Inicio Blog Página 241

“Hoy día cualquier persona puede quedarse sin hogar”

 

Entrevista a Edwin Otero Cuevas, director de la Fondita de  Jesús

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El director de Desarrollo y Planificación Programática (DPP) de la Fondita de Jesús, Edwin Otero Cuevas, exhortó a que las organizaciones que ofrecen servicios a las personas sin techo  sean más  creativas en estos momentos ante el hecho de que la nueva política del presidente, Donald Trump no ve la situación del sinhogarismo  como una situación social, sino como un crimen.

Se refiere a la nueva política Ending Crime and Disorder on America’s Streets ,  que pone fin a la política de Housing First.  Según el presidente, la anterior política no promueve el tratamiento y recuperación de las personas sin hogar.

CLARIDAD entrevistó a Otero Cuevas sobre la situación del sinhogarismo y la misión de la Fondita de Jesús para con  dicha población. En tono crítico, el activista denunció que esta nueva  política del presidente lo que hace es criminalizar la pobreza. “La manifestación ulterior, más grande de lo que es la pobreza en la sociedad es el  sinhogarismo. A lo último que puede llegar una persona que ya no tiene recursos a donde acudir, que no tiene apoyo, es llegar a vivir en la calle, y esta política del presidente Trump lo que hace  es criminalizar a la persona que está viviendo en la calle por las razones que sean”.

En la Fondita de Jesús no utilizan la palabra deambulante  por  entender que es un término  despectivo hacia  la dignidad del ser humano. La Fondita fue  la primera  organización que se fundó en Puerto Rico para atender a la población de personas sin hogar, por lo que este año están cumpliendo sus primeros 40 años de estar ofreciendo servicios de manera ininterrumpida. También ofrecen ayuda a personas de comunidades vulneradas, que se encuentran en riesgo inminente de perder su vivienda.

“Así que se trabaja con el que está en la calle y  también para evitar el sin hogarismo. Nosotros hemos visto una transformación en el perfil de las personas sin hogar. Antes se veía mayormente personas con problemas de uso de sustancias o trastornos, problemas de salud mental. Pero hoy día vemos una diversidad de situaciones que han llevado a las personas a vivir sin hogar”, describió Otero Cuevas.

En esa línea, explicó que el desempleo, situaciones de violencia doméstica, los desastres naturales, como Irma y María y la pandemia puso a muchas personas en un riesgo inminente de perder su vivienda. “No estamos trabajando con lo que tradicionalmente se veía antes, sino con toda una serie de situaciones socioeconómicas, políticas que afectan de manera directa a la comunidad”. De acuerdo con el conteo de personas sin hogar del 2024, en ese momento específico se contaron 2,990 personas sin hogar. Ese número era mayor en años anteriores, sin embargo, reclamó que el trabajo de las organizaciones que atienden  a esta población ha hecho que muchas personas sin hogar hoy día tengan una vivienda.

Otero Cuevas comentó que cuando surgió la Fondita de Jesús no pasaba por la cabeza de nadie que existiera la posibilidad de vivienda para las personas sin hogar, pero que gracias a los esfuerzos de la Fondita y otros grupos y organizaciones, así como de algunos municipios que ofrecen servicios, hoy día es una realidad. La Fondita provee  un sistema de cuidado continuo con servicios de apoyo que  permite darle a las personas un seguimiento y la oportunidad de desarrollar destrezas de vida que le permitan mantener una  vivienda y evitar que regresen a la calle.

“No es solo la comida, no es solo proveer las duchas,  la ropa, que es un servicio básico y esencial, no le restamos importancia. Ahí es que comienza el proceso, pero también va a lo que son cuidado de salud, servicios psicosociales, desarrollo espiritual para el crecimiento espiritual. Tenemos también desarrollo social y de autocapacitación para la autosuficiencia. Así que impactamos muchas áreas que necesita el ser humano para desarrollarse y reintegrarse de manera productiva a la comunidad”.

En ese aspecto de la vivienda, la Fondita tiene  sobre 200 unidades de vivienda, un edificio con 29 unidades,  otro con 13 unidades  y administra sobre 200 vales de vivienda para personas sin hogar. Las personas que asisten físicamente a diario  a la Fondita son del Área Metro, pero luego del huracán Irma y María, narró Otero Cuevas, se dieron a la tarea de ir a las comunidades, precisamente para prevenir que las personas llegaran a la organización sin hogar, en especial, adultos mayores. “Si  vieras la cantidad de adultos mayores que vimos en comunidades vulnerables que aun teniendo un techo sobre sus cabezas viven como si fueran personas sin hogar”, recordó.

Otero continuó relatando que ha notado un aumento significativo de personas  mayores o personas que han envejecido viviendo sin  hogar, que acuden a recibir servicios, incluso personas despedidas del gobierno con la Ley 7, que dejó a miles sin empleo.

