Inicio Blog Página 241

Venezuela, narcotráfico y piratería en el Caribe

 

Por Voces en lucha

 

En la autopista internacional Simón Bolívar que conecta Venezuela con Colombia, a la altura de Villa del Rosario, vecino al municipio de Cúcuta en el Norte de Santander, orilla colombiana de la frontera, una enorme valla publicitaria en inglés reza “Reward increase off up to”, “aumento de recompensa hasta…” con la cifra de 50 millones de dólares junto al rostro del Nicolás Maduro y 25 millones junto al de Diosdado Cabello.

Es apenas uno de los primeros capítulos insólitos vividos en las últimas semanas en nuestro planeta desjuiciado en referencia a esta tierra venezolana. Semejante locura, más propia de un western gringo que de la realidad, no es una broma macabra sino que tiene su referencia en la antipolítica estadounidense, que en su aventura injerencista se ganó el mérito de habituarnos a normalizar lo desmedido. El pasado 7 de agosto, Pam Bondi, fiscal general de Estados Unidos, anunció el aumento de la recompensa ofrecida durante el primer mandato de Trump, por información que conduzca al arresto del Presidente de Venezuela Nicolás Maduro a 50 millones de dólares, del ministro de Interior, Paz y Justicia Diosdado Cabello a 25 millones y del ministro de Defensa Vladimir Padrino a una suma de 15 millones.

En la era de la inteligencia artificial, el entramado mediático imperialista es diestro en combinar todas las formas de difusión para ocupar todos los espacios. Y eso incluye las herramientas tradicionales. La resistencia también es reticular, y aparece donde menos se espera. La valla publicitaria duró apenas unas horas porque un hombre con sentido de la dignidad que por allí circulaba retiró el plástico gigante que cubría la valla, lo enrolló como una cobija y volvió a subirse a su carro. Antes de eso, las miles de personas que transitaron por la autopista Simón Bolívar, si eran doctas en inglés, podían leer las acusaciones contra el mandatario y el ministro “por conspiración de narcotráfico, conspiración de importación de cocaína, conspiración para usar y portar armas de fuego y dispositivos destructivos para promover un delito de drogas”.

El siguiente episodio de esta nueva aventura imperial de EEUU, plenamente conectado con el anterior, fue la presencia de 3 destructores con misiles y 4.000 marines a bordo desplegados en aguas del Caribe frente a las costas venezolanas, supuestamente para luchar contra el tráfico de drogas desde Venezuela hacia EEUU. La portavoz de la Casa Blanca Karoline Leavitt, afirmó que están dispuestos a «usar todo su poder» para frenar el «flujo de drogas hacia su país».

Días después, la cifra de los efectivos gringos aumentó. Hoy son 8 buques de guerra, 1200 misiles y un submarino nuclear los que apuntan a Venezuela. Entre los barcos, un crucero de misiles guiados USS Lake Erie. El número de efectivos militares es incierto. Las informaciones hablan de alrededor de 4500, entre ellos 2000 marines, cuyas funciones habituales no incluyen las operaciones antidrogas.

El pasado 2 de septiembre, EEUU difundió un video de dudosa veracidad donde su impresionante flota habría acabado a golpe de misil con una pequeña lancha supuestamente cargada con narcóticos y donde viajarían 11 venezolanos. De ser cierto este acto de piratería, resulta cuando menos curioso que semejante despliegue naval, en desproporcionada asimetría respecto a la lancha, rompiera el procedimiento habitual en estos casos. En lugar de abordar la embarcación, confiscar su supuesta mercancía, detener a los supuestos narcos y presentarlos como pruebas, decide reducir la barquita, misil mediante, a la nada existencial. Días después, Trump dirá que en total fueron tres las embarcaciones destruidas frente a Venezuela, con un segundo ataque “en la zona de responsabilidad del Comando Sur” que habría acabado con 3 “narcoterroristas venezolanos”. Washington sigue sin ofrecer más datos sobre estos presuntos hechos.

Lo que sí es veraz es que el 13 de septiembre, un barco destructor misilístico y 18 marines con armas largas asaltaron ilegalmente un buque pesquero venezolano, tripulado por nueve pescadores de atún en aguas del Caribe pertenecientes a la Zona Económica Exclusiva venezolana. Cual piratas, asaltaron y retuvieron incomunicados durante 8 horas a los pescadores. Un evidente acto de provocación “para fabricar pretextos de aventuras bélicas”, afirmó el comunicado de Cancillería.

La argucia mediática para justificar ante el mundo esta escalada criminal que viola todos los acuerdos del derecho internacional es tratar de vincular al gobierno de Venezuela con el negocio del narco. La narrativa es vieja y se pone en marcha cada vez que los intereses del gran capital afilan su maquinaria bélica para arrasar las instituciones soberanas y la resistencia popular de países y territorios con el fin de apoderarse de sus recursos. Armas de destrucción masiva, programa nuclear, bombas atómicas, yihadismo, terrorismo, narcotráfico… Para cada realidad se fabrica una vitrina. La infección de las conciencias se diseña milimétricamente en los laboratorios de guerra neocortical. Agotadas las otras opciones, el relato ficción precede al ataque militar. En el caso de Venezuela consiste en hacer creíble la fábula que coloca al gobierno venezolano como la cabeza del fulano “Cartel de los Soles”.

