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«Mi causa es Puerto Rico, apoyo muchas causas y todas están conectadas con el pueblo de Puerto Rico”

Ana Irma Rivera Lassén. Foto por Alina Luciano/CLARIDAD

Entrevista a Ana Irma Rivera Lassen

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.

Con una trayectoria de vida de muchas luchas por los derechos de las mujeres, las personas de la comunidad LGBT, en contra del racismo, por la defensa de los derechos humanos y por su participación en la fundación de una organización política en la que asumió una candidatura al Senado y ganó, esta vez la opción de ser candidata al puesto de comisionada residente es para la licenciada Ana Irma Rivera Lassén, reto que asume pensando siempre en qué es lo mejor para Puerto Rico.

“Soy una persona que evalúa muchas cosas pensando en qué es lo mejor para Puerto Rico, siempre desde los diferentes activismos en que he estado durante toda mi vida, en temas que quizás en esos momentos mucha gente no veía; por ejemplo, cuando empezamos con el tema de las mujeres. Fueron momentos bastante duros, al igual que con los temas en contra del racismo en una sociedad que niega que hay racismo, y lo mismo con la comunidad LGBTQ, en la que siempre he estado fuera del closet. Esa ha sido mi vida: la defensa de todos los temas de los derechos humanos, de los grupos vulneralizados”.

Rivera Lassén reconoce que haber salido electa a senadora por acumulación por el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) fue otro reto y que, incluso, mucha  gente durante mucho tiempo no la veía   en esa parte de activismo político partidista.  “Ahora, cuando tenía que decidir, por meses mucha gente me preguntaba qué era lo que iba a hacer. Consistentemente, yo les contestaba que estaba decidiendo, que cuando decidiera lo que fuera a hacer,  si iba a volver o no al Senado o la posibilidad inclusive de no volver a nada,  en eso se me presentó la posibilidad de que considerara como una de las opciones la comisaría residente”, narró.

Su reflexión la llevó a concluir que el asunto de la comisaría residente era una opción muy interesante. “Primero, porque al anunciarlo sé que le sacaba el libreto a mucha gente que no hubieran esperado que yo decidiera por ahí, obviamente porque tienen una visión de ese puesto bastante estereotipada o quizás una visión estereotipada de mí y de las causas. Mi causa es Puerto Rico, apoyo muchas causas y todas están conectadas con el pueblo de Puerto Rico”, reclamó.

La licenciada Rivera Lassén, quien entre sus haberes tiene el haber presidido el Colegio de Abogadas y Abogados (CAPR), expuso las consideraciones que tuvo en su análisis  sobre la candidatura de comisionada residente. Para empezar, que en Puerto Rico en los últimos años, la gente lo que ha visto es que las personas que han salido electas consideran que ese puesto es una manera de impulsar un determinado estatus, es decir, la estadidad, en vez de impulsar un proceso de descolonización “Yo creo que eso nada más es un cambio total de lenguaje. La idea de Washington es ir a luchar en contra de la colonia, de que hay que hablar de la descolonización, hablar de que el pueblo de Puerto Rico decida de una  manera informada, democrática y amplia,  que sea un proceso vinculante, que es  lo que es una asamblea de estatus”.

Aun cuando expresó que prefiere la alternativa de una asamblea constitucional de estatus, subrayó que lo importante es que la gente en Puerto Rico tenga la información necesaria de qué representa votar por la independencia, qué representa votar por la estadidad o qué representa votar por la libre asociación; que la gente conozca el contenido real de cada una de esas opciones, que conozca cuáles son, desde el punto de vista vinculantes con el Congreso, las opciones que desde el Congreso se entrarían en negociación desde el punto de vista de Puerto Rico.

La precandidata a comisionada residente por el MVC comentó que ahora mismo en el Congreso de Estados Unidos (EE. UU.) se están negociando varios acuerdos de libre asociación, “o sea, que Estados Unidos tiene ahora mismo ese estatus con otros territorios. Eso aquí mucha gente no lo sabe”.

En el caso de la independencia, señaló que independiente de que en el Derecho Internacional se reconoce como un derecho de los pueblos, en términos de procesos vinculantes se tiene que entrar en conversaciones con el Congreso sobre qué es lo que va a hacer para compensar al pueblo de Puerto Rico por todos los años de colonia. “Ese tipo de face out hay que negociarlo. Todo tiene que entrar en conversaciones entre el Congreso y el pueblo de Puerto Rico. Eso que yo estoy diciendo, la gente, la mayoría, no lo habla”.

Otro aspecto que considera se debe desmentir o aclarar es el que la gente piensa que al Congreso se va a pedir fondos. Rivera Lassén indicó que mucho de los fondos que vienen a Puerto Rico van a venir porque son unas fórmulas a las que la gente en Puerto Rico tiene derecho. Comentó que ha escuchado que  mucha gente dice que ella va a decirle al Congreso que no le mande fondos a Puerto Rico. “¡Cómo yo voy a decir eso! Lo que es importante es la fiscalización cuando llegan aquí esos fondos y eso también debe ser responsabilidad de la persona que está en Washington, porque el problema que tenemos  de corrupción, de que los fondos no llegan a donde deben de llegar, es una responsabilidad de la persona que está en Washington. Hay que seguir los fondos, hay que velar por el cumplimiento y fiscalizarlos y darle cuentas al pueblo de Puerto Rico sobre esa transparencia”, dijo con énfasis.

