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Trabajadores de la UPR exigen garantías a la administración

Foto: página FB del Sindicato

 

 

La organización sindical aseguró que, de no hacerse valer sus reclamos, la huelga continuará

 El Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Puerto Rico (UPR), luego de advertir que cerraría los portones de 10 recintos, cumplió su convocatoria hoy, 16 de agosto, en miras de que la administración asegure los acuerdos concertados.

“Lo primero [que reclamamos] es que la administración ponga en vigor, al 1 de septiembre del presente, el aumento a $9.50 por hora. Segundo, que lo haga al mismo tiempo que pague el retroactivo salarial de $8.50 por hora, que data del 2021 al 2022, según acordado. Por último, que se honre la reciente determinación del Tribunal Apelativo, que reconoce como válido el derecho de nuestro sindicato de negociar su propio plan médico, tal como lo ha hecho por los pasados 15 años”,  expresó David Muñoz, presidente del gremio.

El Sindicato representa a 1,110 empleados de todos los recintos del sistema universitario, excepto al Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) y el Recinto de Ciencias Médicas (RCM), cuyos empleados son representados por otro grupo de trabajadores.

En respuesta a los reclamos del organismo representativo, el presidente de la UPR, Luis A. Ferrao, anunció el aumento salarial de $7.25 a $9.50 para 1,430 empleados de la institución. Por igual, mencionó un pago retroactivo que se desembolsará el 14 de septiembre.

La Junta de Control Fiscal (JCF)- notoria por sus medidas austeras contra la universidad- aprobó el dispendio del retroactivo, que asciende a $5.3 millones.

“Si no hay garantías, habrá huelga”, reafirmó Muñoz. La huelga se ampara en la Ley 47 de 2021, que establece el salario mínimo estatal.

De acuerdo con Ferrao, el único recinto con los portones cerrados es Río Piedras.

 Los gallitos y jerezanas recurren a las aulas virtuales

Con los portones cerrados y pocos comunicados que esclarecieron la situación antes del inicio de clases, el Recinto de Río Piedras acudió a las plataformas virtuales para darle continuidad a las labores académicas.

“Hasta que se restablezca el acceso a las instalaciones del Recinto, incluidas las Escuelas Laboratorio, todos los cursos continuarán ofreciéndose en modalidad a distancia asistida por tecnología, a tenor con la Certificación 49-2021-2022, de la Junta de Gobierno de la Universidad de Puerto Rico, y la Certificación 117-2022-2023, del Senado Académico”, instruyó la rectora del recinto riopedrense, Angélica Varela Llavona.

Cierre de portones no afectó los demás recintos

De acuerdo con el rector del recinto de Bayamón, Miguel Vélez Rubio, las clases continúan como siempre y, en el recinto carolinense, las labores no se afectaron por el voto huelgario del Sindicato.

“Honestamente, hay rumores y no saben si vamos a estar abiertos mañana. Incluso, ayer [miércoles] no tuvimos clases por una situación con la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), y mandaron una carta diciendo que hoy se restablecía el servicio y las clases como de costumbre”, reveló Keryan Astacio Berríos, estudiante subgraduada de Biología en el recinto de Humacao.

Por igual, la estudiante humacaeña de cuarto año admitió que, de parte de la administración y el profesorado, el tema de la huelga “casi no se ha tocado”.

Hasta el momento, el grupo sindical permanece, principalmente, en los portones del Recinto de Río Piedras.

La importancia de encontrarnos en la librería

 

 

En Rojo

Hace muchos años descubrí al escritor Boris Vian gracias al escritor José Liboy. Pepe, como le llamamos sus amigos desde hace cuarenta años, tenía la costumbre de aparecer por el vestíbulo de Humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras con libros raros y revistas que nadie más tenía en la Isla. Tenemos la suerte de que Liboy todavía tiene esa vieja costumbre. Estábamos en la librería La Esquina, hablando sobre las más recientes publicaciones, cuando suena la campanita que anuncia un visitante. Era Pepe. Subió las escaleras y de manera efusiva nos mostró una revista que ha encontrado en La Mágica, otra de las librerías de Río Piedras.

Se trataba de un ejemplar del otoño de 1956 de Partisan Review. Esta fue una de las revistas más influyentes de EEUU en sus sesentinueve años de existencia (1934-2003). Si bien en sus inicios estaba vinculada al Partido Comunista de ese país, luego fue una publicación independiente que mantuvo su línea editorial progresista a lo largo de su historia. Publicaba ensayos teóricos, creativos, reseñas, que eran autoría o trataban escritores como Hannah Arendt, James Baldwin, Samuel Beckett, Allen Ginsberg, Franz Kafka, Saul Bellow, Doris Lessing, George Orwell, Marge Piercy, Jean-Paul Sartre, Susan Sontag, Isaac Deutscher entre otros y otras.

