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Construir desde la rabia

Hay muchas formas de enfrentarse a las crisis. Puedes frustrarte, deprimirte, caer en el cinismo y derrotismo o puedes sentir mucho coraje. La pregunta es ¿cómo canalizamos el coraje? Yo propongo que construyamos desde la rabia.

Rabia, que cierren escuelas de forma caprichosa sin criterios objetivos ni de eficiencia ni ahorros.

Rabia, que sea una persona que no conoce de adentro el sistema de educación pública (esto no es un asunto de nacionalidad), que no conozca nuestra idiosincrasia ni nuestra cultura ni haya vivido entre nosotros y la traigan como el exterminator a desmantelar nuestras escuelas.

Rabia, de que mientras el cierre de escuelas solo significa un ahorro de $15 millones (si se le puede creer algo a RR y Keleher), que estemos pagando:

• $100 millones para gastos incurridos por la Junta que diz que nos representa (al pueblo de Puerto Rico) en el pleito de la ley de quiebra bajo el Título 13 de PROMESA.

• $350 mil más beneficios que llegan a casi $800 mil a un director ejecutivo fantasma de la AEE que debe estar en la playa en su casa en Bermudas o Barbados mientras cobra y Puerto Rico se queda una vez más sin luz;

• $650 mil más beneficio que llegan a casi un millón, a una ukraniana-americana con un portafolio de agente de la CIA que probablemente despreciaba a los puertorriqueños de Chicago de donde ella viene;

• $250 mil más beneficios a un Comisionado de Seguridad, agente del FBI, bajo cuya incumbencia el crimen se ha disparado, las masacres ocurren casi semanalmente y para lo único que movilizan a la Policía es para dar macanazos y regar gas pimienta a los manifestantes;

• Honorarios probablemente exorbitantes por hora a Pierluisi (se acuerdan de él, el que triplicó su fortuna y la de su mujer mientras era Comisionado Residente) para que represente a tres palitos en la solicitud de desacato contra el gobierno de Puerto Rico por negarse a aprobar la “reforma” laboral.

Rabia, que después de trabajar 30 años en el gobierno y dar tus energías y años más productivos al servicio del pueblo de Puerto Rico, muchas veces por salarios muy por debajo de lo que se paga en la empresa privada, tu gran beneficio al final del día era que ibas a tener cierta seguridad económica al tener una pensión para tus años de vejez. Recuerden que fue Rosselló padre el que metió las manos al Sistema de Retiro, quitó las pensiones, pero antes se aseguró de llevarse una pensión Cadillac.

Rabia, que en la empresa privada le reduzcan los días de vacacione y enfermedad a 7 días, le quiten el Bono de Navidad y eliminen la protección por despido injustificado de la Ley 80. ¿Entenderán ahora mucha gente por qué es importante estar sindicalizado? Bueno, aunque algunos dirán que no es mucho lo que pueden hacer las uniones que existen; si en vez de representar menos de un 8% de los trabajadores representaran un 50% imagínense el poder que tendrían.

Rabia, del trabajo que da ponernos de acuerdo para hacer cosas sencillas como marchar juntos el 1 de mayo.

Esta columna saldrá ya pasado el 1 de mayo. Si salimos muchos a pocos a la calle será tema de análisis. Lo importante es lo que bien dijera nuestro compañero de la Juventud Hostosiana, Mikael Rosa, en su columna ¿Qué pasa el 2 de mayo? (80 Grados) “La unidad no es un cliché ni un acto fútil. Es una forma de hacer política que conlleva incomodidades. Las respuestas categóricas de los tiempos soviéticos nos sirven para muy poco. Mucho menos la clásica actitud de pararnos de la mesa a la primera que algo no nos gusta. Se trata de unir fuerzas a partir de un análisis contextual prudente, realista y humilde.”

¿Entonces qué hacemos con la rabia? Hay rabias que son destructivas cuando nos las proyectamos sobre nosotros mismos o sobre la gente cercana a nosotros. Pero hay rabias que nos sirven de energía para luchar sin miedo y con tesón. Es la rabia con que vemos que un padre o una madre defiende a sus hijos ante el abuso de otros. Es la rabia del que ya no tiene nada que perder y está dispuesto a dar la vida por luchar por lo que más quiere. La que nos da el coraje y la valentía a veces desconocida por nosotros mismos.