La relación con la diáspora es otro espacio que considera es pertinente a la comisaría residente. Comentó que mucha gente en la isla piensa que la comisaría residente  no tiene que ver nada con la diáspora. “La diáspora nuestra mira ese puesto como una especie de embajador o embajadora de Puerto Rico en Estados Unidos. De hecho, el comienzo de ese puesto fue casi como el de una embajadora, ese era el concepto, más que otra cosa. Fue un puesto que se delegó, pero no tiene voto. Recientemente hubo unas enmiendas que le da voto en ciertas comisiones; pero la voz es bien importante”.

Por otro lado, Rivera Lassén reconoció el poder de la diáspora, que sí tienen personas que los representan, que pueden presionar para que sus congresistas voten a favor de asuntos relacionados con Puerto Rico. “Yo lo veo también como una oportunidad de afianzar más los lazos con los caucus latinos, los caucus negros, con las otras personas que representan los territorios de Estados Unidos. De eso no se ha hecho suficiente y es importante que se haga”.

Después de analizar todos estos retos, concluyó que le parece que la gente en Puerto Rico necesita verlo así y que si se toma en contraste la presencia de una Junta de Control Fiscal, el problema de la corrupción y del pago de una deuda que no ha sido auditada, “todo eso son cosas en que se puede actuar, denunciar, hacer cosas desde el Congreso. Cuando yo sumé todo eso, dije vamos pa allá”, expresó Rivera Lassén, quien antes visitó el Congreso durante la discusión de ley  PROMESA para evitar su aprobación.

Como precandidata, la actual senadora no duda que saldrá victoriosa en el proceso de selección del MVC, e indicó que una vez se ratifique su candidatura habrá de sentarse a conversar con el candidato a la gobernación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau Ramírez. La senadora  apuntó que la Alianza entre ambas colectividades no es sobre los nombres, sino sobre los puestos.

Sobre su impresión de cómo se debate la política en Washington, explica: “Esa es una de las cosas que pensé también, porque si la cosa en Puerto Rico es tan terrible, allá es todavía peor”. No obstante, entiende que la diferencia es que en las discusiones que se dan en el hemiciclo del Congreso la persona que está en el puesto de comisaria residente no participa de la misma manera que participan acá. El  grueso de las discusiones se da en los comités y es ahí donde se hace el esfuerzo para que las medidas  vayan al hemiciclo, por lo que considera que el trabajo mayor está en las comisiones y que es necesario trabajar en alianza con las personas congresistas que son aliadas o simpatizantes de Puerto Rico. De hecho, dio a conocer que ya empezó a hacer  reuniones con compañeros y compañeras de la diáspora incluyendo personas que están en puestos electos en diferentes estados de EE. UU. y tiene pendiente varias reuniones con la congresista Alexandra Ocasio y con Nydia Velázquez. “Voy a reunirme con todas las personas que creo que hay que hacer trabajo en alianza”.

Al preguntársele si sería una congresista demócrata o republicana, esta contestó: “Bueno republicana no voy a ser. Eso no tengo ningún problema en decirlo, sobre todo cuando el partido republicano significa las posiciones más fundamentalistas, espantosas, que hay”.

Sobre  el partido demócrata se refirió a este como interesante en la mejor manera de hablar de progresista; por lo tanto, la alianza de trabajo, admitió, va a ser con todas esas personas progresistas que van en alianza con la plataforma del partido demócrata. Agregó que como funciona el partido demócrata en EE. UU. es que es una especie de plataforma en la que trabaja gente que pertenecen a otros partidos  y otras agrupaciones políticas; pero trabajan bajo el manto o bajo el nombre del partido demócrata. “Prefiero decir que yo voy a trabajar con personas que también tienen una mentalidad progresista, que defienden los derechos, que están de acuerdo con el pueblo de Puerto Rico y que trabajan desde ahí. Obviamente, voy a tener que estar en la alianzas que se hacen en el partido demócrata con los caucus de personas negras”.

En cuanto a su parecer sobre los llamados “cabilderos por la estadidad”, Rivera Lassén, concluyó: “Eso fue una pérdida de dinero para el pueblo de Puerto Rico”. Señaló que si se hiciera  una encuesta en estos momentos entre los mismos votantes, opinarían igual.

Mientras, respecto a la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico en Washington (PRAFA),  reconoció que esa oficina  ha tenido sus altas y sus bajas porque en muchos sentidos tienen cosas que parecerían ser de competencia de la comisaría residente. “No se debería ver como agencia independiente porque PRAFA no está electa por el pueblo. Como una oficina administrativa, debería ser un apoyo, en todo caso, de lo que hace la comisaría residente”.

La senadora y precandidata a la comisaría residente que de ser finalmente la candidata por el MVC también lo sería por la Alianza de País exhortó a la gente que tenga algunas ideas de qué cosas se podrían hacer desde la comisaría residente que no se han hecho hasta ahora a que le hagan llegar sus sugerencias. “Mi causa es Puerto Rico, yo voy allá por eso”.