Al mirar la portada de la revista reparé en la fecha: otoño 1956. En el contexto norteamericano, esto es en medio del boicot de autobuses de Montgomery ( The Montgomery Bus Boycott) fue una protesta política y social que comenzó de 1955 en Montgomery, Alabama, con la intención de oponerse a la política de segregación racial en el sistema de transporte público. En diciembre de ese año Rosa Parks se negó a ceder su asiento en la guagua a pedidos del conductor. Su detención se considera el inicio de una militancia pacífica que se prolongó desde el 1 de diciembre de 1955 al 20 de diciembre de 1956. La Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucionales las leyes que exigían la segregación en los autobuses en Montgomery. Martin Luther King, Jr. Declaró la victoria de aquel boicot militante con un discurso brillante.

Entre los artículos y reseñas destaca el nombre de James Baldwin. Entonces era un joven escritor ampliamente reconocido por su obra de carácter marcadamente autobiográfica en la que explora y denuncia el discrimen racial y sexual. Desde 1948 se hallaba en el exilio en París y regresaba por algunos períodos a EEUU donde su personalidad, su amplia cultura y su militancia, eran muy respetados allí donde el odio no se había entronizado.

En esta edición de Partisan Review Baldwin responde a expresiones hechas por William Faulkner. Faulkner había ganado el premio Nobel de literatura unos siete años antes. Su obra se sustenta, en gran medida, en las costumbres, historia y tradiciones del Sur y en su familia, sintetizadas en el condado ficticio de Yoknapatawpha. Y es sobre ese Sur, el real, sobre el que Baldwin se explaya para explicar las razones por las cuales la posición de Faulkner en cuanto a la lucha por los derechos civiles es ambigüa e hipócrita.

No es sino hasta 1964 cuando el Congreso de EEUU aprobó la Ley Pública 88-352 (78 Stat. 241) conocida popularmente como la Ley de Derechos Civiles. Las disposiciones de esta ley de derechos civiles prohíben la discriminación basada en cuestiones de sexo o raza en la contratación, promoción y en el despido. Esta Ley se firma meses después del asesinato de Medgar Evers, secretario principal de la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) en Misisipí. En menos de un lustro también serán asesinados Martin Luther King Jr., Malcolm X entre otros activistas. Hoy, con la fuerza que ha tomado la ideología conservadora en los EEUU, que incluye el fortalecimiento del racismo y la homofobia, creemos importante traducir y publicar esta reflexión de Baldwin como un documento histórico para pensar y pensarnos. Agradezco al librero, Adrián González Paz, el envío de una primera traducción que aceleró la publicación.

FAULKNER Y LA DESEGREGACIÓN por James Baldwin

Todo cambio verdadero implica el abandono del mundo como uno siempre lo ha conocido, la pérdida de todo aquello que nos daba una identidad, el fin de la seguridad. En ese momento, sin poder ver ni atreverse a imaginar qué traerá el futuro, uno se aferra a lo que conocía, o pensaba que conocía; a lo que uno poseía o soñaba que poseía. Sin embargo, es sólo cuando -sin amargura ni pena por uno mismo- alguien renuncia a un sueño anhelado por largo tiempo o un privilegio poseído por largo tiempo que, al fin, se libera -se ha liberado a sí mismo- por sueños más elevados, por privilegios mejores. Todos hemos pasado por ese proceso. Lo sufrimos cada uno de acuerdo con su grado, a través de nuestras vidas. Es uno de los hechos irreducibles de la vida humana. Y recordando esto, especialmente porque soy Negro, me provee posiblemente mi única capacidad para entender lo que ocurre en las mentes y corazones de blancos sureños hoy.

Los argumentos con que la mayoría de los blancos sureños relativamente articulados y dotados de buena fe utilizaron para enfrentar la necesidad de la desegregación no tienen ningún valor como argumentos, porque son casi entera y despiadadamente falsos, cuando no, por cierto, delirantes. Después de más de 200 años bajo esclavitud y noventa años bajo una cuasi-libertad, es difícil apreciar el consejo de William Faulkner de “ir despacio.” “Ellos no quieren decir que vayan despacio,”se informa que ha dicho Thurgood Marshall, “ellos quieren decir no vayan.” Tampoco el enfoque de Oxford es persuasivo al sugerir que los blancos sureños, dejados a su propia suerte, corregirán su propia estructura social por sí mismos y a su ritmo al darse cuenta de su torpeza ante el mundo. Ha sido torpe, para usar el adjetivo un tanto extraño de Faulkner, por mucho tiempo. Lejos de tratar de corregirlo, los sureños, que parecen ser caracterizados por una especie de desafío que es más perverso mientras más desesperada la situación, se aferran a su estructura, incurriendo costos incalculables, como la única forma concebible y sagrada de vivir. Nunca han admitido seriamente que su estructura social es cosa de locos. Al contrario, ellos han insistido que a cualquiera que los critique le falta un tornillo.