Las respuestas a lo que vivimos no son fáciles. Nadie tiene la solución mágica para atender la crisis. Pretender tenerla sería una arrogancia mesiánica. Lo que si tenemos que tener es la capacidad para escuchar, entender, analizar, reflexionar y actuar.

Todos los días de distintos sectores se llevan a cabo esfuerzos que por sí solos no hacen mella en la crisis, pero que al juntarlos con los demás, aportan significativamente en la conformación de una concatenación de esfuerzos que van haciendo la diferencia. Establecer la tónica de que podemos por nosotros mismos, sin dependencia ni ayuda de los gobiernos es ganancia para todos. Pero no debemos dejar que se tomen decisiones desde cúpulas y cuartos escondidos, sobre asuntos que van a impactar nuestras comunidades y que se realizarán con fondos públicos, que después de todos son fondos PARA el Pueblo de Puerto Rico y no para los amigos del alma e inversionistas extranjeros.

Hay que exigir la participación ciudadana en decisiones sobre servicios que son esenciales y reconocidos como derechos humanos: el acceso a la energía, el agua, la salud, la vivienda, la educación y el trabajo. Tenemos que impulsar una agenda de desarrollo sostenible. Hay que defender con rabia nuestros derechos, con la mente fría y el corazón caliente.

El pueblo es el único y verdadero soberano e históricamente cuando se une no solo cambia gobiernos, cambia la historia de la humanidad. Desde los independentistas estadounidenses de las 13 colonias reunidos en los Congresos Continentales, la Toma de la Bastilla en Francia, la Revolución de Octubre de Rusia, la marcha en Birgminham, Alabama, han marcado hitos en la obtención de derechos para los pueblos que aún cuando haya retrocesos y dificultades en el camino, pautan progreso hacia adelante.

Los puertorriqueños enfrentamos un momento que puede convertirse en hito o puede marcar la ruta hacia nuestra desaparición. La rabia ha de ser constructiva para formar la patria que queremos de justicia social y libertad plena.

La autora es co-presidentea del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano

Mirada Cooperativista: No es al revés

Dedico esta columna a honrar la memoria del amigo, hermano, compañero de lucha y cooperativista Juan González Feliciano. A Juan lo recordaremos siempre por el legado de integridad que nos dejó. Fue un líder indiscutible del cooperativismo de seguros, financiero y de vivienda, expresidente de la Junta de Directores de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico, la Cooperativa de Seguros Múltiples y la Fundación Comunitaria de Puerto Rico. El país que soñó fortalecido por el cooperativismo en todas sus áreas se lo debemos y seguiremos con su ejemplo la ruta trazada. ¡Hasta siempre hermano!

El 21 de abril de 2018 los cooperativistas estuvieron atentos a la discusión de la segunda versión del Plan Fiscal de la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas(COSSEC) presentado ante la Junta de Supervisión Fiscal por funcionarios de esa entidad, de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF) y la Comisionada de Desarrollo Cooperativo, que a su vez es su principal ejecutiva interina y presidenta de la Junta de Directores. Esta versión trajo pocas novedades por ser casi igual al presentado anteriormente. Luego de la inicial ristra de loas y reconocimiento a sus fortalezas pasa a presentar propuestas ajenas a su naturaleza autónoma y democrática.

En sus inicios este plan da parte de algunos hechos contundentes e innegables:

• la importancia del sistema financiero cooperativo en la estructura social y económica del país

• el reconocimiento de que es una columna de la economía y la principal alternativa de un sector de banca comercial

• el crecimiento de sus activos

• la estabilidad y tendencia de crecimiento del sistema cooperativo

• su arraigo comunitario

• su capacidad de respuesta ante la situación de emergencia que ocurrió al finalizar el 2017 por el paso de dos huracanes

• la existencia de reservas adecuadas

Continua el plan con una descripción de la función aseguradora y supervisora de COSSEC y con la mención del alto porcentaje de inversión en bonos como un riesgo. Además, plantea interrogantes sobre algunas medidas que impulsó el movimiento para responsablemente trabajar ese riesgo. Ese es el caso de la Ley 220-2015 que permite amortizar pérdidas en periodos de 15 años. De hecho, muchas de las cooperativas mantienen ese asunto controlado en discusión democrática con sus socios y han tomado decisiones responsables, como reservar parte sustancial de sus sobrantes. Luego de esa introducción, el plan continúa con un análisis de riesgo, con modelos de evaluación y un plan de acción correctiva.

