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            Hacia una economía política del perreo

 

En Rojo

 

0.La residencia de Bad Bunny está por terminar. Pero hay un espectáculo final en la isla que se podrá ver en streaming a través de Amazon. Las reacciones no se han hecho esperar. Amazon no es una empresa con un historial positivo respecto al trato a sus empleados y a sus métodos de trabajo.

Rafael Bernabe, con un largo historial de accionar político que comienza mucho antes de ser legislador, ha recibido duras críticas por un comentario en X -propiedad de Elon Musk-. El comentario es a raíz del anuncio de que con la transmisión, Amazon y BB anuncian la creación de una escuela y lanzarán un portal para empresarios locales. Escribe Bernabe: La multinacional AMAZON (abusadora con sus trabajadores, socia de Israel, entre otras cosas) ¿nuestra salvadora? Admiro muchísimo lo que ha hecho Benito por Puerto Rico y lo aplaudí, pero no perdamos nuestra capacidad de analizar las cosas con cuidado. Y no, no es que nos guste criticar todo, es que algunas cosas deben examinarse críticamente.

En las redes, como suele suceder, las reacciones virulentas no se han hecho esperar. Lo bueno del comentario de Bernabe es que nos pone a reflexionar sobre el consumo y la idea en torno a el consumo ético en el capitalismo. La violencia con la que se ha respondido es desproporcionada. Parecería que se trata de los juicios de Nuremberg pero en versión tropical y cibernética.

  1. Varios filósofos -sí porque hay filósofos contemporáneos- sostienen que el consumo ético a menudo se convierte en una forma de autoindulgencia y una ilusión de cambio. Las personas pueden creer que al elegir productos «éticos» o «sostenibles», están haciendo una diferencia significativa, pero esto puede ser más una forma de satisfacer su conciencia que un verdadero cambio estructural en el sistema. Pero digamos que el mismo concepto de sociedad de consumo sugiere que hay una mentalidad colectiva en las sociedades occidentales que absolutiza el consumo como bien del hombre -pun intended-. Una forma de escapar es la demanda de consumo ético antes que cambio radical del sistema.
Público en el concierto # 30 de la Residencia. Fotos Alina Luciano/CLARIDAD

Como afirma Slavoj Zizek, ese filósofo devenido hombre del espectáculo, el capitalismo se adapta a estas demandas de consumo ético y las incorpora, transformando lo que podría ser una crítica válida en una nueva forma de consumo. Esto se conoce como «capitalismo verde» o «capitalismo consciente», donde las empresas comercializan productos éticos, pero siguen operando dentro de un marco capitalista que prioriza las ganancias sobre el bienestar social y ambiental. Amazon no es siquiera una de esas empresas verdes o conscientes. ¿Tendría Bad Bunny -y su equipo- que considerar no asociarse con ellos en virtud de alguna de sus posturas del nacionalismo cultural espectacularizado?

2. Ante el anuncio de Bad Bunny, algunos argumentan en las redes que concentrarse en el consumo ético puede desviar la atención de las luchas políticas y estructurales necesarias para abordar problemas como la desigualdad, el cambio climático y la explotación. En lugar de exigir cambios en el sistema económico, el enfoque en el consumo individual puede resultar en una aceptación tácita del mismo sistema que se critica. Pero, siendo objetivos, ¿le corresponde a Bad Bunny ser líder de una campaña antisistema? ¿Debemos exigirle a los artistas una postura radical que incluya boicots a corporaciones, auspiciadores y a otros artistas que tienen relaciones fáciles con empresas como Amazon o que no se manifiestan sobre hechos terribles como el genocidio en Gaza? ¿Es justo exigirle a Bad Bunny y a su equipo de trabajo cuestionar las bases del sistema y repensar la economía y su modo de generar riqueza de una manera que no dependa de la explotación de manera directa o indirecta?

Eso NO es lo que hacen los críticos del acuerdo anunciado. No es lo que hace Bernabe. No es lo que intento yo. Lo que planteo es que hacerse preguntas sobre este y otros asuntos relacionados con nuestro modo de vida, que incluye el consumo y disfrute de espectáculos y actividades culturales es necesario. Muchos vemos la idea del consumo ético como una respuesta limitada y, a menudo, ilusoria dentro del capitalismo, sugiriendo que la verdadera transformación requiere una crítica más profunda y radical del sistema en su conjunto. Nos corresponde pensar en eso y sugerir alternativas.

