gorbachov hubiera tenido éxito con las reformas políticas y económicas? Y antes, ¿si la Primavera de Praga de 1968 no hubiera sido aplastada por tanques rusos? Y antes, ¿si la URSS, en 1956, en lugar de invadir Hungría hubiera dialogado? ¿Si los experimentos socialistas hubieran sido prósperos y democráticos? ¿Si no hubiera existido la competencia por el dominio del espacio sideral entre EEUU y la URSS? ¿Si en China no hubiera ocurrido la Revolución Cultural? Y antes, ¿si no hubiera invadido al Tíbet? Y ahora, ¿si el mundo no se estuviera convirtiendo en mercancía hecha en China?

Y ya en el Caribe, en Puerto Rico, ¿qué hubiera pasado si Lares triunfa, si Betances no se queda varado con las armas en Santo Tomás, si todos los que eran llegan a participar? Y antes, ¿si no muere Lita, el gran amor de Ramón Emeterio, si no muere Ruiz Belvis, su gran amigo? ¿Qué energía no le hubieran dado esas dos vidas a Betances? Y más adelante. ¿Si Muñoz Marín no declara incompatible ser independentista con ser popular? ¿Si no va preso Albizu ni gran parte del liderato nacionalista en 1936? ¿Si hubiera triunfado el 30 de octubre de 1950? ¿Si Esteban Antongiorgi hubiera ajusticiado al gobernador Winship, por la Masacre de Ponce? ¿Si hubiera habido colaboración entre Muñoz y Albizu Campos? ¿Si comunistas y nacionalistas puertorriqueños se hubieran aliado?¿Si Sánchez Vilella hubiera ganado las elecciones de 1968 con el Partido del Pueblo? ¿Si los boricuas no hubieran tenido que ir a Corea o a Vietnam? Y en Cuba. ¿Si Martí no muere en Dos Ríos? ¿Si EEUU no interviene en la Guerra contra España? Y más adelante, durante la lucha contra Batista, ¿si no hubieran asesinado a Abel Santamaría? Y después. ¿Si no hubiera muerto Camilo Cienfuegos?¿Si el Che Guevara no se hubiera ido? ¿Si no hubiera ocurrido la invasión de Playa Girón? ¿Si no hubiera ocurrido la crisis de los misiles? ¿Si la URSS no hubiera influido tanto en el proceso cubano? ¿Si la Revolución no hubiera censurado y reprimido a intelectuales, artistas, homosexuales y a otras minorías? ¿Si al comienzo no hubiera habido fusilamientos?¿Y en la República Dominicana no hubiera gobernado Leonidas Trujillo? ¿Y en Haití, tampoco Papa Doc?

Y ahora, viajando más lejos. ¿Si el Imperio Español no hubiera perseguido a los no cristianos? ¿Si Colón nunca hubiera puesto un pie en esta parte del mundo? ¿Si los europeos llegados a Norteamérica hubieran respetado a los que ya vivían allí? ¿O si cada vez que llegaba a este lado un europeo imperialista se lo hubieran comido vivo? ¿Si a nadie se le ocurre traer esclavos de África ni de ninguna otra parte? ¿Si desde la guerra de independencia de las trece colonias se prohíbe toda esclavitud? ¿Si en la Revolución Francesa no hubieran guillotinado a nadie? ¿Si Napoleón no se hubiera convertido en emperador y no hubiera invadido otros países? ¿Si ni Hitler ni Mussolini hubieran llegado al poder? ¿Si no hubieran ocurrido ninguna de las guerras mundiales ni la guerra civil española? ¿Si EEUU no hubiera lanzado las bombas atómicas en Japón?¿Si no hubieran asesinado a Gandhi? ¿Si Pakistán y la India no se hubieran separado? ¿Si el mundo árabe se hubiera unido y no hubiera sido dividido por Francia e Inglaterra? ¿Si estos países no hubieran actuado con propósitos imperialistas ni desarrollado actitudes racistas? ¿Si los otros países hubieran respetado a África y a Asia? ¿Si en África y en Asia se hubieran comido vivos a cada uno que llegara con propósitos de dominación? (Lo de “comerse vivo” a alguien es solo una expresión que busca un efecto dramático, no lo tomen a mal los lectores.) ¿Si Inglaterra no hubiera metido la mano y dividido a Palestina y apoyado la creación del estado de Israel? ¿Si Francia no se hubiera metido en Indochina? ¿Si no hubieran matado a Martin Luther King? ¿Si Nixon ni Reagan ni ningún Busch hubieran ganado la presidencia? ¿Si la CIA no hubiera conspirado para derrocar gobiernos?¿Si no hubiera ocurrido el golpe de Pinochet? ¿Si Salvador Allende no se hubiera suicidado? ¿Si no hubiera habido ataque a las Torres Gemelas ni invasión a Iraq? ¿Si Trump no hubiera llegado a la presidencia? ¿Si Bernie Sanders hubiera sido el candidato demócrata?

