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Cita obligada con la cantautora cubana Liuba María Hevia

Liuba María Helvia. Foto suministrada

 

 

Liuba María Hevia es la más reconocida y admirada cantautora de la trova cubana, y una de las mejores de Iberoamérica. Nacida en el 1964, se nutrió musicalmente tanto de la música tradicional como de la nueva trova, capitaneada por Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. La calidad de sus composiciones e interpretaciones está a la altura de estos dos maestros, y se caracteriza por su calidad poética y armónica, así como la diversidad de géneros musicales. Sorprende que no sea más conocida en nuestra tierra, si bien quienes la hemos escuchado reconocemos que es una cantora única y excepcional.

Por fin tendremos la oportunidad de escucharla en concierto en Puerto Rico el 6 de abril en el Teatro de la Universidad en Río Piedras, en una producción de Pro Arte Musical. Se cumplirá uno de los más añorados sueños de Liuba: cantarle y conversar con el público boricua. También es un deseo y hasta una necesidad de quienes conocemos su música y queremos que se aproveche su primera presentación en nuestra tierra para exponerla a otros oyentes. Los boletos están a la venta en https://ticketera.com/liubamariahevia/

La exploración lírica, rítmica y armónica de Liuba no tiene límites, ya sea acompañada solamente por su guitarra, de la cual es una intérprete magistral, por diversos conjuntos musicales, tradicionales o muy novedosos al incluir chelo y violín, o por la «Orquesta Sinfónica Nacional» de Cuba. Por eso, desde sus primeras presentaciones y discos ganó de inmediato el reconocimiento de sus colegas y del público de todas las edades, pues Liuba ha tenido la visión y el propósito de llegar a toda la gente, más allá de diferencias de generación, educación musical o preferencias artísticas. Ha explorado un amplio espectro de géneros musicales desde la guajira, el son y la habanera hasta el tango y la canción libre.

Su discografía es inmensa, diversa y, al parecer, inagotable. Su primera producción, «Coloreando la esperanza» (1993), demostró que se trataba de una artista que transita fluidamente entre la trova tradicional y la nueva, con una voz propia, única; una propuesta y una promesa que se han convertido ya en un legado cubano y caribeño para el mundo, de al menos dos docenas de discos. Cuesta escoger las producciones favoritas, si bien hay que incluir «Alguien me espera», «Del verso a la mar», «Ilumíname» y «Puertas», Recientemente nos ha regalado los discos que demuestran cuán extensas son sus fuentes de inspiración y el fruto y rigurosidad de su trabajo, con los títulos «Para volverte a ver» (2023) y «Canciones que no se extraviaron» (2024).

Ha sido acompañada a dúo por Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Omara Portuondo, Danny Rivera, Maridalia Hernández, Ivette Cepeda, Marta Gómez, Carlos Varela, Kelvis Ochoa, Gema Corredera, Pedro Guerra, y otros grandes artistas iberoamericanos. Se destaca una producción única: en 2017 lanzó una colección de 4 discos con más de 60 canciones cantadas a dúo junto a los artistas mencionados y muchos más. Para escuchar su música visite cualquiera de las plataformas digitales y, en especial, su canal en YouTube (http://bit.ly/LiubaMariaHeviaYouTube), donde se podrá apreciar también la calidad de sus videos.

Además de dar a conocer su extensa producción propia, Liuba ha asumido el compromiso inquebrantable de exponer la obra de otras cantautoras iberoamericanas con su proyecto «Alma creadora», a través de conciertos, documentales y festivales. En el 2018 su invitada especial fue nuestra Zoraida Santiago.

Ganadora de múltiples premios y reconocimientos, Liuba ha dicho que la música a la niñez es posiblemente su obra más relevante. Se caracteriza por su belleza y calidad. Junto a Ada Elba Pérez y en solitario ha escrito canciones infantiles («Señor Arcoiris», «Travesía mágica», «Atentos, traigo un regalo»), que han acompañado ya a varias generaciones, además de que ha rendido tributo y ampliado la difusión de lo más exquisito de la música para la niñez compuesta en Nuestra América, desde la cubana Teresita Fernández, la argentina María Elena Walsh y el mexicano Gabilondo Soler, mejor conocido como «Cri Cri». Ojalá tengamos la oportunidad en el futuro de que nuestra niñez pueda disfrutar de un concierto suyo de música infantil.

