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Migrar no es un crimen

 

Campaña digital en favor de las personas migrantes

 

Como parte de la campaña Migrar no es un crimen, la  Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) de Puerto Rico anunció  el inicio de una campaña de recolección de firmas y endosos digitales para lograr la aprobación del proyecto de la Cámara de Representantes, el PC 331, que busca proteger los derechos y la dignidad de las personas migrantes en Puerto Rico.

En comunicado de prensa, ACLU de Puerto Rico  expuso que el PC 331 propone una política pública clara que prohíbe a los agentes de la Policía de Puerto Rico, tanto estatales como municipales, colaborar con agencias federales de inmigración como ICE en redadas y arrestos sin una orden judicial válida. La medida también establece y protege los «lugares sensibles» —escuelas, hospitales, iglesias, y tribunales— como espacios seguros donde las personas pueden buscar servicios esenciales sin temor a ser detenidas o cuestionadas sobre su estatus migratorio.

La campaña de firmas digitales busca que la Legislatura priorice la aprobación del proyecto. Para facilitar el proceso, la ACLU de Puerto Rico habilitó un espacio en la página web de la organización donde las personas pueden firmar y, al mismo tiempo, enviar un correo electrónico directo a los 51 miembros de la Cámara de Representantes.

“Este proyecto propone reforzar la protección de los derechos humanos y la dignidad de todas las personas, con un énfasis particular en aquellos espacios que históricamente han sido reconocidos como lugares sensibles”, subrayó la licenciada Lolimar Escudero Rodríguez, abogada de Política y Legislación de la ACLU de Puerto Rico.

En el correo, la organización destaca la urgencia de la legislación, señalando que las políticas federales en curso han aumentado drásticamente los arrestos de inmigrantes, principalmente aquellos sin antecedentes criminales, violentando el debido proceso de ley y la seguridad pública de todas las personas. La ACLU de Puerto Rico argumentó que cuando las comunidades locales temen interactuar con la policía por su estatus migratorio, se socava la confianza y se impide la denuncia de crímenes, poniendo en riesgo a toda la población.

«La participación policial en la aplicación de la ley de inmigración federal también desvía los escasos recursos de las necesidades locales», señala el correo, que cada persona puede enviar a los representantes con su firma. “Es indispensable que Puerto Rico reafirme la inviolabilidad de los derechos y la dignidad de las personas migrantes mediante legislación”, sostiene el escrito.

La recolección de firmas se activó coincidiendo con el inicio de la 2.a sesión ordinaria de la Asamblea Legislativa y estará vigente hasta que el proyecto sea considerado. La medida fue radicada en febrero de 2025 y referida a las comisiones de Gobierno y de lo Jurídico. La organización insta a las personas a visitar el sitio web para firmar y apoyar la legislación que reafirma la inviolabilidad de los derechos humanos en Puerto Rico.

La campaña Migrar no es un crimen se produce en colaboración entre Kilómetro 0, Amnistía Internacional de Puerto Rico, Comuna Caribe y la ACLU de Puerto Rico, en respuesta al alarmante incremento de violaciones a los derechos humanos como consecuencia de las redadas federales en el archipiélago desde enero de este año, que ha resultado en al menos 1,004 detenciones. De ese total, 881 personas (88 %) no tienen récord criminal.

La medida presentada por petición de ACLU, fue respaldada por los representantes Márquez Lebrón,  Gutiérrez Colón,  Lebrón Robles,  Ferrer Santiago, Torres García, Feliciano Sánchez, Figueroa Acevedo,  Fourquet Cordero, Hau, Higgins Cuadrado,  Martínez Soto,  Rivera Ruiz de Porras, Rosas Vargas, Torres Cruz, Varela Fernández y Vargas Laureano.

 

 

Consideraciones sobre la especulación de la independencia

 

Especial para CLARIDAD

Una renovación del sentimiento anticolonial y el descontento social se dejó ver en los espectaculares resultados electorales en 2024 de la alianza entre el Partido Independentista y Victoria Ciudadana, y de Eliezer Molina. Las generaciones jóvenes saben la desgraciada verdad que disimulan los teatros y retóricas de la administración colonial. La revolución digital y de internet ha ampliado la visión del mundo de las nuevas generaciones y disminuye los discursos oficiales. El contexto es un grave deterioro salarial que fuerza muchos jóvenes a abandonar la Isla; detestan la destrucción de sus fuerzas productivas e intelectuales.

Las elecciones son un medio de comunicación que reúne resistencia, rebeldía y resentimiento. En años venideros serán posibles alianzas más efectivas aún de la que en 2024 produjo la importante demostración electoral del PIP. Deben ser más grandes todavía, y extraer masas votantes de los otros partidos. También debe producirse un proselitismo educativo entre el pueblo trabajador –en torno a cómo hacer una sociedad y economía– que difícilmente puede realizar el PIP, y correspondería a otros grupos.

