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Sociedad Espeleológica pide asumir administración del Parque del Río Camuy

La Sociedad Espeleológica de Puerto Rico (SEPRI) manifestó en comunicado de prensa su disposición a asumir la administración íntegra del Parque de las Cavernas del Río Camuy, mediante un modelo sin fines de lucro que priorice su conservación, investigación científica y desarrollo económico sostenible.

La solicitud se produce  luego de que los alcaldes Gabriel Hernández Rodríguez, de Camuy; Carlos Román, de Hatillo, y Fabián Arroyo Rodríguez, de Lares, impulsaran iniciativas relacionadas con la administración del parque, que también han generado expresiones del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz. Los alcaldes han propuesto y solicitado que el parque sea trasladado a la Compañía de Turismo y se promueva una administración mediante una alianza público-privada.

La Sociedad Espeleológica trajo a la atención que fue la organización que  conceptualizó y asesoró la creación del parque en 1982 y sostuvo que su propuesta representa una alternativa para atender los problemas operacionales y el deterioro de las instalaciones sin comprometer el propósito de conservación que dio origen a este importante atractivo natural y turístico de Puerto Rico.

“El Parque de las Cavernas del Río Camuy es parte de nuestro legado institucional. Fuimos quienes conceptualizamos y asesoramos su creación, además de contribuir al adiestramiento del personal que comenzó sus operaciones. Más de cuatro décadas después, mantenemos el conocimiento especializado, la experiencia y el compromiso necesarios para asumir su administración y devolverle el sitial que merece como uno de los principales recursos naturales y turísticos del país”, expresó Julio Rodríguez, presidente de la organización.

Rodríguez recordó que desde 2009, SEPRI presentó formalmente al Gobierno de Puerto Rico una propuesta para asumir la administración del parque ante el deterioro progresivo de sus instalaciones y las dificultades que enfrentaba el Estado para sostener su operación. La iniciativa contempla planes de operaciones, finanzas, mercadeo, manejo de la reserva natural y conservación de sus recursos, así como estrategias para fortalecer su desarrollo turístico y económico.

“No se trata simplemente de reabrir un atractivo turístico o cambiar la entidad que lo administra. Estamos hablando de un sistema cavernario de extraordinario valor científico, ecológico y cultural que requiere conocimientos especializados para garantizar su protección. Nuestra propuesta contempla una operación eficiente que permita reinvertir los recursos generados en las instalaciones, la infraestructura, el personal y la conservación del parque”, añadió.

El líder ambiental destacó que su modelo permitiría establecer alianzas y mecanismos de financiamiento con mayor flexibilidad, mientras mantiene como prioridades la investigación científica, la educación ambiental, el turismo responsable y el desarrollo de oportunidades económicas para las comunidades de Camuy, Hatillo y Lares.

Asimismo, señaló que su propuesta encuentra respaldo en las alternativas examinadas por la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas. En el estudio Public-Private Partnership Authority , Desirability & Convenience Study: Rio Camuy Park de 2023, la Autoridad concluyó que no resultaba recomendable desarrollar el proyecto mediante una alianza público-privada convencional y contempló que el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) contratara la operación y administración del parque con una entidad externa, comercial o sin fines de lucro.

“El propio estudio de la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas reconoce las limitaciones del modelo tradicional y contempla expresamente que una organización sin fines de lucro pueda asumir la operación del parque. Esa alternativa existe y nosotros llevamos años proponiéndola. No podemos continuar prolongando las dificultades de este recurso natural cuando Puerto Rico cuenta con una organización que conoce su historia, sus características y las necesidades de conservación que requiere”, manifestó.

SEPRI también expresó preocupación ante la posibilidad de que se adelanten decisiones legislativas sobre el futuro del parque sin evaluar ampliamente las alternativas disponibles y sin garantizar que la protección del sistema cavernario permanezca como el objetivo principal de cualquier modelo de gestión.

“Los residentes de la región llevan demasiado tiempo esperando soluciones. Lo que corresponde es establecer un modelo sostenible, con capacidad técnica, administrativa y gerencial que proteja este patrimonio y permita aprovechar responsablemente su potencial. Nuestra organización no persigue generar ganancias para intereses particulares, sino reinvertir los recursos en el propio parque, sus empleados y las comunidades”, sostuvo.

