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Las Navidades Enantes en San Sebastián

 

 

Especial para CLARIDAD

Entre las tradiciones puertorriqueñas quizás la más importante es la celebración de la época navideña. El día de Reyes y los días hasta las Octavas de Belén, tenían en el pasado mucho más valor que ahora. Los niños recibían regalos el día seis de enero al amanecer y la Epifanía era realmente la Navidad de la Isla. Se celebraba también la Nochebuena el 24 de diciembre con la Misa de Gallo, precedida por misas de aguinaldo o misas del alba durante la Víspera de Nochebuena.

Don Santiago Cabán Vélez nació el 25 de julio de 1900 en el pueblo de San Sebastián del Pepino. En el 1918 se mudó a San Juan donde trabajó como dependiente.  Se traslada a Santurce con su familia donde por casi 30 años tenía un colmado. En 1979 nos contó cómo eran las navidades durante su niñez: “Antes, las navidades se celebraban mucho. Lo que celebraban no era Christmas, sino era el Día de Reyes. La Nochebuena se hacía una cena familiar y nada más. Pues no había eso de regalos, como ahora, que se gastan hasta millones de pesos en regalos. Nada más que felicitaciones. Después venía el Año Nuevo y se despedía el año. En el Pepino, se festejaba el seis de enero y luego de Reyes seguían festejando.»

El 28 de enero se celebraba el Día de los Inocentes donde los cristianos recuerdan la matanza de niños que ordenó el rey Herodes luego de nacer Jesús. “En las trullas de ese día,” cuenta don Chago, “aparecían comparsas y caretas. Y era tradicional gastar bromas que siempre terminaban exclamando ‘¡Inocente mariposa!’”

“A las máscaras,” sigue don Chago, “le cantaban por las calles: ‘Esa vieja es loca, loca es, esa vieja es loca, loca es,’ porque salía alguien disfrazado con una máscara con una escoba, barriendo las calles.”

En Puerto Rico, la víspera y el día de Reyes se celebraba con mayor alegría y entusiasmo que otras festividades. Es, en verdad, según René Marqués, “una fiesta nacional.” Aparecían a caballo o a pie “cantores” vestidos de Reyes Magos. Cantaban aguinaldos, se bailaba, y preparaban con arte y cuidado las almojábanas y el majarete.

Era en los campos de San Sebastián donde la fiesta de Reyes tenía sabor auténtico. Para reyar de verdad en San Sebastián, había que ir a la campiña. “El Día de Reyes,” según nos relata, “los pueblos se vaciaban y se iban pa’ los campos. Allá la gente hacía una gran fiesta con comida típica del país: arroz con dulce, pasteles, lechón, dulce de coco, dulce de yuca. Había veces que se quedaban de un día pa’ otro. Llegaban en la víspera de Reyes y estaban hasta el Día de Reyes. Las trullas iban de casa en casa tocando aguinaldos. El Día de Reyes siempre salían tres individuos vestidos de reyes. Iban con música tocando aguinaldos recogiendo dinero. Los chiquillos dejaban una cajita con yerba. No tenía que ser de zapato, una cajita.”

“Cuatro días después se celebraban las fiestas patronales del Pepino. En las casas del campo hacían fiesta e invitaban a la gente del pueblo. Otra vez celebraban con productos de la tierra: lechón asado, pasteles, dulce de coco, dulce de yuca y arroz con dulce. Invitaban a muchísima gente.”

“Y se pasaban bailando. Para entonces se bailaba mucho. Allí en el Pepino llevaron una victrola en el 1916, y la gente hacía fila en el cafetín donde la tenían pa’ oír la victrola. Se oía foxtrot; en ese tiempo estaba la época del one-step. Después vino la plena.”

Don Chago se detuvo un minuto y comenzó a cantar tres plenas conocidas: “Cortaron a Elena, cortaron a Elena, cortaron a Elena, y se la llevaron pa’l hospital. La madre lloraba, porque no ha de llorar, y que cortaron a Elena, y se la llevaron pa’ l hospital.”

“El Obispo no come piña, que lo que come son toronjas, mamita si tú lo vieras que cosa linda, que cosa mona.”