No hay contestaciones. O tal vez una: la Historia de una gran parte de la humanidad habría sido menos dolorosa.

En fin, ¿qué hubiera pasado si esta columna no se hubiera escrito y la página se hubiera utilizado de forma más provechosa para los lectores? ¡El periódico sería mejor!

Disculpen esta libre asociación interrogativa, este fluido de infortunios. Propongo que cada cual pregunte lo que quiera e imagine sus respuestas. Podría ser útil. Sin embargo, recomiendo cautela, pues podría ocurrir como con ciertos amores, que sentimos nostalgia por lo que pudo o debió ser pero no fue; melancolía por un futuro imposible. Y entonces puede suceder que nos pongamos tristes. Muy tristes.

Pero no pasa nada. Recordemos que nada de esto es real.

El autor es profesor de la UPR en Río Piedras.

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Eugenio María de Hostos

La obra ciudadana que aportó Eugenio María de Hostos a la América toda, es una respuesta a la ausencia de libertades, odisea de eventos superados en ocasiones, evaluados en otras y siempre franqueados por intereses nacionales e internacionales. Su vida ratifica el sacrificio del ir y venir, castigo sentenciado por ejercer su libre pensamiento, acción prohibida. Bajo diversas circunstancias en su Isla, increpaban su exilio. El concepto de peregrinaje en Eugenio María de Hostos refleja las consecuencias de una migración siempre forzada por razones políticas y sociales que enmarcaron su vida.

Sus primeros 23 años contienen los pensamientos y experiencias inmersos en la publicación de La peregrinación de Bayoán de 1863; reflejan el conocimiento sobre la sociedad y el convencimiento de la libertad en su persona. El prólogo de la edición de Madrid, 18631 muestra la idea del peregrino:

Este libro, más que un libro, es un deseo; más que un deseo, una intención más que una intención, es sed. …..Los que no peregrinan que no lean.

Es un librepensador, lleno de deberes cuya base siempre será el derecho a la igualdad, equidad y libertad. Sus convicciones se reafirman en la obra que realizó en América por medio de los artículos periodísticos, discursos, conferencias, reformas educativas y jurídicas, en países específicos como República Dominicana, Perú, Argentina, Brasil y Chile. Contribuye con su palabra y acción a las sociedades americanas para desarrollar la conciencia libertaria. Eugenio María de Hostos viene a ser sinónimo de jurista, educador, sociólogo, periodista, patriota, en resumen: conciencia. Así lo entiendo no sólo para los países antillanos sino para la Humanidad anterior y actual.

Lucha por la libertad de las Antillas, no sólo de su independencia política sino de los lastres coloniales que impiden la configuración de la república de gentes dirigidas a sustentar el derecho y el deber por encima del poder político o administrativo concentrado en una persona o partido. El sentido de liberación promulgado por Hostos, convence para proceder con equidad, constituyendo que todas las personas son iguales ante el deber y ante el derecho.

La independencia es una cosa, y la libertad es otra cosa; la independencia se conquista con las armas en la mano; la libertad es obra del derecho; la independencia es substracción del yugo; libertad es multiplicación de esfuerzos ; el yugo se arroja en una brega más o menos larga; los esfuerzos que reclama la libertad son perpetuos .Y como perpetuos, así también son omnímodos; reclaman la cooperación de todas las actividades individuales y la suma de todas las fuerzas sociales2.