La producción de conciertos de Liuba no se detiene, en Cuba, España, República Dominicana y otra docena de países. Por fin podrá incluir a Puerto Rico, país que, como artista de Cuba, es un escenario anhelado y natural. En el 2023 ofreció unos 25 conciertos, sin descuidar sus presentaciones periódicas en hospitales infantiles y hogares de ancianos, dos públicos que, como ha dicho, se asemejan y, además, atesoran cada canción y aprecian también la hermosa, profunda y generosa humanidad de Liuba María Hevia.

Algunas personas han viajado a Cuba y la República Dominicana para escuchar un concierto de Liuba. Junto a mi compañera, no solamente la vimos en la Habana y Santo Domingo, sino que hemos tenido el privilegio de dialogar con ella, conocer su humanidad y cultivar una amistad invaluable, además de ser testigos de su deseo y necesidad de cantarle al público boricua. Me atrevo a asegurar que la noche del 6 de abril será una inolvidable, una «travesía mágica luminosa». Se presentará en una sala emblemática, el Teatro de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, acompañada de músicos cubanos y boricuas. Específicamente ha pedido la inclusión del cuatro puertorriqueño, que interpretará Maribel Delgado, y también será acompañada por su director  musical, Arnulfo José Guerra (guitarra y bajo), Yusa (tres), Keren Torres (chelo), Olga Juliá (violín) y William García (percusión).

Visite su página para explorar una de las carreras artísticas más fascinantes de Cuba e Iberoamérica: www.liubamariahevia.com.

 

 

 

 

Once años de un papado profético

Especial para En Rojo

Quien observa la Iglesia católica hoy, puede sorprenderse por el hecho inédito de que cuanto más el Papa avanza propuestas de renovación, más gran parte de la jerarquía y del clero se revela conservadora y en reacción clara a las propuestas del Papa.

El Papa llama la atención de la humanidad sobre cuestiones como la ecología integral y la paz, basadas en una economía del compartir y de la justicia. Mientras tanto, muchos jerarcas y grupos eclesiales desentierran un catolicismo devocional barroco de la época de nuestras abuelas como arma contra las propuestas del Papa. Mientras el Papa Francisco se presenta y se viste con sencillez, muchos obispos se esconden tras sus mitras y báculos y tienden a convertir la celebración de la cena de Jesús en ceremonia de corte medieval.

En la sociedad internacional, parece que sólo el Papa Francisco se presenta al mundo como profeta de la paz y de la justicia ecosocial. Y lo hace proponiendo una Iglesia sinodal, caracterizada por la solidaridad misericordiosa más que por la rigidez ritual. Este 13 de marzo se cumplieron once años desde la noche en que fue elegido por los cardenales obispo de Roma. Desde el siglo XX, no era la primera vez que se elegía a alguien mayor como Papa de transición y este, en lugar de representar sólo un breve tiempo en el papado, propició una verdadera transición eclesial, en el sentido de renovar el modo de ser de la Iglesia.

Ya en 1958, el cardenal Angelo Roncalli, Patriarca de Venecia, a la edad de 78 años, había sido elegido Papa de transición. Apenas tres meses después de su elección, en enero de 1959, anunció al mundo el Concilio Vaticano II, que hasta hoy representa el acontecimiento más abierto y renovador de la historia del Cristianismo. Ahora, 60 años después de aquel acontecimiento profético, el Papa Francisco está tratando de recuperar el espíritu del Concilio que los dos papas anteriores se habían esforzado en detener. Hace sesenta años, el Papa Juan había encontrado una realidad dura y difícil en la Iglesia. Sin embargo, desde principios del siglo XX, en diversos países, a pesar de enfrentarse a dificultades locales y represiones del Vaticano, movimientos de renovación en el estudio de la Biblia, de la Liturgia y de la Patrística, así como el camino ecuménico, fueron dando lugar a grupos que avanzaban en una nueva dirección. Eran como semillas en tierra seca que esperaban la primera lluvia de primavera para brotar.