Faulkner extiende su argumento. Reconoce la locura e inmoralidad del Sur estadounidense, pero también lo eleva a una mística que lo hace injusto comparar con cualquier otra sociedad. “Nuestra posición es ambigua e insostenible,” dice Faulkner, “pero no es sabio dejar a un pueblo emocional fuera de balance.” Esto, si significa algo, sólo puede significar que este “pueblo emocional” ha sido empujado “fuera de balance” por las presiones de los recientes eventos, eso es, la decisión de la Corte Suprema de prohibir la segregación. Cuando las presiones cesen -y no un instante antes- este “pueblo emocional”, se presume, recuperará su equilibrio y podrá liberarse de la “obsolescencia en su propia tierra ,” a su manera y, por supuesto, a su propio tiempo. La pregunta que queda es ¿han demostrado alguna vez en su historia hasta ahora, algún deseo o capacidad de hacerlo? Y es, supongo, impertinente preguntar qué exactamente se supone que hagan los Negros mientras el Sur, en la retórica de Faulkner, se convierte en una elevada y noble tragedia.

La triste realidad es que cualquier cambio en la estructura social del Sur desde la Reconstrucción, y cualquier alivio en la situación de los Negros se debe a la presión constante, en su mayoría proveniente del Norte. Sólo una pequeña cantidad ha venido del interior del Sur. Que el Norte haya mostrado hipocresía en su trato con el Sur no niega que gran parte de la presión haya venido del Norte. Que algunos Negros sureños prefieran no cambiar el estatus quo, no niega el hecho de que sean ellos quienes, generación tras generación, han agitado las aguas sureñas. En lo que respecta a la vida de los negros en el Sur, la NAACP es la única organización que ha luchado, con admirable determinación y habilidad, por levantar el nivel de vida. Por esta razón, por si sola, -y bastante apartada del heroísmo individual de mucho de sus miembros sureños-, no debe ser equiparada, como lo hace Faulkner, al patológico Consejo de Ciudadanos . Una organización trabaja dentro de la ley y la otra trabaja en contra, y desde afuera. La amenaza de Faulkner de abandonar la mitad del camino desde donde supuestamente ha trabajado en beneficio de los Negros se parece a la amenaza sureña de la Secesión. dejar el “medio de la calle” desde donde él ha, presumidamente, todos estos años, trabajado en beneficio de los Negros, se reduce a más o menos una versión actualizada de la amenaza del Sur a secesionarse de la Unión.

Faulkner -¡entre tantos otros!- es nostálgico cuando se trata de este “medio de la calle” que elementos “extremistas” de ambas razas están empujando que no parece injusto preguntarle exactamente qué ha estado haciendo allí todo este tiempo. ¿Dónde está la evidencia de la lucha que ha estado llevando a cabo por el bien de los Negros. ¿Por qué si él y sus colegas iluminados del Sur llevan labrando desde el interior para destruir la segregación, reaccionan con tanto pánico cuando las paredes comienzan a desmoronarse? ¿Cómo uno puede pasar un punto medio donde ayuda a los Negros a las calles para dispararles?

Ahora, es fácil concluir que el medio de la calle de Faulkner no existe y que es un deshonesto emocional e intelectualmente pretender que sí. Pienso que es por eso que se engancha a esta fantasía. Puede parecer hipócrita cuando dice que el hombre es “indestructible por su simple voluntad a la libertad.” Pero él no es hipócrita; está hablando en serio. Es solo que el Humano es una cosa -una abstracción un tanto importuna en este caso- y los Negros que él siempre ha conocido, tan fatalmente atados en su mente con los esclavos de su abuelo, son otra cosa distinta. Está siendo perfectamente sincero, cuando declara en Harpers, “Vivir en cualquier lugar del mundo hoy y oponerse a la igualdad racial es como vivir en Alaska y oponerse a la nieve. Ya tenemos nieve. Debemos usarla”. Aunque esto parece contradecir su afirmación (en una entrevista impresa en The Reporter) de que, si llegara a una contención entre el gobierno Federal y Misisipi, el pelearía por Misisipi, “aunque significara salir a las calles a disparar Negros,” también está hablando en serio. Faulkner habla en serio siempre, habla seriamente con todas sus declaraciones simultáneamente, y con casi la misma intensidad. Es por eso que sus declaraciones ameritan nuestra atención. Quizás nunca ha expresado más claramente lo que significa ser del Sur estadounidense.