Entre las reformas estructurales que el plan menciona vale destacar su propuesta de alterar la gobernanza de la entidad. Esta propuesta plantea recomponer la dirección de COSSEC a los fines de que las decisiones sustantivas sean tomadas por un comité compuesto por tres funcionarios de gobierno: COSSEC, AAFAF y la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras. Esta idea surge de la premisa de que la representación de las cooperativas en la junta de directores de COSSEC encarna un potencial conflicto de interés, consistente en que estos representan los intereses de las cooperativas y no los de COSSEC y el sistema.

Es precisamente en este asunto que debemos advertir al lector que en esta corporación pública el gobierno no aporta un solo centavo y que su principal ingreso proviene del pago de las primas del seguro de acciones y depósitos de las cooperativas del sector financiero.

De hecho, la representación del sector cooperativo en esa junta ha sido la garantía del buen uso de sus fondos. Muchos son los testimonios de cómo, a lo largo de estos años han tenido que lidiar con las mismas prácticas que han quebrado otras corporaciones. ¿Qué cuales son? Ustedes las conocen. Contratos a agencias de publicidad, a abogados y otros profesionales en detrimento del personal de carrera, puestos de confianza para políticos derrotados, entre otras. .

Colocar a tres funcionarios de gobierno, entre ellos al principal ejecutivo de la banca en el país a tomar decisiones sobre el sector cooperativo sí es un enorme riesgo que debemos evitar. Los más de un millón de socios del sistema cooperativo y otros miles a los cuales le sirven deben estar tranquilos. Los representantes del sector cooperativo son sus más fieles defensores cuidarán con celo este patrimonio que hoy más que nunca está sirviendo bien a nuestro país.

Con una práctica del ejercicio pleno de la democracia nuestros representantes ejercen sus funciones apegados a la transparencia del ideario cooperativo. Celosos de la estabilidad del sistema, inhibiéndose de decisiones cuando tienen que hacerlo, rindiendo cuentas al sector que representan y tomando decisiones propias de un sistema financiero, claro que sí, ellos han promovido fusiones y consolidaciones cuando ha sido necesario. Ahora es menester que la Junta de COSSEC tenga un calendario de reuniones, una agenda de seguimiento al sistema y unos procesos constantes de trabajo en común con todos los componentes de ese cuerpo. No van a tener personas más conocedoras y vigilantes de un sistema fuerte y vigoroso, que esas. Después de todo nuestro sistema financiero tiene que seguir unas pautas y unas reglas, pero nunca olvidemos su arraigo y vínculo social. No es acumulación del capital con fin de lucro. Es generar riqueza y distribuirla en acción social que impacte el entorno que genere empleos y colocando el bienestar común por encima de cualquier otro con apego a principios y valores éticos y democráticos. Sobre eso, la JSF, el gobierno y sus representantes tienen mucho que aprender del cooperativismo, no es al revés.

Comentarios a: mildredkairo@gmail.com

Cuba debate nuevas reformas económicas

Por Gustavo Veiga

Las reformas económicas en Cuba están en el centro del debate y no por una imposición desde el exterior. No cuentan el FMI ni el Banco Mundial. El país los abandonó en 1960 y 1964 respectivamente. Los tiempos de los cambios proyectados los maneja el gobierno, sin prisa, pero sin pausa. Nadie espera en la isla una liberación de las fuerzas productivas, ni siquiera como sucedió en Vietnam, con su política del Doi Moi en 1986. Una combinación entre libre mercado y socialismo. Ya tiene demasiado encima con el bloqueo de Estados Unidos, que no se modificó un ápice, ni siquiera durante el período de cierta distensión durante la presidencia de Barack Obama.

Las dificultades que son consecuencia de las decisiones propias, como su doble moneda, la burocracia sistémica y una apertura hacia el cuentapropismo que genera ciertas desigualdades, son temas que tienen prioridad en la agenda del nuevo presidente Miguel Díaz Canel. La ratificación del rumbo socialista que adoptó la Revolución cubana hace casi 60 años, no exime –como dijo en diciembre 2017 Raúl Castro– de renunciar “al despliegue y desarrollo de las formas de gestión no estatales en nuestra economía”. En otras palabras, la consolidación de una apertura que comenzó en su mandato. Queda en su sucesor definir a qué ritmo continuará.