El Papa Francisco se encontró con una realidad eclesial muy diferente y más difícil de lo que era la Iglesia en tiempos de Juan XXIII. Llegó después de más de 35 años de invierno eclesial, de silenciamiento y represión total de cualquier teología que no fuera mera repetición de lo que decía el Papa. Toda una generación de sacerdotes y obispos se formó en un modelo eclesial de cristiandad medieval, diseñado para resistir a cualquier viento de cambio. La consecuencia es que hoy, aún once años después de la llegada del papa Francisco, el clericalismo avanza en la Iglesia como cáncer devorador y en diócesis y parroquias, predomina un catolicismo devocional barroco, que nada tiene que ver con el Evangelio de Jesús. En el Vaticano, el Papa Francisco continúa la parábola de San Francisco de Asís, en diálogo con lobos. A pesar de testimoniar que, incluso en tiempos de tantas dificultades y oposiciones, el espíritu profético no ha muerto, Francisco como Papa sigue representando un modelo de Iglesia para el que la propuesta de la sinodalidad eclesial suena como la cuadratura del círculo.

En América Latina y el Caribe, dentro de pocos años, se cumplirán 60 años de la II Conferencia del Episcopado Latinoamericano y caribeño en Medellín, Colombia (1968). Allí, en el documento conclusivo de aquella reunión, los obispos afirmaron:

«Que aparezca cada vez más claro en América Latina el rostro de una Iglesia auténticamente pobre, misionera y pascual, desprendida de todo poder temporal y valientemente comprometida en la liberación de cada ser humano y de toda la humanidad» (Conclusiones de Medellín. 5, 15).

No sabemos cuántos obispos latinoamericanos y caribeños firmarían hoy esta declaración. En todo caso, el Papa y los cristianos de base que aceptan el Evangelio de Jesús como profecía de un mundo justo y humano la han asumido. Que el recuerdo y la acción de gracias por estos once años de servicio profético del Papa Francisco nos animen en este camino y fortalezcan nuestra confianza en la victoria de la humanidad viviendo la Pascua de Cristo.

 

 

Tercera edición de la Cumbre Internacional de Afrodescendencia

 

Bajo el lema “Nuestras diásporas de cada día: Globalización, migración y desplazamientos actuales” regresó la tercera edición de la Cumbre Internacional de Afrodescendencia (Cumbre Afro) desde el pasado 18 al 23 de marzo de 2024. Se dedicará a Haití en reconocimiento por su aportación histórica al ser la primera república negra en el mundo.

“La Cumbre Afro 2024 pretende visibilizar la corriente migratoria que experimentan actualmente las poblaciones afro en Haití, Cuba, República Dominicana, Puerto Rico y en las islas que se vacían, además de esa gran corriente migratoria que está viniendo desde Sur y Centroamérica a los Estados Unidos escapando de la violencia sistémica, el racismo y la marginación. Discutir y alzar nuestra voz para denunciar la muerte social de muchas de nuestras poblaciones racializadas y –sobre todo– de las afrodescendientes dirige los trabajos de la Cumbre Afro 2025 ”, expresó la escritora y catedrática, doctora Mayra Santos Febres.

Como parte de los exponentes que se presentarán en esta edición, estará la cantante cubana Daymé Arocena, la periodista estadounidense Natasha S. Alford y otros invitados provenientes de países como Haití, Ecuador, España, Alemania, Sudáfrica, México,  Perú,Nigeria, entre otros.

El programa de actividades gratuitas y abiertas al público general, así como a estudiantes de escuela intermedia y superior, contará con paneles, presentaciones de libros, charlas magistrales, foros de discusión, talleres antirracistas, exposiciones de arte, cine foros, un mercado afro, entre otros.

Se llevarán a cabo actividades paralelas en la terraza del Instituto de Cultura Puertorriqueña, en El Bastión en el Viejo San Juan, y en la Universidad del Sagrado Corazón.

Para conocer el calendario de actividades acceda al portal de la Cumbre Afro . También puede seguir sus redes sociales en Facebook, Twitter e Instagram.

 

 

 

The Book Geek recomienda*

 

Desierto de Edder González Palacios

La cultura occidental, recuerda Jabès, es una cultura del desierto hacia el libro. El libro no sólo deviene en un suplemento para la memoria, deviene además en cuerpo que custodia una grafía de la ley, y por ley, comunidad. El desierto es la arena dispersa donde lo nómada rehuye la idea de permanencia en su asentamiento.