La organización hizo un llamado al Gobierno de Puerto Rico, al DRNA y a los líderes legislativos para que consideren formalmente su propuesta y abran un espacio de diálogo antes de tomar decisiones definitivas sobre el futuro del parque.

“El Parque de las Cavernas del Río Camuy merece mucho más que una solución provisional. Merece una administración que comprenda su valor, garantice su conservación y lo convierta nuevamente en un referente internacional de investigación, educación y turismo responsable. Estamos preparados para asumir esa responsabilidad y trabajar con el Gobierno y los municipios para lograrlo”, concluyó la Sociedad Espeleológica de Puerto Rico.

 

 

 

Oliver Blanco: el canciller que confirma la traición

Por Eduardo Miguel Álvarez Estévez

La Habana, 2 de noviembre de 2026.- Hay nombramientos que no necesitan explicación. Hablan por sí solos. El de Oliver Blanco como canciller de Venezuela es uno de ellos.

Blanco no es un chavista reciclado. Es un cuadro formado en la oposición más dura. Según EFE, El País y Runrun.es, inició su carrera política a los 19 años como jefe de campaña de Diego Arria en las primarias opositoras de 2012. Poco después ingresó a Acción Democrática, donde fue secretario de organización juvenil y hombre de confianza de Henry Ramos Allup. Entre 2013 y 2019 fue secretario de Organización Juvenil de AD. Y cuando Ramos Allup presidió la Asamblea Nacional en 2016, Blanco fue nombrado director de Comunicaciones Estratégicas y Relaciones Institucionales del Parlamento. Es decir, fue la voz y la estrategia de comunicación de la misma Asamblea que prometió sacar a Maduro en seis meses.

En febrero de 2026, un mes después de la captura de Maduro, Delcy Rodríguez lo nombró viceministro para Europa y América del Norte. Blanco dijo entonces que «no milita en el partido de Gobierno». No lo dijo como una crítica. Lo dijo como una carta de presentación.

La hoja de ruta que no oculta nada

El nombramiento fue el jueves 29 de octubre. El viernes 30, Blanco ya se reunía con John Barrett, encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Caracas. En su cuenta de X, escribió: «Reafirmamos nuestro compromiso de seguir fortaleciendo, bajo el liderazgo de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el diálogo y la cooperación bilateral en beneficio de nuestros países».

Pero el mensaje más revelador no fue el suyo. Fue el de la embajada estadounidense, que publicó que ambos gobiernos trabajan «juntos para avanzar en el plan de tres fases» de Trump y Rubio: estabilización, recuperación y transición.

Y este lunes, según confirmó el Departamento de Estado, Blanco se reunirá con Marco Rubio en Washington. Será el primer encuentro entre los jefes de la diplomacia de ambos países desde que restablecieron relaciones tras la captura de Maduro.

Lo que esto significa para Cuba

La ausencia de Venezuela en la votación de la ONU contra el bloqueo, que discutimos hace unos días, ya no parece un accidente. Parece una decisión coherente con el nuevo rumbo. Un gobierno que pone a un exasesor de Ramos Allup al frente de su diplomacia y que coordina con Rubio el «plan de tres fases» no va a arriesgar su relación con Trump votando a favor de Cuba.

Los 32 cubanos que murieron en Caracas defendiendo la Revolución Bolivariana no merecían esto. Los médicos cubanos que sirvieron en Venezuela no merecían esto. Y Cuba, que confió en la palabra de Chávez y de Maduro, hoy tiene que mirar con desconfianza a un gobierno que pone a un opositor a dirigir su cancillería.

Lo que yo sostengo

La traición ya no es una hipótesis. Tiene nombre, apellido y cargo. Oliver Blanco es la cara presentable de una entrega que se consumó el 3 de enero y que hoy se formaliza en los despachos de Caracas y Washington.

Que nadie se engañe. Venezuela ya no es un aliado de Cuba. Es un apéndice de Washington. Y Delcy Rodríguez, con este nombramiento, lo ha confirmado ante el mundo. Ya no hay chavismo que representar.

