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El “cumpli-miento” del DE con Educación Especial

CLARIDAD

 El Departamento de Educación (DE) recibió, en febrero de este año, una puntuación de 3.10 en su cumplimiento con las estipulaciones del pleito de clase de Rosa Lydia Vélez. La calificación representa una mejora en los servicios que presta el DE en el Programa de Educación Especial, según las métricas establecidas por el Tribunal. No obstante, el Comité Timón de Madres y Padres de Educación Especial advirtió que muchos de estos “logros” no reflejan cambios estructurales profundos.

La directora de la organización, Carmen Warren, recordó que la monitoría a la que está sujeta Educación, dirigida por la Dra. Pilar Beléndez Soltero, analiza los datos provistos por la propia agencia. Luego de una primera evaluación, explicó la portavoz, la monitora corrobora los datos con la retroalimentación de los abogados, el Comité Timón, los padres y todos los agentes de la parte demandante.

“Tienen muchos modos de corroborar. Esas puntuaciones que ellos obtienen no necesariamente son finales. En la mayor parte de las ocasiones, esas puntuaciones bajan después del proceso de monitoría porque se identifican fallos en los informes o información incompleta, duplicada. Son observaciones y señalamientos que realiza la propia monitora”, explicó Warren en entrevista con CLARIDAD.

Entre las formas de corroborar, la monitora recoge, de forma aleatoria, expedientes para comprobar si contienen las firmas de todos los participantes del Comité de Programación y Ubicación (COMPU) que establecen el Programa Educativo Individualizado (PEI) de cada estudiante. Del mismo modo, Beléndez Soltero observa a menudo si estos documentos se archivan adecuadamente.

“Las 87 estipulaciones (del pleito de clase) están divididas por temática. En las evaluaciones que se realizan, el Departamento tiene evaluaciones más o menos aceptables  —entre 3 o 4— en las estipulaciones relacionadas con la divulgación o el proceso de registro. Por ejemplo, el derecho de cada padre a que, con la sola sospecha de que su hijo tiene alguna necesidad, pueda registrarlo en el programa”, agregó la directora.

Empero, el registro supone el comienzo del camino. Tras proceder a otros procesos de evaluaciones, Educación determina la elegibilidad del estudiante dentro de las 13 categorías contempladas en Educación Especial. De resultar elegible, la agencia prepara el PEI e identifica una ubicación en donde estudiaría el alumno.

“En esas primeras estipulaciones, en ese orden, el Departamento generalmente obtiene una puntuación aceptable, pero las estipulaciones más dirigidas a servicios directos, que impactan al estudiante diariamente, le bajan esa puntuación en la monitoría. Hay unas estipulaciones en las que siempre salen bien. Las de divulgación, por ejemplo, que cumplen todos los meses de abril con la concienciación del mes del autismo. Ellos hacen campaña anunciando la condición, pero eso es fácil. También van a programas radiales y televisivos, como estipula el pleito de clase. En eso cumplen: las cosas físicas, naturales, que no impactan a la niñez”, argumentó Warren.

De acuerdo con la portavoz del Comité Timón, Educación incumple con la asignación de un maestro cualificado para atender las necesidades particulares del estudiante, con el programa educativo diseñado y terapias que no se limitan a las del habla, ocupacional, física o psicológica. Existen servicios especiales, como la terapia equina, acuática, educativa o procesamiento auditivo del lenguaje, que apoyan el proceso de aprendizaje de los estudiantes. Estas infracciones de Educación afectan, por ejemplo, la comprensión lectora y escritura de los estudiantes.

“Ocurre que el Departamento muchas veces incumple porque no hay suficientes profesionales para poder ofrecer la cantidad de servicios que los estudiantes requieren o no están dispuestos a pagar los costos de muchas de estas terapias. Por eso ellos tratan de enfocarse en las terapias tradicionales”, comentó.

Para Warren, Educación Especial debe, además de atender las necesidades de estudiantes con métodos alternos de aprendizaje, integrar a esta demografía la comunidad. Que la comunidad tenga la información para insertarse en la vida de los estudiantes. «Por muchísimas malas prácticas», Warren afirma que el país no ha llegado a ese punto de mejora.