“Qué bonita bandera, que bonita bandera, que bonita bandera, es la bandera puertorriqueña. Qué bonita bandera…”

El 10 de enero empezaban las fiestas patronales de San Sebastián. “Todo lo  que había alrededor de la plaza y la iglesia forman el centro del pueblo, toda la cuadra estaba llena de quioscos y ranchos. Ahí se vendía comida, bebidas, y había picas, y todo eso. Había fuegos artificiales todas las noches. El mejor pirotécnico de su época vivía en el Pepino; se llamaba don Fermín Alberti. Pa’ cerrar la exhibición de fuegos artificiales presentaba un cuadro de luces de bengala y al terminar las luces de bengala había un cohete. Entonces en el centro, cuando explotaba el cohete, se soltaba un cuadro del patrón San Sebastián, pintado en tela. Ese cuadro nunca se quemaba. Decían que si se quemaba, ese año había fuego en el pueblo. Pera ya todo eso pasó a la historia.”

Hoy día los Reyes y el día de los Inocentes han dado paso a Santa Claus y al árbol de Navidad importados desde el Norte. Los aguinaldos y el cuatro han dado paso al “White Christmas.” Don Chago reconoció el cambio y lo aceptó. Pero cuando hablaba de su juventud y aquellas celebraciones, los ojos le brillaban pensando en una época de más sencillez.

En precario la pesca en Puerto Rico

Miguel Ortiz Serrano Foto: Alina Luciano/CLARIDAD

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Los pescadores comerciales en la Isla realizan su tarea contra viento y marea, pero no precisamente del mar, sino frente a los obstáculos que les imponen las agencias de gobierno, que tal parece que lo que buscan es eliminar de manos de puertorriqueñas esa actividad.

“He visto que es el propósito. Hasta ahora, en estos últimos 20 años, he visto que el gobierno ha estado en contra de la pesca en Puerto Rico. Eso ha sido algo que me ha impactado a mí. Yo digo, ¡wau, qué manera de ayudar! El Gobierno quiere que tú le des información, pero no te da ayuda de nada”, denunció en entrevista Miguel Ortiz Serrano, presidente de la Federación de Pescadores de Puerto Rico (FPR) y miembro de la Junta Asesora de Pesca del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

El comportamiento del gobierno en la atención a esta actividad comercial y los requisitos que se les impone a sus miembros dan cuenta de las denuncias del portavoz de la Federación. Fue precisamente la amenaza de que las villas pesqueras, que se supone están bajo la tutela del Departamento de Agricultura (DA), fuesen traspasada a una sola organización lo que provocó la incorporación de la Federación en el 2008. Aunque ya había una relación entre sus miembros, que son las villas pesqueras y pescadores en su carácter individual, Ortiz Serrano contó que ese año el legislador Johnny Méndez, propuso traspasar todas las villas pesqueras a una sola organización, el Congreso de Pescadores, con la cual los pescadores que no pertenecían al Congreso mantenían diferencias. Se hizo una convocatoria en la Villa Pesquera de Maternillo, en Fajardo, a la que asistieron más de 200 pescadores, entre ellos de Vieques y Culebra. Después de que les presentaran sus objeciones a Méndez, este retiró su propuesta y las villas se quedaron bajo el DA.

 Sin titularidad y sin fondos de reconstrucción por María

El presidente de la Federación dio a entender que la eliminación del programa para atender la actividad de la pesca del DA, CODREMAR, ha resultado negativa para el sector. Al eliminar el programa, el DA le entregó las villas al Departamento de Agricultura Federal, el que a su vez las entregó al Departamento de Vivienda de Puerto Rico, quien otra vez se las volvió a entregar al DA. Pero nunca se le dio al DA la titularidad de las villas pesqueras. La falta de estos documentos se vino a conocer aproximadamente cuatro a cinco años atrás. Este hormiguero se revolcó al paso del huracán María, cuando FEMA le pidió al DA y a los pescadores los papeles de titularidad de las villas para poder otorgarles fondos.