Espectáculo electoral y base social

 El Partido Independentista encabeza la lucha en el campo electoral. Pero podría y debería haber muchos otros medios. Una coalición puede activarse en una diversidad de esfuerzos sociales de forma permanente, y respaldar candidaturas principales del PIP en las elecciones. El concepto del PIP de partido pequeño reducido a la actividad electoral, cuya fuerza relativa reside justamente en su persistente repetición electoral, debe complementarse con agrupaciones que busquen estimular el potencial de jóvenes, trabajadores, empresas, cooperativas, escuelas, ambientalistas, artistas y demás en las comunidades concretas. La organización y educación social en las localidades son más importantes que las elecciones, pero deberían tener la consistencia y perseverancia del PIP. Podrían tenerlas, si se considera por ejemplo la alta cantidad de gente con entrenamiento académico y científico que podría formar redes de trabajo intelectual para estudiar y actuar sobre los recursos sociales y naturales de Puerto Rico.

El intelecto colectivo que produzcan sectores populares en la vida social concreta puede controlar la tendencia al fetichismo a que han tendido a veces élites patrióticas, por ejemplo de las elecciones o la ONU: esto es, el hechizo que ejerce una cosa que de por sí supuestamente será la gran solución, cancelando por arte de magia las dificultades y el trabajo que hay que pasar. Un mito común es que el cambio político llega si determinado partido alternativo gana las elecciones. (Partamos de la premisa de que un cambio de status excluiría la llamada estadidad y el presunto ELA.) Este mito supone que la forma de vivir que se ha creado en Puerto Rico puede revertirse con un triunfo electoral (que tendría que repetirse varias veces). A este mito subyace otro: que un partido alternativo (o alianza, frente, etc.) puede ganar las elecciones. No es que sea imposible. Es que girar en torno a esta esperanza, o creencia, evade el grueso problema de cómo descolonizar la vida sociocultural y económica concreta. La solución del problema en abstracto – una ecuación lógica– hace desaparecer de un plumazo la complejidad histórica.

No es el mito algo necesariamente falso. Es una idea o imagen que moviliza la mente individual y colectiva. Los mitos suelen sustituir –con fácil sencillez– las contradicciones y dificultades, incluso el dolor, de la realidad verdadera. En Puerto Rico y muchos otros sitios el mito norteamericano de las elecciones es parte de los mitos de la democracia y de que elecciones son igual a democracia. La mitología que reproducen el PNP, PPD y demás grupos interesados en perpetuar la anexión de facto no responde a simple maldad o corrupción, es parte de la forma de vivir (social, económica, psicológica, moral, legal) asentada en varias generaciones de puertorriqueños de todos los estratos.

Desde luego, en teoría un partido anticolonial o alternativo podría ganar las elecciones. Sería magnífico. Sin embargo, quizá lo decisivo sería que el partido anticolonial obtuviera una alta cantidad de votos (y cada vez más, sucesivamente), que influencie las decisiones de los círculos estrategas de Washington, así como la opinión internacional. Pues es muy probable que el cambio venga –si viene– principalmente por una combinación del declive estadounidense con las nuevas relaciones internacionales. Si es así, entonces desde el punto de vista del país puertorriqueño lo más conveniente, para efectos del espactáculo electoral –que incluye las miradas de Estados Unidos y muchas otras naciones–, es proyectar un partido independentista que goce de respaldo amplio y plural en Puerto Rico.

Por otro lado, para efectos de la concreta sociedad boricua en municipios, comunidades, pueblos y campos, es indispensable activar respaldo social verdadero –no ficticio– y dar significado material a la descolonización. Puede hacerse con diálogos y medios de comunicación en esos lugares y sus sectores particulares (estudiantes, trabajadores, científicos, empresarios, agricultores, profesionales, votantes de los distintos partidos, comunidades religiosas y educativas, barrios). Pueden incluso hacerse alianzas para conquistar electoralmente municipios específicos. Recuérdese que en 1910 el partido obrero socialista ganó el control de Arecibo y Aguadilla. El éxito eleccionario de Eliezer Molina –mediante ‘write-in’– ilustra el potencial de una política que canalice las protestas, usando hábilmente las redes digitales, e informe sobre los problemas y las movilizaciones locales, de manera que cada localidad se entera de lo que ocurre en las otras. De los temas locales puede formarse una unidad.

La cuestiones de la tierra, la ecología, la agricultura, las costas, los recursos naturales y el uso del espacio tienen gran importancia entre otras cosas porque, en buena medida, por la condición física isleña y caribeña es que la nacionalidad boricua no ha sido borrada del mapa. Las particulares topografías y geografias del archipiélago borinqueño proveen poder simbólico, emocional y mítico. Son un factor moral. Recuerdan la destrucción imperialista de la vida social y natural. Estimulan la idea de que podría construirse un país. Reiteran la posibilidad de un cambio, cuyo contenido habría que producir.

El país real reside mayormente en los municipios. En contraste con la mayoría de los demás municipios, ‘San Juan’ –que está lejos de ser sólo el Viejo San Juan– es un desparramiento urbano y un desorden ambiental y espacial. El proceso colonial ha hecho que el gobierno central y la ‘ciudad capital’ signifiquen poco, más allá de discursos de políticos, de la prensa, la publicidad comercial y la UPR. Por causas históricas que no es difícil ver, la identidad puertorriqueña radica en medida decisiva en las identidades municipales. En los municipios tienen lugar la vida concreta y las expectativas de la mayoría del pueblo. En este micro-universo una coalición social y anticolonial puede echar raíces y usar las elecciones para capturar municipios, a la vez que respalde al PIP en el espectáculo electoral de las candidaturas a la gobernación y la legislatura de Puerta de Tierra, los puestos ‘grandes’ según el folklor y la psicología coloniales.