Encontramos seis períodos en los que dividimos su vida de 1839 a 1903 respecto a sus obras, cambios de lugares, países, viajes y proyectos desarrollados. Nace en Puerto Rico en 1839 y se educa en el Liceo San Juan en Mayagüez a partir del 1847 . En Bilbao 1851 continua estudios de bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza. Regresa a Puerto Rico, por corto tiempo y en 1855, termina cursos de latín en el Seminario San Idelfonso en San Juan. De nuevo a España 1857 ingresa a la Facultad de Derecho, Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid. Sus artículos periodísticos y cartas a los rotativos manifiestan el derecho a la independencia de Puerto Rico y Cuba; el derecho a la protesta y a la liberación de los esclavos.

Hostos rompe con el gobierno español cuando luego de la república de 1869, no honró el compromiso de libertad para Cuba y Puerto Rico, inclusive rechaza el puesto de gobernador en Barcelona. Luego de dos estadías en París, llega a Nueva York; y el 31 de octubre de 1869 tiene su primer encuentro con Ramón Emeterio Betances, líder revolucionario de la independencia de Puerto Rico. En la gran metrópolis radica hasta 1870 cuando decide partir a Sur América, dadas las condiciones de represión en su isla. En Perú labora durante un año en el periódico La Patria y con la Sociedad de Auxilio a Cuba. En Chile pasa cinco años, y publica la Memoria de Chile, en la que expresa: Me propongo describir los progresos de Chile… contribuir, si me es posible, a reivindicar para esta sociedad el derecho que tiene al reconocimiento de la sociedad americana i a la atención respetuosa de las nacionalidades europea3. Encontramos que el concepto de derecho expuesto es la simiente para su reforma jurídica y las otras necesarias para lograr el gobierno que debe haber en una república. Con la publicación de la Biografía a Plácido en 1872, aporta otro aspecto de la defensa de la libertad no sólo política sino de los hombres y mujeres esclavos. La segunda edición de La peregrinación de Bayón en 1873 amplía e incorpora recursos literarios para transmitir la emoción de la búsqueda del ideal. Ambas obras contienen la explicación de los sacrificios por la libertad. En ese mismo año en Chile, se publican sus conferencias sobre La Educación Científica de la mujer, inconmensurable aporte al adelantamiento del derecho de la mujer a los altos estudios en el continente americano y ejemplo para las demás tierras del mundo.

Destacamos los tres períodos en los que Hostos labora en Santo Domingo: el primero de 1875 a 1876 en el que promulga la convicción política del derecho a la libertad en las Antillas; el segundo de 1879 a 1888 muestra la aplicación de sus ideas mediante una implantación y práctica de su sistema educativo basado en su método de pensamiento; y el tercero de 1900 a 1903, en el que tiene a cargo la reorganización total del sistema de enseñanza.

En la República Dominicana funda y dirige los periódicos Las Tres Antillas y Los Antillanos en el año de 1875 y colabora con Las Dos Antillas; crea la sociedad La Educadora en 1876. Sale a Venezuela donde se casa en 1878 con Belinda Ayala. Luego pasa a Nueva York, donde publica en La Voz de la Patria su fundamental programa de La Liga de los Independientes4. La serie de escritos presenta la manera de mantener las libertades en los países ya independientes y los que faltan por lograr su libertad. José Martí comenta sobre este programa y le llama ¨Catecismo Democrático¨ desde El Federalista de México5.

Más tarde regresa a la República Dominicana en 1879 cuando desarrolla su labor educativa y ciudadana hasta 18886. Con su compromiso docente reafirma el derecho a la educación. En 1880 funda la primera Escuela Normal de Santiago de los Caballeros. En 1883 inaugura la Cátedra de Economía Política en el Instituto Profesional. Dicta a sus alumnos las Lecciones de Sociología que posteriormente formarán parte del Tratado de Sociología. En 1884 se gradúan los primeros maestros normalistas al igual que en 1886. Pública en Santo Domingo sus Lecciones de Derecho Constitucional en 1887 y en ese año se gradúan las primeras maestras del Instituto de Señoritas dirigido por Salomé Ureña de Henríquez. En 1888 funda la Escuela Nocturna para la clase obrera; y publica Moral Social.