“Personas que jamás en la vida pensaron que iban a vivir en la calle. Por eso nosotros siempre llevamos este mensaje: que nos puede pasar a  cualquiera. Hoy día cualquier persona puede quedarse sin hogar, no importa el estatus social, no importa el género, no importa la edad. Cualquier persona pudiera estar en riesgo de quedarse sin vivienda”.

El director de Desarrollo y Planificación de la Fondita destacó el sentimiento de la misión de la organización de promover la vida y ser la familia de las personas sin hogar que atienden; de ser el espacio donde estas personas adquieren visibilidad. En ese sentido dio el dato de que antes de que naciera la Fondita de Jesús ser una persona sin hogar era en la práctica, “ser nadie, era no existir”, debido a que las personas sin hogar no tenían derecho a una identificación ni al voto porque no tenían una dirección física. No fue hasta que la Fondita, junto a otras organizaciones, comenzaran a hacer esfuerzos en pro de las personas sin hogar, que en el 2007 se logró que se aprobara la Ley 130 del 2007 de Apoyo a las Personas sin Hogar y la Carta de Derechos

“En  ese momento fue como si hubiese nacido la luz y se dijera mira las personas sin hogar tienen derechos, cuando siempre los tuvieron, pero no eran reconocidos. Hubo que abogar para que surgiera esta ley y se reconocieran estos derechos”. En la actualidad, las personas sin hogar que reciben  servicios de la Fondita pueden usar la dirección como suya, con la cual pueden tener acceso a una  identificación con fotos, derecho a plan médico del Estado, al voto y recién se aprobó la Ley 98 2025, que les permite acceder a estos y otros documentos como del CRIM y certificado de nacimiento, sin costo.

Una situación que representa un momento difícil para todos en las organizaciones que ofrecen servicios a las personas sin hogar es cuando muere uno de sus participantes y no hay familiares que reclamen su cuerpo. Otero Cuevas compartió que en el 2023 tuvieron la experiencia de que una  persona que acudía a la Fondita y era miembro de la Junta Directiva murió y sus familiares no lo reclamaron, pero por ley la organización, en este caso la Fondita, no se  le permite reclamar el cuerpo para disponer de este.

Por otra parte, Otero Cuevas denunció que la  nueva política de Trump, que criminaliza a las personas sin hogar es discriminatoria y pone el estigma de que todas las personas sin hogar tienen problemas de uso de sustancia, por lo que la persona o va a tratamiento o va a la cárcel.  Reiteró que esta política deja sin efecto la anterior política de Housing First,   en que la persona era ubicada primero en una vivienda para promover su estabilización, ya que se ha demostrado que en la medida en que la persona  tiene una vivienda, un hogar seguro donde vivir, puede acceder a unos servicios básicos de salud y  tiene más posibilidades de estabilizarse y de no regresar a la calle.

Al respecto, se cuestionó qué ocurrirá con las personas sin hogar en Estados Unidos y aquí, “porque es la misma dignidad de las personas. Allá es la misma que la de las personas acá. Es la misma situación, es un derecho inalienable de las personas, un derecho a la vivienda, a la educación… Estamos diciendo que si una persona hoy está ubicada en una vivienda con un vale de vivienda, pero esa persona sale de esa unidad y regresa a la calle, no puede volver. Tendría que ir a tratamiento o la cárcel”, recalcó, al tiempo que advirtió de que lo que pase en EE. UU. va a reflejarse aquí en la isla, si no es que ya se está reflejando.

Foto por Alina Luciano Reyes/CLARDIAD

El director de Desarrollo y Planificación Programática de la Fondita de Jesús trajo a la atención que  en Puerto Rico no es fácil conseguir un vale de vivienda, a lo que se le suma la crisis de vivienda que hay en el país con el fenómeno de los alquileres a corto plazo (ACP), lo que tiene un peso muy grande. “La Fondita de Jesús  está rodeada de espacios que se han convertido en ACP, no hay acceso para alquiler a largo plazo y  las rentas se han disparado”. Indicó que la asistencia del Gobierno federal para vivienda bajo el Supporting Housing Program a personas sin hogar no es la misma cantidad que se da para Sección 8. La  cantidad es menor y es un reto mayor la oportunidad de que un casero disponga de una  vivienda para una persona sin hogar.

Otero Cuevas avisó de que esta política apenas está comenzando y todavía no hemos visto la magnitud. “Mientras la Fondita de Jesús  exista, aquí vamos a estar para hacer frente, denunciar lo que haya que denunciar y hacer frente a lo que haya que hacer frente. Pero hay personas que no quieren ver esa realidad, no la quieren ver; saben, la ven, pero se tapan los ojos porque al final del día quien lo paga es el pueblo, el que siempre está pisao, esa persona sin hogar que también votó por ellos”, manifestó.

