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El FEI bajo la lupa

 

Especial para Claridad

El FEI vuelve a ocupar el centro del escenario político porque el país ha llegado otra vez al punto donde las instituciones ordinarias no bastan. Cada cierto tiempo, Puerto Rico se enfrenta a un conflicto que revela la fragilidad de su arquitectura democrática: cuando los funcionarios con poder real se acusan entre sí, cuando las decisiones administrativas se mezclan con intereses privados, cuando la confianza pública se erosiona y el Ejecutivo no puede investigarse sin levantar sospechas, el sistema necesita un mecanismo externo que no dependa de la voluntad del gobernante de turno. Esa necesidad es la que explica por qué el FEI, creado hace casi cuatro décadas para atender precisamente estos momentos, vuelve a ser protagonista. No porque el país lo haya buscado, sino porque la estructura del poder lo ha hecho inevitable.

El Panel del Fiscal Especial Independiente fue creado en 1988, bajo la administración del gobernador Rafael Hernández Colón y con el secretario de Justicia Héctor Rivera Cruz como figura clave en su diseño. Su creación respondió a un problema estructural que se repetía en Puerto Rico desde hacía décadas: el Departamento de Justicia, por su subordinación al Ejecutivo, enfrentaba conflictos al investigar a funcionarios de alto nivel, especialmente cuando esos funcionarios pertenecían al mismo partido que controlaba el gobierno. La solución fue establecer un mecanismo externo, con autonomía funcional, que pudiera asumir investigaciones cuando el sistema ordinario no ofrecía garantías suficientes de independencia. El FEI nació como un intento de corregir una falla institucional evidente: la incapacidad del Estado para investigarse a sí mismo cuando los investigados ocupaban posiciones de poder.

Desde su origen, el FEI fue concebido como un organismo incómodo. Su función no era complacer a nadie, sino intervenir en los casos donde la política y la ley se cruzaban de manera conflictiva. Su existencia implicaba reconocer que el poder político, sin supervisión independiente, tiende a protegerse. Por eso, desde el primer día, el FEI operó bajo la presión de expectativas contradictorias: debía ser firme sin ser arbitrario, independiente sin ser percibido como opositor, y riguroso sin convertirse en un instrumento político. Esa tensión ha marcado toda su historia.

A lo largo de las décadas, el FEI ha tenido que evaluar la conducta de gobernadores, secretarios y alcaldes, y cada uno de esos casos ha moldeado su credibilidad pública. Cuando investigó a la gobernadora Sila María Calderón, el proceso evidenció la dificultad de examinar decisiones tomadas desde la cúspide del poder. Aunque no se radicaron cargos, el solo hecho de que el FEI interviniera mostró que la institución podía mirar hacia arriba, aunque el resultado final dejara dudas sobre su capacidad para actuar con contundencia en ese nivel. En el caso de Aníbal Acevedo Vilá, el FEI abrió investigaciones paralelas a las federales, pero terminó archivando varias de ellas. Ese archivo reforzó la percepción de que el FEI es más efectivo cuando investiga niveles intermedios del poder que cuando enfrenta directamente a un gobernador.

El FEI también ha intervenido en casos que involucran a secretarios de gabinete y jefes de agencia. La investigación sobre la exsecretaria de Educación Julia Keleher mostró las limitaciones del FEI cuando el gobierno federal ya domina la evidencia y el proceso. Aunque el FEI examinó aspectos locales, terminó archivando su pesquisa. Lo mismo ocurrió con la exdirectora de ASES, Ángela Ávila, cuyo caso fue archivado pese a su conexión con un esquema federal de corrupción. Estos archivos alimentaron la percepción de que el FEI enfrenta dificultades cuando los casos involucran redes complejas de consultores, contratistas y funcionarios con acceso directo al Ejecutivo.  Los casos contra alcaldes han sido los más visibles y los más contundentes. El procesamiento del exalcalde de Guaynabo, Héctor O’Neill, demostró que el FEI puede actuar contra figuras con poder político local significativo. El caso del exalcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez, por negligencia en el manejo de fondos públicos, reforzó esa percepción. En estos niveles, el FEI ha logrado radicar cargos, sostener procesos y obtener resultados concretos, en parte porque la estructura de poder municipal es menos capaz de influir en el proceso investigativo.

