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Indolencia ante los feminicidios

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

En Puerto Rico ocurre un feminicidio cada 7 días. Esto equivale a una tasa promedio de 3.00 feminicidios por cada 100,000 mujeres. A nivel mundial, esta tasa se considera alta.

Por primera vez en la isla, se presenta un estudio acerca de la  situación de feminicidios en Puerto Rico. La persistencia de la indolencia- Feminicidios en Puerto Rico 2014-2018, fue presentado en días recientes por las organizaciones Proyecto Matria y Kilométro Cero en conferencia de prensa. Según las portavoces, Amarilis Pagán y Mari Mari Narváez,  de Proyecto Matria y Kilómetro Cero, respectivamente, el estudio surge como una reacción ante la marcada y sistemática indolencia de las autoridades gubernamentales en documentar de manera  rigurosa la situación de los feminicidios en Puerto Rico, divulgarlo a la ciudadanía e implementar medidas para prevenirlos.

La investigación responde, además, al llamado hecho por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y varias agencias de las Naciones Unidas a visibilizar esta situación de la mujer a nivel mundial.

De acuerdo con las organizaciones, en Puerto Rico ha habido un desmantelamiento conceptual de la Oficina de la Procuradora de la Mujer (OPM) en la última década, por lo que ha sido cada vez más difícil saber, en efecto, cuántos feminicidios ocurren en el país. El estudio, a su vez, partió de datos recogidos de la prensa del país por la investigadora Carmen Castelló, del proyecto Seguimiento de Casos.

Según  la investigación, Puerto Rico se ubica entre los países con tasas altas de feminicidios junto con la República Dominicana (3.2) y Perú (3.3). Las mujeres con bajo nivel educativo en Puerto Rico sufren tasas de feminicidios casi 5 veces más altas que su grupo de edad y las mujeres entre las edades de 25-34 años están a mayor riesgo que las demás.

También se observó que Puerto Rico tiene tasas más altas de feminicidios que Estados Unidos durante los años 2014-2017. Al comparar con los 50 estados y Wáshington, D.C., Puerto Rico se ubica en el decimotercer (13) lugar de las tasas más altas en EE. UU. En el caso de la isla, los feminicidios ocurren principalmente en la residencia de las mujeres o sus familiares y el 58 % son asesinadas con armas de fuego.

Uno de los hallazgos es que, por año, la Policía de Puerto Rico informó de 11a 27 % menos mujeres asesinadas que los resultados de la investigación. Para las feministas, errores de tal magnitud año tras año sugieren que la Policía no actualiza o no le interesa verificar la validez de sus propios registros.

La importancia del concepto feminicidio

 Dado a que los asesinatos de mujeres se dan en contextos diversos, el informe aclara que el concepto más amplio de feminicidio se refiere a todo homicidio de una mujer, independiente de los motivos del crimen o de la relación entre la víctima y el perpetrador. Pero no debe entenderse solo como eso, sino como un evento que representa la culminación de la violencia de género contra las mujeres. Este concepto conlleva, a su vez, una responsabilidad al Estado por su negligencia en garantizar la vida y la seguridad de las mujeres, por su desinterés en esclarecer los casos, en la falta de acceso a la justicia, la diseminación de la verdad y la reparación de daños.

Este aspecto es importante debido a que, según el estudio, en ocasiones, funcionarios  del Estado, representado por el Negociado de Ciencias Forenses, por negligencia viola disposiciones reglamentarias y/o legales y clasifica las causas de muerte de mujeres asesinadas como “causa de defunción mal definidas o imprecisa”. Esta clasificación aparece incluso en algunos casos en el Registro Demográfico. Matria y Kilométro Cero denuncian que el recurrir de manera indiscriminada a esta categoría invisibiliza la violencia hacia las mujeres.

Apoyado por evidencia empírica, el informe presenta recomendaciones dirigidas a promover la disminución o erradicación de los feminicidios en el país. Para ello, proponen crear un sistema de vigilancia de feminicidios; adiestrar al personal de salud y otros profesionales; adiestrar al personal de la Policía, Tribunales y otras agencias de la ley y orden; aumentar la investigación sobre feminicidios y su prevención; reducir la disponibilidad y la posesión de armas y promover la equidad social, de género y una cultura de no violencia.