Descenso de Estados Unidos

La política que representa Trump de reducir gastos y dar prioridad a la competitividad –en vez de subsidios federales a poblaciones clientes y países vasallos– responde a la crisis del estado norteamericano, que desde hace décadas viene dependiendo de un poder bancario y una economía de servicios que han socavado su productividad industrial y agrícola del pasado. Estados Unidos carece de la producción de riqueza necesaria para seguir fomentando gastos imperiales y dependencias propias y ajenas, al menos como antes. La crisis no es sólo del estado sino además del imperialismo norteamericano, que decae ante los cambios en el mercado mundial y el ascenso político y comercial del Sur global y del Oriente.

De aquí la especulación sobre la posibilidad de que Estados Unidos ‘suelte’ a Puerto Rico, o propicie alguna forma de independencia de la Isla en el futuro. Empujar a Puerto Rico hacia la independencia (o soberanía con asociación) es compatible con la política trumpista de reducir gastos ‘improductivos’, pero puede traerle problemas mayores a Estados Unidos. En el Caribe y América Latina vienen creciendo relaciones y alianzas de orientación anticolonial, como BRICS, CARICOM y ALBA. Una soberanía con asociación pondría a Puerto Rico en condiciones de ingresar a BRICS o CARICOM, y gestionar relaciones comerciales con China y otros estados que provocan animosidad en Washington.

Puerto Rico tiene importancia estratégica y hemisférica para Washington; justamente por eso los yanquis nunca hablan de Puerto Rico para efectos internacionales, como si fuera sólo un improblemático destino de carga marítima y líneas aéreas, un detalle que no amerita mencionarse. Es de suponer que los cuerpos estratégicos de Estados Unidos consideren distintas alternativas para Puerto Rico y no sólo la independencia, que es bastante radical y ofrece peligros diversos. Esto es, si buscaran un cambio, lo cual por ahora no parece.

Desde los años 70 y 80 el fin de una amplia actividad manufacturera en Puerto Rico y la actual economía de servicios han implicado una convulsión social que debilitó gravemente la ya maltrecha sociedad. Los fondos públicos estadounidenses han tenido un rol cada vez más decisivo, y hoy la Isla apenas puede funcionar sin ellos. La política, sobre todo del Partido Demócrata, de programas y subsidios del gobierno para cooptar comunidades marginadas y de salarios bajos en Estados Unidos, se extendió a corporaciones. Todavía en la Isla hay quien supone al Partido Demócrata la ‘izquierda’ norteamericana.

Dos caras del poder monetario son, por un lado, los subsidios del estado, y por otro, los empréstitos del gobierno y préstamos privados (deuda). Los subsidios promueven una ‘sociedad de consumo’ que al crecer reclama cada vez más endeudamiento, para expandir una forma de vida irresponsable que se considera –gracias a la publicidad y los medios de educación y difusión– deseable, segura y fácil. El deterioro socioeconómico que trajo el neoliberalismo –la concentración de capital– desde los años 90 intensificó la integración a Estados Unidos. Reconstruir el tejido social boricua podría evitar que Puerto Rico se deslice hacia dejar de ser un país. En la visión capitalista dominante, ‘Puerto Rico’ es una plataforma para extraer dinero a los puertorriqueños mediante altos precios, deudas e impuestos. La administración isleña concede gratuitamente millones a empresas privadas, una y otra vez, mediante contratos obscenos y leoninos. Las transferencias federales que la población recibe hacen tolerable el desorden continuo. Con el rebosante sistema crediticio grupos de salarios altos gozan de amplio consumo, incluso de lujo; los de salarios bajos pueden mudarse a Estados Unidos. La deuda pública podrá reanudarse una vez los federales monitoreen parte de su pago.

Debe intrigar a muchos boricuas cómo sería la materialidad de la soberanía, es decir, cuán real, verdadera y posible sería. El estándar de vida de Puerto Rico, que muchos puertorriqueños no quisieran abandonar, se hizo mediante deuda, capital y dinero norteamericanos. Un Puerto Rico independiente necesitaría que su pueblo trabajador fuese capaz de producir un volumen de valor cercano al volumen de valor que ha permitido el nivel de vida y las infraestructuras que los puertorriqueños han experimentado en una vida relativamente cómoda, en comparación con muchas otras formas de pobreza y dependencia. Si un Puerto Rico soberano hiciese préstamos en los mercados financieros para activar sistemas de producción, electricidad, agua, gobierno, educación, vivienda y demás, como es previsible que los haría –si no le imponen un bloqueo como el de Cuba–, tendría que producir una cantidad de valor que garantizara los pagos de las deudas. Sería así también si sus deudas fuesen con un sistema bancario alternativo y solidario, por ejemplo de BRICS. La construcción económica del nuevo país requeriría apoyo de la población, notablemente la clase obrera y demás clases populares, a base de la conciencia política. Sería necesario un nivel de vida aceptable para las mayorías, al menos suficiente para que respaldasen el proyecto a largo plazo. Los recursos económicos tendrían que usarse, ahorrarse y protegerse al máximo. Es pertinente la idea de que un Puerto Rico independiente atraiga capital extranjero y use a su favor sus destrezas científicas y tecnológicas. Pero en todo caso es necesaria una larga y rica conversación pública sobre estos temas. Tal conversación por ahora no existe, como tampoco existe, digamos, un periódico.