  1. Se ha dicho que algunas de las canciones del artista en cuestión no se sostienen cuando llega a relacionarse comercialmente con empresas asociadas a la explotación laboral y a agresiones al ambiente. Se exige entonces que al menos practique el «capitalismo verde», es decir, la forma en la que el capitalismo ha integrado la preocupación por el medio ambiente y la sostenibilidad dentro de su lógica de mercado. Pienso que no es justo. Hace tiempo que las empresas han comenzado a ofrecer productos «verdes» o «sostenibles», de pistacho o de fresa, utilizando la preocupación ambiental como una estrategia de marketing. Esto puede hacer que los consumidores sientan que están contribuyendo al cambio positivo al comprar estos productos, aunque el sistema capitalista subyacente siga siendo el mismo. Igual puede pasar con “la cultura”, que puede defenderse mientras el país se militariza y se anuncia la llegada de fábricas de ropa militar como uno de los desarrollos económicos más importantes de los últimos tiempos.¿No será que el resurgir del nacionalismo cultural -como el capitalismo verde- ofrece una ilusión de progreso y de libertad?. Las empresas pueden adoptar prácticas más sostenibles, pero esto no significa que estén dispuestas a renunciar a la lógica de maximización de beneficios. En lugar de cambiar el sistema, el capitalismo verde lo adapta para continuar operando dentro de sus propios parámetros. La cultura -y sus bienes y servicios- puede mercadearse de la misma forma, como un producto que nos permite acceder a la emoción de reconocernos como comunidad, sin pasar por el drama de cambiar estructuras de dominación.

    También he leído que el perreo puede desviar la atención de las soluciones políticas más profundas que se necesitan para abordar la crisis ambiental y el sistema colonial. En lugar de exigir cambios estructurales, como políticas gubernamentales más estrictas o transformaciones en el modo de producción, el perreo puede hacer que las personas se sientan satisfechas con pequeños intercambios de consumo libidinal.

Si tengo que explicar que el tono de esta nota incluye algo de ironía y sarcasmo, entonces, estamos peor de lo que pensaba. El consumo ético, también se ha dicho, es el que proporciona al conjunto de las personas una vida buena. La calidad de vida frente a la cantidad de productos es algo sobre lo que tendríamos que pensarnos. Las relaciones humanas que tengan de por medio el disfrute de la naturaleza y que el proceso de producción satisfaga las necesidades bases de la comunidad, suena como una buena idea. Lo que siempre suena como una invitación al desastre es la aspiración al consumo ilimitado.  Pero me atrevo a preguntar, ¿hay tal cosa como un límite al perreo?

 

Crece la generación solar en techos

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

 

La instalación de sistemas de energía solar en Puerto Rico avanza a contracorriente de la política pública del gobierno de Jenniffer González de impulsar el uso del ‘gas natural’. Este hecho fue confirmado por el Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA, siglas en inglés), en su reciente publicación La energía solar generada en los techos en Puerto Rico ya alcanza el 10 % a medida que la confiabilidad de la red sigue decreciendo.

El informe, de la autoría de Cathy Kunkel, está basado información sometida por el mismo LUMA Energy, de que a junio de  2025, cerca de 1.2 gigawatts (GW) en sistemas de placas solares en techos habían sido instalados en residencias y negocios bajo las regulaciones de medición neta de Puerto Rico.

De acuerdo a IEEFA, estos sistemas producirán más de 1.8 gigavatios-hora de electricidad al año. Se calcula, además, que con base en las cifras de ventas estimadas por LUMA para el año fiscal 2025 y los datos sobre la energía solar exportada a la red por sistemas bajo medición neta, estos sistemas fotovoltaicos instalados en techos residenciales y comerciales representan cerca del 10.3 % de toda la electricidad consumida en Puerto Rico. “Estas estadísticas no tienen en cuenta los sistemas desconectados de la red, lo que significa que la cantidad de electricidad suministrada de hecho por sistemas solares, probablemente, es todavía mayor”, se indicó.