El periodista cubano especializado en Economía, Ariel Terrero, definió el dilema que la isla tiene por delante: “Sin prosperidad, el socialismo será siempre una utopía”. Ese horizonte de bienestar deseado se apoya en algunos índices, pero decae cuando se toman en cuenta otros. Aunque insuficiente, el PBI de la isla creció 1,60% en 2017 y para este año se espera que llegue al 2%. El turismo, acaso el sector más dinámico, aumentó sus ingresos un 16,2% el año pasado cuando en todo el mundo crece al 4%. Y si bien en el primer trimestre de 2018 bajó el 7%, cuando en 2019 La Habana cumpla el 500º aniversario de su fundación, es muy posible que vuelva a subir. Los canadienses son los que más visitan Cuba. Los estadounidenses, pese a que no pueden viajar como turistas, se las ingenian para ocupar el tercer lugar, detrás de los nativos de la isla que residen en el exterior.

La eliminación de la dualidad monetaria, donde conviven el peso cubano (CUP) y el peso convertible (CUC), es un problema que el gobierno define como su principal asignatura pendiente. Castro, quien se retiró del gobierno el 19 de abril, había dicho en uno de sus últimos discursos que “constituye el proceso más determinante para avanzar en la actualización del modelo económico por el impacto que tendrá en todas las esferas del quehacer económico y social de la nación. Sin resolver eso es difícil avanzar correctamente”.

Terrero escribió en Cubadebate el 27 de abril que “una consecuencia visible es la fuga de trabajadores de alta calificación del sector público hacia plazas de menor competencia profesional pero mejor remuneradas en la actividad no estatal. Profunda y complicada es la distorsión, insisto, de un sistema monetario dual que fragmenta la economía en dos grandes áreas comerciales y empresariales -estatal y no estatal- mal comunicadas entre sí por su respectiva sujeción a normas monetarias y cambiarias dispares”.

En otras palabras, aún los empleados de compañías donde el salario está sujeto a cláusulas de productividad y en los emprendimientos privados como los llamados paladares (restoranes administrados por particulares) se gana mucho más que en organismos del Estado, el transporte público e incluso en los hoteles que pertenecen al gobierno y que generan empleo estable. Es muy común ver a un trabajador público haciendo changas de cuentapropista, a un chofer de ómnibus conduciendo un taxi o a una mesera de un hotel internacional buscándose un rebusque adicional a sus 25 dólares de paga (unos 500 CUP).

Una apertura que empezó con los productos del campo en los años 90 – que se pueden vender libremente en los llamados agromercados – se extendió a otros rubros de la economía. Comenzó a funcionar el 16 de marzo pasado un mercado mayorista de alimentos para cooperativas no agropecuarias. Está ubicado en La Habana y se llama Mercabal. Provee de cuarenta mercancías diferentes a paladares constituidos como restoranes, pizzerías y cafeterías a precios subsidiados. Les venden frijoles, azúcar, bebidas sin alcohol, cervezas, sal, confituras, hamburguesas y salchichas, a los que se les aplica un descuento del 20% del precio minorista. En el caso del pollo llega hasta el 30 por ciento.

Esto genera un desequilibrio entre la mayoría de los cubanos que no tiene acceso a esos subsidios y los cooperativistas o cuentapropistas. También se da esta situación de incipiente desigualdad en los salarios. Un profesor universitario con cierta antigüedad puede recibir una paga de 1.000 pesos cubanos mientras que un joven empleado que se suma al mercado laboral de una empresa que paga por productividad, duplica ese monto.

En la primera sesión del Consejo de Ministros que presidió Díaz Canel como jefe de Estado –informó Granma– definió al tema salarial “como un problema real” de la economía. La gente se queja de que no le alcanzan sus ingresos para imaginar un horizonte de bienestar cercano. Pero reconoce que el estado les brinda vivienda, educación y salud gratuitas. Dos empleados de una tienda de ropa le dijeron a este cronista que estarían muy bien si ganaran 150 dólares mensuales. Las propiedades que antes era imposible venderlas entre particulares, desde 2011 pueden pasar de manos con la sola condición de residir en la isla. Los extranjeros todavía tienen vedado comprarlas.