Sin embargo, la credibilidad del FEI no depende solo de sus éxitos. También carga con el peso de sus archivos, sus demoras y las expectativas imposibles que la ciudadanía deposita en él. Cada vez que archiva un caso, se le acusa de proteger al poder. Cada vez que radica cargos, se le acusa de persecución política. Cada vez que tarda, se le acusa de ineficiencia. El FEI opera en un entorno donde ninguna decisión está libre de interpretación política, porque investiga precisamente a quienes toman decisiones políticas.

La comparación constante con el gobierno federal también afecta su imagen. Cuando el FBI actúa con rapidez y contundencia, el FEI queda en desventaja, aunque sus jurisdicciones y recursos sean distintos. La ciudadanía tiende a medirlos con la misma vara, lo que coloca al FEI en una posición difícil: debe producir resultados con menos herramientas y bajo mayor escrutinio.

Es precisamente en este punto donde conviene observar la trayectoria histórica del FEI con mayor claridad. Estos casos, diversos en naturaleza y alcance, permiten trazar un patrón: el FEI ha logrado sus resultados más contundentes en el ámbito municipal, mientras que sus intervenciones en niveles superiores del poder han enfrentado mayores obstáculos, ya sea por la cercanía política de los investigados, por la complejidad de las redes involucradas o por la intervención dominante de las autoridades federales.

Pero incluso con este panorama, el país no puede responder una pregunta básica: cuántos casos ha ganado el FEI desde su creación. No existe un registro público consolidado. El FEI no publica estadísticas históricas acumuladas, sus archivos digitales solo cubren los años recientes y los expedientes anteriores están dispersos entre prensa, tribunales y documentos físicos nunca sistematizados. La institución que investiga al poder opera, paradójicamente, sin una estructura documental que permita evaluar su propio desempeño con precisión. Esa ausencia de datos no es un detalle técnico: es parte de la naturaleza misma del FEI, una entidad diseñada para intervenir donde el poder se vuelve opaco, pero que nunca ha contado con los recursos para documentar su trayectoria de manera transparente.

En este contexto histórico, la investigación actual relacionada con el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio vuelve a colocar al FEI en el centro del debate público. El caso comenzó con la destitución del subsecretario auxiliar de OGPe, Norberto Almodóvar Vélez, y la suspensión de la jefa de personal, Charlene Neuman Rivera, tras una investigación independiente que identificó presiones indebidas, represalias contra empleados denunciantes y posibles alteraciones en procesos competitivos financiados con fondos federales. La renuncia del entonces secretario del DDEC, Sebastián Negrón Reichard, abrió una nueva fase del conflicto cuando presentó querellas ante el FEI, Ética Gubernamental, Justicia y el Senado, alegando intervenciones indebidas del secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, posibles delitos, conflictos de interés y presiones para favorecer proyectos vinculados a la firma de cabildeo Politank.

La respuesta de Domenech fue inmediata y agresiva: presentó declaraciones juradas acusando a Negrón de al menos cinco delitos de corrupción, incluyendo conflicto de interés por su relación con el bufete de su abuelo, Reichard & Escalera, y por la creación de una corporación por parte de su esposa que, según él, buscaba beneficiarse de decisiones del DDEC. Ambas narrativas son incompatibles entre sí, y ambas involucran a funcionarios con acceso directo al poder político. Ese choque es precisamente el tipo de situación para la cual fue creado el FEI.

El Panel designó a dos fiscales especiales independientes para manejar la investigación: Fabiola Acarón Porrata‑Doria e Ileana Agudo Calderón. Ambas tienen experiencia en casos de integridad pública, delitos económicos y corrupción gubernamental. Acarón Porrata‑Doria es conocida por su rigor en la evaluación de conflictos de interés y su capacidad para manejar expedientes complejos. Agudo Calderón ha trabajado casos que involucran múltiples partes, evidencia extensa y alegaciones cruzadas. La designación conjunta de estas fiscales indica que el FEI reconoce la complejidad del caso y la necesidad de un análisis exhaustivo que abarque tanto las alegaciones de Negrón como las de Domenech, así como las irregularidades identificadas en OGPe.

La intervención del FEI en este caso demuestra que la institución sigue siendo el foro donde se dirimen conflictos internos del Ejecutivo cuando hay alegaciones de presiones indebidas, conflictos de interés y decisiones administrativas que podrían constituir delitos. También evidencia que, a pesar de las críticas, el FEI continúa siendo el mecanismo institucional que se activa cuando las disputas internas del poder alcanzan un nivel que compromete la confianza pública.

