La actividad se dio por motivo de la jubilación del conocido líder político
CLARIDAD
Saludaban. En la entrada de la Escuela de Derecho, los legisladores saludaban a los profesores, que iban y venían del Aula Magna minutos antes de la actividad. Las luces compartían algo del frío que cundía en el salón, donde un podio, una guitarra y un micrófono aparecían inertes. El invitado homenajeado se ubicó justo al frente del escenario, de modo que quedó oculto en su silla. Vestía un gabán azul marino.
Quienes se saludan se conocen. Víctor García San Inocencio saludaba a Adrián González Costa, quien ya había saludado a Nelie Lebrón Robles, a Adriana Gutiérrez y a Denis Márquez. Juan Dalmau Ramírez luego repartió su dosis de buenos días y cómo estás al público, que ya se acopiaba en el aula como buen bullicio se sabe acopiar. La decana de la Facultad, Viviane Neptune, puso un alto a los saludos. Llegó la hora esperada, la hora del mudo: hay que rendirle homenaje a los 58 años de docencia de Rubén Berríos Martínez en la Universidad de Puerto Rico (UPR).
“Aclaro que él no quería nada de esto… Carmen (Faura, su mano derecha) envía esa cartita bien escueta. Renunció, jubilación. ¿Pero cómo que jubilación? ¿Cómo que renunció? Y en contra de su voluntad, estamos aquí hoy para reconocerle y agradecerle”, compartió Neptune al inicio del reconocimiento.
La gente aplaude a la menor provocación, al menor chiste. La senadora María de Lourdes Santiago Negrón, quien no pudo saludar a todos de la misma manera, baja en medio de uno de estos vítores y se sienta en la fila de los pipiolos. Neptune enumera los loables logros de Berríos Martínez: graduado de Georgetown, egresado de Yale y exalumno celebérrimo – según contará un amigo– de la universidad de Oxford.
“Es Rubén Berríos Martínez un referente en el área de derecho internacional, derecho constitucional y proceso de descolonización… Su amor por Puerto Rico y la defensa férrea del bien común han marcado su vida en y fuera del salón de clases. Su activismo trasciende ideologías al defender las causas más nobles, cimentadas en los derechos humanos… Agradecemos y reconocemos su legado en nuestra escuela, en el país y a nivel internacional”, destacó Neptune.
Por su parte, el catedrático Antonio García Padilla recordó los tiempos de su juventud coameña, cuando Berríos era el furor local por haber ingresado a Oxford. “En Coamo se pensaba que quien fuera de Aibonito, Barranquitas, Orocovis, Villalba, Santa Isabel, etc., era, de alguna forma, en verdad, de Coamo”, bromeó el expresidente de la UPR.
La semblanza del abogado prosiguió, resaltando los méritos de Berríos Martínez como analista geopolítico, conversador, bebedor de café, orador y abogado. Encomió la constancia y el “empeño vital” del homenajeado para con la causa emancipadora de Puerto Rico, así como en el ejercicio de “galvanizador” del liderato político a través de la historia contemporánea del país.
“En su afán democrático, asentado en su clara apuesta a la madurez del país; en el discurso político enérgico, fogoso en las tribunas y cortante en espacios como Foreign Affairs; en el esfuerzo por mantener el asunto de Puerto Rico vivo en los debates de la comunidad de naciones… Constante en su disposición al sacrificio, a la soledad de la vida pública”, describió García Padilla.
Después, la Facultad proyectó un vídeo con imágenes de Berríos a lo largo de su carrera como abogado y político. Fotos del independentista en discursos, asambleas, manifestaciones, con Juan Mari Brás, con Fidel Castro, en algunas primeras planas del país, favoreciendo las vistas del caso del Cerro Maravilla o siendo intervenido por la Policía en las costas de Vieques. Eran las imágenes de toda una vida militante.
Antes de cederle la palabra a Berríos, maestro de muchos, varios de sus exalumnos le dedicaron unas palabras, incluida la senadora Santiago Negrón. Emotivos cada uno, recuerdan la dinámica atípica de los cursos de Derecho con Berríos, los poemas de Neruda que les pedía memorizar o las novelas de García Márquez que les hacía leer.
“Al pan no le pido que me explique / sino que no me falte cada día de la vida / (Neruda). En la clase de Rubén leíamos artículos de lo que estaba ocurriendo en el mundo, en aquellos tiempos anteriores a la Internet… Me parece que esa perspectiva del derecho fue, para mí, fundamental en mi entendimiento, en mi tolerancia de la abogacía. Yo no quería ser abogada, llegué por accidente a la Escuela de Derecho”, expresó la exalumna de Berríos Martínez.
A Santiago Lebrón, le siguió Dalmau Ramírez, quien admitió no haber sido “alumno del aula” sino “estudiante de la vida” del presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). Luego, Berríos ofreció una reflexión sobre sus casi seis décadas como profesor de Derecho. Como buen maestro, esa reflexión estuvo acompañada por un breve curso.
Como dedicatoria artística, la estudiante de Derecho Nixa Rivera Berríos recitó tres poemas de su autoría y En la brecha, de José de Diego. Y cuando la alumna declamaba y exhortaba a que el toro, como toro acorralado, mugiera, Berríos Martínez respondió –con brazos alzados– que el toro, como toro que no muge, ¡embistiera! Asimismo, un arreglo musical del Conjunto del Tapiz interpretó Verde luz, Preciosa y el Villancico yaucano.
“Constancia, perseverancia, no rendirse jamás. Agradezco además, las innumerables enseñanzas de compañeros y compañeras de la Facultad y de mis estudiantes de las más diversas ideologías que, con sus interrogantes y observaciones, fortalecieron mi profunda convicción de que la patria libre y justa debe ser de todos y para todos. Y gracias sobre todo a los estudiantes que contra viento y marea durante tantas décadas han sido vanguardia y punta de lanza a costa de innumerables sacrificios en la lucha por una Universidad más libre, más justa y democrática. A ellos, todo mi afecto y agradecimiento”, manifestó el líder histórico cuando le cedieron la palabra.
Al final, se reanudaron los saludos. La senadora Santiago Negrón se puso al día con las buenas tardes –porque ya era tarde– y Rafael Cox Alomar se sumó a las cientos de personas que se dieron cita a la despedida docente de Rubén Berríos Martínez.