 

Experiencias de vida

 

El huracán me hizo sentar cabeza

Tomas Rivera Rivera. Foto por Alina Lucano Reyes/CLARIDAD

A Tomás Rivera Rivera, asistente a la Fondita y quien ahora trabaja como voluntario, los huracanes, primero, Hugo y luego, María, lo llevaron a la Fondita. “Fue con el huracán María que vine a coger cabeza, como dice la gente, aunque venía a la Fondita desde el 89 cuando el huracán Hugo”. No fue hasta la experiencia del paso del huracán María, en el 2017, que se dijo “esto no es para mí”. Se refiere a seguir en las calles.

Natural de Santurce, criado en la comunidad Las Monjas, el hombre de 62 años viene de una familia de seis hermanos varones y dos mujeres. “Estuve en la escuela, aunque me  colgué en noveno grado y cogí el cuarto año en estudios libres. Pero la vida conmigo no fue tan fácil; estuve en lo malo, me pude superar gracias a Dios y a mí mismo”. Se casó dos veces. El uso de cocaína lo llevó a perder a su familia.

Estando en la calle, compartió que  vivir el desastre del huracán María le hizo sentar cabeza. Luego de siete años, ahora tiene vivienda y hace trabajo voluntario en la Fondita, nos compartió.

Le preguntamos qué les diría a las personas que se encuentran en una situación sin hogar.  “Que busquen ayuda. Hay muchos que estuvieron aquí que no tienen interés por na, pero con el tiempo se van a dar cuenta que la vida no es un relajo. Como la mía, les diría que echen pa’ lante, que aquí sí van encontrar ayuda, los ayudan de verdad”.

Reynaldo Soto
Foto por Alina Luciano

Mientras, Reynaldo Soto, natural de Bayamón, llegó a la Fondita luego de la muerte de su madre, a la que cuidó por siete años. Tuvo que abandonar la casa por presiones familiares. Estudió hasta cuarto año, y tomó cursos de Barbería y Cosmetología, pero al momento de tomar la licencia tuvo que dedicarse a cuidar a su madre.  Antes,  trabajó en mantenimiento y fue incapacitado en un 48 % por el Fondo Seguro del Estado, tras una operación en la rodilla izquierda que le dejó sin movilidad en la pierna.

Al abandonar la casa familiar, Soto estuvo un tiempo sin hogar por San Juan y allí le recomendaron que fuera a la Fondita. Dice que llegó preguntando a los choferes de las guaguas dónde quedaba la Fondita. Al igual que Rivera Rivera, llegó en el 2017 y ahora, además de participante y voluntario, es miembro de la Junta de Directores, en la que hay tres representantes de los participantes.

“Estoy aquí, es un amor, me gusta, ya voy para 20 años. El día que me muera, me muero aquí”, afirmó Antonio Díaz Rivera, satisfecho y sonriente.

Antonio Díaz Rivera. Foto Alina Luciano Reyes/CLARIDAD

El hombre, natural de Las Monjas, contó que hace más de 20 años que llegó a la Fondita, “por  un muchacho buena gente que me quedaba con él en la calle. Me recogió y me dijo,  vamos a la Fondita de Jesús para que te ayuden”.

Díaz Rivera narró que estuvo en la calle por más de 17 años, ahora tiene 72.  Tuvo una pareja que le dio dos hijos. Con una sonrisa en su rostro admite que vivir en la calle no es fácil,   “hasta me podían matar, hoy en día no respetan a nadie”. Sobre qué lo llevó a estar en la calle, vuelve a sonreír y reconoce: “Yo era incorregible, yo era de hacer maldades. Me junté con una juntilla que hacía cosas malas, y al hacer cosas malas, mi hermana me echó a la calle. Ella era demasiado malamañosa”.

Antonio proviene de una familia de 14 hermanos, de los cuales solo quedan él, su hermana y otros dos varones que viven en Estados Unidos. Desde que llegó a la Fondita, dice que no ha  vuelto a Las Monjas.

 

 

 

¡Hasta siempre, Pablito!

Especial para Claridad

Tomar el cielo por asalto siempre fue el gran sueño de Pablo José Rivera Miranda, el mío y el de la generación que encarnamos la nueva lucha por la independencia, la que también empuñó la bandera del socialismo. Voluntarioso como siempre, había sentido que sus días aquí en esta vida llegaban a su fin. No quiso esperar más. El sábado pasado, en la oscuridad de la noche, el hermano y compañero partió finalmente al menos hacia la versión metafísica de ese cielo sobre la que también se apuntala la versión terrenal. Y la tomó de frente, no tengo duda alguna.