Patria o Muerte. Venceremos.

 

Porque Vieques es nuestra casa

La memoria se borra; las huellas de la historia se van destiñendo. Es uno de los temas principales de “Cien años de soledad” y en el mundo de la inundación de información cibernética y ahora inteligencia artificial, lo que constituye el pasado parece transformar o desparecerse de un día al otro.

¿Y qué puede hacer el teatro frente a esta erosión de la memoria compartida?

En Vieques surgen hechos indiscutibles: la ocupación militar de la mayoría de los terrenos, los desahucios de la población de esos terrenos, la práctica de bombardeo e invasión de guerra por la Marina de Estados Unidos y marinas de guerra de otras naciones, la contaminación — hasta radioactiva  — y los escombros – hasta bombas sin explotar – militares y la alta incidencia de cáncer entre los residentes.

También verídicos son los hechos de la economía agrícola de Vieques antes de 1939, su desaparición después, los abusos de los marinos en el pueblo y las protestas desde los años 1950s hasta los 1990s. Como resultado, el movimiento masivo  viequense — con la importante participación de sectores puertorriqueños y una red de apoyo internacional – que creció con la muerte de David Sanes en abril de 1999, forzó la salida de la marina de Vieques en 2004.

El logro parece inolvidable – tan inolvidable (o más) como la renuncia forzada del entonces gobernador Ricardo Rossello en el verano de 2019. Y todavía lo es para la(s) subsecuente(s) generación(es) del mismo germen minoritario que lanzó sus ideas, cuerpos y botes de pescar contra la Marina de guerra de Estados Unidos en las últimas décadas del siglo 20.

No obstante, el Vieques de hoy muestra poco de la efervescencia y compromiso compartido de esos años de lucha. Parecen más en evidencia los efectos de su economía inflada de turismo estilo AirBnB y carritos de “golf”, los valores de propiedad asequibles solamente a “extranjerxs”, el crecimiento de la población norteamericana, el inglés como lengua franca y la falta de trabajo adiestrado para viequenses.

Para completar el cuadro, añadimos temas recurrentes: la población viequense como rehén al servicio inadecuado del “ferry”, la todavía incumplida promesa de un hospital y los precios en supermercados y ferreterías más altos – a veces hasta el doble – que los de Puerto Rico.

Estos son los “hechos” que permean el texto de “Porque Vieques es nuestra casa”, la obra teatral presentada el 23 de octubre de 2026 en el Centro de Usos Múltiples de Isabel Segunda. En mi más de tres décadas de enlace directo con Vieques nunca había visto una obra teatral así: un acto de creación colectiva de un elenco de viequenses de edades entre ocho y 60+ años que se basa cien por ciento en las voces, testimonios y memorias de informantes viequenses. Ciertamente, había historias orales publicadas anteriormente, pero esto fue el proceso de viequenses actuando en cuerpo vivo las acciones y palabras de compueblanos (y ellos mismos) en un espacio público viequense.

Las raíces de este tipo de trabajo extienden a América Latina en los años 1960 y 1970. Uno piensa de la “Pedagogía del oprimido” de Paolo Freire y grupos como el Teatro Experimental de Cali de Enrique Buenaventua y especialmente el “Teatro del oprimido” de Augusto Boal. A través de la investigación destapan y rescatan voces, memorias, cuentos e historias personales para crear un texto vivo de una amplia y variada base de informantes locales.

El proyecto facilitador artístico-etnográfico-comunitario “Escenas” comenzó en Río Piedras en 2008 con lxs teatrerxs-maestrxs-activistas transdisciplinarixs Jessica Gaspar, Jennifer de Jesús y Heriberto Ramírez.   Desde entonces han facilitado obras colectivas comunitarias en Cabo Rojo, San Juan, San Sebastián, Mayagüez, Cayey, Toa Baja y en 2025 trabajaron en Culebra para crear una obra para celebrar los 50 años de la salida de la Marina de esa isla-municipio.

