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El baseball y la ideología

 

En Rojo

Quiero hablar de béisbol e ideología imperialista. No me refiero a las atrocidades que se cometieron -y permitieron- en el partido de los locales en la Copa Mundial de Béisbol frente al equipo de Cuba. Ese es un tema similar pero soy una suerte de historiador aficionado y prefiero hablar del pasado. Me remito a The American Foreign Service Service Journal. La revista se publica en abril de 1932. Volumen IX, número 4. Se trata de una publicación mensual de la Asociación Americana de Servicio Diplomático. El presidente de dicha asociación es Arthur Bliss Lane, quien fue ministro plenipotenciario en la Nicaragua intervenida por EEUU y que llegó a entrevistarse con el general Augusto César Sandino, líder de la resistencia contra la dictadura y contra la intervención norteamericana. Sandino acabaría asesinado a traición gracias a las argucias de este funcionario.

Entre los artículos de la revista llama mi atención Playing the Other Fellows’ Game del capitán retirado Charles D. Baylis. Cándidamente, en el texto se expresa con orgullo que en el medio siglo que va de 1882 a 1932 han participado en “expediciones” en lugares tan lejanos entre sí como Chile, Egipto, Cuba, Nicaragua, Filipinas, China, Samoa, Guam, Argentina, Colombia, Haití, Panamá, Siria, México, Santo Domingo, Puerto Rico, Corea, Abisinia y Rusia. El autor destaca que los marines trabajan duro donde quiera que han ido a enfrentarse “los enemigos de nuestro país y protegiendo a los ciudadanos de nuestro país en costas extranjeras” pero, además, “juegan duro”. Los soldados participan en todas las ramas deportivas.

Para Baylis, el BASEBALL, “es el deporte que mejor se adapta al trópico”. Esto se escribe sin asomo de ironía o sarcasmo. Entre el equipamiento obligado que llevan los marines parecería que ocupan preponderancia los bates y las bolas. Todo esto es parte de la narrativa de que, a donde quiera que van, se establece la confianza y la estima de los habitantes. Los soldados son “misioneros” que llevan sobre sus hombros la ideología expansionista de los EEUU. El baseball se convierte entonces en un arma no letal que permite establecer relaciones amistosas con las poblaciones invadidas. En el intercambio se aprenden idiomas gracias a las preguntas sobre el deporte y en poco tiempo la gente organiza sus propios equipos que, en muchas ocasiones, son dirigidos por…marines. Según Baylis, se cree que son ellos “los que introdujeron el béisbol en Japón, Filipinas, Guam, Nicaragua, Panamá, Cuba, Haití, SantoDomingo, Islas Vírgenes, y China. Curiosamente no menciona a Puerto Rico.

El artículo se explaya en otras regiones y otros deportes. Lo recordé mientras veía algunos partidos como el de Nicaragua o Colombia contra EEUU. Comencé a escribir esta corta nota poco después que Murakami conectara un largo batazo contra la verja dándole el triunfo a Japón frente a México. En la noche de hoy que la termino, se enfrentan los marines, digo, los EEUU -que hacen las reglas- al formidable equipo de Japón. Ciertamente, es fácil decir que el deporte nada tiene que ver con “la política”. Pero no hay que ser ilusos ni parecerlo. Los eventos deportivos internacionales, como los Juegos Olímpicos, a menudo se utilizan como una forma de demostrar la superioridad de una nación o una raza sobre otra. ¿Recuerdan a Hitler en los Olímpicos en Berlín? Los líderes políticos pueden utilizar el deporte para aumentar su popularidad y legitimidad. Los equipos deportivos pueden ser una fuente de orgullo nacional y símbolos de poder. La financiación para deportes y equipos a menudo proviene de fuentes gubernamentales, y los políticos pueden utilizar esta financiación para obtener apoyo de los votantes. Y muchas veces el activismo político entra en juego. Los deportistas a veces utilizan su plataforma para promover causas políticas y sociales, y algunos deportes han sido históricamente asociados con movimientos políticos, como el boxeo y el movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos. Recordemos los puños levantados del Poder Negro en los Olímpicos de México (1968) o los performances del Más Grande, Muhammad Alí, en el ring y fuera del ring.