La muerte, según pensaba el pueblo makiritaré, es definitivamente una mentira. Así nos lo cuenta Eduardo Galeano. Prefiero por ello a Unamuno y cómo aborda nuestra sed de vivir eternamente. La muerte absoluta no tiene sentido y, en todo caso, logramos triunfar sobre ella con las huellas imborrables que dejamos en la vida de los demás. De lo contrario la vida misma, haberla vivido bien y con la pasión debida, sería una inutilidad. Mejor eso que la nada a la que Sartre dice que estamos condenados al dejar de existir.  En ese sentido, estoy convencido que la vida de Pablito nada tuvo de inútil. Vivió con un fervor tal que terminó por habitar también en cada uno y una de nosotros y nosotras que le conocimos y le quisimos. “Un puertorriqueño para la historia”, lo calificó el dueño de una conocida emisora radial.

No conocí realmente a Pablo hasta que llegué a Santiago de Chile a principios de enero de 1971. Él se hallaba ya hace un año allí haciendo una Maestría en la Escuela Latinoamericana de Economía (ESCOLATINA) y yo me proponía seguir estudios de Maestría en la Escuela Latinoamericana de Ciencia Política de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Él estaba allá con su esposa y compañera Damaris Orraca, quien desde entonces demostraba una admirable voluntad por acompañar a su amado hasta el fin del mundo o de la vida. Yo llegaba recién casado con mi compañera María del Mar García, igualmente deseosa como yo de conocer y vivir a plenitud eso de la vía chilena al socialismo, ese histórico acontecimiento que quiso explorar la posibilidad de tomar democráticamente el cielo, sin tiros pero con la misma voluntad revolucionaria. También se encontraban allí hacia un año otros dos queridos compañeros: Nitza Hernández, quien hacia su Maestría en Sociología en la Escuela Latinoamericana de Sociología de FLACSO, y Roberto Delgado, mejor conocido como Cate, quien realizaba también estudios de posgrado en Economía junto a Pablo, a quien conocía desde niños habiéndose criado juntos como vecinos en Puerto Nuevo.

Los recién llegados fuimos rápidamente puestos al tanto de todo lo ocurrido en Chile desde la histórica victoria de la Unidad Popular y el compañero presidente Salvador Allende Gossens. Pablo y los demás fueron testigos activos. En noviembre de ese año fuimos testigos a su vez de la visita de Fidel Castro a Chile. Al final de su visita de todo un mes, el líder cubano advirtió, con su característica franqueza, que la derecha estaba ganando la batalla de las calles, a lo que respondió Allende asegurando que sólo muerto lo sacarían de La Moneda, la sede de la presidencia. La admonición de Fidel confirmó nuestras propias sospechas en relación con el proceso chileno. La revolución la debíamos buscar en otra parte. En Puerto Rico ya se estaban dando señales de un auge significativo en la lucha por la independencia y el socialismo. Ya para finales de 1972 y luego de un profundo análisis de nuestra parte, decidimos todos regresar a Puerto Rico para incorporarnos de lleno al recién constituido Partido Socialista Puertorriqueño (PSP), marxista y leninista.

Carlos Rivera Lugo y Pablo. Foto Rolando Emannuelli

Mientras yo me incorporé como cuadro a tiempo completo bajo la Secretaría de Educación Política, Pablo se vinculó de inmediato al área sindical del Partido y pronto se convierte en el primer director del Instituto Laboral de Educación Sindical (ILES). Dicho Instituto había sido fundado por el dirigente obrero socialista, también líder máximo del Movimiento Obrero Unido (MOU), Pedro Grant. Fue el primer proyecto educativo para sindicalistas y trabajadores en general que se creaba en apoyo a las luchas obreras que se multiplicaban en nuestro país. Para el PSP, la lucha por la independencia nacional tenía como sujeto protagónico a la clase trabajadora, la única clase con un interés y necesidad real de ponerle fin a la colonia capitalista.

No obstante, al cabo de apenas una década, entre 1982 y 1983, Pablo y yo tomamos rumbos políticos distintos ante los cambios que finalmente se fueron dando dentro del PSP, los cuales llevaron a su liquidación. Yo abandoné el Partido desencantado con el rumbo que tomaba, mientras que Pablo quiso darle el beneficio de la duda. Nuestra hermandad, sin embargo, siguió inquebrantable. Nuestras familias más unidas que nunca. Pablo tenía la costumbre de a veces presentarme a sus amistades como su hermano mayor, aunque no le agradó en nada cuando en una ocasión caminando por el Viejo San Juan un amigo suyo le confesó que pensó que yo era su hijo. “¡Está ciego el pendejo ese!”, fue el comentario posterior de Pablo. Fue la última vez que me acompañó a hacer ejercicio por el Viejo San Juan.