El comisionado especial del pleito de clase, el licenciado Carlos Rivera Martínez, celebra vistas mensualmente en las que se reúnen las partes del caso para evaluar los datos sometidos. El informe de la monitora, por su parte, se publica anualmente para pasar al proceso de corroboración. Hasta el momento, la monitora ha adelantado algunos puntos de esa segunda evaluación.

“Aún cuando existían leyes federales y estatales que definen claramente los servicios a los que tienen derecho los estudiantes de educación especial, no se hacía. El que todavía el Tribunal tenga jurisdicción en el pleito es lo que ha logrado que se empiece a dar cumplimiento a todas las leyes que nadie cumple, aun cuando se supone que ocurran sanciones contra esos incumplimientos”, elaboró.

A pesar de reconocer las herramientas que ha brindado la determinación del caso 22 años después, Warren puntualizó que la agencia estatal lo continúa manejando con deficiencias severas. El DE paga, en ese sentido, $11,000 diarios en multas por incumplir con las estipulaciones del caso de Rosa Lydia Vélez. Además, Educación infringe la ordenanza de la jueza Eileen Navas Auger al no sancionar a funcionarios que obstaculizan la prestación de servicios.

Asimismo, Warren arguye que la Oficina de Remedio Provisional y Querella ha cambiado desde que está bajo el manejo del DE. Reconocido como uno de los grandes logros del caso, en el que Educación financia servicios privados que no puede proveer, la portavoz del Comité admitió que el acuerdo “se ha salido de las manos” puesto que la agencia privilegia el remedio provisional en lugar de habilitar condiciones adecuadas en las aulas.

“Se ha vuelto todo un negocio. Son escuelas subsidiadas con fondos de Educación. Nadie (de la agencia) supervisa, nadie visita”, argumentó con relación a cómo las compañías privadas cobran cerca de $2,500 por niño. En muchos casos, estos centros cierran súbitamente y dejan al estudiante en un limbo procesal.

Warren también denunció que los reembolsos que Educación expide para los estudiantes de Educación Especial no han cambiado su tarifa desde que se fijaron por primera vez. La amalgama de deficiencias de Educación con las 87 estipulaciones del caso, sumada a los “logros” que se arroga, le han merecido la broma del «cumpli-miento».

“El cumpli-miento, le decimos: Te cumplo y te miento”, dijo Warren.

La Junta surte efecto

Desde la llegada de la Junta de Control Fiscal (JCF) en 2016, los tres cuerpos encargados de manejar los fondos de Educación —y por consecuencia, Educación Especial— se han tenido que ajustar a las imposiciones del ente federal. La Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (Aafaf), la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) y el Síndico federal asignado tras el arresto de la secretaria Julia Kelleher han tenido que apelar ante el organismo.

Sin embargo, la JCF comparte la preocupación con el Comité de los gastos que el DE invierte en servicios que no se proveen por las empresas privadas. Tres de las más de 26 compañías contratadas han enviado cartas a padres en las que avisan de la terminación de servicios para los estudiantes, contó Warren. La portavoz sostiene que la agencia prefiere continuar con estos remedios, “parchos», como con las multas diarias, en lugar de enmendar las causas sistémicas de fondo.

 

 

Entre Velos según la artista Isabella Mellado

Me pongo las manos en los bolsillos, haciendo frente al frío del viento de Chicago, mientras camino al café donde tenemos pautado encontrarnos a las 1:00 y estoy tarde por unos minutos. A lo lejos, en dirección contraria, camina una chica de lentes oscuros, vestida de negro. La reconozco al llegar a la puerta en la esquina de la cuadra, “¿Isabella?” le digo. “¿Jorge? me dice.

Luego de completar un bachillerato en la Escuela de Diseño de Rhode Island, Isabella Mellado (San Juan, 1996) se estableció en Chicago para continuar su formación en El Instituto de Arte, donde se le confiere el grado de maestría en Pintura. “Me fui en 2021, y llevo aquí desde entonces.”

Nos sentamos adentro. Afuera de la ventana, un muro de hierro corroído se erige contra la vía del tren, encausando su sutil rugido de bestia mecánica, de caballo de hierro. “Me he dado cuenta que yo soy parte de la diáspora de Puerto Rico Yo me sentía aislada, que no pertenecía a esa comunidad. Hasta me sentía como que yo no pertenecía a ningún lugar. I’m not perfectly one or the other. Por eso me identifico mucho con la diáspora, y estoy pintando desde eso; el -no soy de aquí ni soy de allá- y el querer volver y querer reconectar.”