“Eso es una irresponsabilidad de la que yo mismo me quedé sorprendido. ¿Cómo el DA puede coger una facilidad, rentarla a los pescadores, y no tiene documentos de ella?” Añadió que no se sabe —al menos por los pescadores— por qué Agricultura federal le entregó las villas a Vivienda si casi todas las estructuras fueron construidas con fondos federales de Agricultura.

Ese no fue el único requisito que les pidió FEMA a los pescadores cuando María. Entre los documentos requeridos estuvieron certificados de informe de crédito, registros de comerciante, radicación de planillas de Hacienda, un certificado de estadísticas pesqueras, volumen de negocio y tres cotizaciones por cada cosa a comprar.

Foto: Alina Luciano/ CLARIDAD

A cinco años del azote del huracán, contó que ha tenido la oportunidad de visitar la mayoría de las villas en el suroeste y el sur, y la mayor parte tienen daños considerables o están destruidas. Puso por ejemplo que en el caso de la Villa de Pozuelo, fueron los pescadores los que se encargaron de reconstruir las facilidades y no fue hasta recientemente que FEMA les aprobó $425 mil para reparaciones. “De esos $425 mil, esperamos que aunque sean $200 mil se queden aquí”, comentó en tono sarcástico.

Entre los gastos que tiene que afrontar un pescador para empezar está la compra de su embarcación. En los tiempos en que existió CODREMAR existía una ayuda para la compra, que se eliminó con la eliminación del programa. “Ahora mismo, yo critico que el Gobierno federal incauta embarcaciones —ahora mismo en Salinas tienes sobre 85 embarcaciones— y digo por qué no se les facilitan o venden a los pescadores. Pero no hay manera de que nosotros, ni a través de Agricultura, podamos ejercer presión para que nos puedan facilitar esas embarcaciones que se están perdiendo y los pescadores las pueden aprovechar. Ellos vienen y las decomisan, las destruyen, le sacan los motores y los subastan, pero nosotros no tenemos la facilidad de entrar en esas subastas”.

Ortiz criticó, además, que en la Oficina de Pesca del DA no hay personas que conozcan sobre la pesca. Su recomendación es que tengan una persona que sepa sobre la pesca, pero que no pertenezca a ninguna de las dos organizaciones, ni de la Federación ni del Congreso. Subrayó que hay una falta de iniciativa para poder resolver el problema que tienen los pescadores. Más aun, denunció que el DA reclama fondos para los pescadores, pero que son muy pocas las ayudas que luego reciben.

El pescador enumeró que, en el caso de DRNA, el pescador tiene que pagar una licencia de $40.00 anuales; pagar licencias por embarcación según tamaño, que   luctúan entre $20 a $100 anuales y pagar $20. 00 por cada especie de pesca. Las especies que más se pescan la isla son la langosta, el carrucho y los jueyes de tierra. El DRNA les exige, además, entregar una planilla de pesca cada tres meses al Laboratorio de Pesca. Esa información a su vez llega al Consejo de Pesca del Caribe, que pertenece a la NOOA (Oficina Nacional para la Administración Oceánica, en inglés), que entonces decide sobre la imposición o no de las vedas de pesca por especie. “Cada vez que toman una decisión de poner una veda o hacer cualquier disparate, los que salen perjudicados son los pescadores. Ahora mismo te dan una multa de $100 si no rindes esas estadísticas cada tres meses”.

La pesca artesanal

Ortiz Serrano, quien es nacido y criado en la comunidad Pozuelo y es pescador desde los siete años, describe que en la isla lo que existe son pescadores artesanales, que van de generación en generación y que cada comunidad cerca del mar tiene gente que ha viviendo de la pesca. Estos trabajadores de la mar tienen jurisdicción para pescar hasta las 9.5 millas. Se supone que después de las 12 millas, en la práctica ya son aguas internacionales.

Entre otras dos dificultades que trajo a la atención está la prohibición de los motores de ciclo combinado. Los nuevos motores para embarcaciones, dijo, pueden costar sobre $15 mil. “Nosotros no podemos pagar por ese tipo de motor; el pescador vive al diario. Hay quienes hacen dinero, pero no la mayor parte”. La otra dificultad es el requisito de un localizador (GPS) que cuesta $500, el cual hay que inscribirlo en la NOOA para que la Guardia Costanera pueda localizar una embarcación en caso de emergencia.