 

 

Mirada al país-La clase trabajadora ante la realidad nacional e internacional

Trabajadores suiza Dairy Foto Victor Birriel/ Internews Service

 

 

Especial para CLARIDAD

Todo miembro de lo que es la clase trabajadora, es decir, aquellos seres humanos que dependen de un salario, un ingreso monetario para poder vivir, directo o indirecto, incluyendo la unidad familiar, reciben el año 2025 deseando lo mejor aunque dentro de sí están consciente de los grandes retos que enfrentan en su entorno laboral. Aquellos que trabajan en escenarios que dependen de fondos públicos están expuestos a una reducción de ingresos producto de los datos demográficos que presentan menos población y menos índices de pobreza. Les amenaza además la anunciada política de recortes en fondos federales dirigido a desmantelar las estructuras de gobierno en la metrópoli y en consecuencia, la colonia.

Para los que trabajan en la empresa privada continúan las políticas neoliberales que intentan reducir los gastos operacionales mediantes recetas neoliberales dirigidas a reducir salarios y condiciones de trabajo. Los patronos hoy cuentan con esa herramienta llamada Inteligencia Artificial, IA, con la cual pretenden sustituir la manos y mentes pensantes por aplicaciones informáticas para que piensen por los trabajadores y trabajadoras.

Es en ese cuadro general que la clase trabajadora enfrenta el año 2025. En nuestro entorno colonial resalta el copo electoral del partido republicano en los EEUU. Donald Trump obtiene la presidencia con el apoyo mayoritario del elector norteamericano y de los sectores más conservadores de la sociedad norteamericana, es decir, blancos, protestantes y propietarios. En su agenda de gobernar se expresa abiertamente el recorte de servicios gubernamentales y el despido de miles de empleados públicos del gobierno federal.

La política (la guerra) en contra de los migrantes (no blancos) legales e ilegales está declarada. Es significativo como se anuncia el desmantelamiento del Departamento Federal de Educación. Es claro el desprecio que se tiene a una educación pública, gratuita y con el objetivo de otorgar igualdad de oportunidades a todos los seres humanos.

Dentro de esos ataques se destacan aquellos dirigidos a la Junta de Relaciones del Trabajo Federal, JRTF, institución que el movimiento sindical norteamericano intento transformar mediante ordenes ejecutivas de Joe Biden. Ahora se vislumbra un retroceso con la presidencia de Trump y de un Elton Musk a cargo de desmantelar las agencias de gobierno.

Recordemos que Musk ha radicado, en su posición como patrono, escritos de carácter anti obreros ante la propia JRTF en los cuales cuestiona la constitucionalidad de la JRTF. Sin resolverse estos casos que podemos esperar de estos teóricos practicantes de neoliberalismo.

El otro tema que contiene matices graves en el plano nacional e internacional es la política energética de Trump. Por un  lado niega que el cambio climático exista y por otro lado nombra a un “Zar de la Energía” que es un empresario de producir energías con recursos fósiles, especialmente gas metano. ¿Cómo se traduce la realidad de la metrópolis en la colonia?

De manera inconsecuente e incierta. El dato es que la gobernadora electa Jennifer González logra un copo electoral que es simbólico. La realidad es que la Junta de Control Fiscal sigue gobernado a Puerto Rico independientemente de quien haya ganado las elecciones coloniales. La diferencia sería que otro gane las elecciones, pero ese no es el caso. Entonces tenemos un gobierno que va a administrar fondos federales e intentar reabrir el crédito del gobierno para seguir pidiendo préstamos a los bonistas que nos tienen con la soga al cuello.

No hay nada nuevo en la administración de Jennifer González. Admiten querer ser socios con la Junta de Control Fiscal, es decir que la JCF mande. Su propuesta es recorte de fondos y gastos operacionales; reducir o eliminar derechos de los trabajadores y trabajadoras; aprobar nuevos  impuestos a la clase trabajadora mediante los planes fiscales o de pago a la deuda o reduciendo el pago a los acreedores cuando estos son trabajadores reclamando deudas o daños al gobierno.

El cambio climático merece una consideración aparte. Las consecuencias de que EEUU no reconozca el cambio climático implican que no se atenderán asuntos tan importantes como es la soberanía alimentaria. Es decir, ¿qué haremos con el hambre que sufren miles de decenas de seres humanos en el mundo a consecuencia de las sequias? ¿Cómo atenderemos el impacto en las costas y terrenos junto al mar, en una isla de Caribe? ¿Cómo daremos respuesta al “stress térmico” cuando nuestra industria de mayor demanda de empleo es la construcción?