Quizás en ello vemos una constante intuitiva en Mellado: la búsqueda de conexión. El cosmos le resulta ordenado, entramado, un Logos o Nous en el que, si lográramos ver el tejido de su red, como un mapa de pasados y futuros presentes en los que el sonido del tren pudiera atarse con la hora en la que te levantas mañana, veríamos los instantes de conectividad que Mellado plasma en sus composiciones. “Siempre me ha gustado la astrología. Yo fui criada católica… crecí con estos arquetipos, estos santos que representan una energía que sí existe out there, pero siempre he sido ecléctica,” piensa Mellado “Me acuerdo una vez, cuando chiquita, estaba hablando con mi papá y yo le digo: –fíjate, yo siento que la reencarnación is a thing. Siento que eso me hace sentido- y el me dijo -Por favor no le digas eso a nadie másdice riendo Mellado.

Pagamos la cuenta y salimos hacia el estudio, la acera camina paralela a la barda de acero de tonos naranjas y rojos de corrosión. “De esa tensión estoy operando, todo de manera existencial: la mortalidad, la mitología, folk magic, los rituales,los cuentos; que se encuentran mucho en la cultura puertorriqueña. Mira, hasta la Noche de San Juan es un ritual, se hace en el solsticio.” Michel DeCerteau interpretaba el uso popular de la religión como una redistribución del poder, el uso de elementos impuestos a través de los años para servir a las necesidades particulares. “It’s a spell. Un rito con intención. Y eso es lo que estoy diciendo que es la brujería, porque básicamente se trabaja con la intención, con tu intuición, con lo que tienes en tu casa.”

Subimos las escaleras, abrimos la puerta del local en la avenida Ravenswood, y entramos al taller. El espacio es pequeño, limpio, blanco. Hay unos pocos pomos de óleo sobre la mesa de trabajo. En la parte superior de la pared, una serie de máscaras, todas hechas por Mellado, establecen su procesión en la parte superior de la pared; son las máscaras de sus pinturas, las que portan sus personajes etéreos y esotéricos. Diseña la obra desde sus objetos, composiciones en las que, usualmente, su hermana participa como modelo, aprovechando viajes, localidades, para realizar series de fotos que luego guían su pincel. Hay un andamio de un nivel a la izquierda, para acceso a las diferentes partes de los lienzos que trabaja pegados a la pared. “Usualmente mi escala es bien grande, y yo lo trabajo todo aquí.” Dice la artista “Los aries somos bien directos, y la forma en la que yo pinto es así, bien directa. Yo trabajo con esos símbolos, esos arquetipos, esos arquetipos. I put it all out there. Los personajes están mirando a la audiencia, y los colores que uso son bien intensos: azul, rojo, usually high saturation. La pintura, para mí, es como yo comunico esos mensajes.”

Pero las paredes están vacías. Las obras que cubrieron las paredes hace unas semanas hoy forman parte de su exposición Entre Velos, en el Museo de los Santos (MUSAN) en San Juan, Puerto Rico.  Entre las piezas de imaginería, se despliegan cinco lienzos de gran formato, “Para mí es un gran honor estar en conversación con esos talladores, que les viene esa inspiración y esa creatividad, y que están operando desde esa perspectiva de su religión, de símbolos personales que atribuyen a esa pieza. Eso es lo que las hace especial. Es una conexión ancestral s grande que esas personas, y yo siento que esas pinturas vienen del mismo lugar. Veo esa intuición de la que están trabajando esos talladores y me identifico.”

“Ellos estaban trabajando de un lugar de intuición,” reflexiona Mellado sobre los santeros puertorriqueños “y de una autenticidad que siento que es bien cercana al mas allá, a lo indefinible. Están definiendo lo indefinible.”

En el estudio, solo hay una pintura. Está al fondo, en la pared, en proceso, cerca de la esquina. “Ahora estoy trabajando unas pequeñas. El goal es hacer una serie de veintidós piezas basadas en las cartas del Tarot.”

“¿Cuál es esa?” le pregunto

“Esa carta es The Devil” dice

“Ves, por eso no me leo las cartas.”