¿El deporte es otro campo de batalla en el que se dirimen las tensiones sociales y políticas? Por supuesto. Desde antes de que el capitán Baylis escribiera la nota que reseño.

El escritor Rafael Acevedo tiene el récord de blanqueadas en la Liga Marista de softball dominical.

 

 

El corsario

 

 

 

Por medio de una carta enviada por hasta ese momento su prometida, Héctore Berlioz se entera de que contrajo matrimonio con otro. Con rabia sorda, el compositor compra un boleto de viaje en tren con destino a París, ello con el sólo propósito de matarla. En el tren conoce a un hombre, del cual escucha embelesado toda clase de aventuras en la mar como corsario. Berlioz desiste de la razón principal por la cual emprende viaje hacia París, y en su vuelta compone una pieza hermosa y divertida basada en la memoria de ese encuentro.

Regreso a la escena en el vagón del tren. Basado en el testimonio de Berlioz, conozco el motivo de su viaje. Pero el testimonio del compositor me permite además descubrir el por qué del viaje del corsario, quien va rumbo a París para recibir una condecoración por sus hazañas en pos de la corona francesa. Lo siguiente, lo conjeturo. El ojo avisor con el cual el corsario intuye la razón del tormento que carcome las entrañas de aquel joven sentado en frente. El gesto en sus manos al rebuscar en su aliño una botella de ron con pimienta. El leve gruñido de placer cuando al fin la encuentra, y en un solo movimiento la saca y destapa. Tras un largo buche la ofrece a Héctore, quien, tras un inicial gesto de rechazo, la acepta ante la insistencia del otro. El corsario entonces lleva a los labios y enciende una pipa armada con una mezcla de picadura de tabaco y una yerba mantenida en secreto, y apenas conocida por cualquier otro que no ejerza esta profesión. Berlioz entonces repara en los brazos cubiertos de tatuajes, de cicatrices de heridas precariamente curadas, el salvaje que transpira detrás de una muda limpia y un acucioso estudio repetido de ciertos ademanes civilizados.

Con la primera bocanada el corsario rompe el silencio. en el vagón. Pasa la pipa a Berlioz, quien la toma ante una segunda insistencia, y tose tras la primera aspiración. La voz áspera del corsario resuena en Berlioz en una melodía que transmite el vigor de quien vocifera comandos y pasa enemigos a bala o filo. La pipa y el ron sumados a la voz del corsario logran un efecto narcótico en el joven compositor. Mientras el tren discurre en medio de un bosque, ante Héctore Berlioz un barco se abre camino en alta mar. Un corsario vocifera una orden tras otra. Una tripulación de hombres duros responde con la solidez de un enjambre, arabescos de hombres sazonados de mar, contrabando y pillaje, así como los bucaneros de aquellas historias de infancia que en otra época, y desde Guayama, escuchara Palés.

 

 

 

 

Dedican a Tito Matos el Primer Festival Afroantillano de Río Piedras.

Tito MAtos y Viento de Agua en el Festival de Apoyo a CLARIDAD. Archivo CLARIDAD

 

La inmensa aportación musical y cultural del multiinstrumentalista, educador, gestor cultural y artista multidisciplinario, Héctor ‘Tito’ Matos, será exaltada en el primer Festival Afroantillano de Río Piedras del 27 al 1 de abril de 2023 en la calle Saldaña, donde ubica la tarima principal en la que se presentan, en su honor, músicos de Puerto Rico, República Dominicana y, Cuba.

Los productores Joanne Gil y Omar Cruz recordaron que Tito fue gestor de los Lunes de Plena en El Boricua, espacio riopedrense que dedica “todos los lunes del año” a este género musical puertorriqueño. “A un año de la transición de nuestro amigo y hermano celebramos su vida y su inmensa aportación musical y cultural y le dedicamos esta primera edición del Festival Afroantillano de Río Piedras”, indicó Cruz, un conocido empresario y promotor cultural del casco urbano de la ciudad universitaria.