En América Latina aumentan los reclamos por reparaciones a consecuencia de la “conquista” y la contaminación industrial, entre otros. ¿Cómo se atenderán estos asuntos cuando se niega lo fundamental, el impacto del cambio climático?

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, CELAC, reconoció en la década del 1990 a nuestra región como una Zona de Paz. Hoy sufrimos el avance de las llamadas fuerzas de liberalismo económico  a nivel internacional. Esto se traduce en un debate agresivo de ideas neoliberales en contra de todo lo que es justo, colectivo, social y publico. La derecha ataca abiertamente el derecho a la Salud, la Educación, la Vivienda, los derechos laborales, las pensiones, a tener una Vida Digna.

Las políticas de derecha agreden mediante la fuerza, utilizan “métodos suaves”, agresiones legales y bloqueos económicos de carácter internacional. Estos son los casos de Cuba, Venezuela, Honduras, Haití, Perú y Argentina. La colonia llamada Puerto Rico es un acto de agresión. ¿Dónde está el respeto a la Paz?

En el plano internacional se recrudecen las guerras mercantiles, políticas o de agresión entre EEUU y China, la OTAN-Ucrania vs. Rusia, Israel y EEUU vs Palestina y el Medio oriente. La clase trabajadora pone sus hijos e hijas en estos conflictos ya sea en los pueblos masacrados o con los soldados caídos o sobrevivientes (con sus traumas y consecuencias).

Hemos presentado pinceladas que nos describen a grandes rasgos los retos de la clase obrera consciente y organizada. Atrás quedan otras fuerzas sociales dispersas, no organizadas o presas del capital. Este escenario se da en la colonia y en el plano internacional.

Reconocer este panorama es el primer paso para poder luchar por una sociedad justa y con igualdad. Para trabajar hacia ese objetivo se requiere a todos los niveles educación y formación que desarrolle conciencia como clase trabajadora.

Ello debe fortalecer las organizaciones sindicales de carácter clasista. Lo anterior se debe traducir en un plan de acción, de lucha.

En ese plan de acción y lucha el objetivo de la unidad de la clase trabajadora a nivel nacional e internacional deberá estar presente. Recordemos que la salvación no será individual. Que requiere el esfuerzo colectivo, la fuerza que nos da el conocimiento y la voluntad de Victoria.

Refugio en Río Piedras atenderá a jóvenes sin hogar

 

 

El nuevo albergue brindará “un ecosistema de servicios” para esta demografía

En Rojo

Como parte de un esfuerzo para ofrecer refugio temporero, apoyo y vivienda, la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud de Puerto Rico inauguró, el pasado 19 de diciembre, su nuevo proyecto Techo Joven, que contará con una casa en Santa Rita para atender esta población.

En el caso de Janetsy Berríos, una de tantas personas que puede acudir a este centro para personas de 13 a 24 años, Casa Ramón, precedente de Techo Joven, apareció a dos días de estar “en la calle” embarazada, sin un lugar en que pudiera pernoctar. “Fue bien fuerte”, recordó entre suspiros y pausas. Pero con el tiempo, Berríos pudo conseguir vivienda, trabajo y otras ayudas emocionales y psicológicas.

“Para mí, es un honor poder estar aquí contando mi experiencia, porque ha pasado de todo, esto que sucedió, y al sol de hoy continúo en crecimiento personal desde que todo esto pasó. Aún continúo recibiendo servicios de Head Start y en muchos aspectos”, relató Berríos.

A raíz de sus vivencias en Casa Ramón, Berríos afirmó que pronto comenzará una carrera en  labores sociales. “Yo quiero hacer esto también. Todo el mundo debería hacer esto. No deberían estar pasando por las cosas que yo pasé”, declaró la joven. El próximo enero, Berríos iniciará un bachillerato en Trabajo Social.

Para el fundador de la Red, Macos Santana Andújar, este programa le da continuidad a la erradicación del sinhogarismo juvenil que, desde la pandemia, el también director de Techo Joven ha identificado. Despachados del Departamento de la Familia (DF) u otras agencias de gobierno, gran parte de estos jóvenes “no tienen apoyo”.

“En ese momento, comenzamos a trabajar para generar un espacio que diera techo seguro. Así fue que inauguramos nuestro primer proyecto de albergue y vivienda, Casa Ramón, en Juncos, para jóvenes de 18 a 24 años”, contó Santana Andújar.