Lo que parece definir al sureño, en su propia concepción , es su relación con el Norte, una relación difícil con el resto de la nación. Parece que es difícil ser sureño y estadounidense al mismo tiempo, tan difícil que muchas mentes independientes del Sur se ven obligadas al exilio lo cual, claro está, tiene graves efectos en el interior y vida pública del Sur. Un bostoniano que deja Boston, no es visto por la ciudadanía como un desertor con la misma sospecha venenosa con la que los sureños ven a un desertor que huye del Sur. La ciudadanía de Boston no considera que ha sido abandonada, y mucho menos traicionada. Es solamente el sureño estadounidense quien parece estar batallando, en sus propias entrañas, una peculiar, espantosa y perpetua guerra con el resto del país. («Tú no dijiste», demandó una mujer sureña a Robert Penn Warren, «que habías nacido aquí, que vivías por aquí?» Y cuando él afirmó que sí fue así: «Sí… ¡pero nunca dijiste dónde vives ahora!»)

La dificultad, quizás, radica en que el sureño se aferra a dos doctrinas totalmente antitéticas, dos leyendas, dos historias. Como todos los otros estadounidenses, él debe suscribirse y, en cierta medida, está controlado por las creencias en la Constitución; al mismo tiempo, estas creencias y principios parecen estar determinados a destruir el Sur. Él es, por un lado, un ciudadano orgulloso de una sociedad libre y, por otro lado, está comprometido con una sociedad que todavía no se ha resuelto a liberarse de la necesidad de una desnuda y brutal opresión. Él es parte de un país que alardea de nunca haber perdido una guerra; pero él también es el representante de una nación conquistada. Aún no he visto una sola declaración de Faulkner en relación a la desegregación que no nos informe que su familia ha vivido en la misma parte de Misisipi por generaciones, que su tatarabuelo tenía esclavos, que sus ancestros pelearon y murieron en la Guerra Civil. Y tan conmovedora es la imagen de ruina, gallardía y muerte así evocada que exige un esfuerzo positivo por parte de la imaginación para recordar que no fueron solamente sureños esclavistas quienes perecieron en esa guerra. Negros y norteamericanos también fueron arrastrados a los campos de batalla. La historia estadounidense, en oposición a la historia sureña, demuestra que los sureños no eran los únicos esclavistas y que los Negros no fueron los únicos esclavos. Y la segregación que Faulkner tanto santifica a través de referencias a Shiloh, Chickamauga y Gettysburg no se extiende tan lejos como él sugiere, y es, por cierto, casi tan antigua como el siglo mismo. La «condición racial» que Faulkner no permitirá cambiar «mediante mera fuerza legal o amenaza económica» fue impuesta precisamente mediante estos medios. La tradición sureña, a la cual Faulkner se refiere, no es realmente una tradición: cuando Faulkner la evoca, simplemente está evocando una leyenda que contiene una acusación. Y esa acusación, declarada de manera mucho más simple de lo necesario, es que el Norte, al ganar la guerra, dejó al Sur con solo una manera de resolver su identidad, y esa manera era mediante la opresión del Negro.

«Mi gente era dueña de esclavos», dice Faulkner, «y la misma obligación de tener que ocuparnos de estas personas es moralmente incorrecta.» «Este problema es… mucho más allá del problema moral que era y que aún era hace 100 años, en 1860, cuando muchos sureños, incluyendo a Robert Lee, entendieron que era un asunto moral en el mismo instante en que eligieron ser defensores del perdedor, porque ese perdedor era sangre, familia y hogar.» Pero el Norte escapó sin rasguños. Para nombrar una cosa, al liberar al esclavo, el Norte estableció una superioridad moral sobre el Sur que el Sur aún no ha logrado asimilar; y esto aunque -o quizás a causa de- el hecho de que esta superioridad moral fue, después de todo, adquirida bastante barata. El Norte no estaba mejor preparado que el Sur, ahora es obvio, para convertir en ciudadanos a los antiguos esclavos, pero sí fue capaz, a diferencia del Sur, de lavarse las manos del asunto. Quienes sabían que la esclavitud era incorrecta fueron forzados, al final, a luchar para perpetuarla porque fueron incapaces de rebelarse «en nombre de la sangre, la familia y el hogar». Y cuando la sangre, la familia y el hogar fueron derrotados, se encontraron más comprometidos que nunca: comprometidos, en efecto, con una forma de vida que era tan injusta y asfixiante como inescapable. En resumen, el Norte, al liberar a los esclavos de sus amos, privó a los amos de cualquier posibilidad de liberarse a sí mismos de sus esclavos.