Quienes verdaderamente poseen armas de destrucción masiva, quienes tiraron dos bombas nucleares una vez ganada la Segunda Guerra Mundial, quienes se lucran del negocio de la industria armamentística, quienes alimentaron y formaron a los talibanes, quienes riegan el mundo de terrorismo y terror de Estado, quienes controlan y administran la distribución del narcotráfico, quienes inyectan sus beneficios en las cloacas del capital financiero, se permiten el lujo de inventar armas o bombas nucleares donde no las hay y se permiten el lujo de inventar un relato sobre Venezuela que desmiente sus propios datos y los propios datos de las decadentes organizaciones del derecho internacional nacidas con la creación del orden mundial de posguerra.

Nuevas informaciones suman gravedad al escenario de crisis en el Caribe. El sábado 13 de septiembre Trinidad y Tobago respalda el despliegue naval e informa de una supuesta operación donde habría incautado un barco procedente de Venezuela con 268 kg de marihuana. El domingo 14, aviones de combate F-35 del Cuerpo de Marines de Estados Unidos aterrizan en Puerto Rico. El martes 17, con 33 votos a favor y 20 en contra, el Senado colombiano «declara políticamente al denominado ‘Cartel de los Soles’ como una organización criminal transnacional, vinculada al narcotráfico, al lavado de activos y al financiamiento de grupos terroristas». Semanas atrás, el presidente Petro aseguró que «no existe» el Cartel de los Soles, «es la excusa ficticia de la extrema derecha para derribar gobiernos que no les obedecen».

El esfuerzo de las autoridades venezolanas para desmantelar a los grupos traficantes de drogas es continuo. En lo que va de año el gobierno ha incautado más de 60 toneladas de narcóticos. Precisamente, la madrugada del lunes 15 se incautaron 3.680 kilogramos de cocaína en el Estado Falcón provenientes de la Guajira colombiana, la misma ruta de la Operación Gedeón en 2020. Venezuela denuncia este intento como una operación de falsa bandera para enmarcarlo en la actual agresión. En este contexto, los grandes medios internacionales cacarean al unísono la misma narrativa. Legitiman los ataques dando credibilidad al relato del narcoterrorismo en Venezuela y se esfuerzan por equiparar a Trump y a Maduro bajo la lógica de una escalada de tensión fomentada por la locura de los dos mandatarios, ocultando el carácter ilegal, ilegítimo e imperialista del despliegue.

Circula por las redes un video del Comandante Chávez que adelanta esta realidad haciendo un paralelismo con la invasión a Panamá de 1989. “La nación más agresora en la historia de la humanidad. Se atrevieron a lanzar dos bombas atómicas sobre ciudades indefensas. Han invadido Panamá, bombardearon y mataron a miles, quemaron un barrio entero para llevarse a Noriega, y allá está preso el que era presidente de Panamá”. El Comandante continúa, afirmando que existe una operación diseñada años atrás por el Pentágono. “Hace varios años me lo dijo alguien: `te van a terminar acusando a ti de narcotraficante… Te van a tratar de aplicar la fórmula Noriega´. Es uno de los planes que se ha venido desarrollando en EEUU. Están buscando la manera de que se asocie a Chávez directamente con el narcotráfico, y luego cualquier cosa es válida contra un narcotraficante que es presidente. Un viaje a cualquier país del mundo y llegó un comando y se lo llevó”. La voz de Chávez canta desde otros paisajes, pero el proceso bolivariano que él impulsó sigue en pie y su aviso profético se cierne sobre el presidente Nicolás. Los medios hegemónicos secundan el relato que sitúa a Venezuela como “epicentro del narcoterrorismo”.

La hipocresía gringa sigue empujando el techo de la historia. Estados Unidos es el mayor consumidor de drogas del planeta. Uno de cada cuatro estadounidenses es dependiente de algún estupefaciente. Alrededor de 100.000 personas mueren al año por sobredosis, el 80% por fentanilo, la droga sintética de los pobres. Washington conoce al dedillo las rutas de la droga. La cocaína se siembra fundamentalmente en Bolivia, Perú y Colombia y la ruta hacia el norte no pasa por aguas del Caribe. El 87% de la droga que ingresa en Estados Unidos pasa por el Pacífico. Las rutas principales de salida son México, Centroamérica y Ecuador, no Venezuela. El pensador venezolano Luis Britto García cuestiona que el potencial estadounidense no sea capaz de localizar y poner un pare a esas rutas. ¿O acaso no interesa? “El ex agente de la CIA Edward Snowden en su libro Vigilancia Permanente testimonia que Ira Hunt, el director de tecnología de la CIA, declaró desembozadamente que `Tenemos prácticamente a nuestro alcance la posibilidad de procesar toda la información generada por el ser humano´. La vigilancia satelital permite a Google Earth examinar en tiempo real todo metro cuadrado de la superficie terrestre. Resultaría muy casual que los únicos exentos de esta supervigilancia fueran los narcos o sus cómplices en el gobierno y el sistema financiero estadounidense”1.

El periodista de investigación Seth Harp, en su libro El cártel de Fort Bragg, revela la participación en el narcotráfico de unidades de élite de las fuerzas especiales estadounidenses entrenadas en Fort Bragg, como la famosa Fuerza Delta, encargada de operaciones secretas y encubiertas. “La mayor parte del narcotráfico y la producción de drogas era llevada a cabo por caudillos militares, jefes de policía y comandantes de milicias pagados por Estados Unidos en una estructura corrupta”, asegura Harp2.