 

 

La guerra contra Cuba

Liz Oliva Fernández y Cándida Cotto

 

Entrevista a la periodista cubana Liz Oliva Fernández

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

The War on Cuba, La guerra contra Cuba, es la serie con la cual la joven periodista cubana, Liz Oliva Fernández, ganó el Premio Gracie 2021, que otorga la fundación estadounidense Alianza para las Mujeres en los Medios (Alliance for Women in Media). La serie reportaje de seis capítulos muestra el impacto que tienen en la población, en la gente de a pie, las sanciones que mantiene el Gobierno de Estados Unidos contra el Gobierno de Cuba.

Puerto Rico fue la última parada de una gira por casi 50 ciudades de Estados Unidos que hizo Oliva Fernández para presentar y compartir impresiones con el público sobre el documental. En su visita a CLARIDAD, conversamos sobre su gira, sobre la experiencia del documental y sobre el medio de comunicación no gubernamental en el cual trabaja en Cuba. Nos cuenta que La Guerra contra Cuba, es la primera obra documental más impactante de Belly of the Beast, una publicación independiente de Estados Unidos, en formato digital, que cubre la situación en Cuba, las relaciones entre ambos países y los efectos de la política de EE. UU. allí. “Somos un equipo de periodistas cubanos y estadounidenses que colaboramos sobre estos diferentes temas”. El equipo que hace trabajo de investigación radica y trabaja en Cuba.

La periodista contó que debido a que durante el momento en que se publicó la serie nunca tuvieron la oportunidad de explicar qué hay detrás de la política estadounidense en Cuba y quién está detrás de esa política. Nos contó que además de la gira de presentación, este año volvieron con dos nuevos documentales. Uno, Uphill on the hill, básicamente se enfoca en la política de Biden hacia Cuba. Este trabajo se centra en el Congreso —de ahí su nombre—, donde se hicieron entrevistas a cabilderos, congresistas, activistas e, incluso, a personas en las calles en Washington, DC.

El otro documental, Around the Hudson, se enfoca en el senador demócrata Bob Meléndez, al cual identificó como figura clave dentro de la política de Biden. Ambos trabajos están en proceso de postproducción y su propósito es hacer una mirada desde adentro de las fuentes congresionales. Estos dos trabajos están programados para ser el estreno del canal You Tube de Belly of Beast, donde se podrán ver todos los videos y reportajes del medio.

Sus impresiones sobre lo que recogió en Washington

“Desde el punto de vista político, mi impresión fue de mucha frustración porque el tema de Cuba es uno polarizante en la política de Estados Unidos. Cuando hablas con un político o cabildero, ellos entienden el impacto directo que tiene su política en la gente; pero básicamente, cuando hablas con ellos, siempre están preocupados por las elecciones. Y en este país viven en elecciones. Un tema importante es que como no quieren mojarse las manos o los pies cuando de Cuba se trata, y si lo hacen, básicamente, sienten que necesitan criticar primero y después decir okey, tengo que criticar al Gobierno, porque si solo critico las sanciones, me dicen que yo soy socialista y comunista. Y decir comunista en este país es un pecado, aunque muchas de las políticas de la gente que pertenece al Congreso de EE. UU., como el acceso a la salud pública, es socialista”, expresó Liz. “Pero no es para todo el mundo, sino para un grupo privilegiado”, aclaró en tono cínico.

Describe que esta actitud es como una espiral del silencio por la cual prefieren no meterse en problemas, alegan que es un tema muy complicado y prefieren dedicarse a otra cosa o se cuidan de que el tema no los salpique en las próximas elecciones.

Con la gente de la calle la experiencia es otra, expresó la periodista, tanto por los trabajos más recientes como por el intercambio en las presentaciones de War on Cuba. “La gente, en específico en las calles de Washington , DC, según mi experiencia, tiene un conocimiento bastante grande sobre las políticas de EE.UU. hacia Cuba. Saben, y cuando no saben, se lo imaginan. Y cuando tú les dices, se lo creen, porque Washington, DC, como ciudad negra, las personas por experiencia saben lo que es capaz de hacer el Gobierno de EE.UU.”.

Sobre esta visita comentó que regresar por segunda vez y hablar con la gente cambió un poco su perspectiva con relación a los movimientos de resistencia dentro de EE.UU, que no son pocos. “Hay muchos temas sobre la mesa, y Cuba es algo más, pero la gente se inclina apoyar a Cuba mas allá de la opinión que tenga de la relación del gobierno con Cuba. El fin de las sanciones y sacar a Cuba de la lista de países terroristas es algo que la gente entiende que todo forma parte de una propaganda y que termina afectando directamente al ciudadano de a pie”.

 

Oliva Fernández apuntó que trabaja para un medio estadounidense y que debido al tiempo y los recursos, la mayoría de las historias están enfocadas en La Habana, pero que también tienen la idea de expandirse y alcanzar áreas más rurales. Prueba de ello es la realización del documental Little League Dreams, enfocado en el grupo de niños de la provincia de Granma que integró un equipo de pelota de Cuba que por primera vez participó en una Serie Mundial de Pequeñas Ligas en Estados Unidos.