De 1888 a 1898 radica en Chile7 donde atiende la obra del sistema de escuelas y la Reforma del Plan de Estudios de la Facultad de Leyes . Publica en 1897 Cartas públicas sobre Cuba8, en la prensa chilena y dominicana siendo estos artículos el punto culminante en su defensa por la libertad de esta Antilla comprometida en la guerra de independencia llamada por Martí la Guerra Necesaria. Esta defensa que hizo Hostos de las dos Antillas fue la razón de sus esfuerzos intelectuales y de producción documental por más de cuarenta años con el compromiso de abogar por las emancipaciones absolutas de las colonias.

Pasa a Estados Unidos en julio de 1898 para interceder en la Guerra Hispanocubana estadounidense, pero ya el combate estaba en su desarrollo. El 2 agosto en New York, Chymney Corner Hall, 6ta avenida, calle 25. Funda La Liga de Patriotas Puertorriqueños de la cual es nombrado presidente, y Roberto H. Todd secretario. Este proyecto cuyo origen sobreviene de La Liga de los Independientes de 1876, lo presenta a causa del desarrollo de los acontecimientos en el Partido Revolucionario Cubano y la Sección de Puerto Rico ante la ocupación norteamericana como consecuencia de la Guerra del 1898. El propósito es que Puerto Rico se organice para definir el status de la Isla en una república luego de un plebiscito debidamente organizado. Dicha organización implica 25 años de preparación en un proceso de descolonización. Proponía la unión de las fuerzas productivas, intelectuales y de convivencia social para cualquier sociedad en tiempo y lugar, referente indispensable para transformar sociedades con dignidad, derecho y conciencia.

Luego, llegado a Puerto Rico en septiembre, presenta su proyecto La Liga de Patriotas Puertorriqueños y el 23 de octubre de 1898 en Juana Díaz impulsa la organización que ayudará a un pueblo colonizado por cuatrocientos años a encontrar su derrotero en la senda de la libertad y el derecho. Las intrigas partidistas vieron amenazadas sus acuerdos y beneficios económicos bajo el nuevo orden. Hostos no tuvo cabida en su Puerto Rico, le retiraron hasta la posibilidad de trabajar en el proceso educativo: ya había otro plan de americanización.

El tercer período en República Dominicana va del 1899 a 1903, año de su muerte, reorganiza en Santo Domingo la enseñanza pública y le nombran Inspector General de la Enseñanza Pública, Director de la Escuela Normal de Santo Domingo

Hostos reflexiona sobre varios conceptos que impulsan cambios en definiciones, prácticas y enseñanzas. Uno de esos es el concepto de ética. Para el mayagüezano universal la ética es una relación directa de la psicología porque depende de la voluntad de las personas. Se puede tener una reflexión en cuanto a un comportamiento, alguien, algo o situación; igualmente se pueden tener las evidencias de los hechos, el recuento de los acontecimientos. Pero si no se tiene voluntad para cumplir con el deber ético no se consigue el equilibrio de la justicia en detrimento de los desfavorecidos. Si no se aceptan los errores cometidos, las personas no se hacen responsables de sus actos, alterando la convivencia social porque prevalecen los intereses creados.

Los acontecimientos actuales permiten reconocer lo que hizo Hostos al denunciar el miedo a la libertad que explotan los partidos políticos para hacer de la situación de sometimiento una de sobrevivencia y un gran negocio.

CRUCIGRAMA: Clemente Soto Vélez

Horizontales

2. _____; poemario de Soto Vélez publicado en 1955.

9. Monja.

10. Cólera.

12. Balean.

14. _____ Juan; capital de Puerto Rico.

15. El Archipámpano de _____; uno de los seudónimos utilizados por Soto Vélez en el grupo literario de los atalayistas.

18. Arriaz, puño de la espada.

21. Símbolo del radón.

22. Ente.

24. Río de Galicia.

25. Caballo de _____; poema de Soto Vélez publicado en 1959.

26. Del verbo osar.

27. Clemente _____ Vélez; poeta, escritor y periodista puertorriqueño. Fundador junto a otros del movimiento literario vanguardista conocido como Atalayismo.