Materialidad del poder

 Puerto Rico es un caso peculiar en que el imperialismo ha promovido la identidad cultural y la cultura popular del país sometido, mientras lo aprisiona cada vez más y lo integra. La curiosa experiencia que representó Muñoz Marín difundió durante generaciones que Puerto Rico gozaba de autonomía (tal cosa no existe en el ordenamiento jurídico norteamericano) mientras en realidad se anexaba económicamente a Estados Unidos con la destrucción de su agricultura y de sus empresas, la deuda privada y pública, la migración, la invasión de capital, el sistema educativo, y el traslado de instituciones y conceptos estadounidenses. De hecho venía anexándose ya mediante la ‘autonomía’ para endeudarse que instruyó la ley Jones en 1917. A la vez Puerto Rico exhibe continuamente su cultura, o las representaciones de lo que ésta supuestamente es. Una autocelebración y una autopercepción puertorriqueña generalmente entusiasta y a veces eufórica se corresponden con la destrucción que el colonialismo ha auspiciado en la Isla y con una anexión de facto. El optimismo cultural boricua –la celebración de estar vivos, por así decir– es un folklor que reproducen espectáculos, comercios, consumos, costumbres, conductas, medios de comunicación, discursos y hablas. El entusiasmo a menudo provoca la ilusión de que un cambio histórico es inminente.

En la segunda mitad del siglo XX dramáticas luchas en la Universidad de Puerto Rico expresaban la disyuntiva de cuál sentido tendrían los muchos recursos que allí se formaban: si para el propio país o para una integración a la sociedad y economía de Estados Unidos. Véase la identificación casi absoluta de las ciencias naturales y las tecnologías –esenciales para edificar una autodeterminación nacional y para el desarrollo de cualquier país– con el capital americano y sus grandes corporaciones y aparatos militares.

El moderno despotismo estadounidense aprovecha un aspecto de la cultura digital y de las llamadas ‘redes sociales’, la individualización y privatización de la información: cada cual, o cada pequeño grupo, tiende a sus propias conexiones, con poca o ninguna comunicación con una totalidad, la cual parece haber desaparecido. (La sociedad no existe, sólo existen individuos, dijo en los años 80 la dirigente capitalista Margaret Thatcher.) Las representaciones en pantallas suelen pensarse como si fueran el proceso social real, y éste fuese los instantes electrónicos. Monopolios estadounidenses (comercios, bancos, televisoras, instalaciones industriales, publicidad) organizan la vida boricua. La programación de entretenimiento y noticias de las corporaciones norteamericanas Telemundo, Wapa TV y Tele Once reproduce, década tras década, el folklor de una puertorriqueñidad adherida a Estados Unidos y eternamente acostumbrada al colonialismo, la sumisión y la tragedia.

Si bien es notoria la holgazanería intelectual de los grupos a cargo de la colonia, cultivan minuciosas especializaciones y detalladas discusiones sobre cómo administrar la dependencia de fondos y préstamos estadounidenses. Así por ejemplo muchos municipios remozan el casco urbano, auspician festividades y folklores, traen programas accesibles en Estados Unidos, y proveen seguridad y otros servicios que alivian la degradación de la vida y de la salud pública. Desde hace medio siglo el PNP representa estelarmente la jerarquía criolla a cargo de traer fondos, deudas y capital.

Otras posibilidades

 Al imaginar las alternativas que Estados Unidos baraja para la Isla, a veces se suponen polos extremos: dependencia masiva de fondos federales, o independencia. No tiene que ser así. La política de promover la dependencia de fondos federales ha indicado chapucería política e intelectual de Washington –y de los grupos colonialistas isleños– desde la década de 1930. Lo más fácil ha sido emitir transferencias, para lo cual abunda dinero en el Tesoro (que la gran banca sostiene, como parte de la deuda estadounidense). Así se neutraliza el descontento social, y los puertorriqueños se hacen un estupendo mercado de precios altos, excedentes agrícolas, mercancías y préstamos.

Los Republicanos yanquis podrían inventar nuevas opciones. Después de todo cuentan con numerosos intelectuales e influencers críticos del ‘big government’ y filósofos del ‘libre mercado’. Para renovar la actividad productiva podrían ingeniarse mecanismos tributarios, compatibles con la tendencia trumpista, que incentiven empresas americanas para que vengan a la Isla. Una revitalización de actividades manufactureras y de la ética del trabajo –si ocurriera– podría mejorar el clima social isleño, reducir la emigración, y aumentar el consumo sin subvenciones directas. Washington podría volver a mostrar el colonialismo ante los pueblos caribeños y latinoamericanos como modelo. Pero habrá que ver si el grupo dirigente norteamericano repara en estos asuntos. Es probable que opte por la inacción, suponiendo que en la Isla la inercia no produce problemas mayores. Sin embargo, debe esperarse que continúe la crisis social de Puerto Rico. Los grupos anticoloniales y contestatarios podrían avanzar con una propuesta unitaria de cambio, y no sólo electoral y administrativa, sino social y económica.