La instalación de sistemas solares tuvo crecimiento durante esta última década y durante este último año. La instalación en residencias y comercios se ha sumado a la red a razón de casi 3,200 cada mes. Se proyecta que la cantidad de sistemas seguirá creciendo a un ritmo similar, alcanzando casi 2 GW de capacidad instalada para mediados de 2028.

IEEFA atribuyó este crecimiento, entre otros factores, a la baja confiabilidad en el sistema, que ha seguido deteriorándose en los últimos años, con métricas sobre la frecuencia y duración de las interrupciones en los sistemas de transmisión y distribución empeorando entre los años fiscales 2023 y 2025. “Estos indicadores son varias veces peores que el promedio de los Estados Unidos”.

Kunkel apuntó que es por ese motivo que aproximadamente el 83 % de los sistemas solares en los techos residenciales y comerciales cuentan con almacenaje de energía con baterías, de manera que puedan seguir operando durante los apagones. Estas baterías distribuidas también podrían servir de apoyo para la red.  Esto permitió a LUMA este mes de julio despachar un promedio aproximado de 40 MW de energía durante las horas pico. La experta señaló que los sistemas de placas solares en los techos han contribuido a reducir los relevos de carga (apagones) durante las horas pico cuando la capacidad de generación central no es suficiente para cubrir la demanda total.

En la actualidad, el número de instalaciones residenciales es de sobre 163,000, es decir, un aproximado del 12 % del universo de clientes residenciales de Puerto Rico.

“Desafortunadamente, en lugar de promover la transición hacia una red descentralizada, el Gobierno de Puerto Rico está apostando por la generación central. En lugar de planificar y facilitar la instalación de sistemas de placas solares en los techos e impulsar la resiliencia de la isla ante tormentas severas en el futuro, el anuncio del Gobierno de una solicitud de propuestas (RFP, por sus siglas en inglés) para 3 GW de generación de gran escala favoreciendo el gas natural encadenaría a los puertorriqueños a décadas de infraestructura centralizada con la volatilidad de precios de la importación de combustibles fósiles”, concluye IEEFA.

Una boricua en la Flotilla de la libertad

 

Entre las más de 50 embarcaciones que integran la Coalición de la Flotilla de la Libertad, junto a Global Sumud y los miles de activistas que se dirigen a Gaza, se encuentra la puertorriqueña Zuleyka Morales Rivera, veterana del cuerpo de Infantería de la Marina de Guerra de Estados Unidos.

La participación de Morales Rivera, nacida y criada en Puerto Rico, fue dada a conocer por el medio independiente The Real News Network, en entrevista por su editor en jefe, Maximillian Rivera. Junto a la boricua viaja la estadounidense Zue Jernstedt, también veterana pero del Cuerpo de Infantería del ejército de EE. UU.

En la  Flotilla de la Libertad y el Movimiento Global Sumud, que luego de varios intentos zarpó a principios de este mes de septiembre del puerto de Barcelona, España, participan delegaciones de  44  países, activistas, organizadores y personas de conciencia de todo el mundo. Como informa The Real News Network, esta   es la misión marítima más grande de la historia para romper el bloqueo israelí de la Franja de Gaza.

A continuación CLARIDAD presenta un extracto de la entrevista de Álvarez a ambas activistas.

Maximillian Álvarez: Muchas gracias a ambas por acompañarnos en Real News Network. Se lo agradezco mucho. Bueno, primero hemos visto muchos videos y fotos de esta enorme flota de flotillas navegando hacia Gaza, pero quería preguntarles si podrían contarnos cómo se siente estar allí ahora mismo. ¿Quiénes participan? Simplemente, den a nuestros espectadores una visión de primera mano de este esfuerzo histórico.

Zue Jernstedt: Sí, bueno, la verdad es que es una locura porque estamos en estos diminutos veleros. Es una misión humanitaria, no militar. Así que viajamos en estos diminutos veleros con gente de todo el mundo, gente común y corriente, navegando por un mar inmenso. Así que, cuando estamos en estos barcos, nos sentimos pequeños, como si estuviéramos todos apiñados en ellos. Y luego miramos al otro lado del vasto mar y vemos todos estos pequeños veleros a nuestro alrededor, todos con banderas palestinas. Es surrealista estar en un océano inmenso con todos estos pequeños barcos meciéndose, todos con banderas palestinas. Y a veces parece que estamos muy separados. Y luego vemos la solidaridad en línea, a la gente de Gaza que habla de esperarnos, las acciones en casa de la gente que dice estar con nosotros, y nos damos cuenta de lo grande que es estar mareados solos en nuestro barco, conectados con todo el mundo.