28. Familia.

30. _____ poética; libro de Soto Vélez editado en 1989 con introducción de Luis Hernando Aquino.

32. Perteneciente o relativo al monte Ida, en Troya.

34. Parte del ave, pl.

36. 4 de _____ de 1905; nacimiento de Soto Vélez.

39. Lo contrario al mal.

40. Pasé de dentro afuera.

42. Anuda.

45. Símbolo del oro.

47. _____ Soto Vélez; autor de La tierra prometida, La sangre que sigue cantando, Abrazo interno y Árboles.

51. Símbolo del zinc.

52. _____; novela de Carlos Fuentes.

53. Átomo con carga eléctrica.

54. Escuché.

55. _____ árboles; poema de Soto Vélez.

56. _____ Paulo, ciudad de Brasil.

Verticales

1. Clemente Soto _____; utilizó los seudónimos “Archipámpano de Zíntar”, “Zelve Zíntar” y “Abel Irián”. Militó en el Partido Nacionalista Puertorriqueño. Autor de Caballo de palo.

2. Cocían a la brasa.

3. Arrope o cualquier zumo de frutos maduros, mezclado con alguna miel o azúcar.

4. Juan Mari _____; fundador del Movimiento Pro Independencia.

5.  Envuelvan.

6. Época.

7. La _____ que sigue cantando; libro de Soto Vélez editado también en inglés.

8. 15 de _____ de 1993; fallecimiento de Soto Vélez.

11. Tisana.

13. Ciudad natal de Soto Vélez.

16. Natural de Irán.

17. Dividan en trozos.

19.  Arbusto de la familia de las rosáceas, pl.

20. Alces, mamíferos rumiantes, parecidos al ciervo.

22. Sonido agradable.

23. Prisionero.

29. Artículo neutro.

31. Divinidad egipcia.

33. Pluralidad de personas.

35. _____ interno; poemario de 1954 de Soto Vélez.

36. Existe.

37. Forma de pronombre.

38. La _____ prometida libro de Soto Vélez publicado en 1979.

41. Complemento de dinero con que se incrementan un sueldo o un precio, de manera ocasional o habitual.

42. Quieres.

43. Aguardiente anisado.

44. Manuel _____ Gandía; médico, periodista, político y escritor arecibeño.

46. Junté.

47. Del verbo caer.

48. Tablar de huerta.

49. _____ Baja; ciudad de Puerto Rico.

50. Ahora.

Inscritas en piedra

Ten fe

Puerto Rico se levantara

Boricua no te vallas

Anónimo

Si transitas por el expreso 52 (Luis A. Ferré) de Caguas a San Juan en el K.H. 7.5 verás escrito en aerosol blanco en la piedra a la vera de la carretera un mensaje: Ten fe /Puerto Rico se levantara/ Boricua no te vallas. Lo vi por primera vez al quinto día luego del paso del huracán María y lo sigo leyendo cada vez que viajo por ese “expreso” a 10 o 25 millas por hora en busca de un asomo que me recuerde “antes de María” en casa de mis familiares en San Juan y Levittown.

Batalla el mensaje con su cliché (Puerto Rico se levanta), sus errores gramaticales y su ausencia de color e imágenes con los anuncios a todo color y generados con la perspicacia de las agencias publicitarias de captar la atención del público en las vías de rodaje. Tal vez muchos aún no lo han visto a pesar de los constantes tapones al cual se enfrentan cotidianamente en ese expreso. Tal vez tienen la vista fija en la parte trasera del vehículo que lo antecede esperanzado en el momento que se pueda adelantar unos metros. Es posible que alcen la mirada incitados por aquellos anuncios parpadeantes, rebosantes de colores e imágenes que les invitan a seguir consumiendo o le auguran la millonada que le espera con la loto.

