Inicio Blog Página 658

Crucigrama-María de los Ángeles Castro Arroyo

 

Especial para En Rojo

Horizontales

2. _____ de los Ángeles Castro Arroyo; catedrática jubilada del Departamento de Historia de la UPR-Río Piedras y escritora puertorriqueña. Académica de número de la Academia Puertorriqueña de la Historia.
5. Emperatriz.
7. _____ Luz (Lucy) Rodríguez; patriota puertorriqueña. Encarcelada por ser miembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).
9. Remigio, historia de un hombre: Las memorias de _____ Rivero Méndez; (2008) compilación de Castro Arroyo.
10. A nivel.
11. Dicho de una cuchara: Que se usa para comer la sopa.
16. Relaten.
21. Irradié.
22. _____ Juan; ciudad natal de Castro.
24. _____ Cajigas; tallador de santos aguadeño.
25. En algunos países, miembro de la alta nobleza.
26. Nacida en un barco durante la navegación.
29. Isla griega.
30. San Juan de Puerto Rico. La ciudad a _____ del tiempo; (2000) libro de Castro.
32. María de los Ángeles Castro _____; es coautora de «Los primeros pasos: una bibliografía para empezar a investigar la historia de Puerto Rico», «Puerto Rico en su historia. El rescate de la memoria» y «América Latina: temas y problemas».
34. Océano.
35. Sube, trepa.
38. Arquitectura en San Juan de _____ Rico. Siglo XIX; (1980) libro de Castro.
40. María de los _____ Castro Arroyo; autora de «La Fortaleza de Santa Catalina» y «Remigio, historia de un hombre: Las memorias de Ángel Rivero Méndez».
41. Símbolo del bario.43. Amarra.
44. Puerto Rico en su historia. El rescate de _____ memoria; (2001) libro de Castro y María Dolores Luque de Sánchez.
46. Símbolo del rutenio.
47. Río de Alemania.
48. Terminación verbal en infinitivo.
49. Conjunción latina de significado «y».
50. _____ Lydia Vega; profesora y escritora puertorriqueña.
51. Dominio de internet de Anguila.
52. Cacerolas.
53. Primera vocal.
54. _____ Power y Giralt, diputado puertorriqueño a las cortes generales y extraordinarias de España, 1810-1813; (2012) libro de Aída R. Caro Costas. Castro Arroyo estuvo a cargo de su segunda edición y del ensayo preliminar.

Verticales

1. Prosiguen.
2. Red.
3. Penacho de plumas que tienen en la cabeza algunas aves.
4. María de los Ángeles _____ Arroyo; Humanista del Año 2011 por la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades. Vicedirectora de la Academia Puertorriqueña de la Historia.
5. Dios egipcio.
6. Noreste, abrev.
8. Regala.
11. 26 de _____ de 1944; nacimiento de Castro.
12. _____ Torrijos; fue presidente de Panamá.
13. Los primeros pasos: una bibliografía _____ empezar a investigar la historia de Puerto Rico; (1987) libro de Castro junto a María Dolores Luque de Sánchez y Gervasio Luis García.
14. _____ Marqués; escritor puertorriqueño.
15. La Fortaleza de _____ Catalina; (2005), libro de Castro y Max Toro Mattei.
17. Casualidad, caso fortuito.
18. La Carretera Central. Un viaje escénico a la historia de Puerto _____; (1997) libro de Castro y Luis Pumarada-O’Neill.
19. Tomás _____ Martínez; escritor argentino.
20. Hospitales.
22. Preposición.
23. Apócope de la palabra «nada».
27. Campeón.
28. Tate, interjección.
31. Riel de ferrocarril.
33. Sonríe.
36. América _____: temas y problemas; (1994) libro de María Dolores Luque de Sánchez y María de los Ángeles Castro Arroyo.
37. Piña.
38. ¿A qué _____ si los de Madrid no quieren?: una versión criolla de la guerra del 98 en Puerto Rico; (1997) libro de Castro.
39. Utilizaría.
42. Automóvil.
43. _____; mar interior de Asia Central.
45. Una recadera en _____ cielo; (1999) libro de Castro.