“Hemos querido trabajar nuestra propuesta musical y artística en el marco de la celebración de nuestra herencia africana y su importancia musical en la cultura afroantillana, particularmente en el archipiélago caribeño y con ello reconocer y homenajear al artista y hermano Tito Matos”, acotó Gil, de La Calle Loiza, Inc.

Seis días de música, cine, artesanía y cuentos

A lo largo de los seis días que dura el festival “habrá una muestra de los ritmos que identificamos principalmente con ese legado negro en el Caribe y en Puerto Rico: la plena, la bomba y la rumba”.

De la República Dominicana se ha invitado a Riccie Oriach, cuyo trabajo se caracteriza por la incorporación de elementos del folklore dominicano y caribeño al merengue, son, guaguancó, palo, bachata, samba, bossanova, entre otros. De Cuba, se presenta Ernesto “Gato” Gatell reconocido músico, cantante, compositor y percusionista que combina elementos de la música afrocubana con el jazz y el funk.

De Puerto Rico se incorpora el afamado percusionista mayagüezano Henry Cole  con su Henry Cole Jam Sessions #04 “Palo Pa’Rumba all stars la Música de Eddie Palmieri”, Viento de Agua, Chamir Bonano, Mahya Veray, Son del Batey, Ausuba, Emplegoste, Liga Rumbera, Yubá Iré y Los Herederos, entre otros que han confirmado su participación en el encuentro afroantillano.

“Este primer Festival Afroantillano de Río Piedras es posible gracias al apoyo del director ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña y músico, profesor Carlos Ruíz y su equipo de trabajo a quienes agradecemos por hacer suya nuestra propuesta. También agradecemos el respaldo del Municipio de San Juan, el Taller Comunidad La Goyco, La Casa de la Plena Tito Matos, MañaWest Inc., Cine Paradise, Casa Ruth, a la Junta Comunitaria de Río Piedras y a los residentes y comerciantes de Río Piedras”, destacó Gil.

Plenazo especial para Tito Matos

El lunes 27 marzo es la apertura del festival en el emblemático Cine Paradise de Río Piedras donde se hará la proyección del documental de Puerto Rican Voices “Ahora sí: Tito Matos antes y después de la plena” del Centro para Estudios Puertorriqueños de Hunter College en la ciudad de Nueva York dirigido por la documentalista Noelia Quintero. Allí también se presentará el cartel oficial creado por la artista puertorriqueña Ada Rosa Rivera “quien hará una edición limitada impresa a mano y firmada”.

Ese día también hay un Plenazo Especial como parte de los Lunes de Plena Tito Matos. Los músicos e invitados saldrán en comparsa desde el Cine Paradise, hasta llegar a El Boricua donde todos los lunes tocaba plena el homenajeado.

El martes 28 de marzo, el afamado percusionista Henry Cole presenta su propuesta Henry Cole Jam Sessions #04 “Palo Pa’Rumba all stars la Música de Eddie Palmieri” como parte de una serie que está haciendo el músico mensualmente en El Boricua.

“Esta edición cae dentro del festival y por eso es la música de Palmieri”, sostuvo Gil quien añadió que “se hará una presentación especial y un mano a manos entre un grupo de los mejores representantes de nuestro jazz latino”.

El miércoles 29 marzo hay un Rumbón callejero en la calle Saldaña. El jueves 30 de marzo abre la tarima principal en la calle Saldaña con la presentación de Ausuba, el Emplegoste y el dominicano Riccie Oriach.  El viernes 31 de marzo es la noche de rumba en la tarima principal con la participación de La Liga Rumbera, Yubá Iré y Los Herederos.

El sábado 1 de abril, a las 3:00 de la tarde, se presenta en la Casa Ruth de Río Piedras, Tere Marichal quien ofrecerá un taller de narración y lectura del cuento mitológico Catilanguá Lantemué, sobre una mujer de barro y un niño cimarrón. A las 4:00 pm el maestro del güiro Cándido Reyes ofrece un taller de güiro.