A pesar de sus limitaciones, el FEI sigue siendo un componente esencial del sistema institucional puertorriqueño. Su existencia es una declaración política en sí misma: el Estado reconoce que necesita un mecanismo independiente para fiscalizar a su propia clase gobernante. Cada caso que el FEI asume es una prueba de la capacidad del país para sostener un sistema donde la ley se aplica incluso a quienes la administran. Su historia demuestra que, aunque imperfecto, el FEI es uno de los pocos espacios donde el poder político puede ser examinado sin filtros partidistas directos. En un sistema donde el poder tiende a protegerse, el FEI representa la posibilidad —siempre frágil, siempre disputada— de que la ley pueda imponerse incluso cuando los investigados ocupan las posiciones más altas del gobierno.

 

Puerto Rico va con una sólida delegación para los Centroamericanos

Adriana Díaz. Foto Alina Luciano

 

Especial para CLARIDAD

El pasado jueves 9 de julio se dio a conocer la delegación centroamericana que nos representará a partir del día 24 de julio en suelo dominicano en los juegos que conmemoran el centenario de esta justa deportiva que se llevó a cabo por primera vez en México en 1926 con México, Cuba y Guatemala como los únicos participantes.  Puerto Rico se unió cuatro años más tarde en los Juegos de la Habana.

Una delegación balanceada

Puerto Rico presenta este año una delegación de 442 atletas:  226 mujeres y 216 hombres entre los que resaltan 9 equipos femeninos y 7 equipos masculinos.  El 62% de estos atletas va a los Juegos por primera vez mientras que para el 38% serán sus segundos Juegos o más.

La cantidad de 442 resulta sumamente significativa si tomamos en cuenta que hace 12 años el COPUR empezó unas métricas de rendimiento que buscaba más resultados y menos atletas.  Sin embargo, esta será la segunda mayor cantidad de atletas en nuestra historia solo siendo superados por los 649 que participaron en Mayagüez 2010 donde Puerto Rico, por ser sede, tuvo más participación de lo normal.

Atletismo el grupo más grande

Con 48 participantes, el atletismo boricua que en los últimos años ha tenido un resurgir, lleva la segunda delegación más grande de su historia (siendo solo superada por los 51 de Barranquilla 1946) y superando por 18 los enviados a El Salvador 2023.

Basado en los resultados recientes del campeonato Iberoamericano y el NACAC , podemos pensar que el aumento de medallas en esa disciplina será mayor a las 12 obtenidas en San Salvador pese a que no contamos en estos Juegos con Jasmine Camacho y Ayden Owens quienes son sin duda nuestros dos mejores exponentes de atletismo.

Pendiente al equipo de lucha olímpica

Aunque Puerto Rico obtuvo 6 medallas en El Salvador (3 de bronce y 3 de plata) el desarrollo de este deporte ha continuado en crecimiento y figuras como Darian Cruz y Joseph Silva (quien está sustituyendo al medallista olímpico Sebastián Rivera) son candidatos reales a colgarse preseas doradas.

Atletas que pueden repetir

Entre los atletas que uno esperaría que tengan oportunidad de repetir su medalla de oro se encuentra la tenimesista Adriana Díaz quien sale como favorita en la disciplina de sencillos y, de ganar oro en los 4 eventos en los que participará, le pasaría a Anita Lallande como la máxima medallista de oro de nuestra historia en Centroamericanos.   Adriana ya posee el récord de más medallas para una boricua con doce (12).  Figuras como Yanesa Fonseca en karate, y María González y Allanis Navas también salen de favoritas en el voleibol de playa femenino.

Viables las 100 medallas

Desde que Sara Rosario ha sido presidenta, uno de sus anhelos ha sido llegar a las 100 medallas en Juegos Centroamericanos.   Si bien eso se dio en Mayagüez 2010, que se ganaron 166, el hecho de que Cuba no pudiera venir a esos juegos hizo que no solo Puerto Rico sino otros países se beneficiaran de ganar medallas que bajo circunstancias normales hubieran sido para los hermanos cubanos.  Nunca, en unos Juegos completos, hemos llegado a ese preciado número siendo las 96 de San Salvador 2023 lo más cerca que hemos estado.  Con esta delegación eso es posible.