La inversión foránea no es la deseable hasta ahora -510 millones en 2017 según el periodista Terrero- y debería ubicarse entre los 2.000 y 2.500 millones anuales para que la economía creciera. El año pasado, a los efectos perjudiciales del bloqueo de EE.UU. se sumaron las consecuencias del huracán Irma y una sequía prolongada que perjudicó la cosecha de caña de azúcar. Aunque su producción está lejos del récord histórico de 1991 (8 millones de toneladas), hoy representaría apenas el 5 por ciento de los ingresos en divisas de la isla. Se ubica detrás de las remesas que envían los cubanos desde el exterior, el turismo, tabaco, níquel y los productos farmacéuticos.

Reproducido de: www.pagina12.com.ar

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Colombia “La guerrilla dice que van a mantener los acuerdos”

Los acuerdos de paz, Acuerdo de la Habana, firmado entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el presidente Juan Manuel Santos, se mantienen en ascuas, en un vilo ante la falta de cumplimiento por parte del estado colombiano.

“Pareciera ser que quieren conducir a la guerrilla para que abandonen los acuerdos, los están llevando a un punto a que retomen las armas y que boten el acuerdo. La guerrilla dice que se van a mantener por encima de todo en los acuerdos pero la presión es hacia eso”, expresó el Padre Joaquín Mayorga Fonseca, en entrevista con este semanario, sobre el camino que ha seguido la implementación de los acuerdos a poco más de un año de su firma.

El Padre activista, quien expresa su opción por la paz, indicó que tanto la FARC así como los entes del gobierno que se suponen den seguimiento a los acuerdos han reconocido que sólo se han implementado el 15% de los acuerdos estipulados. “Eso tiene en ascuas ese acuerdo, realmente no sabemos a ciencia cierta cuál va a ser el final, porque ha sido no solamente que no se han implementado los acuerdos, ha sido que el gobierno se ha negado a implementar esos acuerdos y otras entidades del estado como las cortes sobre todo la fiscalía, y algunas otras entidades del estado que no participaron directamente de los acuerdos los han venido desmontando lo cual tiene visos muy terribles en ese sentido porque las esperanzas se frustran”.

Según la agenda de las negociaciones los aspectos en los cuales las partes se pusieron de acuerdo fueron; una reforma agraria, una reforma política; la reparación a las víctimas de la guerra, -el cual señaló – es quizás el mas central y luego le siguen una serie de reformas y garantías para que la guerrilla entre a la actividad política sin las armas. La entrega de las armas dijo es el último punto en la agenda.

Sobre quién recae la potestad para hacer cumplir con los acuerdos el religioso católico, denunció que aunque el ejecutivo tiene las herramientas para hacer cumplir los acuerdos, no parece que realmente quiera tener la voluntad política para hacer que las otras entidades del estado cumplan con lo estipulado. Esta falta de voluntad a su juicio se debe en parte a que las otras entidades del mismo estado no participaron del proceso, por lo que han venido desmontándolo, sobre todo la reforma agraria. Dio como ejemplo el que hay unos grupos de empresarios ligados a sectores del ejército, otros ligados a sectores paramilitares, sectores de la derecha que se oponen radicalmente a la reforma e incluso han organizado unos ejércitos privados para oponerse y lo mismo ocurre en la fiscalía.

Uno de los sabotajes más evidentes de los acuerdos ha sido la captura de uno de los líderes que participó de las negociaciones, Jesús Santrich, el cual denunció lo que pareciera ser un montaje fabricado entre la fiscalía del gobierno colombiano y el gobierno de Estados Unidos (EEUU). “Lo irónico es que la orden de captura no viene de ningún órgano judicial de Colombia, sino de un juez de Nueva York supuestamente se reclama para extradición por narcotráfico”. Reconoció que Santrich fue una voz destacada en sus posiciones políticas en la mesa de negociaciones y después de firmado el acuerdo ha insistido en que se cumpla.

En tanto alrededor de 100 excombatientes de la FARC han sido asesinados, luego de la firma sin que se haya atribuido a ningún responsable, aun cuando se sabe que es el propio gobierno. Frente a estos acontecimientos y otros manifestó que hay mucha preocupación en todos los sectores pacifistas del país por el incumplimiento de los acuerdos y qué va a pasar si se siguen posponiendo los acuerdos, “a dónde vamos a llegar y puede ser otra gran frustración para el pueblo colombiano y pudiera ser también la posibilidad del incremento de la guerra, no se ponga fin a la guerra”.