La reestructuración de la red eléctrica va a paso de tortuga

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.co.

Independiente de la métrica que se utilice, el proceso de reconstrucción de la red eléctrica ha avanzado a un ritmo relativamente lento. Hay dudas sobre el plan de modernización a implantarse, el aumento en el uso de gas natural y desacuerdo entre instalaciones solares a gran escala versus un sistema basado en techos, según el Centro para una Nueva Economía (CNE)

Estos señalamientos están contenidos en un análisis publicado este 12 de septiembre por el CNE, Actualización sobre la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) sobre las circunstancias y aspectos que definen el presente y futuro del sistema eléctrico del país.

El primero de estos, por supuesto, es la reestructuración operativa de la AEE, es decir, la privatización de la AEE: la transmisión y distribución (T&D) a manos de LUMA. La privatizadora es la encargada de trabajar con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia (FEMA) el diseño y reconstrucción del sistema de T&D. Menciona el CNE sobre  LUMA: “Desde el comienzo del año fiscal 2023 ha sometido un total de 341 alcances de trabajo (SOW, siglas en inglés) para proyectos de T&D que representa un estimado de $7,100 millones en actividades de reconstrucción. Para el CNE no está claro en el Plan Fiscal cuántos de estos SOW han sido “aprobados” o en qué etapa del proceso se encuentran.

La otra parte de la reestructuración es la  privatización de la generación con la empresa Genera, una filial de News Fortres Energy (NFE), compañía de gas natural que ya opera en San Juan un puerto de gas para suplir a la AEE. Se supone que Genera está obligada a realizar algunos gastos de capital a corto plazo financiados por FEMA para estabilizar el sistema, generar ahorros mediante la renegociación de los contratos de combustible y, por último, comenzar a decomisar las plantas generatrices. Aquí vuelve a levantar bandera el CNE y rechaza que con la renegociación de los contratos de combustible habrá ahorros. Además señala que los verdaderos ahorros vendrán de la decomisación de la “envejecida flota de generación de combustible fósil de la AEE”.

La reestructuración financiera

En la actualidad, la AEE tiene una deuda de  alrededor de $9,000 millones en bonos pendientes, una deuda de $3,800 millones al sistema de pensiones, $700 millones a los prestamistas de combustible y otros varios millones a acreedores no garantizados. De no restructurarse la deuda, según el Plan fiscal de la AEE, esta tendría que “pagar aproximadamente $2,620 millones de obligaciones de deuda heredadas programadas en cuatro años desde el año fiscal 2024 hasta el año fiscal 2027, además de los aproximados $4,830 millones de montos vencidos y actualmente vencidos hasta el final del año fiscal 2023″.

El CNE expone que de no pagar las obligaciones de deuda no reestructurada a corto plazo, la AEE requeriría aumentar la tarifa en cerca de 6 a 7 centavos el kilovatio hora de 2024 a 2027, y, a largo plazo, si no hay una reestructuración, tendría que pagar un aproximado de $1,000 millones al año. Bajo este escenario, dice el CNE, un cliente residencial promedio que consume 425 kvh al mes vería un aumento en su factura de un aproximado de 25 %. Esto, advierte, es un escenario insostenible debido al estancamiento de la economía de Puerto Rico y las altas tasas de pobreza.

El CNE plantea la necesidad de la restructuración de la deuda, pero no emite juicio sobre el plan de ajuste de deuda presentado por la Junta de Control Fiscal (JCF).

Nuevo Plan Integrado de Recursos

Desde el 2014 se supone que la AEE elaborara un Plan Integrado de Recursos (PIR). Este es un plan a 20 años que se tiene que actualizar cada tres; el objetivo final es que para el 2050 Puerto Rico haya alcanzado un 100 % de energía renovable. Ahora, con la privatización, es LUMA, como el agente de la AEE, quien lo prepara. El Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) le dio hasta el 1 de marzo del 2024 a LUMA para que presente un PIR.

