A pesar del espectáculo montado por la Gobernadora y sus seguidores para su Mensaje de Situación del Estado a la Asamblea Legislativa, y su reclamo de logros y más logros, que se desvaneció de un día para otro, lo cierto es que poco a poco, como la rueca de Penélope, el gobierno de Jenniffer González y el PNP, se va descosiendo desde adentro hacia afuera. Esto, en la medida en que la Gobernadora mueve sus fichas para complacer a los sectores que le financiaron su campaña de 2024 y con quienes ella cuenta para la próxima campaña en 2028.
Por ejemplo, el nombramiento la semana pasada de Roberto Lefranc Fortuño, como subsecretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) -un salto interno de nivel y jerarquía desde su posición como Director Ejecutivo de la Compañía de Desarrollo Comercial ( PRIDCO, por sus siglas en inglés), entidad que forma parte de la sombrilla del DDEC. Este funcionario ha tenido un ascenso meteórico en el servicio público bajo el gobierno de Jenniffer González. Lefranc saltó a la palestra hace apenas unos años tras ser electo como Cabildero de la Estadidad, en aquel fallido embeleco del PNP que no trajo ni adelantó la estadidad, pero le costó más de $1 millón al pueblo de Puerto Rico. Recordamos que lo más notable del desempeño de Lefranc como «cabildero de la estadidad» fueron sus «gastos de representación» en la Capital Federal, los más altos entre toda la delegación del PNP que se paseó por los pasillos del Congreso Federal durante todo un cuatrienio.
Después de sufrir una derrota electoral en 2024, y de haber sido «premiado» con la jefatura de la agencia que una vez fue la Oficina de Comunidades Especiales, poco tiempo después Roberto Lefranc Fortuño fue nombrado por González para liderar PRIDCO. Su ascenso a la silla de Desarrollo Comercial recibió el beneplácito de las organizaciones empresariales, algunas que se cuentan entre los donantes fuertes de las campañas de Jenniffer González. Todo esto cuadraría dentro del estilo de gobernanza calculado de Jenniffer González. Lo que no cuadra es que el nombramiento de Lefranc como subsecretario del DDEC ocurrió apenas unos días antes de que el licenciado Sebastián Negrón Reichard renunciara como Secretario de dicha agencia.
Más incomprensible aún, luego de que en su carta de renuncia, el ex Secretario del DDEC – considerado por muchos como » la estrella» del gabinete de González- denunciara intervenciones indebidas desde La Fortaleza y pérdida de confianza entre las razones principales para su dimisión. La salida de Negrón Reichard se dio luego de que en días pasados él destituyera de su puesto y refiriera al Departamento de Justicia al Director Auxiliar de la Oficina de Gerencia y Permisos (OGPE), Norberto Almodóvar Vélez.
» El cargo exige confianza mutua y respeto a las facultades que la ley confiere al Secretario. Esa confianza ya no existe lo que me imposibilita continuar en el puesto», señaló Negrón Reichard. El ahora ex funcionario expresó que recibió presiones desde La Fortaleza luego de que se anunciara la investigación ordenada por él del jefe de OGPE, lo que culminó con la salida de dicho funcionario. Junto a Negrón Reichard renunciaron también más de 10 funcionarios de alto nivel del DDEC, entre estos, la jefa de Personal, el encargado de iniciativas estratégicas, el encargado de la transformación del sistema de permisos ( eje de la controversia), el asesor legal general, y la jefa de finanzas.
En resumen, la agencia encargada del desarrollo económico y comercial de Puerto Rico ha quedado descabezada y en el aire tras la salida del Secretario y de, prácticamente, toda la alta gerencia del DDEC. Conocido solo queda Roberto Lefranc Fortuño, recién nombrado subsecretario del que se fue.
Ante preguntas de la prensa la Gobernadora se expresó «sorprendida» por la renuncia del Secretario y demás altos funcionarios del DDEC. Sin embargo, su sorpresa no suena convincente porque en todo este enredo persiste una gran interrogante. ¿ Quién madrugó a quién, y qué tuvo que ver- si algo- el ascenso a subsecretario del DDEC de Roberto Lefranc Fortuño en todo este asunto? ¿ Es solo casualidad, o la Gobernadora hizo la movida para tener un sustituto antes de sacar al Secretario que se atrevió a interponerse en los manejos de la OGPE? ¿ O fue acaso que ante el nombramiento del jefe de PRIDCO como subsecretario, Negrón Reichard advirtió que su cabeza podría rodar y decidió presentar inmediatamente su renuncia, que sabía sería seguida de renuncias en masa en el DDEC?
Las respuestas a estas preguntas quedan en el mismo aire en que está el DDEC en este momento. De lo que sí no hay dudas es que mientras más cabezas rueden, más se descose este gobierno mal hecho y peor remendado.