La periodista nos compartió que cuando comenzó en su trabajo periodístico creía que iba a ser de los temas de Cuba, para hablarle a la gente en Cuba. No obstante, se dio cuenta de que “mientras más trabajaba e investigaba sobre la política de Estados Unidos hacia Cuba, más cuenta me daba de que las sanciones lo que hacen es reforzar todos nuestros problemas internos. Y para poder enfocarme en los resabios al interior del país, tenía que internarme en las sanciones, porque creo que tuve que empezar a trabajar para Belly of the Beast para poder comprender el impacto que tienen las sanciones”. Al respecto, cuestionó el que algunas personas tienen estadísticas y atribuyen responsabilidad al gobierno. En relación con las carencias del país, dice: “Y siempre me pregunto cómo se sacan esas cuentas si el gobierno empezó en el 59 y las sanciones en el 62. ¿Cómo logras dividir una cosa de la otra, de dónde se sacan las estadísticas y los datos? Porque mas allá de los números, yo diría que las sanciones es el principal obstáculo que tiene Cuba para el desarrollo de su economía”.

Belly of the Beast tiene tres años de existencia y surgió a partir de la pandemia. Oliva Fernández indicó que les gustaría expandirse para hablar de otros temas como el impacto que tiene la política estadounidense en América Latina, qué pasa en Colombia, Perú, Uruguay y Haití y qué pasa con las personas que emigran. Reparó en que cuando hablan de la emigración cubana, lo primero que dicen es que huyen del régimen, a lo que pregunta ¿de qué huyen los colombianos, los dominicanos? “Hay otros régimenes y nadie nos ha dicho”.

Sobre su visita a nuestra Isla, La otra ala, expresó alivio y sentirse bien de estar hablando español, luego de dos meses. “Tenemos una lengua en común, pero también muchos elementos históricos en común”. La joven periodista comentó sobre la similitud de que Puerto Rico haya sobrevivido 125 años de coloniaje y Cuba 60 años de bloqueo. “Pero hay muchas maneras de revelarse contra el opresor, y Puerto Rico, en momentos históricos específicos, ha demostrado que es un pueblo valiente. Es muy lindo escuchar otras historias y muy inspirador, desde el punto de vista de resistencia”.

 

Navidad en la Franja de Gaza

Por Frei Betto

En esta Navidad Jesús nace en Gaza. No en un pesebre, sino entre los escombros de lo que queda de las viviendas de sus habitantes.

No nace rodeado de animales, sino de bombas detonadas, balas de fusiles Tavor Tar disparadas contra la población civil (950 disparos por minuto), granadas y gases letales. Y de los vuelos asesinos de los cazas F-35.

Jesús nace e ignora que sus padres, que pretendían refugiarse en Egipto, fueron alcanzados por una lluvia mortal de bombas bunker buster lanzadas por las tropas israelíes.

Ahora no es el rey Herodes el que pasa por el filo de la espada a cientos de niños. Es el gobierno sionista de Netanyahu, en su ansia de venganza y de extermino de quienes considera “animales humanos”, según declarara el ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant.

Jesús y sus padres no encontraron albergue en Belén. Tuvieron que alojarse en un pesebre. Igual que ellos, las familias palestinas fueran sumariamente expulsadas de sus hogares para dejarles espacio a los colonos sionistas, que no reconocen el derecho de la nación palestina a crear un Estado legítimo. Desplazados, esos millares de familias se vieron confinados en los estrechos límites de Gaza y Cisjordania, controlados por tropas israelíes como si fueran subhumanas, sobreviviendo en condiciones de un campo de concentración a cielo abierto.

Jesús nace hoy sin que los magos vengan a hacerle presentes de oro, incienso y mirra. Lo que le han regalado ahora son 12 mil toneladas de bombas desde el 7 de octubre (33 toneladas de explosivos por kilómetro cuadrado), lo que equivale a una bomba atómica.

No hay coro de ángeles ni cánticos de gloria a Dios, sino el sonido estridente de las sirenas de alarma y el silbido aterrorizador de los proyectiles disparados por los cañones mortíferos de los tanques Merkava.

Jesús nació bajo el sello de la discriminación por ser palestino, por ser un hijo bastardo de una pareja nazarena (tanto es así que José quiso abandonar a María cuando supo que estaba embarazada), por ser un sin techo, porque su familia ocupó la tierra de una finca en Belén, porque lo consideraron blasfemo y usurpador del título de Hijo de Dios.

Una vez más Jesús es rechazado en su propia tierra. Si a sus coterráneos les impiden crear su Estado, cualquier acción de autodefensa que emprendan será calificada de “terrorista”. Un calificativo que los grandes medios de comunicación nunca emplearon cuando Menachem Begin, el 22 de julio de 1946, voló por los aires el Hotel King David en Jerusalén y mató a 91 personas. Ni cuando más de 200 mil personas, todas inocentes, fueron cruelmente asesinadas en el mayor atentado terrorista de todos los tiempos: las bombas atómicas lanzadas por el gobierno de los Estados Unidos sobre las poblaciones civiles de Hiroshima y Nagasaki. Sí, Hamas transgredió las normas de la “guerra justa” al secuestrar a más de 200 personas, la mayoría civiles. Pero, ¿quién protesta ante las “detenciones administrativas” realizadas por el gobierno de Israel, que mantiene en prisión a cerca de 5 mil personas sin acusaciones formales?