En tanto, los objetivos intermedios del  PIR que se aprobó en el 2020 no se han alcanzado, ya que el proceso de contratación de generación de energía renovable a gran escala tiene cerca de dos años de retraso. Se refiere a los seis proyectos de generación de energía renovable y almacenamiento de baterías. Por su parte, LUMA afirma que ha conectado a más de 50,00 clientes a instalaciones solares en techos, lo que representan 300 MW de capacidad de generación desde que se hizo cargo de la T&D en el 2021.

Mientras, el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) estimó que para junio de 2023 en Puerto Rico había un total de 85,661 interconexiones solares en techos. Para el CNE  este  progreso ha sido uno lento ya que la AEE tiene más de un millón de clientes.

Reconstrucción del sistema de T&D

 Aquí nos dicen cuánto dinero ha recibido la AEE. Según el Plan Fiscal, “al 2 de junio de 2023, la AEE ha recibido más de $15,000 millones de fondos federales en total. Aproximadamente $12,000 millones de fondos de FEMA están obligados para trabajos permanentes y se ha recibido la aprobación para proyectos que ascienden a aproximadamente $2,300 millones. El resto del financiamiento federal obligado incluye aproximadamente $2,400 millones de financiamiento de FEMA para trabajos de emergencia, aproximadamente $600 millones de financiamiento de FEMA para costos de administración y aproximadamente $2,300 millones de financiamiento de CDBG”. Es decir, en términos de fondos para la reconstrucción de la red, solo el 19 % de los fondos de FEMA ha sido aprobado para ser gastado.

Para el CNE, independiente de la métrica que se utilice, el proceso de reconstrucción de la red ha ido a un ritmo lento. Indica que los factores que explican este retraso es que para algunos observadores no está claro qué plan de modernización de la red es el que va a implantarse, si el de la AEE o el que prepare LUMA, y además está el plan del DEO. El CNE observa que no queda claro cómo se relaciona cada uno de estos planes con el otro ni cuál tiene precedencia en caso de conflictos entre ellos.

Un segundo factor que entra en conflicto es la capacidad de generación nueva con gas natural que la AEE y FEMA  han acordado instalar en la antigua Central Palo Seco. Esta inversión de cerca de $900 millones es cuestionada como innecesaria, y quizás hasta ilegal, por ambientalistas, debido al requisito de alcanzar la generación de 100 % renovable para el 2050. Por parte de sus defensores, recoge el CNE,  se esgrime que esta es necesaria para estabilizar el sistema y crear un “puente” hacia la generación renovable.

Por último, está el debate entre los defensores de la generación renovable distribuida en techos y los que favorecen las instalaciones centralizadas de generación solar a gran escala.

El director de Política Pública del CNE, Sergio Marxuach, autor del informe, repara en que este debate no es un mero desacuerdo de política pública, ya que la decisión política influirá en el diseño de la nueva red. Si el Gobierno decide por mayores sistemas solares distribuidos en techos, la red sería un diseño, y si por el contrario es una generación centralizada a gran escala, el diseño sería otro. Por parte del DOE, observa Marxuach, se  ha llegado a la conclusión de que hay cabida para ambos modelos. Expresa que, “por desgracia”, el informe final del DOE no estará listo hasta diciembre de este año, por lo que es poco probable que este desacuerdo se resuelva antes de esa fecha.

 

 

Esta semana en la historia

 

14 de septiembre de 1847
EUA ocupa Ciudad de México
En el marco de la guerra expansionista donde EUA robó la mitad del territorio mexicano, las tropas yankis ocupan Ciudad México, poniendo fin a gran parte de las batallas de la guerra. La ocupación de la ciudad le produjo a los yankis unos 10,000 muertos por enfermedades, más que las bajas por batallas.