Tras abrir el primer centro de ayuda, el director se percató de que “el perfil de los jóvenes en la calle era muy específico”. El trabajador social destacó que, a diferencia de lo que usualmente se cree, la mayoría de esta juventud estudia, trabaja y, en casos más complicados, balancea estos deberes con la crianza de un hijo.

En septiembre de 2023, la Red expandió este programa con un segundo albergue ubicado en San Juan. En ese transcurso pospandémico, los distintos apoyos de la Red han atendido a 3,503 jóvenes, impactando a más de 650 este año pasado. Techo Joven, distinto a Casa Ramón, apoyará a jóvenes desde los 13 a 17 años que, por diversas razones, han huido de sus casas.

“Habrá quien diga: ¿pero un niño de 13, 14 años sale de su casa y se escapa? Sí, pasa todo el tiempo. Así que este primer componente (ampliación de edades) es un proyecto innovador de Runaway Homeless Youth (RAY), financiado por el Gobierno federal a tres años, que pretende apoyar a jóvenes de 13 a 17”, elaboró Santana Andújar.

En esa línea, el nuevo refugio para la niñez integrará un albergue de 21 días, servicios de psicología, trabajo social y, en los casos que se pueda, un plan de reunificación familiar. En el segundo componente de Techo Joven, dirigido a  jóvenes de 17 a 24 años, Santana Andújar explicó que habrá un “ecosistema de servicios” desde la nueva casa que aspira a tener todo.

“Es tener todo en esta misma facilidad para que los jóvenes de 18 a 24 puedan moverse hacia adelante. Cuando digo todo, me refiero a nuestro modelo de ecosistema. Janetsy, Ivanis y otros jóvenes no solamente han recibido techo, sino que nosotros administramos centros de educación preescolar Head Start. Los hijos de los jóvenes van al Heads Start”, añadió el director de la Red.

Asimismo, tanto los jóvenes como sus crías reciben apoyo emocional, psicológico, ayuda para conseguir vivienda, coordinación de citas médicas y otros servicios en el mismo techo. Con tres pisos, la nueva casa en Santa Rita tendrá apartamentos con múltiples habitaciones, cocina, baños y otras comodidades para quienes acudan.

“Hay quienes plantean, muchas veces, que los jóvenes están perdidos o que aquí no hay jóvenes en la calle. Sí hay, y ya les hemos dicho quiénes son. Los que salen del Departamento de la Familia, los que salen de instituciones juveniles, los jóvenes con hijos que terminan en la calle”, agregó Santana Andújar.

Por otro lado, el fundador del programa destacó que el 49 % de las personas que llegan a Casa Ramón son mujeres, mientras reseñó la dificultad que implica conseguir estadísticas en Puerto Rico. De casi 4,000 jóvenes que han atendido, Santana Andújar adujo que, usualmente, gran parte de quienes no tienen hogar se ubican alrededor de universidades.

“El problema no se puede ver con tanta facilidad porque no hay datos, pero ha sido parte de nuestro trabajo. Levantar esos datos y, también, hacer el llamado a las instituciones públicas, que les corresponde atender el problema”, argumentó el director.

De acuerdo con la Red, las zonas con mayores incidencias de sinhogarismo son San Juan, Mayagüez, Bayamón y otros puntos concurridos del país.

Tercera carta de la más pequeña al doctor Alonso

 

 

 

Especial para En Rojo

Dr. Alonso
Psiquiatra

Estimado doctor:

Saludos. Antes que nada, quiero que sepa que hice un tremendo esfuerzo por no escribirle, pero como puede ver, he fracasado, como en tantas otras cosas. Sin embargo, me siento orgullosa al darme cuenta de cómo cada vez domino mejor el arte de perder, el arte supremo del fracaso. Quizá sea porque, además de sus recomendaciones, he sumado a mis ya tradicionales terapias ocupacionales algunas lecturas que me sosiegan. Así que, siguiendo el consejo de un poema de Elizabeth Bishop, acepto la angustia de perder algo cada día, como «las llaves» o «las horas derrochadas en vano». También, como dice el poema, me he ido entrenando para «perder más lejos», es decir, para perder cosas mayores. Y, ante la gran pérdida, aquella que representaría un desastre, me agarro al concepto nietzscheano del Amor fati (amor al destino). De este modo, evito quedarme para siempre chapoteando en el charco de mis propias miserias.