De la victoria de los Vaqueros y el fogueo del Americup

 

 

Especial para CLARIDAD

El pasado jueves 11 de agosto dio por terminada la temporada del Baloncesto Superior Nacional con los Vaqueros de Bayamón coronándose campeones por vez # 17 en la historia de la franquicia que son el equipo con más trofeos campeoniles en la historia de nuestro baloncesto.

Tras un año para olvidar la temporada pasada Bayamón vino con la mentalidad de recuperar el trono campeonil de la mano de su nuevo apoderado Carlos Arroyo quien junto a su grupo de trabajo le compró el equipo al ex pelotero Yadier Molina. Desde la llegada de Carlos se sabía que Bayamón montaría un trabuco y así lo hizo trayendo tres figuras que brillaron en la NBA como Chris Duarte, Javalee Mcgge y Danilo Galinari quien acabo siendo el jugador más valioso de la serie final pese a perderse el primer juego por una situación de salud de su esposa. Bayamón dominó toda la temporada era el prohibitivo favorito y cumplió con las expectativas.

Importante los nativos

Aunque eran el mejor equipo no quita que los Vaqueros enfrentaron retos en el primer juego de la final, Galinari no jugó y luego perdieron a Duarte por el resto de la serie sin embargo jugadores como Gary Browne,  Thompson, Reinaldo Balkman y el capitán Javier Mojica tuvieron tremendos playoffs y se dejaron sentir sobre todo en la final para asegurar el campeonato vaquero, en el caso de Browne esto le mereció un retorno a la Selección Nacional al equipo que nos representará en Nicaragua a partir del 22 de este mes en el Americup.

Los Leones fueron aguerridos, pero urge cambiar el formato

A principios de la temporada eran pocos los que auguraban que los Leones de Ponce pudieran llegar a la final y un comienzo lento en la división Sur reforzó más esa teoría.

Pero poco a poco Ponce fue engranando y fue un digno rival que tuvo un poco de mala suerte cuando a su mejor jugador “Macho” de Jesús le dio influenza y no pudo jugar los últimos 2 partidos y ya estaba afectado desde el tercer juego de la serie  y  para colmo hubo un brote en el equipo que hizo que otros jugadores estuvieran ausentes del 5to juego. Aún así, hay que quitarse el sombrero ante Ponce que dio batalla hasta el final.

Dicho esto creo que la Liga tiene que regresar al formato de cruces la realidad que esta temporada los dos mejores equipos fueron Santurce y Bayamón y estos debieron haberse enfrentado en la final y no en la final de conferencia.

Juegazo contra RD

Por otro lado, como el baloncesto nunca para, el pasado domingo 17 de agosto se llevó a cabo el único juego de fogueo que tendrán los nuestros antes de que el equipo boricua parta a Nicaragua (ya se fueron) pues el próximo  día 22 de este mes comienza el Americup en ese país.

Puerto Rico ganó, pero hay mucho que trabajar

En lo que se conoce como el Clásico del Caribe de Baloncesto Puerto Rico logró obtener la victoria sobre su similar de República Dominicana 87 a 80 en tiempo extra.

Sin embargo, Puerto Rico dependió muchísimo de su defensa que apenas le permitió a RD en 19 puntos en el 4to periodo y el tiempo extra pero su juego a media cancha dejó mucho que desear y una serie de malas decisiones por poco nos cuestan el partido.

Fuimos salvados por un extraordinario juego de Ismael Romero quien terminó con 17 puntos y 22 rebotes y nuestro enebeista José Alvarado quien metió los primeros siete puntos del tiempo adicional y acabó con 25 en total.

Lamentable la situación de Andrés Curberlo

Una de las historias de este Americup era que regresaba al Equipo Nacional el joven Andrés Curbelo quien hace unos años había sido suspendido por diferentes situaciones con la gerencia del Equipo Nacional. Curbelo quien tuvo una gran temporada con los Atléticos de San German había hecho  las paces con la gerencia y todos estábamos ansiosos por verlo regresar.

Desgraciadamente horas antes del juego con RD se anunció que este tuvo que ser hospitalizado de apendicitis y no estará en el torneo.

El viernes comienza lo bueno

Como ya mencionamos más temprano en este artículo el próximo viernes 22 comienza el torneo en Nicaragua. Puerto Rico estará en  el grupo B junto a Panamá, Venezuela y Canadá a los que enfrentará en ese orden.

Mientras que el grupo A se compone de Brasil, Uruguay, Estados Unidos y Bahamas.

El C cuenta con Colombia, República Dominicana, Argentina  y  el anfitrión.

Clasifican a los cuartos de finales los dos cabezas de grupo y los dos mejores terceros.

Cabe destacar  que Puerto Rico no ha logrado medalla en este torneo desde 2013 y no lo gana desde 1995 en Neuquén Argentina, hace ya 30 años.