15 de septiembre de 1821
Proclaman Independencia de Centro América
Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Guatemala y Honduras rompen oficialmente con el dominio de la corona española. Esto llevó en algunos casos a decenas de años de batallas hasta que todas lograron su primera independencia.

 15 de septiembre de 1960
Terrorismo anti revolucionario
En la villa cubana de Palma de la Cruz, elementos apoyados por la CIA, asesinan a Ricardo González Miranda, maestro voluntario de la Campaña Nacional de Alfabetización.

15 de septiembre de 2008
Terrorismo de derecha empresarial
Siete personas murieron y al menos 132 fueron heridas por un bombazo adjudicado al cartel de la Familia Michoacana, en las batallas por controlar el mercado para atender el consumo yanki de drogas.

16 de septiembre de 1810
Grito de Dolores
En el pueblo de Dolores (México), el cura Miguel Hidalgo convoca a una lucha armada en contra de la dominación española, en un acto conocido como el Grito de Dolores y el cual da inicio a la Independencia de México.

16 de septiembre de 1939
Comunistas derrotan a japoneses
En el marco de las invasiones japonesas previas a la 2da Guerra, tropas soviéticas -dirigidas por el General Zhúkov- derrotaron a invasores japoneses en la Batalla de Jaljin Gol; hecho que evitó el control nipón de Asia.

 16 de septiembre de 1982
En Líbano suceden las Matanzas de Sabra y Chatila; falangistas cristianos con apoyo israelí asesinan a miles de civiles.

17 a 19 de septiembre de 1868
Explota sublevación en el imperio
La Gloriosa o Revolución de Septiembre, fue una sublevación militar con elementos civiles en España, la cual supuso el destronamiento y exilio de la reina Isabel II y el inicio del período denominado Sexenio Democrático (1868-1874). Pero los poderes en España, aunque no querían a la reina, seguían pro-monárquicos y se dedicaron a buscar otro rey y mantener lo que le quedaba de imperio.

17 de septiembre de 1980
Ejecutan a dictador
Tras el triunfo de la Revolución Sandinista en 1979, el dictador nicaragüense Anastasio Somoza Debayle huye a Paraguay bajo el amparo del dictador Alfredo Stroessner. Allí un comando integrado por combatientes argentinos, con bazuka y M-16, ejecutaron a Somoza.

 19 de septiembre de 1692
Cristianos torturan y ejecutan a matrimonio
En el marco de los juicios puritanos contra la brujería en Salem, Massachusetts, fallece el granjero Giles Corey tras dos días de aplastamiento -donde le colocan objetos bien pesados encima para causarle la muerte- por no haberse declarado culpable ni inocente. Dos días después será asesinada su esposa -que se había declarado inocente.

19 de septiembre de 1964
«¡Cuba sí, yanquis no!»,
En Madrid, un millar de personas se concentran frente a la embajada yanki, coreando «¡Asesinos!» y «¡Cuba sí, yanquis no!», debido al ataque terrorista de la CIA contra el carguero español Sierra Aránzazu (que habían confundido con el carguero cubano Sierra Maestra).

 19 de septiembre de 1994
Tropas yankis invaden a Haití
Sobre 24 mil soldados yankis invaden a Haití, para preservar la democracia en el país. EUA ocupó el país del 1915 al 1934 y hoy día invasiones EUA + ONU mantienen la zona en descontrol. Al día de hoy, Haití sigue siendo el país americano menos estable.

 

20 de septiembre 2017
Huracán María azota a Puerto Rico
Seis años después, el gobierno sigue anunciando que las reparaciones de las viviendas vienen pronto.

Fuentes utilizadas: https://www.hoyenlahistoria.com/, facebook.com/dariow.ortizseda; historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe del CSC de Puerto Rico; efemeridespedrobeltran.com; Calendario Histórico Nuestros Mártires 2024; y otros calendarios consultados por José M. Escoda.