“Bueno, esa lo que representa es control, los vicios que tiene uno. A mí lo del Tarot, lo que me interesa, es el hecho de que están built on archetypesperdón que estoy hablando así.”

“Eso es parte de.”

“Exacto, es parte de la diáspora. El Tarot is not that scary, es como si un amigo te diera unsolicited advice.”

“No one wants unsolicited advice.” le digo

But you need it!”

El alcalde Miguel Romero dispuesto a permitir destrucción del Parque Sixto Escobar

 

El grupo Escambrón Unido denunció que alcalde de San Juan, Miguel Romero, confirmó que estaría dispuesto a permitir que el recién remodelado Parque Sixto Escobar sea demolido por los desarrolladores del hotel Normandie para hacer un estacionamiento en sus predios.

La afirmación del alcalde Romero, reveló el grupo, fue expresada en una reunión este 29 de mayo. “La inverosímil decisión del alcalde implicaría el despilfarro de 1.9 millones de dólares de FEMA y 2.1 millones de fondos municipales”.

Según se narró en comunicado de prensa, al los asistentes preguntarle al alcalde si destruir la pista recién construida no implicaba un mal uso de los fondos de FEMA, el vicealcalde, Israel Alicea Luciano, también presente en la reunión, respondió que dichos fondos son para restaurar las facilidades a su estado previo al Huracán María, que una vez eso se cumple, lo que suceda posteriormente a FEMA no le concierne.

Al cuestionar el apoyo del alcalde, Escambrón Unido expuso que según el contrato, firmado con el municipio, el 13 de febrero del 2023, Normandie O.Z., una subsidiaria de Ishay Group (agentes de bienes raíces con sede en Nueva York) debía presentar “evidencia verificable de su capacidad financiera”. De no hacerlo, el municipio podría enmendar o cancelar el contrato, según afirmara el alcalde Romero. Dicho contrato entraría en vigor cuando los desarrolladores cumplan con el contrato que los obliga a conseguir el financiamiento de las obras y los permisos de construcción de parte de la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe). Ante la dificultad que enfrenta Ishay Group de obtener el financiamiento del proyecto, el Municipio de San Juan emitió un aviso de incumplimiento, cuya respuesta del hotel está todavía siendo evaluada por los abogados de la ciudad capital, a pesar de que el plazo otorgado de 60 días se cumplió 9 de noviembre de 2025.

Escambrón Unido trajo a la luz que a raíz de diversos documentos que han revisado, le surge una nueva preocupación de que hay al menos tres estudios estructurales que indican lo deteriorado que está el Normandie. Uno dice explícitamente que no importa las medidas que se tomen, la estructura principal no podrá cumplir con los códigos vigentes en cuanto a seguridad sísmica. Esto le fue planteado al alcalde; pero de su parte no hubo reacción.

Aunque por ser un edificio histórico se puedan obviar estas medidas de seguridad, además se le informó al alcalde Romero que se encontraron discrepancias entre un estudio de tráfico vehicular sometido por Ishay Group describiendo el proyecto como uno de tamaño pequeño y un memorando que también sometieron el cual destaca que el proyecto permitirá un total de 5,705 nuevos ocupantes en la zona, una zona ya comprometida.

Pese a la postura del alcalde Romero, Escambrón Unido dijo haber finalizado la reunión, comunicándole su interés y recomendaciones para devolverle al balneario su “Bandera Azul”, teniendo en consideración un mayor cuidado y reglamentación de sus áreas de playa y arenas.

El grupo Escambrón Unido, que el próximo septiembre cumplirá cuatro años de reclamos de reunión con el alcalde y manifestaciones semanales, expresó que continuará con su activismo por la defensa del espacio público y por la permanencia de la biodiversidad que existe en esa zona costera, actualmente bajo amenaza.

 

60 años de la heroica gesta del Cerro Pelado: Cuba venció contra el viento y la marea imperialista (1)

La proa del buque Cerro Pelado como la del Granma fue la proa de la Revolución.