De vuelta a la tarima principal de la calle Saldaña, a partir de las ocho de la noche se enciende la música con Mahya Veray, Son del Batey y Chamir Bonano.

Viento de Agua, grupo creado por Matos que dirige el flautista, saxofonista, compositor y arreglista Ricardo Pons junto a Llonsi Martínez cierra el sábado la primera edición del Festival Afroantillano de Río Piedras 2023.

 

Crucigrama- Doris Torresola Roura

Por Vilma Soto Bermúdez

Horizontales

2. 1ro. de _____ de 1922; nacimiento de Torresola. Fue la tercera de los cuatro hermanos revolucionarios.

8. A nivel.

9. Emperatriz del Imperio bizantino, hija de Constantino VIII.

10. _____ Princesa; Torresola fue encarcelada en esa prisión y otras, acusada de violar la Ley de la Mordaza.

12. Río de Galicia.

13. _____ Torresola Roura; combatió a la policía junto a Albizu desde la Junta Nacional del PNPR en el Viejo San Juan durante la Revolución Nacionalista de 1950 y donde fue herida de bala.

15. _____ francotirador; novela de Pedro Juan Soto.

16. Natural de Irán.

17. Volverá a decir.

19. _____; ciudad natal de Torresola y donde reposan sus restos junto a sus hermanos Elio y Griselio.

22. _____ Baja; municipio de Puerto Rico.

23. Usted, abrev.

25. Nombre de la letra g.

26. Tipo de sangre.

27. Decimoséptima letra del alfabeto griego.

28. Símbolo del radio.

29. Afirmación.

31. Antes del mediodía.

32. Asistir.

33. Juana de _____; joven francesa que participó en la Guerra de los Cien Años.

36. Toro con giba adiposa.

37. Mueble con divisiones para clasificar papeles u otros objetos.

39. Manannan mac _____; dios del mar de la mitología irlandesa.

41. Átomo con carga eléctrica.

42. Me atreví.

44. Partido Nacionalista de Puerto _____; Torresola militó activamente en esa organización.

45. _____ Torresola Roura; hermano de Doris. Uno de los dirigentes de la revolución nacionalista en Jayuya en 1950. Estuvo encarcelado en Atlanta y Puerto Rico.

Verticales

1. Francisco Matos _____; escribió el poema «A Doris Torresola en su inmolación».

3. Ave rapaz diurna.

4. Cubierto de rocío.

5. _____ al-Sharaf Talal; fue reina consorte. Creó el primer sindicato femenino de Jordania en 1944.

6. _____; ciudad natal del pintor puertorriqueño Ramón Frade.

7. Doris _____ Roura; fue indultada en 1962 debido a problemas de salud física y mental causados por el maltrato sufrido en las cárceles.

8. John _____; escritor revolucionario autor de «Diez días que estremecieron el mundo».

11. A Doris Torresola en _____ inmolación; poema de Matos Paoli en honor a la inolvidable patriota.

13. Veinticuatro horas.

14. Seguidor del sijismo.

18. Doris Torresola _____; en 1972, a sus 52 años, se inmoló dando la vida por la Patria.

20. Fundir un metal con otro.

21. Pedro _____ Campos; en dos ocasiones, Torresola defendió la vida del líder nacionalista al enfrentarse junto a él a las fuerzas coloniales.

24. Amansas, domesticas.

25. _____ Torresola Roura; hermano de Doris. Participó con Oscar Collazo del ataque a la Casa Blair el 1ro. de noviembre de 1950. Murió baleado en la gesta heroica.

26. Carta de la baraja.

30. Antes de Cristo.

34. Juan Negrón _____; escritor puertorriqueño. Autor de «Déjame contarte un cuento y otros asuntos» (2015).

35. _____ Canales Torresola; revolucionaria jayuyana. Prima de Doris.