 

Inacción y falsas soluciones ante el calentamiento global

 

Especial para CLARIDAD

En los próximos meses, las naciones del mundo volverán a reunirse en la edición 28 de la Conferencia de las Partes (COP28) de las Naciones Unidas para llegar a acuerdos sobre cómo enfrentar el calentamiento global. Sin embargo, el panorama no es alentador. El incremento en la participación de compañías fósiles y el continuo retraso en alcanzar las metas acordadas por los países que más contribuyen al calentamiento global ponen en peligro la posibilidad de mantener la temperatura media del planeta por debajo de los 1.5 grados Celsius. Los subsidios gubernamentales para las compañías fósiles volvieron a romper récord en 2022, alcanzando 1 millón de billones de dólares, tres veces más que aquellos dirigidos a energía renovable. La contaminación del aire que causan estas empresas mata entre 1 a 10 millones de personas al año, sin contar otras muertes y enfermedades causadas por daños a cuerpos de agua y a los suelos. Estas medidas económicas han recibido severas críticas por varias instituciones internacionales, quienes insisten en que las mismas terminan incentivando el consumo desmedido de energía, perpetuando la pobreza y beneficiando tecnologías ineficientes como el gas natural y el carbón. La falta de acción gubernamental y la implementación de falsas soluciones (acciones que se llevan a cabo para aparentar que se está atendiendo el problema, pero en realidad no ayudan o empeoran la situación) hacen que el planeta continúe calentándose y que islas como las nuestras sigan recibiendo el impacto más desproporcionado.

Aun cuando los fuegos forestales han acaparado la atención mediática, las altas temperaturas también han provocado sequías, calentamiento del océano, cambios en los vientos y corrientes marinas, aumento en vectores de enfermedades como los mosquitos y nubes más grandes de polvo del Sahara. En Puerto Rico, las oleadas de calor incrementan el deterioro de la calidad del aire, así como la salud de la población, desde falta de sueño e irritabilidad, hasta la agudización de condiciones cardiorrespiratorias, golpes de calor, ataques cardíacos y muertes.  El calor extremo también tiene un efecto nocivo en la salud mental y afecta particularmente a la vejez, la niñez, las personas gestantes y aquellas que trabajan o pasan largos periodos de tiempo al aire libre.

Uno pensaría que con todo lo que tenemos que perder, la sociedad puertorriqueña estaría alzada en armas exigiéndole al gobierno mayor acción climática. Sin embargo, esto no es así y, en consecuencia, el liderato político local actúa de manera similar a como lo hacía el expresidente Trump, negando una realidad que a plena vista compromete nuestro futuro. Contrario al activismo estatal que vemos en otras islas alrededor del mundo, en Puerto Rico no participamos de las discusiones internacionales, no contamos con un plan de acción y, al igual que los países que más contaminan, seguimos financiando con fondos públicos la generación y transmisión de energía sucia a través de contratos que retrasan nuestra soberanía energética.

Ser la colonia del país que históricamente ha contribuido más a las emisiones de gases de efecto invernadero y uno de los que más trabas a puesto a los acuerdos internacionales, pone de manifiesto el catastrófico choque de intereses entre ambas sociedades. La condición colonial es en gran medida responsable de nuestra limitada capacidad de respuesta pues ha mantenido un sistema social, racial y económico de explotación, contaminación y desregulación que agudiza nuestra precariedad actual y la posibilidad de tomar nuestras propias decisiones.

Este conflicto queda demostrado claramente a través de al menos dos metas fundamentales. La primera es la transición energética. Estados Unidos es el exportador más grande de gas natural licuado en el mundo y continúa siendo una de las potencias ricas que más lentamente se está moviendo hacia energías limpias. Por lo tanto, aun cuando nuestras leyes mandatan un cambio acelerado hacia la energía renovable y los datos científicos demuestran la viabilidad de lograrlo utilizando energía solar, los políticos (de aquí y de allá) insisten en incentivar las compañías fósiles, como AES, New Fortress y Genera, a través de contratos y financiamientos públicos privilegiados.