El trato desigual frente a la pesca deportiva

El presidente de la Federación de Pescadores comparó que mientras el número de los pescadores comerciales en toda la Isla al presente es de cerca de 1,500, hay cerca de 250 mil embarcaciones de placer o las llamadas deportivas.

“Nosotros no tenemos nada en contra de los pescadores deportivos; pero los pescadores deportivos pescan, hacen lo que les da la gana, pero no rinden estadísticas, no pagan por especie, no tienen licencia y nosotros pagamos por todo”, denunció. Ortiz Serrano dijo que le ha planteado al DRNA que si se le impone a los dueños de estas embarcaciones una licencia de pescador deportivo se podrían recoger hasta $4.5 millones. A esta sugerencia, comentó, no se le ha prestado ninguna atención.

“Aquí todo es atacar al pescador comercial. Hay un ataque directo, no le veo justificación. Yo lo que quisiera saber es qué hacen con el dinero de cada especie, el de las licencias que pagamos y los marbetes que pagamos. Yo quisiera saber por qué para los pescadores de placer existen unas ayudas en Recursos Naturales, hay una parte del dinero directo a esas marinas deportivas y nada dirigido a los pescadores”.

Defendió que los pescadores comerciales son los que protegen los cayos y que incluso, cuando Recursos Naturales tiene que hacer algún estudio marino, les piden ayuda a los pescadores y no les pagan. De paso, denunció que en el DRNA se están vendiendo licencias de pesca a personas millonarias que no son pescadores y que tienen grandes embarcaciones. Y la dirección del Departamento se hace de la vista larga.

Pese a las dificultades, el presidente de la Federación de Pescadores se expresó esperanzado en que llegue el momento en que no haya tanta burocracia y que se entienda que los pescadores contribuyen a la cadena alimentaria de este país. “Somos los que tenemos que tirar el cuerpo al agua. En caso de una emergencia, ya bien sea que no entre comida o que pase otro huracán como María, necesitamos estar bien estables y con todos los equipos al día para poder brindar al país una pesca saludable y buena”.

 

 

Cuba más cerca de superar el Covid-19

 

 

Corresponsal de CLARIDAD

 La Habana, Cuba-Con más del 84% de su población totalmente vacunada contra la Covid-19 y con números de contagios y muertes diarias por el virus en franca disminución, Cuba podría estar a las puertas de vencer a la pandemia, después de meses de confinamiento, una marcada paralización económica y los malabares para conseguir sus propias vacunas.

El esfuerzo parece estar rindiendo frutos. Desde inicios del mes de noviembre, los números de contagios y fallecimientos a causa del Sars-Cov-2 han descendido drásticamente: por las pasadas dos semanas, el promedio diario de casos positivos no supera los 100 y varias jornadas han transcurrido sin que el país reporte muertes. Un panorama más que alentador para una isla que a mediados de año llegó a ver cifras de hasta 8.000 casos positivos y cerca de 100 muertes diarias.

“Son cifras, que si bien siguen teniendo la máxima atención por parte del Gobierno cubano, hablan de cuánto se ha avanzado en el control de la epidemia en el país”, dijo al respecto el ministro de Salud, José Ángel Portal Miranda, durante una reunión del grupo temporal de trabajo para la prevención y control del nuevo coronavirus.

Otro dato que da cuenta de la gestión de la pandemia que han hecho las autoridades sanitarias es la tasa de recuperación: el 99,1% de quienes se han contagiado con el virus en Cuba se ha recuperado, según datos oficiales.

Las cifras dan cuenta del modelo de atención a la pandemia implementado en el país, así como de la efectividad que han tenido hasta ahora las vacunas anti-Covid19 desarrolladas en la isla. Con la aplicación principalmente de sus fármacos Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus, las autoridades sanitarias cubanas han logrado frenar la curva de contagio, cuyo pico llegó a poner en jaque al sistema de salud en varias provincias hace tan solo unos meses.