Zuleyka Morales Rivera: Sí, se siente muy surrealista. Creo que es uno de esos momentos en los que no te das cuenta de lo grande que es hasta que pasan meses y finalmente lo asimilas y piensas: ¡Guau, no puedo creer que esto esté pasando!

Incluso cuando llevábamos unas seis horas navegando hasta Túnez, un barco de civiles se acercó a nuestro barco y empezó a gritar «¡Palestina libre! ¡Palestina libre!», y se detenían en cada barco diciendo: «¡Gracias, Palestina libre!». Así que la solidaridad que sentimos en este movimiento es increíble.

Álvarez: ¡Guau! Sí. ¿Qué se siente?

 Zuleyka Morales Rivera: Es algo que nunca habíamos experimentado antes, porque es a gran escala, a nivel mundial: 44 países navegando hacia Gaza. Ser parte de esto es algo que nunca antes había sentido.

Alvarez: Sí, me lo imagino. Y quería preguntarles, como veteranos militares estadounidenses y como grupo que representa una postura radical contra la guerra, ya que hay un contingente de ustedes navegando hacia Gaza ahora, si podrían contarnos más sobre por qué decidieron unirse a la Flotilla Saud global.

Zue Jernstedt: Sí, de hecho, la mayoría de los que estamos en el barco somos miembros de About Face. Muchos también somos veteranos por la paz. Prácticamente todos somos activistas antiimperialistas porque creemos que la lucha en Palestina está interconectada con el antiimperialismo. Pero me uní personalmente porque un amigo palestino-estadounidense a quien conocí en Cisjordania el año pasado mientras hacía presencia protectora me preguntó si conocía a algún marinero, capitán o algo, y le dije que no. Entonces me dijeron: «Oye, hay un barco de veteranos». Y les dije: «Inscríbanme aquí. ¡Claro! Quiero participar». Y luego les envié la información a otras personas. Y About Face.

Zuleyka Morales Rivera: La mía es algo similar. De hecho, participé en la marcha a Gaza de junio y no pudimos llegar muy lejos. Pero realmente me abrió los ojos a las capas de opresión sistémica que se ejerce no solo contra el pueblo palestino, sino contra gran parte del sur global y la gente del mundo. Así que un compañero que también estaba en la Marcha a Gaza me llamó y me preguntó: «Están organizando otra flotilla con docenas de barcos. ¿Te gustaría ir?». Y de inmediato dije: «Por supuesto, tenemos que llegar a Gaza».

Álvarez: ¿Hay algo en sus identidades como veteranos, como personas que prestaron sus juramentos y que han vivido lo que han vivido? ¿Hay algo en ser veterano del ejército estadounidense que los haya impulsado aun más a hablar sobre esto?

 Zue Jernstedt: Sí, absolutamente. Serví en Afganistán en 2009 y siento que mi deber ahora es oponerme al imperialismo, porque fui un soldado raso. Sembré dolor y violencia por el mundo, defendiendo este ideal estadounidense y el robo de recursos. Así que siento que también debo oponerme, ahora que veo lo que está pasando, ahora que tengo privilegios en Estados Unidos por ser veterano y que es muy importante que digamos: Oye, no, ya vemos lo que está pasando. No participaremos más. Podemos cambiar la narrativa. No tenemos que seguir órdenes. No tenemos que ser como ellos. No tenemos que marchar a su son. Somos el pueblo, tenemos el poder.

Zuleyka Morales Rivera: En mi caso, me uní a la Infantería de Marina, directamente desde Puerto Rico. Nací en Puerto Rico, la colonia más antigua del mundo, y no era consciente de la opresión ni de la condición de ciudadano de segunda clase que teníamos. Y al abrir los ojos al salir del ejército, me di cuenta de que estos sistemas están diseñados para ponerse en nuestra contra y que tenemos que hacer algo al respecto. Así que está entrelazado con nuestra vida cotidiana y, simplemente, teníamos que hacer algo al respecto.