Jesús nace en Gaza y ahora ya no pueden matarlo, porque resucitará en cada niño, en cada joven, en cada ciudadano palestino consciente de que la tierra de las viñas y los olivos guarda en su suelo las cenizas de sus más antiguos ancestros.

 

Nunca visto

Por Randy Alonso Falcón

 

Las guerras dejan tristes huellas; son la terrible expresión del fracaso de la inteligencia humana. Cada una se singulariza por sus horrores. Pero pocas en los tiempos modernos han dejado tantas marcas en tan poco tiempo como la genocida contienda israelí contra el pueblo palestino en Gaza.

Este domingo 24 de diciembre, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), informó que 142 de sus empleados en la Franja de Gaza han sido asesinados, en menos de 80 días de combates.

«Nuestros equipos están haciendo lo imposible por ayudar a las personas necesitadas. Lamentamos la pérdida de más colegas de la UNRWA asesinados en Gaza, ahora 142, la mayoría con sus familias, comunicó la agencia de la ONU en su cuenta en la red social X.

Es algo “nunca visto” en la historia de la ONU, declaró el secretario general de la organización, Antonio Guterres, el sábado.

El día anterior, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) había confirmado la muerte de uno de sus trabajadores, Issam al Mughrabi, su esposa y cinco hijos en un bombardeo israelí en las afueras de Ciudad de Gaza. Decenas de familiares más habrían fallecido en el ataque.

“Durante casi 30 años, Issam ha trabajado con el PNUD a través de nuestro Programa de Ayuda al Pueblo Palestino (PAPP). Será recordado como un miembro querido del equipo del PAPP. La muerte de Issam y su familia nos ha afectado a todos profundamente. La ONU y los civiles de Gaza no son un objetivo”, ha denunciado el administrador del PNUD, Achim Steiner.

El peor lugar del mundo para ser niño

Lo «nunca visto» del genocidio israelí también se extiende hasta la masacre de la infancia. Ningún otro conflicto reciente ha tenido tamaña proporción de asesinatos de infantes, ante los ojos impávidos de la comunidad internacional. Ni siquiera la brutalidad yanqui en Iraq, Libia o Siria.

Los intensos bombardeos israelíes en dos meses y medio de ofensiva se han cobrado la vida de al menos 20.400 gazatíes – incluidos más de 8.000 niños – y causado más de 54.000 heridos; además de 7.500 cuerpos que se estiman atrapados bajo los escombros, según el último recuento del Ministerio de Sanidad.

“Como cientos de niños más permanecen atrapados bajo los escombros de los edificios destruidos con escasas posibilidades de sobrevivir, es probable que el número total de muertes infantiles supere los 10.000”, advierte la organización de derechos humanos Euro-Med Monitor

«Estoy verdaderamente furioso», declaró Jamed Elder, el portavoz de UNICEF, durante una rueda de prensa en Ginebra, el pasado 19 de diciembre, tras pasar dos semanas en Gaza. «Me enfurece que quienes tienen el poder se encojan de hombros ante las pesadillas humanitarias desatadas sobre un millón de niños», manifestó.

El portavoz de Unicef lamentó que los miles de niños muertos en Gaza «se convierten en estadísticas». «Me enfurece que la hipocresía aplasta cualquier empatía» y «estoy furioso conmigo mismo por no haber podido hacer más», añadió.

Los hospitales que aun funcionan están repletos de niños y sus padres, todos ellos con «las espantosas heridas de la guerra», dijo Elder, y destacó que durante su estancia en la Franja se encontró con muchos jóvenes amputados. Alrededor de 1000 niños de Gaza han perdido una o ambas piernas, detalló.

«No creo que en mis 20 años con Unicef haya visto esta cantidad de niños con heridas de guerra», le dijo Elder a la BBC

Vidas segadas que nunca llegarán a conocer la edad adulta. “Los padres se van a dormir abrazando fuerte a sus hijos sin saber si se despertarán vivos a la mañana siguiente”, relata Philippe Lazzarini, comisionado general de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, tras una visita reciente a la Franja de Gaza. “El miedo y la ansiedad son constantes para más de 2 millones de personas en Gaza, ya sean niños, mujeres o personas mayores”, admite. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió hace semanas que Gaza iba camino de convertirse en “un cementerio de niños”.

Una profesión a riesgo de bombas

Nunca antes se había visto en una guerra que se podían contar más periodistas muertos que días de combates. Ya son 103 los colegas fallecidos en 79 jornadas de violentos bombardeos y ametrallamientos en Gaza, según informó la cadena de televisión Al Jazeera este 24 de diciembre.

Nunca antes habían sido asesinados tantos profesionales de la prensa en tan exiguo territorio como el de la Franja ocupada por el ejército israelí. Nunca antes en este siglo habían muerto tantos periodistas en todo un año.

El ejército israelí no respeta ninguna de las convenciones internacionales que protege el ejercicio del periodismo de guerra. Para la entidad sionista, el mejor periodista en campo adversario es el periodista muerto. La verdad del genocidio no debe ser contada.

