Marzo en la década del 70

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Policia el 11 de marzo Fotos Archivo CLARIDAD

 

En Rojo

En 1970, en todo el territorio de los Estados Unidos y en Puerto Rico se protestaba contra la guerra de Estados Unidos contra Vietnam y el Servicio Militar Obligatorio (SMO). Temprano en la noche del 4 de marzo de aquel año, la Fuerza de Choque de la Policía de Puerto Rico entra a la Universidad de Puerto Rico para detener una pelea entre estudiantes que derivó en un motín. Los esbirros peinaron las calles aledañas aporreando a estudiantes y cualquiera que se colocara a la distancia de una macana. En el balcón de un hospedaje en la Avenida Ponce de León (hoy es la librería Norberto González) un grupo de estudiantes se refugiaba de la violencia indiscriminada.

Desde allí, viendo la agresión a un estudiante, se gritó “abusadores”, “asesinos”. Uno de los agentes respondió a los gritos. Desenfundó su arma. Apuntó al balcón. Un solo disparo. Cambió la historia de las luchas universitarias.

La bala hirió en el cuello a Celestino Santiago, un veterano de la guerra de Vietnam que se había convertido en opositor a la misma. El proyectil terminó alojándose en la sien izquierda de Antonia Martínez Lagares.

La muerte de Antonia conmocionó al país. Nunca se logró encausar al responsable a pesar de que existían varios testigos. Una canción de Antonio Cabán Vale ayudó a cimentar el recuerdo de Antonia. “Antonia los pueblos no perdonan. Un día esa ley se ha de cumplir”.

Un año y una semana después, la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y sus alrededores se convirtieron en un campo de batalla. Era el 11 de marzo de 1971 . La lucha contra el SMO  continuaba. Muchos sectores de la sociedad se hallaban inmersos en esa lucha. El obispo titular de Ucres, Antulio Parrilla Bonilla, fue uno de los líderes de aquel movimiento. Por supuesto, las organizaciones estudiantiles y políticas progresistas mantenían viva aquellas movilizaciones. Pero aquel día estaba alimentado por el fragor del recuerdo de aquel marzo del año anterior.

Enfrentamientos del 11 marzo 1971

El 11 de marzo de 1971 la violencia en la UPR dejó a tres personas muertas: un cadete del Reserve Officers Training Corps- ROTC – Jacinto Gutiérrez, y a dos policías de la Fuerza de Choque, el comandante Juan B. Mercado y el sargento Miguel Rosario Rondón.

Las versiones sobre lo que desató la violencia son varias. Sin embargo, la más repetida es la siguiente. En el Centro de Estudiantes, que se encontraba justo al lado del “castillo” en el que estaban ubicadas las oficinas del ROTC, se discutía la pelea entre Muhammad Ali vs. Joe Frazier. Alí era un símbolo de la lucha contra la Guerra de Vietnam y del Black Power. Opositor, había sido despojado de su título y se le había retirado la licencia para boxear. Luego de tres años imposibilitado de realizar su oficio, había recuperado su licencia y tras algunas peleas, ahora enfrentaba a Frazier, el campeón que si bien vapuleaba a sus rivales, no se relacionaba ni con los movimientos de derechos civiles para los afro-americanos, ni se oponía a la guerra. Aquel 8 de marzo, Ali sufría su primera derrota.

Tres días después, aquel combate de boxeo se había convertido en una batalla ideológica que trascendía el deporte. El 11 de marzo, se alega, un grupo de cadetes con banderas norteamericanas llevando banderas de EEUU, celebraban la derrota del hombre que había hecho famosa la frase “Black is Beautiful” y se oponía a la guerra. Aquello derivó en varias peleas. Al calor del mediodía, ya el ROTC ardía. La Fuerza de Choque, que había causado la muerte de Antonia un año antes, entró al recinto. Aparte de los cientos de heridos a macanazos, murieron los policías y el cadete mencionados.

En aquellos meses siguientes fueron acusados los estudiantes Humberto Pagán Hernández y Huddo Ricci por la muerte del comandante y el sargento. Ninguna de esas acusaciones prosperó en los tribunales. Hay una foto icónica de aquel día. En ella se ve disparando al comandante Juan B. Mercado. En otra, se ve al policía caído. La versión más repetida es que ambos, Mercado y Rosario, murieron en el fuego cruzado de la propia policía.

Una versión menos citada es la de que un auto llegó al área del Centro de Estudiantes con dos personas. El pasajero se bajó del carro y desde donde ahora está ubicada una solitaria estatua que recuerda a Unamuno, se realizaron los disparos que hirieron a los policías. El atacante regresó al auto sin aspavientos y huyeron en dirección a Hato Rey. No tengo manera de corroborar esa versión.

 

Excelente recurso es el libro  Puerto Rico: Grito y Mordaza de Luis Nieves Falcón, Pablo García y Félix Ojeda.

 

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