¿Qué pasó en Vieques? Con ese trasfondo, “Escenas” y colaboradores viequenses realizaron una investigación de más de seis meses para facilitar lo que estrenaría el 23 de octubre como “Porque Vieques es nuestra casa”. El proceso también trae consigo las técnicas de creación colectiva y el Teatro del oprimido: juegos físicos de confianza, improvisaciones, memoria visual, interacciones corporales, libre asociación verbal y pequeñas escenas de conflicto u opresión y sus posibles resoluciones.

El taller intensivo cubrió tres días para construir un texto de cortas escenas (o gestos teatrales) que captaron el hilo conductor de la cronología de Vieques en los siglos 20 y 21. Son puntos de intensidad, rayos vivos que iluminan la historia sociocultural pero también interpersonal de generaciones de viequenses. Objetos concretos específicos sirven como puntos compartidos de referencia: la tina en que la Abuela baña su Nieta, la sección de verja ciclón que crea la cerca y el portón de Camp García y el caballo de estrellitas que llevan lxs niñxs del escenario al público al final de la obra.

El agarre tanto físico-visual como temático-verbal de la historia oral se transmite a través de las voces y cuerpos de los actores viequenses. Algunxs tienen experiencia, pero la mayoría están descubriendo un talento humano innato de crear, comunicar y expresarse con arte y sentido. Somos todos artistas, como diría Augusto Boal, y la espontaneidad, energía, innovación, precisión y textura que los alrededor de 15 integrantes de este proceso histórico-performativo nos dejan, como público, no solamente con memorias y cuentos del pasado, sino en la posición de rescatar nuestras propias acciones concretas de protestar, marchar, cantar. compartir y resistir.

Fotos Lowell Fiet

Termino por referir tres escenas: en la primera, la abuela recuenta a su nieta del Vieques que existía antes de la ocupación y los desahucios, la vida agrícola, la naturaleza y los baños de yerbas curativas – es una visión nostálgica, pero a la vez verídica en que, a pesar de la pobreza de la época, la vida viequense entonces proveía una diversidad y autonomía ya pasado por alto. La segunda escena divide el escenario por la verja y el enfrentamiento de los militares armados por un lado y los viequenses protestando por el otro. La tercera utiliza la misma verja para que el elenco, como hace 25 años, pueda enlazar cintas blancas para recordar lxs caídxs y lsx fallecidxs de los últimos 85 años. Los actores traen y nos hacen vivos estos momentos y mucho más en una asombrosa experiencia compartida de aprendizaje teatral.

Gracias al proyecto “Escenas”. También nuestro agradecimiento a Humanidades-Puerto Rico, la Colmena Cimarrona, el Archivo Histórico de Vieques, la Alianza de Mujeres Viequenses, Vidas Viequenses Valen y Vieques en Rescate por apoyar este proyecto.

Casi todo lo que he escrito sobre teatro en los últimos cuatro meses ha sido sobre obras montadas en Vieques: “Ritos de agua” sobre Ismael Guadalupe de Agua, Sol y Sereno, “Mapa de la libertad: María Isabel de la Mota” del Teatro Rodante de la Universidad de Puerto Rico y ahora “Porque Vieques es nuestra casa”. Anteayer vi a Pedro Adorno en Isabel Segunda y me informó que habría funciones de “Ritos de Agua” en escuelas locales. Lo que parecía sequía ya se convierte en una lluvia refrescante y revitalizadora. Gracias muy especiales a Neisha, Alexandra y Elda por sus esfuerzos.

Crucigrama: Edgardo López Ferrer

 

Especial para En Rojo

Horizontales

 