La famosa Administración para el Control de Drogas, la DEA, que supuestamente combate el tráfico y consumo de Drogas en EEUU, es, como señalan tantos investigadores, el organismo encargado de administrar el narcotráfico; despejar rutas, negociar con redes criminales, gobiernos y cuerpos de seguridad y asegurar la entrada de la droga a EEUU. Para las clases dominantes no representa un suicidio social sino pingües beneficios. El crimen organizado se inserta de manera estructural en instituciones políticas y financieras del gigante del norte. Según informes de la propia DEA, EEUU es el principal centro del lavado y blanqueo de capitales del crimen organizado internacional del narcotráfico. ¿Cuál es el verdadero narcoestado? “Los narcóticos se trafican en tierra, aire y mar mediante un complejo sistema que comprende financiamiento bancario, apoyo de las policías que deberían combatirlo, complicidad del gobierno y redes de distribución omnipresentes que surten a los consumidores”, afirma Britto.

Un informe de la ONU señala que Venezuela no produce drogas, estando libre de cultivos, laboratorios y lavado de dinero del narco. Los propios informes de la DEA arrojan que Venezuela está fuera de las rutas del narcotráfico. Ninguno de sus informes señala a Venezuela como productor ni distribuidor de narcóticos. Ninguno de sus informes se refiere al `Cartel de los Soles´.3 ¿Será que sencillamente no existe?

Venezuela es un país en guerra desde hace más de dos décadas. Guerra económica, multidimensional, híbrida, cognitiva, de cuarta generación, neocortical… muchas son las categorías que tratan de dar cuenta de la combinación de múltiples formas de ataque criminal contra este pueblo. Sin embargo, este momento es inédito. En los 25 años de Revolución bolivariana, jamás se ha visto tan cerca la posibilidad real de un ataque militar. No es casual ni responde a un mero capricho de Trump. En su guerra contra China y los BRICS, EEUU necesita controlar las mayores reservas petroleras del planeta y no ve la manera de apoderarse de los inmensos recursos de Venezuela. Ensayó casi todas las opciones para derribar al gobierno y acabar con el proceso popular. Derrotada y desgastada la oposición terrorista liderada por María Corina y superados los peores momentos de la guerra económica, ambos, gobierno y proceso viven un momento de fortaleza y rearticulación. Sumando a esto el desmedido crimen contra la humanidad que representa el genocidio en Palestina, no es absurdo pensar en la posibilidad real de una intervención. Desconocemos la intención real de EEUU. Un retorno inmediato de los buques brindaría una nueva victoria moral y política a Venezuela. Un ataque militar directo necesita de mucha más fuerza militar y podría comprometer a otras fuerzas geopolíticas, en una posible escalada regional y mundial que EEUU debe estar midiendo. Todo indica que esta crisis en el Caribe durará meses. Pero ¿quién paga el enorme despliegue? El costo de mantener frente a Venezuela a cada uno de los destructores y sus efectivos militares se estima en alrededor de 8 millones de dólares mensuales.

En el referido video, Chávez continúa: “Fidel me dijo `mira Chávez, si a ti o a mí nos pasa eso, que nos invadan, lo último que podemos hacer es lo que hizo Saddam, meterse en un hueco. Hay que morir peleando Chávez, ahí en la primera línea de batalla”. La amenaza imperial activó las alarmas en Venezuela. “Ante la máxima presión militar, nosotros hemos declarado la máxima preparación para la defensa de Venezuela”, afirmó el Presidente Nicolás. El imperialismo euro-estadounidense amenaza lo más preciado de este suelo, eso que costó tanta sangre y sacrificio. No es poca cosa lo que está en liza. La soberanía, el proyecto socialista y las esperanzas de la humanidad. El pueblo venezolano se prepara para lo que venga.

Estado Trujillo, Venezuela, 17 de septiembre de 2025

Notas:

1 Luis Britto García, Todo lo que usted quería saber sobre el bloqueo pero no se atrevía a preguntar.

2 Ver Democracy Now, 14 de agosto de 2025.

3 Ver Misión Verdad, Entre confesiones y omisiones de la DEA: EE.UU. es un narcoestado, 22 agosto 2025

Vocesenlucha – Comunicación Popular

Reproducido de de www.rebelion.org

 

 

Netanyahu bajo presión mientras crece la alarma por el destino de los rehenes en Gaza

 

Familias de los rehenes israelíes cautivos en la Franja de Gaza cumplen este lunes una semana acampando frente a la residencia privada del primer ministro, Benjamin Netanyahu, en Jerusalén. Denuncian que la operación terrestre sobre Ciudad de Gaza pone en peligro la vida de los 48 israelíes que permanecen en el enclave palestino. La presión contra Netanyahu se intensificó tras la publicación de nuevos videos por parte del brazo armado de Hamas, en el que un rehén israelí-alemán visiblemente deteriorado califica su muerte de «ineludible«.

La protesta, organizada por el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos, comenzó el lunes 15 de septiembre y reúne a familiares directos, allegados y manifestantes solidarios. En el campamento, ubicado sobre la calle Gaza, se instalaron alrededor de veinte carpas, pancartas con fotos de los rehenes y ataúdes simbólicos cubiertos con la bandera israelí. «Esta sentada se ha celebrado frente a la residencia del primer ministro porque, una vez que ha comenzado la invasión terrestre de la ciudad de Gaza, supone un riesgo significativo y directo para todos los rehenes«, explica uno de los familiares.