La segunda meta donde vemos un choque aún más dramático es en el de la seguridad alimentaria. La política pública federal ha forzado la importación de más del 80% de los alimentos que consumimos y ha desincentivado la producción local, causando la pérdida del 60% de las fincas agrícolas en los pasados 25 años. Esta reducción no solo nos aleja de alcanzar las 600,000 cuerdas agrícolas protegidas en el Plan de Uso de Terrenos, sino que ha reproducido la idea, repetida hasta la saciedad, que aquí no podemos producir nuestro propio alimento. Incentivar la agricultura, especialmente modelos agroecológicos y agroforestales, aumenta la seguridad alimentaria, pero además tiene otros beneficios climáticos como la captura de carbono, control de la erosión, retención de agua, disminución del calor, aumento en la biodiversidad y conservación del paisaje.

El ejemplo más reciente de este ataque contra la agricultura son los proyectos ilegalmente aprobados de placas solares industriales en el sur. Estos violentan las leyes locales, impactan la calidad del suelo, son susceptibles al paso de los huracanes y aumentan las inundaciones en sectores aledaños, como es el caso de las comunidades Coquí y San Felipe en Salinas. Adicionalmente, la energía generada por tales proyectos se vende más cara que la producida en los techos de las casas, aún antes de añadirle el costo de las constantes alzas a la tarifa por parte de LUMA. Las leyes locales no solo protegen los terrenos agrícolas, sino que requieren que los proyectos de energía renovable lleven a cabo consultas de ubicación que eviten el mal uso de espacios no designados para ello. Si tanto las leyes, como los estudios técnicos privilegian el uso de los techos para la instalación de energía solar, ¿por qué hay políticos y jefes de agencias que insisten en defender los proyectos industriales en fincas? Todo parecería indicar que el otrora “cartel del petróleo” ha sido suplantado por el cartel del gas natural y los oportunistas productores de energía solar industrial. Una transición energética distribuida, equitativa, rápida y segura es efectiva tanto en eliminar los gases de efecto invernadero, como en proveer mayor democracia participativa, control sobre la producción local, empoderamiento comunitario, justicia de género y acceso a áreas remotas, entre otros beneficios.

Mitigar y adaptarse al calentamiento global requiere de acciones informadas, con métricas claras y objetivos verificables, además de una voluntad política y un esfuerzo colectivo sin precedentes. Localmente, uno de los puntos de partida es la Ley 33-2019, conocida comúnmente como la ley de cambio climático. Esta ley esboza un programa de acción inicial que depende significativamente de acciones contundentes y coordinadas del aparato gubernamental. No obstante, cuatro años después de su aprobación, es evidente que el cumplimiento de esta ley no ha sido prioridad para las administraciones de turno. Por ejemplo, la ley ordena reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50% para el 2025 y llevar a cabo un inventario anual de estos gases para monitorear su cumplimiento. Pese a este mandato, el inventario anual no se realizó hasta este año (2023) gracias a una demanda radicada por El Puente Puerto Rico, y sus resultados advierten que la falta de acción inmediata hará que no cumplamos con la fecha acordada. También resalta que las inversiones en gas natural, en vez de energía renovable, retrasan la reducción de emisiones, ya que el sector de energía es el que más contribuye a estos gases en Puerto Rico. Recomienda además “un plan climático multisectorial… [que] debería publicarse cada cinco años, con informes de progreso publicados anualmente para garantizar la responsabilidad pública”. La publicación de un plan climático ya estaba contenida en la Ley 33-2019 y debió estar listo en octubre de 2021, luego de una prórroga otorgada al DRNA, quien preside el comité encargado de redactar dicho plan. Este plan aún no se ha publicado, pese a que es parte también del Mandamus radicado por El Puente.