Por Oscar Sánchez Serra

A un barco se subieron los sentimientos más puros de hombres y mujeres muy jóvenes, quienes tenían una encomienda, la de representar a su Patria.
Hace 60 años, en las canchas, ring o estadios, mediante la emulación pacífica que es el deporte, Cuba brilló en los X Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Juan 1966, al dominar en 11 de las 22 disciplinas convocadas.
Pero sus deportistas no solo defendieron su camiseta, sino el derecho de toda una nación, y para eso enfrentaron y vencieron las agresiones y amenazas imperiales en las mismas fauces del monstruo del que José Martí dijo que le conocía las entrañas.

Desde 1964, funcionarios de la gobernación en Puerto Rico se oponían a la presencia de Cuba en aquellos Juegos. El periodista boricua Alex Figueroa, en su libro, el El camino del Cerro Pelado, afirma que varios intercambios de documentación entre esas personas daban cuenta de planes para evitar la presencia cubana, y que el Gobierno de Estados Unidos no otorgara las visas.

En 1965, un año antes, las autoridades deportivas cubanas advirtieron en el seno de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales, y luego ante el Comité Olímpico Internacional, de sus preocupaciones sobre los intentos de impedir la participación de la Mayor de las Antillas en San Juan.
Incluso, en esa reunión del COI en Madrid, según Fabio Ruiz y José Antonio Díaz, autores de la obra testimonial Cerro Pelado, la Delegación de la Dignidad, y miembros de esa comitiva, la representación venezolana intentó una burda salida a lo que ya se venía preparando contra Cuba.
Flor Izaba, su delegada, propuso lo que ella llamó un pacto de caballeros, pero que de eso no tenía absolutamente nada. Fue una idea que le hacía el juego a las sucias estratagemas imperiales.

Expresó que Puerto Rico invitara formalmente a Cuba, y que a su vez esta declinara para evitar problemas en el desarrollo de los Juegos.
Allí mismo, la representación cubana encabezada por el presidente de su Comité Olímpico, Manuel González Guerra, acompañado por Jorge García Banco y el propio Fabio Ruiz, miembros de esa organización, rehusaron con fuerza ese planteamiento y solicitaron al titular del COI, Avery Brundage, que definiera la obligatoriedad del Comité Olímpico de Puerto Rico de garantizar visas y facilidades,.o de lo contrario que le retirara el patrocinio del COI a esos Juegos.
Finalmente, se ratificó el derecho de Cuba a participar. Pero allí solo se ganó un combate, porque la guerra para llegar a la hermana isla boricua acababa de comenzar.
Mientras los deportistas se preparaban con ahínco se libraba un intensa batalla frente a todo tipo de maniobras, dirigidas a impedir que Cuba llegará a San Juan. Después de muchas presiones, al gobierno estadounidense, mediante su Departamento de Estado, no le quedó más remedio que otorgar el visado. Obligó a que ese trámite se hiciera en un tercer país, México, único del continente que en ese momento se mantuvo firme ante la presion norteamaricana por aislar a Cuba, y no rompió relaciones con esta.
Aun así, le condicionaron a la parte cubana que las visas eran a cambio de algunos estadounidenses que se encontraban en Cuba. Otra vez González Guerra y Ruiz, rechazaron enérgicamente tal demanda, y recomendaron a su contraparte que emplearan los canales diplomáticos correspondiente para ese propósito, y exigieron el visado.

Ya con esos documentos, vino otra sucia manipulación desde el Departamento del Tesoro: había visas; pero no permiso para que un medio de transporte, marítimo o aéreo, cubano entrara a Puerto Rico. De hacerlo, serían confiscados.
Pero la visión martiana de Fidel respondió a ese pérfido plan con otro plan. Se había tomado la decisión de viajar en barco, y fondear este a cinco millas de las costas boricuas, en aguas internacionales, y desde allí se desembarcaría, pues los deportistas, entrenadores y directivos tenían sus pasaportes visados.
Los atletas tomaron un vuelo en el aeropuerto José Martí, en La Habana, pero aunque la aeromoza anunció el destino San Juan, aterrizaron en Camagüey, dónde fueron agasajados. Luego volvieron al avión, en el que escucharon a la muchacha decir lo mismo; sin embargo, se bajaron en Santiago de Cuba.