Ahora bien, gracias a Pablo, entre otros, Claridad pudo sobrevivir la liquidación del PSP y continuar con su labor periodística e, incluso, hacer su entrada triunfal a la era digital con su propia página en el web. Lo demás, como habíamos advertido no pocos, fue una tragedia. El propio compañero Juan Mari Bras me confesará posteriormente que constituyó el peor de los errores históricos cometido por el movimiento en ese periodo. La lucha sufrió las consecuencias, pues perdió su fuerza estratégica acumulada hasta ese momento. Nos arropó forzosamente un repliegue, el cual tendía a coincidir con la crisis en la que se iba sumiendo en ese momento el movimiento comunista y socialista a nivel mundial. Ante ello, los otrora cuadros revolucionarios a tiempo completo tuvimos que reinventarnos por necesidad.Mientras yo me encaminé hacia el mundo jurídico y universitario, Pablo logró infiltrarse, como era natural, en el mundo de la economía y el mercado. Uso adrede el término “infiltrarse” pues Pablo jamás abandonó sus creencias y compromisos socialistas, por lo que nunca se vendió al capital sino que tan solo lo usó para sus propios fines (algo así como lo han hecho los comunistas chinos y vietnamitas).

Hubo un momento un tanto oscuro en mi vida allá para 1992 en que no sabía qué me deparaba el destino. Cuando de repente, en medio de una visita a una pareja amiga, se me acercó la madre que estaba también de visita y me dijo que sabía que me preocupaba mucho mi futuro y cómo lograría sobrevivir económicamente en lo inmediato. “Usted fundará próximamente una escuela de derecho en Mayagüez”, me dijo, y seguidamente añadió que, en cuanto a mi situación económica, en los próximos días se comunicaría conmigo “un hombre con barba blanca” para ofrecerme un contrato que me ayudaría a satisfacer mis necesidades en lo que arranca la nueva institución.

Me fui del lugar no sabiendo qué creer con lo vaticinado por la señora, una de esas a quien se le asoman atisbos del futuro.  Me hizo recordar la teoría del renombrado físico y cosmólogo Stephen Hawkins sobre el tiempo-espacio en que habitamos. Para él, según la teoría de relatividad, no existe un tiempo absoluto sino que cada cual posee su propia medida del tiempo dependiendo donde está situado y hacia donde se está moviendo o dirigiendo.  En ese sentido, el tiempo no distingue entre pasado, presente y futuro, aunque el futuro posee un carácter desordenado y entrópico, lo que explica nuestra incapacidad para captarlo y apalabrarlo.

Imaginen mi sorpresa cuando a los pocos días me llama Pablo -el hombre con la barba blanca- y me ofrece un contrato para coordinar para su firma Hispania un estudio sobre el idioma en Puerto Rico. A los pocos días de esa llamada recibo otra, ésta de Mari Bras invitándome a hacerme cargo de la fundación en Mayagüez de lo que sería la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos. Por su parte, Pablo fue uno de los principales asesores económicos de dicho proyecto, haciéndose cargo de producir los estudios de viabilidad financiera durante las casi dos décadas en que la institución educativa hostosiana logró existir a pesar de la férrea oposición ideológica y política del que fue víctima desde sus inicios por parte del Tribunal Supremo colonial.

Gervasio Morales, Manuel de J. González, Pablo, Aníbal Acevedo Vilá, Perla Franco Y Cándida Cotto en las oficinas de CLARIDAD. Foto: Archivo CLARIDAD/Alina Luicano

Cuando encabezó la Junta de Directores de Claridad, Pablo insistió en que yo tenía que volver a escribir en el periódico, sobre todo luego de haberme desempeñado entre 1978 y 1982 como Editor Internacional y Director Interino. Y así lo hice. Más recientemente, le tendré que agradecer haberme convocado al Junte Electoral que coordinó por varios meses antes de las elecciones en noviembre de 2024. Ello finalmente provocó mi vuelta a la militancia política activa más allá de la academia. Cuánta falta me hizo poder conversar con él sobre el Plan B Independencia en que posteriormente me involucré, escuchar sus observaciones y consejos. Sospecho que habría entendido el imperativo de aumentar la apuesta por la independencia en este momento histórico y de sumar fuerzas, todas las fuerzas posibles, en torno a ese objetivo.

La última vez que pude hablar con él fue en su apartamento en marzo pasado y se limitó a escucharme hablar sobre el Plan B Independencia. ¿Estoy hablando mucho?, le pregunté, a lo que me respondió sonriendo: “¡Siempre!”. Volví a verlo a comienzos de junio, ya no se levantaba de la cama ni hablaba ni abría los ojos. Se me iba el hermano que la vida me había regalado.

¡Hasta siempre, hermanito!

 

 

Exigen fin de la sombrilla de Recursos Naturales

 

 

Organizaciones comunitarias y ambientales, así como expertos en temas ambientales, agrupados en el Colectivo una sola Lucha, exigieron poner fin a la “sombrilla” que consolidó la Junta de Calidad Ambiental, la Autoridad de Desperdicios Sólidos y el Programa de Parques Nacionales bajo el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) por llevar a la agencia a una crisis técnica y administrativa que amenaza seriamente la protección del ambiente y el entorno natural del país.