Mas no se equivoque conmigo, doctor: para las mujeres de mi tamaño, la derrota es el escalón sobre el cual nos paramos cuando, al creernos a ras del suelo, el peligro de ser pisoteadas parece inminente. Digamos que su función, la de la derrota, es la de un dínamo que nos impulsa a seguir. Nos aferramos a ese peldaño como a una balsa en medio del mar, y flotamos hasta la próxima orilla. Supongo que usted ya sabe cómo es, porque de mujeres así está lleno nuestro país: de esas que, de tripas, hacen corazones. Usted las habrá visto, ¿verdad? Si lo ha hecho, sabrá que esto no es fácil. Ya una empieza a cansarse de que, para la mayoría de nosotras, todo tenga que ser una constante lucha por sobrevivir. De todas formas, no nos amilanamos, doctor. Fíjese que, en esta ocasión, el hecho de haber fallado en mi propósito inicial de no escribirle, hoy me servirá para ahondar en la fatalidad de hacerlo. Quiero que sepa que si fracasé fue por miedo. Desde que competimos con la inteligencia artificial, vivo más aterrada del prójimo que antes. Por eso me he visto en la imperiosa necesidad de acudir a usted nuevamente, para que me ayude a salvaguardar mi humana pequeñez en este mundo de gente capaz de renunciar a lo humano con tal de ser cada día más grande.

Es que me he puesto a pensar en cómo es que, por un lado, avanzamos, pero por otro, nos vamos a la mierda debido al nuevo logro tecnológico. Ya ha pasado antes, y se ha visto que es necesario tomar decisiones para que el adelanto no vaya en detrimento de lo mejor de nuestra humanidad. Pero el ser humano es ambicioso, algunos más que otros, y como dijo Goya, el pintor, no mi bisabuela: «el sueño de la razón produce monstruos».

Hay que andarse con cuidado, doctor. En estas cosas de perder, las mujeres, usualmente, perdemos más, porque siempre hemos estado en condición de desventaja frente al otro sexo. Ya veremos cómo nos irá frente a la IA. Aunque, con ella, todes enfrentamos un desafío similar al que, por ejemplo, representaron las nuevas tecnologías, las máquinas de guerra y hasta los medios de comunicación (el cine, la televisión, la fotografía, etc.) durante la época de transición histórica al siglo XX. En todos los ámbitos de la vida, incluido el del arte. ¿Sabe de lo que le hablo, doctor?

Los autores más vanguardistas tuvieron que arreglárselas y reforzar su espíritu crítico para lograr afirmar la «especificidad diferencial» del arte literario, de la palabra, frente a los nuevos medios de imagen que amenazaban con engullirlo. En estos momentos, igual que en el siglo pasado, el avance parece prometer progreso, pero siempre hay una parte de la humanidad que se queda atrás y vuelven a ponerse en juego nuestros valores y nuestra sensibilidad, que ya bastante trastocada está con el uso de tanto aparato que pretende moldear y dirigir nuestras vidas. No soy una reaccionaria, doc, sabe bien usted que no, pero tampoco soy la «loquita» que algunes creen que soy. Me doy cuenta de todo. Por ejemplo, veo lo problemático que es para la lucha contra el patriarcado que esa inteligencia artificial la estén desarrollando mayoritariamente hombres. Todavía es muy reducida la participación de las mujeres en los campos de estudio y de trabajo STEM (ciencia, tecnología, ingeniería, metemáticas) en comparación con la de ellos. Esto significa que, a través de la inofrmación que reciben y que generan estas «inteligencias», la brecha de género no sólo se perpetúa, sino que se amplifica, contribuyendo a la reproducción de estereotipos y sesgos machistas, doctor. Además, ya leí lo que un colega suyo ha dicho sobre los peligros del uso equivocado de estos sistemas para el conjunto de la humanidad, pero sobre todo para los jóvenes, a quienes habría que proteger para que estas tecnologías no sustituyan su experiencia humana. Se supone que estas herramientas deberían servir para potenciar nuestras capacidades, no para inhibirlas. ¿Verdad que no se equivoca su colega, doctor? La verdad es que me da terror pensar que el criterio para abordar las cosas más profundas de la vida esté siendo forjado con el contenido de las apps y bajo la idea de que la vida funciona como una de ellas. Me preocupa que sea un algoritmo el que nos dirija la vida, que nos diga qué sentir, cómo reaccionar, qué desear, rechazar, o aceptar. Me da tristeza que el uso equivocado de estos aparatos robe a las nuevas generaciones la oportunidad de experimentar lo que realmente nos hace humanos: enfrentar los retos de la vida y la satisfacción de cuando logramos sobreponernos a las pérdidas y los fracasos que estos conlleven. Me entristece pensar que no lleguen a conocer tampoco la particular alegría que se siente alcanzar aquello que una vez estuvo tan lejos, porque ahora, para muchos, nada parecería estar lo suficientemente distante. ¿Usted me entiende, doctor? Sé que soy dramática, es parte de mi condición, pero necesito que me ayude a superar estos temores. Quiero creer que el dispositivo tecnológico que quizá algunos niños reciban como obsequio en esta Navidad, en lugar de representar una amenaza para la humanidad, y para la seguridad de nosotras, servirá para fomentar su espíritu crítico, expandir su creatividad, ampliar sus intereses y su sensibilidad. En fin, doctor, perdóneme la letra, la prisa me traiciona. Se me queman las morcillas…