Cuando Faulkner habla, entonces, del supuesto «medio de la calle», simplemente está hablando de la esperanza, desde siempre irrealista y ahora, en términos prácticos, inalcanzable, de que el blanco sureño, sin ser forzado por el resto de la nación, se elevaría por sí mismo de su antigua y paralizante amargura, rehusando añadir más a su ya insoportable carga de culpabilidad manchada de sangre. Pero esta esperanza parecería depender totalmente de un estatus social y psicológico que simplemente no existe. «Las cosas han mejorado», afirma Faulkner, «por mucho tiempo. Solo seis Negros fueron asesinados por blancos en Misisipi el año pasado, según las estadísticas policiales.» Faulkner seguramente conoce la poca consolación que esto ofrece a un Negro, y él también sabe algo sobre las «estadísticas policiales» en el Sur real. Él sabe, también, que ser asesinado no es lo peor que le puede pasar a un hombre, blanco o negro. De hecho, el asesinato quizás sea lo peor que un ser humano puede hacer. Faulkner no está intentando rescatar a los Negros, quienes desde su punto de vista ya están a salvo; quienes, habiendo sobrevivido al terror, son infinitamente más fuertes que los blancos asustados; y quienes cargan, fatalmente según su punto de vista, con el peso del gobierno Federal sobre sus espaldas. Él está tratando de salvar «cualquier rastro de noble que aún les queda a los blancos.” El momento por el que él clama es el momento en el que el sureño llegue a un acuerdo con él mismo, el momento en que cese de huir de su conciencia y logre, para usar una frase de Robert Penn Warren, “identidad moral.” Y seguramente cree, al igual que Warren, que “Entonces en un país en el que la identidad moral es difícil de adquirir, el Sur, debido a que ha tenido que lidiar concretamente con un problema moral, podrá ofrecer liderazgo. El cual necesitamos cuanto podamos obtener. Si es que queremos fugarnos del ritmo nacional, el ritmo entre la complacencia y el pánico.”

Pero el tiempo por el que clama Faulkner no existe -y él no es el único sureño que sabe eso. Nunca existe el tiempo en un futuro donde trabajaremos nuestra salvación. El reto reside en el momento, el momento siempre es ahora.

 

Tuna de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras recibe dos premios en competencia internacional

En Rojo

 

La organización, que se fundó en 1961, participó del evento entre el 4 y 6 de agosto

 Con 16 estudiantes representando a la Universidad de Puerto Rico (UPR)  y cinco categorías en las que se podía ganar, los gallitos y jerezanas de la Tuna Universitaria obtuvieron dos galardones en el XI Festival Internacional de Tunas y Estudiantinas, en San Luis Potosí, México. El grupo musical, que ha viajado también a Perú, España y Chile, se destacó con el Mejor Tema Libre y el Mejor Baile de Capa en la competencia.

“Puerto Rico, una vez más, hace su trabajo de enseñar su cultura a través de la música”, expresó Edithmarie Claudio Cruz, directora de la Tuna universitaria. Asimismo, confesó que, siendo el primer viaje que el grupo realiza a México, le enorgulleció la participación sobresaliente de la banda tuneril. “Como directora, mi expectativa era tener una experiencia nueva. Es un festival normalmente predominado por hombres, pero eso no nos quitó el sueño”, agregó Claudio Cruz, airada por la victoria de la asociación tuneril.

El galardón de Mejor Baile de Capa lo obsequió Adriana Rodríguez, única mujer que participó en esta categoría. Por igual, Rodríguez interpretó el tema libre “Puerto Rico y su cultura”, un ritmo que une la décima con la plena, que recibió el segundo premio de la Tuna.

En el festival, que tuvo a México de anfitrión, participaron 30 grupos de tuna. De esa cantidad, 27 contendieron por los distintos premios. “Fue nuestra primera participación en esta competencia, y éramos el único grupo puertorriqueño; Alejandra, con un dominio vocal increíble, la única mujer. Es un evento histórico para nuestra universidad y nuestro país”, aseguró la directora del grupo.

Por otro lado, Claudio Cruz destacó que, siendo un grupo de estudiantes universitarios relativamente nuevos- en el que algunos miembros, incluso, no son músicos profesionales- la satisfacción y un sentido de logro no le son ajenos a la Tuna.

 

Uno de muchos premios para la Tuna de Río Piedras

La Tuna de la UPR, fundada en 1961, ha obtenido una plétora de galardones a través de sus participaciones internacionales. En 2019, ganó tres premios en las categorías de “Pandereta”, “Bandera” y “Pasacalles”, en el Certamen de Tunas Intencionales Universitarias III, en España. Tres años después, en 2022, fungió como la Mejor tuna, Mejor solista vocal femenino, Mejor interpretación obra obligatoria: Homenaje a Vicente Fernández, Mejor ensamble de percusión, Mejor instrumentista, Mejor arreglo y ensamble coral, Mejor pasacalle, Mejor manejo de bandera, Mejor manejo de capa y Mejor manejo de pandereta, en el XXVI Concurso Departamental de Tunas de La Vega, en Cundinamarca, Colombia.

Por igual, el conjunto estudiantil está hermanado con otros grupos tuneriles, como la Tuna Universitaria de la Universidad de Antofagasta, la Tuna Piura de Perú y la Universidad de Santander, en España.