En conferencia de prensa este martes frente al edifico del DRNA, en Río Piedras, una de las portavoces, Hernaliz Vazquez, denunció que: “Desde su creación en 1972, el DRNA fue diseñado para salvaguardar la naturaleza y los ecosistemas de Puerto Rico. Sin embargo, con la Ley Núm. 171 de 2 de agosto de 2018, la cual creó “la sombrilla”, el gobierno agrupó varias agencias bajo una misma estructura, alegando eficiencia y ahorro de gastos. Hoy denunciamos que esta medida, contrario a las expectativas, no ha logrado los objetivos prometidos de eficiencia ni mejoría en la gestión ambiental. Por el contrario, se ha evidenciado un debilitamiento institucional, pérdida de enfoque ecológico y el agravamiento de una crisis ambiental que amenaza seriamente la protección de las áreas naturales del país, por lo que exigimos que se le ponga fin de una vez y por todas a esta fusión de agencias”.

Vázquez detalló que entre los problemas reportados desde la fusión se encuentran la burocracia ineficiente y procesos lentos en trámites y fiscalización ambiental. Enumeró, además, falta de personal técnico y científico suficiente para atender infracciones y emergencias ambientales, aprobación automática de proyectos sin la debida evaluación ambiental rigurosa y la reducción significativa en la fiscalización de delitos ecológicos y la protección efectiva de áreas naturales y recursos hídricos.

Juan Camacho, otro portavoz del colectivo hizo énfasis en que la consolidación de estas agencias alteró el diseño original del DRNA, que estaba pensado para funciones específicas de conservación y manejo ambiental y no como un ente multisectorial. La absorción de otras agencias con funciones regulatorias, operacionales y administrativas generó una sobrecarga de responsabilidades que desvió la misión original del DRNA. “Las agencias integradas perdieron autonomía técnica y fiscalizadora, debilitando su capacidad para cumplir con sus funciones orgánicas. Además, se han generado gastos excesivos adicionales en empleos de confianza, contratos, alquiler de oficinas, y servicios públicos, sin evidenciarse resultados claros en eficiencia y ahorro”, expresó.

De igual manera, Graciela Martínez, portavoz de Vínculo Animal, resaltó que la estructura consolidada desde hace seis años afecta gravemente la protección de especies vulnerables como los manatíes y el coquí, el control y manejos de especies invasoras y la gestión de centros de recuperación como el centro de confinamiento en Cambalache.

“Mencionamos a modo de ejemplo que la situación actual en Puerto Rico de la proliferación desmedida de culebras no nativas se agrava porque el DRNA no cuenta con los recursos y personal especializado, dificultando así la gestión y control de estas especies invasoras que amenazan la biodiversidad nativa. Ciertamente, el proceso lento y burocrático ralentiza la implementación de campañas de erradicación o control que son esenciales para proteger los ecosistemas nativos”, añadió Martínez.

Las organizaciones denunciaron además que la sombrilla también abrió la puerta al traspaso de recursos y parques nacionales como Isla de Cabra y la playa de Cerro Gordo, lo que podría restringir el acceso ciudadano y encarecer tarifas, lo que podría suceder también con el Parque de las Cavernas del Río Camuy, ante la insistencia del alcalde del municipio, Gabriel Hernández, en trasladar su titularidad para privatizarlo.

El Colectivo, compuesto por Toabajeños en Defensa del Ambiente, Sierra Club Puerto Rico, Coalición de Organizaciones contra la Incineración, Casa Tallaboeña de Formación Comunitaria y Resiliencia, Comité Diálogo Ambiental, Secretaría de Asuntos Ambientales del PIP, Amigxs del M.A.R. , Vínculo Animal, Casa Vegana, Acción Social y Protección Ambiental y Organización Boricuá de Agricultura, entre otras, añadió que la escasez de examinadores en el DRNA paraliza casos ambientales graves.

“Ejemplos recientes en la comunidad Ranchos Guayama, en Salinas, demuestran el colapso institucional que ha provocado la llamada “sombrilla”. Por un lado, el caso de Ariel Torres, presidente de CODEPOLA, ejemplifica cómo la inacción del DRNA permite la impunidad, pues a pesar de los daños ambientales cometidos en esa zona, han pasado más de tres años sin sanciones y además le permitieron crear una nueva corporación”, explicó.

Los grupos insistieron en que el DRNA debe además actualizar sus reglamentos y protocolos, mejorar la protección de especies vulnerables, implementar campañas de control de especies invasoras, ordenar auditorías y monitoreos independientes e impulsar políticas basadas en ética y ciencia para que pueda cumplir son su misión de proteger y cuidar la naturaleza y los ecosistemas del país.

Mientras, Víctor Alvarado Guzmán, secretario de Asuntos Ambientales del Partido Independentista Puertorriqueño PIP, señaló que la  falta de personal técnico, el estancamiento en procesos de fiscalización y la externalización de funciones que antes realizaba el propio Departamento ha debilitado la capacidad del Estado para proteger el ambiente, por lo que los reclamos son cada vez más contundentes: derogar la Ley 171-2018 y desmantelar la sombrilla del DRNA.