La lógica perdedora de la guerra

Allí donde se supone nació Jesús, no hubo espacio para festejar la Navidad. La ciudad de Belén (Cisjordania), donde según la Biblia nació Cristo, fue estos días un pueblo fantasma, sin luces festivas ni decoraciones típicas en la plaza del Pesebre. El alcalde Hanna Hanania explicó que decidieron cancelar las celebraciones navideñas este año por considerarlas inapropiadas en un momento en que Israel continúa con sus ataques contra la Franja de Gaza.

«El nacimiento de Jesús es un mensaje de esperanza para todos los niños del mundo, y no podemos celebrarlo cuando miles de niños están siendo asesinados en la Franja de Gaza», explicó Hanania al medio alemán Berliner Zeitung.

“No podemos celebrar cuando nuestros hermanos y hermanas en Tierra Santa padecen hambre y muerte”, afirmó a EFE el párroco católico Rami Asakrieh, desde la Iglesia de Santa Catalina, colindante a la ortodoxa Basílica de la Natividad, principal centro de peregrinaje de cristianos de todo el mundo a Belén.

Este 25 de diciembre, en la bendición Urbi et Orbi, en la que lamentó las matanzas de inocentes que los conflictos bélicos provocan en el mundo, y llamó al fin de las guerras, el Papa Francisco volvió a referirse a la matanza contra el pueblo palestino, como ha hecho varias veces en las últimas semanas: “que cesen las operaciones militares, con sus dramáticas consecuencias de víctimas civiles inocentes, y que se remedie la desesperada situación humanitaria permitiendo la llegada de ayuda”.

Que no se siga alimentando la violencia y el odio, sino que se encuentre una solución a la cuestión palestina, por medio de un diálogo sincero y perseverante entre las partes, sostenido por una fuerte voluntad política y el apoyo de la comunidad internacional”, demandó.

La paz es necesaria, para que en tierras palestina no se sigan escribiendo «nunca antes» del horror y el genocidio. El silencio no es una opción ante tanta matanza. No es admisible que prevalezca la lógica perdedora de la guerra.

Reproducido de www.cubadebate.cu

Argentina opta por Milei. ¿Por qué? ¿Por qué?

Javier Milei

 

 

 

Especial para Claridad

Confieso que más que lamentarme por Argentina, siento más bien una rabia por el desenlace de sus recientes elecciones presidenciales cuyos resultados ya se sospechaba que eran una posibilidad real. La victoria de Javier Milei fue el resultado de una estrategia que llevaba por lo menos un par de años. “No vimos lo que se venía porque no queríamos ver”, me admitió sinceramente en estos días una querida camarada y respetada intelectual marxista argentina, Beatriz Rajland, por aquello de que la verdad es siempre revolucionaria, aunque nos duela.

La llamada izquierda, rebautizada hoy desde su notorio posibilismo como progresista, se conformó con votar por un candidato del peronismo conservador o, si se prefiere, de una derecha moderada. El candidato de la Unión por la Patria, Sergio Massa, actual Ministro de Economía del gobierno de Alberto Fernández, también peronista, representaba más de lo mismo, en un país cuya economía y sociedad está chillando nuevamente con una deuda pública onerosa e impagable, así como una inflación galopante y una moneda que se vuelve a desplomar.  Así las cosas, Massa era claramente parte del problema y no su solución. Parecía escucharse nuevamente el quejido de Mafalda: “¡Otra vez sopa! ¿Por qué? ¿Porqué?”

Estamos ante la más reciente versión de ese nuevo fantasma que recorre por el mundo, el progresismo posibilista, que abandonando la creencia en la necesidad y posibilidad de revolucionar lo existente más allá del capitalismo, le ha facilitado en este caso a la extrema derecha que ocupe el espacio del cambio, aunque sea para que nada cambie en el fondo. Pero en este caso, se puede decir que no hubo como tal un candidato de izquierda. El gran perdedor fue en realidad el peronismo y su derrota fue el resultado mayormente de sus propios desatinos y apuestas ideológicas a la continuidad capitalista. ¡Otra vez capitalismo! ¿Por qué? ¿Por qué!

La rebelión “libertaria” de Milei

Javier Milei, de La Libertad Avanza, ofreció “lo nuevo”, una rebelión “libertaria” contra lo existente que más bien se reduce a una vuelta al liberalismo y privatismo salvaje, es decir, la libertad del capital. Para éste el Estado de bienestar surgido bajo el peronismo y su “casta política” -que incluye a parte de la misma derecha antiperonista que finalmente cerró filas con él- constituye un modelo que está históricamente en decadencia y que debe ser objeto de un reajuste drástico. Acá entre nosotros, parecería que ese Estado sólo cuenta con la llamada izquierda para su defensa.

Dejémos a un lado el hecho de que la forma Estado es históricamente una de las formas sociales del capital cuyo propósito es garantizar su reproducción permanente. Se trata, además, de un modelo de gobernabilidad fracasado en que cunde cada vez más la corrupción, entre otras cosas.  Ello ha llevado a que en Argentina se ha bautizado como “ñoquis” el sinnúmero de empleados gubernamentales, muchos de estos peronistas, que cobran sin trabajar. De ahí la simpatía que fue cobrando el llamado de Milei a realizar un reajuste drástico en el modelo de gobernabilidad, sobre todo en relación a lo económico. Por eso la notoriedad que cobró la imagen de un Milei cargando amenazantemente con una motosierra contra todo lo establecido. Su primer objetivo: destruir el progresismo kirchnerista. Por el momento ha reducido al silencio la más visible vocera de esta corriente peronista, la vicepresidenta Cristina Fernández, la viuda y heredera política de Néstor Kirchner. A ello ha contribuido la campaña agresiva de lawfare blandida en su contra por la derecha en tiempos recientes, acompañada por un atentado contra su vida. Todo ello la llevó a retirar su candidatura para las elecciones presidenciales.