36. Del verbo cornear.

38. Andrés Castro _____; escritor puertorriqueño. Uno de los fundadores de la revista «Guajana». Autor de «Transeúnte de niebla» (1991); «La noche y la poesía tienen algo que decir» (1996), entre otros.

40. Tisana.

43. Divisé.

Humanista del año: Rosa Luisa Márquez

 

Especial para En Rojo

El 26 de febrero, la directora-maestra de teatro Rosa Luisa Márquez recibió el homenaje como Humanista del Año 2022 de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades. Enhorabuena y muy merecido. La ceremonia del homenaje se realizó en el teatro experimental Carlos Marichal del Centro de Bellas Artes de Santurce, y la conferencia magistral de Márquez –“De círculos, cuadrados y una caja de regalos” — se presentó como una lectura-obra teatral interactiva, actuada-performada, musicalizada, a veces cantada y otras veces bailada. Además, hubo cambio de luces y vestuarios y un texto escrito que recibe el público al final del performance, pero que también improvisa para crear en escena, como explica la conferenciante, el texto escénico teatral verdadero.

Escribo aquí para el lector que no estuvo presente en el evento en Bellas Artes el 26 de febrero, pero también para los que asistieron que ya conocen algunos de los detalles de los próximos párrafos. Los últimos párrafos son para todos, presentes y no presentes. He seguido la historia de esta artista durante más de 45 años, y ella cubre ese tiempo –“la Rayuela de su vida”– en once segmentos o actos, cada uno introducido por Rafael Martínez Ortiz, el director musical y músico en escena. Aquí los comprimo en cinco temas rizomáticos que para mí exponen el impacto de Rosa Luisa en el desarrollo del teatro puertorriqueño contemporáneo.

Teoría como experiencia vivida

Yo diría que la base teórica de su trabajo es más extensa que la de cualquier otra/o teatrero/a del teatro puertorriqueño. Desde el teatro del absurdo al nuevo teatro latinoamericano de protesta, del teatro épico de Bertolt Brecht al teatro de la crueldad de Antonín Artaud, del danza-teatro de movimiento a las textualidades del teatro literario, de grupos radicales como el Living Theater, el San Francisco Mime Troupe y el Bread and Puppet Theater de Estados Unidos al movimiento y grupos latinoamericanos como El Teatro del Oprimido, Yuyachkani de Perú y Malayerba de Ecuador.

Y su conocimiento no es solamente de una académica e intelectual sino de experiencias vividas: estudiando con maestras como Gilda Navarra, Victoria Espinosa y Myrna Casas en Puerto Rico; activa en el teatro experimental de protesta en Puerto Rico al principio de los 1970; montando obras de Brecht, terminando una maestría y entonces doctorándose en Teatro en Estados Unidos; trabajando directamente con Augusto Boal en Francia, Brasil y Puerto Rico, con Osvaldo Dragún en Puerto Rico y Cuba, con Peter Schumann en Estados Unidos, Europa y Puerto Rico, con directores y dramaturgos como Miguel Rubio y Arístides Vargas a través de Iberoamérica y en Puerto Rico; y su colaboración continua con el multifacético artista plástico puertorriqueño Antonio Martorell. Este historial de exploración e innovación provee una privilegiada estructura de creatividad, técnica y pensamiento teatral. Lo que se aprende rápidamente de Rosa Luisa es que usualmente es la voz más perspicaz de cualquier conversación teatral.

 Lo internacional como local y lo local como universal

Su trayectoria teórica propone el tema del enlazamiento del teatro puertorriqueño con el teatro latinoamericano, ibérico e internacional. Por su influencia, Augusto Boal llegó para dar un taller en Puerto Rico en 1981, regresa en 1989, y después de la muerte de Boal en 2009, con ayuda de Rosa Luisa, celebran los talleres de su hijo Julián Boal en la Universidad de Puerto Rico en 2010. Por lazos establecidos por Márquez, cientos de puertorriqueños han participado en el Domestic Resurrection Circus de Bread and Puppet Theater en Vermont, y Bread and Puppet y Peter Schuman han llegado a Puerto Rico para dar talleres y crear obras de participación popular desde los finales de los 1980.