  1. Edgardo _____ Ferrer: Doctor en Filosofía y Letras, escritor, poeta y catedrático puertorriqueño. Miembro de la revista «Guajana».
  2. Labré la tierra.
  3. Alcobas.
  4. Raspa.
  5. _____ Baja: ciudad donde nació López en 1943.
  6. Del verbo ser.
  7. _____ Zayas: poeta, dramaturgo y psicólogo dominicano. Premio Nacional de Cuentos José Ramón López (2006), por su libro «Trapecio».
  8. Vencí.
  9. Mármol veteado.
  10. _____ Lydia Vega: escritora puertorriqueña. Premio Casa de las Américas (1982) y Premio Juan Rulfo (1984).
  11. _____ Parrilla Bonilla: sacerdote jesuita, educador, escritor, luchador independentista y propulsor del movimiento cooperativista en Puerto Rico.
  12. Escuchar.
  13. Símbolo del rubidio.
  14. Abreviatura de tuberculosis.
  15. Estudio y selección de la obra poética de _____ Castro Ríos (1989-91): trabajo investigativo de López.
  16. _____ de la paz: poema de López en su libro «Contrabando».
  17. Juego infantil hondureño.
  18. Horneáis.
  19. Forma de pronombre.
  20. Interjección que denota cansancio, fastidio.
  21. Abreviatura o símbolo de hectárea.
  22. Poema.
  23. _____ López Ferrer: autor de los poemarios: «Contrabando» (1990), «Cifrado espejo» (2005) y «Cuaternario río» (2012).
  24. Anillo.
  25. Orisha que posee cada persona desde su nacimiento.
  26. Canto y baile típicos de las islas Canarias.
  27. Cólera.
  28. Supuestos gigantes del Himalaya.
  29. Otorguen.
  30. Excesos de autoestima.
  31. Hugo Margenat _____ los poetas de Guajana: conferencia de López presentada en Hunter College, 1980.
  32. En las antiguas ciudades griegas, plaza pública.
  33. Se atreve.

Verticales

  1. _____: poemario de López publicado en 1990.
  2. Hogar.
  3. Tonto.
  4. _____ militante puertorriqueña (1979): antología de Manuel de la Puebla en la cual incluye poemas de López.
  5. Existe.
  6. Nombre de la letra «z».
  7. Amarran.
  8. Interjección que se usa repetida para arrullar a los bebés.
  9. Cifrado _____: poemario de López publicado en 2005.
  10. _____ río: poemario de López publicado en 2012.
  11. _____ podrán: poema de López en su libro «Contrabando».
  12. _____ Caimán Barbudo (Cuba): revista en la que López ha publicado sus poemas.
  13. _____ Rojo: López ha presentado sus poemas en la sección literaria del periódico «Claridad».
  14. Flor endémica de México.
  15. _____: revista literaria creada en 1962 por estudiantes de la UPR-Río Piedras. López fue uno de los fundadores.
  16. Clasificación y anotación de documentos inéditos _____ la Masacre de Ponce: trabajo investigativo de López de 1986
  17. Número 3,1416.
  18. Red de pesca.
  19. Distraídas.
  20. Pablo de la Torriente _____: (San Juan, Puerto Rico, 1901 – Madrid, 1936) líder revolucionario e intelectual puertorriqueño. Falleció en combate en la Guerra Civil Española.
  21. El _____ negro en la literatura puertorriqueña: conferencia de López presentada en Queens College (22 de marzo, 1974).
  22. Edgardo López _____: catedrático del Departamento de Estudios Hispánicos de la UPR-Cayey. Tesis doctoral: «El tiempo en la poesía de Eliseo Diego», (The City University of New York, 2001).
  23. Comité del Sesquicentenario de _____: fue presidido por López.
  24. Punto central de un blanco de tiro.
  25. Estudio bibliográfico sobre la obra de Eliseo _____ (1970-1988): trabajo investigativo de López.
  26. Oreja.
  27. Mar _____ Poderoso: escritora española, autora de la novela “¿Quién ha visto a una sirena?”.
  28. Sinónimo de «i griega».

Procesos de poder, resistencia y construcción de proyectos nacionales desde una visión puertorriqueña

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Una de las peculiaridades principales en la sociedad puertorriqueña, aunque el asunto no sea admitido o discutido con mayor frecuencia, es su estado de continuo colonialismo y dependencia político-económica, a través de la historia, hacia una u otra metrópolis. En este sentido, nos referimos a España, en el periodo de c. 1508 a 1898, y a los Estados Unidos, desde 1898 hasta el presente. Este sistema continuo de colonialismo provocó el desarrollo de una mentalidad de inferioridad y de una autoestima colectiva débil y vapuleada por la desconfianza en las capacidades propias de poder imaginar, analizar y construir un proyecto nacional exitoso. Esta situación tiene sus repercusiones en todos los aspectos de nuestra cotidianidad.