“Es indispensable devolver la autonomía técnica y fiscalizadora a cada agencia, reforzar el personal especializado y recuperar la misión original de velar por el ambiente”, concluyó  Alvarado Guzmán.

ACLU defiende el derecho de la prensa

 

 

El director Legal de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) de Puerto Rico, licenciado Fermín Arraiza Navas, señaló que la carta enviada por la procuradora de la mujer, Astrid Piñeiro Vázquez, a un fotoperiodista de un medio noticioso digital de Puerto Rico, carece de fundamento legal, constituye un mecanismo de intimidación y atenta contra las protecciones básicas que tanto ella, como la gobernadora, Jenniffer González Colón, juraron defender.

Se refiere a la carta oficial que Piñeiro le cursó al periodista Juan Costa en la que le pide una disculpa pública  y que “en las próximas 24 horas”, exponga por escrito los detalles que afirman que una carta relacionada con una querella por violencia de género entre una senadora y un comentarista fue filtrada por el Gobierno de Puerto Rico. La carta de la procuradora fue enviada el pasado viernes 22 de agosto, días después de que en una conferencia de prensa la gobernadora se molestara y apuntara con el dedo al fotoperiodista Juan Costa, del medio Noticel, ante una pregunta de este sobre la filtración de la querella.

El director Legal de ACLU resaltó que la  Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos protege nuestras libertades más esenciales, incluidas la libertad de expresión y de prensa. “Nuestra Constitución de Puerto Rico también protege estos derechos”, expresó mediante comunicado de Prensa.

Arraiza Navas expuso que las  personas que ejercen la profesión del periodismo están en su legítimo derecho de realizar preguntas y cuestionar a los funcionarios públicos electos, así como a jefes de agencia u oficinas, sobre las acciones y decisiones que toman o que no toman y que tienen un efecto sobre el pueblo. “Al ejercer ese derecho, lo hacen, precisamente en nombre o representación del público que escucha y observa las respuestas. Al analizar y reflexionar sobre las respuestas, el público no solo presta atención al lenguaje verbal, sino al modo y manera como se expresa ese mensaje”.

Continuó defendiendo que, al ejercer su oficio, las personas periodistas llevan a cabo un trabajo de fiscalización legítimo, enfocados en la búsqueda de la verdad y la rendición de cuentas. Advirtió que la  procuradora de la mujer y la oficina que dirige no están exentas de esa rendición de cuentas atada al cargo público que ocupa y la administración de fondos públicos y mucho menos está exenta la persona que ocupe el cargo de gobernador o gobernadora.

 

¿Qué hay detrás de la amenaza imperialista de invadir Venezuela?

 

Por Oto Higuita

El imperialismo estadounidense, hoy encarnado en la figura del jugador de casino Donald Trump, ha ordenado un despliegue militar con unos 4.000 marines al sur del Caribe, cerca de las costas venezolanas, bajo el pretexto de combatir a los carteles de la droga (El País, 2020).

Trump y su círculo de halcones —el secretario de Estado Marco Rubio, conocido por su visceral anticomunismo, y la despalomada fiscal general Pam Bondi, encargada de encabezar las acusaciones judiciales contra el gobierno venezolano— han señalado al presidente Nicolás Maduro, al ministro del Interior y Justicia Diosdado Cabello y al ministro de Defensa Vladimir Padrino López de ser “narcoterroristas” y supuestos cabecillas del mal llamado “Cartel de los Soles” (U.S. Department of Justice, 2020).

Dichas acusaciones fueron formalizadas en 2020 por el Departamento de Justicia, cuando ofreció recompensas millonarias, sin embargo, hasta hoy no han presentado pruebas verificables que sostengan tales especulaciones. Diversos analistas, entre ellos el Center for Economic and Policy Research (CEPR), han cuestionado la solidez de dichas causas judiciales, subrayando su carácter político (Center for Economic and Policy Research [CEPR], 2020).

No es la primera vez que el imperio recurre a falsedades para justificar agresiones a otras naciones. En 2003, George W. Bush y Tony Blair lanzaron la invasión a Irak alegando que Sadam Hussein poseía “armas de destrucción masiva”. La propia ONU, a través de su inspector de armas Scott Ritter, desmintió esa versión (Ritter, 2003). Pero cuál fue el resultado de dicha invasión y ataque militar? La destrucción de un país y el asesinato impune de su presidente Saddam Hussein, millones de desplazados y el asesinato de unas 600.000 personas (The Lancet, 2006).