Según el ejército israelí, de los 251 rehenes capturados por Hamas el 7 de octubre de 2023, 48 siguen en Gaza. Al menos 25 fueron declarados muertos por las autoridades israelíes, mientras que se estima que unos 20 siguen con vida. La mayoría fueron secuestrados durante el ataque inicial en territorio israelí, que dejó 1.219 víctimas fatales, en su mayoría civiles.

«Mi muerte es ineludible»

Múltiples fotografías de los cautivos, adornan ataúdes cubiertos con coronas de flores y la bandera israelí, que preceden a las pantallas blancas instaladas por la policía para impedir la vista al bloque de departamentos donde reside el primer ministro. Bajo ellas se reúnen familiares y manifestantes que acuden a transmitir su apoyo, entre los que se encuentran Judith Korda Recanati y su hijo Ido. «Mi corazón, y no mi mente, me ha hecho venir aquí. (…) Como pueblo tenemos que apoyar a las familias«, afirma este último.

Udi Goren, primo de Tal Haimi, rehén asesinado durante el ataque de Hamas el 7 de octubre de hace casi dos años, advirtió que la ofensiva militar en zonas densamente pobladas de Gaza puede derivar en la muerte de rehenes aún con vida o la pérdida definitiva de sus restos. “Los rehenes podrían ser utilizados como escudos humanos o incluso ser alcanzados por el propio Ejército”, declaró Goren a la agencia EFE.

En las imágenes difundidas el lunes por las Brigadas Al Qasam, la rama militar de Hamas, aparece Alon Ohel, un rehén israelí-alemán de 24 años, capturado durante el ataque al festival de música Nova. Ohel, visiblemente deteriorado, pide a su familia que continúe protestando y reclama al gobierno israelí que priorice su liberación, mientras mira una pantalla de televisión en la que aparece Netanyahu.

“Estos son nuestros últimos días. Mi muerte es ineludible”, afirma Ohel en uno de los videos, cuya autenticidad no pudo ser verificada de forma independiente. El Foro de Familias solicitó a los medios que no reproduzcan imágenes ni extractos de las grabaciones, por respeto a las víctimas y sus allegados. «Pido al Gobierno de Estados Unidos que deje de apoyar las decisiones del loco Netanyahu en su guerra contra el pueblo de Israel. (…) Te lo ruego, te lo ruego, por favor, no dejes que Netanyahu nos mate. No lo ayudes», dice el joven en el video.

El sábado, Hamas publicó una imagen con los rostros de 46 de los 48 rehenes que quedan en Gaza, excluyendo a dos tailandeses, y aseguró que se trataba de una «imagen de despedida» tras el comienzo de la operación terrestre israelí contra la ciudad de Gaza.

El rechazo de los familiares se amplificó tras el anuncio de Reino Unido, Australia y Canadá de reconocer formalmente al Estado palestino. El Foro de Familias condenó la decisión y acusó a los gobiernos de esos países de ignorar la situación de los cautivos. “Cualquier debate sobre el establecimiento del Estado palestino debe ser contingente con la liberación inmediata de todos los rehenes”, señalaron en un comunicado.

Operación

Durante la última semana, el gobierno israelí avanzó con la invasión terrestre en la ciudad de Gaza. El ejército israelí informó que sus tropas ya operan en el centro de la capital del enclave, que consideran uno de los principales bastiones del movimiento islamista. La operación se desarrolla en paralelo a una ofensiva aérea y naval que, según el Ministerio de Salud gazatí, que la ONU considera fiable, provocó al menos 65.300 muertes desde octubre de 2023, en su mayoría civiles. 

La presión internacional y doméstica aumenta. Las familias acampadas frente a la casa de Netanyahu planean realizar una cena simbólica con motivo del Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, que comenzó este lunes. Reclaman que la festividad, que tradicionalmente reúne a las familias, no puede celebrarse mientras 48 personas permanecen en cautiverio.

Las familias de los rehenes critican abiertamente la estrategia militar del gobierno israelí. “El Ejecutivo establece prioridades equivocadas. La forma de derrotar a Hamás es quitarle su activo más valioso: los rehenes”, sostuvo Goren.

En paralelo, la cadena Fox News reveló que Hamas habría enviado una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, en la que propone una tregua de 60 días a cambio de liberar a la mitad de los rehenes que mantiene en Gaza. Una fuente del grupo islamista confirmó a EFE que la propuesta fue entregada a los mediadores en Egipto y Qatar, quienes la harían llegar al entorno de Trump. La solicitud incluye una “garantía personal” del republicano para asegurar el cumplimiento del alto el fuego.

Por el momento, Israel no respondió oficialmente a la propuesta. La última tregua parcial, pactada en agosto, fracasó luego de que Tel Aviv rechazara un canje de diez rehenes por la entrada masiva de ayuda humanitaria al enclave.

En el terreno, los enfrentamientos continúan. Según fuentes médicas palestinas, al menos 61 personas murieron y más de 220 resultaron heridas el domingo en nuevos bombardeos sobre el enclave. El lunes, otros 24 palestinos fallecieron en la ciudad de Gaza, incluyendo 15 que fueron ingresados al Hospital Shifa, principal centro médico del enclave, actualmente colapsado por la falta de recursos.

La situación humanitaria se agrava. Dos hospitales de la capital gazatí, el pediátrico Al Rantisi y el de oftalmología San Juan, informaron este lunes que suspendieron sus operaciones debido a los ataques y la destrucción de sus alrededores. Las autoridades locales acusan a Israel de aplicar una “política sistemática de generación de hambre”, al restringir la entrada de camiones con ayuda por los pasos fronterizos.