El poder expresar qué somos, para algunos, puede ser un acto dificultoso y hasta no entendible. Si es complejo tener una mirada interna sobre nuestro desarrollo como nación, más difícil aún es interpretar al otro, sin que el espectro de la metrópolis nuble nuestra capacidad cognoscitiva. Ahora bien, todo esto podría terminar siendo parte de nuestro imaginario contemporáneo, entendido como ese conjunto de mitos y discursos colectivos que, aunque falsos o distorsionados, legitiman prácticas de dominación y control social sobre una población específica. Todo esto gestado por la misma presión colonialista que nos trastoca en cada momento.

Siempre he pensado que el puertorriqueño, en lo individual, se crece y prospera; pero en el plano colectivo, los límites impuestos desde el poder colonial provocan una inhibición cognitiva que nos estanca y no nos permite adentrarnos en un mundo que es mucho más abarcador que los tres o cuatro lugares que siempre se mencionan para mantener el estatus inamovible. Un ejemplo se observa en las luchas político-partidistas puertorriqueñas, donde el mundo gira alrededor de Estados Unidos, por un lado, y, por el otro, Cuba, Venezuela y Nicaragua. En otros tiempos se incluía a Haití y República Dominicana; la primera dejada al olvido (quizás nuestro racismo interno) y la segunda tuvo un repunte en sus finanzas nacionales que llevó al sector colonialista a invisibilizar su presencia para no sentirse menos.

La manipulación colonial no los deja ver más allá de la periferia aceptada por los grupos de poder políticos y económicos que gobiernan y controlan el pensamiento local. La visión insularista nos encierra en un espacio limitado geográficamente hablando. Se dejan a un lado las posibilidades de integrarnos de manera crítica al mundo globalizado. Esto se manifiesta en nuestra capacidad de entender cómo otras comunidades en el mundo interactúan, buscando mecanismos dirigidos a establecer pautas que los identifiquen como entes únicos, pero a la vez conectados con una red mundial de relaciones políticas, económicas y culturales. Sobre la globalización, esta puede ser definida como el proceso histórico donde se promueve la interdependencia e integración entre países en aspectos diversos como la cultura, la política y la economía. Por mucho tiempo, gracias al impulso de los Estados Unidos, se estuvo promocionando la idea de la globalización en todos los niveles educativos de nuestra sociedad. Actualmente, la administración del presidente Donald Trump (2025-2028) es contraria a un sistema globalizado e integrado. En su visión, se presenta el mundo dividido entre grandes poderes con sus respectivas áreas de influencia; pueden ser estos China, Rusia y los Estados Unidos.

Con todo lo antes expuesto, algunos puertorriqueños han podido sobrepasar todas estas barreras, que en última instancia parecieran autoimpuestas, para adentrarse en el estudio de la comunidad internacional visto desde nuestra perspectiva, una que siempre tendrá a su espalda la sombra del colonialismo.

Para romper con el ideario que representa el insularismo, los puertorriqueños deben racionalizar varios puntos. El primero de ellos es que Puerto Rico no es una excepción histórica. No es ni la última colonia ni la colonia más antigua del mundo. Además, este estatus no debería ser eterno; aunque hay que aclarar que una integración o separación completa de la metrópolis no garantiza por sí sola el fin del problema.

El segundo punto es que el Caribe, donde Puerto Rico está ubicado, es una zona multicultural que ha sido frontera y campo de lucha de las potencias imperiales. El caribeño, así como el puertorriqueño, conoce de primera mano los procesos globales, los cuales están enmarcados en violencia, conflictos ideológicos y enfrentamientos por la supremacía mundial. El colonialismo, en sus formas clásicas y neocoloniales, es el día a día en una zona que sufre de manipulaciones sistemáticas, donde cada manifestación contraria a las pretensiones imperiales tiende a ser degradada tanto moral como ideológicamente.