El Padre Mayorga Fonseca narró que la realidad de su país, Colombia es que lleva años de guerra y que han sido muy pocos los momentos de paz desde la era republicana, se refiere a la lucha emancipadora de España. Muy mal contadas dijo que el país lleva 14 guerras. La presente tiene su raíz en el 1948 con el asesinato del líder Jorge Elías Gaetán, “ con él se inicia este guerra que todavía estamos viviendo”.

El Padre Mayorga Fonseca considera que parte de lo que explica el que los acuerdos hayan sido muy pocos respaldados incluso por el mismo pueblo colombiano, es que al presidente Santos se le ocurrió, la que describió como “la poca favorable idea”, de someter a un plebiscito un acuerdo que la gente no conocía y lo que hizo fue avivar más pasiones, abrir otras heridas de las victimas de la guerra y del pueblo en general. Agregó que el pueblo no conocía a ciencia cierta cuáles eran los acuerdos y eso llevó a que la mayoría un poco mas del 50% rechazara el acuerdo. Los acuerdos no se discutieron, un documento de casi 400 páginas que se dio a leer un mes antes del plebiscito. En cambio sectores de la derecha se organizaron mucha campaña contra.

Aun con estas críticas el padre colombiano entiende que el acuerdo representa “un avance para ver si se logra terminar con esta guerra tan larga y tan dramática”, describió como una tragedia y absurdo la manipulación política de los sectores de la derecha privilegiados que históricamente han controlado el país.

Mientras los sectores pacifistas, los que viven y sufren la guerra en carne propia sí favorecen el acuerdo. Reclamó que esta articulación se da entre los sectores sociales, comunitarios, sindicales, estudiantes, afro colombianos, indigenas, mujeres, algunos sectores religiosos y otras organizaciones de toda índole están en favor de una salida pacifica por lo que apoyan los acuerdos.

Una nueva negociación en Quito

A pesar de que no se han cumplido, ni siquiera los acuerdos con la FARC, defendió que los que optan por la paz siguen empeñados en la negociación. Con la esperanza de salir de la guerra dio a conocer que al presente se lleva a cabo otra mesa de negociaciones en Quito, Ecuador con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) de lo que quedó inconcluso en La Habana, Cuba. La agenda de la MQ busca abordar temas que el gobierno nunca ha querido tocar, el modelo político -el cual dice que no se negocia- el modelo económico, la doctrina militar y las relaciones internacionales, .”eso es justamente lo que ha mantenido la guerra por eso nació la guerra y por eso se ha mantenido la guerra entonces si no se van a hacer transformaciones en esos campos pues va a ser imposible una firma de paz”, reconoció.

No obstante la novedad en esta mesa -dijo- es que tiene cuatro patas. La de la Habana sólo tenía dos, a la FARC y al gobierno de Santos, ni siquiera fue el estado. En la Mesa de Quito (MQ) además del gobierno de Santos, la representación del ELN, está representada la sociedad civil, con un papel protagónico no solo de consulta, sino con capacidad de hacer propuestas y la cuarta pata es la comunidad internacional con un papel más protagónico. Denunció que la guerra en Colombia ha sido también atizada o promovida desde afuera y que uno de los promotores más fuerte ha sido el gobierno de EE UU, que ha llevado durante muchos años recursos para la guerra, es menester que esos países ahora ayuden a la construcción de la paz. Fuera de Ecuador, participan en la MQ, Venezuela, Chile, Brasil y varios países de la Unión Europea, los cuales han estado facilitando el diálogo, incluyendo al Vaticano.

Al reiterar sus esperanzas en las negociaciones de la MQ el Padre Mayorga Fonseca, destacó que esta agenda incluye los puntos que no se abordaron en La Habana, y ahora el gobierno los ha aceptado, se cuenta con el apoyo de la comunidad internacional, apoyo que no se tuvo en las anteriores negociaciones, “de manera de que lo que puedan hacer la gente, los ciudadanos de otros países, sus gobiernos y sobre todo las sociedad civil en favor de esa Mesa de Quito será bienvenido y muy necesario”.