Reproducido www.pagina12.com.ar

Filiberto hoy

 

En Rojo

Para mí, el Último Guerrillero es Filiberto Ojeda. Hoy se cumplen 20 años de su muerte.  Ya desde mucho antes se había convertido en un personaje protagónico de nuestra historia.

Filiberto Ojeda Ríos nació el 26 de abril de 1933 en el barrio de Río Blanco en Naguabo, Puerto Rico. Desde muy niño aprendió a tocar la trompeta. Llegó a dominar tan bien el instrumento que se unió a La Sonora Ponceña, una de las grandes bandas salseras del país. Se dice, además, que mientras residía en Cuba, le dio lecciones al maestro Arturo Sandoval.

Militante por la independencia, en los años sesenta fundó el Movimiento Independentista Revolucionario (MIRA) y de ahí en adelante toda su vida estuvo dedicada a la lucha por la independencia utilizando la lucha armada como una de sus formas.

Más tarde, el Ejército Popular Boricua -Macheteros fue vinculado con atentados como decenas como aquel contra aviones de la Fuerza Aérea de EE. UU. en la Base Aérea Muñiz el 11 de enero de 1981, (natalicio de Hostos) o el robo de siete millones de dólares el 12 de septiembre de 1983 (natalicio de Albizu) a la compañía de transporte de valores Wells Fargo en Hartford, Connecticut (EE.UU.).

Por décadas permaneció -junto a una decena de compañeras y compañeros- en el clandestinaje evadiendo a las autoridades norteamericanas. Interesante entonces que, esa ausencia física se tornara en una presencia importante en la discusión política. Digamos que desde la filosofía podemos argumentar que la ausencia de algo puede resaltar la importancia de su presencia al crear un contraste que invita a la reflexión.  La clandestinidad no se refería a estar escondido sino a un estado de potencilidad política. Frente al partidismo y las elecciones coloniales existía un grupo de clandestinos, entre ellos Ojeda, el Comandante. Filiberto -esa idea que fuimos construyendo con los materiales de su “ausencia” relativa, de hacerse invisible a los ojos de las agencias federales- ya no pertenecía a lo que conocíamos. No encajaba de manera significativa con los discursos, conceptos y categorizaciones de “la lucha”. Llevaba -mostraba sin mostrar- un mensaje en un espacio más allá del discurso y la representación.

Grillete en portón CLARIDAD. Foto Archivo CLARIDAD

Luego de más de una década en la clandestinidad, Ojeda fue arrestado el 30 de agosto de 1985 despues de oponer resistencia en su residencia. Un agente del FBI resultó herido. Cuando fue llevado al tribunal norteamericano por aquella ofensa, fue absuelto por el jurado. Más tarde, cuando se le acusaría por el robo a la Wells Fargo, dejó su grillete impuesto por la corte federal de Hartford cortado frente a las oficinas del Periódico CLARIDAD. Dejó una cinta grabada en la que explicaba su decisión de retomar la lucha clandestina por la independencia de Puerto Rico y volvió al clandestinaje. “No podía esperar un juicio justo en Hartford…tomamos esta decisión, obedeciendo al llamado de la Patria”. El contenido de la cinta fue publicado en la edición del 5 al 11 de octubre de 1990 del periódico CLARIDAD.

FBI en cas de Filiberto. Foto Archivo CLARIDAD

Quince años después, en la tarde del 23 de septiembre de 2005, se regó como pólvora la noticia de que el FBI había rodeado la casa en la que vivía Filiberto en el sector Plan Bonito del barrio Jagüitas de Hormigueros. Allí, junto a su esposa, Elma Beatriz Rosado, había elaborado su último discurso en el que llamaba a la unidad para presentar una oposición radical desde cada trinchera posible.

Filiberto tenía entonces 72 años. Uno más de los que tenía Betances al morir como aquel “anciano venerable” que fue motor de nuestros primeros gestos nacionales. A pesar de su edad, el miedo del FBI era tal que trajeron a más de doscientos agentes desde EEUU para asegurarse de que esta vez, no se les escapara. La fuerza policial colonial acordonaba el área impidiendo que una multitud se acercara a los alrededores de la casa. La orden de los federales era clara, Filiberto Ojeda Ríos no saldría vivo de aquel trance. Ni siquiera los fiscales del gobierno colonial tenían acceso a la residencia del guerrillero que ya cerca de la noche se presumía estaba herido o quizás muerto. Ciertamente, un disparo de uno de aquellos centenares de agentes, había logrado herir a Filiberto, que murió desangrado.

Foto Archivo CLARIDAD

El martes siguiente, 27 de septiembre, el coche fúnebre que llevaba los restos de Ojeda partió desde el Colegio de Abogados hasta el cementerio en el poblado de Río Blanco. Miles de personas lo acompañaron en aquel periplo. Estuvieron allí Lolita Lebrón e Isabel Rosado, el Obispo Rubén González, los líderes independentistas, Juan Mari Brás, Carlos Gallisá, el liderato del PIP, del MINH, el Frente Socialista, líderes de la comunidad boricua en la diáspora, entre otros, respondiendo de manera paradójica al llamado de unidad. En horas de la tarde, la tierra que lo vio nacer recibió sus restos. Miles de puertorriqueños fueron testigos. El Río Blanco y el Yunque son el paisaje que miramos desde allí.