Recordemos que los nuestros acabaron con una sequía olímpica de 20 años en el 2024 y será un gran reto ver si puede acabar con esta que es aún mayor.

Solo queda una cosa por decir: bola al aire.

 

 

 

 

Influencia Boricua en Boston

Especial para CLARIDAD

Estadísticas oficiales recientes nos señalan que, en el 2021, había 5.8 millones de puertorriqueños viviendo en los Estados Unidos y 3.26 millones en Puerto Rico. De los que residen en EE. UU., 327,595 viven en Massachusetts, y 32,412 en la ciudad de Boston. Los puertorriqueños constituyen el grupo latino más numeroso en Massachusetts, estado que ocupa el quinto lugar en población puertorriqueña, después de Florida, Nueva York, Nueva Jersey y Pensilvania.

  • Los puertorriqueños representan el 37% de la población latina en Massachusetts.
  • Constituyen el 9.4% de los latinos en todo Estados Unidos.
  • En Boston, son el 24% de la población latina y el 5% de la población total.
  • Entre 2010 y 2019, más personas se mudaron de Boston a Puerto Rico que de la Isla a la ciudad. (Fuente: Boston Planning & Development Agency Research Division: Puerto Rican Profile 2023)

     Orgullo Boricua en Fenway Park de Boston     

La llegada de Alex Cora como dirigente de los Medias Rojas ha despertado un renovado interés por el béisbol entre la comunidad boricua, impulsando campañas para atraer más fanáticos puertorriqueños al estadio. El pasado miércoles 9 de julio, el equipo promovió la siguiente invitación:

“Demuestra tu orgullo boricua en Fenway Park en nuestra Celebración Puertorriqueña el miércoles 9 de julio. Los usuarios que compren entradas a través de esta oferta especial recibirán una camiseta réplica de los Red Sox con los colores de Puerto Rico y tendrán acceso al entretenimiento puertorriqueño antes del juego. Las camisetas estarán disponibles en las tallas S-XL y serán distribuidas por orden de llegada.”

 

🔥 El Factor Boricua en los Medias Rojas

La historia de Alex Cora primero como jugador y ahora como dirigente de Boston, ha sido una de éxito:

  • Jugó 14 temporadas en las Grandes Ligas, principalmente como jugador del cuadro.
  • Debutó el 7 de junio de 1998 con los Dodgers frente a los Marineros de Seattle, donde su hermano Joey Cora era el segunda base titular.
  • Fue parte del equipo campeón de la Serie Mundial 2007 con los Medias Rojas.
  • En esa temporada, participó en 83 juegos, bateó .246, conectó 3 jonrones y remolcó 18 carreras.
  • En la postemporada, tuvo apariciones defensivas en la Serie de Campeonato y en la Serie Mundial 2007.

En noviembre de 2016, se convirtió en entrenador de banca de los Astros de Houston, y en 2017 ayudó al equipo a ganar la Serie Mundial. En 2018, debutó como dirigente de los Medias Rojas, llevándolos al campeonato en su primera temporada al mando del equipo. Hasta la fecha (agosto 19/2025) ha dirigido:

  • Juegos en su carrera 1,098 juegos: 589 ganados, 509 perdidos (.536 promedio)
  • En la temporada 2025: 126 juegos, 68 ganados, 58 perdidos (.540 promedio)

Completando la influencia Boricua en Los Medias Rojas, Cora cuenta con otros dos boricuas que forman parte del cuerpo técnico: Ramón Vázquez, coach de banca y José David Flores, coach de primera base.

A pesar de la salida de Rafael Devers hacia los Gigantes de San Francisco, el equipo ha mantenido una temporada sólida y se encuentra a 5 juegos de la 1ra posición empatados con los Yankees. Tuvimos la oportunidad de entrevistar a estos tres orgullosos Boricuas durante su visita a Houston en una serie de tres juegos frente a los Astros del 11 al 13 de agosto.

José David Flores de Cidra, PR, coach de 1ra base de Boston le preguntamos sobre su trabajo en el equipo y nos señaló:

“Estoy a cargo de defensa de los jugadores del cuadro (infields) y corrido o robo de bases”.

¿Como te sientes con el equipo y como está jugando, faltando 41 juegos y luego del cambio de Rafael Devers a San Francisco?

“Sumamente contento, queda todavía mucha temporada por recorrer, pero nos gustaría clasificar llegando en 1er lugar, nos quedan unos juegos importantes con equipos de nuestra división como Toronto, pero queremos clasificar en 1er lugar.  Luego del cambio de Devers, el equipo dio un giro diferente y le ha dado más opciones a Alex. Pudo mover las fichas y darle oportunidad a otros muchachos y ha dado buenos resultados”.

¿Qué fortalezas le ves al equipo?

“Nuestro equipo es sumamente rápido, corremos bien las bases, dependemos mucho del juego de la carrera y cuando nuestros iniciadores tiran 5 o 6 entradas y jugamos nuestro juego podemos ganar”.

¿Qué piensas del junte boricua aquí en Houston con 2 dirigentes , 3 jugadores y 3 entrenadores (coach), todos Boricuas?

“La Isla debe sentirse orgullosa ya que tenemos buena representación tanto de jugadores como coach a nivel de Grandes Ligas con mucho talento. Con mucho orgullo estamos representando a nuestra Isla”.