Para deleitarse con la sonoridad galardonada de la Tuna riopedrense, puede acceder al siguiente enlace: https://open.spotify.com/artist/0OxoXaqnXaSBh8F2FAEQdJ

Cuando la protesta se convierte en delito

 

En Puerto Rico, donde la violencia del crimen organizado y la impunidad de los corruptos son rampantes, indigna presenciar la embestida del Gobierno y de la Policía contra quienes protestan contra los males y desigualdades de este sistema injusto. Así hemos visto, como en días, semanas y meses recientes ha arreciado la violencia del Estado contra integrantes de la Alianza de Mujeres Viequenses que se resisten a ser desplazadas de su tierra, o contra los manifestantes que protestan contra la destrucción de mangles en La Parguera, o la construcción ilegal en la Cueva de las Golondrinas en Aguadilla. Una de las participantes de la protesta en Vieques, Katherine Martínez Medina, fue arrestada, puesta bajo fianza, y aplazada de forma inusual la primera vista judicial de su caso, que tenía lugar en estos días.

Contrasta esta conducta agresiva e intimidante con la paciencia infinita que ese mismo Gobierno ha tenido hacia los dueños de apartamentos del  Condominio Sol y Playa de Rincón, que después de un año de ordenada la demolición de su piscina- construida ilegalmente en zona marítimo terrestre y lugar de anidaje de tinglares- se han negado a pagar lo que les corresponde para poder demoler la estructura y cumplir con la orden del Tribunal.Tuvo que un juez valiente ordenar el ingreso en prisión por desacato al Tribunal de la Presidenta de la Junta de dicho condominio, para que el país se enterara de la conducta desafiante y temeraria de estas personas que creen estar por encima de la ley.

El uso de la fuerza y la violencia por parte de los poderosos contra sus opositores es tan viejo como la historia misma de las sociedades humanas. Los grandes saltos de la historia han sido precedidos por oleadas masivas de utilización de la fuerza, la violencia, la represión, la intimidación e incluso, la guerra, como métodos de control social y de hacer prevalecer la ideología predominante en determinados momentos, especialmente cuando dicha ideología y clase dominante son o se sienten amenazadas.

En estos tiempos en que la crisis de la democracia liberal se agudiza a pasos agigantados, vemos como se cierran cada vez más los espacios de protesta y disidencia social, y tales actividades se criminalizan y se tipifican como delitos, y sus manifestantes son objeto de represión.

En Puerto Rico, la represión del Estado contra los disidentes ha sido consustancial a nuestra historia colonial bajo los dos imperios, España y Estados Unidos. Se ha dirigido principalmente contra los independentistas, consecuentes opositores históricos del sistema colonial imperante, pero se ha extendido también a quienes disienten de  decisiones, leyes, reglamentos  y políticas públicas que perpetúan la pobreza y la desigualdad social y económica, o que no ponen freno al saqueo  de nuestro patrimonio natural y edificado, o son discriminatorias y abonan a la exclusión social en nuestro País.

En este momento crítico, cuando avanzan en Puerto Rico las políticas de privatización y despojo de nuestro patrimonio a favor de  poderosos intereses económicos, principalmente extranjeros, el Gobierno echa mano de sus instituciones civiles y de la Policía para perseguir, reprimir y criminalizar a quienes protestan contra el desplazamiento poblacional forzado en áreas de alto interés comercial o turístico, o contra las construcciones ilegales en terrenos protegidos como la zona marítimo terrestre, playas, manglares, humedales y reservas ecológicas, o contra quienes defienden sus derechos laborales y por un retiro digno, o luchan contra cualquier otra injusticia de las muchas que se cometen a diario en esta colonia en decadencia.

Criminalizar la protesta social y convertirla en un delito ya no es conducta exclusiva de las derechas dictatoriales y de los  gobiernos abiertamente  antidemocráticos. Cuando sienten amenazados su control, su permanencia en el poder y sus privilegios, las castas políticas y las élites económicas de los llamados gobiernos democráticos pueden llegar a ser tan represivas y crueles como la peor dictadura.

Tal parece que para dichas fuerzas poderosas y sus acólitos ya no valen ni el papel en que fueron escritas las cartas magnas «liberales» ni las «constituciones» que consignan la protesta social entre los derechos y las libertades ciudadanas que deben ser protegidos en cualquier sociedad que aspire a ser civilizada.

 

 

Nuevo año escolar, condiciones iguales o peores

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

 

Investigaciones del Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés), renuncias, secretaria pendiente de vistas de confirmación, escuelas con hongos, filtraciones en los techos, escuelas sin pintar, en fin, escuelas no aptas para recibir estudiantes. Nada nuevo en este inicio del año escolar 2023-2024 del Departamento de Educación. (DE).