La novena mujer

La selección de Natalys Ceballos la convierte en la novena mujer boricua en ser abanderada de unos Juegos Centroamericanos uniéndose a figuras estelares como  Carmen Rosa Sabater (Panamá 1970), Diana Rodríguez (Medellín 1978),  Angelita Lind (Habana 1982), Gloria Rosa (México 1990),  Ineabelle Díaz (Cartagena de Indias 2006), Aury Cruz (Veracruz 2014), Vanessa García (Barranquilla 2018) y Beverly Ramos (San Salvador 2023).

Cabe destacar que cuando Natalys debutó con la selección de balonmano en 2006, pese a que esos juegos fueron en Cartagena de Indias en Colombia,  la República Dominicana fue la sub-sede del balonmano por lo que ésta volverá a donde participó en sus primeros Juegos.

CLARIDAD estará presente. El compañero Jorge Mercado, quien en los últimos años se ha convertido en un contribuidor indispensable de este semanario, hará el viaje para tener a nuestros suscriptores al tanto de todas las incidencias de los Juegos.

¡Vamos arriba, Puerto Rico!

Gran parte de esta información fue provista por el compañero Carlos Uriarte y su libro Puerto Rico en los Juegos de los 100 años.

 

Agua: ese preciado liquido

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El que haya sectores que no reciben el servicio de agua no responde a la falta del recurso. El problema de la falta de agua responde a cómo se utiliza el agua, de dónde viene y cómo se distribuye.

En lo que va del año en los meses recientes las continuas averías en la infraestructura de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), ha dejado sin el servicio de agua potable a miles de personas desde Vieques y Culebra, pasando por el Área Metro, parece no haber pueblo, sector en el archipiélago que no haya padecido y padezca cada día la falta de servicio. Combinado con las altas temperaturas y la poca lluvia en algunos sectores, algunos pueden atribuir el problema a la falta del recurso agua.

En entrevista el geomorfólogo José Molinelli Freytes, combate la falsa impresión de que en el país hay carencia del recurso agua. Dejando al margen el que toda la infraestructura de la AAA está cumpliendo cada vez mas su vida útil, indicó que Puerto Rico tiene agua en abundancia. “La mayor parte del agua está en los acuíferos, donde hay de dos a tres veces almacenado la precipitación promedio anual de la isla”. El problema apuntó es cómo se utiliza el agua, de dónde viene y cómo se distribuye. Expuso que la fuente principal de agua en Puerto Rico son los embalses y es natural que los embalses se sedimenten con prontitud debido a que ese embalse- represa- tiene que estar en un área donde haya una cuenca con mucha lluvia, y que sea montañosa, por lo que lo natural es que haya mucha erosión. Esa erosión aumenta cuando se pela el bosque, se arrasan los terrenos escarpados y la tierra se mantiene en el lugar por meses.

Molinelli Freytes señaló que no hay una estrategia para controlar las fuentes de sedimento y aunque se  supone que haya planes de manejo de las fuentes hidrográficas no hay supervisión adecuada. La mayor parte de lo que se hace es buscar dinero para sacar el sedimento pero no hay una estrategia efectiva para controlar las fuentes de sedimento. Reparó en que el sedimento no se da solo cuando se pelan terrenos, al regar glifosato a terrenos de fincas, el terreno se queda quemado, y cuando llueve como no tiene protección la escorrentía se lleva todos esos contaminantes al agua.

En esa línea indicó que un punto importante es que la mayor parte del sistema de la AAA depende de los embalses y no se han usado los acuíferos a pesar del alto potencial por estar contaminados. Explicó que aun cuando el agua subterránea es uno de los recursos mas abundantes sobre todo en los llanos y la zona del karso, hay mucha limitación en su uso por estar contaminados y se han contaminado porque no ha habido una planificación adecuada del uso de la tierra y control del manejo y accidentes industriales. En la zona del karso por ejemplo los vertederos municipales eran en las recargas de los acuíferos, y aunque estos vertederos se han cerrado la basura y los tóxicos están ahí y cada vez que llueve eso percola y contamina el ambiente del acuífero subyacente.