Gráfica: Our Word in Data

Hasta el pasado 18 de diciembre, unos 9.494.597 cubanos y cubanas ya contaban con el esquema completo de vacunación, lo que equivale a más del 95% de la población vacunable; así la Isla se ubica en el segundo puesto entre los países con mayor porciento de su población inmunizada, solo detrás de Emiratos Árabes Unidos –y por delante de países como Estados Unidos, España, Chile y Argentina.

Como cuestión de hecho, Cuba podría convertirse en el “primer país latinoamericano completamente vacunado contra la Covid-19 para junio de 2022”, según proyecciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), citadas por el director nacional de Epidemiología, el Dr. Francisco Durán.

El experto precisó que las estimaciones de la OPS apuntan a que la mayor de las Antillas “liderará en el escalafón regional en cuanto a esquemas de inmunización completos aplicados por cada 100 habitantes”.En paralelo, la campaña de vacunación en la isla ya se encuentra en la etapa de aplicación de las dosis de refuerzo a aquellas personas que completaron los esquemas de inmunización hace seis meses, en lo que constituye un nuevo esfuerzo de la medicina cubana por hacer frente a la amenaza que supone la nueva –y más contagiosa– variante Ómicron. Hasta la fecha, cerca de un millón de personas ya cuentan con la dosis de refuerzo de alguna de las vacunas Abdala, Soberana 01 o Soberana Plus.

En La Habana, la campaña de refuerzo inició el pasado 6 de diciembre en cuatro de sus municipios, el resto de las zonas capitalinas deberá completar el proceso en lo que queda de diciembre y el mes de enero de 2022. A buen ritmo marcha además la aplicación de la tercera dosis de la vacuna Soberana 02 a la población infantil entre dos y 18 años.

Sobre la nueva cepa Ómicron, los expertos cubanos han dicho que, si bien la isla ya posee “un nivel de inmunidad importante”, se debe mantener la alerta sanitaria y reforzar las medidas de vigilancia en las fronteras, mientras los científicos trabajan en saber si las vacunas cubanas son efectivas contra la variante.

“Actualmente es apresurado decir que nuestras vacunas protegen totalmente contra esta variante específica y se trabaja en inmunizantes para ella, pero estamos conscientes de que la batalla contra la Covid-19 no está del todo ganada mientras el mundo enfrente estas situaciones”, sostuvo Portal Miranda en un medio local.

Al cierre de esta edición, Cuba había informado la detección de seis personas contagiadas con Ómicron, cuatro de ellas cubanas y dos turistas, procedentes de Sudáfrica, Kenya y Mozambique.

Por su parte, Eduardo Martínez, presidente del Grupo Empresarial BioCubaFarma, afirmó en su cuenta en Twitter que “observamos con detenimiento los reportes sobre el comportamiento de la nueva variante” y aseguró que “ya estamos diseñando vacunas específicas […] si fuera necesario, en poco tiempo las desarrollaremos”.

Por lo pronto, las autoridades han llamado a la población a no bajar la guardia y han subrayado la necesidad de aprender a “convivir con la enfermedad, de manera responsable”.

Un cuento y un poema

 

 

José Buscaglia Guillermety

Siendo aún estudiante universitario sucedió que tuve que asumir temporalmente la dirección del Hispanic Club debido a que un buen amigo que ostentaba dicha posición fue puesto en probatoria debido a una acusación de plagio. Si bien recuerdo, la única actividad formal que organicé fue la de una conferencia de don Jorge Guillén, quien durante su prolongado exilio impartió cátedra en Wellesley College del 1941 al 1957.[1] Guillén fue además para aquel entonces el Eliot Norton Lecturer en Harvard en el curso académico de 1957-58.[2] Cabe destacar que, junto a Salinas y a Juan Ramón Jiménez, Guillén fue una de las tres luminarias de la literatura hispánica que laboraron y se relacionaron más directamente con nuestro Puerto Rico.