Por una izquierda antisistémica

Ahora bien, esta nueva crisis al interior del peronismo tendría que verse como una oportunidad y un reto para que la izquierda verdadera, la antisistémica, se haga cargo de articular en lo inmediato un nuevo proyecto de país que vaya a la raíz estructural de los problemas que aquejan a su sociedad. Para ello tenemos que replantearnos qué vamos a entender por izquierda en estos tiempos, ya que últimamente se ha tendido a estirar el concepto hacia el centro e, incluso, para abarcar la defensa de lo establecido. Por tal razón urge que la izquierda se repiense más allá de la política electoral y la funesta idealización de la democracia liberal, la cual está hecha para facilitar la alternancia que busca reapuntalar siempre la dominación capitalista y no a superarla.

No nos llamemos a engaño: para eso el capital creó la democracia liberal, de la que tanto se habla pero que tan poco se comprende. Su horizonte es limitado o, peor, es un pantano que termina por cooptar nuestras luchas para que no lleguen a más. Este pasado septiembre se conmemoraron cincuenta años del fin violento de la vía chilena al socialismo, en la que se confirmó que la democracia burguesa es una forma política que finalmente no tolera la subversión del poder dominante, tanto el interno como el externo. En última instancia, ya había advertido Marx que el derecho del más fuerte es en última instancia también derecho bajo el horizonte limitado de la democracia capitalista.

Triste fue ver como la izquierda en Argentina, en medio de sus contradicciones y debilidades políticas, tuvo que achicar aún más en lo inmediato sus miras para apoyar a Massa como mal menor. La llamada “nueva izquierda” nunca logró constituirse en alternativa y una parte de ésta terminó por alinearse con el posibilismo progresista. El “marxismo académico” también tendió en la práctica a alistarse en éste.  El Partido Comunista formó parte de la Unión por la Patria encabezada por Massa.

Ahora bien, una parte de dicha izquierda, el Frente de Izquierda Unidad, de orientación trotskista, se negó a llamar a votar por Massa. Le parecería, no sin razón, que la izquierda argentina no puede seguir reduciendo su destino a ser rabiza del peronismo o de la derecha moderada en busca meramente de una gobernanza menos mala apuntalada en lo existente, sin poner en entredicho su propia existencia y pertinencia como izquierda. Por ello insistió en que la única manera de enfrentar la amenaza representada por Milei es por medio del desarrollo de “una alternativa independiente de los trabajadores y las trabajadoras, una nueva fuerza política de izquierda, de la clase trabajadora, anticapitalista y socialista”. Ganara quien ganara finalmente, ese es el sentido que tiene que orientar la lucha, puntualizó.

La izquierda no puede existir sólo para plantearse gobernar sobre lo existente. Es decir, no se le puede seguir dando la espalda a la contradicción capital-trabajo y a la lucha de clases, para en cambio abrazar la ilusión de una conciliación en que la derecha y la extrema derecha no creen desde su perspectiva actual cada vez más violentamente adversativa.  Sin embargo, uno de los integrantes del Frente de Izquierda Unidad, la Izquierda Socialista, llamó finalmente a votar por Massa “aunque sea con la nariz tapada para detener a la ultraderecha”.

“No estamos en los mejores momentos para la lucha”, me confesó también cándidamente mi amiga Beatriz Rajland, quien entiende que ante esa realidad lo que le queda a la izquierda es obstaculizar y movilizar contra la agenda de Milei, a la vez de que se reorganiza y une para las batallas por venir. Los trabajadores, puntualiza, andan en estos momentos sin cabeza política y organizativa que les permitan constituirse en fuerza alternativa con un proyecto revolucionario propio. Ese tiene que ser el horizonte inmediato de la izquierda.

 

Se dice que la militancia de la izquierda en general, en especial los y las jóvenes, está desencantada y temerosa del futuro inmediato bajo Milei. El movimiento obrero, organizado principalmente en la Central General de Trabajadores (CGT), de orientación peronista, también se encuentra a la expectativa aguardando por conocer los planes y políticas concretas de Milei en relación al trabajo. Inicialmente le han exhortado al diálogo y la concertación.

¿Qué se puede esperar de Milei?

Sin embargo, nada bueno augura la designación de Luis Caputo, exbanquero, expresidente del Banco Central y exministro de Finanzas de Mauricio Macri (2015-2019) responsable por el endeudamiento actual de Argentina por 100 años con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Se trata de un notorio miembro de la llamada casta política que Milei juró eliminar, quien además es objeto en estos momentos de dos causas judiciales por alegados actos de corrupción en relación al dinero del FMI. Caputo será el encargado del tenebroso programa de “shock”, incluyendo la dolarización del sistema monetario argentino, que ha anunciado el presidente-electo Milei que estará implantando. Asimismo, otra designación proveniente de la “casta” es la de Patricia Bullrich, quien fue Ministra de Seguridad bajo el gobierno de Macri. Con un amplio historial represivo, ella es la nueva Ministra de Seguridad. Ello augura un aumento en la represión de las movilizaciones y protestas populares contra las políticas de Milei. Ambos, Caputo y Bullrich, reflejan, además, la influencia significativa que parece que tendrá el movimiento político Juntos por el Cambio del expresidente Macri al interior del nuevo gobierno.