Mientras por parte de la AAA, Molinelli Freytes señaló que más de la mitad del agua que se potabiliza se pierde y es obvio que uno de los problemas grandes que tiene es la obsolescencia de la vida útil de la infraestructura. “Toda la infraestructura de la AAA está cumpliendo cada vez mas su vida útil y entonces viviendas, condominios, las tuberías que llevan mas de medio siglo que se han quebrado, hay muchas averías pequeñas a lo largo de un tubo bien largo”, describió. La AAA espera a que la pieza se rompa para reemplazar o arreglar.

A lo anterior añadió que el uso de la tierra con el desparramamiento urbano hace que a su vez se tenga que desparramar las tuberías de agua por todos lados, lo que tiene un costo excesivo. “El modelo de que cualquiera que tiene un pedazo de terreno busca un permiso y construye cientos de unidades de vivienda nos lleva a todos estos problemas de infraestructura y alto costo de mantenimiento”.

Molinelli Freytes reiteró que en términos estratégicos se tiene el reto de cómo renovamos una nueva infraestructura, pero cambiando también el modelo de desarrollo urbano. A su vez exhortó a que se tenga un sistema de captación de agua de lluvia en las casas para ciertos usos caseros. “Ahora se usa el agua potable para todo y eso cuando hay verdadera escasez nos lleva al incremento en los costos”.

En entrevista por separado el profesor Rafael Méndez Tejeda, miembro del Comité de Expertos y Asesores del Cambio Climático (CEACC), indicó que en marzo del 2022 el Comité le sometió al entonces gobernador Pedro Pierluisi un informe con 57 recomendaciones de cursos de acción sobre el recurso del agua, adelantados a una posible sequía. Lamentó que no se les hizo caso, e incluso dijo que este fue uno de los aspectos que adelantaron antes de someter el Plan de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático (P-MARCC). No pasó por alto que el secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales no ha convocado ni la CEACC, ni a su Comité de Agua.

El experto en física y climatología, indicó respecto a la situación actual del agua que en Puerto Rico la cantidad de lluvia no ha disminuido mucho. Describió que el problema es que la lluvia que cae cuando hay un periodo de sequía y luego viene una lluvia intensa, esa primera lluvia normalmente se pierde porque el suelo no la absorbe, y esa agua es una correntia muy brusca que se lleva toda la basura, tapa los salideros y lo que puede producir es una inundación.

Al igual que Molinelli Freytes, Méndez Tejada señaló la sedimentación de los embalses. “Ningún embalse en Puerto Rico coge mas de la mitad del agua que debería captar porque están casi un 40 a 50% de sedimento por lo tanto cuando llueve el problema que tenemos es que ya dos, tres días continuos lloviendo hay que abrir las compuertas porque ya están llenos. Botamos el agua”. Esta falta de agua en los embalses dijo es lo que se llama una sequía hidrológica. “Ahora mismo lo que llamamos una sequía meteorológica, que es cuando no llueve, en Puerto Rico no es tan intensa, lo que es intensa es la sequía hidrológica que es el mal manejo del recurso”.

Sobre la pérdida de agua por la AAA denunció que se sabe que bajo la dirección de la ingeniera Doriel Pagán había un 58% de perdida del agua potable y hoy está superando el 60% “En lugar de mejorar hemos empeorado la media mundial para un buen uso del agua es perder un 17 a 18 menos de un 20% estamos en 60 y subiendo no hay forma de uno mantener agua para el país, primero si la perdemos en las tuberías, y segundo si la gente usa mal el liquido. Es una combinación, los problemas del clima no todos los sufrimos igual”.

En esa línea el experto en climatología adelantó que del 15 de julio al 15 de agosto va haber calor. “La gente no quiere entender el cambio climático es una realidad aunque lo quieran negar, por eso estamos abogando para que el plan se discuta”. Se refiere al plan de adaptación al cambio climático preparado por el Comité.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Beca de $5,000 para estudiantes que justifiquen Moncayo

 

Los participantes deben redactar un ensayo para justificar el proyecto

Los desarrolladores del proyecto residencial-turístico Moncayo– ubicado en litoral costero del área este– ofrecieron una beca de $5,000 para que estudiantes de la Universidad Interamericana en Fajardo redacten un ensayo que argumente por qué la nueva construcción beneficiaría la Ciudad de los Cariduros.

De acuerdo con Antonio Prieto Colón, excandidato a la alcaldía de Fajardo por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), los representantes de Juniper Capital organizaron una colaboración con la institución privada para que «destaque su contribución al pueblo desde el área de estudio del solicitante».