A la salida del juicio celebrado en Puerto Rico. Foto Archivo CLARIDAD

Dos décadas después, Filiberto Ojeda, clandestino en la historia oficial pero uno de los protagonistas en la narración de nuestra vida como pueblo, sigue siendo una referencia importante cuando se habla de la resistencia al colonialismo. Su último discurso, en el que hacía énfasis en la unidad de propósitos entre las agrupaciones independentistas, cobra más fuerza. Ahora que la autocracia y el autoritarismo van haciendo desaparecer los pocos espacios democráticos en la metrópoli, debemos estar preparados para resistir y para crear lo que sea necesario para alcanzar la libertad.

A la salida del juicio celebrado en Puerto Rico. Foto Archivo CLARIDAD

Será otra cosa-Aquellos mares iban por dentro Filiberto Ojeda Ríos, presente

 

Especial para En Rojo

Nunca he dejado de evocar aquel estremecimiento.
Yo tendría doce años el día que anunciaron que Filiberto Ojeda Ríos, líder del Ejército Popular Boricua (‘Los macheteros’), regresaba de la cárcel. Mis padres me habían contado que el FBI había tratado de matarlo en su casa durante un arresto y que él les respondió con varios disparos. Me decían que él defendía el derecho de Puerto Rico a la autodeterminación y a la independencia. También supe que había sido acusado por un famoso “rescate” de dinero en un camión blindado de la Wells Fargo. Era ese juicio el que esperaba cuando salió de la cárcel con un grillete.

Filiberto en entrevista en CLARIDAD. Foto: Francesca Von Rabenau/Archivo CLARIDAD

Poco después lo conocí. Estábamos celebrando el cumpleaños de mi papá en la casa del Rosario en Mayagüez. Había mucha gente en la fiesta, pero mi padre, que sabía de mi fascinación por la historia de Filiberto, se tomó la molestia de buscarme entre la gente y presentármelo. La presencia de Filiberto Ojeda Ríos era arrolladora, y la niña que yo era en aquel momento apenas pudo hablar. Nunca alguien me había impresionado así. Me quedé mirándolo a los ojos y las lágrimas me empezaron a bajar por el rostro. En cuestión de nada, aquel llanto se volvió incontrolable, largo y sentido, como si lo hubiese estado guardando por mucho tiempo. Sólo recuerdo la sensación de que algo muy grande ocurría dentro de mí, como si un mar entero se me moviera por dentro. Todavía me estremezco con aquel recuerdo.
Acto seguido, fui al teléfono y llamé a mi mamá para contarle. Seguramente fue ella quien me dio la idea de invitar a Filiberto a cenar a casa. (Gracias, mami, dondequiera que estés. Como diría Benito, “rompiste”).
Más tarde ese mismo día, recuperada de mi impresión, me senté con Elma Beatriz Rosado, esposa de Filiberto, en las escaleras de la casa. Ella me contó muchas historias sobre la represión y los abusos a los que el FBI y el gobierno de Estados Unidos lo habían sometido todos esos años. Quedé muy impresionada y me prometí no quedarme de brazos cruzados.
Filiberto llegó a visitarme en casa de mami no recuerdo si una o un par de veces. Allí tuvimos largas conversaciones y nunca olvido el respeto que me exhibía. Siendo yo tan joven, me escuchaba como si mis palabras fueran importantes, y me hablaba como si tuviera la capacidad de entenderlo todo. Eso fue una gran enseñanza para mí.
Un buen día -creo que íbamos de camino a la escuela- mami me dijo que, a partir de ese momento, si alguna vez volvía a ver a Filiberto en alguna parte, debía actuar como si no lo hubiese visto. Luego me explicó por qué. Se había ido a la “clandestinidad”. Había descubierto cómo quitarse el grillete, lo dejó frente al portón del Periódico CLARIDAD y se fue, no se sabía a dónde.
Por mucho tiempo, probablemente toda mi vida, estuve alerta donde quiera que iba, por si me encontraba con Filiberto. Aquel pensamiento se volvió casi una obsesión, pero nunca me lo encontré.
Un día, cuando ya tenía 25 años y dirigía el En Rojo en Claridad, recibí una carta suya. La emoción de saber que mi amigo me recordaba en medio de su vida clandestina, me desbordó. En esa carta me decía que estaba muy orgulloso del curso que yo había tomado y del trabajo que estaba haciendo en el periódico. Nunca le respondí porque no sabía cómo ni a dónde enviarle la carta. De vez en cuando, alguien dejaba un paquete en Claridad y resultaban ser sus artículos, cartas o discursos. En la redacción nos encantaba recibir su correspondencia y fantasear sobre dónde se encontraría.
El 23 de septiembre de 2005, venía bajando de Lares cuando entró una llamada de mi papá: «Mari, el FBI tiene la casa de Filiberto rodeada. Tienes que saber que muy probablemente lo van a matar».
Esa noche protestamos frente al Tribunal Federal mientras compatriotas del oeste hacían lo propio frente al perímetro policial de los asesinos alrededor del vecindario de Filiberto y Beatriz en Hormigueros. No lo sabíamos, pero ya Filiberto había muerto desangrado por un disparo en el pulmón. Los compañeros del oeste lo velaban sin saberlo. Empecé a sentir dentro de mí aquella sensación de un mar moviéndose de nuevo: una furia inédita, el desconcierto, el sentido de esterilidad y la tristeza inmensa; sabía que algo muy profundo estaba ocurriendo.

