Entrevista a Arturo Massol Deyá
CLARIDAD
“Al igual que Arabia Saudita tiene petróleo para muchos años, en Puerto Rico nosotros tenemos sol para la eternidad. La pregunta es por qué no hacemos más aprovechamiento de ese combustible, y el gas, para lo que falte en última instancia, en lo que se logra una transición completa”, defiende el profesor Arturo Massol Deyá.
Para el director ejecutivo de Casa Pueblo, organización comunitaria que se ha distinguido en la promoción de proyectos de energía solar y la continua discusión sobre la situación con el servicio eléctrico, las alternativas y medidas que promueve el gobierno de aumentar el uso de combustibles fósiles son una decadencia continua, dado a que todo lo que se plantea es “como yendo hacia atrás, no se ve avance en el manejo de este tema”.
Al asomo de que el gobierno, mediante la Autoridad de Alianzas Público Privadas (AAPP), ha iniciado el proceso para una posible cancelación del contrato de LUMA Energy, la empresa privada encargada de la distribución y transmisión del servicio de energía, insistir en un cambio de modelo energético se hace más pertinente.
El hecho es que ya del 10 al 15 % de la generación para consumo residencial en Puerto Rico es solar, esa producción supera el carbón o petróleo en la isla. Las razones para que continuamente se vaya la luz es la falta de mantenimiento y de que, tanto LUMA como la empresa Genera PR, responsable de la generación, no cumplen con sus responsabilidades, señaló Massol Deyá.
“Privatizaron con el compromiso de que iban a dar mantenimiento y estabilizar la operación, y las carencias son por falta de mantenimiento, porque capacidad instalada centralizada existe”.
El director ejecutivo de Casa Pueblo denunció que la narrativa de LUMA y Genera, de falta de dinero, daños en las instalaciones, y otros argumentos, es una narrativa para forzar la gasificación y la asignación de más fondos, ya que los privatizadores no invierten ni han invertido nada de capital propio en la infraestructura energética. Reconoció que hay muchas unidades apagadas, pero están apagadas porque no se les está dando mantenimiento, “pues seguro, no va a haber”, dijo respecto al servicio.
Al presente, la suma de la producción de energía solar por el día, que es cuando hay sol, que generan más de 150 mil casas y otros espacios como Casa Pueblo, se ha documentado que previene más de un 25 % de apagones. De no existir la producción solar que están generando los actuales sistemas solares instalados, los apagones podrían ser un 25 % más severos. En ese sentido, reclamó que la gente que ha invertido en paneles solares con mucho sacrificio le está evitando apagones a los que no tienen: “No ha sido ni Genera, ni LUMA, ni la AEE quienes han puesto capital para esto”, subrayó.
Sobre las reclamaciones de Genera de que se necesitan generar 800 megavatios (MW) de emergencia, dijo que no podía pasar juicio sobre esa aseveración, porque tiene muchos hilos. No obstante, observó que si las unidades estuviesen bien no harían falta esos 800 MW. Esa falta es el reconocimiento de la incapacidad de Genera de cumplir con su responsabilidad, apuntó. “Si se necesitan 800 MW adicionales es porque están incumpliendo, porque antes no los necesitábamos”.
Massol expuso que si se evalúa el contrato de $20 mil millones, que era el costo del contrato entre Genera y su matriz News Fortrees Energy para suplir gas por 15 años, un 47 % de la demanda de combustible era para las plantas del norte. Cuando se dividen esos $20 mil millones entre un millón de abonados, en combustible nada más la gente estaría pagando $20 mil dólares en los próximos años. Massol Deyá calificó de vergonzoso y extractivista las pretensiones del contrato y no dejó pasar por alto que ya la planta AES y Ecoeléctrica en Aguirre utilizan ese mismo combustible. Recalcó que el modelo de combustible fósil es extremadamente costoso. De hecho, el 50 %, es decir, la mitad de cada dólar de lo que se paga en Puerto Rico de la factura eléctrica es el ajuste por combustible.
La Medición Neta
En cuanto a la medición neta, que es el excedente de energía solar que producen las personas que tienen paneles solares, LUMA la vende a los abonados como si fuese producida con petróleo, como si estuviesen usando las líneas de distribución y transmisión.
El activista reclamó que en la medida en que se defina el sol como el combustible primario a usar, aunque sea diurno, el ajuste por combustible debe ser cero y eso debe reducir por lo menos el costo por combustible, lo que beneficiaría a la gente que no tiene paneles solares.
Como un referente de cambio de hacia dónde debemos dirigirnos y por qué el sol debe ser la fuente de energía expuso: “Si la energía que yo produzco tú la consumes, deberías tener una tarifa diferencial por lo menos en lo diurno. Uno podría pensar a qué hora del día, qué fuente se está usando y que el ajuste de combustible corresponda a ese combustible. Si es el sol, pues el ajuste por combustible es cero, si es de noche que se está usando gas, quizás es más caro”.
Massol Deyá denunció que las intenciones de la Junta de Control Fiscal (JCF) de eliminar la medición neta lo que hace es privilegiar y defender la privatización y castiga y penaliza la solución, que es movernos a la energía solar. Elaboró que cuando se suma toda la inversión para mil megavatios de energía solar de inversión ciudadana, la deuda pública de la AEE no ha aumentado, el gobierno no ha tenido fondos para invertir en el tema energético, es la gente la que lo está haciendo e inclusive está asumiendo una responsabilidad que no le corresponde, por lo que la intención de eliminarla o reducirla resulta en una penalización.
La evolución de la tecnología
Un aspecto que señaló de la energía solar es que la tecnología ha ido cambiando y cada vez hay más y mejores formas de aprovecharla, por lo que cuestionó el porqué de no irnos en esa dirección. Ya es sabido, según estipuló el estudio Puerto Rico PR 100, que la isla puede producir más del 100 % de su demanda energética con el sol.
El director ejecutivo de Casa Pueblo hizo la observación de que en ocasiones en la discusión pública se riñe entre el modelo público y el privado, y que es evidente que el privado ha fracasado. Pero eso no debe reñir con que la gente participe, porque el colectivo es parte de esa solución. Sugirió que con la quiebra de la empresa Sunnova la alternativa está en que ese modelo de negocio sea el que se deba adoptar: una corporación pública para impulsar la transición energética. “Si era bueno para Sunnova, también lo puede ser para una autoridad pública que incluya a la gente como parte de la transición energética”, aunque hizo la aclaración de que Sunnova tenía una competencia desleal y se fue a la quiebra. También señaló que la AEE igual se fue a la quiebra, pero por endeudamiento, por lo que adelantó que hay otras formas de financiamiento.