“Es una de las estrategias que vemos de estos megaproyectos de tratar de verse bien con la comunidad y limpiarse la cara con la comunidad, de aprovecharse de las necesidades de la comunidad. Están aprovechándose de la necesidad comunitaria mientras atenta contra la comunidad, mientras atenta contra la gente”, expresó el legislador municipal en entrevista con CLARIDAD.

Del mismo modo, Prieto Colón reseñó que la beca está disponible para «estudiantes de Administración Turística y Contabilidad», de modo que ningún participante del ensayo puede sopesar, con argumentos de peso, los efectos ambientales que lastraría Moncayo en la zona. La propia Interamericana, agregó el pipiolo, postuló a los estudiantes de estas concentraciones.

“Vimos en Esencia, en Cabo Rojo, cómo hicieron una alianza con la Universidad Ana G. Méndez a pesar de que Esencia, a diferencia de Moncayo, todavía ni se ha comenzado a construir. Ya Esencia tiene una alianza con el recinto de Cabo Rojo, con sus estudiantes. Es una estrategia que Moncayo está utilizando para acercarse a la comunidad. Y estamos viendo cómo el mismo recinto puntualiza que deben ser los estudiantes de estas concentraciones, los que pueden nutrir esa empleomanía de Moncayo”, continuó.

A su juicio, Prieto Colón entiende que los adelantos de Moncayo han sumado preocupaciones entre los residentes de la comunidad, particularmente del barrio Quebrada Vueltas. La mayoría, contó, se muestra renuente a oponerse al proyecto a pesar de denunciar las polvaredas que levantan las maquinarias del lugar y se infiltran por las ventanas.

“En algunas reuniones con la comunidad, vimos cómo los desarrolladores de Moncayo trataban de solucionar los problemas individuales de los vecinos a modo de acallar las quejas de los residentes. Un ejemplo: una vecina hablaba del polvo que entraba a su casa, donde no hay screenes (mallas protectoras), y los de Moncayo prometieron ir al otro día y poner los screenes. Eso hicieron. Otro vecino habló del ruido y el sucio constante, y ofrecieron limpiarle su casa particularmente”, mencionó Prieto Colón.

Los desarrolladores, agregó el excandidato, le advirtieron a los residentes que no debían acudir a la prensa para expresar sus preocupaciones con relación a Moncayo. Algunas denuncias incluyen la reducción de tres caminos vecinales a uno solo habilitado por los desarrolladores; construcciones en la Zona Marítimo Terrestre (ZMT); manglares extirpados y otras irregularidades más.

“Al acabarse la reunión, la directora de comunicaciones se me acercó y se expresó molesta por la publicación que hice de la beca. Que por qué estaba publicando esas cosas. Yo me mantuve firme en que la forma en que ellos están solucionando los problemas particulares de la gente está mal, y les dije que me opongo. Hubo vecinos que se sumaron a los señalamientos, pero todavía hay muchos vecinos que piensan que sus propiedades aumentarán de valor”, dijo Prieto Colón.

Crece la animosidad con Moncayo

A pesar de que no existe una oposición firme, el legislador municipal aseguró que «hay más vecinos que se oponen al proyecto y muestran su preocupación», además de que la propia firma dueña de Moncayo demandó al Municipio de Fajardo por tecnicismos de permisos. Según el legislador, impugnaron al ayuntamiento por $80,000 cobrados al considerar que el proyecto debe clasificarse únicamente de turismo.

“Vemos la actitud de ellos. Cómo están dispuestos a ir contra el municipio por $80,000, tanta fanfarronería con la que se llenan la boca para decir que están en beneficio de la comunidad, en beneficio del municipio, pero demandan al municipio porque entienden que no les deben cobrar $80,000 por ser un proyecto residencial… Yo conozco de personas que estaban interesadas en los precios de las unidades, y las ofertas que les hicieron no eran de $3 o $4 millones. Era de $15 millones”, compartió el también historiador.

A nivel oficial, el Municipio mantiene su apoyo a Moncayo, pero Prieto Colón adelantó que algunas figuras de alto mando están discutiendo los efectos de la construcción y el acercamiento de sus desarrolladores. En ciertos casos, algunos funcionarios han cambiado a una postura “neutral del proyecto”.