En 1989, justamente después de que el huracán Hugo azotó la isla, el primer taller de la Escuela Internacional de América Latina y el Caribe, dirigida por Osvaldo Dragún, se celebró del 15 de octubre al 15 de noviembre en Machurrucutu, Cuba. Los representantes de Puerto Rico fueron Rosa Luisa Márquez y Antonio Martorell de los Teatreros Ambulantes de Cayey. Durante los próximos 15 años, otros puertorriqueños participaban de casi todos los talleres del EITALC.

En años más recientes, Rosa Luisa ha trabajado el intercambio de talleres y montajes con el teatro peruano Yuyachkani (también presente en ese primer taller EITALC) y el colectivo ecuatoriano Malayerba. Ya dos generaciones de nuevos teatrero/as puertorriqueña/os han podido disfrutar viajes de estudio y funciones y talleres locales de los actores, directores y dramaturgos de estos dos grupos.

Brincos y saltos

La noción del uso de “actividades dramáticas” –la educación participativa-expresiva o “creative dramatics”—para enseñar cursos de contenido como matemáticas, ciencias, idiomas, historia, etc. ha existido por décadas, primero en Europa y después en Estados Unidos. Este proceso de teatralizar el salón de clase y transformar estudiantes pasivos en actor-participantes no tenía auge en Puerto Rico hasta que la nueva y joven profesora Rosa Luisa Márquez comenzó a enseñar su clase de Actividades Dramáticas en el departamento de Drama de la UPR-Río Piedras en 1978-79. El entonces estudiante René Monclova bautizó el curso “brincos y saltos” y los estudiantes practicantes comenzaron a llevar sus prácticas a los salones de clase de las escuelas primarias de San Juan y la isla.

Lo interesante de este proceso surge no tanto de la introducción de un nuevo currículo sino de la hibridación del proceso: “creative dramatics” se une con la creación colectiva del teatro de protesta –como El Tajo del Alacrán, Anamú, Moriviví, etc.–, se mezcla con los objetos, la visualidad, la música rústica y las grandes acciones físicas de Bread and Puppet y hace coyuntura con las prácticas de “El Teatro del Oprimido”. Ya el estudiante es partícipe-gestor en los procesos y contenidos de su propia educación y su vida social.

El escenario multi-dimensional –la maestra de espacios y objetos

De los muchos montajes de Rosa Luisa, quiero destacar sus logros escénicos y educativos a través de tres de ellos. Durante los 1980 y 90, sus trabajos con estudiantes del departamento de Drama (UPR) y los Teatreros Ambulantes de Cayey contribuyeron al desarrollo de su “dramaturgia plástica”. Se nota este proceso en obras extraordinarias como “Cuentos, cuentos y más cuentos” (1979), “Otra maldad de Pateco” (1986-87), “. . . qué s©iento volando?” (1988), “El león y la joya” (1989), “. . . denuncaacabar” (1995), “Jardín de pulpos” (1996), “Procesión” (1998) e “Historias para ser contadas” (2001).

No obstante, quiero destacar su montaje en 1997 de “Esperando a Godot” de Samuel Beckett, ya en un ambiente “profesional” que añadió otra dimensión a su maestría de espacios, cuerpos, objetos y textos. Escribí en 2004 que el “proceso de localizar la acción . . . dentro de marcadores geográficos, sociales y lingüísticos boricua-caribeño-subterráneos no causó fricción alguna dentro de la cartografía de la obra”. De esta manera, el montaje pudo “evitar la estancada construcción crítica del ‘teatro del absurdo’ para representar actos concretos y abstractos que servían como metáforas del proceso global de imperios decadentes . . .” desde una visión gráfica y visceral de subversión local.