“Nos encontramos con las mismas situaciones de años anteriores obviamente agravados porque si las situaciones no se atienden por años pues cada año que pasa las situaciones van a ser peores en muchísimas escuelas; escuelas sin pintar en el interior y exterior, escuelas con comején, escuelas con hongos, con filtraciones en el techo, escuelas a las que no se han reparado las columnas cortas. Escuelas, que se fueron de vacaciones en junio, donde los contratistas les dijeron que iban a trabajar en el verano y llegaron a las escuelas y encontraron las cosas en el medio como las dejaron, sus salones sin pintar, hay muchas escuelas que se fueron pensando que iban a encontrarla rehabilitada y esa no fue la realidad”, declaró la presidenta de la Federación de Maestros (FMPR) Mercedes Martínez Padilla, a CLARIDAD, respecto a que se han encontrado con los mismos problemas de siempre en este nuevo año escolar.

En tanto en el marco de este nuevo año escolar, la secretaria de la gobernación Noelia García, confirmó a varios medios de comunicación que el FBI realiza una investigación relacionada con la otorgación de contratos para la reparación de estructuras de la agencia, como escuelas y de varios programas que reciben fondos federales. Hace apenas un mes, a la renuncia del secretario Eliezer Ramos Parés, también se reveló que el DE de una asignación de $1,320, 626 del programa de Ayuda de Emergencia Para Escuelas Primarias y Secundarias (ESSER, siglas en ingles) solo había utilizado unos $694,377,391, por lo que estaba en riesgo de perder el resto del dinero, pues su asignación vence este 30 de septiembre.

Tras la renuncia de Ramos Parés, (a petición del gobernador Pedro Pierluisi), éste nombró a Ángel Toledo López, como secretario. El gobernador tuvo que retirar el nombramiento Toledo López ante la postura del Senado de que el nominado no sería confirmado. Días después el gobernador Pierluisi nombró secretaria a la directora de la Región de Bayamón del DE, Yanira Raíces Vega. La nueva Secretaria entonces designó, es decir devolvió, a su puesto de sub secretario de Asuntos Académicos y Programáticos a Toledo López. Luego, en los primeros días de agosto se dieron otras dos renuncias en la alta gerencia del DE, la del sub secretario de Administración, Jesús González Cruz y la secretaria Auxiliar de Asuntos Federales, Naitzabes Martínez González.

Entre tanto la Comisión de Nombramientos del Senado, confirmó a CLARIDAD que todavía no se ha pautado nada sobre las vistas de confirmación de la nominada. Así comienza una vez más el nuevo año escolar del sistema público.

Martínez Padilla señaló, sobre las renuncias y salidas de funcionarios a un mes de iniciar el semestre, que siempre van a tener efectos sobre el sistema y eso parte de lo que la FMPR ha señalado de la necesidad de una verdadera descentralización del DE. Dio a conocer que la Federación junto a otros grupos multisectoriales constituidos en el Comité de Trabajadores por la descentralización del DE estaba iniciando un recogido de firmas de maestros y en comunidades para exigir una verdadera descentralización del DE con propuestas de autonomía escolar, el que los ejecutivos del DE incluyendo al secretario y superintendencias sean nombrados por sus méritos, que haya consulta por regiones de los candidatos. Además de que la Legislatura trabaje en la derogación de la actual ley 85, la “mal llamada reforma educativa” para trabajar una verdadera reforma. “Esta propuesta va a ser nuestro norte este semestre”.

Mientras sobre la nueva designada, y su postura sobre las escuelas chárter, la presidenta de la FMPR reconoció que Raíces Vega es una persona con la que se puede dialogar igual que con Ramos Parés. No obstante, hizo la salvedad de que obviamente responde a la política publica de la agencia de que todavía no hay las escuelas chárter que permite la ley, o sea que favorece que haya mas. “Nosotros entendemos que debe ser el rol de cualquier secretario defender la educación pública y fortalecer las escuelas públicas y no desviar los fondos para favorecer escuelas privadas”. Sobre ese mismo asunto ante la postura del alcalde Miguel Romero de que favorece las escuelas chárter para San Juan, Martínez Padilla, confirmó que el municipio de San Juan es el único que tiene escuelas chárter y atribuyó al interés por estas escuelas a los fondos que recibe el Municipio de parte del DE y federales.

En cuanto a que una vez más el DE es objeto de investigación por presuntos actos de corrupción dijo que realmente no les sorprende. “No es la primera, ni la última vez que hacen investigación sobre el DE lamentablemente lo que sí es seguro es que mientras las escuelas están en condiciones paupérrimas, infrahumanas, sin garantizar condiciones de trabajo y estudio hay gente que se está lucrando, que está robando, hay contratos que se están otorgando y no se está cumpliendo con los mismos, eso es robo del erario público y no debe sorprender a nadie que estén investigando, lamentable no debería ser la norma”.