Álvarez: Pero quería preguntarles, ¿cómo esperan la respuesta de Israel? Nunca hemos visto una flota como esta, pero sí hemos visto cómo Israel ha respondido a misiones individuales. Entonces, ¿cómo están preparados para los diferentes escenarios, incluyendo la posibilidad de violencia y hostilidad por parte del ejército israelí?

Zue Jernstedt: Bueno, solo quiero comenzar diciendo que la violencia y la hostilidad del ejército israelí no serán nada comparadas con lo que la gente de Gaza y Cisjordania enfrenta a diario. Así que, para nosotros significa tanto que estén pasando por esto, que no nos preocupa. No es nada comparado con lo que han enfrentado durante los últimos 700 días, desde 1948 y antes. Así que esa no es nuestra principal preocupación. Nuestra principal preocupación es ¿qué van a hacer? Porque no respetan el derecho humanitario. No respetan la Convención de Ginebra. No respetan la CPI. No respetan el DIH. Así que estamos completamente inseguros. Son un Estado rebelde. Son un completo impredecible. Estamos imaginando todos estos escenarios sobre lo que podríamos hacer en cada caso, pero realmente no podemos decirlo porque no respetan las leyes, son inhumanos y están cometiendo un genocidio contra el pueblo palestino.

Zuleyka Morales Rivera: Y basándonos en lo que hemos presenciado y la masacre que ha estado ocurriendo en Gaza durante más de 700 días, sinceramente, podemos esperar cualquier cosa de ellos, porque así son. Nadie les pone límites. Así que revisamos escenarios regularmente. Diariamente tenemos reuniones, hablamos sobre qué pasaría si esto o si esto pasara, o qué harías si vieras que esto le sucede a otra persona. ¿Cómo mantenemos la calma? ¿Cómo lidiamos con situaciones como esta, para las que probablemente no estamos realmente preparados; pero nos estamos preparando lo mejor posible?

Álvarez: El simple hecho de que exista esta flota es un testimonio del antiguo principio organizativo de que la unión hace la fuerza, e incluso sabemos que otros que no están en esos barcos se están preparando para apoyar su esfuerzo, incluyendo a los estibadores italianos, que afirman que cerrarán los puertos si todos sufren daños. Parece que, y por favor, díganos si hay más información al respecto que la gente deba saber, el principio de la unión se está aplicando con toda su fuerza aquí, desde la cantidad de barcos que navegan hacia Gaza, hasta el apoyo mundial para protegerlos.

 Zuleyka Morales Rivera: Y creo que la diferencia con este movimiento es su gran magnitud. Quizás no nos demos cuenta porque estamos en un barco pequeño; pero es tan grande, que siento que esta vez la gente realmente puede solidarizarse con nosotros, incluso si solo se trata de compartir las voces de Gaza. Compartir una publicación, hablar del tema con sus familias o unirse al discurso, o incluso el más mínimo esfuerzo para solidarizarse con el pueblo de Gaza y el pueblo palestino en todo el mundo es muy diferente a los movimientos del pasado.

 

 

La necesidad está en todos lados

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

“La necesidad está en todos lados”. Carmen Romero Dones, conoce de primera mano lo que dice. La supervisora de Alcance Comunitario, de la organización Solo por Hoy, lleva 14 años en su tarea diaria de conversar con personas para ayudarlas a que acepten que ellos, ellas, pueden cambiar sus vidas si se lo proponen.

No todos los que están en la calle sin hogar es porque son usuarios de drogas o alcohol, nos dice, aunque sí la mayoría. También hay muchas personas adultas que perdieron su trabajo o los desahuciaron y los que tienen alguna condición de salud mental. Las personas mayores que  se encuentran sin una vivienda  pernoctan en sus autos, cerca de cuarteles de la Policía o cerca de hospitales. Incluso ha visto personas sin hogar  que llegan de Estados Unidos: “Les han hecho creer que pueden conseguir vivienda y empleo. Es el sueño americano a la inversa”.

“Yo estuve ahí, sé que se puede. A veces tenemos que tocar fondo para entender muchas cosas en la vida”, comparte Romero Dones, sobre su experiencia de vida en el mundo de las drogas y el alcohol. Se crió en un hogar disfuncional, con un padre alcohólico que maltrataba a su madre trabajadora. Su padre nunca les maltrató a ella y a sus hermanos, pero a su  madre sí. Es la tercera de cinco  hermanos. Cuenta que a los 12 años su hermana mayor se fue con el novio,  huyendo de su hogar. Uno de sus hermanos se fue con la abuela y ella optó por estar en la calle. Al estar en la calle, para que la aceptaran, entró en el mundo de las drogas y ya a los 13 años tenía su punto. A los 17, se casó con un hombre de 35 años que, como ella, estaba en el mundo de las drogas, con el cual tuvo tres hijos varones.