Para el 1964 mi estudio de escultura en la Universidad de Puerto Rico estaba localizado detrás y a corta distancia del Centro de Estudiantes. Fue entonces que al regresar de almorzar en el Centro me reencontré con Guillén sentado en solitario en la terraza de dicha dependencia. Los estudiantes le pasaban por el lado ignorando tal vez que se trataba de uno de los más insignes poetas y académicos del siglo 20. Me identifiqué y rememoramos los tiempos de su asociación con la Universidad de Harvard y de su larga estadía en Nueva Inglaterra.

Su hija, Teresa Guillén Cahen, fue la esposa del profesor de Literatura Hispanoamericana de Harvard, Stephen Gilman, con quien casi todos los hispanohablantes en aquellos tiempos tomábamos cursos. Desde luego, nuestro conocimiento de la lengua nos ofrecía una gran ventaja y, además, nos ayudaba a elevar nuestro índice académico. Era costumbre entonces que los profesores invitaban regularmente a té a los estudiantes a su residencia los fines de semana y así fue como conocí a doña Teresa y a la familia Gilman–Guillén. Por añadidura, Josefa Busó, la hermana del síndico de la UPR, el Dr. Roberto Busó, ejercía como correctora de pruebas de Guillén. El sobrino de doña Josefa y yo íbamos a almorzar casi todos los fines de semana a su apartamento en Commonwealth Ave. en Boston.

Durante el aludido reencuentro con Guillén en la UPR le invité a acercarse a mi taller y quedé en recogerlo al día siguiente.[3] En el 1964 en el taller se encontraban los modelos en yeso a tamaño de los cinco grupos escultóricos de La Plaza de la Herencia de las Américas, la estatua de Robert Frost y otras piezas. En la mano de Frost yo había colocado mi copia del libro Cántico, de Guillén (versión completa del 50 publicada en Buenos Aires). Guillén al entrar al estudio dijo: “Pero si este es mi amigo Frost.” Luego al acercarse se dio cuenta que Frost sostenía su Cántico en su mano derecha, y añadió: “Pero, ese no es su libro”, a lo cual yo añadí, “Pero está en muy buenas manos”. Luego examinó con detenimiento los grupos de la Plaza de la Herencia y, en particular, se interesó en el que yo en esos momentos trabajaba – La Herencia de Sangre. Antes de su partida me preguntó si le podía prestar su libro y se lo llevó consigo ese día. A la mañana siguiente regresó al taller y me devolvió el libro al que había añadido de puño y letra lo siguiente:

En la página del título puso–

“A José Buscaglia

que vive ya en su ciudad del arte,

Muy cordialmente,

Jorge Guillén

Río Piedras, 28 de enero de 1964”.

En la última página del índice, añadió dos numeraciones y en las páginas en blanco al final del libro, el siguiente poema alusivo al tema de la integración de las razas representado en el grupo escultórico de La Herencia de Sangre:

De HOMENAJE

Aquella flauta

Inca Garcilaso, COMENTARIOS REALES, 2, XXVI

El Inca prodigioso Garcilaso

Lo cuenta. Recordarlo es un deleite

Que inspira amor a la figura príncipe

Donde se funden los extremos tensos.

A deshora en el Cuzco,

Majestuoso Cuzco milenario,

Ya avanzada la noche hacia un peligro

De vientecillo de selva

—Y su rumor, que ya no es de follaje—

 

A deshora una flauta,

Quizá desde un otero,

Mantenía un filo de sonido

Muy agudo, tal vez alguna súplica.

…Y un español avizoró unos pasos:

Una india a deshora.

— Déjame, ir, señor, a donde voy.

Me llama aquella flauta con ternura

Que ir allá me fuerza.

Déjame por tu vida. ¿Tú no oyes

La flauta que me arrastra con amor?

Yo seré su mujer.

Él será mi marido.

 

Durante aquella estadía en Puerto Rico, Guillén solía bajar casi todas las tardes al taller donde se sentaba en una butaca a charlar y a examinar el progreso en las obras que allí se realizaban. Yo acostumbraba tener disponible una jarra de vino y copas para los visitantes, ya que se trataba de un taller abierto al público y yo, por mi cuenta, había establecido esta costumbre.