Todavía faltan maestros

En entrevista por separado la presidenta de UNETE, Liza Fournier Córdoba, señaló sobre las condiciones de los planteles que había que reconocer que este año hay mas escuelas quizás habilitadas o en buenas condiciones que en años anteriores. “Pero para mí como líder sindical y como maestra activa en la sala de clases no puede haber unas pocas”. Se refirió a que la secretaria del DE dijo que un 70% de las escuelas habían sido rehabilitadas, a lo que Fournier cuestionó el sentido de habilitadas, se refiere a que se le pasó un trimmer, o se recogieron los escombros, este tipo de tarea.

La presidenta de UNETE describió un panorama similar al descrito por la presidenta de la FMPR de que hay escuelas a las cuales se les indicó que sus salones serían pintados y ahora al regreso se ha encontrado que no. En el caso de las escuelas donde no se hicieron los trabajos se ha informado que se harán durante el año escolar.

En cuanto al nombramiento de maestros Fournier Córdoba, citó que según la secretaria Raíces Vega faltaban 180 maestros por reclutar. “Yo creo que faltan más y hemos tenido problemas este año con muchos maestros que eran extensión o eran transitorios y les dieron una evaluación no aceptable para el DE. Observó que se supone que un maestro, si en su primera evaluación no sale satisfactorio se le busque un mentor, un facilitador esto porque muchas veces son personas que no estudiaron pedagogía, tienen un bachillerato. Abogó que entre esas personas puede haber quienes tengan la vocación de maestros, pero el DE tiene que darle las herramientas, cosa que no siempre ocurre debido a que cada escuela es una finca aparte, cada director quiere cosas diferentes y “entonces a veces no hay pena ni piedad y esas personas si tiene una evaluación que no es satisfactoria no la vuelven a nombrar. Hay muchos maestros que no nombraron este año y ahora hay que estar peleándole la evaluación. Entendemos que tienen que darle la oportunidad”.

La presidenta de UNETE señaló que ha habido una merma de estudiantes este año en muchas escuelas lo que puede reducir los equipos de trabajo de docentes. No obstante, indicó que la reducción de estudiantes es una oportunidad ideal para dar una atención individualizada a los estudiantes, en particular a los de educación especial.

La sindical UNETE también forma parte del Comité de Trabajadores por la descentralización del DE.

Por su parte la Asociación de Maestros de Puerto Rico (AMPR) con su Local Sindical, en conferencia de prensa, a días de comenzar el semestre se expresó en sentido similar de la necesidad de que en el DE se implemente un plan articulado y estratégico para una transformación educativa real con el magisterio y las comunidades escolares como protagonistas. “El país entero está cansado de la falta de un plan articulado y estratégico y eso lo vemos en cada inicio escolar. Mientras esa sea la orden del día, seguiremos teniendo los mismos resultados”, destacó Víctor M. Bonilla Sánchez, presidente de la AMPR,

Bonilla Sánchez dio a conocer que, de acuerdo con resultados obtenidos tras visitas realizadas por el equipo de coordinadores de la AMPR a unas 588 escuelas alrededor de la isla, hoy persisten problemas de planta física, recogido de escombros, sellado de techos, columnas cortas y pintura de las estructuras. Además, en un 46.4% de estas escuelas la facultad escolar no está completa. Una muestra de este panorama es la escuela Berwind Intermedia que está ubicada en la escuela Ángel Ramos de Río Piedras, en donde la organización magisterial llevó a cabo su conferencia de prensa.

Para este año que inicia la AMPR detalló que el DE debe atender con premura el establecimiento de una escala salarial para el magisterio, la culminación de la negociación colectiva, así como la puesta en marcha con agilidad de la revisión de los casos pendientes de la Carrera Magisterial y el proceso de evaluación de casos nuevos.

Aun cuando las diversas organizaciones sindicales coinciden en la necesidad de que en el DE haya una transformación, descentralización de recursos y que el magisterio y las comunidades escolares sean los protagonistas, se desprende de las declaraciones de que los grupos sindicales que van por vías distintas. En el caso de la AMPR según informaron se ha insertado en el Comité Ejecutivo del Proyecto IDEAR, que busca lograr cambios en las operaciones administrativas del DE.

“No estamos totalmente de acuerdo en todo lo que se está planteando en las mesas de trabajo del Comité Ejecutivo, pero estamos ahí para defender la escuela pública gratuita, velar que se reconozca la autonomía escolar y promover que las escuelas administren sus presupuestos. Nuestra participación busca garantizar que no se debilite a la escuela pública; por el contrario, que de este proceso la escuela pública salga fortalecida. Es hora de que veamos una transformación total que nos conduzcan a lograr una educación pública accesible, de calidad y pertinente a las realidades actuales de nuestras comunidades escolares”, afirmó el vicepresidente de la AMPR.

Mientras los otros grupos magisteriales y organizaciones de la sociedad civil, se junta en el Comité de Trabajadores por la descentralización del DE.