Entierro Filiberto Ojeda Ríos. Foto Alina Luciano/Archivo CLARIDAD

El velatorio y entierro de Filiberto fue de los momentos históricos más reveladores e impresionantes que haya presenciado. La fila en el Colegio de Abogados y Abogadas llegaba hasta la próxima cuadra. Mi padre, Juan Mari Brás, quien había vivido el funeral de don Pedro Albizu Campos, me confirmó que la asistencia al velatorio de Filiberto había superado la de Albizu, que a su vez había sido el funeral más concurrido de líder alguno en la historia puertorriqueña del siglo XX.
La caravana que escoltó el féretro de Filiberto hasta las montañas de Naguabo para su entierro parecía interminable. Estuvimos más de seis horas en aquel trayecto que recuerdo como una revelación insólita. Según avanzábamos, veíamos hileras de niñas y niños, maestras y maestros apostados en las aceras, saludando el féretro del Comandante con los puños izquierdos al aire, machetitos de papel en mano. En los pueblos, los señores mayores salían de sus balcones o se levantaban de las mesas de dominó para honrar el paso del féretro con saludos militares. Siempre he sentido que ese día yo encontré un arquetipo, la radiografía perdida, desconocida, pero absolutamente honrosa de este pueblo. Era como si aquel asesinato hubiese levantado un velo sobre nuestra reserva de resistencia.
En esa caravana me di cuenta de que aquello que parecía un mar en una dimensión oculta, no era exclusivamente mía. Era como una especie de corriente linfática colectiva que unía a quienes llorábamos el asesinato de un revolucionario querido, profundamente admirado. Siempre digo que el 23 de septiembre de 2005 entendí lo que me faltaba por entender sobre la violencia colonial. Tal vez porque lo viví; lo vivimos.
No ocurrió en aquel momento una rebelión como la imaginé, pero desde entonces supe que en este país hay una rebeldía primordial y compartida. Y que cuando la detonamos, ella aparece envuelta en una ola a veces delicada, a veces arrolladora. Ese momento merece todo tu cansancio, toda tu locura, toda tu rebelión. Tu famosa, tu histórica, tu cíclica rebelión.

En reserva-Los ojos de Gaeotis flavolineata

 

Especial para En Rojo

Viejo y disputado dicho este de que los ojos son el espejo del alma. El saldo religioso del refrán no me encanta, pero dejemos a la poesía ser y contemplemos lo que sabemos: algo poderoso se acciona con la mirada. Por años he visto fotos de esta babosa de un verde translúcido que habita en áreas boscosas de la isla. No fue hasta hoy, atascado sobre café y media de sobao, que me entero de que esta fantástica especie solo existe aquí.

La ciencia la conoce como Gaeotis flavolineata. Mi amiga Giova sube un video en el que la muestra aplastada sobre el nervio de una hoja amarilla. Uno apenas puede divisarla, hasta que de su tope asoman dos tentáculos desplegando un par de ojitos curiosos. Habría que querer encontrarla y Giova, quien centra sus diseños en su rol como naturalista, es el tipo de persona con el detenimiento que permite dar con este tipo de criaturas de excelso camuflaje.

Gaeotis no es la más conocida entre el repertorio de animales autóctonos del país. Nunca la vi mencionada en un libro de láminas, abecedario ilustrado, ni libro de colorear. Le pregunto a la panita del video si sabe de algún nombre común y me responde que solo la conoce como semibabosa puertorriqueña. Una cláusula entera para decirla y enfrentarla contra toda la carga semántica de incompleta del prefijo que precede lo pesada, habladora y mala al tacto que le otorga ser babosa.

Así la pobre, con título de incompleta y sin el cariño de un apodo, con un nombre que en nada explica la fluorescencia en su centro. A mí, que más de una vez me ha tocado la dicha, por carambola o por insoportable, de ponerle apodo a algún amigo, quisiera hacerle el favor de regalarle una palabra que mejor la explique, que le diga verdosa, neónica, en su centro una lamparita. Algo que al nombrarla la presente con galas y el afecto que a un amigo.

Como aficionado de la etimología, entrego el último domingo previo al inicio del semestre en buscar qué significa gaeotis y doy con una serie de escritos de clasificación taxonómica que conducen hasta un tal R. J. Shuttleworth, un malacólogo, es decir, un estudioso de los moluscos, quien en 1854 proveyó la primera descripción taxonómica de la especie y de la que describió tres de las cuatro gaeotis que hoy se conocen: Gaeotis albopunctulata, Gaeotis flavolineata y Gaeotis nigrolineata. Una cuarta, Gaeotis malleata, sería descrita décadas después, en 1899, por otro malacólogo, el americano Henry Augustus Pilsbry.

Doy con un pdf de la publicación original de Shuttleworth, Contribuciones a un conocimiento más detallado de los moluscos terrestres y de agua dulce de la isla de Puerto Rico, parte de las publicaciones de la Sociedad de Ciencias Naturales de Berna en Suiza. El texto descriptivo aparece en latín en una publicación titulada en alemán. Ningún detalle, sin embargo, explica el porqué de gaeotis. En dicho texto, el malacólogo utiliza el diptongo æ, común en el latín. Busco equivalentes fonológicos y pruebo suerte con variaciones en la escritura de gaeotis, pero no doy con nada. Paseo por los textos de Dall, W. H. y Simpson, The Mollusca of Porto Rico, y de van der Schalie, H. (1948), The land and fresh-water mollusks of Puerto Rico, en busca de suerte, sin éxito.