Pero el poema es desierto. Aún en un libro, aún dentro de lo común, el poema tiende una mirada desierta. Su economía es de dilapidación. Un poema no conserva. No le está dado. Discurre igual que la arena entre los dedos. En el desierto el sol es meridiano, el punto más alto de la luz, y su ceguera. Un poema es un desierto de aún.

De una belleza deslumbrada, los poemas en Desierto portan la belleza de lo necesario. Cada verso está esculpido en su forma última. Cada imagen, una apertura hacia lo insondable.

En esta isla hay mucha poesía. Con la calidad de Desierto, poca. Este es un poemario que fácilmente podría ser despachado como poemas escritos desde una torre de marfil. Nada más lejos, excepto por la idea de labor silente, solitaria y continua en la forja de cada poema.

Con Desierto, González Palacios ha logrado un poemario que estoy seguro tenga un justo lugar en la memoria del futuro.

Sirenas de Claudia Becerra

En su retorno a Ítaca, Odiseo debe cruzar por la Isla de las Sirenas. Los remeros cubren los oídos con cera. Odiseo ordena ser amarrado al mástil. Pronto se escucha el canto de las sirenas. En la barca, los remeros firman el agua con el remo. En el mástil Ulises, salvado por la atadura, degusta el placer prometido por Circe: delira.

De Claudia Becerra, los poemas en Sirenas resultan de un pensar intempestivo. La hechura del verso es visceral. La lectura de Sirenas provoca cierto sentido de emergencia, de lo ominoso. Este es un libro hermoso, pero no plácido. Provoca inquietud. Aquí no hay ratio ilustrada. Lo precario, la noche cerrada en este libro (porque este libro es nocturno) adquiere un tono bello, y fatal. La lectura de Sirenas aconseja amarrarse a un mástil.

Escuchen el canto. Convoquen el riesgo Este poemario lo vale.

 

*The Book Geek es una bodega electrónica de libros. La dirige el poeta Eddie Ortiz-González. Puede ver sus reseñas e inventario en facebook.com/thebookgeekpr

 

La búsqueda de los restos óseos de Carmelo Delgado Delgado en Valladolid

 

y José Alejandro Ortiz Carrión

Se dice que los arqueólogos de tumbas egipcias, cuando encontraban y exhumaban los restos de entre las bóvedas funerarias, entendían que las almas de los sepultados quedaban finalmente libres del abismo del olvido donde estuvieron atrapadas por miles de años.[1] Eso pensamos el 17 de diciembre de 2023 cuando visitamos el cementerio El Carmen en Valladolid acompañados de un sobrino de Carmelo Delgado Delgado, Jaime Silva de Armas, y dos miembros de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid (ARMH), Julio Del Olmo, presidente, y José Miguel Fuertes Zapatero, secretario. Allí fue enterrado Carmelo en una fosa común el 11 de abril de 1937. Por décadas no se supo donde estaba la fosa, hasta que fue encontrada y exhumada en 2022. ¡Luego de 85 años Carmelo era libre!

Viajamos a Valladolid un día frío de invierno, bajo una densa niebla, típica de la región. El frío se nos metía entre los huesos y nos hizo reflexionar sobre el sufrimiento y la soledad de Carmelo, encarcelado desde noviembre de 1936, lejos de familiares y seres queridos. Visitamos el edificio que albergaba la Cárcel Nueva, donde pasó sus últimos días y el patio del colegio Narciso Alonso Cortés, donde estaba el antiguo Campo de San Isidro, lugar de su fusilamiento. Caminamos por los senderos del cementerio donde se encontraron las primeras fosas comunes; admiramos el Memorial inaugurado en 2020 que guarda los restos de sobre 400 desaparecidos; y estuvimos frente al cuadro (o lote) #63, lugar de la fosa #6 donde estuvo enterrado.