Felices fiestas,

Yo, la más pequeña

 

Breves de diciembre: All We Imagine as Light, Last Shadow at First Light, Emilia Pérez

 

En Rojo

 

Agradezco inmensamente el reconocimiento que me hizo la gente buena, linda y talentosa de CLARIDAD/En Rojo por mi extensa trayectoria como crítica/comentarista de cine, este pasado jueves 12 de diciembre. Aunque espero seguir impresionada con las nuevas producciones de cine que se avecinan y poder comentarlas para compartir nuestro sentir con lxs que aprecian el cine de igual manera, comparto la batuta y luego pasará enteramente a Juan Ramón Recondo, uno de esos estudiantes que se vuelven maestro ante nuestros ojos. Así que aquí sigo con una selección de filmes que han llegado a las salas de cine y otros que han enriquecido el universo de streaming.

All We Imagine as Light (India)
Directora y guionista: Payal Kapadia; cinematógrafo: Ranabir Das; elenco: Kani Kusruti, Divya Prabha, Chhaya Kadam, Hridhu Haroon, Azees Nedumangad, Anand Sami

El ambiente siempre ha sido un factor determinante en las historias contadas en el cine de ese inmenso país que es la India. Desde el cine de Satyajit Ray que penetró los cerrados y selectos centros europeos, el impulso nacional del cine musical de Bollywood (con todas sus versiones a través de los años) y luego las mujeres residentes en Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido (Gurinder Chadha, Mira Nair, Deepa Mehta), la India captada en el cine ese colorido y movimiento incesante con historias íntimas que detallan su supervivencia. All We Imagine as Light (incluida en cada lista de críticos desde su debut en el Festival de Cannes donde recibió el Grand Prix y ganadora de “Otra mirada” en San Sebastian/Donostia) es la historia de tres mujeres independientes—ya que se han transportado a Mumbai para trabajar apartadas de sus familias. Son mujeres que han conseguido sobrevivir en lugares difíciles de manejar por ser mujeres, pero con voluntad indomable para lograr esa libertad. Prabha y Anu son enfermeras y Parvaty es cocinera del dispensario de salud en Mumbai. Entre ellas no solamente hay diferencias de edad y educación, pero además de actitud de cómo aceptar y cambiar las circunstancias que les rodean. A pesar de que las tres provienen de poblados pequeños y alejados y están inmersas en una ciudad donde miles de personas transitan a pie, bicicleta, motora, autobús, tren y auto, día y noche, al parecer sin cesar, no se atemorizan, sino que les sirve para mejor definirse como personas.

 

En la interacción entre las mujeres, reconocemos las dificultades económicas. Prabha y Anu tienen que compartir un pequeño espacio como vivienda por razones económicas a pesar de que ambas reciben un sueldo “respetable” por ser profesionales. Diferente a Parvaty que creyó tener su vivienda asegurada por haberla heredado de su padre y ahora intenta retrasar un desahucio inevitable. Las tres se mueven con gran seguridad en esta enorme ciudad sin depender de hombres que ofrezcan su protección. Esa libertad les da una seguridad de tomar sus propias decisiones a pesar de la soledad e incertidumbre que puedan sentir. Cada una tiene su propia luz que se confunde con la brillantez de las calles de la ciudad y lo que las tres esperan de la vida.