Otros objetivos establecidos en el estatuto incluyen: 1) sembrar 500,000 árboles nativos y endémicos para el 2025, 2) eliminar la planta de carbón de AES para el 2027 (pese al clamor de las comunidades cercanas que han pedido su cierre inmediato debido al daño causado a la salud de la población y al medio ambiente), 3) cambiar los vehículos del gobierno a vehículos eléctricos o híbridos para el 2028, 4) reducir el 60% de los desperdicios que se depositan en los vertederos para el 2030, 5) reducir el consumo total de energía en un 10% para el 2030, y 6) lograr el 100% de energía renovable para el 2050, pasando por una serie de metas intermedias–20% al 2022, 40% al 2025 y 60% al 2040.

Sabemos que estas metas son alcanzables, si nos ponemos a ello. Por ejemplo, el estudio de modelaje liderado por la organización CAMBIO concluye que es posible alcanzar el 75% de energía renovable para el 2035, con un modelo distribuido de sistemas solares en techos con baterías y sin utilizar los terrenos protegidos para agricultura ni gastar dinero en contratos nuevos de gas natural. Esto permitiría cerrar inmediatamente la carbonera AES, eliminar hasta un 70% las emisiones de CO2 para el 2035 y reducir los costos del kilovatio hora (KwH) por debajo de los $.10.

 

Otra medida impostergable es la aprobación del proyecto de ley de costas—detenido por décadas por los partidos mayoritarios—que contiene una moratoria de construcción en la costa, así como la delimitación de la zona marítimo terrestre (ZMT). Tanto la moratoria, como la ZMT son acciones prioritarias para adaptarnos al aumento del nivel del mar. Sin estas dos acciones, las otras iniciativas de manejo y protección costera ocurrirían de manera aislada y desorganizada, disminuyendo el impacto positivo que puedan tener. Cientos de otras recomendaciones han sido presentadas por expertos al gobernador y al DRNA, sin resultados concretos.

Termino mencionando que la participación ciudadana es quizás la acción climática más importante de todas. Actualmente decenas de grupos y comunidades están implementando acciones locales de adaptación, sin esperar por el liderato gubernamental. Sin embargo, el accionar político para tomar control de las decisiones que se llevan a cabo en las instituciones del estado sigue siendo una estrategia necesaria de incidencia climática. Aprender sobre estos temas, involucrarse en iniciativas colectivas y elegir servidores públicos que no trabajen para las compañías fósiles, ni nos distraigan con falsas soluciones, es el cambio que traerá mayor impacto, si deseamos dejarles a las próximas generaciones alguna oportunidad de bienestar en este archipiélago.

El autor es antropólogo y director de El Puente Puerto Rico. Este escrito fue publicado en la versión mensual impresa de CLARIDAD.

 

Chile, la verdad sobre el golpe 50 años después 

Foto Prensa Latina

 

Ahora, que poco a poco ha ido saliendo a la luz la verdad tras el golpe de estado que en 1973 dio un vuelco fatal a la larga trayectoria democrática del pueblo chileno, e instauró una de las peores dictaduras militares de la historia, el gobierno de Estados Unidos- ese  autoproclamado «guardián global de la democracia»- tendría mucho por qué pedir perdón al gobierno y el pueblo chilenos. El dolor, la miseria, y el terror que vivió ese pueblo- principalmente la izquierda y los sectores trabajadores y populares que apoyaron al gobierno de Salvador Allende y Unidad Popular- bajo los 17 años de la dictadura militar de Augusto Pinochet no pueden ser resarcidos con otra de las trilladas «disculpas» que ofrecen los presidentes estadounidenses, cada vez que su país queda expuesto a la vergüenza cuando se desclasifican y se hacen públicos los documentos de sus fechorías secretas en el mundo entero.