Carmelo Delgado Delgado, natural del pueblo de Guayama, Puerto Rico, era estudiante de Derecho en la Universidad Central de Madrid cuando el 18 de julio de 1936 estalló la sublevación militar contra el gobierno legítimo de la República Española. Combatió como miliciano en el bando republicano hasta que fue hecho prisionero por las fuerzas sublevadas el 4 de noviembre de 1936 en Alcorcón, al suroeste de Madrid. El 16 de febrero de 1937 fue condenado a pena de muerte por el delito de adhesión a la rebelión y fusilado el 10 de abril de 1937, junto a Joaquín Pardo García y Paulino Ontalvilla Gil.[2]

La búsqueda de los restos óseos de Carmelo Delgado Delgado comenzó en los años 60 por su madre, Flora Delgado González. Cuando visitó el cementerio de Valladolid le dijeron que “las fosas de represaliados y fusilados habían sido levantadas y los restos óseos echados al osario común para dar paso a nuevas sepulturas y panteones”. Lo mismo le dijeron 50 años después a uno de sus sobrinos que visitó el cementerio de Valladolid en 2017 buscando los restos de su tío. Y regresó con la triste noticia de que “probablemente nunca encontrarían a Carmelo”. Sin embargo, una empleada del Archivo Municipal compartió la documentación que tenían sobre su tío, incluyendo una foto sin identificar que acompañaba los récords del juicio sumario. La foto resultó ser de Carmelo, como confirmó, con lágrimas en sus ojos, una de sus hermanas que aún vive.

A fines de 2019, nos enteramos de las primeras excavaciones de fosas en el cementerio El Carmen y consultamos con ARMH si era posible que alguno de los restos exhumados fuera de Carmelo Delgado Delgado. La contestación de Francisco Redondo, miembro de ARMH, no fue alentadora:

…no tenemos seguridad [que] los restos de Carmelo Delgado Delgado que reposaban en la fosa #6 los hayamos exhumado, ni que hayan sido objeto de traslado al osario común, pues no hay registro documental de esta actividad en el Cementerio de Valladolid. Por lo que en este cementerio se ha cerrado toda posibilidad de nuevas exhumaciones.[3]

Todo parecía indicar que no se encontrarían los restos de Carmelo Delgado Delgado hasta que en 2022 la esperanza de dar con su fosa volvió a renacer.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid se fundó en 2002 con el objetivo de estudiar la represión por los militares sublevados y buscar los restos óseos de los desaparecidos en la provincia. Desde entonces ha excavado cerca de 40 fosas comunes y recuperado los restos de más de 1,000 represaliados.

A finales de 2015, ARMH comenzó la búsqueda de 10 fosas comunes en el cementerio El Carmen en los lugares indicados por familiares de represaliados y antiguos sepultureros: la calle transversal #10, en los alrededores de los cuadros #58 y #63, hasta donde se extendía el cementerio en 1940.

Este era un lugar de memoria para los familiares de represaliados que, por años, colocaban flores y piedras marcando donde creían estaban sepultados sus desaparecidos. Precisamente en esa área el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la Unión General de Trabajadores (UGT) inauguraron en 1980 dos monumentos en honor a las víctimas de la Guerra Civil Española. En 2016 y 2017, con la ayuda del ayuntamiento, y muchas veces utilizando sus propios recursos, la ARMH exhumó 247 cuerpos con heridas de balas, algunas en el tórax, otras por todo el cuerpo, incluso el correspondiente tiro de gracia en la cabeza. Se logró confirmar que eran las fosas #1, #2, #3 duplicada y #4.[4]

En 2019 se construyó un Memorial, remplazando uno de los monumentos del PSOE y la UGT, en cuya bóveda depositaron los restos de las víctimas del franquismo, bajo condiciones climáticas que aseguran su conservación para permitir investigaciones forenses futuras. En el Memorial están los nombres de 2,647 represaliados en Valladolid, incluyendo a Carmelo Delgado Delgado.[5]

La búsqueda de otras fosas en el cementerio se descontinuó hasta que, “por un golpe de suerte”, ARMH dio con un antiguo plano del cementerio que leía “fosa de fusilados” en el cuadro #63, coincidiendo con el área ocupada por los monumentos del PSOE y la UGT. Además, una foto aérea de principios de la guerra mostraba un color blanquecino en esa área que sugería tierra removida. En marzo de 2022 ARMH comenzó la excavación y muy pronto, a nivel casi superficial, aparecieron miles de huesos del osario. Más abajo, a 16 pulgadas de profundidad, encontraron los primeros restos óseos de represaliados. La primera fosa excavada ese año resultó ser la fosa #6, utilizada entre el 30 de enero y el 23 de abril de 1937. En la fosa encontraron 73 cuerpos con heridas de balas.