Por coincidencia histórica, Guillén, Balseiro y otros confirman que el gran amigo de Guillén, Pedro Salinas escribió su largo poema con catorce variaciones, “El Contemplado”, en la terraza del Club Afda en El Condado.[4] Señala Guillén que de hecho Salinas añade a su poema “A la Fraternidad Afda” como dedicatoria casi única en toda su obra. Mi padre, quien fue testigo presencial de esta historia me lo relató en varias ocasiones.

Aparte de toda la obra de Juan Ramón Jiménez producida en Puerto Rico y del ya referido poema de Salinas, cabe añadir “Aquella Flauta”, dedicado a un grupo escultórico que hoy se encuentra junto con los otros cuatro de este conjunto al pie de la muralla en el Paseo de la Princesa en el Viejo San Juan. No lejos de este lugar, en el cementerio de Santa Magdalena Pazzis, al otro lado de la muralla, se encuentra la tumba de Salinas, quien dispuso que en ese lugar descansasen sus restos mirando desde su eternidad al mar que motivó una de sus grandes obras maestras.

El libro Cántico con el poema inédito y todas sus inscripciones se encuentra depositado, junto con todos los demás documentos de toda mi obra de más de setenta años, en El Centro de Estudios Puertorriqueños de Hunter College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York.

José Buscaglia

Johnston, Rhode Island – 2020

  • Se anexa foto ejecutando el cincelado en bronce del aludido grupo escultórico tomada en la Fundición Hermanos Codina en Madrid (c. 1975).

Nota sobre los textos del escultor José Buscaglia

y del poeta Jorge Guillén

Orlando José Hernández

 

La Universidad de Puerto Rico ha sido en distintos momentos un lugar donde se han juntado grandes creadores. El relato del escultor puertorriqueño José Buscaglia sobre su reencuentro con el poeta español Jorge Guillén hace casi 60 años en ese campus es prácticamente desconocido, pues aún está sin publicarse la memoria de ese importante escultor. Las fascinantes exploraciones del artista sorprenderán a los lectores cuando esa memoria se publique. Acá se cuenta uno de los incidentes que la conforman.

Tras su regreso a Puerto Rico, en 1964, el joven escultor laboraba en la Universidad, donde tenía allí un taller abierto al público en un edificio cercano al Centro de Estudiantes del campus riopedrense. Quienes allí llegaban podían acercarse al proceso artístico, contemplarlo y conversar sobre este. Esa práctica permitía al espectador entrar al espacio de la creación y así participar de esta.

Los nombres que se mencionan en el relato sugieren una riqueza cultural de múltiples conexiones. La presencia en la Universidad de dos importantes poetas españoles desterrados a raíz de la Guerra Civil Española, Pedro Salinas y Juan Ramón Jiménez, incluso después de fallecidos, se había tornado legendaria.

Por otra parte, debemos a la gestión de José A. Balseiro, poeta y crítico puertorriqueño, la realización del Monumento a Hostos por el escultor español Victorio Macho Rogado. Balseiro lo había propuesto en carta pública en 1924 y se dio a la tarea de que se lograra, lo que sucedió dos años después. Ese monumento llegó a cobrar una dimensión muy particular. Primero, porque se sufragó mediante una colecta popular en la que se recaudaron los $10,000 que costó. De modo que el pueblo de Puerto Rico era su verdadero propietario. Segundo, porque en algún momento le eliminaron las bandas que identificaban las dos figuras alegóricas como “Patria” y “Sociología”, que fueron restituidas solo hace unos años. (Da a pensar que esa había sido obra de reaccionarios o de administradores que seguían las políticas represivas de la administración colonial.) Tercero, porque entre universitarios y no universitarios, todos los 11 de enero, natalicio del ilustre educador, ese Monumento a Hostos se convertiría en el lugar de reunión de educadores, estudiantes y activistas para reverenciar su memoria. En esas conmemoraciones se usaba como brújula el pensamiento hostosiano y se seleccionaba a algún distinguido conocedor de la obra del pensador —generalmente un académico— que disertaba sobre la misma y sobre las terribles repercusiones del colonialismo y otros males que aquejaban a nuestro país. Mientras era profesor del recinto, Buscaglia llevó a sus estudiantes a lustrar la patina del monumento de Macho, como lo evidencia alguna de sus fotos. Es bueno señalar que el propio Buscaglia produciría varias de las más originales creaciones sobre Hostos, tanto en bronce como sobre el lienzo.