Antonio (Toño) Martorell y Rosa Luisa.
Foto cortesía Ricardo Alcaraz

Montado con el público sentado en el escenario del Teatro Universitario como el espacio escénico y con las 2,000 butacas vacías del auditorio como su trasfondo, este “Godot” contó con un reparto estelar de Antonio Pantojas, Teresa Hernández, Carola García, Javier Cardona, Yamil Collazo y Omar Silva (músico), diseño de Antonio Martorell y dirección técnica de Checo y Ariel Cuevas. Así mostró cuán bien logrado y profesional puede ser el teatro puertorriqueño a la vez que abarcaba una propuesta escénica innovadora y experimental. Terminé por decir, “. . . como directora-dramaturga, Márquez entiende la estructura sintáctica básica del espacio teatral y el arte del actor: sin cuerpo no hay voz, sin movimiento no hay palabras, sin formas para llenarlo no hay espacio, acción, significado . . .”

En 2003, escribí que su “’Romeos y Julietas’ es un montaje que refleja una interpretación nueva que conecta el romance con el ambiente belicista y de amenaza militar y civil que vivimos actualmente. Además, muestra logros e innovaciones significantes en términos de la manera de pensar teatralmente sobre las obras de Shakespeare en Puerto Rico. La riqueza multidimensional del movimiento en el espacio y los elementos visuales y musicales son sorprendentes aún dentro del historial de esta directora. La obra también incorpora la labor creativa de treinta y cinco estudiantes actores . . . y varios de ellos colaboraron activamente en aspectos creativos del bloqueo de escenas. En suma, es un proyecto de teatro laboratorio de una escala grande. Esto es uno de los elementos más esenciales –si no el esencial– del teatro universitario: experimentar y enseñar”.

Escribí los siguiente sobre su montaje de “Nuestra Señora de las Nubes” en el Café Abracadabra en 2014: “El uso de múltiples objetos grandes como la bicicleta y [otros] de manos –muñecas, calaveras, candungos, mantas y gorras– también distingue este montaje de los de Vargas. Es una técnica que Rosa Luisa Márquez ha desarrollado sobre varias décadas de ser la directora de escena más meticulosa e innovadora del teatro comprometido y estético en Puerto Rico. Como sus trabajos anteriores con obras de Vargas, ‘Nuestra Señora de las Nubes’ muestra que Puerto Rico luce igualmente latinoamericano como los países continentales donde habita la creación teatral de Vargas, Dragún, Miguel Rubio y otros dramaturgos y grupos que ella ha presentado a los públicos puertorriqueños”.

Tocando lo mejor: “Donde el viento hace buñuelos” e “Hij@s de la Bernarda

Foto cortesía Ricardo Alcaraz

Directora, dramaturga escénica, maestra; pero también es actora: en mayo de 2004, “Donde el viento hace buñuelos” de Arístides Vargas (con Rosa Luisa Márquez –puertorriqueña y Charo Francés –española-ecuatoriana) se estrenó al aire libre en el Jardín Botánico de la Universidad de Puerto Rico dentro de un ambiente extraordinario de valores estético-escénicos e interpretaciones actorales multi-niveladas. Vargas escribió “Donde el viento hace buñuelos” con una base en los ejercicios, improvisaciones, e interacciones de las dos actoras-amigas (Márquez y Francés).  Es una noción de escribir no «para» sino «del» trabajo actoral, no «para» sino «del» espacio escénico, y desde allí sale la poesía polifónica y polisémica del montaje y texto. (Adaptado de mi reseña de 2004).

Esta mezcla produce la experiencia rara de ver a Rosa Luisa Márquez en escena como un personaje y la revelación de que la profundidad y vulnerabilidad emocional del personaje parece ser de la misma actora. El proceso despega la máscara para encontrar una sensibilidad visceral tan tierna como a veces aguda que es asombrosa y escalofriante simultáneamente. La payasa se rompe en pedazos para recomponerse y romperse una y otra vez –en risa, en llanto, en sabiduría tranquila– con una ineludible autenticidad.

En la conferencia magistral del 26 de febrero, Rafael Martínez Ortiz toca piano y anuncia los actos, Pilli Aponte González toca guitarra y canta y Jeanne d’Arc Casas baila. Todo esto encuaderna la memoria viva de “Hij@as de la Bernarda” (2016-18).