¿Qué piensas de Giovani Moran que acaba de llegar a Boston como relevista?

“Sabíamos que Giovani Moran con la experiencia que tenía previamente en Grandes Ligas nos podía ayudar , ayer nos dio 2 entradas buenas, su rehabilitación fue de la manera apropiada y se incorpora a tratar de ayudar al final de la temporada”.

Entrevistamos, además a, Ramon Vásquez, Coach de banca de Boston y fue dirigente de Caguas en la Liga Roberto Clemente y le preguntamos:

El equipo ha estado jugando mejor sin Rafael Devers que cuando él estaba, ¿a qué se debe?

“Hay jugadores diferentes y llegaron nuevos jugadores jóvenes que han hecho el trabajo hasta ahora en poco tiempo que llevan aquí. El ambiente cambió un poco en el Club House. Ofensivamente hemos hecho mucho mejor trabajo y las cosas pequeñas como poner la bola en juego. Hemos jugado mucho mejor que al principio de temporada, pero, todavía quedan muchos juegos por jugar”.

¿Cuántos juegos le quedan con Toronto?

“Nos queda una serie, pero somos un equipo diferente al que jugó contra ellos en las primeras series”.

¿Le han barrido las series a Houston, cuál ha sido el factor contra Houston?

“Ofensivamente hemos jugado muy bien contra ellos y los lanzadores han hecho su parte y han hecho el trabajo dándonos la oportunidad de ganar los partidos, aun cuando hemos perdido, hemos jugado muy bien contra ellos (refiriéndose a los Astros)”.

Finalmente entrevistamos a Alex Cora, uno de los dos dirigentes boricuas en MLB y en la serie Boston vs Astros.

Le señalamos: Alex quedan 41 juegos y Boston está muy cerca de Toronto, en muy buena posición de hacer la post temporada. Luego del cambio de Devers ha habido como un cambio de actitud, ¿a qué se debe?

“Estamos jugando buena pelota. Estamos lanzando que es algo que no habíamos hecho en los últimos años, siempre que estábamos en esta posición. El “bullpen” ha sido tremendo, se ha mantenido saludable y los abridores nos están dando salidas de calidad, estamos primeros en las Grandes Liga en salidas de calidad y a este nivel si eso sucede te ayuda a ganar”.

¿Qué fortalezas le ves a tu equipo?

“Somos atléticos, somos dinámicos, ofensivamente hablando, somos capaces de muchas cosas, no solamente conectando cuadrangulares, bateamos promedio, corremos bien las bases, los lanzadores están haciendo el trabajo. Me encanta la ofensiva de nuestro equipo

¿En qué hay que mejorar?

“En todo, tenemos la mentalidad de que todos los días que salimos es un proceso de aprendizaje y seguimos mejorando con los días y con cada juego.

¿Qué importancia tienen José Flores y Ramón Vázquez en el equipo?

“Son muy buenos en lo que hacen, y son hombres de béisbol, jugaron, han estado en el béisbol toda su vida. Yo confio y delego mucho en ellos ya que no puedo hacerlo todo y están haciendo muy buen trabajo”.

Como Boricua ¿cómo se siente tener 8 boricuas en el terreno juntos ?

“Se siente bien representar nuestra bandera”

En el Clásico Mundial de Béisbol, ¿qué piensas del equipo de Puerto Rico?

“Vamos a estar bien, nosotros jugamos bien en ese torneo, siempre jugamos muy bien en ese evento. Va a ser súper especial ya que la primera pata se juega en Puerto Rico”.

Alex Cora, Ramón Vázquez y José David Flores han logrado impactar a Boston y las Grandes Ligas con su trabajo de equipo, conocimientos, humildad y continuando con el legado de quienes le han precedido tanto en Boston como en MLB. Están poniendo en alto nuestra Bandera con su influencia Boricua de amor y pasión por el deporte, en especial el béisbol. Felicitaciones, éxitos y adelante. Claridad los reconoce como ejemplo Boricua de excelencia.

Bolivia: «Capitalismo para todos», promete el ganador de la primera vuelta

 

La derecha aprovechó del divisionismo de la izquierda y ésta quedó con escasa representación parlamentaria. La particular visión de Evo Morales tras su campaña por el voto nulo.

Desde La Paz

El día después, las elecciones admiten una lectura más detallada, las conclusiones empiezan a galvanizarse y los actores políticos ya acomodan sus piezas en base a cómo les fue. Los elementos a tomar en cuenta combinan hechos factuales, verificables, como las cifras de la votación. Otros datos están cargados de subjetividad, depende de quién sea el candidato que los manipule. En comicios como los que tuvo Bolivia, con pesada pirotecnia lanzada entre fuerzas antagónicas y heridas del pasado que se abren a cada rato, el ágora pública se transformó en un campo de batalla donde la izquierda quedó diezmada y la derecha se aprovechó de su divisionismo. Rodrigo Paz, el gran ganador de los comicios, ya anunció lo que quiere hacer. Será dentro del sistema dominante a escala planetaria. “Capitalismo para todos”, prometió. No aclaró si de Estado o de mercado, pero se verá con el tiempo si llega a imponerse en el balotaje.