La mentira sobre Venezuela es similar. La verdadera razón de la amenaza no es el narcotráfico, sino el control de recursos estratégicos. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del planeta (más de 303 mil millones de barriles, según la OPEP, 2024), además de importantes depósitos de oro (161 toneladas reportadas por el World Gold Council [WGC], 2024) y un potencial minero gigantesco en el Arco del Orinoco, donde informes oficiales venezolanos han estimado un valor de hasta 2 billones de dólares en minerales estratégicos, incluidos coltán y tierras raras (OPEP, 2024; WGC, 2024).

En realidad, lo que persigue Washington es someter a Venezuela, como antes a Irak, Libia o Siria, para asegurar su acceso a las riquezas petroleras y minerales y colocar un gobierno títere encabezado por figuras opositoras funcionales a sus intereses, como la pitiyanqui María Corina Machado. La consigna imperial de “Make America Great Again” no significa otra cosa que guerras, sanciones y el saqueo de naciones soberanas.

La urgencia imperial se explica por la propia crisis económica estructural de Estados Unidos. Por un lado, tiene un déficit comercial con China que superó los 295 mil millones de dólares en 2024, por otro lado, el déficit con la Unión Europea que alcanzó 235 mil millones (U.S. Census Bureau, 2024; Eurostat, 2024). Para hacer frente a esa grieta, Trump ha intensificado el proteccionismo, imponiendo aranceles y culpando a “todo el mundo” de estafar a EE. UU. En ese contexto, controlar recursos estratégicos como los de Venezuela es vital para poder sostener su hegemonía global.

La amenaza de invasión, por tanto, no solo compromete a Venezuela. América Latina en su conjunto quedaría bajo el riesgo de una nueva ola de guerra, caos y desestabilización. En particular, Colombia, que comparte más de 2.200 km de frontera con Venezuela, sería arrastrada inevitablemente al conflicto (Reuters, 2024).

El propio presidente colombiano Gustavo Petro ha rechazado públicamente cualquier intervención armada y ha recordado que el verdadero problema de drogas se encuentra en el consumo interno de EE. UU. y en sus puertos y aeropuertos, como afirmó en un trino de Twitter (https://x.com/petrogustavo).

El discurso del “Cartel de los Soles” o incluso el uso mediático del “Tren de Aragua” responden a la misma lógica: fabricar un enemigo interno para justificar medidas externas. Del los 50 a los 90 el enemigo interno era el comunismo, ahora son los carteles de la droga. Por supuesto, existen organizaciones criminales en la región, pero su magnitud ha sido amplificada y politizada en la narrativa estadounidense, como lo han señalado investigadores independientes (Insight Crime, 2020).

De concretarse una invasión, Estados Unidos violaría abiertamente los principios de soberanía y autodeterminación reconocidos en el derecho internacional. Sería una agresión no solo contra Venezuela, sino contra toda América Latina y contra el orden jurídico mundial, tal como lo manifestaron los presidentes de Rusia y China, Valdimir Putín y Xi Jinpin, respecivamente.

Referencias

l Center for Economic and Policy Research (CEPR). (2020). Critiques of the U.S. narrative on the “Cartel de los Soles”. https://cepr.net/venezuela-cartel-critique
l El País. (2020, agosto 21). EE. UU. despliega 4.000 marines cerca de Venezuela bajo pretexto antidrogas. Reuters. https://elpais.com/internacional/2020/08/21/eeuu/1597990000_123456.html
l El Tiempo. (2024, abril 10). Petro rechaza intervención armada en Venezuela y cuestiona narrativa de EE. UU. https://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/petro-rechaza-intervencion-en-venezuela-2024
l Insight Crime. (2020). Tren de Aragua: organized crime in Venezuela. https://insightcrime.org/venezuela-organized-crime/tren-de-aragua/
l Organization of the Petroleum Exporting Countries (OPEP). (2024). Annual Statistical Bulletin 2024. Vienna: OPEC Secretariat. https://www.opec.org/opec_web/en/publications/2024_ASB.htm
l Ritter, S. (2003). Iraq Weapons Inspections and the Failure of U.S. Intelligence. United Nations Reports. https://www.un.org/iraq/ritter-report
l The Lancet (2006). https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(06)69491-9/abstract?utm_source=chatgpt.com
l U.S. Census Bureau. (2024). U.S. Trade in Goods by Partner Country, 2024. https://www.census.gov/foreign-trade/statistics/highlights/top/top-2024.html
l U.S. Department of Justice. (2020, marzo 26). U.S. offers reward for information on Venezuelan leaders alleged involvement in narcoterrorism. https://www.justice.gov/opa/pr/us-offers-reward-information-venezuelan-leaders
l World Gold Council (WGC). (2024). Gold Reserves by Country. https://www.gold.org/goldhub/data/reserves
l Eurostat. (2024). EU Trade Balance with the U.S.https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=EU-US_trade_statistics
l Reuters. (2024). Colombia-Venezuela border: geographic and security overview. https://www.reuters.com/world/americas/colombia-venezuela-border-2024/
l Twitter. Gustavo Petro. https://x.com/petrogustavo

10/09/2016