La corrupción que nos arropa

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

En política pública se puede definir la corrupción como la toma de decisiones en que se abusa del poder para beneficio privado, se toman decisiones que van en contravención de unas formas legales, sociales, de formas culturales que tiene un país.

“No siempre hay que presumir que se violó una ley para que ocurra un acto de corrupción, puede haber corrupción ilegal y corrupción no ilegal”, describió el economista Iyari Ríos, al analizar lo que es corrupción gubernamental frente al escenario de acusaciones y denuncias entre el ahora ex secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) y el Secretario de la Gobernación que han provocado investigaciones judiciales, dos por la Oficina del Fiscal Especial Independiente (OFEI) y una investigación senatorial. Apuntó a que hay diferentes maneras en que el aparato gubernamental legaliza acciones no legales. Un ejemplo reciente dijo de esta administración fue la intención de aprobar una normativa para legalizar las casas de la Parguera, algo que era ilegal.

El economista que también estudia la corrupción gubernamental señaló que existen diferentes teorías que permiten explicar los motivos que podría tener una persona para realizar un acto corrupto. En el caso concreto de Francisco Domenech indicó que como secretario de la gobernación, la gobernadora Jenniffer González, aprobó una Orden Ejecutiva que le otorga unos poderes extraordinarios que le concentran una serie de facultades, un amplio poder de discreción para tomar decisiones sobre una amplia cantidad de asuntos. Ese amplio nivel de discreción lo coloca en una posición para poder beneficiarse él o la su antes corporación Politank.

Describió que el amplio poder de discreción otorgado a este funcionario sobre las cosas que puede hacer y que a la vez no tiene que rendirle cuentas a nadie es un escenario idóneo para beneficiarse económicamente. En ese sentido se puede visualizar que las vistas que está llevando a cabo el Senado, sobre son una forma de que el secretario de la gobernación rinda cuentas sobre las acciones que está tomando.

Un aspecto que dijo era importante señalar es que en términos históricos, tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico ha existido una relación muy estrecha entre lo que podríamos llamar las elites económicas y las instituciones gubernamentales desde las cuales se ejecutan políticas públicas para intereses económicos. Esa relación entre las elites políticas y económicas, incluso en ocasiones incluyen la relación de apellidos.

Cuando se logra una articulación entre las decisiones gubernamentales y los intereses de los grupos de poder puede ocurrir una perdida de autonomía del gobierno para la formulación de políticas publicas. A ese fenómeno en la literatura se le conoce como la “captura del estado”. Ejemplos de esa captura del estado que podemos estar percibiendo en Puerto Rico en estos momentos son los proyectos de reforma de permisos, y el proyecto PC 115 para eliminar la Ley de Salario Mínimo.

Otro hilo de corrupción que podemos observar es el tema del cabildeo empresarial. No dejo pasar por alto la firma de cabilderos Politank representó a acreedores de la deuda de Puerto Rico y su contrato establecía que el beneficio que iba a derivar Politank iba a ser mayor en la medida que el recorte a la deuda fuese menor y por lo tanto que Puerto Rico tuviese que pagar más y ahora el que era su dueño es el secretario de la gobernación.

En lo que respecta a los entes fiscales, Ríos, advirtió a que es menester traer a colación el que por un lado la propia captura del estado podría implicar que en dichos entes fiscalizadores se coloquen a personas para que su función sea facilitar, permitir, o por lo menos a que no fiscalicen ese tipo de comportamiento. También se puede dar el debilitamiento institucional, cosa que ha ocurrido en el país como resultado de las políticas de austeridad de las pasadas dos décadas y que ha reducido la cantidad de recursos no solo en presupuesto, sino en personas, que imposibilita que puedan cumplir sus funciones de forma adecuada. En esa línea expresó que un planteamiento medular en esta coyuntura que vive el país es la necesidad de fortalecer las instituciones existentes para que puedan llevar a cabo sus propósitos.

“Esto es un asunto de relevancia para el país porque estas practicas por un lado provocan una perdida de eficiencia gubernamental y por otro lado precariza las condiciones de vida. En la medida en que recursos públicos deberían destinarse a necesidades colectivas como salud, educación vivienda se redirigen para atender los intereses de unos grupos en especifico, estas practicas afectan la estabilidad institucional, laceran la credibilidad del gobierno y la confianza de la ciudadania en sus instituciones y funcionarios”.