A Fidel no se le escapa nada, manejó con mucha sutileza cada paso, y siempre estaba uno por delante de los enemigos. Tanto fue así que Fabio Ruiz, al regresar de las gestiones del visado en México, dijo que se sorprendió con la decisión de la salida en barco, y por Santiago de Cuba.
Tampoco se enteraron quienes trataban de impedir que la delegación llegara a Puerto Rico, aun cuando el pueblo santiaguero le tributó una gran despedida a los atletas. Sin embargo, en Borinquen, el movimiento independentista si estaba enterado.
A cada uno de los que viajaría a la isla borinqueña se les explicaron los riesgos que corrían; por la amenaza de Estados Unidos, porque el desembarco sería en altamar y por el escenario hostil que encontrarían.Ninguno se amilanó, no hubo ni una sola indecisión. Unidos y firmes, el 8 de junio de 1966, el buque Cerró Pelado, habilitado para alojamiento, alimentación y entrenamientos a bordo, puso proa a San Juan.

Las primeras 16 horas de la travesía fueron sin incidente alguno, hasta que apareció un avión de la fuerza aérea estadounidense, que desde ese momento sobrevoló varias veces la nave.
Aquella maniobra lejos de amedrentar a los deportistas y tripulantes, convocó la moral combativa de ellos. El mismo aparato advirtió que estaba prohibido entrar en aguas territoriales puertorriqueñas, y lanzó sobre la embarcación octavillas en las que se amenazaba a quienes viajaban en el barco.
Luego aparecieron, desafiantes, lanchas y buques artillados de la marina yanqui. Pero al Cerro Pelado nada ni nadie lo podía detener, porque su aguerrida tripulación, cuyos hombres hasta más de tres veces al día se lanzaban al mar para revisar el casco de la embarcación contra minas explosivas, estaba comandada por el capitán Onelio Pino, el timonel que diez años antes, en 1956, trajera el yate Granma para que el verde olivo fuera el color de una Cuba nueva. La proa del Cerro Pelado, como la del Granma, fue la de la Revolución.

Sobre el Cerro Pelado se entrenó y se estuvo listo para el combate; también se desembarcó, porque Estados Unidos, al ver que desde él se preparaban los botes, accedió a solo tres horas de la inauguración, a que la delegación cubana entrara en Puerto Rico.
Los deportistas habían asumido un compromiso con la Declaración del Cerro Pelado, leída el 10 de junio de hace 60 años, en la propia cubierta del barco por el entonces presidente del Inder, José Llanusa Gobel. En ella se denunciaba ante el mundo el atropello a que era sometida la delegación cubana y la violación de los estatutos del COI y del derecho internacional. A viva voz, los atletas dijeron que a nado si fuera necesario, pero con o sin permiso entrarían en San Juan y competirían en nombre de su Patria.

En ese momento ya era la Delegación de la Dignidad. Con ese atributo, comenzaron a desembarcar en remolcadores que se acercaban al barco cuando subían las olas, y a la altura de un metro había que saltar. El peligro de caer al agua infestada de tiburones era permanente.
Pero en el estadio Hiram Bithorn, de San Juan, Enrique Figuerola, el primer medallista olímpico del deporte en Revolución, portó la bandera, escoltado por la esgrimista Mireya Rodríguez y la corredora Miguelina Cobian.
Cuba estaba, por derecho propio y por la voluntad y la valentía de sus hijos, en los X Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Juan-1966.

El discurso

13 de agosto de 1979

 

Queridos Eduardo y Maribel: 