Last Shadow at First Light (Japón)
Directora y guionista: Nicole Midori Woodford; cinematógrafo: Hideho Urata; elenco: Masatoshi Nagase, Mihaya Shirata, Mariko Tsutsui, Peter Yu

Este filme de la singapurense, Nicole Midori Woodford (presentado en San Sebastian/Donostia), es una reflexión muy personal de la adolescente Ami, residente en Singapur de madre y padre japoneses, sobre el terremoto y tsunami de 2011 en Japón. Un sentido de soledad permea en el ambiente desde que conocemos a Ami y su padre, Wen Yong, ambos cuidadores de su abuela paterna. Parecen evitar aludir al pasado, aunque Ami siga expresando sus dudas, su falta de información de la desaparición de su madre, Satomi, cuando era apenas una niña. Poco a poco descubrimos las causas de su soledad: cuando sucede el tsunami, Satomi decide regresar al hogar de su madre y padre en Japón que sabe ha sido afectado, pero desconoce si han sobrevivido, si necesitan ayuda, si han desaparecido. Ella, como enfermera, logra viajar al lugar del desastre, pero su lazo de comunicación se rompe ante la desolación que contempla. Tanto Wen Yong como Ami quedan incomunicados y después de un tiempo, dan a Satomi y su familia como desaparecidx. Hubo casi 20,000 personas recuperadas muertas o declaradas desaparecidas.

Según Ace Chu, es el silencio que esconde el sufrimiento lo que permea en todo el filme. La voz que acompaña a Ami en las grabaciones que escucha continuamente es la de su madre asegurando que pronto volverá de su viaje, algo que nunca sucede. El cambio ocurre cuando Wen Yong le escribe a Isamu para que viaje al Japón e intente seguir los pasos de Satomi al visitar la casa de lxs abuelxs, los lugares + afectados por el terremoto/tsunami y la casa desolada donde alguna vez estuvo su madre. Ante esta devastación, sentimos precisamente el silencio del vacío, la presencia y ausencia de lo que una vez estuvo presente y ese mar ahora bloqueado para detener lo incomprensible.

Emilia Pérez
Director y guionista: Jacques Audiard; cinematógrafo: Paul Guilhaume; elenco: Zoe Saldaña, Karla Sofía Gascón, Selena Gómez, Adriana Paz, Edgar Ramírez, Mark Ivanir, Eduardo Aladro.

Este narco-musical—según lo califica una de las múltiples reseñas en El país que han elogiado y destrozado el filme—sobresale por tener a lxs espectadorxs a la expectativa en cuanto a su temática central y hacia dónde se dirige la historia. Cuando en la 1era parte no hay mención del personaje del título y todo parece girar alrededor de Rita (Zoe Saldaña), una abogada con ansias de servir a lxs + necesitados, pero que tiene que seguir el juego de defender a los adinerados para poder sobrevivir, nos imaginamos que en algún momento habrá confrontación donde se definirán los roles. Por supuesto, el que todxs estén cantando y bailando, en la calle, el tribunal y clubes, para mi añade un gesto cómico. Por eso cuando se da la reunión, peligrosa y violenta, entre Rita y Manitas, lo menos que esperamos es su propuesta de transformarla en la mujer que siempre quiso ser, esto de la boca del jefe de uno de los + peligrosos carteles de México. Esa transformación se da en escenas vertiginosas y dolorosas cubiertas de realismo mágico.

Emilia Pérez (Karla Sofía Gascón) protagoniza la 2nda parte de la historia con Rita como su “teniente” que cumple sus órdenes, aunque no siga sus consejos. Emilia pone en peligro las medidas de seguridad que con tanto cuidado armó Rita, mientras intenta reparar el daño que hizo a través de los años al asesinar y secuestrar a todxs los que representaran un obstáculo en su camino de controlar el narcotráfico. Aquí surgirá un nuevo amor (Epifania) para Emilia, sin poder soltar a Jessi, el amor de su vida y la madre de sus hijos cuando era Manitas. Así nos mantiene adivinando el curso final de la historia que puede o no volverse innecesariamente complicado. Emilia Pérez sobresalió en el Festival de Cannes con premios de actoras, dirección, música y el prestigioso Premio del Jurado y arrasó en los Premios Europeos. (Netflix)