Me pregunto si, aún ese ser anónimo, luego de más de 100 días tendrá fe en la consigna de un gobierno buscón, corrupto, mendiguero e insensible a las necesidades del pueblo y solícito con las artimañas de los depravadores del país. ¿Aún tendrá fe en que Puerto Rico se levante cuando en su municipio sabe que de las supuestas “64 víctimas de Pesquera” a causa del huracán María, la gran mayoría deberían de ser, según sus cálculos, de su pueblo? ¿Aún tendrá fe cuando el agua no le llegó por más de 2 meses y su vida se restringió a esperar el camión Oasis y luego hacer largas filas para conseguir el fluido que habría de alimentar a la generadora de electricidad? ¿Aún tendrá fe en las mentiras y los “jueguitos semánticos” del gobernador de generación y distribución de energía eléctrica? ¿Aún tendrá fe, después de más de tres meses de espera en que el cuerpo de ingenieros del ejército de EUA se supone que coordinase para colocar un toldo azul para cubrir parte del techo y salvaguardar lo poco que le queda? ¿Aún tendrá fe en que FEMA le apruebe su solicitud y le facilite el dinero para adquirir una cama y poder descansar del trajín del día? ¿Aún tendrá fe en que el gobierno de EUA reembolsará fondos para reconstruir el puente del barrio que colapsó o reponer la otra mitad de la carretera? ¿Aún tendrá fe en que la Junta de Control Fiscal viene a enderezar las finanzas del país? Podría seguir ad infinitum pero usted, quien lee estas líneas, puede añadir las suyas.

Finaliza el mensaje con una petición urgente y a la vez desgarradora por su visión pitonisa de alertar sobre la masiva migración (200,000) de boricuas en días por venir luego del huracán: “Boricua no te vallas”. Me pregunto, ¿a quién perdió en esa estampida humana? ¿A quiénes hemos perdido en el plano individual como en el colectivo? ¿Se nos fue en esa fuga aquellas mentes y aquellas manos que podrían “levantar a Puerto Rico”?

Como exmiembro de la diáspora (22 años de exilio) sé del dolor que se siente al regresar esporádicamente a tu tierra en plan turista (vacaciones de verano o del trabajo), en estar en un desplazamiento constante con raíces aéreas y ser una observadora intermitente de esa otra vida de tu familia y tus amistades. ¿Habrá en algún momento de su vida experimentado esa oquedad emocional nuestra escritora anónima?

Claridad, en su edición del 30 de noviembre al 6 de diciembre, publicó un excelente artículo de Manuel de J. González, La emigración y el final de los tiempos. Poner en perspectiva histórica el fenómeno de la migración del pueblo boricua se sintió como un bálsamo a esa gran tristeza de experimentar la ausencia de vecinos, amistades y familiares de nuestra tierra, aquellos que se nos fueron. Nos recuerda González que, “La mayoría de los emigrados no regresó a su país de origen, pero algunos lo hicieron trayendo experiencia y recursos que ayudaron a la recuperación” (pág. 7). Sé que así será porque ha sido el patrón de las grandes migraciones humanas. Siempre, desde nuestros orígenes como especie, la constante ha sido la búsqueda y esto ha implicado partidas. Hoy, contrario a cientos de años atrás, podemos abrazar la idea de retornar a nuestros orígenes, a nuestra tierra. Sé que muchas de las personas que tuvieron que abandonar su casa, su familia, sus amistades, su cultura habrán de regresar. Lo sé. Lo hemos hecho muchas y muchos. Pero también sé que si no luchamos por desbancar a estos parásitos (Pesquera, Keleher, Jaresko, Fortuño, políticos de carrera y otros depredadores como la Junta de Control Fiscal) y hacerles pagar lo que han robado seguiremos como nuestro escritor anónimo agarrándonos de una “fe” clichosa y viendo como nuestra isla se despuebla de las manos y mentes que la han de transformar.

Me pregunto si aún nuestra escritora anónima reside en la Isla o ha engrosado la masa de boricuas en el exilio ¿O tal vez sea un integrante del movimiento comunitario que se organiza para exigir sus derechos como ciudadanos de esta tierra? Apostemos por lo segundo.

La autora reside en Humacao (todavía sin electricidad, sin toldo y agua de vez en cuando…)