La guerra en Colombia

El tamaño de Colombia es de casi 2 millones de kilómetros cuadrados con cerca de 50 millones de habitantes. El 70% de la tierra está en manos de 20 familias. Incluso candidatos de derecha que han abogado por una reforma agraria han sido asesinados. La mayoría de los lideres activistas sociales de todos los sectores han sido asesinados. La guerra ha dejado cerca de 500 mil muertos; casi 100 mil desaparecidos; 10 millones de desplazados internos y otros cerca de 400 mil en el exilio. “Somos muchos los que tuvimos que salir del país amenazados nosotros y nuestras familias”.

Solicitan al FBI desclasificar nombres de conspiradores y asesinos de Muñiz Varela hace 39 años

El activista social Raúl Álzaga Manresa solicitó hoy que el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) desclasifique los nombres de los conspiradores, informantes y asesinos de Carlos Muñiz Varela, acribillado a balazos hace 39 años en Guaynabo por elementos del exilio cubano.

“Nosotros siempre hemos solicitado que se desclasifiquen los nombres tachados de documentos que obtuvimos”, expresó el portavoz del Comité de Amigos y Familiares de Muñiz Varela durante un acto en el Cementerio Municipal de San Juan ante la tumba de uno de los fundadores de Viajes Varadero, además de Ricardo Fraga.

Álzaga Manresa expuso en un aparte con la agencia Inter News Service (INS) que a estas alturas esperaban estar “en otro nivel” respecto a las gestiones que hacen en conjunto para que el Departamento de Justicia de Puerto Rico logre que el FBI entregue la información requerida en torno al crimen ocurrido el sábado 28 de abril de 1979, aunque Muñiz Varela se mantuvo aferrado a la vida hasta la madrugada del lunes 30 de abril.

Reconoció, sin embargo, que a pesar del tiempo transcurrido la pesquisa “está en un nivel muy avanzado, sin dejar de reconocer que faltan pasos muy importantes en esta etapa, que defino como final”.

Álzaga Manresa, rodeado de amigos y familiares del militante izquierdista asesinado en el periodo de terror que sembró la ultraderecha en Puerto Rico, opinó que “el FBI ha tenido una acción más proactiva en la desclasificación”.

Aseguró que durante la jefatura de la oficina del FBI en Puerto Rico de Carlos Cases hubo una actitud de mayor cooperación, la que actualmente parece reafirmarse con el agente especial Douglas Leff, que está al frente de la dependencia.

Destacó el compromiso reiterado por la secretaria de Justicia de Puerto Rico, Wanda Vázquez Garced, y el fiscal a cargo de la investigación Pedro Berríos Lara y la jefa de los fiscales Olga B. Castellón Miranda para culminar este caso después de 39 años. Vázquez Garced expuso que los incidentes del huracán María retrasaron las gestiones de la fiscal Castellón Miranda ante el agente especial Leff, con el cual espera que se reúna próximamente.

“Espero en abril de 2019 estar en posición de decir que el caso está resuelto”, manifestó Álzaga Manresa en el acto, al que concurrió el exprisionero político Oscar López Rivera, quien mostró su respeto a la familia de Muñiz Varela, incluida la madre, la hermana, la viuda y los hijos Carlos y Yamaira Muñiz Pérez.

Carlos Muñiz Pérez reclamó que “el tiempo se acaba”, debido a la edad de los conspiradores, informantes y asesinos de su padre, por lo que se hace imperativo que el FBI revele los nombres tachados en los documentos que hasta ahora han compilado sobre este deleznable crimen.

La mayoría de los participantes en estos hechos se encuentran vivos, algunos con residencia en Puerto Rico y otros en Miami.

Aparte, conoció la agencia INS, contrario a lo que siempre se ha dicho, en lugar de un vehículo hubo dos en la emboscada para dar muerte a Muñiz Varela cuando se dirigía a la residencia de su madre en Guaynabo.

Se estima que cuando menos cinco individuos participaron en el asesinato, por cuya solución claman los amigos y familiares de Muñiz Varela.

Los elementos de la ultraderecha actuaron en contra el joven en represalia por su acercamiento a la Revolución Cubana, como parte de una iniciativa de unificación familiar.

Durante el acto en el cementerio capitalino se recordó al editor Elizardo Martínez García, de Ediciones Callejón, quien falleció en días recientes, y al que Álzaga Manresa describió como un auténtico puertorriqueño y cubano.