Cuando llegó el momento en que ya no pudo vender más drogas, comenzó a robar en las tiendas,  lo que le llevó un tiempo en prisión. Al salir, pasó momentos difíciles de estar deambulando y el destino la llevó a encontrarse con una excompañera de prisión, quien le  aconsejó acudir a la Unidad de Alcohólicos Anónimos de Centro Médico. Para ese momento ya había dejado las drogas.

“Ya me estoy dando cuenta de lo que la vida me quitó. Yo quería tener mi casa, llevar mis hijos a la escuela…”, expresa Carmen sobre sus sentimientos y deseos en ese momento de reflexión. El Departamento de la Familia le había retirado sus hijos cuando estos tenían entre 12  y 7 años, aunque reconoce que siempre tuvo la oportunidad de relacionarse con ellos.

Al salir del tratamiento sobre el abuso de alcohol, Carmen llegó a Solo Por Hoy.  Esta organización de base comunitaria ofrece servicios a personas que se encuentran en situación de abuso de sustancias, de salud mental, discapacidad y sin hogar. Al terminar todo su proceso de rehabilitación, y luego de meses sin encontrar un trabajo, tuvo la oportunidad de comenzar a trabajar en Solo por Hoy;  primero, en tareas de limpieza y a los siete meses, la directora de SPH, Belinda Hill, al ver su desempeño con personas que acudían a buscar servicios, le dijo que reconocía ‘que la tenía mal ubicada’. Entonces, pasó a ser supervisora de Alcance Comunitario.

En esta tarea, desde las ocho de la mañana, Romero Dones recorre varios sectores de Río Piedras y otras zonas del Área Metro, repartiendo bolsas meriendas, efectos de aseo personal tanto para hombres y mujeres y artículos de primera necesidad.  Se acerca para hablarles sin presionar a que acepten ayuda.

“El universo me ha puesto a mí hoy aquí. No te llevo la droga, te llevo la recuperación. Hay que aprender a reconocer que fueron malas decisiones las que tomamos”, expresa sobre su tarea y su propio proceso.

Uno de los lugares del área de Río Piedras que suele visitar para distribuir la asistencia y conversar con personas sin hogar es el puente de la Avenida 65 Infantería, en el cruce Trujillo. Este puente ya es reconocido por las muchas personas que viven bajo su sombra, tanto personas usuarias de sustancias, como personas adultas.

Hay quienes lo visitan, que ya están en proceso de rehabilitación, como José Manuel Pérez, de 50 años. “Yo soy de Las  Piedras, de una familia bien humilde. Tuve mis recaídas por cabeciduro, por no escuchar consejos. Estoy tratando de salir de todo esto. Le doy gracias a Solo por Hoy por el apoyo que me ha dado, hay muchos que por  fuerza de voluntad no aprovechan la ayuda”, comparte sobre su experiencia.

Pérez reflexiona que quizás su caída fue por el abandono de su madre cuando tenía un año. “El amor de madre no lo tuve, quizás eso fue parte de mi caída, pero no la juzgo. Lo que sucedió, sucedió, eso es parte de la vida”. Afirma que lleva 10 años limpio y que tiene un hijo, que si no fuera por él no seguiría luchando.

“Es difícil estar en la calle, se pasa frío, hambre. La calle está mala, hay mucho daño, maldad”, describe Brenda Liz Vega, de 46 años sobre su experiencia. Ella igual está en proceso de rehabilitación,  y recomienda a las personas como ella a que  busquen ayuda: “Hay que tener un poco más de fuerza y dejar esa vida”.