Se especula ahora sobre un Milei pragmático que poco a poco se acomoda también a lo posible o conveniente. A pesar de haber tildado de “corrupto” y “comunista” al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, inmediatamente después de su elección envió una emisaria, Diana Modino, la futura canciller suya, a Brasilia para limar asperezas e invitar a Lula a su toma de posesión.  Asimismo, mientras por un lado reafirma su vínculo con Brasil y el Mercosur, por otro lado ya asegura que Argentina no se integrará finalmente a los BRICS, lo que seguramente habrá constituido un alivio para éstos. Milei está más a tono con el mundo unipolar regido por Wáshington que por el mundo multipolar que se va abriendo paso en contra de la hegemonía estadounidense. En ese contexto es que hay que ubicar la visita de dos días que realizó a Wáshington D.C. a partir del 28 de noviembre para asegurarle a un grupo de asesores del presidente Joseph Biden del “realineamiento” de Argentina con Estados Unidos. De ahí también su endoso total al gobierno sionista de Israel en su guerra genocida contra el pueblo palestino. Se informó que aunque simpatizante del expresidente Donald Trump, sostuvo en la capital estadounidense una reunión-almuerzo con el expresidente neoliberal Bill Clinton.

Por otra parte, dado el hecho de que su movimiento político es minoritario en el Congreso necesita del apoyo del resto de la derecha para dar paso a la aprobación de su agenda. En ese sentido, si bien Milei logró construir una mayoría electoral, ahora está por demostrarse si podrá construir el necesario consenso político para gobernar internamente y, a su vez, satisfacer externamente los rigores de unas relaciones internacionales que no siempre se dejan reducir a los prejuicios ideológicos.

Aprender de la historia

Ante ese cuadro, resulta apremiante aprender de lo acontecido, sobre todo de los desvaríos ideológicos del progresismo posibilista que lo ha facilitado. Me refiero a la confusión dentro de éste acerca de eso que llamamos la autonomía de la política con relación a lo económico y social. Para todos los fines prácticos, el progresismo ha caído más bien en la creencia de una independencia cuasitotal de la política de todo lo económico y social, invisibilizando así la lucha de clases a favor de una lucha estrictamente electoral. Si bien juzga imposible en estos tiempos la toma del poder por asalto, es decir, una lucha frontal, incluso con expresiones de lucha armada como en el pasado, no ha sabido sin embargo potenciar en la alternativa la guerra de trincheras en la economía y sociedad desde la cual construir un poder muy otro para avanzar más allá de la institucionalidad democrático-burguesa. En todo caso, se ha dejado cooptar y limitar por ésta.

A esto ha llevado el llamado posmarxismo, así como el liquidacionismo que prevaleció al interior del movimiento comunista y socialista internacional durante las últimas tres décadas del siglo pasado, incluyendo la desaparición de la URSS y el campo socialista europeo. A ello añadiría todas las propuestas teóricas alternativas que surgieron en esa coyuntura ante lo que se anunció prematuramente en su momento como la muerte de Marx y el marxismo, teorías críticas que se quedan cortas ante el reto de no sólo ayudar a entender mejor nuestra realidad sino de transformarla de raíz, como pidió Marx en su Undécima tesis. Ni hablar, en el caso de Argentina, del ninguneo que ha sufrido la izquierda a manos del peronismo.

Estamos hablando del desarme estratégico de la izquierda que aconteció en general en el mundo durante la última parte del Siglo XX. Ello explica el avance en su lugar de la derecha y sobre todo la extrema derecha, aún con expresiones de un autoritarismo o fascismo actualizado, aunque siempre como alternativa para salvar a como dé lugar al capitalismo de sus propias contradicciones. Lo peor es que ha contado incluso para su normalización de la validación jurídica y política de la llamada izquierda.  Es esa izquierda venida a menos del “fin de la historia” pregonado por Francis Fukuyama, la que no ve otra posibilidad que el eterno retorno de lo mismo. Su nuevo horizonte pasó a ser el reformismo liberal. Dejó en suspenso el materialismo y la dialéctica marxista. Desde ese nihilismo se niega la posibilidad misma de lo nuevo, de lo revolucionario, de lo que representa un reto verdadero a la dominación del capital. Ideológica y políticamente terminó metiéndose en un callejón sin salida. De izquierda, no le queda ya ni un pelo.

La vida real de la izquierda está en otra parte. Y no está ajena a la dialéctica materialista. La lucha de clases sigue siendo su motor y el socialismo su objetivo inmediato para la construcción de una nueva sociedad. ¿Otra vez la lucha de clases? ¿Otra vez el socialismo? ¿Por qué? ¿Por qué? Porque ese es el movimiento real de la historia. Lo demás es wishful thinking.

Este artículo se publicó originalmente en la versión impresa de CLARIDAD noviembre 2023.