Los cuerpos en la fosa habían sido colocados uno al lado del otro, en las tandas en que fueron fusilados después de juicios sumarios, de forma que las superiores corresponden a los últimos fusilados. Cada tanda estaba separada por una capa de cal y tierra, que facilitó su recuperación y evaluación. Había pocos objetos personales en la fosa porque los condenados dejaban lo poco que tenían a sus compañeros de celda antes de morir, aunque algunos cargaban “las cucharas del horror, corta, ancha, basta, de hierro grueso”, la cuchara del “rancho”. Sin embargo, se encontraron trozos de un uniforme de guardia civil, un botón con las siglas GC y pedazos del abrigo, correaje, cinturón e insignia de artillería. Estos hallazgos, sumados a los datos sobre juicios y fusilamientos en los documentos del Archivo Militar del Ferrol, permitieron identificarlos: el guardia civil Martín Sevillano Soblechero y el cabo de artillería Eugenio García Ortega que habían sido enterrados en la fosa #6.[6]

En marzo de 2023 supimos sobre la exhumación de la fosa #6 y volvimos a contactar a ARMH para preguntar sobre los restos óseos de Carmelo Delgado Delgado. Lo mismo hizo su sobrino en abril y en mayo recibió respuesta.: ARMH estaba “revisando los restos de las personas enterradas en la Fosa #6 y hay posibilidades de que hallemos los restos de Carmelo”. Entre los 73 cuerpos rescatados de la fosa #6 había una tanda de tres varones colocados uno al lado del otro, a 5 pies de profundidad, que probablemente fueron enterrados pocas semanas antes del cierre de la fosa, coincidiendo con la fecha de enterramiento de Carmelo Delgado Delgado. El análisis forense de los restos demostró que dos de ellos tenían entre 30 y 40 años al morir, y uno entre 20 y 30 años. Carmelo tenía 24 años cuando murió, mientras que Joaquín Pardo García y Paulino Ontalvilla Gil tenían 34. Por eso, Del Olmo está “casi seguro” de que estos son sus restos óseos y sugirió que se coordinara una prueba de ADN para la confirmación.

Los restos de Carmelo Delgado Delgado, identificado como el cuerpo #21 de la fosa #6, descansan ahora en la bóveda bajo el Memorial, en espera de la confirmación de su identidad. Si se confirma, sus restos serían los primeros recuperados e identificados de entre una quincena de puertorriqueños que combatieron y murieron heroicamente por la República Española.

Notas

[1] Roca, Paco y Terrasa, Rodrigo, El abismo del olvido, Bilbao, Astiberri Ediciones, 2023.
[2] Para más detalles sobre Carmelo Delgado Delgado, véase José Alejandro Ortiz Carrión con Teresita Torres Rivera, Voluntarios de la libertad. Puertorriqueños en defensa de la República Española. 1936-1939, San Juan, publicación independiente, 2023.
[3] Correo electrónico de Francisco Redondo, 1 de noviembre de 2019.
[4] Del Olmo, Julio, “Fosas comunes en el cementerio de Valladolid”, portal de la Asociación de la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid, 14 de enero de 2019.
[5] “Fin de la disputa entre progresistas por una fosa común”, El País, 17 de febrero de 2020; “Las 247 víctimas del franquismo que llevan dos años en un almacén de Valladolid reciben al fin sepultura Público, 15 de febrero de 2020; “Inauguración del memorial del cementerio de El Carmen de Valladolid”, El Norte de Castilla, 16 de febrero de 2020.
[6] “La ARMH trabaja una nueva fosa común del Carmen”, El día de Valladolid, 2 de abril de 2022 y “El banco para poner nombre a los restos”, 8 de noviembre de 2022; “Dos guardias civiles y tres militares: nuevos hallazgos de la represión en la fosa vallisoletana del Carmen”, La voz digital,9 de mayo de 2023; “Identifican un joven de Transpinedo y un guardia en la última fosa del Carmen”, Diario de Valladolid, 7 de mayo de 2023; “El rompecabezas del horror de la Guerra Civil en Valladolid”, El Norte de Castilla,29 de enero de 2023, “Un puro apagado y cucharas emergen de la fosa común del Cementerio del Carmen”, Tribuna Valladolid, 2022.