Hay  personas que circulan por el lugar que, aunque tienen vivienda, es evidente que están solos y sin alimentos. Ese es el caso de Amílcar Santiago Tirado. Este se acerca a que le den la bolsa de aseo y de merienda. Alega sobre su experiencia de vida que no ha podido superar el que su padre veterano abusó de sus tres hermanas, para lo cual compraba armas con las que las intimidaba para que no hablaran. Sus padres se divorciaron y, aunque su padre fue a juicio, la excusa de insanidad mental por ser veterano, dice entre molestia y asombro, “salió bien e incluso se volvió a casar”

“Deja eso atrás”, dice Santiago Tirado que le han dicho, aunque admite  que no ha podido.

En su recorrido de Solo por Hoy, a Romero Dones le acompañan los jóvenes Ángel Vélez Conde y José Manuel Vélez Carrasquillo, ambos manejadores de casos de SPH y recién graduados de Sicología del recinto de Río Piedras de la UPR.

Cómo se enfrentan estos jóvenes al reto profesional y las barreras sociales que puede representarles este trabajo

“Es bastante gratificante cuando podemos ayudar a las personas. Como todo, hay muy buenos participantes. Hay participantes que se dejan ayudar y hay quienes no se dejan. Realmente, todo es voluntario. Es bien bonito ver cómo  una persona decide decir hasta aquí, basta ya, no quiero continuar con esto que me hace tanto daño el resto de mi vida. Voy a darle un stop y voy a comenzar un capitulo nuevo”, expresa Vélez Carrasquillo.

Por su parte, Vélez Conde destaca: “He visto en este recorrido de personas sin hogar algunos con problemas de salud mental, muchísimas dificultades, muchas barreras. Eso me ha ayudado a crecer tanto a nivel académico como también personal, porque no es lo  mismo un joven que no está informado del sinhogarismo, que ve a las personas sin hogar de una manera, a uno montarse a ver esta experiencia y decir ¡Wao! Uno ve la realidad de otra manera. No es que en el sinhogarismo la persona está ahí drogándose. No, ellos tienen sus barreras, dificultades, y Solo por Hoy es la entidad que más se pone  en contacto con ellos, les tiende la mano y los ayuda en esos procesos. Somos el primer empuje, me motiva trabajar aquí”.

Para los dos jóvenes profesionales, están entrando a un mundo que no conocían y ahora lo pueden ver de una manera diferente. Consideran que hay refuerzos sociales que impiden poder ayudar a personas sin hogar, pero que es más por miedo. Para ellos, tener esa experiencia les ha hecho tener una visión diferente: “Creemos tener las herramientas para poder ayudarlos”, afirmaron.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Médicos truenan contra las aseguradoras: “Dios no creó a las aseguradoras”

 

CLARIDAD

 Un estudio apunta a que la falta de regulación de estas empresas afecta la práctica médica

Como parte de su nueva campaña para exponer el modus operandi de las aseguradoras médicas en Puerto Rico, el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico (CMCPR) presentó, el 10 de septiembre, un estudio que recoge los testimonios de más de 500 galenos y que detalla la interferencia de estas empresas en el criterio de cada doctor.

La investigación, comisionada por la Universidad Internacional de Florida (FIU, en inglés) y desarrollada por el doctor en políticas de salud Sergio Rivera Rodríguez, encuestó a 550 médicos, divididos en 291 que aún trabajan en el país y 229 que se mudaron a los Estados Unidos (EE. UU.). Asimismo, el estudio entrevistó directamente a 24 doctores establecidos en el archipiélago y 26 en los estados.

“La fuga de médicos no es solamente de Puerto Rico. En el mundo entero, la población está envejeciendo, y muchos países y estados están buscando profesionales de salud para llenar esos espacios. En Puerto Rico, este proceso ha alcanzado niveles críticos en las últimas dos décadas”, expresó el Dr. Rivera Rodríguez.

En el 2009, destacó el investigador, había 14,500 galenos ejerciendo su práctica en Puerto Rico, mientras que esa cifra se limitó a 9,800 médicos en 2023. La baja, continuó Rivera Rodríguez, no “va acorde” con el declive poblacional que atraviesa Puerto Rico desde hace unas décadas. En este contexto, el estudio agrega que nueve de cada diez médicos que trabajan en clínicas privadas –por ejemplo– se irían del país por problemas con las aseguradoras.