Los críticos usualmente exageran cuando intentan nombrar una obra u otra como “espectacular”, “la mejor” o “la mejor del año”, “fuera de serie y por encima de las demás”, etc.  “Hij@s de la Bernarda” –adaptación libre de “La casa de Bernarda Alba” de Federico García Lorca de Rosa Luisa Márquez (concepto y dirección) y Jeanne d’Arc Casas (coreografía y bailarina principal)—no necesita tal tipo de certificación. Brilla por sí misma como un bello acto estético-cultural de excelencia.

 Adapto aquí de mis reseñas: Cada puesta en escena –y he visto cuatro– ha revelado una magia diferente–casi como ver una obra nueva; cada puesta en escena ha mantenido la misma disciplina y filo duro de precisión corporal mientras muestra dimensiones plásticas, sensuales, sociales, trágicas, cómicas y musicales no tan evidentes en las anteriores. Desde la Sala Experimental de Bellas Artes en febrero 2016, al teatro de la UPR en octubre de 2016, a Cádiz (Festival de Teatro Iberoamericano) casi precisamente un año más tarde, “Hij@s de la Bernarda” ha crecido en vitalidad, extensión y tracción con múltiples y diversos públicos.

Foto cortesía: Ricardo Alcaraz

Mirándola de nuevo en el MAC (sin luz en octubre de 2017) y Cádiz pude reconfirmar que entre las obras de teatro, danza y performance que he visto durante los últimos cuarenta años, esta “Bernarda” se ubica en una zona de memoria teatral marcada por “Ocho mujeres” (1974) y montajes como “Abelardo y Eloisa” (1978) de Gilda Navarra y el Taller de Histriones; ahí en esa zona habitan “Quíntuples” (1984) de Luis Rafael Sánchez y trabajos como “Jardín de pulpos” (1996) de la misma Rosa Luisa Márquez, las narrativas actuadas y danzadas de Teresa Hernández y “Una de cal y una de arena” (1996) de Agua, Sol y Sereno de los años 1990; y también se encuentra al lado de montajes de la primera década de este siglo como “Prometeo Encadenado” (2001) de Aravind Adyanthaya y “El maestro” (2006) de Nelson Rivera que nos marcan ritual, política y estéticamente.

De hecho, decir “en una zona” o “al lado de” no describe bien el carácter excepcional de la acción central de la obra. Creo que no he visto antes en un acto local la sensualidad, la proyección de deseo, el detalle de gesto y la precisión del lenguaje expresivo que Jeanne d’Arc Casas muestra en el dueto/duelo entre Adela y Pepe el Romano (actuado-danzado de manera magistral por Jesús (Pito) Miranda) de “Hij@s de la Bernarda”.

El teatro se monta a través de momentos gráficos y detallados. Así la música, las luces, los vestuarios, la coreografía y la narración coinciden intercaladas en el mismo espacio. Cada momento, cada detalle se reverbera en los demás. En un momento dentro de la oscuridad del luto se abre una ventana a la luz.

Felicidades de nuevo a Rosa Luisa Márquez, Humanista del Año 2022, aunque diría que tal reconocimiento pudiera haber venido hace diez años, más cerca al momento que la doctora Márquez se jubiló del Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico. Además, Rosa Luisa, con la excepción parcial de Flavia Lugo de Marichal, es la primera mujer del teatro para ser galardonada así. Ya se posiciona al lado de Francisco Arriví, Enrique Laguerre, Manuel Méndez Ballester, Luis Rafael Sánchez, Antonio Martorell y Jacobo Morales, pero es la persona-teatrera más completa –actora, directora, dramaturga, maestra– para recibir este honor. Ciertamente figuras como Gilda Navarra, Victoria Espinosa y Myrna Casas –las grandes maestras de Márquez—también por sus méritos pudieran haberlo recibido, pero Rosa Luisa es la primera y otras seguirán sus pautas.