En su breve texto, Buscaglia nos muestra cómo la sensibilidad se hace creadora por vía de la simpatía. Pero fue la casualidad la que posibilitó el encuentro con la poesía. Tanto Guillén como Buscaglia habían sido amigos del poeta estadounidense Robert Frost. De hecho, Buscaglia había trabajado la última escultura de Frost y ahora Guillén veía su importante libro Cántico, en manos de la figura de bronce de su amigo Frost y procuraba una explicación. “Pero ese no es su libro”, protestó Guillén al verlo reposando en manos de la figura del poeta estadounidense. “Pero está en muy buenas manos”, le respondió Buscaglia.

Guillén sentiría que la obra monumental en la que trabajaba Buscaglia entonces, La Herencia de Sangre, estaba vinculada al tema del mestizaje. Al sentirlo así buscó una instancia en la que el mestizaje tuviera un papel significativo: “donde se funden los extremos tensos”. Recurrió a un texto de Garcilaso el Inca para escribir el poema que le obsequiaría a Buscaglia al día siguiente. El reencuentro entre los dos artistas habría de seguir el cauce de lo originario y lo poético, amenizado por el tañer enamorado de “Aquella flauta”.

 

[1] Jorge Guillén (1893-1984) fue uno de los poetas españoles más significativos del siglo XX. Al terminar la Guerra Civil Española estuvo encarcelado y decidió exiliarse. Destaca en su obra poética el libro Cántico (1950). Fue profesor invitado en la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras, en varias ocasiones entre 1961 y 1964.
[2] Se trata de la Cátedra de Poesía Charles Eliot Norton, auspiciada por la Universidad de Harvard desde 1925, que selecciona a un creador estadounidense o internacional de primer orden para dictar seis conferencias en esa Universidad. Entre los escritores de lengua española que han recibido ese reconocimiento cabe mencionar a Pedro Henríquez Ureña, Octavio Paz, Jorge Luis Borges y al propio Guillén.
[3] El reencuentro se da varios años después de conocerse en Harvard. Buscaglia había sido aprendiz de escultura con el Maestro catalán Enrique Monjo, en Barcelona. Había instalado su taller en la Universidad de Puerto Rico, en Río Piedras, y empezaba a destacarse como escultor de monumentos.
[4] La Asociación Fraternal de Amigos (AFDA) fue fundada en el 1923 y todavía tiene su sede en la calle Cervantes No. 2, del Condado, en San Juan de Puerto Rico.

Los encendedores

 

 

Nunca supe explicar por qué se quemaban con tanta frecuencia las estufas de mi vecindario. Las hornillas explotaban, tanto en Trujillo Alto como en Río Piedras, lo que causaba que las amas de casa se quemaran las manos y se deprimieran más que demasiado. Debe ser la irregularidad de la presión barométrica, que nunca suele ser estable en la vecindad. Esta es la causa dos fenómenos que se pueden asociar o no, si eres o no poeta. La presión baja disipa la concentración de oxígeno en la atmósfera. Un encendedor barato te acerca a la realidad ambiental directamente, si te da trabajo encender la llama ello implica menos oxígeno causado por la baja de presión. Comprar un encendedor desmontable es una alternativa que no he considerado, pues mi idea no es tanto fumar como estar al tanto del problema ambiental. Baja presión es menos oxígeno y menos oxígeno es un encendedor chino que no va a funcionar.

No se trata de resolver el problema con un encendedor mejor. Yo prefiero seguir usando el encendedor que trae Paco de América Latina y acudir a los fósforos Tres Estrellas cuando baja la presión.

Eso explica que entienda perfectamente bien el cuento de Mario Levrero sobre lo complicado que es montar un encendedor renovable. Yo creo que la innovación es buena, aunque no la he usado. No sé si funciona como un Bic cuando se ha recargado o si es sensible a la presión, como un encendedor chino más económico. Eso está por verse. No he ensayado esa alternativa.