Hace unos días que me siento comprometido en vivir un poco más, en la esperanza de ver un retoño portorriqueño ¿Eh? Por aquí estamos todos en esa expectativa. Habría muchas cosas que comentar desde que partiste. Esperamos que ustedes, y la señora, tu suegra, estén bien y felices. Tu mamá, como siempre enfrascada en su pensionado. En el señor Molina, en la gata bandida y sus tejidos. Hemos estado preocupados estos días porque se queja de que no oye, lo que me parece un recurso de novela picaresca, porque a veces nos sale al cruce, sobre todo cuando se trata de algo que no le agrada… Las chiquitas de Mecha y todos ellos están muy bien. Como Tacho, Chiquito y Mingo. Este sigue su audición de jass (con s/z?)… LA BOMBA: estuvo aquí el Presidente, el gobernador, y toda la plana y los planos (y algunos cúbicos también) con motivo del 130 aniversario del Colegio Nacional. Fue algo pocas veces vistoY así fue nomás. Ante una multitud encabezada por el Presidente y todo allí -hacete cruces-, los recibí tocando el órgano, y luego apuradamente tuve que llegar, con toda serenidad, al centro de la escena. Ni Puccini habría imaginado -quizás en Tosca- semejante momento. Por la cadena del estado y amplificadores al pueblo, referí al Pte. después de un emotivo saludo, antecedentes sobre el templo, la tumba, la personalidad de Urquiza… Fue aquello que ni el Anillo del Nibelungo, ni Parsifal, ni… La emoción fue general, menos yo, que estuve nada más cumpliendo un deber… Salió tan bien, que sucede (¡oh paradojas!) que buena parte de “nuestra sociedad” recién me ha descubierto…Y te decía. Eso del Presidentefue el sábado 28 de julio. El lunes 30 nos reunimos en la municipalidad, donde el gobernador nos entregó los nombramientos para la conmemoración del segundo centenario de la fundación de la ciudad. Dijo un discurso, entregó los sobres, y luego se levantó y me estrechó la mano fervorosamente delante de todos, por el discurso. ¿Qué te parece? Claro que las fotos han salido en diarios y revistas “y qué se yo” como diría tía Vicenta. El otro día pasó Chiquito por casa con el forchela. ¡Una visión del año 20! Bueno, Eduardo: espero que todo siga bien y que no haya guerrilla en P.R. ¿Has visto Nicaragua? Cuando puedas, escribes. Deseamos tener noticias de cómo anda Maribel, a quien darás un beso de todos nosotros. Que Dios y la Virgen los bendiga. ¡Ah! ¿Supiste de la muerte de tía Catalina? Sí, la pobre. Fue aquello un pontifical continuado. Mamá te contará. Salud y cariños. Augusto.

Fue algo pocas veces visto. Para muchos, la coyuntura perfecta para estrenar un vestido y pasar por la barbería. La basura desapareció de las calles (por lo menos de las callesde la ruta marcada), se maquillaron algunas fachadas y se recortaron los parques. Durante el trayecto desde el aeródromo hasta el centro de la ciudad, la comitiva se iba abriendo paso por un mar de gente que agitaba banderitas y saludaba con entusiasmo. Todos lo querían ver, comprobar, como santo Tomás, que el mismísimo presidente, del que tanto se hablaba en los medios patrios y cada vez más en la prensa internacional, se había personado en la ciudad. Cuando llegó al Colegio Nacional, donde serían los actos, se bajó del carro y caminó frente a la multitud. Saludaba rígido, escondido detrás de su bigote de general.

Augusto esperaba en la iglesia. A petición de un teniente coronel del regimiento local,el párroco debía preparar una breve referencia sobre el templo, el prócer y la urna donde descansan sus restos, tarea que terminó por delegarle a Augusto, que había pasado gran parte de su vida hurgando en los archivos de la parroquia. Antes de sentarse al órgano, y aún con el frío que hacía, Augusto sacó su pañuelo para secarse las manos. Tocó algunos acordes que retumbaron en las paredes del templo. «¡Qué despropósito!», dijo en voz baja, y agarró los papeles que en un rato debía leer.

Josefina, que conocía muy bien los recelos de su marido, le aconsejó que no asumiera esa responsabilidad.

«¿Y qué querés que haga?»

 

«Vos, señor, que venís a esta casa…». De entrada, Augusto se aseguró de no darle ningún trato preferencial. Y, como si eso fuera poco, le recordó que el ataúd del prócer lo había donado Perón. El presidente le sostuvo la mirada y se retorció con disimulo en el banco. El párroco, atento hasta ese momento a las palabras de su secretario parroquial, bajó la cabeza y se acomodó la sotana.

La noche después del discurso Augusto se acostó apesadumbrado. La cama se le hacía pequeña y la manta le molestaba en la piel. Se levantó varias veces para tomar agua. A la mañana siguiente, después del café, se sentó como cada día frente a la máquina de escribir. Hasta que la casa se llenó de un silencio que no era habitual. Su esposa, que ya no escuchaba el tronar de la máquina, lo encontró derrumbado sobre la mesa, murmurando, todavía consciente.

«Maldito discurso», seguía repitiendo Josefina años después. El primer retoño puertorriqueño llegó en enero del año siguiente.