En el año 1970, la amplia coalición política de Unidad Popular ganó las elecciones en Chile liderada por  Salvador Allende, un carismático y curtido político socialista y médico de los pobres, que llegó al poder con la encomienda de iniciar un profundo programa de reformas sociales y económicas para beneficiar a las grandes masas del pueblo. Hasta entonces, éstas eran excluidas de las riquezas que se repartían a manos llenas los conglomerados empresariales locales y extranjeros, principalmente de Estados Unidos, con la complacencia y colaboración de la corrupta oligarquía chilena. Anaconda Copper era «dueña» del cobre chileno, la ITT controlaba el 70 por ciento de la Compañía deTeléfonos de Chile, había injerencia interna del gobierno de Estados Unidos en la madeja de intereses ajenos a Chile que tenía raíces allí desde hacía mucho tiempo y, desde allí pretendía ejercer su hegemonía imperial sobre los demás países y gobiernos del continente.

Por lo tanto, en ese momento álgido de la Guerra Fría, la llegada al poder de un gobierno de izquierda en Chile, presidido por un líder de acción como Allende, les representaba un problema potencial que Estados Unidos no estaba dispuesto a enfrentar en el entorno de la región.

El socialista y Unidad Popular abogaban por la nacionalización del cobre y por reformas que devolvieran al pueblo chileno sus tierras y recursos, lo cual inevitablemente les colocaba en ruta de colisión con la derecha y los intereses de Estados Unidos.

En campañas electorales anteriores, Estados Unidos había movido sus hilos con éxito para descarrilar un triunfo de Allende, pero en 1970 no pudieron frenar la fuerza del pueblo. Como resultado, Estados Unidos hubo de enfrentar la presión de la derecha chilena y de las empresas estadounidenses que tenían el control sobre la economía de Chile. Un libro puesto al día en ocasión del 50 aniversario del golpe, escrito por Peter Kornbluh director de National Security Archives, entidad que recopila, cataloga y hace pública información desclasificada de seguridad nacional de Estados Unidos, revela la participación crucial de Agustín Edwards, dueño del periódico El Mercurio, principal diario de Chile, en los acontecimientos y desestablizacion que precedieron el golpe militar. Según Kornbluh, Edwards sostuvo reuniones secretas en 1970 con el entonces presidente de Estados Unidos Richard Nixon, su oficial de Seguridad Nacional, Henry Kissinger y el director de la CIA, Richard Helms, para que el gobierno estadounidense impidiera que Unidad Popular asumiera  el poder. Días después, Nixon ordenó ampliar la actividad encubierta de la CIA en Chile. Entre 1971 y 1973, año del golpe, El Mercurio recibió mas de $2 millones de dicha agencia para liderar la ofensiva mediática contra el gobierno de Unidad Popular y crear el clima de histeria que precedió al golpe.

El fatal desenlace estremeció al mundo y fue una puñalada en el corazón de nuestra América. Un palacio de La Moneda sitiado por los tanques y destrozado por las balas de los militares,  un heroico presidente Allende, asesinado en el combate desigual contra los golpistas, miles de chilenos y chilenas encarcelados, torturados, asesinados, desaparecidos y exiliados, sin que se les ofrecieran respuestas, ni siquiera un gesto compasivo y de humanidad. Un pueblo condenado a 17 largos años de la peor violencia y terror por parte de la dictadura cruel y siniestra del innombrable Augusto Pinochet.

Cincuenta años después, el pueblo chileno todavía busca explicación para  tanta maldad. Espera algún día descubrir dónde están sus desaparecidos. Un pueblo chileno decidido que, bajo un nuevo y joven liderato político, se mantiene firme en defensa de su democracia y conmemora su valerosa trayectoria y a quienes ofrendaron sus vidas y su sangre por preservarla. El recuerdo glorioso del combativo presidente Salvador Allende y su gesta de democracia transformadora y revolucionaria  siguen vivos en el corazón de su pueblo y de todas y todos los amantes de la libertad y la justicia en América y el mundo.