No es una enunciación del cuerpo de estudios respecto a Gaeotis lo que quiero, sino que entiendan que traté, con todas las herramientas a mi disposición, de dar con el significado de esa palabra. Flavolineata se encuentra fácil, flavo es amarillo, lineata es lineada, una descripción de la línea amarilla en el dorso del molusco, pero no logro dar con gaeotis. Otis conecta con otium en latín, que propone quietud o reposo en conexión con ocio, pero estoy siendo derivativo y aún no doy con nada para gae.

Considero escribirle a una conocida que es especialista en latín, pero ya lo hice hace unos meses y aunque fue amable en su respuesta, luego pensé que tal vez le pareciera inapropiado que le hiciera una consulta gratuita cuando apenas la conozco. Me quedo con la duda y enfrento la posibilidad de que su nombre, como tantos otros de la era, sea el producto de algún juego personal o de un estilo propio del idioma o la instrucción con que aprendió el latín, quien inscribió la especie. Eso, o que no supe buscar bien; ambas ideas me acorralan con distintos, pero sopesados, sacos de terror.

Según la biografía escrita por George Simonds Boulger, la cual aparece publicada en el Volumen 52 del Dictionary of National Biography, 1885-1900, entre 1840 y 1850, Robert James Shuttleworth se hizo íntimo amigo de un tal Jean de Charpentier de Bex, un botánico que había obtenido interés por la conchología. Potenciales lectores argentinos ejerzan autocontrol.

Según cuenta la biografía, la amistad entre estos motivó a Shuttleworth a interesarse en el estudio de las conchas, gastando dinero libremente en dichas investigaciones y financiando expediciones para la búsqueda de ejemplares del recolector Blauner de Berna, quien visitó a este propósito Córcega, las Islas Canarias y, finalmente, Puerto Rico, donde según la nota, murió de consumption, que pensé se trataba de embriaguez, pero en realidad es un eufemismo de la época para la tuberculosis.

Así que sin suerte y habiendo dedicado una porción considerable de mi tarde a la expedición misma del nombre y enterado de la vida y milagros de estos hombres de riqueza que enviaban colectores alrededor del mundo para alimentar sus intereses de estudio, vuelvo a pensar en la semi babosa hermosa esta, a la que tantas veces he visto y que poco me importó hasta que la vi asomando sus ojitos.

Verla mirando el mundo a su alrededor nos encontró. Me conmovió de forma inentendible, tontamente. Lloré brevemente emocionado, tomándome lo último del café ya frío, seguramente canalizando algún trauma sepultado al cual ignoro y que tiende a hacerme lagrimar cuando veo una criatura magnífica. He llorado más veces viendo el Planet Earth que narra David Attenborough que viendo Atonement, The English Patient o The Green Mile.

Tengo un gran fervor, atravesado por miedo, a veces por asco, por el mundo natural. Una pulsión constante me obliga a pensarme parte de él, pero a su vez a reconocer cuánto de nuestra civilización niega y nos desfasa de nuestra animalidad. Al ver aquella criatura me sentí vinculado, sentí su inteligencia observando el mundo en el que se proponía moverse. Avisé la precaución de quien se detiene antes de cruzar una calle; esa pausa en su mirada trajo el reconocimiento de que su vida y la mía son parte de esta infinitud de caminos en los que se expresa la vida.

Nada, que me hice el documental completo e imaginé algún antepasado de Gaeotis contemplando el mundo a su alrededor, inmerso en el verde, aprendiendo a vivir en torno a él, adaptándose. Su evolución, poco a poco, favoreciendo la transparencia, alineándose con las hojas, trazando en su dorso la línea del nervio de estas. Atrás el calco de roca que alguna vez fue su refugio. Ahora vestigio su dureza, carga entrañada su obsoleta concha.

¡Qué criatura más cabrona, ¿qué no?! Un caracol que prescindió de su concha y que hizo de la espesura su refugio. Única de Borikén, gaetois flavolineata, semibabosa propia de esta circunstancia. Parece de otro mundo, pero ese mundo es este. La belleza de este país es una visión del paraíso.

Aquí el video al que me refiero en el escrito.

Referencias:
Shuttleworth, R. J. (1854). Beiträge zur näheren Kenntniss der Land- und Süsswasser-Mollusken der Insel Portorico. Mittheilungen der Naturforschenden Gesellschaft in Bern, 1854(314/316), 33–56. Disponible en https://biodiversitylibrary.org/page/11231275
Dall, W. H., & Simpson, C. T. (1901). The Mollusca of Porto Rico. Bulletin of the United States Fish Commission, 20, 351–524, pl. 54–58. Disponible en http://biodiversitylibrary.org/page/52050068
van der Schalie, H. (1948). The land and fresh-water mollusks of Puerto Rico. Miscellaneous Publications, Museum of Zoology, University of Michigan, (70), 1–134.
Wikisource. (2020, 29 de diciembre). Dictionary of National Biography, 1885-1900/Shuttleworth, Robert James. En Wikisource. Recuperado el 24 de agosto de 2025, de https://en.wikisource.org/w/index.php?title=Dictionary_of_National_Biography,_1885-1900/Shuttleworth,_Robert_James&oldid=10761249
Breure, A. S. H. (1974). Notes on the genus Gaeotis Shuttleworth, 1854 (Mollusca, Gastropoda, Bulimulidae). Netherlands Journal of Zoology, 24(3), 236–252. https://doi.org/10.1163/002829674X00057