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Marcha por la libertad reproductiva

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Foto Christian Rosado Medina

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Con ímpetu, en una reacción inmediata, organizaciones feministas defensoras del derecho al aborto y sectores de la sociedad civil que defienden los derechos humanos y civiles respondieron con una nutrida marcha la acción de la senadora Joan Rodríguez Veve de referir  varias clínicas que ofrecen servicios médicos de aborto a investigación del Departamento de Justicia a por alegadas irregularidades.

La senadora por el Partido Dignidad, que está en su segundo término, desde que llegó a la Legislatura ha promovido el que se prohíba el aborto en el país. El referido a Justicia, según  Rodríguez Veve, surgió de un análisis de datos del Departamento de Salud (DS) sobre si estos procedimientos cumplen con las excepciones legales vigentes. La marcha  salió desde frente de una de las clínicas referidas, en la avenida Ponce de León en Río Piedras, el pasado jueves 23 de abril,  para recorrer la avenida Universidad y llegar hasta la Plaza de la Convalecencia, frente a la Iglesia del Pilar. ¡Aborto libre, seguro y accesible! fue una de las consignas que se escuchó antes y durante la manifestación.

Antes de la partida, CLARIDAD tomo la reacción de la doctora Yari Vale Moreno, cuya clínica fue una de las  referidas. Vale Moreno afirmó que es falso lo que dice Rodríguez Veve de que la clínica no está en ley. Indicó que desde que se anuló el caso de Roe v. Wade  en el 2022, han estado siguiendo los procedimientos como los exige el DS. Entre estos procedimientos está el llenar una hoja donde se justifica por qué las pacientes se hacen  una terminación de embarazo. La hoja lleva la firma tanto de la paciente  como la del médico. No obstante, aclaró que las razones específicas de salud física o mental, la hoja no las va a tener porque eso es  información confidencial. “Estamos para defender a nuestras pacientes”.

Sí enumeró algunas de las preocupaciones que le expresan las pacientes para terminar un embarazo. Entre ellas se encuentran su salud emocional, salud física y problemas sociales que las llevan a tener mucha presión por estar embarazadas. “Tengo pacientes que no pueden proseguir porque tienen condiciones de tiroides, cáncer, referidos de oncólogos, hay miles de razones por los cuales no pueden continuar con el embarazo, y diagnósticos fetales”. Aunque la doctora Vale Moreno afirmó no haber visto presión alrededor de su clínica para impedir que las personas acudan, sí ha visto que hay un amedrentamiento cada vez que sale una noticia sobre el aborto. “La gente cree que mañana va a ser ilegal. Sí les digo a las pacientes que estén pendiente. Realmente no es lo que ellos quieren. Estamos haciendo saber que sigue legal”.

La doctora Vale Moreno expresó que una de las  declaraciones de la senadora Rodríguez Veve que le molestó fue el que llamara “turismo médico” a las clínicas de aborto, en referencia a personas que vienen de Estados Unidos. “Son pacientes que vienen a buscar servicios. Me molesta que le pongan turismo médico porque aquí nadie viene a asolearse, viene a buscar un servicio de salud. ¿Y por qué vienen? Porque en Estados Unidos  ya pasó lo que aquí intentan que pase, y eso es  problemático. ¿Qué va a pasar con nosotras cuando se prohíba el aborto? ¿A dónde nos vamos a ir?”

En esa misma línea, coincidió con la apreciación de que la senadora trivializa las causas por lo que las mujeres deciden terminar un embarazo. “Me parece que resta a las mujeres de Puerto Rico y a las personas gestantes. Tenemos ese derecho, queremos salud para todo el mundo”. La doctora se reafirmó en que continuará con su labor “todos los días en la lucha”.

¡Nosotras parimos, nosotras decidimos!

Antes de la partida de la marcha, la portavoz de la Colectiva Feminista, Zoán Davila, avivó a las y los asistentes, resaltando que la conversación sobre justicia reproductiva que se necesita tener es procurar ofrecer  vivienda digna, más servicios de salud, educación sexual y sobre la violencia sexual que vive nuestra niñez y los jóvenes;  reconocer el trabajo de las parteras y dulas,  la inseguridad económica que viven las mujeres, que las obliga a sobrevivir sin tiempo para cuidar y estar con sus familias, entre otras preocupaciones que forman parte de nuestra cotidianidad.

Por el contrario, el gobierno prefiere hablar de cómo enriquecer a los millonarios, cómo regalar la tierra, desplazar a nuestra gente, mantener salarios de miseria y cómo quitarnos derechos, denunció. “Por eso estamos aquí. La organización y lucha en la calle no son opcionales, son necesarias porque la justicia reproductiva  significa tener el acceso material para decidir”.

¡En abortos clandestinos quienes mueren son mujeres!

En su recorrido, la marcha se detuvo en la esquina cerca del portón del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, donde las y los estudiantes se encuentran en paro. La estudiante Marina Rodríguez Seguí defendió que la lucha por la justicia reproductiva y la lucha por la educación pública son una misma lucha porque ambas hablan de control, de acceso y de dignidad.  Reclamó  que muchas de las estudiantes están en etapa reproductiva y eso significa que las decisiones que se toman sobre nuestros cuerpos les impactan directamente como estudiantes porque no se puede hablar de acceso a la educación cuando no hay acceso real a decidir sobre nuestros cuerpos.

A son de consignas, la marcha continuó hasta llegar a la Plaza de la Convalecencia. Allí las portavoces, licenciada Ruthie Arroyo y la organizadora y dula Ana Portnoy Brimmer se dirigieron al público presente. En un mensaje conjunto las activistas resaltaron que la marcha era una en defensa de la autonomía de las mujeres, su dignidad y libertad reproductiva.  Entre las denuncias, alertaron de que la autonomía de las mujeres está bajo acecho. “Desde la Legislatura y desde la Fortaleza, quieren controlar nuestros cuerpos y nuestras vidas. Quieren crear confusión para que no ejerzamos nuestra autonomía y legislan para limitar aun más el acceso a la salud y a la educación sexual”.

Las portavoces del movimiento Justicia Reproductiva exigieron acceso a la salud sexual y reproductiva, salas de parto,  salud maternal y un alto a la violencia obstétrica. “También marchamos y nos organizamos por el derecho a decidir no gestar ni criar y por acceso digno, sensible y libre de juicio a recursos de salud para hacer valer ese derecho, incluyendo el derecho y el acceso al aborto, a anticonceptivos y a cuidados preventivos, con enfoque feminista, antiracista y transafirmativo”,  demandó la joven Ana Portnoy.

Por su parte, la licenciada Arroyo reclamó: “Somos una sola voz con la comunidad LGBTTIQ+, en especial con las personas trans, con  los inmigrantes, con las personas con diversidad funcional, con las comunidades empobrecidas y racializadas; en fin, con nuestro pueblo en lucha y contra todos estos ataques a nuestra humanidad”.

La actividad concluyó con la lectura de un poema de la poeta feminista Ángela María Dávila, de su libro Animal, Fiero y Tierno,“Cuando se ponen juntas”.

 

 

 

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