Asimismo, la investigación de la FIU concluyó que las tres razones principales por las que la clase médica considera mudarse de Puerto Rico consisten en: las barreras con los planes médicos, la inestabilidad económica de Puerto Rico y deficiencias en la infraestructura de salud. Con relación a las aseguradoras, los médicos consultados señalaron que estas empresas controlan las decisiones médicas, fabrican procesos de facturación y licenciamiento complejos, efectúan pagos tardíos, rechazan facturas y no compensan fondos adecuados.

Una endocrinóloga incluida en el estudio aseguró que “los planes médicos se han vuelto un imperio. Hay una perspectiva de que los médicos están perdiendo el control, que no pueden trabajar libremente y que los planes médicos se han vuelto un imperio que lo controlan todo”.

De los galenos encuestados que ejercen la práctica en Puerto Rico, el 82 % afirmó que consideraría mudarse fuera del país por “problemas con las aseguradoras”. En el caso de los doctores que ya están establecidos en los EE. UU., el 66 % confirmó haberse mudado por esa razón.

“Sabemos que las aseguradoras han acaparado el mercado de Medicaid completamente. Tienen el mercado, porque son las únicas que lo manejan, y el mercado de Medicare con Medicare Advantage, casi todo; tienen el 95 %. Así que las aseguradoras controlan todos los fondos, públicos o privados, desde que entran al sistema, ahora mismo”, elaboró el investigador de la FIU.

“El médico y el paciente existen desde el principio de la vida, de la humanidad: el médico y el paciente. La aseguradora no estaba ahí, en ese mapa. Dios no creó las aseguradoras, se crearon solas. Y se les dio acceso a ellos para ayudar al paciente a tener servicios de salud, (pero) se montó en el carro de médico-paciente”, expresó, por su parte, el presidente del CMCPR, el Dr. Carlos Díaz Vélez.

El gremio profesional denunció el que los seguros médicos compliquen el tratamiento de un paciente al revisar el medicamento que receta el doctor, modificar gastos incurridos o simplemente rechazar ciertas determinaciones del proveedor. “La aseguradora no está para eso… No está para cuestionar al médico”.

De igual forma, Díaz Vélez criticó a aquellas figuras que catalogan estas iniciativas de “politiqueras” y aseguró que la inacción del Estado es una forma de complicidad en la crisis. Y aunque reconoció la creación de nuevas plazas y residencias para estudiantes de medicina como esfuerzos del Estado, el presidente estimó que no basta para resolver la crisis de salud que, según el experto, pudiera dejar, para 2030, al país con la mitad de especialistas que existe ahora.

Para finalmente mitigar la situación, el CMCPR “recetó” una serie de iniciativas que incluyen:

  1. Fiscalización real, intensa y participativa del gobierno al negocio de las aseguradoras, con plena participación de médicos, otros proveedores y pacientes.
  2. Que la Oficina del Comisionado de Seguros (OCS) responda en beneficio de los proveedores médicos y facilite, ágil y neutralmente, el manejo de las querellas de los proveedores contra las aseguradoras.
  3. Crear un comisionado de Seguros de Salud para que reúna estas funciones.
  4. Limitar, como a nivel federal, el uso de fondos de salud para mercadeo, medios de comunicación y publicidad de las aseguradoras.
  5. Fiscalizar el desvío de fondos de las aseguradoras.
  6. Establecer pagos a proveedores y hospitales en un término menor a 15 días.

“Es hora de actuar. Ya está bueno de comisiones de salud en la legislatura. Se citan a los proveedores y es lo mismo, lo mismo y lo mismo. Se envía una gente para hacer el trabajo en el Capitolio para hacer cosas, estudios, mesas redondas, mesas triangulares; es lo mismo”, denunció el presidente del CMCPR.

“Este llamado va dirigido a todos los sectores: pacientes, profesionales de la salud, líderes comunitarios, organizaciones sin fines de lucro y al pueblo en general… El Gobierno no solo ha abandonado su función fiscalizadora sobre las aseguradoras de salud, sino que le ha permitido empobrecer las prácticas médicas y hospitalarias”.

El CMCPR ha llevado, bajo la presidencia de Díaz Vélez, este reclamo a las administraciones de Pedro Pierluisi y Jenniffer González Colón, del mismo partido, sin mayores éxitos. Actualmente, la colectividad trabaja junto a los exsecretarios de Hacienda Francisco Parés y Juan Zaragoza para presentarle a la Junta de Control Fiscal (JCF) un plan de incentivos económicos para la clase médica.