El tercer punto es el referente a la historiografía puertorriqueña. El desarrollo de historiadores capaces de interpretar, analizar y producir narrativa histórica internacional enriquece la muestra historiográfica local. Estos nóveles historiadores, como otros que les precedieron y que actualmente están produciendo material al respecto, aunque no se promueva en los medios, demuestran que existe un mundo más allá de nuestras tierras. A esto, hay que añadir que esta nueva cepa de historiadores está dispuesta a utilizar las destrezas historiográficas adquiridas en nuestro sistema universitario para producir conocimiento histórico internacional.

Publicaciones como Rompiendo con el insularismo: Escritos de historia internacional desde Puerto Rico son una muestra más, dentro de un grupo constante de investigadores puertorriqueños que rompen con el estereotipo de qué estudiosos procedentes de una colonia están inhabilitados para poder analizar de manera crítica momentos y problemas históricos. Este grupo de siete estudiosos, todos vinculados de algún modo u otro a la Universidad Interamericana de Puerto Rico, sigue los pasos de investigadores y grupos de análisis anteriores y vigentes que expanden su campo de estudio más allá de nuestro archipiélago boricua. Debo indicar que, aunque en los medios de comunicación tradicionales se obvia la producción historiográfica local sobre temas internacionales, son muchas las publicaciones que se pueden encontrar. Estas no solo se limitan a libros y artículos académicos, sino que existen grupos de divulgación cibernética y de estudios multisectoriales y multidisciplinarios. Solo hay que sentarse a buscar.

En el caso de Rompiendo con el insularismo: Escritos de historia internacional desde Puerto Rico, los autores presentan un hilo conductor entre sus artículos a través de tres ejes modulares: la negociación, la resistencia y la nación. En el primero, se observa cómo los actores periféricos negocian el poder con las estructuras gobernantes o con los que lideran. Se analiza la interacción y la intercomunicación entre diversos personajes u organizaciones con las instituciones de poder.

En el segundo eje se presentan los modos de resistencia que se dieron en las sociedades y tiempos históricos analizados. Cada una de estas sociedades, estuvieran en estado colonial o neocolonial, generó respuestas creativas, ajustadas a sus situaciones particulares y atendiendo los problemas políticos, económicos y culturales que enfrentaban.

El tercer eje aborda la construcción del proyecto nacional que se observa en cada ensayo. En este sentido, es importante mencionar que las construcciones del sentir nacional en cada ejemplo interactuaban con los poderes externos en busca de una autodeterminación que dejara clara una identidad singular. Esto en sí representa un choque entre mantener el estatus de subyugación y el deseo de una población de determinar su destino. Para los poderes externos, cualquier muestra de una actitud contraria a sus intereses debía ser rechazada. Para las inquietudes internas, el establecimiento de proyectos nacionales sólidos y eficientes representaba la oportunidad de tomar, de manera práctica, las riendas de su futuro.

En todo caso, cada ensayo, aunque analiza una situación particular distinta, se entrelaza con los demás escritos para demostrar un hilo conductor que nos lleva a comprender aún más la situación de Puerto Rico ante acontecimientos que, descontextualizados, podrían ser vistos de manera diferente.

Es importante mencionar la labor del Dr. José Carlos Arroyo Muñiz como compilador de los ensayos de este proyecto. Arroyo Muñiz conoce la capacidad y calidad analítica e historiográfica de los investigadores invitados para presentar sus estudios en esta publicación. Cada uno de estos escritos fue base para proyectos de investigación que amplían lo presentado en este libro. De hecho, ya algunos se han publicado y otros están en proceso.

Para finalizar, debo recalcar que este libro es un ejemplo claro de que la historiografía puertorriqueña no se limita a presentar la historia de Puerto Rico, sino que se atreve a incursionar e interpretar el mundo desde una perspectiva local sin que esto sea una limitación. Esta posición reivindica la idea de que la historiografía puertorriqueña puede integrarse a la investigación global y dejar a un lado el impedimento de que estamos limitados a nuestra particularidad colonial. El lector encontrará aquí una invitación a mirar el mundo desde Puerto Rico como sujeto crítico, capaz de dialogar con las grandes narrativas globales.

Edición del epílogo de Rompiendo con el insularismo: Escritos de historia internacional desde Puerto Rico (Lajas: Editorial Akelarre, 2026)