En la vereda opuesta, en un giro interpretativo incomprensible, el expresidente Evo Morales dijo sentirse “muy contento” con el tercer puesto que cosechó su propuesta de anular el voto. Después agregó desde El Chapare, donde se ha refugiado en los últimos meses: “Este voto nulo es un castigo a la derecha vieja y a la nueva derecha. Votamos, pero no elegimos”. Difícil de explicar sobre todo si se analiza cómo quedó configurada la Asamblea Nacional en sus dos cámaras. El Movimiento al Socialismo (MAS) en sus tres versiones, la de Evo, Andrónico Rodríguez y los oficialistas de Luis Arce que retienen el sello político, fue arrasado en su representación bicameral. Se quedó casi sin voz ni posibilidad de influir en la aprobación de las leyes.

Además, si bien sería muy difícil que puedan desguazarse las reformas más importantes del estado plurinacional como su constitución, sí podría ocurrir que mediante comisiones legislativas y proyectos, se anularan logros sociales del período en que el MAS era hegemónico y amplió derechos como nunca en la historia de Bolivia. Las fuerzas de derecha no tendrían ningún impedimento para formar quórum en la Asamblea.

El historiador y periodista chileno Javier Larraín vive hace once años en esta ciudad y tiene una mirada muy crítica de lo que pasó: “el vaciamiento político e ideológico, más el irrefrenable choque de vanidades y el divisionismo que se fue profundizando en la última década nos condujeron hasta acá: a una derrota que confirma el hastío de la inmensa mayoría de la población con el Proceso de Cambio y la total ausencia de una alternativa desde las izquierdas. El futuro de Bolivia no parece ser nada promisorio a corto plazo, aun cuando haya quienes dancen y se embriaguen por unos cuantos votos nulos por aquí y otros cuantos votos blancos por allá. ¡La Historia no los absolverá!”

Los dos candidatos que definirán en segunda vuelta quién será el futuro presidente, aún cuando podrían ser ubicados en el espectro genérico de la derecha, provienen de culturas políticas un tanto diferentes. Paz es el hijo de Jaime Paz Zamora, el expresidente que fue uno de los cofundadores del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), sufrió un atentado durante la dictadura de Hugo Banzer y luego tuvo que exiliarse con su familia. Rodrigo nació en Santiago de Compostela cuando su padre todavía era perseguido. Pero Paz Zamora en un giro de 180 grados se alió al militar y llegó a la presidencia con su apoyo en 1989.

El perfil de extrema derecha de Jorge Tuto Quiroga es más explícito. Acompañó en la fórmula presidencial al dictador Banzer cuando se recicló en democracia allá por 1997 y completó su mandato cuando aquel se enfermó hasta su muerte en 2002. Hábil declarante, inundó las redes sociales y medios durante su campaña con un discurso de mano dura que incluyó su promesa de mandar a detener a Evo en el Trópico de Cochabamba. Pero una vez terminada la elección el domingo a la noche, bajó un par de cambios para mostrarse más moderado.

El desempeño electoral de Paz en el departamento donde se ubica esta capital, explica con creces su victoria nacional con cierta holgura. La Paz es por muy poco el segundo distrito detrás de Santa Cruz. Aquí el ganador superó por treinta puntos de ventaja (46,96% a 16 y poco más) a sus rivales Quiroga y el empresario Samuel Doria Medina, que llegaron a la par.

A nivel país, este último quedó tercero y perdió la chance de acceder al poder ejecutivo. Pero hoy, el porcentaje de votos que sacó el candidato de Alianza Unidad, lo transforma en árbitro del balotaje. Es el ancho de espadas para Paz y al haber anunciado el apoyo a la fórmula del partido Demócrata Cristiano, el ex alcalde de Tarija tiene las mayores chances para llegar al gobierno.

En la derrota, el llamado al voto nulo de Morales, más los porcentajes que sacaron el joven senador Rodríguez y el candidato del MAS oficialista, Eduardo del Castillo, sumaron todos juntos el 30,76%. Casi un 20% de ese porcentaje marcó el apoyo a Evo y su voluntad de repudiar la elección. La lectura que puede hacerse es que, aún sin contar el 3% del candidato de Arce, Andrónico podría haber discutido con chances  el segundo puesto en el primer turno si el expresidente y líder histórico del MAS lo apoyaba.

Fue curioso escuchar a Evo pedirles a los observadores de la OEA y la Unión Europea que intervinieran en estos comicios que consideró irregulares por su proscripción. Porque en 2019 esas delegaciones legitimaron el golpe de Estado que lo derrocó y terminó con él en su exilio argentino. Los resultados fueron un golpe duro, aunque no demoledor – en el sentido que no lo retira de la escena política -, para el orgullo del histórico líder de izquierda y fundador del estado plurinacional.

Festeja ahora con una buena dosis de racismo estructural el Frente Cívico de Santa Cruz. “Se demostró que el MAS queda afuera de la historia de Bolivia de aquí en adelante”, dijo su presidente Stello Cochamanidis. Un comentario al estilo de Francis Fukuyama, aquel que vaticinó la victoria del neoliberalismo en los años ’90.

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